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Desarrollo cognitivo y afectivo infantil

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De 43 días a

13 meses de edad

La primera etapa del desarrollo cognitivo es conocida como sensorio-


motriz. Ésta abarca los dos primeros años de vida, debido a que los niños conocen su
mundo a través de los sentidos y movimientos.

El papel de los sentidos es fundamental durante toda la vida, porque son el medio por el
que se capta la información para cualquier aprendizaje. Durante el primer año de edad,
cobran una importancia peculiar porque los niños se relacionan con su mundo a través
de ver, oír, oler, tocar y chupar, por eso se dice que la estimulación sensorial genera un
campo fértil para cultivar nuevos aprendizajes.

Su conducta, la relación con el mundo y su aprendizaje se van modificando conforme


crecen. Alrededor del primer mes los bebés repiten comportamientos placenteros que
ocurren inicialmente por casualidad. Alrededor del cuarto mes comienzan a coordinar la
información sensorial y a sujetar los objetos, repiten acciones que producen resultados
llamativos (como agitar un sonajero) y prolongan las experiencias interesantes.

Al final de su primer año de vida, el comportamiento es más deliberado e intencional, los


niños son más coordinados: comienzan a gatear y pueden alcanzar sus objetivos,
demostrando curiosidad y experimentación. Sonríen a caras conocidas, quieren tocar,
mirar, chupar y sacudir todo lo que les llama su atención, es por eso que se debe revisar
los objetos que se dejan a su alcance para que no representen riesgo.

La imitación de gestos y ademanes con modelos presentes se hace evidente a partir de


los nueve meses de edad. Sin embargo, existe una imitación previa, más primitiva, como
la que se puede ver con el llanto o el balbuceo.

En lenguaje, si bien es cierto que desde el nacimiento el niño utiliza sus primeros
recursos comunicativos, gestos, gritos, llanto; también, comienza a asimilar el lenguaje a
través de lo que dicen los adultos, situación sumamente importante. El balbuceo llega
alrededor de los seis meses de edad emitiendo sonidos con un mayor valor expresivo.
Más adelante puede producir sílabas repetidas y voltear al escuchar su nombre. Cerca de
cumplir el año de edad es capaz de pronunciar alguna palabra además de “mamá” o
“papá” y mostrar con su conducta que conoce el nombre de algunos objetos.

La importancia del Apego

En cuanto al desarrollo afectivo-social, las experiencias que le provean los adultos en


estos primeros meses de vida serán determinantes. Es importante hablar del apego,
que hace referencia a la relación afectiva que se establece entre el niño y la madre o
entre el niño y la persona que cumple las funciones de atención, cuidado y cariño,
debido a que esta conexión es mutua.

Durante los dos primeros meses, los niños buscan el contacto humano sólo para
satisfacer sus demandas, pero a partir de los tres meses las sonrisas ya tienen un
propósito, es un medio de comunicación. Alrededor de los siete meses han desarrollado
un intenso vínculo que supone un verdadero apego con sus padres y con las personas
que conoce y cuidan de él.

Cuando esta relación se establece con cariño, cuidados y el lugar donde permanece es
agradable y seguro, los resultados impactarán positivamente, brindándole estabilidad y
seguridad; por el contrario, al no establecer este vínculo afectivo sano puede provocar
tensión y malestar que impacta directamente en un desarrollo emocional deficiente y,
probablemente en el futuro en inseguridades en los ámbitos personal, familiar y social.

De 13 a 24 meses de edad
Después de su primer año de edad, los niños son más activos, en la mayoría de los casos
dominan el gateo y están por consolidar la marcha. Durante su segundo año de vida
crecen notablemente en peso y en talla. En el primer semestre llega a tener una docena
de dientes, lo que le permite masticar mejor e incorporarse a la misma presentación de
alimentos que el resto de la familia.

En su desarrollo psicomotriz se puede notar:


En la esfera cognitiva es mucho más activo, indaga, cuestiona, experimenta, intenta
interpretar el mundo. Aunque en este rango de edad continúa en la etapa sensorio-
motriz, hay cambios importantes que van a dar paso a la siguiente etapa, entre ellos, la
imitación diferida, la permanencia del objeto, el uso del lenguaje y del
pensamiento.

Comienzan a experimentar nuevos comportamientos para ver lo que sucede, varían una
acción para obtener un resultado similar al repetir un comportamiento placentero y que
fue descubierto accidentalmente. Por ejemplo, el niño puede apretar un juguete chillón y
después, pararse sobre él para ver si produce nuevamente el sonido.

Utilizan el ensayo-error para solucionar problemas, por ejemplo, probando hasta que
descubren la mejor manera de alcanzar un objeto, así van consolidando la noción causa
y efecto.

En la esfera cognitiva es mucho más activo, indaga, cuestiona, experimenta, intenta


interpretar el mundo. Aunque en este rango de edad continúa en la etapa sensorio-
motriz, hay cambios importantes que van a dar paso a la siguiente etapa, entre ellos, la
imitación diferida, la permanencia del objeto, el uso del lenguaje y del
pensamiento.

Comienzan a experimentar nuevos comportamientos para ver lo que sucede, varían una
acción para obtener un resultado similar al repetir un comportamiento placentero y que
fue descubierto accidentalmente. Por ejemplo, el niño puede apretar un juguete chillón y
después, pararse sobre él para ver si produce nuevamente el sonido.

Utilizan el ensayo-error para solucionar problemas, por ejemplo, probando hasta que
descubren la mejor manera de alcanzar un objeto, así van consolidando la noción causa
y efecto.

Por ejemplo, el control de esfínteres juega un papel muy importante puesto que implica
para el niño descubrir que tiene el poder sobre su cuerpo en cuanto a decidir en qué
momento retiene o expulsa sus excreciones. La respuesta del adulto a estas decisiones
marcará su percepción sobre si es aceptado y querido; paralelamente, se está gestando
el desarrollo de la voluntad, misma que le permitirá en el futuro tomar decisiones con
seguridad y autonomía.

En caso contrario, si la actitud del adulto ante el proceso de control de esfínteres es de


avergonzar, presionar, humillar, degradar y controlar, se generará en el niño inseguridad
en las acciones y decisiones que tome, probablemente durante gran parte de su vida.

Para este rango de edad se da la construcción de diferentes formas de vinculación, ya


que, aunque prevalece el vínculo afectivo hacia la madre, éste se diversifica creando un
espacio más abierto para la atención que se ha de prestar a otros adultos que cobran
significado para el niño, por lo que establece modelos de relación diferentes.
La formación de relaciones recíprocas inicia a partir de los dieciocho meses. Debido a la
adquisición de noción de permanencia del objeto, (mamá está presente aunque
desaparezca de la vista) hace que se reduzca la ansiedad, ya que el niño empieza a
entender que la ausencia de la madre es temporal y que en un momento dado regresará
por él, más aún si su madre le explica el porqué de su salida.

Se empieza a formar el auto-concepto, requisito previo para la autoestima que


comprende la imagen que cada uno de nosotros tiene sobre las propias capacidades, se
inicia con el reconocimiento corporal (autoimagen).

De 25 a 36 meses de edad
El crecimiento de los niños de dos a tres años de edad es menos visible que en el año
anterior, pero es más hábil a nivel psicomotriz:

Alrededor de los dos años de edad comienza la etapa pre-operacional, denominada así
porque es un periodo en el que se forman ciertas estructuras del pensamiento que darán
paso en la edad escolar a la realización de otras operaciones más complejas como la
aritmética (suma, resta, etc.).

En esta etapa, el pensamiento y el lenguaje tienen un papel fundamental y la


característica principal es la función simbólica, definida como la capacidad de utilizar las
representaciones mentales por medio de símbolos (palabras, números o imágenes) a las
cuales la niña o el niño asignan un significado. Esto les permite pensar en un objeto,
persona o evento sin necesitar el contacto sensorio-motor; anticipar
consecuencias, sin recurrir siempre a la acción; y, demostrar la interiorización de los
conceptos, al usar símbolos.

Juego Simbólico

A partir de la función simbólica se generan otras características cognitivas como el juego


simbólico que, si bien comienza en esta edad, no se consolida hasta después de los
cuatro años. Es de gran importancia para el desarrollo del niño, pues le permite
representar una serie de situaciones en las que juega diferentes roles para comprender
significados de ser mamá, bombero, policía, entre otros.
Sin embargo, hay que reconocer que el juego en todas sus modalidades, desde etapas
anteriores, es el instrumento medular para que el niño aprenda y se desarrolle
integralmente.

De ahí la importancia de cuidar que jueguen en un ambiente sano con gran variedad de
materiales, con una rutina planeada y estructurada vinculada a su edad cronológica y
madurez para internalizar los hábitos.

Debido a la función simbólica, esta edad es un periodo de intensificación en la


estructuración del lenguaje, tanto a nivel de comprensión como de verbalización, ya que
logra atender instrucciones y aunque arma frases e incluso puede realizar un relato,
tiene errores en los verbos, no los utiliza correctamente o estructura desordenadamente
las frases.

Esfera afectivo-social

En la esfera afectivo-social, en el tercer año de vida continúa la crisis autonomía vs duda


o vergüenza, aún se aferran a hacer las cosas por sí solos y como tiene una idea clara
del “no”, con frecuencia se niega a hacer muchas cosas.

Las personas con base en sus experiencias de relación integran un modelo de referencia
para vincularse con los demás. No es posible desarrollarse sin vínculos afectivos, aunque
éstos pueden tener una calidad muy diferente y configurar formas de relación distintas.

En este sentido, las formas de relación que se establecen con los niños en las guarderías
al momento de atenderles, cuidarles y proporcionarles lo esencial, son de suma
importancia, porque a partir de dichas relaciones adquieren y construyen sus propios
modelos futuros de interrelación.

Los niños con vínculos desorganizados muestran conductas caóticas, hacen lo que
pueden y no se rigen por orden o regla alguna. Si perciben que sus demandas no son
atendidas dejan de emitir llamadas, anticipan el fracaso e intentan calmar sus
necesidades solos, sin estar preparados.

Para crear un vínculo o modelo vincular seguro, el niño aprende a que cuando expresa
sus necesidades, éstas son atendidas. Esto no significa que debe recibir todo lo que
quiere en el momento que lo requiera, sino que los padres deben enseñarles lo que es
correcto y lo que no, a poner límites e identificar sus sentimientos y, a auto-regularse
para controlar y delimitar sus conductas (desarrollar su inteligencia emocional).

De 37 a 48 meses de edad
Durante el cuarto año de vida los movimientos de los niños son más refinados, algunas
de las conductas que se pueden observar son:
como en los demás rangos de edad, sigue preponderando la interacción como elemento
indispensable para el desarrollo y el aprendizaje, donde el papel fundamental lo
sigue teniendo el lenguaje y el pensamiento en la esfera cognitiva. Derivado de
la consolidación de la función simbólica, comienzan a utilizar la imaginación y la
clasificación se convierte en una herramienta mental que les permite organizar objetos
en categorías, su interacción con el material didáctico permite apreciar esto, y les ayuda
más adelante con el pensamiento matemático.

Se consolida e intensifica el juego simbólico, los roles y personajes con los que participa
son más diversos e incluso complejos. En este segmento de edad, este tipo de juego es
sumamente enriquecedor, porque adquieren conocimientos, desarrollan habilidades o
aprenden actitudes.

El lenguaje del niño tiene un discurso más fluido y más estructurado que un año antes,
puede sostener una plática de los eventos sucedidos el día anterior y emite respuestas
lógicas. En esta etapa, resulta fundamental que las personas que lo rodean utilicen
variedad de palabras con una estructura correcta, puesto que es un periodo sensible.

Hay que recordar que cada niño es distinto, que responde de diferente manera a los
estímulos que se les proporciona, habrá quienes tengan avances grandes, y otros a
quienes les cueste mayor esfuerzo lograr las conductas esperadas.

En la esfera afectivo-social, se puede notar que el niño en su afán por tener un papel en
el juego simbólico irá distinguiendo las diferencias de género, además, aflorará su
iniciativa para escoger el juego, elegir su ropa, sus juguetes y muchas cosas más. Sin
embargo, debido a su negación y a veces rebeldía se pueden generar conflictos que le
pueden ocasionar culpa.

Por ejemplo, si decide jugar o no con alguien en específico, y si mamá o el adulto que lo
cuida avala la decisión, entonces sabrá que tomar decisiones está bien y que es
divertido; con ello, desarrollarán una sensación de iniciativa sintiéndose seguros de su
capacidad para dirigir situaciones y tomar decisiones. Por el contrario, si esta decisión
recibe crítica, rechazo o control excesivo, los niños pueden sentirse como un fastidio
para los demás, con culpa hacia sí mismos y, por lo tanto, carecerán de iniciativa.

