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Caso ALITT y la Lucha por la Identidad

Fallos

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Caso Asociación Lucha por la Identidad Travesti – Transexual c.

Inspección General de Justicia (2006)

En el caso “Asociación Lucha por la Identidad Travesti – Transexual c.


Inspección General de Justicia”, la Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Civil, Sala K, confirmó la resolución de la Inspección General de
Justicia que denegó a la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti
Transexual (ALITT) la autorización para funcionar como persona
jurídica, en el marco del artículo 33, segunda parte, apartado 1° del
Código Civil. ALITT tiene como fin luchar para que el Estado y la
sociedad no discriminen al travestismo como una identidad propia,
eliminándose prácticas marginatorias y estigmatizantes que vinculan
al travestismo con la violencia y la prostitución como única alternativa
de vida [1].

Una vez en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el año 2006,


se hizo lugar a la queja, se declaró procedente el recurso
extraordinario y se revocó la sentencia apelada, en línea con lo
dictaminado por el Procurador General de la Nación.

La Cámara había tomado su decisión teniendo en cuenta que la


asociación no cumplía con el bien común (lo que no significa que
fuera ilegal, según aclaración de la Cámara), ya que:

“(…) el bien común se satisface cuando el objeto de la asociación es


socialmente útil, entendiendo por tal expresión a un bien general
público extendido a toda la sociedad, de manera que los objetivos se
proyecten en beneficios positivos, de bienestar común, hacia la
sociedad en general.” Y, en el caso en cuestión, “(…) los objetivos
expuestos por los recurrentes no se vinculan con ese propósito, sino
que representan sólo una utilidad particular para los componentes de
la asociación y -por extensión- para aquellos que participan de sus
ideas.”

En primer lugar, la CSJN entiende que la decisión de la Cámara


restringe el derecho de asociación receptado en el artículo 14 de la
Constitución Nacional y en tratados internacionales de igual jerarquía.
Aun cuando ALITT podría constituirse como asociación civil, dicha
figura no le otorga todos los derechos que ejercen las asociaciones
que sí son autorizadas por la IGJ para funcionar como personas
jurídicas.

Cabe destacar que la CSJN en este caso cita los votos en disidencia de
los jueces Fayt y Petracchi en el fallo “Comunidad Homosexual
Argentina c. Resolución Inspección General de Justicia” mencionado
en esta sección, al tratar el concepto de “fines útiles” que
condicionan el derecho a asociarse, según el artículo 14 de la
Constitución Nacional. Al entender de la CSJN:

“(…) La trascendencia del pluralismo, la tolerancia y la comprensión


llevan a concluir que todo derecho de asociarse es
constitucionalmente útil, en la medida en que acrecienta el respeto
por las ideas ajenas, aun aquellas con las que frontalmente se
discrepa, y hasta se odia, favoreciendo la participación de los
ciudadanos en el proceso democrático y logrando una mayor
cohesión social que nace, precisamente, de compartir la noción
fundacional del respeto a la diversidad y de la interacción de
personas y grupos con variadas identidades, creencias y tradiciones,
sean culturales, religiosas, artísticas, literarias, sociales, económicas,
políticas, étnicas, religiosas, etc. (Tribunal Europeo de Derechos
Humanos en “Gorzelik and others v Poland” Capplication n°
44.158/98C, pronunciamiento del 17 de febrero de 2004, puntos 89 a
92).”

Por lo tanto, a esta interpretación debería adecuarse el artículo 33,


segunda parte, apartado 1º, del Código Civil.

En esta oportunidad la CSJN tiene en cuenta que las personas


travestis y transexuales forman parte de una minoría sexual que sufre
constantes prejuicios y actos discriminatorios, en ocasiones
sumamente violentos, y reconoce su vulnerabilidad y la marginación
social que sufren. Además, considera la dificultad para la inclusión
laboral, la carente atención sanitaria y la violencia institucional de la
que son víctimas.

Por todo ello, la CSJN entiende que:


“resulta prácticamente imposible negar propósitos de bien común a
una asociación que procura rescatar de la marginalidad social a un
grupo de personas y fomentar la elevación de su calidad de vida, de
sus niveles de salud física y mental, evitar la difusión de dolencias
infecciosas, prolongarles la vida, abrir proyectos para que la única
opción de vida deje de hallarse en los bordes de la legalidad o en el
campo de arbitrariedad controladora y, en definitiva, evitar muertes,
violencia y enfermedad”.

Según la CSJN, no es posible sostener que defender el acceso a la


salud, educación, trabajo, vivienda y beneficios sociales de
determinados grupos, así como propender a la no discriminación,
sean en el solo beneficio de las personas que forman parte de una
agrupación. Dichos objetivos forman parte del interés del conjunto
social, y son parte del objeto del Estado.

Por lo tanto, según la CSJN, no se rechazó la personería jurídica por el


hecho de que se estuviera beneficiando a un grupo en particular, sino
porque “(…) ese auxilio está dirigido al grupo travesti – transexual.”
En el caso, según el tribunal, no se logra justificar la diferencia de
trato hacia un determinado grupo.

De manera radical la CSJN modifica la postura que tuvo en el caso


anterior y comprende al bien común en otros términos. Ya no hace
una interpretación abstracta e independiente de las personas de
colectivos. En este precedente ya no tiene en cuenta lo que la
mayoría considera “común”, excluyendo a las minorías, sino que
considera que el bien común es el bien de todas las personas. Así, la
CSJN afirma que “(…) el“bien común” no es una abstracción
independiente de las personas o un espíritu colectivo diferente de
éstas y menos aún lo que la mayoría considere “común” excluyendo a
las minorías, sino que simple y sencillamente es el bien de todas las
personas, las que suelen agruparse según intereses dispares,
contando con que toda sociedad contemporánea es necesariamente
plural, esto es, compuesta por personas con diferentes preferencias,
visiones del mundo, intereses, proyectos, ideas, etc.”

En ese sentido la Corte expresa que:


“La restauración definitiva del ideal democrático y republicano que
plasmaron los constituyentes de 1853 y profundizaron los de 1994,
convoca (…) a la unidad nacional, en libertad, pero no a la
uniformidad u homogeneidad. El sentido de la igualdad democrática y
liberal es el del“derecho a ser diferente”, pero no puede confundirse
nunca con la“igualación”, que es un ideal totalitario y por ello es,
precisamente, la negación más completa del anterior, pues carece de
todo sentido hablar del derecho a un trato igualitario si previamente
se nos forzó a todos a ser iguales”.

Según el voto del juez Fayt, en consonancia con la decisión de la


mayoría:

“(…) la Cámara no ha advertido la inconsecuencia a la cual conduce


irremisiblemente su errónea concepción del bien común, pues no
intenta conciliar la rigurosa comprensión asignada al texto
infraconstitucional en juego con los derechos reconocidos desde 1994
en la Ley Suprema a las asociaciones que, como la actora, tienen por
objeto evitar cualquier forma de discriminación, al atribuirseles
capacidad procesal para pretender ante el Poder Judicial la tutela del
derecho señalado.”

De esta manera, se hace lugar a la queja, se declara procedente el


recurso extraordinario y se revoca la sentencia de la Cámara.

NOTA

[1] Fallo “Asociación Lucha por la Identidad Travesti-Transexual c/


Inspección General de Justicia”, Corte Suprema de Justicia de la
Nación, de fecha 21/11/2006. A. 2036. XL.

FALLO FREDDO: Un fallo obliga a una empresa a contratar sólo


mujeres
“Fundación Mujeres en Igualdad y otro c/Freddo SA s/amparo” –
16/12/2002

Recientemente la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo


Civil resolvió condenar a la Empresa Freddo S.A., a que en el futuro
sólo contrate personal femenino hasta compensar en forma equitativa
y razonable la desigualdad existente con respecto al personal
masculino.

La Fundación Mujeres en Igualdad inició una acción de amparo


colectiva contra la empresa Freddo S.A. alegando que ésta realiza
prácticas discriminatorias contra las mujeres en la selección de
Personal, ya que no contrata personal femenino.

En primera instancia la demanda es rechazada porque: a) la actora no


demostró que se hubiesen Presentado mujeres a las convocatorias y
que hubiesen sido rechazadas por su condición; b) la ley Prohibe el
desempeño de mujeres en tareas penosas, peligrosas e insalubres; c)
la empresa Comercial es la que debe determinar su política de
empleo; d) la demandada está revirtiendo la Tendencia de contar con
mayor cantidad de personal masculino.

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil revoca la


demanda de primera instancia Y condena a la empresa a contratar en
el futuro sólo personal femenino.

La Sala expresa en su fallo que uno de los problemas que presentan


los actos de discriminación Emanados de particulares es la dificultad
probatoria y por ello, teniendo en cuenta que la no Discriminación es
un principio que cuenta con sustento constitucional, la carga
probatoria pesa Sobre el empleador.

En el presente caso la discriminación no se encuentra en las normas


sino en los hechos, esto es, en La conducta desplegada durante años
por la demandada, prefiriendo la contratación de empleados De sexo
masculino, en una proporción tan considerable que torna irrazonable
el margen de Discrecionalidad que cabe concederle al empleador en
la selección de su personal.
De la prueba producida en el expediente se constató que en los
locales de la empresa los empleados que atendían al público eran de
sexo masculino. Asimismo, se constató que en las Búsquedas de
personal publicadas en los diarios se hacía mención a personas de
sexo masculino y Que la dotación de la empresa era
aproximadamente un 95% personal masculino.

Agrega que al limitarse a la mujer, por la sola razón de su sexo, la


posibilidad de emplearse en Determinadas tareas y condiciones de
trabajo, se restringe su derecho a elegir una ocupación Adecuada a
sus aptitudes y necesidades, derecho que, en rigor, no es sino una
manifestación del Ejercicio de libertad, posibilidad de elección que no
se limita ni condiciona al trabajador varón, de Modo que la prohibición
pone en evidencia un inequívoco contenido discriminatorio.

