FACULTAD DE DERECHO
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE
DERECHO
TÍTULO
LA POSESIÓN
INTEGRANTES
Acosta Veliz, Rosa María (0000-0001-8693-5023)
Bautista Rumiche, Maryuri Lizbeth (0009-0007-5820-6051)
Cordova Mondragon, Mayra (0009-0007-0835-4371)
Cruz Chamba, Saby Zuleyka (0009-0000-9429-246X)
Sernaque Lopez, Tays Rubi (0009-0007-6985-1945)
Pantaleón Medina, Ariatna (0009-0000-7799-227X)
Pongo Chambe, Jackelin Isabel (0009-0009-4182-0877)
Rios Martínez, Bryan (0000-0002-7734-7278)
Yamunaque Alberca, Ana Joaquina (0000-0003-3158-7118)
ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN
La posesión es un concepto fundamental en el ámbito de los derechos reales,
ya que se refiere a la relación efectiva de una persona con un bien,
determinando no solo su control físico, sino también los derechos que se
derivan de dicha relación, este concepto es esencial en el derecho peruano
ya que protege los derechos de propiedad y posesión , garantizando la
seguridad y estabilidad en las relaciones jurídicas.
De acuerdo con el artículo 896 del Código Civil, la posesión se define como el
ejercicio real de uno o más de los poderes propios de la propiedad, como el
uso, disfrute o disposición de un bien, sin necesariamente ser su dueño. Esto
implica que una persona puede realizar acciones propias de un propietario,
como si lo fuera, aunque no tenga el título legal que lo acredite. Algunos
autores sostienen que la posesión permite la utilización económica de un bien
y, por lo tanto, basta con que se manifieste alguno de los poderes propios de
la propiedad para que exista posesión.
Se considera que la posesión es tanto un hecho como un derecho: como
hecho, es simplemente tenencia; como derecho, produce efectos jurídicos. La
posesión puede transferirse de forma universal o particular, pero siempre
requiere de corpus y animus possidendi. La pérdida de la posesión ocurre si
falta alguno de estos elementos.
Existen dos posturas sobre cómo se interpreta la posesión. Una de ellas
señala que el Código Civil sigue la teoría objetiva de Ihering, que se enfoca
únicamente en la posesión física o "corpus", ignorando la intención o
"animus" de ser propietario. Según esta teoría, lo relevante es que el
poseedor utilice el bien, sin importar si tiene la intención de actuar como
dueño.
En la doctrina española, se afirma que desde el momento en que una
persona toma posesión de un bien, adquiere un derecho sobre esa posesión,
el ius possessionis, sin necesidad de un título específico.
El objetivo general de este informe es describir los conceptos básicos de la
posesión, incluyendo los medios de adquirir la posesión, la figura del servidor de la
posesión y la suma de posesión.
Los objetivos específicos son: definir el concepto de posesión y explicar cómo se
adquiere de forma originaria o derivada; explicar la figura del "servidor de la
posesión", segundo; detallar el concepto de "suma de posesión", y por último;
establecer los requisitos necesarios para que proceda la suma de posesiones entre
un antecesor y un sucesor.
En resumen, este informe busca proporcionar una comprensión integral de los
conceptos clave relacionados con la posesión y su relevancia jurídica.
II. DESARROLLO
1. NOCIÓN DE POSESIÓN
El término “posesión” hace referencia al hecho de tener algo bajo dominio o control,
pero su alcance va más allá de una simple relación física con un objeto. La posesión
no solo implica el uso o disfrute de un bien, sino que también puede conllevar una
serie de derechos y deberes, así como implicaciones legales significativas.
Las teorías clásicas sobre posesión corresponden a Ihering y Savigny, destacando
que:
Savigny, utilizando un método histórico sistemático, realiza un análisis sobre la
teoría de la posesión, identificando puntos clave: el animus y el corpus. El corpus se
refiere a la relación que tiene con el bien , por el contrario, el animus representa la
voluntad de poseer como propietario.
Para que se considere una posesión jurídica, es fundamental tener el animus
dominus, lo que implica poseer el bien para uno mismo y no reconocer a otro como
titular. El animus possidendi se expresa como animus domini, reflejando la intención
de poseer el bien como propio.
