Alimentos Funcionales: Beneficios para la Salud
Alimentos Funcionales: Beneficios para la Salud
De acuerdo con el documento de consenso “Functional Food Science in Europe” (FUFOSE), los
alimentos funcionales son aquellos en los que “se ha demostrado de manera satisfactoria que
poseen un efecto beneficioso sobre una o varias funciones específicas del organismo, más allá de los
efectos nutricionales habituales, siendo esto relevante para la mejoría de la salud y el bienestar y/o
la reducción del riesgo de enfermar”. Es decir, los alimentos funcionales son aquellos alimentos que
beneficiosos en una o varias funciones orgánicas, redundando todo ello en una mejora de la salud o
Si quisiéramos acotar más esta definición de acuerdo a una aproximación más exacta, podríamos
decir que los alimentos funcionales son “alimentos que cuando son consumidos van a producir
determinados efectos beneficiosos, no nutricionales, que van a producir un beneficio en la salud del
consumidor”.
El ser humano, desde los orígenes de los tiempos, ha atribuido a determinados alimentos una serie
de virtudes y efectos beneficiosos sobre la salud. En las últimas décadas, esta creencia sigue
vigente, gracias al refuerzo que las investigaciones científicas han hecho en este campo, poniendo
nutritivos– que ejercen un papel beneficioso. De esta manera, los alimentos que los contienen
Sciences Institue):
Alimentos a los cuales se les ha añadido un componente (omega-3, fibra, ácido linoléico
conjugado, etc.).
Alimentos a los cuales se les ha eliminado un componente (lácteos desnatados, alimentos con
Alimento a los cuales se les ha modificado la naturaleza de uno o varios de sus componentes.
Alimentos en los que la biodisponibilidad de uno o más de sus componentes ha sido modificada.
A partir de la definición que FUFOSE hace de alimento funcional, queda patente que éste no va
asociado exclusivamente a la modificación del alimento en cuestión para hacerlo más saludable, sino
que también se enmarcan dentro de este concepto alimentos que, de manera natural, presentan en
su composición sustancias biológicamente activas que ejercen efectos beneficiosos sobre la Salud
humana.
Presentar una actividad biológica con efectos positivos para la salud, más allá de su valor
nutricional.
Quedan por tanto, fuera de la definición de alimentos funcionales, aquellas sustancias que aún
también poseyendo efectos positivos para la salud, son consumidas en forma de medicamento
El concepto de alimento funcional, tal y como lo entendemos hoy en día, tiene su origen en Japón, en
la segunda mitad de la década de los ochenta del siglo pasado. De hecho, el primer uso del término
“alimento funcional” deriva del término nipón “Mazza”. Los japoneses fueron pioneros en el
desarrollo de alimentos funcionales, siendo el primer país del mundo en promulgar una norma para
certificar a este tipo de alimentos cuyo consumo revertía en efectos beneficiosos para la salud de los
consumidores (FOSHU).
Paralelamente, en Europa también se comenzó a trabajar sobre estos alimentos, aunque no fue hasta
1996 cuando se publicó un informe (FUFOSE) en el que se recogían las principales aplicaciones de
Sustratos metabólicos.
Enfermedades cardiovasculares.
Tracto gastrointestinal.
Es frecuente que a los alimentos funcionales se les conozca con otros apelativos en el argot popular:
etc. aunque estas denominaciones no son del todo correctas por la propia definición de alimento
funcional, y atienden principalmente al impacto deseado por las ingentes campañas publicitarias del
mercado, quienes asocian el efecto beneficioso sobre la salud humana del alimento, al efecto
terapéutico que ejercen los medicamentos, difuminando las fronteras que deben existir entre
alimento y medicamento. Así por ejemplo, el apelativo nutracéutico debe reservarse exclusivamente
para designar al componente del alimento que tiene esa actividad biológicamente positiva. Si bien es
cierto, que estos alimentos pueden aproximarse al concepto de medicamento, no lo hacen de manera
De entre todas estas denominaciones alternativas, hay una que puede generar dudas y confundirse
con el de alimento funcional. Tal es el caso del apelativo “alimento o producto dietético” ó “alimento
de régimen” ó “alimento para una alimentación especial”. Este tipo de alimentos responden a una
serie de fórmulas autorizadas por organismos acreditados, con composición química científicamente
Ya hemos visto que los alimentos funcionales son, grosso modo, aquellos que además de ejercer
una función nutritiva, van a ejercer un efecto beneficioso en nuestra salud. Hay distintos tipos de
ingredientes que dotan al alimento de funcionalidad.