Asimismo, manifiesta que si bien es cierto que la Constitución


Nacional garantiza la libertad de Contratar, también lo es que los
derechos que reconoce la Constitución Nacional no son absolutos Sino
que están sujetos a las leyes que los reglamenten. A su vez, la
prohibición de discriminar Constituye un límite a dicha libertad, lo que
obliga al empleador a utilizar un criterio neutro Predicable por igual
para el hombre y la mujer, así como a rechazar aquellos criterios que,
aun Cuando sean formalmente neutros, produzcan un resultado
adverso para los integrantes de uno y Otro sexo.

Por último, concluye que al haberse acreditado la discriminación, y al


no haber la empresa Justificado con argumentos razonables su
conducta, corresponde hacer lugar al amparo y Condenar a Freddo
S.A. a que en el futuro sólo contrate personal femenino hasta
compensar en Forma equitativa y razonable la desigualdad existente
con respecto al personal masculino.

Este fallo inédito de la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones


en lo Civil, en nuestra opinión, Es violatorio de garantías consagradas
en la Constitución Nacional tales como la libertad de Contratación.

Asimismo, no nos parece prudente la sanción que se aplica a la


empresa al obligarla a contratar en El futuro sólo personal femenino,
ya que podría afectar su dinámica comercial.
FALLO ATE c/MINISTERIO DE TRABAJO: la CSJN dijo que la libertad
sindical remite al convenio 87, comprendido en la declaración de la
OIT relativa a los principios y derechos fundamentales del trabajo, el
cual hace hincapié en que los trabajadores, sin ninguna distinción ni
autorización previa, tienen derecho a constituir las organizaciones
que estimen convenientes, y a afiliarse a estas con la sola condición
de observar sus estatutos, así como ellas tienen derecho a redactar
sus estatutos y reglamentos administrativos, elegir libremente sus
representantes, organizar su administración, actividades y formular
su programa de acción.

FALLO ATE s/ ACCION ORDINARIA DE INCONSTITUCIONALIDAD: la CSJN


precisó que el derecho de ATE a representar los intereses de los
trabajadores municipales, a los efectos de promover el reclamo
judicial ante la norma local que redujera remuneraciones está
inequívocamente reconocido por normas de jerarquía constitucional,
tales como el art.14bis, CN y el convenio OIT 87, por lo cual es
inconstitucional el inciso a) del art.31 que otorga el derecho exclusivo
de representación ante el Estado y los empleadores a la asociación
sindical con personería gremial.

Banco de Galicia y Buenos Aires s/solicita intervención urgente en


autos: “Smith,

Carlos Antonio c/Poder Ejecutivo Nacional o Estado Nacional s/


sumarísimo” –

01-02-2002 – Fallos: 325: 28

Prohibición de retiros que superen los $ 250 o U$S 250 –


Inconstitucionalidad art 2º Decreto 1570/01 – Derechos adquiridos –
Derecho de propiedadAntecedentes: Un ahorrista promovió acción de
amparo tendiente a que se declare Inconstitucional el decreto de
necesidad y urgencia 1570/01, en cuanto restringe la Disponibilidad
de los depósitos bancarios mediante la prohibición de extraer más de
$ 250 ó U$S 250 semanales por titular de cuenta en cada banco.
Asimismo, pidió como Medida cautelar que se le devolvieran las
sumas depositadas en plazo fijo una vez Operado el vencimiento.
Mediante el decreto 1570/01 —art. 2º, inc. A)— se prohibió “los
Retiros en efectivo que superen los pesos doscientos cincuenta ($
250) o dólares estadounidenses doscientos cincuenta (u$s250), por
semana, por parte del titular, o de los titulares que actúen en forma
conjunta o indistinta, del total de sus cuentas en cada entidad
financiera”. Con posterioridad, la ley 25.557, sancionada el 20 de
diciembre de 2001 y promulgada el 6 de enero de 2002, en su art. 3º,
estableció que las disposiciones de su normativa no implicaban
ratificación ni expresa ni tácita de los decretos 1570/01 y 1606/01. A
su turno, el 6 de enero de 2002 fue sancionada y promulgada
parcialmente la ley 25.561 de emergencia pública y reforma del
régimen cambiario que tácitamente ratificó el decreto 1570/01 (arts.
6, 7 y 15). Dicha norma, en su art. 1º, declaró “con arreglo a lo
dispuesto en el art. 76 de la Constitución Nacional, la emergencia
pública en materia social, económica, administrativa, financiera y
cambiaria, delegando al Poder Ejecutivo Nacional las facultades
comprendidas en la presente ley, hasta el 10 de diciembre de 2003,
con arreglo a las bases que se especifican seguidamente: 1) proceder
al reordenamiento del sistema financiero, bancario y del mercado de
cambios, 2) reactivar el funcionamiento de la economía y mejorar el
nivel de empleo y de distribución de ingresos, con acento en un
programa dedesarrollo de las economías regionales, 3) crear
condiciones para el crecimiento económico sustentable y compatible
con la reestructuración de la deuda pública, 4) reglar la
reestructuración de las obligaciones, en curso de ejecución, afectadas
por el nuevo régimen cambiario instituido en el art. 2º”.

De las diversas disposiciones de la ley, se desprende que la


delegación normativa

conferida al Poder Ejecutivo, ha quedado circunscripta a


“establecerse el sistema que determinará la relación de cambio entre
el peso y las divisas extranjeras y dictar regulaciones “cambiarias”
(art. 2º), a reestructurar “las deudas con el sector financiero” (art. 6º,
segundo párrafo), “establecer medidas compensatorias que eviten
desequilibrios en las entidades financieras” (art. 6º, párrafo tercero) y
“disponer las medidas tendientes a preservar el capital perteneciente
a los ahorristas” (art. 6º, párrafo 5º).

Posteriormente, el decreto 71/2002, reglamentario del régimen


cambiario establecido por la ley 25.561 facultó, en su art. 5º, al
Ministerio de Economía a reglamentar la oportunidad y modo de
disposición por sus titulares de los depósitos en pesos o en divisas
extranjeras; pauta modificada a su vez por el decreto 141/02 en
cuanto a la devolución de saldos en monedas extranjeras.

Por último, el Ministerio de Economía dictó la resolución 18/2002, del


17 de enero de 2002, la cual ha sido reformada por la 23, del 21 de
enero de 2002, actualmente vigente, que en su anexo, establece, un
cronograma de vencimientos reprogramados de los depósitos
existentes en el sistema bancario a la fecha de su entrada en
vigencia, bajo el régimen del decreto 1570/01, en el que se mantiene
la indisponibilidad de dichos fondos. El banco depositario interpuso
recurso de apelación por salto de instancia en los términos del art.
195 bis del Cód. Procesal. La Corte Suprema declaró la
inconstitucionalidad de las normas impugnadas.

Cine Callao y el Poder de Policía :

Cine Callao es un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación


del año 1960. Debido a la falta de suficientes salas de Teatro, los
artistas del espectáculo sufrieron una grave crisis Ocupacional.
Circunstancia por la cual, el Poder Legislativo dictó la Ley Nº 14.226,
ésta ley obligaba a los dueños de los cines a la Inclusión de “números
vivos”, previamente a la presentación de la Película en las salas
cinematográficas de todo el territorio de la Nación, bajo
apercibimiento de multa. La norma mencionada Anteriormente
prohibió cobrar al público una suma extra por los Números ofrecidos,
por lo que las empresas cinematográficas Debían soportar los gastos
adicionales. Esto último fue Posteriormente modificado por la
Resolución Nº 1.446/57 que Autorizó a cobrar por separado los ‘actos
en vivo’.

● Síntesis de los hechos ocurridos luego de la aplicación

De la Ley:

La propietaria del Cine Callao se rehusó a cumplir la norma citada, Por


lo cual, la Dirección Nacional de Servicio de Empleo la intimó Para
iniciar la presentación de “números vivos”.

A pesar de la intimación, la propietaria continuó incumpliendo la


Norma, motivo por el cual la D.N.S.E. inició un sumario Administrativo.
En dicho sumario se le impuso a la sociedad una Multa y se la obligó a
cumplir con la ley 14.226 bajo apercibimiento De clausura.

Contra esta sentencia, la interesada interpuso recurso Extraordinario


impugnando la constitucionalidad de la ley 14.226 Por contrariar la
garantía de propiedad y el derecho de ejercer Libremente el comercio
e industria, ambos consagrados en los Artículos 14 y 17 de la
Constitución Nacional.
La aplicación del Art. 1° de la ley 14.226 implica una fuerte y
sustancial restricción de la libertad de comercio y de la propiedad De
los empresarios cinematográficos por parte del Estado.

Organizados para determinados fines, se ven obligados a realizar


Actividades que son evidentemente distintas de las libremente
Elegidas por esas empresas.

● Intervención de la Corte Suprema:

La Corte Suprema confirmó la sentencia recurrida, en primer lugar


Dejó de lado la concepción limitada de poder de policía y adoptó Una
tesis amplia, según la cual los derechos individuales pueden Ser
restringidos no sólo por razones de moralidad, seguridad y Salubridad
pública, sino también con el objetivo de atender los Intereses
económicos de la comunidad Art. 67 inc. 16 de la Const. Nacional. ( El
Art. 67, actualmente es el Art. 75).

La Corte Suprema verifica en el caso el cumplimiento de los


Mencionados requisitos y consagra la constitucionalidad de la Norma
en base a los siguientes fundamentos, la emergencia Ocupacional de
los artistas compromete el patrimonio artístico Nacional, y la ley
14.226 lejos de beneficiar a un grupo en perjuicio De otro, tiende a
satisfacer el interés público. La resolución 1.446/57 estableció que los
gastos ocasionados por la presentación De los números adicionales se
trasladen a los espectadores. El Empresario puede elegir libremente
al artista y la vinculación se Realizará a través de un contrato de
locación de obra que no Establezca relación de dependencia entre las
partes. La Presentación de espectáculos en vivo se realiza en el
intervalo que Precede a las exhibiciones cinematográficas, por lo
tanto pueden Explotarse en las horas y condiciones habituales. Por
todo esto la Norma no lesiona los derechos de propiedad, ni los de
comerciar y Ejercer la industria lícita.