En este rango de edad, el papel de los conflictos en las relaciones afectivas es muy
importante, además los niños concientizan la aparición de los conflictos con adultos y
sus propios pares, aprendiendo que éstos son parte natural de las relaciones y lo ideal es
que se resuelvan de forma sana.

Debido a la paulatina adquisición del lenguaje, se requiere ayudar a los niños a manejar
adecuadamente sus emociones, ya que todavía suelen resolver sus conflictos con llantos
y berrinches; es necesario hacerles saber en la cotidianidad que mediante el diálogo e
intercambio de ideas se pueden solucionar los conflictos.

En esta edad, sus emociones son como un conjunto de cables de teléfono de diferentes
colores que están apretados y enredados; se trata de desenredarlos y enseñarles a
identificar y auto-regular sus emociones. Un espacio seguro, con diversas personas e
interactuando cotidianamente en buena convivencia, no es aquel en el que no hay
conflictos, sino aquel en el cual las personas saben resolver los conflictos de la mejor
manera.

Otras bases teóricas del


Desarrollo Infantil.
Adicionalmente, el PEI: Un buen comienzo señala el enfoque de derechos y los
estudios de contexto como referentes teóricos para el cuidado, atención y desarrollo
integral infantil.

El enfoque de derechos va más allá de que los niños sean cuidados y atendidos, se les
debe proveer de experiencias y aprendizajes que les permitan potenciar sus
capacidades y participar al concebirlos como participantes activos que piensan, sienten
y opinan.

La participación infantil desde el enfoque de derechos se entiende como el acto de


expresar lo que el niño piensa y siente (ser su voz), a través de observar y leer lo que
quiere decir con su llanto, gestos y acciones. Así, es posible tomar decisiones sobre lo
que él quiere para intentar negociar y llegar a consensos aunque sea muy pequeño.
Por otro lado, los estudios de contexto argumentan que la participación
activa de los niños en las actividades cotidianas de la familia, la
guardería y la comunidad les abre un abanico de posibilidades para
desarrollarse física y cognitivamente, ya que al permitirles observar y
colaborar en las actividades, hace que se apropien de herramientas
intelectuales y culturales. Por ejemplo, al compartir juegos, tareas y diálogos
se potencian sus capacidades en el lenguaje (no sólo en vocabulario sino en
función y estructura).

Bárbara Rogoff, investigadora sobre el tema, retomada por SEP, asegura que
este enfoque implica entender que los niños:

● Son aprendices competentes

● Son seres sociales preparados para aprender y comunicarse

● Aprenden mejor cuando se les da una responsabilidad apropiada que les


permita tomar decisiones y hacer elecciones

● Aprenden de manera efectiva cuando están activamente involucrados e


interesados y cuentan con el apoyo de un adulto

● Aprenden mejor al hacer, que al decirles qué hacer y cómo.

PRINCIPIOS RECTORES DE LA EDUCACIÓN INICIAL

Si quieres conocer más sobre las bases teóricas del programa de educación
inicial consulta
en [Link]
1Educacion-Inicial_Digital.pdf

Lineamientos generales para la


educación inicial PEI: Un buen
comienzo
1. El niño como aprendiz competente

2. Importancia del juego, lenguaje y movimiento en los primeros años de vida.

● El juego

● El lenguaje y la comunicación

● Desarrollo corporal y movimiento

1. El niño como aprendiz competente

El programa de educación inicial de la SEP, tiene como uno de sus principios rectores
considerar al niño con una serie de capacidades para aprender del mundo e interactuar
en él desde que nace, es por ello que el personal educativo tiene la responsabilidad de:

● Provocar aprendizajes, estimular el lenguaje, ponerles retos, diseñar juegos y


propuestas que potencien su inteligencia y desarrollo.
● Reconocer que cada niño requiere tiempos distintos para aprender y desarrollarse,
por ello se hace indispensable respetar sus diferencias.

Se requiere dar a los niños oportunidades de exploración desde el primer día que llegan
a la unidad. Cada experiencia de crianza y exploración le permitirán organizar su mundo
y relacionarse con las personas, los objetos, los signos y los significados, traduciéndose
invariablemente en aprendizajes.

La necesidad de exploración continúa conforme los niños crecen. Con la adquisición de


habilidades de desplazamiento y manipulación, sus posibilidades de interactuar
aumentan y por ello, cobran sentido los materiales desestructurados, tales como
botellas, cajas, tubos de cartón de distintos tamaños, pues se convierten en artefactos
que se pueden apilar, formar, esconder o meter unos en otros y transformarse en casas,
aviones, naves espaciales, etc. En este sentido materiales aún más desestructurados
como la arena, el agua, trozos de tela de distintas texturas y tamaños otorgan mayores
oportunidades de transformación.

Cuando generamos un espacio de exploración con presencia de un agente educativo


listo para intervenir cuando el niño se lo pide, se generan ambientes de aprendizaje y no
es necesario planear un momento pedagógico. Por ejemplo, en el momento de la
ministración de alimentos si un niño mete las manos a la comida para conocer su
textura, temperatura y abre y cierra la mano, mientras la Asistente educativa no lo limita
pero está al pendiente de sus miradas y señales para atenderlo cuando requiera ser
limpiado o conocer a qué huele el alimento o cómo se llama, en ese momento se está
generando un ambiente de aprendizaje.

2. Importancia del juego, lenguaje y movimiento en los primeros años de vida

De acuerdo con el PEI: Un buen comienzo, toda propuesta o acción pedagógica que se
prevea con los niños debe considerar tres elementos imprescindibles para responder a
las necesidades de los niños:

● El juego

● El lenguaje y la comunicación

● Desarrollo corporal y movimiento

Del juego.

Todos los que trabajamos con niños, sabemos que su principal actividad durante los
primeros años es el juego ya que es una actividad innata, instintiva, voluntaria,
espontánea y es un medio para su aprendizaje. Mediante él se van ampliando los
conocimientos acerca de sí mismo, del mundo físico y social.

Como argumento pedagógico nos ha otorgado herramientas para trabajar con los bebés
y niños pequeños al crear condiciones para moverse, producir sonidos o gestos, generar
juegos de sorpresa y escondite, generarles espacios para explorar, observar, manipular,
cantar, aplaudir, moverse, descubrir, interactuar, imitar (juego simbólico), etc.
Las tendencias actuales enfatizan la importancia del juego libre, el PEI: Un buen
comienzo retoma a Johan Huizinga, historiador holandés que define al juego como:

● Una actividad libre

● Un escape de la vida, porque el niño “hace como sí…”

● Acompañamiento y complemento de la vida misma porque la adorna

Además, le permite al niño descubrir, accionar los objetos y transformarlos, para


aprender más sobre sí mismos. No se trata de dejar al niño hacer lo que quiera, sino de
crear las condiciones para que juegue e interactúe libremente, dando variedad suficiente
de materiales para transformar y crear.

El juego no sólo involucra materiales sino disposición por parte del personal del área de
pedagogía para continuar un juego de esconderse y reaparecer, salir y reencontrarse, en
el que genera en el niño risas, sensaciones y emociones.

Con el juego, los niños ponen en marcha habilidades de investigación al elaborar


hipótesis, buscar soluciones. En este proceso la imaginación juega un papel fundamental
porque permite a los niños convertir una fila de sillas en trenes, cajas en coches y crear
universos inimaginables.

De lo que se trata es de generar ambientes que conviertan los espacios en


incentivadores de la creatividad donde la Asistente educativa esté dispuesta a respetar,
a intervenir cuando sea necesario y tenga disposición para jugar con ellos.

Del lenguaje y la comunicación

Como se comentó en el apartado Tendencias actuales sobre el desarrollo infantil y las


neurociencias, la adquisición del lenguaje es un proceso que se desarrolla
fundamentalmente en la primera infancia y por esta razón se considera como un periodo
sensible.

El lenguaje se relaciona directamente con el sentido del oído puesto que éste es su canal
primario, se desarrolla desde el medio intrauterino y a través de la voz de la madre se
tienen los primeros acercamientos con el lenguaje.

El lenguaje va más allá de la emisión de palabras. La intención comunicativa, la


necesidad de expresar algo se da desde el nacimiento. Después del nacimiento, los
estímulos auditivos se multiplican y con ello las experiencias lingüísticas y comunicativas
del niño. Por ejemplo, cuando llora y su mamá le habla o le canta una canción de cuna,
lo calma la cadencia de su voz. Asimismo, el niño a través del llanto, pretende expresar
que algo siente o le molesta.

Con el llanto, gestos, actitudes y el lenguaje corporal, el niño nos dice las cosas que
desea o las que no quiere, nos expresa desde alegría hasta incomodidad o dolor. Si los
adultos que lo atendemos ponemos especial atención en esto, estaremos en posibilidad
de leer sus necesidades e interpretar lo que nos quiere decir, a veces ante un gran llanto
lo único que necesitan es ser cargados y apachados, “envueltos” o “contenidos” para
sentirse seguros.

El balbuceo es la expresión más evidente de la intención comunicativa y ahora se sabe


que es una ventana de oportunidad en el desarrollo del lenguaje de los niños en la
primera infancia ya que al producir sonidos con una intensión se establece una situación
comunicativa.

El lenguaje no está hecho sólo de sonidos también de estímulos visuales y táctiles, el


más claro ejemplo de esto es cuando los bebés leen los rostros saben cuándo la Mamá o
la Asistente educativa está enojada o triste y responde a ello a veces con incomodidad.

De acuerdo con el PEI: Un buen comienzo, existen dos elementos fundamentales en la


interacción lingüística y comunicativa con los bebés y los niños pequeños:

● El maternés entendido como las formas inconscientes con las cuales el adulto habla y
se comunica tratando de sintonizar con el niño. Al utilizar una entonación diferente a la
que maneja con adultos o niños más grandes, aunque en principio la pregunta y
respuesta viene de él prepara al niño para el diálogo y la conversación. Su importancia
radica en que, aunque el niño no entienda las palabras, se comporta como si
comprendiera, generando un diálogo.

● Entradas lingüísticas, elementos cruciales en el desarrollo del lenguaje. Se refiere a la


necesidad de múltiples interacciones lingüísticas con variedad de palabras y diálogos por
parte del adulto. De la cantidad de estas experiencias dependerá la riqueza del lenguaje
que pueda tener el niño en un futuro. De ahí la importancia de generar constantes
contextos de diálogo en las diferentes actividades que se realizan con los niños como las
higiénicas, de ministración de alimentos o previas al sueño descanso. Por ello, la
importancia de generar estas interacciones lingüísticas en las diferentes actividades que
se describen en este manual las cuales se denominarán de ahora en adelante “de
cuidado y sostenimiento afectivo”.

Objetivo del servicio de


guardería.
¿Qué es una guardería?

La guardería es un centro de atención, cuidado y otras acciones pedagógicas para los


hijos de los trabajadores usuarios, donde las actividades que ahí se realizan están
encaminadas a promover las condiciones necesarias para lograr el desarrollo integral de
los niños, contando con los recursos humanos, materiales y financieros necesarios, que
permitan brindarles atención y cuidado, con calidad, calidez y respeto a sus derechos.

¿Qué normas rigen el servicio de guarderías?


La Base normativa que fundamenta el servicio de guardería se encuentra en los
siguientes ordenamientos:

● Capítulo VII del Seguro de Guarderías y de las Prestaciones Sociales; Sección Primera
del Ramo de Guarderías, Artículos del 201 al 207; Sección Tercera del Régimen
Financiero, Artículos del 211 al 213 de la Ley del Seguro Social, publicada en el Diario
Oficial de la Federación el 21 de diciembre de 1995 y sus reformas.

● Título Primero, Capítulo Único, Artículos 4 y 5; Título Cuarto Capítulo Sexto, Artículo
81; Título Séptimo, Capítulo Segundo Sección Primera, Artículo 139, del Reglamento
Interior del Instituto Mexicano del Seguro Social, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 18 de septiembre de 2006.

● Contrato Colectivo de Trabajo IMSS-SNTSS.

● Disposiciones para la Prestación del Servicio de Guardería del Instituto Mexicano del
Seguro Social, publicadas el 11 diciembre de 2018.

● Numeral 8.1.4, [Link] y [Link].2 del Manual de Organización de la Dirección de


Prestaciones Económicas y Sociales, clave 3000-002-001, y fecha de registro el 14 de
junio de 2017.

● Norma para la operación del servicio de guardería, clave 3000-001-018 y fecha de


registro el 26 de octubre de 2018.

¿Quién tiene derecho al servicio?

