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Envidia en la Mitología Romana

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Envidia (mitología)

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Circe envidiosa by John William Waterhouse, Art


Gallery South Australia
Envidia (del latín: Invidia) en la mitología romana, era la diosa que
personificaba la venganza y los celos. Su equivalente en la mitología griega era
la fusión entre Némesis y Ptono.

Envidia en la literatura
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Aglauro, Mercurio y Herse
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La aparición estelar de Envidia en la literatura romana la hace en las
metamorfosis de Ovidio, donde es descrita exactamente como los griegos
imaginaban a su diosa de la venganza, Némesis. Así es como las
personificaciones griegas de la venganza divina y los celos quedan unidas en
la mitología latina en una sola entidad.

Como preámbulo de la actuación de Envidia (Némesis) Ovidio cuenta


como Erictonio, hijo de Tellus (Gea), llamada también Terra, había quedado al
cuidado de tres princesas atenienses: Aglauro, Pándroso y Herse; la
diosa Minerva (Atenea) compadecida del infante lo recogió ni bien hubo salido
de las entrañas de Terra, que no lo quería (por ser hijo de Vulcano -
el Hefesto griego-, lo que no se menciona en el libro), y se lo dio a las tres
muchachas antes mencionadas escondido en un canastillo; encargándoles que
por ningún motivo lo abrieran (pues tal vez ellas pensaran que el niño era suyo,
y ella no quería manchar su reputación de deidad virgen). Sin embargo Aglauro
no pudo contener la curiosidad, así que abrió el canastillo. Minerva, que no
ignoraba lo que había sucedido, planeó su venganza. Sin embargo no la
ejecutó inmediatamente.

Un día en el que se celebraba una fiesta en honor de la diosa,


estando Herse presente, Mercurio (Hermes) la ve e instantáneamente se siente
atraído por ella; entonces acude a Aglauro para que haga de mediadora
ante Herse y así abrir un camino para conquistarla, y esta acepta aunque
pidiendo oro a cambio; pero Minerva, siempre atenta, a pesar de odiar
terriblemente a Envidia se dirige a su morada para solicitar su ayuda: le
encarga que se posesione de Aglauro y cambie sus intenciones, para que
así Mercurio la haga víctima de su furia. Envidia hace lo que Minerva le pide,
y Aglauro súbitamente empieza a sentir celos de la suerte de su hermana,
deseada ahora por Mercurio.

Sabiendo esto Mercurio (por boca de la misma Aglauro) la transforma en una


roca negra.

Narciso y Eco
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Envidia hace de nuevo su aparición en el mito de Narciso y Eco. Narciso era un
bello joven del cual se enamoraban tanto muchachos como muchachas, e
incluso ninfas, entre ellas Eco (la cual había sido castigada por Juno (Hera) a
poder pronunciar solamente la última parte de lo que otros decían por haber
hechizado con sus palabras a Júpiter (Zeus)). Eco se enamoró de Narciso,
pero limitada por la maldición de Juno, terminó extinguiéndose por la pena
hasta que solo quedó de ella su voz.

Luego una muchacha desconocida -que también se había enamorado de


Narciso y había sido rechazada - suplicó a Envidia que algún día el desdeñoso
joven conociera el dolor del amor no correspondido; entonces Envidia hace que
un día, estando Narciso muy sediento y habiéndose acercado a un río para
beber agua, vea su reflejo y se sienta perdidamente atraído por él.
Viendo Narciso que no podía tener a la persona que deseaba, acabó
arrojándose al río y los dioses lo transformaron en la flor que lleva su nombre.

Interpretaciones modernas
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En la psicología
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En el ámbito de la psicología la envidia es definida como un sentimiento
experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La
envidia daña la capacidad de gozar. Se trata de una expresión oral sádica
y anal sádica de impulsos destructivos que opera desde el comienzo de la vida.
Es el factor más importante del socavamiento de los sentimientos de amor,
ternura o gratitud. La envidia es un sentimiento enojoso contra otra persona
que posee o goza de algo deseado por el individuo envidioso, quien tiene el
impulso de quitárselo o dañarlo. A diferencia de los celos, que se basan en el
amor y comprenden un vínculo de por lo menos tres personas, la envidia se da
de a dos y no tiene ninguna relación con el amor. La persona envidiosa es
insaciable porque su envidia proviene de su interior y por eso nunca puede
quedar satisfecha, ya que siempre encontrará otro en quien centrarse. 1

En el cristianismo católico
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En el Catolicismo, Envidia es entendida como uno de los siete pecados
capitales. Como la codicia, la envidia se caracteriza por un deseo insaciable,
sin embargo, difieren por dos grandes razones: Primero, la codicia está más
asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más
general; segundo, aquellos que cometen el pecado de la envidia desean algo
que alguien más tiene, y que perciben que a ellos les hace falta. Dante define
esto como "amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de
los suyos." En el Purgatorio de Dante, el castigo para los envidiosos era el de
cerrar sus ojos y coserlos, porque habían recibido placer al ver a otros
caer. [cita requerida]. En el seno de la doctrina estoica llegó a definirse la envidia
como "tristeza por los bienes ajenos", entendiéndose como "bienes" tanto los
materiales como los espirituales.

Representaciones
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Suele ser retratada como un espectro femenino, que lleva en su cabeza
infinidad de culebras, el tinte lívido; con serpientes en las manos.2 [cita requerida]

Véase también
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 Ptono
 Némesis
 Herse
Referencias
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1. ↑ Klein, Melanie. Envidia y gratitud (1957). Buenos Aires, Paidos, 1987. ISBN 950-
12-4903-4.
2. ↑ Mathan, Jacob (1593). Las siete virtudes y los pecados capitales. Consultado
el 18 de enero de 2023.

Enlaces externos
[editar]
 Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia
sobre representaciones de la envidia.
 Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Némesis.

 La Envidia en Las metamorfosis, de Ovidio: Libro II, 760 - 796. Texto


español en Wikisource.
 Texto latino, con índice electrónico, en el Proyecto Perseus. Pueden
emplearse los rótulos activos "focus" (para cambiar al texto inglés de
1567 de Arthur Golding o al del mismo idioma de la edición de 1922 de
Brookes More) y "load" (para la comparación entre los textos ingleses o
para el texto bilingüe). Empleando el rótulo activo "load" de la etiqueta
"Vocabulary tool", se obtiene ayuda en inglés con el
vocabulario latino del texto.
 Las metamorfosis. Libro II: texto latino en Wikisource.

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 Diosas de la mitología romana
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