Por otro lado, tenemos la disidencia de los Dres. Bofia y Boggero,


éstos declaran la inconstitucionalidad de la norma por ser violatoria
de la libertad de comercio y del derecho de propiedad, arts.14 y 17 de
la Constitución [Link] bien estos derechos pueden ser
reglamentados ( por las leyes que reglamenten su ejercicio, art. 28 de
la Cons. Nacional “Principio de Razonabilidad”) Art. 14 de la
Constitucional Nacional, en el caso se los desnaturaliza ya que se
impone a los empresarios cinematográficos la obligación de contratar
y realizar una

determinada actividad comercial ajena a su rubro. Para los Dres, el

Estado ya contaba con los medios para superar la crisis ocupacional,


sostenían que no era necesario una nueva ley que afecte el poder
ejercer toda industria lícita y la libertad de contratar y no contratar.
( Cabe aclarar que “la libertad de contratar y no contratar” surge de
la Corte Suprema, no está en la Constitución Nacional)

Finalmente, la Corte Suprema abandona el concepto de poder de


policía restringido por el amplio. Los derechos podrán ser restringidos
no sólo por motivos de seguridad, salubridad y moralidad sino
también para salvaguardar los intereses económicos de toda la
comunidad y por razones de orden público.

Esta concepción de poder de policía incluye la facultad de dictar leyes


como la 14.226 con la finalidad de evitar los daños económicos y
sociales que genera la desocupación.

Nombre del fallo.

Ponzetti de Balbín, Indalia contra Editorial Atlántida, S.A.

Fecha.

11/12/84

Hechos del caso.

La causa se origina en la demanda por daños y perjuicios promovida


por la esposa y el hijo del doctor Ricardo Balbín, fallecido el 9 de
setiembre de 1981 contra “Editorial Atlántida S. A.” propietaria de la
revista “Gente y la actualidad”, Carlos Vigil y Aníbal Vigil, debido a
que dicha revista, en su número 842 del 10 de setiembre de 1981,
publicó en su tapa una fotografía del doctor Balbín cuando se
encontraba internado en la sala de terapia intensiva de la Clínica
Ipensa de la Ciudad de La Plata, la que ampliada con otras en el
interior de la revista, provocó el sufrimiento y mortificación de la
familia del doctor Balbín y la desaprobación de esa violación a la
intimidad por parte de autoridades nacionales, provinciales,
municipales, eclesiásticas y científicas. Los demandados, que
reconocen la autenticidad de los ejemplares y las fotografías
publicadas en ella, admiten que la foto de tapa no ha sido del agrado
de mucha gente y alegan en su defensa el ejercicio sin fines
sensacionalistas, crueles o morbosos, del derecho de información,
sosteniendo que se intentó documentar una realidad; y que la vida
del doctor Balbín, como hombre público, tiene carácter histórico,
perteneciendo a la comunidad nacional, no habiendo intentado
infringir reglas morales, buenas costumbres o ética periodística.

PRIMERA INSTANCIA.

El recurrente afirma no haber excedido “el marco del legítimo y


regular ejercicio de la profesión de periodista, sino que muy por el
contrario, significó un modo ¬quizá criticable pero nunca justiciable¬
de dar información gráfica de un hecho de gran interés general”
fundamentando en razones de índole periodística la publicación de la
fotografía en cuestión, por todo lo cual no pudo violar el derecho a la
intimidad en los términos que prescribe el art. 1071 bis del Cód. Civil.

Síntesis del fallo.

La presencia no autorizada ni consentida de un fotógrafo en una


situación límite de carácter privado que furtivamente toma una
fotografía con la finalidad de ser nota de tapa en la revista “Gente y la
actualidad” no admite justificación y su publicación configura una
violación del derecho a la intimidad por lo dispuesto en el art. 1071
bis del Cód. Civil.

SEGUNDA INSTANCIA.

La sentencia de la sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo


Civil confirmó la dictada en primera instancia, que hizo lugar a la
demanda que perseguía la reparación de los daños y perjuicios
ocasionados por la violación del derecho a la intimidad del doctor
Ricardo Balbín, a raíz de la publicación de una fotografía suya cuando
se encontraba internado en una clínica, sobre la base de lo dispuesto
por el art. 1071 bis del Cód. Civil.
Contra ella la demandada dedujo recurso extraordinario, que fue
concedido. Sostiene la recurrente que el fallo impugnado resulta
violatorio de los arts. 14 y 32 de la Constitución Nacional.

Tribunal interviniente.

La sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.

FALLO DE LA CORTE.

La publicación de la fotografía del doctor Ricardo Balbín efectuada por


la revista “Gente y la actualidad” excede el límite legítimo y regular
del derecho a la información, toda vez que la fotografía fue tomada
subrepticiamente la víspera de su muerte en la sala de terapia
intensiva del sanatorio en que se encontraba internado. Esa
fotografía, lejos de atraer el interés del público, provocó sentimiento
de rechazo y de ofensa a la sensibilidad de toda persona normal. En
consecuencia, la presencia no autorizada ni consentida de un
fotógrafo en una situación límite de carácter privado que
furtivamente toma una fotografía con la finalidad de ser nota de tapa
en la revista “Gente y la actualidad” no admite justificación y su
publicación configura una violación del derecho a la intimidad.

Por ello, se admite el recurso extraordinario y se confirma la sentencia


en lo que fue materia de recurso. ¬

Número y nombre de los jueces que integran la mayoría.

(5) Genaro R. Carrió. ¬ José S. Caballero (según su voto). ¬ Carlos S.


Fayt. ¬ Augusto C. Belluscio (según su voto). ¬ Enrique S. Petracchi
(según su voto).

Opiniones concurrentes y síntesis de cada una de ellas.

Voto de los doctores Caballero y Belluscio.

El sentido cabal de las garantías concernientes a la libertad de


expresión contenidas en los arts. 14 y 32 de la Constitución Nacional
ha de comprenderse más allá de la nuda literalidad de las palabras
empleadas en esos textos, que responden a la circunstancia histórica
en la que fueron sancionadas. El libre intercambio de ideas,
concepciones y críticas no es bastante para alimentar el proceso
democrático de toma de decisiones; ese intercambio y circulación
debe ir acompañado de la información acerca de los hechos que
afectan al conjunto social o a alguna de sus partes. La libertad de
expresión contiene, por lo tanto, la de información, como ya lo
estableció, aunque en forma más bien aislada, la jurisprudencia de
este tribunal. Por otra parte, el art. 13, inc. 1º, de la Convención
Americana de Derechos Humanos, llamado Pacto de San José de
Costa Rica, ratificada por la ley 23.054, contempla el derecho de toda
persona a la libertad de pensamiento y de expresión, la cual
“comprende la libertad de buscar, recibir y difundir información e
ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea
oralmente, por escrito o en forma impresa o artística o por cualquier
otro procedimiento de su elección”.

La libertad de expresión, garantizada por los arts. 14 y 32 de la


Constitución Nacional y por el art. 13 de la Convención Americana de
Derechos Humanos, incluye el derecho a dar y recibir información,
especialmente sobre asuntos atinentes a la cosa pública o que tengan
relevancia para el interés general.

La protección del ámbito de intimidad de las personas tutelado por la


legislación común no afecta la libertad de expresión garantizada por
la Constitución ni cede ante la preeminencia de ésta; máxime cuando
el art. 1071 bis del Cód. Civil es consecuencia de otro derecho
inscripto en la propia constitución, también fundamental para la
existencia de una sociedad libre, el derecho a la privacidad,
consagrado en el art. 19 de la Carta Magna, así como también el art.
11, incs. 2 y 3, del ya mencionado Pacto de San José de costa Rica,
según los cuales nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o
abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en
su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación, y
toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra esas
injerencias o ataques.

A la luz de tales principios, no ¡uede ser admitida la pretensión de la


demandada de que el interés general en la información concerniente
a un hombre público prominente justifica la invasión de su esfera de
intimidad.

El interés público existente en la información sobre el estado de salud


del doctor Ricardo Balbín en su última enfermedad, no exigía ni
justificaba una invasión a su más sagrada esfera de privacidad, como
ocurrió con la publicación de la fotografía que da fundamento al
litigio, cuya innoble brutalidad conspira contra la responsabilidad, la
corrección, el decoro, y otras estimables posibilidades de la labor
informativa, y la libertad que se ha tomado la demandada para
publicarla ha excedido la que defiende, que no es la que la
Constitución protege y la que los jueces están obligados a hacer
respetar.

Cabe concluir que el lugar eminente que sin duda tiene en el régimen
republicano la libertad de expresión ¬comprensiva de la de
información¬ obliga a particular cautela en cuanto se trate de deducir
responsabilidades por su ejercicio. Empero, ello no autoriza al
desconocimiento del derecho de privacidad integrante también del
esquema de la ordenada libertad prometida por la Constitución
mediante acciones que invadan el reducto individual, máxime cuando
ello ocurre de manera incompatible con elementales sentimientos de
decencia y decoro.

Por ello, y de acuerdo con lo dictaminado en sentido concordante por


el Procurador General, se confirma la sentencia apelada en cuanto ha
sido materia de recurso, con costas.

Voto del doctor Petracchi.

Si la protección al ámbito de intimidad no tuviera otro rango que el de


un respetable interés de los particulares dotado de tutela por la
legislación común, podría, entonces, llegar a asistir razón al apelante,
que funda su derecho en la preeminencia de la libertad de expresión

Ocurre, empero, que el mencionado art. 1071 bis es la consecuencia


de otro derecho inscripto en la propia Constitución, también
fundamental para la existencia de una sociedad libre, o sea, el
derecho a la privacidad.

Las personas célebres, los hombres públicos tienen, por lo tanto,


como todo habitante, el amparo constitucional para su vida privada.
Según lo juzga acertadamente el a quo, el interés público existente
en la información sobre el estado de salud del doctor Ricardo Balbín
en su última enfermedad no exigía ni justificaba una invasión a su
más sagrada esfera de privacidad, como ocurrió al publicarse
revelaciones “tan íntimas y tan inexcusables en vista a la posición de
la víctima como para ultrajar las nociones de decencia de la
comunidad”.