Savigny señala que la posesión puede transferirse mediante actos jurídicos. Se
pueden identificar dos tipos de posesión en función al animus possessionis: La
originaria es la tenencia del bien con la intención de actuar como su propietario, y la
derivada, es la tenencia de un bien con la intención de ejercer la posesión. Por
ejemplo, si A entrega un bien a B como garantía, aunque B reconozca a A como
propietario, se le considera poseedor jurídico porque el derecho romano le otorga
interdictos, mostrando que tiene animus possidendi sin animus domini.
La posesión combina el elemento objetivo (corpus) y el subjetivo (animus). Para ser
considerado poseedor jurídico, es necesario tener el bien para uno mismo (animus
rem sibi habendi), no reconociendo a alguien como titular de un derecho superior.
Además, la posesión otorga derechos como la usucapión y el acceso a interdictos
posesorios.
Se considera que la posesión es tanto un hecho como un derecho: como hecho, es
simplemente tenencia; como derecho, produce efectos jurídicos. La posesión puede
transferirse de forma universal o particular, pero siempre requiere de corpus y
animus possidendi. La pérdida de la posesión ocurre si falta alguno de estos
elementos.
Por otro lado, la teoría de la voluntad, apoyada por Savigny y Paulo, sostiene que no
puede haber múltiples poseedores de un mismo bien, persistiendo la posesión hasta
que una nueva la sustituya. En contraste, Ihering plantea la teoría objetiva,
sosteniendo que la posesión se fundamenta en el corpus y no necesita del animus
domini, permitiendo así la posesión sin este último. Ihering crítica la teoría de
Savigny, argumentando que la voluntad no debería definir la posesión.
2. CARACTERÍSTICAS
Entre las características elementales de la posesión están:
– Es un poder de hecho
Como alude el Código, es la actuación de hecho de uno o más poderes
adjuntos a la propiedad (art. 896). A criterio de Vieira (2008, pp. 612 y
613), entre ellos están:
a. Poder de uso
b. Poder de disfrute
c. Poder de defensa
d. Poder de accesión
e. Poder de usucapión
f. Poder de disposición
g. Poder de indemnización por mejoras
h. Poder de indemnización por violación
– Es un derecho real
Puesto que es un derecho real autónomo, con un contenido [Link] a que
su autonomía se explica porque por sus propios actos constitutivos, traslativos,
modificativos y extintivos son específicos, distintos de los de otros derechos reales.
(Vieira, 2008, p. 520).
– Genera una independencia en las relaciones posesorias
La posesión exige un señorío independiente sobre el bien, libre de interferencias o
subordinaciones; esta característica la diferencia de la tenencia.
– Puede recaer sobre objetos o derechos
Una de las típicas características de la posesión es permitir la posesión (material) y
la
cuasiposesión (inmaterial), aunque en doctrina existe discrepancia sobre el
particular.
3. FUNDAMENTO DE LA POSESIÓN
La posesión es la exteriorización del derecho a la propiedad como:
● Propiedad probable o posible
● Propiedad que empieza
● El complemento necesario de la protección de la propiedad
4. CLASES DE POSESIÓN
De acuerdo con el artículo 896 del Código Civil, la posesión se define como el
ejercicio real de uno o más de los poderes propios de la propiedad, como el uso,
disfrute o disposición de un bien, sin necesariamente ser su dueño. Esto implica que
una persona puede realizar acciones propias de un propietario, como si lo fuera,
aunque no tenga el título legal que lo acredite. Algunos autores sostienen que la
posesión permite la utilización económica de un bien y, por lo tanto, basta con que
se manifieste alguno de los poderes propios de la propiedad para que exista
posesión.
Existen dos posturas sobre cómo se interpreta la posesión. Una de ellas señala que
el Código Civil sigue la teoría objetiva de Ihering, que se enfoca únicamente en la
posesión física o "corpus", ignorando la intención o "animus" de ser propietario.
Según esta teoría, lo relevante es que el poseedor utilice el bien, sin importar si
tiene la intención de actuar como dueño.