Tiene derecho al servicio de guardería, toda mujer trabajadora, trabajador viudo o


divorciado que judicialmente tenga la custodia del niño, así como los asegurados que por
resolución judicial ejerzan la patria potestad y la custodia de un niño, siempre que estén
vigentes en sus derechos ante el Instituto y no puedan proporcionar la atención y
cuidados mientras trabajan.

¿Cuál es el objetivo del servicio?

El objetivo del servicio es proporcionar atención y cuidado al niño a través de actividades


orientadas al cuidado y fortalecimiento de su salud, una sana alimentación y un
programa educativo-formativo, acorde a su edad y nivel de desarrollo.

¿Cuál es la misión del servicio de guardería?

Tiene como misión proporcionar a los hijos de las madres trabajadoras aseguradas,
padres viudos, divorciados o de aquél al que judicialmente se le ha otorgado la custodia
de sus hijos; todos aquellos elementos que favorezcan su desarrollo integral a través de
programas de alto valor educativo, nutricional, de preservación y de fomento a la salud,
así como satisfacer la demanda mediante la ampliación de cobertura.

¿Cuál es la visión del servicio de guardería?


Su visión es promover el desarrollo integral de los niños, mediante la aplicación de
modelos educativos vanguardistas con personal calificado que proporcione el servicio
con calidad, respeto y calidez, en instalaciones seguras y funcionales, que se adapten a
las necesidades de la demanda con procesos automatizados y estandarizados que
permitan evaluar el desempeño en el progreso de los niños que a ellas asisten.

Estructura y funcionamiento de la
guardería.
En el nivel normativo se encuentra la

Dirección de Prestaciones Económicas y Sociales,

de la cual depende la Coordinación del Servicio de Guardería

para el Desarrollo Integral Infantil, donde se elabora la

normatividad que regula el servicio para proporcionar una

atención integral a los niños.

Para la supervisión de su otorgamiento, cada Delegación del IMSS

Cuenta con Jefatura de Servicios de Salud en el Trabajo,

Prestaciones Económicas y Sociales y un Departamento de

Guarderías, el cual tiene como función

principal supervisar, asesorar verificar que se lleve a

cabo el cumplimiento de la normatividad

en cada una de las guarderías de su jurisdicción.

¿Qué áreas integran una guardería?

La guardería está integrada por una Dirección y organizada con cuatro áreas
fundamentales: Pedagogía, Alimentación, Fomento de la Salud y Administración, aunque
cada área tiene funciones específicas, se establecen acciones de coordinación entre sí
para lograr los objetivos planteados.
Estas cuatro áreas se entrelazan formando un equipo de trabajo cuya labor facilita la
tarea diaria del personal para otorgar a los niños una atención de calidad.

La conversación provocada por los adultos provee de una gran cantidad de información
sobre cómo se construye el lenguaje y la comunicación humana. Por lo que resulta
indispensable la disponibilidad comunicacional que tenga el personal del área de
pedagogía, sobre todo con los bebés. Con los maternales, las interacciones lingüísticas
entre pares son igual de valiosas, cuando los niños arman sus propios juegos, se ponen
de acuerdo en los roles, tiempos y temas, ponen en práctica gran cantidad de
habilidades lingüísticas como la conversación, turnos de habla para empatizar, negociar
e incluso autorregularse para renunciar a sus impulsos. De ahí la importancia del juego
espontáneo.

Toda conversación y juego lingüístico influye en el desarrollo lingüístico de los niños. Por
ello, el PEI: Un buen comienzo señala dos tipos de lenguaje indispensables para utilizar
con los bebés y niños pequeños:

● Lengua fáctica. Se refiere a la forma básica del lenguaje cotidiano, es fluida, poco
estructurada y obedece a la necesidad de comunicación práctica. Por ejemplo, cuando le
platicas al niño “te voy cambiar el pañal, te lo quitaré junto con el pantalón y tal vez
sientas frío”.

● Lengua del relato. Hasta el momento no se ha hablado de ella pero resulta


enriquecedora por su cadencia y ritmo. Es la que se utiliza en los cuentos y poemas. De
ahí la importancia de leer en voz alta, acercar a los niños a los libros desde que son muy
pequeños y de utilizar estrategias lúdicas como rimas y juegos de nana en la realización
de diversas actividades.

⎯ Las rimas son versos rítmicos con repetición en la secuencia de los fonemas de la
última vocal de una frase, lo que permite que sean memorizadas con facilidad.

Del desarrollo corporal y movimiento

En la unidad 1 se habló del desarrollo psicomotriz de los niños y se describió cómo éste
se relaciona con el cerebro. Ahora, lo veremos desde el niño, como una necesidad básica
de desarrollo e integración de experiencias y sensaciones para crear una conciencia
corporal.

El niño necesita tener conquistas o logros en relación con su espacio, movimientos y


posturas y esto sólo puede hacerlo cuando se crean las condiciones para ello. Si un bebé
permanece únicamente en la silla porta bebé, no se le dan oportunidades para cambiar
de postura, rodar, estirarse o desplazarse. De ahí la importancia de que, en tiempos de
vigilia, los niños estén en el área de gateo y no se mantengan en la silla porta bebé que
limita su movimiento.

En este proceso, la afectividad tiene un espacial valor, pues el niño requiere


sostenimiento afectivo y físico para responder a su necesidad de ser cargado, abrazado
y arrullado. Cuando se le sostiene por la espalda, sin sensación de vacío o caída, se
siente apoyado y percibe el movimiento de la persona que lo lleva como si fuese una
envoltura. Además, en momentos de crisis de llanto y angustia el contacto piel a piel los
tranquiliza. El contacto físico es fundamental, el tacto es esencial en el proceso de la
conciencia corporal y en este sentido, los juegos de nana y otros que requieren contacto
físico otorgan experiencias invaluables y no se necesita asignar momentos específicos
para ello, se pueden realizar durante el cambio de pañal, el lavado de manos, la
alimentación o previo al sueño.
La psicomotricidad además de ser un proceso neuromuscular, está relacionado con las
vivencias afectivas y aunque existen hitos del desarrollo ante todo hay que reconocer
que cada niño tiene su propio ritmo. Para su desarrollo es importante crear espacios y
condiciones para que se muevan libremente y experimenten lo que pueden hacer con su
cuerpo.

Las sensaciones, emociones, percepciones, representaciones, deseos, impulsos de


conocer y explorar se manifiestan mediante las expresiones del cuerpo y del
movimiento.

Para pensar el acompañamiento del desarrollo corporal no sólo es necesario revisar las
intervenciones, sino también los materiales para que éstos promuevan el movimiento, la
exploración y que sean seguros.

El esquema corporal se asocia al conocimiento de las partes del cuerpo y su


funcionamiento, pero el trabajo corporal que propone el PEI: Un buen comienzo va más
allá al sugerirnos que trabajemos la imagen corporal entendiéndola como toda una
construcción que cada niño hace ligada a su afectividad.

A manera de conclusión, es importante subrayar la importancia de que el juego, el


lenguaje y el movimiento desde las perspectivas aquí expuestas deberán estar explícitos
en las planeaciones de todas las salas de atención.

Función maternante del personal

Debido a la importancia de la afectividad en el desarrollo infantil, el vínculo y el


sostenimiento afectivo de los niños se vuelven indispensables en la atención que
proporcionamos a los niños en las guarderías, por lo que hay que replantearla desde una
perspectiva de crianza compartida con los padres, entendiendo que los niños requieren
sentir la prolongación de los cuidados afectivos que reciben en casa.

Pensar en una “crianza compartida” implica buscar formas de atención, alimentación,


higiene, interacción y juego, previendo un constante sostenimiento afectivo traducido en
tiempo, presencia, dedicación, paciencia, compromiso, contacto y emociones favorables
para cada uno de los bebés y niños pequeños que tenemos a nuestro cargo.
Actividades para el cuidado y
sostenimiento afectivo
Las neurociencias han comprobado la importancia de un ambiente cálido en la
construcción de conexiones neuronales, puesto que generan una situación óptima, sin
obstáculos y pueden acelerar las señales químicas o eléctricas que producen las uniones
entre neuronas para producir aprendizajes.

El papel de la afectividad en el desarrollo infantil y el sostenimiento afectivo es una


acción transversal en todas y cada una de las acciones que realizamos con los niños,
pues son condicionantes para un sano desarrollo.

De acuerdo con el PEI: Un buen comienzo, la finalidad de la educación inicial en México


es formar niños activos, sensibles, competentes y seguros emocionalmente.

Bajo esta premisa, dicho programa plantea una integralidad o indisociación de los
servicios asistenciales y pedagógicos, donde las actividades antes llamadas formativo-
asistenciales que agrupaban las higiénicas, de alimentación y para el sueño o descanso
de los niños, se convierten en acciones pedagógicas que deben tener una intensión
relacionada con el desarrollo de sus capacidades.

Por ello, cambian su denominación a la de “actividades para el cuidado y sostenimiento


afectivo” y deben incluirse en la planeación considerando cuidados cariñosos que se
sumarán a las experiencias artísticas y ambientes de aprendizaje; fluyendo entre lo
grupal e individual con juego, exploración, investigación y constante interacción
lingüística, tal como se presenta en cada uno de los apartados de este Manual que
refieren estas actividades.

Formación de los hábitos


higiénicos
Formación de los hábitos higiénicos

Formar hábitos y crear rutinas en las actividades cotidianas con los niños permite crear
hábitos de higiene y autocuidado como una parte fundamental del desarrollo integral
infantil. Acostumbrarlos desde pequeños a una rutina diaria de limpieza personal y del
medio donde vive, le ayuda a tomar acciones sobre la prevención de infecciones, por lo
que la formación de hábitos de higiene, es una cuestión de responsabilidad individual
que se adquiere a través de un proceso educativo, que corresponde a los padres y al
personal educativo en la guardería.

La Asistente Educativa, debe propiciar diferentes actividades teniendo siempre en


cuenta los intereses y necesidades de los niños, a través de cantos, rimas y juegos, que
refuercen la adquisición y asentamiento de hábitos de higiene a través del aprendizaje.
La higiene es de gran importancia porque además de un hábito, de manera paulatina,
representa la satisfacción de una necesidad.

Actividades higiénicas, de
ministración de alimentos y de
sueño o descanso.
Actividades higiénicas, de ministración de alimentos y sueño o descanso

La importancia de las actividades de higiene, ministración de alimentos y vigilancia del


sueño o descanso, consiste en promover la adquisición de hábitos y de conductas de
auto cuidado que satisfagan las necesidades básicas, con ellas se contribuye a facilitar
su integración y adaptación al medio que los rodea; es por ello que son formativas.

La formación de hábitos higiénicos incluye el lavado y limpieza de manos y cara,


limpieza de fosas nasales, cambio de pañal, aprendizaje control de esfínteres; también
se promueven hábitos alimentarios y de vigilancia del sueño o descanso, permitiéndoles
de esta manera una sensación de seguridad y gradualmente de independencia.

Existen otras actividades como el proceso de adaptación, el manejo del objeto


transicional e incluso las acciones para la recepción y entrega de los niños a su llegada y
salida de la guardería, que tienen también una carga formativa, al dar estructura,
generar límites y proporcionarle seguridad con la rutina.

Por lo anterior, la Asistente Educativa debe tener presente que ella es la persona que
estará a cargo de realizar todas las actividades diarias con los niños ya sean de atención
y cuidado o pedagógicas, en las cuales lo más importante es la actitud que manifieste al
realizarlas, pues todo lo que aprendan y la forma en que lo aprendan, conformará gran
parte de su personalidad.

Pulsa en cada punto para conocer estas tres actividades esenciales:

● Proceso de Adaptación del Niño

● Objeto Transicional

● Recepción y entrega del niño en la guardería


Importancia de las técnicas
establecidas para actividades
higiénicas y estrategias lúdicas
para realizarlas
Importancia de las técnicas establecidas para las actividades higiénicas y estrategias
lúdicas para realizarlas

La atención y el cuidado que el personal de la guardería (todas las personas que


contribuyen con la atención, cuidado y educación) debe proporcionar a los niños requiere
de gran responsabilidad y compromiso.

Su papel es fundamental desde cómo les habla, mira, establece un vínculo con ellos y la
atención que les proporciona en las actividades cotidianas (higiénicas, ministración de
alimentos y pedagógicas, entre otras), son condiciones que contribuyen en su formación.

El niño que llega a la guardería es para el personal educativo una oportunidad para
atender y contribuir en su formación desde sus primeros meses de vida, al poder
proporcionar un ambiente cálido, novedoso y seguro donde se desarrollen de manera
armónica e integral.

Por ello, se destaca la importancia de aplicar las actividades de atención y cuidado de


acuerdo con cada rango de edad, lo que incide significativamente en la formación de
hábitos y conformación de su personalidad, además de beneficiar las diversas funciones
que contribuyen en su desarrollo, por ejemplo del lenguaje, del comportamiento, de la
psicomotricidad y en los marcos de convivencia.