En efecto, la innoble brutalidad de la fotografía origen de este pleito


conspira contra la responsabilidad, la corrección, el decoro, y otras
estimables posibilidades de la labor informativa, y la libertad que se
ha tomado la demandada para publicarla ha excedido la que
defiende, que no es la que la Constitución protege y la que los jueces
estamos obligados a hacer respetar.
Cabe concluir que el lugar eminente que sin duda tiene en el régimen
republicano la libertad de expresión ¬comprensiva de la
información¬ obliga a particular cautela en cuanto se trate de deducir
responsabilidades por su ejercicio. Empero, ello no autoriza al
desconocimiento del derecho de privacidad integrante también del
esquema de la ordenada libertad prometida por la Constitución
mediante acciones que invadan el reducto individual, máxime cuando
ello ocurre de manera incompatible con elementales sentimientos de
decencia y decoro.

Sólo queda por declarar que no existe óbice constitucional,


sustentable en el art. 32 de la Constitución Nacional, a que la
legislación común dictada por el Congreso en virtud de las
atribuciones conferidas por el art. 67, inc. 11 de aquélla, sea penal o,
como en la especie: civil, alcance a hechos ilícitos realizados por
medio de la prensa, siempre que se respete la reserva a favor de las
jurisdicciones locales formulada en el mencionado art. 67, inc. 11 y en
el 100 de la Carta Magna.

Por ello, y de acuerdo con lo dictaminado en sentido concordante por


el Procurador General, corresponde confirmar la sentencia apelada en
cuanto ha sido materia de recurso. Con costas.

Nombre y número de quienes las emiten.

(3) José S. Caballero; ¬ Augusto C. Belluscio; Enrique S. Petracchi.

Breves conclusiones personales sobre el fallo.

En el presente caso, la fotografía tomada no entra en el marco


amparado por la ley que protege el derecho a la libertad de prensa; ni
si quiera siendo Ricardo Balbín un personaje público y de interés
general, justifica la intromisión del fotógrafo en su vida privada y con
más precisión en la víspera de su muerte.

Principio de razonabilidad y legalidad.

O Caso ‘’Arena’’ (inspecciones vaginales a vistas de familiares


detenidos). Informe 38/96 CIDH Denuncia contra el Gobierno de
Argentina, en relación a la situación de la Sra. X y su hija Y, de 13
años. La Denuncia alega que el Estado argentino, y especialmente las
autoridades penitenciarias del Gobierno Federal, Que en forma
rutinaria han hecho revisiones vaginales de las mujeres que visitan la
Unidad Nro. 1 del Servicio Penitenciario federal, viéndose la Sra. X y
su hija Y sometidas a estas revisiones cada vez que visitaban a su
Esposo que se encontraba preso en la Cárcel de Encausados de la
Cap. Federal. Se presento un recurso de Amparo solicitando que se
pusiera fin a las revisiones, las cuales eran realizadas por personas
que no Formaban parte del personal medico y su único requisito es
ser del mismo sexo.

La Comision no cuestiona la necesidad de requisas generales antes


de permitir el ingreso a una penitenciaria.

Sin embargo, las revisiones o inspecciones vaginales son un tipo de


requisa excepcional y muy intrusiva. La Comision sostiene que el
visitante o miembro de la familia que procure ejercer su derecho a
una vida familiar No debe convertirse automáticamente en
sospechoso de un acto ilícito y no puede considerarse, en principio,
Que represete una amenaza grave para la seguridad. Aunque la
medida en cuestión puede adoptarse Excepsionalmente para
garantizar la seguridad, no puede sostenerse que su aplicación
sistematica a todos los Visitantes sea una medida necesaria para
garantizar la seguridad pública.

Examen de legalidad: No supera test de legalidad porque la norma


que establece las inspecciones vaginales es Una ley material
emanada por el servicio penitenciario federal (órgano no legislativo) y
según la O.C 6 para Que sea valida la restricción de un derecho debe
ser mediante una ley formal emanda por el Congreso, el cual Es el
órgano más representativo donde se ven representadas la opinión de
la mayoría y de la minoría.

Examen de Razonabilidad: No supera test de razonabilidad porque la


Comisión opina que una inspección Vaginal es mucho más que una
medida restrictiva en el sentido que implica una invasión del cuerpo
de la Mujer. Los hechos sugieren que la medida no era la única, ni
tampoco quizá la más eficiente, para controlar el Ingreso de
narcóticos y otras sustancias peligrosas a las penitenciarías. Hay
indicaciones de otros Procedimientos menos restrictivos y más
razonables, como la inspección de los internos y sus celdas; hubiera
Sido más sencillo y razonable inspeccionar a los internos y sus celdas
luego de una visita de contacto personal.

Además que en el caso de Y no era posible contar con un


consentimiento real porque tenía 13 años y dependía De la decisión
de la madre, además de que por su edad, la revisión vaginal resultaba
absolutamente Inadecuado e irrazonable. También opina que es
necesario que haya una orden judicial, donde el juez evalúe La
necesidad de llevar a cabo esas inspecciones como requisito
ineludible para una visita personal sin infringir La dignidad e
integridad personal del individuo, ya que cuando dicho control queda
librado a la voluntad del Policía o personal de seguridad, existe
posibilidad de que se utilice en circunstancias innecesarias, sirva de
Intimidación o se constituya en alguna forma de abuso. Además de
que la realización de la requisa corporal Invasiva, solo puede estar a
cargo de profesionales de la salud con los requisitos de seguridad e
higiene Necesarios.

Derechos violados: La Comisión opina que cuando las autoridades del


Estado argentino realizaron, en forma Sistematica, inspecciones
vaginales a X y Y, violaron estos derechos, con lo cual, incurrieron en
una Contravención de dichos artículos de la CADH. Derecho a la
integridad personal. Art.5

Derecho a la protección de la honra y de la dignididad. Art. 11. Ambas


tenían derecho a que se Respetara su intimidad, dignidad y honor
cuando procuraron ejercer el derecho a la familia, a pesar de Que uno
de sus miembros estuviera detenido.

¬ Derechos de la familia. Art.17, al someter a las victimas a esta


revisión, se ejerció una interferencia Indebida en el derecho a la
familia de los peticionarios.

¬ Derechos del niño. Art.19, fue violado al proponer y realizar tales


inspecciones en la menor.

La Comisión concluye que para establecer la legitimidad de una


revisión o inspección vaginal es necesario:

I. Tiene que ser absolutamente necesaria para lograr el


objetivo legitimo en el caso especifico.

II. No debe existir medida alternativa alguna.


III. Debería, en principio, ser autorizada por orden judicia; y

IV. Debe ser realizada únicamente por profesionales de la


saludRecomienda sustitución del registro manual por
sensores no intensivos y otras técnicas no táctiles
apropiadas

REGLA: (la Comision concluye que) Al imponer una condición ilegal a


la realización de las visitas a la Penitenciaria sin disponer de una
orden judicial ni ofrecer las garantías medicas apropiadas y al realizar
Revisiones e inspecciones en esas condiciones, el Estado argentino ha
violado los derechos de la Sra. X y su Hija Y consagrados en los
artículos 5, 11 y 17 de la CADH en relación al articulo 1.1 que dispone
la Obligacion del Estado argentino de respetar y garantizar el pleno y
libre ejercicio de todas las disposiciones Reconocidas en la
Convención. En el caso de Y, el Estado argentino también violó el
artículo 19 de la CADH

Resumen Fallo F.A.L

1) Que A.F, en representación de A.G, su hija de 15 años de edad, solicito


a la justicia penal de la Provincia de Chubut (se instituía una causa
contra O.C, esposo de aquella, por la violación de A.G) que se dispusiera
la interrupción del embarazo de la niña, con base en lo previsto en
el art.86, incs 1 y 2 del Código Penal. Se señaló que ya se había
denunciado la violación ante el Ministerio Fiscal de la Provincia de
Chubut, donde un certificado médico dio cuenta de que A.G cursaba la
octava semana de gestación

El juez penal sostuvo que carecía de facultades (incompetencia) para


adoptar medidas como la solicitada durante la etapa de la investigación,
por lo que ordeno el pase de las actuaciones a la fiscalía. Esta última
declaro que ese fuero no era competente para resolver el pedido.

La madre de A.G inicio la medida autosatisfactiva que origino la presente


causa y reedito ante la justicia de familia sus solicitudes anteriores,
vinculadas con la interrupción del embarazo. Tales pretensiones fueron
rechazadas en la primera instancia como en la Cámara; no obstante los
informes que se habían ordenado estimaron que “la continuidad de este
embarazo contra la voluntad de la niña implicaba grave riesgo para su
integridad psicofísica, incluido riesgo de vida””
2) El Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Chubut,
revoco la decisión de la instancia anterior admitiendo la solicitud de la
señora A.F. En la sentencia, hubo acuerdo en que:

• El caso encuadraba en el supuesto “aborto no punible” previsto en el


inciso 2 del art 86 CP

• Que esta hipótesis de interrupción del embarazo era compatible con el


plexo constitucional y convencional

• Que, pese a la innecesaridad de la autorización judicial de esta


práctica, se la otorgaba a fin de concluir la controversia planteada en el
caso

La intervención médica abortiva así habilitada se produjo.”

“3) Aquella decisión fue recurrida por medio de un recurso


extraordinario interpuesto, en representación del nasciturus, por
el Asesor General Subrogante de la Provincia de Chubut en su
carácter de tutor ad-litem y Asesor de Familia e Incapaces, no obstante
haberse llevado a cabo ya la mencionada práctica médica, con
fundamento en la gravedad institucional que presentaba el caso.