En la doctrina española, se afirma que desde el momento en que una persona toma
posesión de un bien, adquiere un derecho sobre esa posesión, el *ius possessionis*,
sin necesidad de un título específico.
a. Posesión inmediata y mediata
Según el artículo 905 del Código Civil, el poseedor inmediato es quien tiene el bien
de manera temporal bajo un título, mientras que el poseedor mediato es quien
confiere dicho título, generalmente el propietario. En este caso, el poseedor
inmediato reconoce la propiedad de otro, aunque temporalmente ejerza poderes
como el uso o disfrute del bien.
b. Posesión ilegítima de buena y mala fe
La posesión puede ser legítima cuando se basa en un derecho válido o ilegítima
cuando existen vicios que afectan su validez. La posesión ilegítima de buena fe
ocurre cuando el poseedor, por error o desconocimiento, cree que su título es válido.
En cambio, la posesión ilegítima de mala fe implica que el poseedor sabe que su
título es inválido pero sigue actuando como si tuviera derecho sobre el bien.
c. Posesión precaria
El artículo 911 del Código Civil define la posesión precaria como la que se ejerce sin
título alguno o cuando el título ha expirado. Un poseedor precario sigue ejerciendo
atributos de la propiedad, como el uso o disfrute, pero sin un respaldo legal, lo que
lo convierte en un poseedor ilegítimo de mala fe.
4. DIFERENCIA ENTRE PROPIEDAD Y POSESIÓN
Propiedad:
- Usar
- Disfrutar
- Disponer
- Reivindicar
Posesión:
- Usar
- Disfrutar
TEORÍA SUBJETIVA
Savigny: Poder sobre el bien + Animus
Detestación: poder sobre el bien
TEORÍA OBJETIVA
Posesión: Poder sobre el
Fin económico
5.- Formas de obtener la posesión
Según la doctrina nacional, la posesión puede ser originaria o derivada. El artículo
900 de nuestro Código Civil enumera ambas maneras.
Cuando se inicia la posesión, se produce una adquisición originaria. En cambio, la
concesión de la posesión se considera adquisición derivada.
5.1. Adquisición originaria
En esta primera cuestión, sólo está presente la tenacidad del adquirente. En la
segunda, existe la opción del enajenante y la del adquirente, respectivamente.
Ambos suposiciones también exigen la certera adquisición del poderío real, es decir,
la formación de una correlación material con el objeto. (Avendaño Valdéz y
Avendaño Arana, 2017, p. 49).
5.2. Adquisición derivada
La tradición, es decir, la entrega de algo, conduce a la adquisición derivada, por lo
que es una aspecto derivado de la posesión. El enajenante es el titular anterior,
mientras que el adquirente obtiene su derecho del titular anterior. La voluntad de
enajenación y adquisición es doble. Y la cosa se entrega de manera efectiva.
Aunque la tradición es una forma de cesión de la posesión, puede tener efectos que
van más allá de la simple transmisión de la posesión. En particular, nos referimos a
la transferencia de otros derechos reales, particularmente la propiedad.
La apropiación es un modelo de adquisición originaria para bienes muebles,
mientras que la ocupación es un ejemplo para bienes inmuebles. En ambos casos,
el apropiante y el ocupante no recibieron el bien de ninguna otra persona, sino que
se pusieron directamente en familiaridad con el bien por su cuenta, o sea en
posesión.
El acto de adquirir o transferir la propiedad se puede realizar mediante un
representante o un administrador de negocios. (Soares, Crispim, Fernandes y Alves,
2017, p. 137).
Extinción de la posesión
De acuerdo con el artículo 922 de nuestro Código Civil, la posesión se extingue por:
1. Tradición
2. Abandono
3. Ejecución de resolución judicial
4. Destrucción total o pérdida del bien.
La pérdida o extinción de la posesión acaece cuando el dominio sólido sobre el bien
cesa. La posesión, como verdadero poder, desaparece cuando los hechos que la
permiten son imposibles de ejercer. La adquisición es la contraposición de la
extinción. La adquisición y la extinción suelen estar relacionadas, ya que una
posesión nace cuando la última termina, aunque también puede perderse una
propiedad sin que nadie la adquiera. (Varsi Rospigliosi, 2019, p. 102).
2. Abandono
Aunque el elemento animus o intencional no forma parte del concepto de posesión
en nuestro CC, es cierto que la intención se presenta en su pérdida (extinción), y
esto se evidencia claramente cuando establece la desidia como una de sus formas.