Permitir que jueguen, investiguen y saquen sus propias conclusiones, acerca de las
diferentes actividades que el personal realiza con ellos, constituye una base sólida para
un desarrollo integral y para las formas de relación que establezcan.

Para realizar las actividades de atención y cuidado debes considerar el rango de edad,
material a utilizar, técnicas de ejecución, y consideraciones generales y medidas de
seguridad tan importantes para evitar contratiempos, mismos que se encuentran
marcados en la “Guía técnica para la atención, cuidado y desarrollo integral
infantil del servicio de guardería IMSS” Anexo 7 del Procedimiento de pedagogía.

Las actividades principales para la formación de hábitos higiénicos son las siguientes:

1. Actividades higiénicas para el personal educativo

2. Actividades higiénicas para los niños


1. Actividades higiénicas para el personal educativo:

Limpieza y lavado de manos

Las manos, al ser fuente de contacto continuo con el medio que rodea al niño, resultan
ser el vehículo más frecuente para el desarrollo de gérmenes que producen
enfermedades. Promover entre el personal educativo el lavado de sus manos hace que
se convierta en una acción preventiva que al realizar adecuadamente la técnica, permite
un mejor control de las enfermedades y disminuye contagios en la población infantil.

Es importante realizar esta actividad al inicio de la jornada laboral y durante la


realización de las actividades cotidianas con los niños, a partir de la recepción, antes y
después de cada cambio de pañal y aseo genital de los que están en aprendizaje de
control de esfínteres y de quienes van al baño, antes y después de la ministración de
alimentos y siempre que lo requieran, de acuerdo con la siguiente técnica de ejecución.

2. Actividades higiénicas para los niños:

Al realizar las actividades higiénicas, se deben considerar los siguientes aspectos:

- el material a utilizar,

- las técnicas de ejecución,

- las consideraciones generales y

- medidas de seguridad

Todo ello se incluye en la “Guía técnica para la atención, cuidado y desarrollo integral
infantil del servicio de guardería IMSS” Anexo 7 del Procedimiento de pedagogía del
servicio de guardería de prestación indirecta.

A continuación te presentamos las 8 actividades higiénicas para niños, pulsa


en cada una de ellas para estudiar la ficha técnica de cada una, recuerda que
su contenido será objeto de evaluación:

a. Limpieza o lavado de manos

b. Limpieza o lavado de cara

c. Limpieza de fosas nasales

d. Aseo bucal o cepillado de dientes

e. Cambio de pañal

f. Baño de asiento

g. Entrenamiento para el control de esfínteres

h. Uso de la bacinica y del WC


Estrategias lúdicas para realizar
las actividades higiénicas
Estrategias lúdicas para las actividades higié[Link] juego es una estrategia y un medio
para promover hábitos, conductas de auto cuidado, y habilidades que refuerzan las
actividades higiénicas. Durante la realización de estas actividades se puede cantar,
aplaudir y moverse, estableciendo un vínculo afectivo con los adultos. Las estrategias
lúdicas deben ser acordes a la edad, características de desarrollo e intereses. Algunos
ejemplos de ellas son los siguientes:

Actividades higiénicas

Juegos de Nana

Adivinanzas: partes del cuerpo y elementos de limpieza

PENSAMIENTO MATEMATICO
Otra de las actividades que se llevan a cabo son las que se relacionan con el desarrollo
de pensamiento matemático, este surge cuando los niños logran distinguir las
características de color y forma de los objetos y comienzan a desarrollar una prelógica
para asociarlos, agruparlos u ordenarlos. Tendencias actuales sobre el desarrollo de la
mente y el sentido numérico indican que existen nociones cuantitativas desde el
nacimiento y se manifiestan a muy temprana edad aun cuando no ha surgido el
lenguaje. El desarrollo del pensamiento matemático es multifacético, progresivo y
flexible, e inicia desde la primera infancia.

Por ello, las habilidades matemáticas que se adquieren antes de ingresar a la educación
escolar formal tienen importantes consecuencias en el rendimiento escolar futuro.

Las relaciones con el tiempo y el espacio juegan un papel primordial en el pensamiento


lógico-matemático por su papel como antecesores de la cuantificación y la geometría.
Aspectos como la construcción de conceptos: antes-después, ayer-hoy-mañana, lejos-
cerca, arriba-abajo, grande-pequeño, muchos-pocos, entre otros, son fundamentales
porque están relacionados con el tiempo, el espacio y la cantidad.

La identificación de figuras, el uso de sistemas de referencia y unidades de medida no


convencionales (pies, manos o cualquier otro objeto) permiten poner en práctica el
cálculo, la probabilidad y la estadística en su etapa más básica. Ayudar a los niños a
identificar formas geométricas como círculos, cuadrados, triángulos, rectángulos les
ayuda a desarrollar una habilidad llamada alfabetización visual cuyos beneficios se ven
reflejados no solo en la aritmética sino en la escritura, así como reconocer, imitar y crear
patrones.

El pensamiento matemático incluye el sentido numérico -la capacidad de entender y


estimar cantidades-, la atención espontánea al número, que permite a los niños
diferenciar perceptualmente entre números cada vez más grandes: “ninguno”, “uno”,
“dos” y así, progresivamente, así como poder contar.

Las líneas de acción dirigidas al personal educativo para implementar el pensamiento


matemático son las siguientes:

● Realiza una actividad relativa al desarrollo del pensamiento matemático todos los días
con los niños de todas las salas de atención por lo menos una vez al día, de preferencia
15 minutos.

● Cualquier lugar y momento puede ser apropiado para introducir conceptos de


cantidad, tamaño, forma, espacio, tiempo y sentido numérico.

● Utiliza el juego como principal herramienta de aprendizaje y la imaginación; organiza


rondas, lee cuentos que tengan conceptos de tamaño, forma, cantidad, y utiliza
canciones como elementos para despertar el interés de los niños en las actividades; crea
ambientes de retos para iniciar a los niños en la resolución de problemas.

● Aunque el niño no hable, internaliza todo lo que se le dice para construir conceptos.
Cuando interactúe con objetos deja que los observe y manipule libremente, y describe
las características como, color, forma, textura, etc.

Recomendaciones de actividades para desarrollar el pensamiento matemático:

● Para estructurar el espacio y construir conceptos como arriba-abajo, dentro-fuera,


cerca-lejos o delante-atrás, con los más pequeños que aún no se desplazan se puede
colocar objetos alrededor de ellos e indicar su ubicación e interactuar en forma de juego.
Con los niños que se arrastran o gatean, se pueden diseñar circuitos de psicomotricidad
en el área de gateo, utilizando gusanos de tela o construir túneles con cajas de cartón
adornadas para indicarles cuando estén dentro o fuera, cerca o lejos, o bien delante o
atrás. Con los que caminan los circuitos pueden ser en el área de juegos o en la sala de
usos múltiples, con huellas dibujadas para caminar arriba de ellas, círculos para brincar
dentro de ellos o si hay resbaladilla pueden aprovechar para subir y bajar. Los referentes
deben estar en función del niño y no del adulto.

● Para la estructuración del tiempo, hay que partir del orden de los momentos y las
actividades para entender el “antes-ahora-después”, “primero-después-por último”. El
personal de pedagogía puede aprovechar para hacer estas referencias al realizar
actividades cotidianas como el lavado de manos (primero mojo las manos, después tomo
el jabón…) o el cambio de pañal. También se puede diseñar una rutina de actividades
que ilustre las diferentes actividades del servicio de guardería en forma de secuencia o
historieta y pegarla en un lugar visible e ir señalando el dibujo que ilustre la actividad
que realizaron, que están realizando, que realizarán o bien, los momentos que les faltan
para finalizar el día.

● Respecto a las formas, es importante ayudar a los niños a encontrarlas y reconocerlas


en los elementos de la sala y otros espacios. También hay que aprovechar el material
didáctico estructurado y desestructurado.
● En cuanto a la construcción del concepto de cantidad (no del concepto de número),
hay que ayudar a los niños a distinguir conjuntos de objetos para identificar: muchos o
pocos. Con los más pequeños se pueden establecer juegos en el área de gateo para
meter y sacar objetos de diferentes contenedores. También ayuda “poner más” o
“quitar”.

● Para contar, se puede aprender a llevar el ritmo. Hay que buscar canciones en las que
los niños tengan que realizar determinado número de acciones: aplaudir, zapatear,
chasquear los dedos, etc. entonando canciones divertidas.

● Para desarrollar el sentido numérico se puede aprovechar para dar entrada a las
actividades, al contar “1, 2 y 3”… considerando que “3” es el punto de entrada, ya sea
para: saltar, bajarse del mueble cambiador e incluso hacerle cosquillas. Se les puede
pedir que utilicen los dedos.

● Para aumentar el uso de la serie numérica se pueden utilizar canciones, rimas o


juegos. Lo ideal es que los niños que cursan el primer grado de preescolar logren
nombrar los números del uno al diez. Con ellos se puede ejercitar el conteo de conjuntos,
considerando siempre elementos de su cotidianidad e incluso su utilidad; por ejemplo al
contar nuestros pies para saber cuántos zapatos debemos usar.

● En cuanto a la comparación, es importante crear ambientes en donde los niños


manipulen recipientes como botellas de plástico u otros que estén rellenos de agua,
arena, semillas, etc. para que en la interacción libre puedan identificar volumen y peso.
También se pueden aprovechar contenedores de distintos tamaños e identificar a cuál le
cabe más y cuál, menos.

Actividades Recreativas
Las actividades recreativas se conciben como aquellas acciones lúdicas y libres que
deben tener un tiempo y espacio específico para su desarrollo, dentro de la rutina de
cada sala de atención. En este espacio es importante contar con juguetes variados y
suficientes.

Lo ideal es que se realicen en espacios abiertos como el patio, por lo que deberán ser
programados a fin de evitar que se junten los niños de diversas salas de atención.

Debido a la relación que existe entre recreativo y diversión, en ocasiones estas


actividades pueden contener rondas como Doña Blanca y juegos organizados como
carreras entre otros.

La Asistente educativa debe estar atenta y mantener los juegos infantiles del área de
recreo limpios y en buen estado, de encontrarse sucios o deteriorados deberá reportarlo
de inmediato a la Educadora o Coordinadora del área educativa, a fin de salvaguardar la
integridad física de los niños que hacen uso de éstos.

Es importante considerar que debido a las características de desarrollo de los niños de


las salas de Lactantes A B y C los recreos se realicen en el asoleadero, ya que los rayos
del sol favorecen la fijación del calcio y por tanto fortalecen los huesos. Por esta misma
razón, aunque no se programen actividades recreativas para las salas de lactantes A y B
es de vital importancia se realicen actividades libres en este lugar.

En cuanto a la programación de recreos de las salas de Maternal A en adelante, la


Educadora y Coordinadora del área educativa les proporcionaran los horarios para que
esas actividades se realicen de forma escalonada, a fin de salvaguardar la integridad
física de los niños además de considerar en todos los casos las condiciones
climatológicas y las características del inmueble, a fin de evitar poner en riesgo la salud
de población infantil.}

La programación de las actividades recreativas se realiza tomando en cuenta lo


siguiente:

● Para los niños 13 y 18 meses de edad, esta actividad no deberá exceder 20 minutos,
el espacio sugerido es el asoleadero, o el área de juegos con horarios diferentes de las
otras salas de atención.

● Para niños de 19 meses de edad en adelante, los recreos no deben exceder 30


minutos, y realizarse en forma escalonada con la finalidad de que cuenten con el espacio
adecuado para que jueguen libremente y de esta manera evitar accidentes.

● Cuando por limitación de espacios, se programen dos grupos en el mismo horario y


espacio, no se deberán juntar grupos de y niños con grandes diferencias de edad, por
ejemplo, la sala de Maternales A con la sala de Maternales B2; lo anterior, a fin de
salvaguardar su integridad física.

Es importante que la Asistente educativa acompañe y vigile a los niños en todo


momento durante las actividades recreativas, con el objeto de preservar su integridad
física, emocional y evitar accidentes.

Activación Física
La actividad física en la primera infancia favorece el crecimiento y desarrollo saludable.
Fomenta las habilidades psicomotrices, mediante el conocimiento del cuerpo. La
actividad física es mayor en tanto más crecen los niños. Además, es necesario fomentar
hábitos saludables para reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas
degenerativas.

Es recomendable para los niños realizar diariamente 60 minutos de actividad física


moderada a vigorosa en la guardería. Esto requiere que los niños de la salas de Maternal
C1 y C2 tengan oportunidades adicionales al recreo para moverse y estar activos, por lo
que se deberá generar uno o dos momentos de juegos o rutinas con una duración entre
15 y 20 minutos, de acuerdo con el horario de atención de cada unidad.