El recurrente se agravio por entender que, con la interpretación del art


86 inc 2 CP efectuó el a quo, al no haberse restringido la procedencia de
esta autorización al caso de la víctima violada idiota o demente, se
desconoció el plexo constitucional-convencional según el cual el Estado
Argentino protege la vida a partir de la concepción (Art.75 inc 23,
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre art 1,
Convención Americana sobre DDHH art 3, Declaración Universal de los
DDHH art 3 y 6, Pacto internacional de Derechos civiles y políticos art 6,
Convención sobre los derechos del niño preámbulo y art 1 y 6)”

“4) Radicada la causa ante esta instancia, se le confirió traslado a la


señora Defensora General de la Nación quien asumió la representación
de la niña A.G y expreso que correspondía confirmar la sentencia
apelada (…) El señor Procurador Fiscal sostuvo que la cuestión debía
declararse abstracta”

“5) Esta Corte considera que para el ejercicio de la jurisdicción no resulta


obstáculo la circunstancia de que los agravios aludidos carezcan de
actualidad
Para remediar esta situación frustratoria (es difícil que lleguen a estudio
del Tribunal las importantes cuestiones constitucionales sin volverse
abstractas) del rol que debe poseer todo Tribunal al que se le ha
encomendado la función de garante supremo de los derechos humanos,
corresponde establecer que resultan justiciables aquellos casos
susceptibles de repetición (…) Se torna necesario decidiré las cuestiones
propuestas aun sin utilidad para el caso en que recaiga el
pronunciamiento, con la finalidad de que el criterio del Tribunal sea
expresado y conocido para la solución de casos análogos que puedan
presentarse en el futuro”

“6) Existe cuestión federal, apta para su examen en esta instancia


recursiva, toda vez que se plantea que el tribunal superior de la causa
comprometió preceptos reconocidos por la CN y por tratados
internacionales de igual jerarquía al interpretar el art 86, incs 1 y 2 CP. El
tratamiento del tema resulta pertinente porque la omisión de su
consideración puede comprometer la responsabilidad del Estado
Argentino frente al orden jurídico supranacional, más si se tiene en
cuenta que varios organismos internacionales se han
pronunciado censurando, en casos análogos, la interpretación
restrictiva del acceso al aborto no punible (…)”

“8) Al efectuar esa tarea de armonización que involucra normativa del


más alto rango con otra de derecho común a través de un análisis global
del pleno normativo fundamental involucrado y por aplicación de los
principios hermenéuticos de interpretación sentados por esta Corte
desde antiguo, se entiende que corresponde realizar una interpretación
amplia de dicho precepto legal. Desde tal perspectiva y a la luz del
principio de reserva constitucional (art 19 CN), ha de concluirse en que la
realización del aborto no punible allí previsto no está supeditada a la
cumplimentación de ningún trámite judicial”

“9) (…) En la Convención Constituyente de 1994, se generó un amplio


debate sobre el derecho a la vida, lo cierto es que en ninguna
oportunidad quedo plasmada una voluntad que pretendiera ni definir la
cuestión relativa al aborto ni limitar el alcance del art 86, inc 2 CP al
supuesto de la víctima violada idiota o demente.

Por lo tanto, no puede afirmarse válidamente que haya sido voluntad del
constituyente limitar de modo alguno el alcance del supuesto de aborto
no punible previsto en la mencionada norma al caso de la víctima de
violación que fuera incapaz mental.”

“12) (…) Resulta necesario tener en consideración que el Comité de


Derechos Humanos de Naciones Unidas ha manifestado su posición
general relativa a que debe permitirse el aborto para el caso de
embarazos que son la consecuencia de una violación. A su vez, al
examinar la situación particular de nuestro país, ha expresado su
preocupación por la interpretación restrictiva del art.86 CP

Por lo tanto, resulta clave que no es posible derivar de este tratado un


mandato para interpretar restrictivamente la norma, sino que,
inversamente se arriba a la conclusión contraria.”

“13) (…) el Comité de los Derechos del Niño ha señalado que los Estados
partes – que no admiten el aborto para el caso de embarazos que son la
consecuencia de una violación- deben reformular sus normas legales
incorporando tal supuesto (…) y ha manifestado su preocupación por la
interpretación restrictiva del art.86 CP”

“15) Los principios de igualdad y de prohibición de toda discriminación,


que son ejes fundamentales del orden jurídico constitucional argentino e
internacional y que en este caso poseen, además, una aplicación
específica respecto de toda mujer víctima de violencia sexual, condicen
a adaptar la interpretación amplia de esta norma

En efecto, reducir la vía de interpretación la autorización de la


interrupción de los embarazos solo a los supuestos que sean
consecuencia de una violación cometida contra una incapaz mental
implicaría establecer una distinción irrazonable de trato respecto de otra
víctima de análogo delito que se encuentre en igual situación y que, por
no responder a ningún criterio valido de diferenciación, no puede ser
admitida

Máxime cuando, en la definición del alcance de la norma, está


involucrado el adecuado cumplimiento del deber estatal de protección
de toda víctima de esta clase de hechos en cuanto obliga a brindarle
atención medica integral, tanto de emergencia como de forma
continuada”

“16) De la dignidad de las personas, reconocida en varias normas


convencionales se desprende el principio que las consagra como un fin
en sí mismas y que proscribe que sean tratadas utilitariamente. Este
principio de inviolabilidad de las personas impone rechazar la exegesis
restrictiva de la norma según la cual esta solo contempla, con un
supuesto de aborto no punible, al practicado respecto de un embarazo
que es la consecuencia de una violación a una incapaz mental. En
efecto, la pretensión de exigir, a toda otra víctima de un delito sexual,
llevar a término un embarazo, que es la consecuencia de un ataque
contra sus derechos fundamentales, resulta desproporcionada y
contraria al postulado que impide exigirle a las personas que realicen, en
beneficio de otras o de un bien colectivo, sacrificios de envergadura
imposible de conmensurar.”

“17) Los principios de estricta legalidad y pro homine obligan a adoptar


la interpretación amplia de este supuesto normativo (…)

“18) (…) Esta Corte Suprema considera oportuno y necesario ampliar los
términos de este pronunciamiento. Ello es así ya que media, en la
materia, un importante grado de desinformación que ha llevado a los
profesionales de la salud a condicionar la realización de esta práctica al
dictado de una autorización judicial y es este proceder el que ha
obstaculizado la implementación de los casos de abortos no punibles
legislados en nuestro país desde la década de 1920

(…) Resulta conveniente transcribir el artículo 86 del CP (…) en tanto no


es punible toda interrupción de un embarazo que sea consecuencia de
una violación con independencia de la capacidad mental de su victima

(…) El mencionado art 86, inc 2 CP, en concordancia con el sistema de


los abusos sexuales, diferencia dos grupos de causas de embarazos: la
violación propiamente dicha y el atentado al pudor de una mujer “idiota
o demente”. Como la ley está haciendo referencia a causas de
embarazos, el “atentado al pudor” no puede ser sino un acceso carnal o
alguna otra situación atentatoria contra la sexualidad de la víctima que
produzca un embarazo. Puesto que todo acceso carnal sobre una mujer
con deficiencias mentales es considerado ya una forma de violación, no
es posible sostener que cuando al principio dice “violación” también se
refiera al mismo tipo de víctima. Es evidente que por exclusión,
“violación” se refiere al acceso carnal violento o coactivo sobre mujeres
no “idiotas ni dementes”. Lo mismo ocurre con la menores de 13 años,
cuya mención no es necesaria porque la ley descarta la validez de su
consentimiento y declara que cualquier acceso carnal con ellas es ya una
violación.

Por ello, este análisis sistemático del art 86, inc 2 CP (…) corrobora que
cualquier víctima de estos que se encuentre en tal circunstancia puede
realizarse un aborto no punible

“19) (…) Corresponde detenerse en lo acontecido en el presente caso


con la joven A.G, quien debió transitar un largo derrotero judicial para
poder asegurar su derecho a obtener la interrupción de un embarazo que
fue consecuencia de una violación.
La judicialización de esta cuestión (…) es cuestionable porque obliga a
la víctima del delito a exponer públicamente su vida privada y es
también contraproducente porque la demora que apareja en su
realización pone en riesgo tanto el derecho a la salud de la solicitante
como su derecho al acceso a la interrupción del embarazo en
condiciones seguras.

El Tribunal considera ineludible destacar que, (…) se siguen manteniendo


una práctica contra legem, fomentada por los profesionales de la salud y
convalidada por distintos operadores de los poderes judiciales nacionales
como provinciales (…) exigiendo ella donde la ley nada reclama,
requisitos tales como la solicitud de una autorización para practicar la
interrupción del embarazo producto de una violación lo que, como en el
caso, termina adquiriendo características intolerables a la luz de
garantías y principios constitucionales y convencionales que son ley
suprema de la Nación.

“20) (…) Este Tribunal se ve forzado a tener que recordar (…) que por
imperio del art. 19 CN (…) ha quedado expresamente dicho por voluntad
del constituyente que “ningún habitante de la Nación será obligado a
hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”

“21) (…) Se debe concluir que quien se encuentra en las condiciones allí
descriptas, no puede ni debe ser obligada a solicitar una autorización
judicial para interrumpir su embarazo, toda vez que la ley no lo manda,
como tampoco puede ni debe ser privada del derecho que le asiste a la
interrupción del mismo (…)”

“22) (…) Este Tribunal se ve en la necesidad de advertir por una parte, a


los profesionales de la salud, la imposibilidad de eludir sus
responsabilidades profesionales una vez enfrentados ante la situación
fáctica contemplada en la norma referida. Por otra, recuerda a los
diferentes operadores de los distintos poderes judiciales del país que,
(…) si concurren las circunstancias que permiten la interrupción del
embarazo, es la embarazada que solicita la práctica, junto con el
profesional de la salud, quien debe decidir llevarla a cabo y no un
magistrado a pedido del médico.”

“24) (…) Respetar lo preceptuado por el art 19 CN significa (…) que el


aborto no punible es aquel practicado por “un medico con el
consentimiento de la mujer encinta” (…)

(…) Los procesos burocráticos dilatorios de la interrupción legal del


embarazo que llevan ínsita la potencialidad de una prohibición implícita –
y por lo tanto contra legem- del aborto autorizado por el legislador penal.
(…) descartada la posibilidad de una persecución penal para quienes
realicen las prácticas médicas en supuestos como los examinados en
autor, la insistencia en conductas como la señalada no puede sino ser
considerada como una barrera al acceso a los servicios de salud,
debiendo responde sus autores por las consecuencias penales y de otra
índole que pueda traer aparejado su obrar.”

“25) (…) Es el Estado como garante de la administración de la salud


pública, el que tiene la obligación, siempre que concurran las
circunstancias que habilitan un aborto no punible, de poner a
disposición, de quien solicita la práctica, las condiciones médicas e
higiénicas necesarias para llevarlo a cabo de manera rápida, accesible y
segura. (…) no deben existir obstáculos médico-burocráticos o judiciales
para acceder a la mencionada prestación que ponga en riesgo la salud o
la propia vida de quien la reclama.”