Realmente, no se considera posesión de un bien si su propietario lo refuta
voluntariamente. La persona que abandona se separa del bien con la intención de
no ejercer ningún poder legal ni de hecho en el futuro. Por lo tanto, los elementos
físicos e intencionales se combinan en el abandono. El primero se identifica con el
acto de quitarse el bien, mientras que el segundo se identifica con la voluntad de no
ejercer el poder en el futuro. (Arias Schreiber Pezet 2011, p. 141).
3. Tradición
La adquisición derivada implica la entrega tangible de un bien mueble o inmueble
por parte de un enajenante o transferente calificado a otra persona conocida como
adquirente.
4. Ejecución de una resolución judicial
En una doctrina nacional, la pérdida de la posesión se determina mediante la
ejecución de una sentencia. Los procedimientos que finalizan con la posesión son
los siguientes:
– Desalojo
– Embargo
– Reivindicación
– Interdicto de recobrar
Asimismo, indica que la intención de la posesión puede ser el resultado de una
transacción o una conciliación. En estas ocasiones, también se elimina el corpus.
(Varsi Rospigliosi, 2019, p. 102)
5. Destrucción total o pérdida del bien
El derecho se extingue al perecer (destruirse) el objeto, ya sea cuando disipa en su
sustancia (muerte del animal, incendio de la casa) o cuando se desvanecen las
cualidades esenciales para su uso. Esto ocurre, por ejemplo, con el tramo de playa
que fue utilizado y construido, pero posteriormente se sumergió y persiste. La
destrucción también ocurre cuando algo se transforma de manera que lo hace
imposible de distinguir de otro, como en los casos de confusión, comisión, adjunción
y avulsión. En todas estas situaciones, el olvido de posesión se produce por sí sola.
Sin embargo, el deterioro no implica la pérdida, ya que incluso si se ve afectada o
afectada económicamente, la cosa sigue teniendo su propósito, lo que permite que
la posesión sobreviva al evento funesto. (Da Silva Pereira, 2014, p. 65)
En cuanto a la pérdida del bien, se debe a la falta de capacidad para ejercer
posesión sobre él. Esto sucede cuando un bien no está disponible para el comercio.
Es cierto que cuando no se posee temporalmente, no se pierde la propiedad. Esto
ocurre, por ejemplo, cuando se deja un auto estacionado en una calle sin intención
de quitarlo. (Arias Schreiber Pezet 2011, p. 143)
Según una creencia común, el bien no se desintegra físicamente; sigue existiendo,
aunque su dueño no lo sabe y conserva su valor económico al ser recuperable.
Mientras se tiene la intención de recuperarla, no se abandona el derecho. Licet
possessio nudo animo adquiri non possit, tamem solo animo retineri potest. (Varsi
Rospiglios, 2019, p. 105)
En resumen, el declive de un bien se refiere a la extinción de la posesión que ocurre
cuando el bien sigue existiendo y teniendo una función económica, pero se
desconoce su paradero o ubicación, lo que hace imposible ejercitar actos
posesorios sobre él.
CONCLUSIONES
REFERENCIAS
ARIAS SCHREIBER PEZET, Max (2011). Exégesis del Código Civil peruano de
1984. Derechos Reales. Tomo III, Lima: Normas Legales.
AVENDAÑO VALDÉZ, Jorge y AVENDAÑO ARANA, Francisco (2017). Derechos
Reales. Colección “Lo esencial del derecho”, n. 1. Lima: Pucp.
DA SILVA PEREIRA, Cario Mário (2014). Instituições de Direito Civil. Direitos Reais.
Volúmen IV, Rio de Janeiro: Forense.
SOARES, António; CRISPIM, Júlio; FERNANDES, Liberal y ALVES, Tómas (2017).
Lições de Direitos Reais Timor-Leste. Faculdade de Direito da Universidade do
Porto, Centro de Investigação Jurídico-Económica, Universidade Nacional Timor
Lorosae.
Torres A. (2021). Teorías sobre la posesión ¿qué dicen Ihering y Savigny?. LP
Derecho. [Link]
VARSI ROSPIGLIOSI, Enrique (2019). Tratado de Derecho Reales. Posesión y
Propiedad. Tomo 2, Lima: Universidad de Lima.
ANEXOS