Las líneas de acción para implementar la activación física y fomento de hábitos


saludables son las siguientes:
● Realizar la activación física de los niños de las salas de atención diariamente, mínimo
15 minutos. Se sugiere utilizar las actividades de estimulación propuestas en el apartado
sobre programa de estimulación específico o los juegos y rutinas propuestos en la Guía
de activación física.

● Al menos una vez a la semana, promover actividades pedagógicas que fomenten


hábitos saludables, conforme a la edad e intereses de los niños con las siguientes
temáticas:

o Características de los alimentos (De 43 días de nacido a 24 meses de edad).

o Funcionamiento y cuidado del cuerpo y corazón (A partir de 19 meses de edad).

o Beneficios de una sana y adecuada alimentación (A partir de 31 meses de edad).

o Manejo de las emociones (Todas las salas).

Involucrar a los padres de familia para que den continuidad a estilos de vida saludables
en casa con sus hijos, sensibilizándolos sobre el papel primordial que juegan para reducir
el sedentarismo y haciendo hincapié en hacerlos participes en actividades como:

o Explicar al niño que hacer ejercicio es bueno y necesario para la salud.

o Llevarlos a sitios cercanos caminando, realizar un paseo de 10 a 20 minutos al


parque o algún otro sitio en el que puedan caminar o andar en triciclo o bicicleta.

o Invitarlos a ayudar en el aseo de casa, al barrer, limpiar, levantar sus juguetes, entre
otros.

o Regalar juguetes que promuevan alguna actividad física y reducir la exposición a la


televisión, tabletas, juegos electrónicos y dispositivos móviles a fin de reducir el
sedentarismo.

Actividades para el desarrollo de capacidades


psicomotrices, sensoriales y comunicativas
El desarrollo neurológico se observa en los niños en el desarrollo psicomotriz, sensorial y
del lenguaje. Para ello, es necesario generar oportunidades que les permitan activar las
diferentes funciones.

De las capacidades psicomotrices. - Se deben diseñar actividades para que los niños
se muevan y pongan en marcha su coordinación. La psicomotricidad gruesa implica la
coordinación de las partes más grandes del cuerpo como las extremidades, el tronco y la
cabeza. La psicomotricidad fina involucra la ejecución de movimientos precisos con las
partes más pequeñas del cuerpo, como los dedos (como la pinza al juntar el dedo índice
con el pulgar). La coordinación viso-motriz consiste en la acción de las manos (u otra
parte del cuerpo) en coordinación con los ojos, puede ser óculo-manual como cuando se
juega con un traga-bolas u óculo-pedal como cuando se patea una pelota y la
grafomotricidad que da paso al garabateo y después a la escritura.

De las capacidades sensoriales. - Los sentidos son un elemento crucial en el


aprendizaje, porque el conocimiento ingresa a través de ellos. Si bien se desarrollan
desde el medio intrauterino, los sentidos van evolucionando para crear habilidades. Se
debe generar experiencias para que los niños puedan utilizar sus sentidos, reconocerlos,
y de esta manera, potenciarlos.

De las capacidades comunicativas. - El lenguaje va más allá de las palabras y abarca


las caricias, los sonidos, los olores, los gestos y todas las experiencias que comunican. El
desarrollo del lenguaje se aprende a través de la interacción con los demás. Se debe
promover las interacciones lingüísticas constantes en diferentes contextos de diálogo
incluido el balbuceo y la literatura infantil.}

Rutina
Una rutina refiere un orden o una secuencia de actividades o acciones. De acuerdo con
la SEP en educación inicial se deben establecer rutinas con los niños que puedan
ayudarlos a definir buenos hábitos y aprender cuándo esperar un evento como comer o
dormir. El establecimiento de rutinas debe ser un proceso gradual respetando el ritmo de
cada niño y una vez que se establezcan, es importante ser consistentes.

El personal del área de pedagogía puede escoger el formato para el planteamiento de


esta rutina (imágenes, colores, dibujos).

Modelo educativo para la educación básica y


planeación
De acuerdo con la SEP, el modelo educativo propone un enfoque competencial centrado
en el desarrollo de aprendizajes clave, incluyendo habilidades socioemocionales.
Reconoce a la educación inicial como un periodo crítico del desarrollo infantil en el que
se forman los cimientos para la educación obligatoria.

Maneja grados de transición que son los primeros o últimos grados que un estudiante
cursa en un nivel educativo y se plantean de tal manera que se facilite el tránsito de un
nivel educativo a otro. El primer grado de transición es el último año de educación inicial,
que a su vez, es el primer grado de preescolar (niños de tres a cuatro años de edad). La
SEP plantea aprendizajes esperados específicos para este grado.

3.13.1 Aprendizajes clave de 0 a 3 años de edad

El PEI: Un buen comienzo establece como referentes curriculares para niños de 0 a 3


años, ocho aprendizajes clave:

● Establecer vínculos afectivos y apegos seguros


● Construir una base de seguridad y confianza en sí mismo y en los otros, que
favorezca el desarrollo de un psiquismo sano

● Desarrollar autonomía y autorregulación crecientes

● Desarrollar la curiosidad, la exploración, la imaginación y la creatividad

● Acceder al lenguaje en un sentido pleno, comunicacional y creador

● Descubrir en los libros y la lectura el gozo y la riqueza de la ficción

● Descubrir el propio cuerpo desde la libertad de movimiento y la expresividad


motriz

● Convivir con otros y compartir el aprendizaje, el juego, el arte y la cultura

Los Aprendizajes clave son un conjunto de conocimientos, prácticas, habilidades,


actitudes y valores que se desarrollan específicamente en la escuela y que de no ser
aprendidos, dejarían carencias difíciles de compensar en aspectos cruciales para su
vida.

La planeación debe partir de los aprendizajes clave para niños de 0 a 3 años de edad,
con una perspectiva integral para incluir lo afectivo y lo individual que oscile entre lo
individual y lo grupal, considerando invariablemente el juego, movimiento e interacción
lingüística. Los agentes educativos deben crear condiciones que habiliten el
descubrimiento y respeten la iniciativa del niño para que éste explore e invente,
desplegando su inteligencia.

Los dos ejes de cada acción pedagógica son los siguientes:

I. Sostenimiento afectivo. Con la disponibilidad para jugar, dialogar, cantar,


observar y abrazar. Para ofrecer un entorno, afectivo y seguro, con interacciones
humanas amorosas y estímulos diversos de comunicación.

II. Juego y el desarrollo creador. Los niños son creativos, capaces de explorar,
descubrir, curiosear, imaginar e inventar. Entonces hay que observar sus gustos y
preferencias, espacios y materiales que le interesan para pensar y propiciar
situaciones de juego o bien para prolongar y enriquecer el que ellos inventan.

El PEI: Un buen comienzo flexibiliza la planeación, pero es necesario contar con la


evidencia de su realización en el formato la Planeación de acciones pedagógicas. Éste
debe ser un guion abierto con una propuesta flexible y es importante que cuente al
menos con estas tres fases:

1. Observaciones de los niños de la sala. Para identificar sus intereses y


necesidades, incluyendo las afectivas.

2. Planteamiento de lo que se propone hacer (acciones pedagógicas). Es


necesario incluir:
● Prácticas en el marco de las actividades de cuidado y sostenimiento afectivo como las
estrategias lúdicas y otras acciones que el personal del área de pedagogía prevé para
funcionar como dispositivos de sostenimiento

● Experiencias artísticas plásticas y visuales, con la música, de expresión corporal y


danza y de literatura

● Ambientes de aprendizaje con situaciones de juego, exploración e investigación y


manejo de materiales e interacciones

● Lectura en voz alta (15 minutos diariamente) y estrategias para el desarrollo del
pensamiento matemático.

3. La evaluación. En la cual es importante referir ¿Qué pasó en la realización de las


acciones previstas?

4. Programa Escolar de Mejora Continua


5. El personal del área de pedagogía (Educadora - Asistente educativa)
debe centrarse en identificar las necesidades del niño para diseñar las
estrategias que apoyen su desarrollo integral. Para ello, se requiere un
trabajo colaborativo para estructurar las acciones de mejora en el marco
del “Programa Escolar de Mejora Continua” que establece el PEI.
6. El Programa Escolar de Mejora Continua es una propuesta concreta y
realista que incluye un diagnóstico, objetivos y metas, acciones,
seguimiento y evaluación, que promueven la reflexión sobre lo que se
hace, lo que se puede mejorar y lo que se necesita hacer como colectivo
escolar que pone al niño en el centro. La responsable del área de
pedagogía (Educadora o Coordinadora del área educativa) en su
ausencia debe generar oportunidades y espacios de diálogo en las
reuniones mensuales para que el personal comparta sus experiencias y
se tomen decisiones respecto a la atención de los niños conforme a un
diagnóstico integral centrado en las características, intereses y
necesidades de los niños, para ello es necesario recolectar, comparar y
analizar información referida a las de los siguientes ámbitos:
7. a) Aprovechamiento académico y asistencia de los alumnos
8. b) Prácticas docentes y directivas
9. c) Formación docente
10. d) Avance de los planes y programas educativos
11. e) Participación de la comunidad
12. f) Desempeño de la autoridad escolar
13. g) Infraestructura y equipamiento

h) Carga administrativa

Revisemos a fondo cada uno de los ámbitos, para ello descarga el material
de estudio:

Ámbitos de información del Programa Escolar de Mejora Continua


El planteamiento de lo que se va a considerar en cada ámbito puede
llevarse a cabo en el siguiente formato:

Formato para el Programa Escolar de Mejora Continua

Para documentar y dar seguimiento a las acciones realizadas en cada


ámbito, se sugiere generar un formato libre, en caso de que la autoridad
estatal no emita lineamientos a este respecto.

Aprendizajes esperados para el primer grado


de preescolar

El primer grado de transición del Sistema Educativo Nacional es el último año de


educación inicial, que a su vez el primero grado de preescolar (niños de 3 a 4 años de
edad). Desde 2016 el IMSS ha trabajado con las autoridades educativas estatales para
que este grado tenga la validez oficial correspondiente al primer grado de preescolar. La
SEP definió una serie de aprendizajes esperados (logro o lo que se espera que aprenda
cada estudiante) específicos para la población de 3 a 4 años de edad, los cuales se
consideran el perfil de egreso deseado para los niños inscritos en el servicio de guardería
IMSS.

De la educación preescolar se disgregan 104 aprendizajes esperados que están


clasificados en los campos de formación académica y áreas de desarrollo personal y
social que establece el currículo del programa.

Cabe señalar que estos elementos curriculares sólo deben ser considerados en las
guarderías que otorgan el servicio hasta los 6 años de edad o la conclusión del ciclo
escolar.

En preescolar, la Educadora decide cómo y en qué momento abordar los aprendizajes


esperados mediante oportunidades y experiencias que estimulen la puesta en juego de
los conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas que implican. En virtud de que los
niños no aprenden lo mismo al mismo tiempo, aun realizando las mismas actividades.

La planeación en educación preescolar está íntimamente ligada a la evaluación, pues se


desprenden simultáneamente generando un ciclo.

Al planear una actividad o una situación didáctica que busca que el niño logre cierto
aprendizaje esperado se debe considerar también cómo se medirá ese logro y con base
en ello, generar las siguientes planeaciones.
La planeación sirve para establecer metas con base en los aprendizajes esperados,
considerando los intereses y las motivaciones de los niños, debe percibirse como
modificable y flexible, ya que aunque se establecen los mismos objetivos curriculares, la
forma en que cada niño los alcanza es diferente.

Por su lado, la evaluación ocupa un lugar protagónico porque promueve reflexiones,


para tomar decisiones. Tiene enfoque formativo para que los alumnos reconozcan sus
habilidades para aprender y requiere comunicar a los padres los avances para apoyo y
reconocimiento de logro, lo cual se prevé realizar en los meses
de Noviembre, Marzo y Julio.

Para conocer la metodología de trabajo completa para educación preescolar en el marco


del nuevo modelo educativo, consulta el documento Aprendizajes clave para la
educación integral: Educación Preescolar, Plan y programas de estudio, orientaciones
didácticas y sugerencias de evaluación, disponible en:

[Link]
Atributos de la Asistente Educativa
Los seres humanos poseemos ciertos atributos que no todos son iguales ni se expresan
con la misma intensidad, pero tenemos la posibilidad de desarrollarlos.

Para reconocerlos e identificar su importancia en el desempeño del trabajo cotidiano que


se realiza en las guarderías del IMSS, los que deberá poseer la Asistente educativa para
responder adecuadamente a las necesidades de los niños que tendrá a su cargo, son una
actitud cordial, cálida y con un absoluto respeto a sus derechos, porque la calidad del
servicio y la calidez de su trato junto con la percepción que ellos tengan del mundo que
les rodea, contribuirán de manera importante a fortalecer su autoestima y auto-
concepto.