“26) (…) Este tribunal entiende oportuno recordar que distintos órganos
de aplicación de los tratados de ddhh se han pronunciado censurando al
Estado Argentino por no garantizar el acceso oportuno a la práctica de
los abortos no punibles como una cuestión de salud pública y sin
injerencia del Poder Judicial

“27) (…) el art.86, inc 2, CP no exige ni la denuncia ni la prueba de la


violación como tampoco su determinación judicial para que una niña,
adolescente o mujer pueda acceder a la interrupción de un embarazo
producto de una violación.

Tal como lo ha señalado la OMS, la exigencia de que las víctimas de


violación, para calificar para el aborto, tengan que elevar cargos contra
su agresor, obtener informaciones policiales (…) o satisfacer cualquier
otro requisito que no sea medicamente necesario, puede transformarse
en una barrera que desaliente a quienes tienen expectativas legitimas
de buscar servicios sin riesgos y en forma temprana. Estos requisitos
retrasan el cuidado necesario y aumenta la probabilidad de abortos no
seguros o pueden llevar a la negativa de la práctica por el avance del
embarazo.”

“29) (…) Corresponde exhortar a las autoridades nacionales y


provinciales a implementar y hacer operativos, mediante normas del
más alto nivel, protocolos hospitalarios para la concreta atención de
los abortos no punibles a los efectos de remover todas las barreras
administrativas o fácticas al acceso a los servicios médicos. En
particular, deberán:
• Contemplar pautas que garanticen la información y la confidencialidad
a la solicitante

• Evitar procedimientos administrativos o periodos de espera que retrase


innecesariamente la atención y disminuyan la seguridad de las practicas

• Eliminar requisitos que no estén medicamente indicados

• Articular mecanismos que permitan resolver, sin dilataciones y sin


consecuencia para la salud de la solicitante, los eventuales desacuerdo
que pudieran existir, entre el profesional interviniente y la paciente,
respecto de la procedencia de la práctica médica requerida.

Deberá disponer un adecuado sistema que permita al personal sanitario


ejercer su derecho de objeción de conciencia sin que ello se traduzca en
derivaciones o demoras que comprometan la atención de la requirente
del servicio. (…) deberá exigirse que la objeción sea manifestada en el
momento de la implementación del protocolo o al inicio de las
actividades en el establecimiento de salud correspondiente, de forma tal
que toda institución (…) cuente con recursos humanos suficientes para
garantizar, en forma permanente, el ejercicio de los derechos que la ley
le confiere a las víctimas de violencia sexual.”

“30) (…) Esta Corte no puede dejar de señalar la necesidad de que tanto
en el ámbito nacional como en los provinciales se extremen los recaudos
a los efectos de brindar a las víctimas de violencia sexual, en forma
inmediata y expeditiva, la asistencia adecuada para resguardar su salud
e integridad física, psíquica, sexual y reproductiva

En ese contexto, deberá asegurarse, en un ambiente cómodo y seguro


que brinde privacidad, confianza y evite reiteraciones innecesarias de la
vivencia traumática, la prestación de tratamiento médicos preventivos
para reducir riesgos específicos derivados de las violaciones, la
obtención y conservación de pruebas vinculadas con el delito, la
asistencia psicológica inmediata y prolongada de la víctima, así como el
asesoramiento legal del caso.”

“31) (…) se considera indispensable que los distintos niveles de gobierno


de todas las jurisdicciones implementen campañas de información
pública, con especial foco en los sectores vulnerables (…) deberá
capacitarse a las autoridades sanitarias, policiales, educativas y de
cualquier otra índole para que (…) brinden a las victimas la orientación e
información necesaria (…)”
“Corresponde:

• Declarar procedente el recurso extraordinario y confirmar la sentencia


apelada.

• Exhortar a las autoridades nacionales y provinciales y de la CABA con


competencia en la materia, a implementar y hacer operativos, mediante
normas del más alto nivel, en los términos aquí sentado, protocolos
hospitalarios para la concreta atención de los abortos no punibles y para
la asistencia integral de toda víctima de violencia sexual

• Exhortar al Poder Judicial nacional y a los poderes judiciales


provinciales y de la CABA a abstenerse de judicializar el acceso a los
abortos no punibles previstos legalmente.

Comentarios

El fallo es unánime, pero con dos votos por su voto.

Norma en discusión: Art 86, inc 2, Código Penal à La discusión pasa por
el ser “demente o idiota” en contraposición a la posibilidad indistinta de
acceder a un aborto no punible por parte de víctimas de violación.

En primera instancia, hay un problema de competencia en razón de la


materia à Le niega la posibilidad de actuar, y se apela a la Cámara que
hace lo mismo à Va al Tribunal Supremo de Chubut que le permite
acceder a un aborto no punible à Los que apelan son los defensores de la
vida por nacer.

Puntos clave del fallo de la CSJN (hay más):

• No es necesaria la petición judicial para la obtención del aborto


(siempre y cuando se sea víctima de violación) à No a la judicialización
(innecesaridad de la autorización judicial) à Con la declaración jurada de
la víctima es suficiente y automáticamente se aplicaría el protocolo

• No es necesario ser “idiota o demente” para ser pasible del aborto,


sino que cualquier mujer violada pueda serlo. En caso contrario, se
generaría una desigualdad

• Creación de protocolos hospitalarios: los hospitales deben tener un


protocolo para actuar expeditamente en estos casos. Se respeta la
objeción de conciencia pero esta no debe impedir la realización
inmediata del aborto à Debe haber una lista previa a la realización del
aborto donde conste los objetores de conciencia y aquellos que no lo son
(ya que si no, se tornaría abstracto) à El hospital debe garantizar que
haya profesionales que puedan garantizar el derecho al aborto

• Los protocolos deben extenderse en todo el país. Hay una necesidad


de concientizar sobre lo que el fallo prevé para la prevención y garantía
de los derechos de la mujer.

Título : Artavia Murillo y otros (Fertilización in vitro) v. Costa Rica

Fecha: 28-nov-2012

Resumen : En el año 2000, una sentencia de la Corte Constitucional


de Costa Rica declaró la inconstitucionalidad del decreto presidencial
que regulaba la técnica de fecundación in vitro para parejas casadas
en matrimonio que no podían tener hijos de manera natural o por
cauces biológicos. Esta sentencia implicó que se prohibiera la práctica
y generó que algunas de las víctimas del presente caso debieran
interrumpir el tratamiento médico que habían iniciado, y que otras se
vieron obligadas a viajar a otros países para poder acceder a la FIV.
Ante esta situación, alrededor de ocho parejas con un diagnóstico de
infertilidad severa promovieron una de-manda ante la Comisión
Interamericana.

Argumentos: “[R]especto a la controversia de cuándo empieza la


vida humana, la Corte considera que se trata de una cuestión
valorada de diversas formas desde una perspectiva biológica, médica,
ética, moral, filosófica y religiosa, y coincide con tribunales
internacionales y nacionales, en el sentido que no existe una
definición consensuada sobre el inicio de la vida. Sin embargo, para la
Corte es claro que hay concepciones que ven en los óvulos
fecundados una vida humana plena. Algunos de estos planteamientos
pueden ser asociados a concepciones que le confieren ciertos
atributos metafísicos a los embriones. Estas concepciones no pueden
justificar que se otorgue prevalencia a cierto tipo de literatura
científica al momento de interpretar el alcance del derecho a la vida
consagrado en la Convención Americana, pues ello implicaría imponer
un tipo de creencias específicas a otras personas que no las
comparten” (párr. 185). “No obstante lo anterior, la Corte considera
que es procedente definir, de acuerdo con la Convención Americana,
cómo debe interpretarse el término “concepción”. Al respecto, la
Corte resalta que la prueba científica concuerda en diferenciar dos
momentos complementarios y esenciales en el desarrollo
embrionario: la fecundación y la implantación. El Tribunal observa que
sólo al cumplirse el segundo momento se cierra el ciclo que permite
entender que existe la concepción. Teniendo en cuenta la prueba
científica presentada por las partes en el presente caso, el Tribunal
constata que, si bien al ser fecundado el óvulo se da paso a una
célula diferente y con la información genética suficiente para el
posible desarrollo de un “ser humano”, lo cierto es que si dicho
embrión no se implanta en el cuerpo de la mujer sus posibilidades de
desarrollo son nulas. Si un embrión nunca lograra implantarse en el
útero, no podría desarrollarse pues no recibiría los nutrientes
necesarios, ni estaría en un ambiente adecuado para su desarrollo”
(párr. 186). “En este sentido, la Corte entiende que el término
“concepción” no puede ser comprendido como un momento o proceso
excluyente del cuerpo de la mujer, dado que un embrión no tiene
ninguna posibilidad de supervivencia si la implantación no sucede.
Prueba de lo anterior, es que sólo es posible establecer si se ha
producido o no un embarazo una vez se ha implantado el óvulo
fecundado en el útero, al producirse la hormona denominada
“Gonodatropina Coriónica”, que sólo es detectable en la mujer que
tiene un embrión unido a ella. Antes de esto es imposible determinar
si en el interior del cuerpo ocurrió la unión entre el óvulo y un
espermatozoide y si esta unión se perdió antes de la implantación”
(párr. 187). “Teniendo en cuenta lo anterior, el Tribunal entiende el
término “concepción” desde el momento en que ocurre la
implantación, razón por la cual considera que antes de este evento no
procede aplicar el artículo 4 de la Convención Americana. Asimismo,
la expresión “en general” permite inferir excepciones a una regla,
pero la interpretación según el sentido corriente no permite precisar
el alcance de dichas excepciones” (párr. 189). “En el presente caso, la
interpretación evolutiva es de especial relevancia, teniendo en cuenta
que la FIV es un procedimiento que no existía al momento en el que
los redactores de la Convención adoptaron el contenido del artículo
4.1 de la Convención […]. Por tanto, la Corte analizará dos temas en
el marco de la interpretación evolutiva: i) los desarrollos pertinentes
en el derecho internacional y comparado respecto al status legal del
embrión, y ii) las regulaciones y prácticas del derecho comparado en
relación con la FIV” (párr. 246). “ [L]a Corte observa que las
tendencias de regulación en el derecho internacional no llevan a la
conclusión que el embrión sea tratado de manera igual a una persona
o que tenga un derecho a la vida” (párr. 253). “La Corte considera
que, a pesar de que no existen muchas regulaciones normativas
específicas sobre la FIV en la mayoría de los Estados de la región,
éstos permiten que la FIV se practique dentro de sus territorios. Ello
significa que, en el marco de la práctica de la mayoría de los Estados
Parte en la Convención, se ha interpretado que la Convención permite
la práctica de la FIV. El Tribunal considera que estas prácticas de los
Estados se relacionan con la manera en que interpretan los alcances
del artículo 4 de la Convención, pues ninguno de dichos Estados ha
considerado que la protección al embrión deba ser de tal magnitud
que no se permitan las técnicas de reproducción asistida o,
particularmente, la FIV. En ese sentido, dicha práctica generalizada
está asociada al principio de protección gradual e incremental -y no
absoluta- de la vida prenatal y a la conclusión de que el embrión no
puede ser entendido como persona” (párr. 256). “Adicionalmente,
conforme la interpretación realizada, para la Corte la finalidad del
artículo 4.1 de la Convención es la de salvaguardar el derecho a la
vida pero ello no significa que se trate de un derecho absoluto. En ese
sentido, la cláusula ‘en general’ tiene como objeto y fin el permitir
que, ante un conflicto de derechos, sea posible invocar excepciones a
la protección del derecho a la vida desde la concepción. Para que sea
legítima, la restricción tendría que lograr una importante satisfacción
de la protección de la vida prenatal, sin negar os derechos a la vida
privada y a fundar una familia. Para efectuar esta ponderación se
debe analizar: i) el grado de afectación de uno de los bienes en juego,
determinando si la intensidad de dicha afectación fue grave,
intermedia o moderada; ii) la importancia de la satisfacción del bien
contrario, y iii) si la satisfacción de éste justifica la restricción del
otro”. (párr. 258) “Por tanto, la Corte concluye que el objeto y fin de la
cláusula ‘en general’ del artículo 4.1 de la Convención es la de
permitir, según corresponda, un adecuado balance entre derechos e
intereses en conflicto. En el caso que ocupa la atención de la Corte,
basta señalar que dicho objeto y fin implica que no pueda alegarse la
protección absoluta del embrión anulando otros derechos” (párr. 263).
“La Corte ha señalado que la decisión de tener hijos biológicos a
través del acceso a técnicas de reproducción asistida forma parte del
ámbito de los derechos a la integridad personal, libertad personal y a
la vida privada y familiar. Además, la forma como se construye dicha
decisión es parte de la autonomía y de la identidad de una persona
tanto en su dimensión individual como de pareja. A continuación se
analizará la presunta justificación de la interferencia que ha efectuado
el Estado en relación con el ejercicio de estos derechos”. (párr. 272)
“Al respecto, este Tribunal ha establecido en su jurisprudencia que un
derecho puede ser restringido por los Estados siempre que las
injerencias no sean abusivas o arbitrarias; por ello, deben estar
previstas en ley en sentido formal y material, perseguir un fin legítimo
y cumplir con los requisitos de idoneidad, necesidad y
proporcionalidad. En el presente caso, la Corte ha resaltado que el
‘derecho absoluto a la vida del embrión’ como base para la restricción
de los derechos involucrados, no tiene sustento en la Convención
Americana […], razón por la cual no es necesario un análisis en
detalle de cada uno de dichos requisitos, ni valorar las controversias
respecto a la declaración de inconstitucionalidad en sentido formal
por la presunta violación del principio de la reserva de ley. Sin
perjuicio de lo anterior, el Tribunal estima pertinente exponer la forma
en que el sacrificio de los derechos involucrados en el presente caso
fue desmedido en relación con las ven-tajas que se aludían con la
protección del embrión” (párr. 273). “La Corte efectuará una
ponderación en la que analizará: i) la severidad de la interferencia
ocurrida en los derechos a la vida privada y familiar y los demás
derechos involucrados en el presente caso” (párr. 276). “En primer
lugar, la prohibición de la FIV impactó en la intimidad de las personas,
toda vez que, en algunos casos, uno de los efectos indirectos de la
prohibición ha sido que, al no ser posible practicar esta técnica en
Costa Rica, los procedimientos que se impulsaron para acudir a un
tratamiento médico en el extranjero exigían exponer aspectos que
hacían parte de la vida privada” (párr. 279). “En segundo lugar,
respecto a la afectación de la autonomía personal y del proyecto de
vida de las parejas, la Corte observa que la FIV suele practicarse
como último recurso para superar graves dificultades reproductivas.
Su prohibición afectó con mayor impacto los planes de vida de las
parejas cuya única opción de procrear es la FIV […]” (párr. 281). “En
tercer lugar, se vio afectada la integridad psicológica de las personas
al negarles la posibilidad de acceder a un procedimiento que hace
posible desplegar la libertad reproductiva deseada”(párr. 282). “De
manera que, por las razones señaladas, las parejas sufrieron una
interferencia severa en relación con la toma de decisiones respecto a
los métodos o prácticas que deseaban intentar con el fin de procrear
un hijo o hija biológicos. Pero también existieron impactos
diferenciados en relación con la situación de discapacidad, el género y
la situación económica, aspectos relacionados con lo alegado por las
partes respecto a la posible discriminación indirecta en el presente
caso” (párr. 284). “La Corte considera que el concepto de impacto
desproporcionado está ligado al de discriminación indirecta, razón por
la cual se entra a analizar si en el presente caso existió un impacto
desproporcionado respecto a discapacidad, género y situación
económica”. (párr. 287) “Del artículo 25 de la Convención sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad (en adelante “CDPD”) se
desprende el derecho de las personas con discapacidad de acceder a
las técnicas necesarias para resolver problemas de salud
reproductiva” (párr. 289). “En [El Protocolo Adicional a la Convención
Americana en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
y la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad] se
tiene en cuenta el modelo social para abordar la discapacidad, lo cual
implica que la discapacidad no se define exclusivamente por la
presencia de una deficiencia física, mental, intelectual o sensorial,
sino que se interrelaciona con las barreras o limitaciones que
socialmente existen para que las personas puedan ejercer sus
derechos de manera efectiva”(párr. 291). “Para la Corte la infertilidad
es una limitación funcional reconocida como una enfermedad y que
las personas con infertilidad en Costa Rica, al enfrentar las barreras
generadas por la decisión de la Sala Constitucional, debían
considerarse protegidas por los derechos de las personas con
discapacidad, que incluyen el derecho de acceder a las técnicas
necesarias para resolver problemas de salud reproductiva” (párr.
293). “La Corte considera que la prohibición de la FIV puede afectar
tanto a hombres como a mujeres y les puede producir impactos
desproporcionados diferenciados por la existencia de estereotipos y
prejuicios en la sociedad” (párr. 294). “Finalmente, la prohibición de la
FIV tuvo un impacto desproporcionado en las parejas infértiles que no
contaban con los recursos económicos para practicarse la FIV en el
extranjero”(párr. 303). “No le corresponde a la Corte determinar cuál
teoría científica debe prevalecer en este tema ni corresponde analizar
a profundidad cuál perito tiene la razón en estos temas que son
ajenos a la experticia de la Corte. Para el Tribunal es suficiente
constatar que la prueba obrante en el expediente es concordante en
señalar que tanto en el embarazo natural como en el marco de la FIV
existe pérdida de embriones. Asimismo, tanto el perito Zegers como
el perito Caruso concordaron en señalar que las estadísticas sobre
pérdida embrionaria en los embarazos naturales son poco medibles a
comparación con la medición de las pérdidas en la FIV, lo cual limita
el alcance que se procura dar a algunas de las estadísticas que se han
presentado ante la Corte” (párr. 309). “Teniendo en cuenta lo anterior,
la Corte encuentra desproporcionado pretender una protección
absoluta del embrión respecto a un riesgo que resulta común e
inherente incluso en procesos donde no interviene la técnica de la
FIV” (párr. 311). “En suma, tanto en el embarazo natural como en
técnicas como la de la inseminación artificial existe pérdida
embrionaria. La Corte observa que existen debates científicos sobre
las diferencias entre el tipo de pérdidas embrionarias que ocurren en
estos procesos y las razones de las mismas. Pero lo analizado hasta el
momento permite concluir que, teniendo en cuenta las pérdidas
embrionarias que ocurren en el embarazo natural y en otras técnicas
de reproducción que se permiten en Costa Rica, la protección del
embrión que se busca a través de la prohibición de la FIV tiene un
alcance muy limitado y moderado” (párr. 313). “[…] La Corte concluye
que la Sala Constitucional partió de una protección absoluta del
embrión que, al no ponderar ni tener en cuenta los otros derechos en
conflicto, implicó una arbitraria y excesiva intervención en la vida
privada y familiar que hizo desproporcionada la interferencia.
Asimismo, la interferencia tuvo efectos discriminatorios” (párr. 316).
“El Estado es responsable por la vulneración de los artículos 5.1, 7,
11.2 y 17.2, en relación con el artículo 1.1 de la Convención
Americana […]” (párr. 381

Caso Gualtieri Rugnone de Prieto (11 de agosto de 2009):

En el siguiente caso, se debatió si es posible ordenar la extracción


compulsiva de sangre de una Persona para determinar su identidad
filiatoria, en el marco de una investigación penal por el delito de
Sustracción, retención y ocultamiento de un menor durante la última
dictadura cívico-militar.

La Cámara, al rechazar la queja por apelación denegada interpuesta


por un joven, presuntamente Secuestrado durante la última
dictadura, dejó firme la resolución dictada por la magistrada de
primera Instancia que le había ordenado comparecer al Hospital
Durand para someterse a la extracción de una Muestra de sangre
para establecer su identidad. Contra ese pronunciamiento, el obligado
interpuso

Recurso extraordinario que, denegado, motivó una presentación


directa. El recurrente alega que el Recurso extraordinario debe ser
concedido en razón de que, en ese mismo expediente, la Corte
Suprema de Justicia de la Nación declaró procedente el recurso
extraordinario dirigido a dejar sin Efecto la medida de extracción de
sangre sobre el recurrente. Si bien el impugnante afirma que el

Recurso debe ser concedido en virtud de lo resuelto en ese


pronunciamiento del Tribunal, también Señala que la cuestión
sometida a consideración no es idéntica dado que ahora, a diferencia
de aquella Oportunidad, ha variado la base fáctica sobre la cual debe
pronunciarse la Corte. En tal sentido Manifiesta que el Tribunal se
pronunció sobre la extracción de sangre a un menor, presunta víctima
de

Un delito de lesa humanidad, mientras que ahora el caso está referido


a la misma cuestión, pero Respecto de una persona mayor de edad.