La Asistente educativa deberá contar con capacidades, habilidades y actitudes,


relacionadas con la atención y el cuidado adecuados de niños menores de cuatro años
de edad

Capacidades

Las capacidades se definen como el conjunto de disposiciones de tipo genético de los


seres humanos que una vez desarrolladas a través de la experiencia, como:

a) Resolución de problemas

El proceso para solucionar problemas implica una serie de capacidades y habilidades del
pensamiento que se van desarrollando con la experiencia; involucra entender e
identificar el problema, pensar en posibles estrategias o alternativas de solución, actuar
rápida, oportuna y eficazmente y considerar las ventajas y desventajas de posibles
consecuencias. Las personas que cuentan con esta capacidad, suelen ser asertivas, con
autoestima adecuada, equilibradas en sus emociones y tolerantes a la frustración.

La Asistente educativa requiere contar con esta capacidad para responder


adecuadamente ante diversas situaciones y evitar que se altere el funcionamiento
habitual de la guardería, dando respuesta oportuna a las necesidades de la población
infantil.

b) Establecer vínculos afectivos

El vínculo es la unión emocional formada entre el niño y la persona que lo cuida, por lo
general su madre es quien le otorga estabilidad y seguridad para su vida futura; no
obstante, no siempre puede estar a su lado, por eso es importante que las personas que
cumplen las funciones de atención y cuidado, establezcan esta mutua conexión afectiva.
Las experiencias que le provean los adultos en los primeros meses de vida serán
determinantes.

Los niños con vínculos desorganizados muestran conductas caóticas, hacen lo que
pueden y no se rigen por orden o regla alguna. Si perciben que sus demandas no son
atendidas deja de emitir llamadas, anticipa el fracaso e intenta calmar sus necesidades
solo sin estar preparado. Para crear un vínculo seguro, el niño aprende a que cuando
expresa sus necesidades, éstas son atendidas. Esto no significa que debe recibir lo que
quiera en el momento que lo quiera; tanto los padres como las personas que están a su
cuidado, deben enseñarle lo que es correcto y lo que no, poner límites e identificar sus
sentimientos, auto-regularse, controlar y delimitar sus conductas (inteligencia
emocional).

La Asistente educativa debe establecer esta relación afectiva y consistente en un


ambiente agradable y seguro, ya que los resultados impactarán positivamente en el
desarrollo de los niños, al brindarles estabilidad y seguridad. Lo contrario puede provocar
tensión o malestar con un impacto negativo en su desarrollo emocional que,
eventualmente se manifestará con inseguridad en el futuro, en los ámbitos personal,
familiar y social.

c) Resolución del duelo

El duelo es la consecuencia natural que se experimenta ante la pérdida de un proyecto,


un sueño o una relación. No sólo se aplica a los casos de muerte, sino a toda aquella
situación de privación irreversible de separaciones de cualquier tipo, que signifique
interés y algún tipo de afecto. El sufrimiento emocional y la tristeza profunda ante la
pérdida de algo significativo cada persona la vive de una manera diferente.

Tener la capacidad de lidiar con el duelo, es poder enfrentar los sentimientos de la


pérdida y darse el tiempo para aceptar la nueva realidad que se impone.

En guarderías, es importante que la Asistente educativa tenga esta capacidad que


permite entender y ayudar a los niños a experimentar sanamente el proceso de
adaptación a la guardería o al momento de cambiar de sala cuando cumple la edad
necesaria para hacerlo.

Habilidades
Las habilidades se definen como las capacidades que a través de las experiencias
proporcionadas por el contexto y la interacción con los demás, se desarrollan y expresan
por medio de comportamientos, como:

a) Independencia

La persona independiente se desenvuelve por sus propios medios, tiene una opinión y
pautas de acción propias para construir su vida y llevar a cabo sus metas; en este
aspecto, también hay que tener equilibrio ya que por naturaleza humana somos
interdependientes. Se puede ser independiente y trabajar en equipo, enriquecer el
pensamiento; así como, compartir la vida profunda y significativamente con otros.

Cuando la persona reconoce la importancia de la independencia, es capaz de observar


en el niño la confianza que va adquiriendo en sus propias fuerzas, facilitando la
realización de actividades como: permitir que se abroche su ropa, crear un ambiente de
confianza para que inicie la marcha o el control de esfínteres.

b) Reflexividad
Está relacionada a las características de las personas que suelen reflexionar antes de
hacer o decir algo, no actúan por impulso y piensan en las consecuencias de sus actos.
El término se asocia con la introspección que es la persona que se autoevalúa
constantemente, reflexiona y, en su caso, cambia de actitud. Generalmente son
persistentes en las actividades que inician y tolerantes ante la frustración. Esta habilidad
se manifiesta no sólo en el plano individual sino en lo familiar, laboral y social.

Un ejemplo o caso que a veces ocurre en guarderías, es que los lunes algunos niños
llegan cansados y con sueño, antes de obligarlos a realizar cualquier actividad, es
importante reflexionar sobre la situación, porque probablemente durante el fin de
semana durmieron menos horas de las habituales.

c) Tolerancia a la frustración

La frustración es aplicable a las circunstancias que resultan en falta de satisfacción de


una necesidad o motivo. Se presentan en cada una de las etapas de la vida, que en su
momento se consideraron importantes y que no fueron satisfechas o alcanzadas.

Los componentes que causan la frustración y las reacciones ante ésta, son diferentes en
cada persona. Puede ser que a veces las metas, objetivos o deseos son poco realistas y
derivan en diferentes niveles de frustración.

La tolerancia a la frustración se establece en función al tiempo en que una persona tarda


en reponerse al motivo que la causó; sin embargo, hay quienes, en algunos casos, no
logran sobreponerse.

Las frustraciones afectan directamente la imagen que se tiene sobre sí mismos y se


desarrollan mecanismos de defensa, algunos positivos como redoblar esfuerzos para
lograr la meta u objetivo, identificarse con una persona que se admire e imitar su
esfuerzo por salir adelante. En cambio, algunos mecanismos negativos son la ansiedad,
evasión y agresión.

Se requiere de la Asistente educativa una elevada tolerancia a la frustración, que impida


mecanismos de ansiedad o agresión hacia los niños cuando éstos por ejemplo, derraman
un vaso con agua, se ensucian la ropa, no logran alcanzar totalmente capacidades
propias de la edad, como el control de esfínteres o comer apropiadamente con los
cubiertos.

d) Equilibrio emocional

Se define como la respuesta emocional adecuada hacia una persona o entorno. Es


importante señalar en este punto que, no es posible tener el control sobre las conductas
de los demás, pero hay un bienestar que no depende de cómo los demás se comporten
con nosotros, ya que es posible mantener el equilibrio interno tanto en ambientes
favorables como adversos. Tener conciencia de que el bienestar propio no depende de
los demás, sino de sí mismo.

Esta habilidad, al igual que las ya descritas, se puede desarrollar y entrenar tanto en el
ambiente familiar como en el laboral. Algunas manifestaciones de una persona que no
cuenta con equilibrio emocional es mostrarse triste, ansiosa, tensa, impulsiva,
impaciente o irritable. Por el contrario, las manifestaciones de una persona equilibrada
emocionalmente es que suelen ser reflexivas, tolerantes a la frustración, con una
autoestima adecuada, son independientes, tienen la capacidad para resolver problemas
y para establecer relaciones afectivas seguras.

La Asistente educativa debe tener equilibrio emocional que le permita llevar


adecuadamente situaciones que sucedan durante la atención y cuidado del niño sin
perder el control, y de esta manera proporcionarles un ambiente seguro y estable.

e) Empatía

Esta palabra se refiere a un proceso emocional que posibilita la percepción de los


estados de ánimo de otros; se vuelve una habilidad que es posible desarrollar si se desea
y, consiste en el esfuerzo por comprender los requerimientos, actitudes, sentimientos,
reacciones y problemas de los otros, sin perderse a sí mismo, para actuar
adecuadamente ante una situación específica.

Para ser empáticos, es necesario escuchar atentamente al otro, manteniendo contacto


visual, sincerarse para estrechar la conexión de comunicación, ofrecer afecto físico con
una palmada o estrechar las manos, tratar de entender la perspectiva sin emitir juicio de
valor, si tiene razón o está equivocado y, ofrecer ayuda porque existe la disposición de
hacer algo por alguien.

Esta habilidad es necesaria para reconocer y comprender los sentimientos y actitudes de


los niños sin emitir juicios de valor; por ejemplo, un niño quiere el juguete que otro está
usando, al ejercer la empatía se reflexiona con ellos, reconociendo sus deseos y
sentimientos, al decir “entiendo que quieras el juguete porque te gusta mucho, pero
vamos a darle dos minutos más a tu compañero para que juegue y le decimos que ya es
tu turno”.

Otro ejemplo, es cuando en algunas ocasiones los niños que están aprendiendo a
controlar esfínteres y mojan su ropa, la habilidad de empatía sería decir “entiendo que
por estar jugando no te acordaste de avisarme para que te lleve al baño, te voy a limpiar
y cambiar, cuando vuelvas a sentir ganas de ir al baño recuerda avísame”. Para el caso
de los bebés, cuando tienen un llanto incontrolable es conveniente cargarlo, confortarlo
con palabras cálidas hasta que logre calmarse. Con todas estas acciones, se evitan
conflictos ofreciendo alternativas de solución, además de reconocer sus sentimientos.

a) Sociabilidad

Es el valor humano que pone a disposición del individuo el gusto por compartir tiempo
con familiares, amigos y compañeros. Lo impulsa a buscar y cultivar relaciones
interpersonales en el que coincidan intereses e ideas, que en ocasiones llevan a un fin
común. No necesariamente se basa en la simpatía o en la afinidad emocional, sino con el
interés de relacionarse en el tiempo y espacio con alguien más.
Es útil como canal de comunicación ya que permite sentar las bases para tener nuevos
amigos, elección de pareja, compartir con alguien aficiones e intereses y por supuesto, el
trabajo en equipo.

En el ámbito de guarderías y específicamente en el trato cotidiano con niños, es


importante que la Asistente educativa demuestre interés por cada uno, ya que al ejercer
este valor en la cotidianidad pueden impulsarlos al desarrollo de esta habilidad la que
seguramente trascenderá en sus relaciones a futuro.

Es importante destacar principalmente en los momentos de juego, a aquellos niños a


quienes les cuesta trabajo comunicarse con los demás, tengan o no algún tipo de
dificultad en el habla, ya que estarán gestando sus futuras habilidades sociales. Se
puede socializar con ellos en diferentes momentos, por ejemplo cuando se comparten
actividades lúdicas como saltar, jugar con la pelota, intercambiar colores y cuentos.

g) Asertividad

Es la habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, pensamientos y


opiniones de la manera más adecuada mediante el diálogo, actitudes, acciones, además
de saber aceptar, y rechazar peticiones para evitar conflictos y malentendidos en las
relaciones con los demás.

En el trabajo cotidiano con los niños, se requiere que la Asistente educativa tenga la
capacidad de expresar afecto y muestre su habilidad para comunicarse con ellos, sin
dañar su autoestima, por ejemplo: no usar apodos, dirigirse a ellos cálida y
respetuosamente, incluso en las ocasiones en las que tiene que poner límites. Sabe decir
que no, cuando alguna petición ponga en riesgo la seguridad física o emocional tanto de
ellos, como de sus compañeros.

Al ser asertivo, evita que se originen acciones agresivas hacia los niños como gritos,
jalones y conflictos, ya que esto es considerado como maltrato. También implica atender
sus necesidades físicas y emocionales, como el cambio de pañal o brindar apoyo para
contener su enojo, puesto que al no atenderlas habiéndolas detectado, se considera que
actuó con negligencia.

h) Apertura

Es el interés que se tiene hacia nuevas ideas y diferentes opiniones o puntos de vista,
implica estar dispuestos a aprender de todos y de todo, saber escuchar a los demás
incluso en contra de nuestro criterio, para posteriormente valorar y reconocer si son o no
acertadas y aceptadas.

Las Asistentes educativas, deben contar con apertura de enfrentarse a emociones tanto
positivas como negativas, respetar culturas y diferencias entre los niños, para lo cual es
importante, hacer uso de la tolerancia, paciencia, creatividad e imaginación. Hay que
tener presente que para ellas y ellos, es importante el ejemplo porque alimenta la
creatividad e imaginación.

i) Altruismo
La palabra altruismo tiene su origen en un vocablo del francés antiguo altruisme, que
significa darse a uno mismo para ayudar a aquel que lo necesita, por ello es definida
como la capacidad de actuar desinteresadamente en beneficio de otros que pueden
necesitar la ayuda, por lo que no basta tener buenas intenciones, sino que tiene que
reflejarse en hechos y conductas que beneficien a otros sin anticipar recompensa, que
como consecuencia natural se produzca internamente y en la otra persona tenga un
efecto positivo.