Voto Ministros Lorenzetti y Zaffaroni: refieren que se trata de un


conflicto entre derechos de rango Constitucional. Por una parte, la
autonomía en la esfera de la individualidad personal protegida por el
Art. 19 de la Constitución Nacional de quien se niega a la extracción
de sangre y la búsqueda de la Verdad perseguida por la familia
biológica. Debido a ello es que entienden que la dogmática deductiva

No brinda soluciones y debe recurrirse a la ponderación de principios


jurídicos.

A partir de allí, afirman que planteando todas las posibles hipótesis e


imaginando lo que significaría Para las víctimas una u otra de las
decisiones, es decir, si se sacrificase el derecho de unas o el de Otras,
aparece claro que el respeto al derecho a la verdad de la presunta
familia biológica no requiere Necesariamente que la otra víctima
(secuestrada) cargue con todas las consecuencias emocionales y
Jurídicas del establecimiento de una nueva identidad formal o jurídica:
bastará con que la familia Biológica sea informada de la identidad y
de ese modo se ponga fin a la búsqueda de décadas y Termine la
comisión del delito, pues en caso que la prueba resultase indicadora
del vínculo, la Verdadera identidad se hallará materialmente
establecida y la supresión habrá cesado, sin que para Ello tenga
relevancia alguna que la otra víctima la haga o no valer en derecho.
La hipótesis construida Sobre esta base provocaría una lesión o
limitación mucho menor en ambos derechos en conflicto, a Condición
de adoptar una decisión que contemplase varios aspectos de mutuo
interés, en vista a Disminuir al mínimo cualquier posible lesión
presente o futura.

En esa inteligencia – sostienen – que la coerción física sobre la víctima


presuntamente secuestrada se Evitaría si se agotasen previamente
las posibilidades de tomar las muestras de manera no invasiva en El
cuerpo de ésta, lo que aparece, a todas luces, como más respetuoso
de su dignidad y acorde con los Principios constitucionales argentinos.
A su vez, consideran que la familia biológica acabaría con su angustia
conociendo que el resultado de La prueba fuese positivo en cuanto
indicador del vínculo, o sea, que con la comunicación de este
Resultado quedaría garantizado su derecho a la verdad y desde que
adquiriese ese conocimiento También para la familia biológica cesaría
la comisión del delito.

Sostienen además que una vez satisfecho el derecho a la verdad de la


presunta familia biológica, Serían los sentimientos y conciencia de
todos los lesionados por el crimen contra la humanidad los que Les
señalasen su camino futuro en la vida, sus encuentros y
desencuentros personales sin interferencia Coactiva alguna de la
jurisdicción.

Para que el conflicto se resolviera de esa manera, en todo caso, la


prueba debería disponerse por la Jueza de instrucción, al sólo efecto
de satisfacer el derecho a la verdad de la presunta familia Biológica,
quedando vedado bajo pena de nulidad cualquier pretensión de otro
efecto o eficacia Jurídica.

En razón de los argumentos que se dan en el proyecto, se hace lugar


a la queja, se declara admisible El recurso extraordinario y se deja sin
efecto la decisión recurrida, revocando la sentencia apelada en
Cuanto ordena la extracción compulsiva de sangre del recurrente.

En principio, la coerción física sobre la víctima presuntamente


secuestrada se evitaría si se agotasen Previamente las posibilidades
de tomar las muestras de manera no invasiva en el cuerpo de ésta, lo
Que aparece a todas luces como más respetuoso de su dignidad y
acorde con los principios Constitucionales argentinos. Y, en segundo
lugar, la familia biológica acabaría con su angustia Conociendo que el
resultado de la prueba fuese positivo en cuanto indicador del vínculo,
o sea, que Con la comunicación de este resultado quedaría
garantizado su derecho a la verdad y desde que Adquiriese ese
conocimiento también para la familia biológica cesaría la comisión del
delito.

Se hace lugar a la queja, se declara admisible el recurso


extraordinario y se deja sin efecto la decisión Recurrida.
resultado quedaría garantizado su derecho a la verdad y desde que
adquiriese ese conocimiento también para la familia biológica cesaría
la comisión del delito.

Sostienen además que una vez satisfecho el derecho a la verdad de la


presunta familia biológica, serían los sentimientos y conciencia de
todos los lesionados por el crimen contra la humanidad los que les
señalasen su camino futuro en la vida, sus encuentros y
desencuentros personales sin interferencia coactiva alguna de la
jurisdicción.

Para que el conflicto se resolviera de esa manera, en todo caso, la


prueba debería disponerse por la jueza de instrucción, al sólo efecto
de satisfacer el derecho a la verdad de la presunta familia biológica,
quedando vedado bajo pena de nulidad cualquier pretensión de otro
efecto o eficacia jurídica.

En razón de los argumentos que se dan en el proyecto, se hace lugar


a la queja, se declara admisible el recurso extraordinario y se deja sin
efecto la decisión recurrida, revocando la sentencia apelada en
cuanto ordena la extracción compulsiva de sangre del recurrente.

___

En principio, la coerción física sobre la víctima presuntamente


secuestrada se evitaría si se agotasen previamente las posibilidades
de tomar las muestras de manera no invasiva en el cuerpo de ésta, lo
que aparece a todas luces como más respetuoso de su dignidad y
acorde con los principios constitucionales argentinos. Y, en segundo
lugar, la familia biológica acabaría con su angustia conociendo que el
resultado de la prueba fuese positivo en cuanto indicador del vínculo,
o sea, que con la comunicación de este resultado quedaría
garantizado su derecho a la verdad y desde que adquiriese ese
conocimiento también para la familia biológica cesaría la comisión del
[Link] hace lugar a la queja, se declara admisible el recurso
extraordinario y se deja sin efecto la decisión recurrida.

Garay, Corina Elena c/ ANSeS s/ reajustes


varios (Cargas procesales)

febrero, 2 2022

VULNERABILIDAD DE PERSONAS MAYORES – CARGAS


PROCESALES

Garay, Corina Elena c/ ANSeS s/ reajustes varios.

Corte Suprema de Justicia de la Nación – 7 de Diciembre de 2021

Antecedentes
En el marco de un proceso de ejecución de la sentencia de reajuste de
haberes jubilatorios a favor de la parte actora, en el año 2014 la señora
jueza de primera instancia declaró exentas del pago del impuesto a las
ganancias las retroactividades abonadas por la Administración Nacional
de la Seguridad Social (ANSeS). A su vez, decidió que no correspondía a
ese organismo la devolución de las sumas ya retenidas, sino que la
actora debería ocurrir ante la AFIP mediante el trámite administrativo
correspondiente. El fallo fue confirmado por la Cámara Federal de la
Seguridad Social. Contra esa sentencia se interpuso recurso
extraordinario federal.

Principales normas involucradas


Constitución Nacional; art. 75, inc. 23; Convención Interamericana sobre
la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores

Estándares aplicables
Teniendo en cuenta la disposición contenida en el art. 75, inc. 23 de la
Constitución Nacional, el envejecimiento y la discapacidad son causas
predisponentes o determinantes de vulnerabilidad, ya que normalmente
obligan a los concernidos a contar con mayores recursos para no ver
comprometida seriamente su existencia y/o calidad de vida y el
consecuente ejercicio de sus derechos fundamentales.

El tiempo transcurrido desde el inicio de la acción, la avanzada edad que


presentaba la actora y la posibilidad expresamente planteada y omitida
de satisfacer la condena sin más dilaciones en el expediente trayendo al
organismo recaudador al proceso, la decisión de sujetar a la accionante a
un nuevo trámite administrativo y/o judicial no especificado, configura
un exceso ritual manifiesto que puede frustrar la sustancia de su
derecho conforme al desenvolvimiento natural de los hechos.

No resulta razonable exigir a los recurrentes –personas mayores- que


deduzcan dos planteos ante distintos organismos a fin de lograr idéntico
reconocimiento, ya que no solo importa un arbitrario retraso en la
declaración de derechos de naturaleza alimentaria que cuentan con
amparo constitucional, sino que trasunta un dispendio jurisdiccional que
se opone a principios básicos de economía y concentración procesal

Inés María Repetto v. Provincia de Buenos Aires Febrero, 8 2018

DERECHO DE ENSEÑAR Y APRENDER – DERECHOS DE LOS


EXTRANJEROS

Corte Suprema de Justicia de la Nación – 08 de Noviembre de 1988

Antecedentes

La actora, profesora de Educación Preescolar, inicia demanda contra


la Provincia de Buenos Aires a fin de que se declare la
inconstitucionalidad del art. 5° inc. A, del Reglamento General de
Escuelas Privadas vigente por resolución N° 2877 (ex Ministerio de
Educación) del 17 de julio de 1959 (t. o. por resoluciones 3599 y
53/63) y su modificación realizada por resolución n° 721 del 23 de
marzo de 1977 como asimismo del art. 4, inc. A, del decreto 4 del 4
de enero de 1980, en cuanto se le impedía sobre la base de esa
normativa continuar desempeñándose como maestra jardinera en un
establecimiento incorporado a la enseñanza oficial de la provincia
demandada por cuanto no tenía la nacionalidad argentina. La Corte
Suprema de Justicia de la Nación declaró inválida la normativa
impugnada por contraponerse al art. 20 de la Constitución Nacional.

Principales normas involucradas

Artículos 14 y 20 de la Constitución Nacional; Art. 5º, inc. A) del


Reglamento General de Escuelas Privadas de la Provincia de Buenos
Aires; res. 721/1977; art. 4°, inc. A) del dec. 4/80 de la misma
Provincia.

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