En el trabajo con los niños, significa tener la intención y motivación interna de hacer el
bien, buscar siempre el bienestar y desarrollo integral. Es importante estar consciente
que es un compromiso permanente de estar al cuidado de las necesidades físicas,
emocionales y cognitivas.

El altruismo se materializa en conductas que se reflejan en las actividades diarias al


procurar constantemente el bienestar de los niños, por ejemplo: al abrazarlo y
reconfortarlo cuando está triste, al compartir su sonrisa, o cooperar con él en el
momento que quiere alcanzar algún objeto o juguete.

Actitud
La actitud del personal educativo durante la atención y el cuidado de los niños, es otro
aspecto a considerar, porque es la forma en que comunican su estado emocional y
reflejan el grado de autoestima. Es una percepción del mundo exterior, nunca es
estática, es un proceso en curso, dinámico y sensible.

Destacar lo positivo y disolver lo negativo, es realizar un esfuerzo para crear el hábito de


tener una actitud positiva y manejar de una forma adecuada nuestras emociones, para
nuestro propio beneficio y el de los demás.

Una actitud positiva es la manifestación de las circunstancias en las que cada quien vive
e, identifica y crea áreas de oportunidad a través del esfuerzo interno, con inclinación a
la creatividad, a la alegría y a la vitalidad. Las actitudes negativas llevan a estados
depresivos donde surgen, la tristeza, la apatía, la pasividad y el conformismo.

El ser humano es un todo integrado, no puede separar su nivel de autoestima con la


necesidad de autorrealización, sus actitudes son coherentes a estos valores y reflejan
este esfuerzo a través de una vida plena. La actitud incluye ideas y sentimientos a favor
o en contra de una persona, un hecho o cualquier producto de la actividad humana.

Uno de los caminos que el ser humano posee para llegar a la autorrealización, es la
capacidad de servir a los demás; cuando el trabajo está enfocado a satisfacer las
necesidades de los otros, el trabajo dignifica a quien lo realiza. La idea de actitud de
servicio abarca conceptos como: satisfacción, autenticidad, comunicación, atención y
disponibilidad.

Considerar a los niños, a los compañeros de trabajo, a los padres usuarios del servicio y,
a todos los que nos rodean, es algo que nos engrandece como personas. Cuando se
habla de actitud de servicio, se hace referencia a algo que no siempre es observable de
manera directa, pero se ve reflejado en la conducta y como resultado del trabajo, con
impacto de manera positiva o negativa, según la actitud que tomemos. Además de
establecer interacciones adecuadas, tener una actitud de servicio implica:

● Conocer nuestras funciones y reconocer la importancia de nuestra labor dentro de la


guardería.

● Gusto por el trabajo realizado.

Lo anterior se complementa con la autoestima, como ya mencionamos es uno de los


componentes emocionales más importante de la personalidad y está presente en todos
los aspectos en los que interviene la persona, como un factor que deriva en el bienestar
psicológico.

Algunas investigaciones apuntan que a mayor autoestima mayor salud física y


psicológica, a menor autoestima mayor propensión hay hacia alguna patología. Se
desarrolla desde la infancia y ésta puede disminuir en ciertos momentos o circunstancias
de la vida Implica aceptarse a sí mismo y al enfrentarse a un error cometido, aprender
de él para hacer mejor las cosas en el futuro. Es estar dispuesto a experimentar la auto–
observación de las emociones, la responsabilidad de nuestros actos y las metas en la
vida.

La autoestima se enlaza con la autoafirmación, que significa abrirse paso sin tener la
necesidad de pisar a los demás, afirmar los derechos propios sin ser indiferente a los de
los demás, es vivir de forma auténtica, hablar y actuar desde las propias convicciones.
Uno de los pilares de la autoestima, es vivir con un propósito, es decir, dirigir nuestra
vida hacia las metas planteadas como formar una familia, hacer ejercicio, trabajar, o lo
que se considere para vigorizar y dar sentido a la vida.

Es de gran importancia que la Asistente educativa en su trato directo con los niños sea
tolerante y promueva en los niños el valor propio de la persona, ya que les proyecta y
transmite su estado de ánimo así como el desarrollo adecuado de amor propio y hacia
los demás. Si cuenta con una adecuada autoestima hablará, tratará con afecto y
respetará los derechos de los niños.

Responsabilidad, calidad y calidez en la


atención y cuidado de los niños en la guardería
Es esencial que se provea a los niños que asisten a las guarderías del IMSS un ambiente
seguro, con atención de calidad y proporcionada con calidez, durante su estancia.
También, se considera que es una cuestión ética y social que debe predominar en el
trato cotidiano, durante toda la jornada.

El comportamiento y estrategias que debe mostrar el personal educativo y las


estrategias que utilice durante su atención al niño mediante el trato directo y constante,
se describen a continuación:
● Aceptación, ternura, protección, goce compartido y otras reacciones positivas hacia
los niños. Para lograrlo, se deberá utilizar y desarrollar las habilidades y competencias
de: asertividad, autoestima, empatía, equilibrio emocional, sociabilidad, capacidad de
establecer vínculos afectivos y de resolución de duelo; sobre todo, en los casos en que
por las propias demandas del cuidado, afloran emociones de enojo o molestia; se
requiere que sea capaz de equilibrar esas emociones para que no permeen en acciones
o actitudes negativas hacia los niños.

● Escuchar y respetar las iniciativas de niños, sin imponer su voluntad con agresividad o
violencia, así como validar sus deseos y sentimientos, considerando que es un ser
autónomo, activo y en constante desarrollo.

● Disponibilidad física y emocional al permitir cercanía y contacto físico, estar dispuesto


para los niños, mostrar gusto por estar y compartir con ellos y evitar a toda costa ignorar
sus necesidades y su comunicación.

● Permanentemente, estar alerta a las señales del niño, interpretarlas adecuadamente y


responder pronta y correctamente. Lo contrario sería por ejemplo, pensar está llorando
porque quiere burlarse del adulto, siendo que en la realidad llora porque tiene hambre.
Tampoco se debe basar en argumentos como “déjalo que llore para que haga pulmón”,
“deja que llore hasta que le gane el sueño”, la sensibilidad hacia sus necesidades, es
conseguir con la respuesta que logre nuevamente un estado emocional positivo.

Es importante señalar que resultados de diversas investigaciones indican que los niños
reciben un cuidado adecuado durante los primeros años de vida, tienden a establecer
relaciones sociales satisfactorias, tienen un mejor autoconcepto y mayores habilidades
para aprender, incluso en etapas posteriores de su vida un mejor desempeño escolar y
profesional; por ello el personal educativo debe coadyuvar con los padres
desempeñando un papel protector en el proceso de desarrollo de los niños.

Respeto a los derechos de los niños


Reconocer los derechos de la niñez y su garantía es uno de los pilares sobre los que toda
sociedad debería cimentarse. La protección de estos derechos ha sido resultado de un
proceso histórico, debido a que en épocas pasadas nadie consideraba la protección
especial que los niños, de todo el mundo, merecen.

La Declaración de los Derechos del Niño adoptada por las Naciones Unidas en 1959, la
Convención sobre los Derechos del Niño, la primera reforma al artículo 4° de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la “ Ley General de Derechos de
niñas, niños y adolescentes, artículos 1, 3, 11, 13, 44, 46, 47,49, 102, 103 y 147,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de diciembre de 2014, tienen el
propósito de garantizar el ejercicio, respeto, protección y promoción de los derechos de
la niñez, reconocer a la población infantil como titular de derechos y, establecer los
principios rectores y criterios en materia de derechos humanos.
Las autoridades federales, estatales y municipales en el ámbito de sus respectivas
competencias, adoptarán las medidas necesarias para garantizar estos derechos a todas
las niñas, niños y adolescentes sin discriminación de ningún tipo o condición.

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO (I-V)

I. Derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo. Niñas, niños y adolescentes


tienen derecho a que se proteja su vida, su supervivencia, su dignidad y a que se
garantice su desarrollo integral. No pueden ser privados de la vida bajo ninguna
circunstancia.

II. Derecho de prioridad. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que se les
asegure de manera prioritaria (antes que a los adultos) el ejercicio pleno de todos sus
derechos. Para tal efecto siempre se considerará su interés superior.

III. Derecho a la identidad. Niñas, niños y adolescentes deben contar con nombre y
apellidos, ser inscritos en el registro civil de forma inmediata y gratuita, y se les deberá
expedir en forma ágil y sin costo la primera copia certificada de su acta de nacimiento.
Siempre que se solicite un cambio de apellidos, tendrán derecho a opinar y a ser
tomados en cuenta. La falta de documentación para acreditar su identidad nunca será
obstáculo para garantizar sus derechos. Deberán contar con nacionalidad; en la medida
de lo posible conocer su origen, a efecto de preservar su identidad, pertenencia cultura y
relaciones familiares.

IV. Derecho a vivir en familia. Todas las niñas, niños y adolescentes, tienen derecho a
vivir en una familia y no podrán ser separados de ella por falta de recursos para su
subsistencia, tampoco podrán ser separados de las personas que los tengan bajo su
guarda y custodia, sino por orden de autoridad competente y mediante un debido
proceso en el que haya sido tomada en cuenta su opinión y su interés superior. Su
institucionalización deberá ser el último recurso que adopte el Estado mexicano para la
protección de sus derechos. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a convivir con su
madre y padre, así como con las familias de aquéllos (incluso cuando algún integrante se
encuentre privado de su libertad) en un ambiente libre de violencia, excepto cuando ese
derecho sea limitado por autoridad competente en atención a su interés superior.

V. Derecho a la igualdad sustantiva. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que


se les proporcione un mismo trato y a la igualdad de oportunidades, tomando en
consideración sus necesidades específicas para el ejercicio pleno de sus derechos.

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO (V-X)

VI. Derecho a no ser discriminado. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a un


trato igualitario, nadie puede limitar o restringir sus derechos por su origen étnico,
nacional o social, idioma o lengua, edad, género, preferencia sexual, estado civil,
religión, opinión, condición económica, circunstancias de nacimiento, discapacidad o
estado de salud o cualquier otra condición atribuible a ellos mismos o a su madre, padre,
tutor o persona que los tenga bajo guarda y custodia, o a otros miembros de su familia.
Para garantizar este derecho se deberán tomar en cuenta las necesidades específicas de
cada niña, niño y adolescente de manera individual o en grupo, según sea el caso.

VII. Derecho a vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo integral. Niñas,


niños y adolescentes tienen derecho a vivir en un medio ambiente sano y sustentable, y
en condiciones que permitan su desarrollo, bienestar, crecimiento saludable y
armonioso, tanto físico como mental, material, espiritual, ético, cultural y social.

VIII. Derecho a una vida libre de violencia y a la integridad personal. Niñas, niños y
adolescentes tienen derecho a vivir una vida libre de toda forma de violencia y a que se
resguarde su integridad personal, a fin de lograr las mejores condiciones de bienestar y
el libre desarrollo de su personalidad.

IX. Derecho a la protección de la salud y a la seguridad social. Niñas, niños y


adolescentes tienen derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud, así como a
recibir la prestación de servicios de atención médica gratuita y de calidad, con el fin de
prevenir, proteger y restaurar su salud, así como a su seguridad social, que permita
hacer efectivo su derecho de prioridad, su interés superior, igualdad sustantiva y no
discriminación.

X. Derecho a la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Niñas, niños


y adolescentes con discapacidad deben ejercer plenamente todos y cada uno de sus
derechos contenidos en la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, Tratados
Internacionales y demás leyes aplicables, considerando sus propias necesidades. En todo
momento se les deberá facilitar un intérprete o los medios tecnológicos que les
permitan obtener información de forma comprensible.

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO (XI-XV)

XI. Derecho a la educación. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a una


educación de calidad que contribuya al conocimiento de sus propios derechos y basada
en un enfoque de derechos humanos atendiendo a sus propias necesidades, que
garantice el respeto a su dignidad humana; el desarrollo armónico de sus
potencialidades y personalidad, y fortalezca el respeto a los derechos humanos y a las
libertades fundamentales, en los términos del artículo 3o. de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Educación y demás ordenamientos
aplicables.

XII. Derecho al descanso y al esparcimiento. Niñas, niños y adolescentes tienen


derecho al descanso, al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de
su edad, así como a participar libremente en actividades culturales, deportivas y
artísticas, como factores primordiales de su desarrollo y crecimiento.

XIII. Derecho a la libertad de convicciones éticas, pensamiento, conciencia, religión y


cultura. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la libertad de convicciones éticas,
pensamiento, conciencia, religión y cultura. No podrán ser discriminados por ejercer
estas libertades. También tienen derecho a disfrutar libremente su cultura, lengua, usos,
costumbres, prácticas culturales, religión, recursos y formas específicas de organización
social y todos los elementos que constituyan su identidad cultural.

XIV. Derecho a la libertad de expresión y de acceso a la información. Niñas, niños y


adolescentes tienen derecho a expresar libremente su opinión, así como a buscar, recibir
y difundir información e ideas de todo tipo y por cualquier medio, sin más limitaciones
que las establecidas en el artículo 6o. de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos.

La libertad de expresión de niñas, niños y adolescentes implica el derecho a que se tome


en cuenta su opinión respecto de los asuntos que les afecten directamente, o a sus
familias o comunidades.

En poblaciones predominantemente indígenas, se deberá difundir la información


institucional y la promoción de los derechos en la lengua indígena local.

Niñas, niños y adolescentes con discapacidad deberán contar con sistemas de apoyo
para ejercer su derecho a la libertad de expresión, acceso a la información y sistema de
apoyo para la expresión de su voluntad.

No podrá difundirse o transmitirse información, imágenes o audios que afecten o


impidan el desarrollo integral de la niñez y adolescencia y su interés superior o que
exalten algún delito.

XV. Derecho de participación. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ser


escuchados y tomados en cuenta en los asuntos de su interés, conforme a su edad,
desarrollo evolutivo, cognoscitivo y madurez. También deberán ser escuchados y
tomados en cuenta en todos los procesos judiciales y de procuración de justicia donde se
diriman controversias que les afectan.

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO (XVI-XX)

XVI. Derecho de asociación y reunión. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a


asociarse y reunirse, sin más limitaciones que las establecidas en la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.

XVII. Derecho a la intimidad. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la intimidad


personal y familiar, así como a la protección de sus datos personales. No podrán ser
objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o
su correspondencia; tampoco de divulgaciones o difusiones ilícitas de información o
datos personales, incluyendo aquéllos que tengan carácter informativo a la opinión
pública o de noticia que permitan identificarlos y que atenten contra su honra, imagen o
reputación.

XVIII. Derecho a la seguridad jurídica y al debido proceso. Niñas, niños y adolescentes


gozan de los derechos y garantías de seguridad jurídica y debido proceso establecidos
en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los tratados internacionales,
la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y demás disposiciones
aplicables. Se deberá garantizar la protección y prevalencia del interés superior de la
niñez de conformidad con su edad, desarrollo evolutivo, cognoscitivo y grado de
madurez.

XVIX. Derechos de niñas, niños y adolescentes migrantes. Niñas, niños y adolescentes


migrantes acompañados y no acompañados tienen derecho a que se establezcan
medidas especiales de protección, así como los servicios correspondientes
independientemente de su nacionalidad o su situación migratoria.

El principio del interés superior de la niñez y la adolescencia, será una consideración


primordial durante el procedimiento administrativo migratorio -en el que se deberán
observar las garantías del debido proceso- y en cualquier decisión que se tome en cada
caso concreto de niñas, niños y adolescentes migrantes.

XX. Derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a


los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e
Internet, en términos de lo previsto en la Ley Federal de Telecomunicaciones y
Radiodifusión. Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia
efectiva en la prestación de dichos servicios. (CNDH, 2016).

El respeto de los derechos de los niños es una corresponsabilidad del Estado, la familia y
la comunidad; sin embargo, muchas de las prácticas de crianza y cuidado que ejercen
los padres, cuidadores, amigos o personas que representen autoridad tienden a ser
autoritarias, abusivas y en muchas ocasiones utilizan el maltrato infantil para disciplinar,
que se centran en la perspectiva de los adultos y no les conceden su derecho a la
autonomía y a la participación.

El Maltrato Infantil
Existen diversas formas de maltrato infantil, la más visible es el maltrato físico que
muchas personas aplican como método disciplinario. Es definido como el uso de la fuerza
física con la intención de modificar la conducta del niño, que deja huellas en el cuerpo y,
en ocasiones llegan a ser permanentes. Otras formas son la negligencia o el abandono
físico y psicológico, el abuso sexual y algunos autores manejan el maltrato institucional
en el que los niños son maltratados con un trato indiferente hacia sus necesidades, no se
les escucha, no son interlocutores activos. La Comisión Interamericana de Derechos
Humanos considera la práctica del castigo o maltrato físico como violatoria de los
derechos de los niños.

El maltrato infantil, en la mayoría de los casos sucede en el ámbito familiar (padre,


madre o personas que conviven con el niño), sitios donde tendrían que estar los niños
rodeados de amor, afecto y atención.

Las manifestaciones clínicas cuando los niños son maltratados físicamente se presentan
entre las primeras 24 y 48 horas, éstas suelen ser sutiles y se caracterizan por
irritabilidad y llanto constante, que a menudo es el factor desencadenante de otra
agresión, como la pérdida del apetito y ligera somnolencia. Sin embargo, después de
algunas horas aumenta su estado crítico, al presentar un estado nauseoso, vómitos,
somnolencia muy marcada, crisis convulsivas y falta de conciencia.

Este tipo de maltrato es frecuente encontrarlo en niños menores de cinco años. Las
consecuencias en los niños se pueden manifestar con actitudes agresivas, destructivas,
rebeldes, hiperactividad o apatía, timidez y miedo, ansiedad, aislamiento, sentimientos
de culpa y de ser malos. En el ámbito escolar es frecuente la inasistencia y el bajo
rendimiento de los que lo padecen.

Maltrato Psicológico o Emocional


Se considera maltrato psicológico o emocional cuando los padres o responsables del
cuidado del niño, lo someten de manera reiterada a alguna de estas condiciones:

● Rechazo.- Se desprecia, degrada, avergüenza, critica, castiga y humilla al niño.

● Aterrorizar.- Ponen al niño en situaciones caóticas y peligrosas, lo amenazan con actos


de violencia (o a personas queridas para él).

● Aislar.- Encierran al niño y limitan sus interacciones sociales.

● Explotar/corromper.- Promueven o permiten que el niño imite conductas inapropiadas


para su edad.

● Ignorar.- Existe una falta de vinculación con el niño por incapacidad o por falta de
motivación. Hay interacción solamente cuando es necesario.

Abandono físico o negligencia


Se entiende por abandono físico o negligencia aquella situación de desprotección de
las necesidades físicas básicas del niño, tales como alimentación, higiene, vestido,
protección y vigilancia en situaciones peligrosas, así como educación y cuidados médicos
que no son atendidas temporal o permanentemente por ningún miembro de su familia o
cuidador.

Generalmente los niños que sufren abandono físico o negligencia presentan conductas
de retraimiento, apatía, asistencia irregular a la escuela, bajo rendimiento escolar,
indiferencia a su entorno.

Las consecuencias como resultado de las situaciones antes descritas en los niños son:
baja autoestima, ansiedad, depresión, ideas suicidas, inestabilidad emocional, abuso de
sustancias, conducta antisocial, agresividad, bajo rendimiento escolar, entre otros.
Abuso Sexual
Abuso sexual de acuerdo con artículo 260 del Código Penal Federal se define
como: quien ejecute en una persona sin su consentimiento, o la obligue a
ejecutar para sí o en otra persona, actos sexuales sin el propósito de llegar a
la cópula o cuando se obligue a la víctima a observar un acto sexual, o a
exhibir su cuerpo sin su consentimiento.

Se considera abuso sexual cuando una de las personas involucradas sea menor de
quince años o no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, aun con su
consentimiento, o que por cualquier causa no pueda resistirlo o se obligue a ejecutarlo
en sí o en otra persona.

Toda forma de violencia sexual atenta contra el desarrollo integral de los niños, por lo
tanto cualquiera de los siguientes delitos, puede considerarse como tal: pornografía o
prostitución infantil, explotación sexual, estupro, violación (penetración oral, anal y/o
vaginal con cualquier objeto o miembro viril), privación ilegal de la libertad con fines
sexuales, trata de personas y hostigamiento sexual.

Ciertos factores pueden desencadenar un caso de abuso sexual, como la presencia de un


padrastro, un familiar con farmacodependencia o alcoholismo; madre ausente,
desintegración familiar o la vulnerabilidad que representa la presencia de un niño con
discapacidad física, intelectual o mental.

Consecuencias del abuso sexual

Las consecuencias en los niños pueden ser: miedo, ansiedad, culpa, desconfianza,
tristeza, baja autoestima, enojo. (Loredo- Abdala, 2008).

Algunos de los indicadores que pueden presentar son:

● Señales físicas repetidas, diferentes a los golpes comunes que se pueden presentar
como consecuencia de los juegos.

● Expresión ansiosa, parecer pálido, tener frío o sudar a consecuencia de una lesión
interna.

● Recela el contacto con sus padres u otros adultos.

● Ante el llanto o situaciones de angustia no muestra expectativas de ser consolado.

● Pregunta constantemente: ¿Cuándo me voy a casa?, ¿No me voy a casa? más que
“me quiero ir a casa”.

● Demuestra extremos en su conducta como retraimiento o agresividad.

● Se percibe diferente y no se siente querido.

● Cree que el maltrato es merecido.

● Presenta enfermedades de origen psicosomático.


● Muestra conductas adultas inapropiadas o excesivamente infantiles.

● Se presentan sucio, maloliente y/o con ropa inadecuada en la guardería.

● Se muestra con cansancio o apatía permanente.

● Se queja constantemente o se mueve con incomodidad.

● Manifiesta cambios constantes en la conducta sin motivo aparente.

Agresión por parte del personal que labora en


la guardería
Cuando el agresor es personal que labora en la guardería, pueden identificarse ciertas
características que reflejen los malos que ejercen en los niños. Asimismo algunas
manifestaciones de esta situación se ven reflejadas en el propio niño, a través de su
conducta, la cual puede observarse en casa, en la propia guardería o en cualquier otro
sitio; algunos de estos indicadores, son:

En el personal de la guardería

● Al ingresar el niño a la guardería, el personal que está a cargo de su cuidado lo recibe


con indiferencia, desprecio, burlas sobre su persona.

● Cuando se dirige a ellos, lo hace con sobrenombres o apodos.

● El niño recibe malos tratos por parte de su cuidador inmediato como: jalones,
aventones, golpes, pellizcos, gritos, burlas con golpes, etcétera.

● Transmiten al niño una desvalorización constante de sí mismos, con críticas, burlas y


desprecio constante.

● Muestra desinterés por la evolución en el desarrollo o por las actividades que realiza
el niño.

● Exigen al niño por encima de sus capacidades físicas o psicológicas.

● Expone a los niños a temperaturas extremas sin la debida precaución.

● Descuida la higiene de los niños durante su estancia en la guardería.

● Cuando el infante sufre algún accidente, no se le proporciona la debida atención


médica.

● Se presentan quejas sobre los malos tratos del personal de la guardería de manera
frecuente.

● Se permiten juegos extremos entre los niños al grado que se lastiman entre sí.

● No se les proporciona a los niños sus alimentos en el tiempo y forma adecuada.

● Los accidentes o eventos importantes ocurridos con el niño dentro de la guardería no


se reportan a los padres de familia.
● En su trato con los padres de familia suele ser hostil, irritable o prepotente.

● Manifiesta cambios constantes en la conducta sin motivo aparente.

● Las relaciones sociales son hostiles y distantes.

● Presenta necesidad excesiva de afecto.

● La actitud es de constante estado de alerta, con recelo, temor y/o sobresalto.

● Los juegos que realiza se refieren a aspectos sexuales y son inadecuados para su
edad.

● Demuestra conductas, conocimientos y afirmaciones acerca de actividades sexuales.

● Tiene agresiones sexuales hacia otros niños más pequeños y vulnerables.

● Desórdenes funcionales tales como: pesadillas, alteraciones del sueño, miedo a la


obscuridad, hablar dormido, enuresis, encopresis.

● Presenta poco interés y motivación por las actividades que se desarrollan en la


guardería.

● Después del fin de semana el niño regresa a la guardería triste, distraído, con golpes
o lesiones.

● No acude o llega tarde a la guardería.

● Muestra problemas alimenticios, como falta o exceso de apetito.

● Se observa retraso en el desarrollo físico, emocional y/o cognitivo.

● Niños llevados con frecuencia al hospital, para tratar problemas peculiares.

● Presenta regresiones a conductas infantiles ya superadas.

● Se observan relaciones secretas o reservadas entre el niño y algún adulto.

● Ausencia de cuidados médicos básicos que ponen en riesgo la salud del niño.

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