Proteínas: las proteínas de la leche de vaca son una fuente muy importante de alimentos
funcionales, dado el excelente valor nutricional y a los numerosos efectos beneficiosos que
Lípidos: fosfolípidos o ácidos grasos omega-3, esteroles y estanoles vegetales. Los ácidos
grasos omega-3 están presentes de manera natural en el pescado azul, y presentan una
actividad antiinflamatoria y protectora a nivel de los vasos y el músculo cardíaco. Los más
Los esteroles y estanoles de origen vegetal, que van a intervenir en la absorción del colesterol,
Finalmente, los fitoestrógenos de origen vegetal, ejercen efectos positivos sobre el tejido óseo,
mama y próstata. Además, se les atribuye efectos que contrarrestan los signos negativos de la
ingeridos con el alimento, van a ejercer un efecto beneficioso sobre la flora intestinal del
organismo.
esta microbiota beneficiosa, mejora la salud de nuestro organismo a este nivel. Un ejemplo
tracto intestinal de los niños alimentados con leche materna, a diferencia de los alimentados
consistencia del bolo fecal, útil en los fenómenos de diarreas. Este tipo de fibra, también ejerce
intestinal.
que también presentan efectos funcionales. Entre ellas: calcio (efectos positivos sobre la salud
ósea y sobre la tensión arterial) o la jalea real (en su composición contiene una gran cantidad
de sustancias beneficiosas: vitaminas del grupo B, selenio, aminoácidos esenciales, cromo,
El amplio espectro de usos que presentan los alimentos funcionales, hace que éstos no constituyan
una única entidad, dado que los componentes que los integran ejercen su efecto sobre una variada
gama de funciones corporales vinculadas con el bienestar y salud de los consumidores, así como con
la reducción del riesgo a enfermar por diversas patologías. Todos ellos, son por definición,
Así, por ejemplo, en el caso de la infancia y la adolescencia, los alimentos funcionales se emplean
con un fin destinado fundamentalmente a regular y modular las funciones relacionadas con el
desarrollo del tubo neural (ácido fólico), crecimiento y composición corporal (factores de
Vitamina D, antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y omega-6, elementos traza, arginina, nucleótidos
Todos estos elementos seguirán teniendo utilidad en la posterior etapa de la edad adulta, y estarán
El empleo de alimentos funcionales en esos estadios de la vida: infancia, adolescencia y los primeros
años de la edad adulta, está más orientado hacia la mejora del estado de salud y bienestar que a la
parte de las enfermedades crónicas que se producen en la vida adulta, tienen como consecuencia un
desarrollo de los factores de riesgo en los primeros años de la vida, de manera que el consumo de
nutrientes con efectos beneficiosos para la salud en estas primeras etapas va a contribuir en la
vida.
sobrepeso, precisamente por su menor contenido energético, así como para mejorar el perfil
Diariamente, los múltiples estudios científicos que son llevados a cabo en todo el planeta, ponen de
manifiesto el papel relevante que juega una adecuada nutrición y alimentación para la consecución
de un estado óptimo de salud, así como para su mantenimiento durante todo el ciclo vital.
En este sentido, debe comprenderse que los alimentos funcionales no han de suponer en ningún
momento la sustitución de los alimentos que forman parte de la alimentación habitual, sino que han
de incorporarse a nuestras ingestas sobre la base de una dieta equilibrada, variada y balanceada,
complementada con una ingesta frecuente de agua y una actividad física habitual.
que los alimentos funcionales comerciales no tienen cabida. Y es que esta dieta, ya de por sí,
incorpora una serie de alimentos naturales, que encajan perfectamente con la definición de
alimentos funcionales. Tal es el caso del aceite de oliva virgen, las aceitunas, el yogur, los cereales
Como hemos visto, el fundamento de los alimentos funcionales se basa en la presencia de uno o
varios componentes que van a afectar de manera positiva a una serie de funciones y respuestas
biológicas del organismo. En este sentido, pueden clasificarse o englobarse las distintas aplicaciones
que se derivan de este tipo de productos en una serie de áreas enmarcadas dentro del ámbito de la
fisiología humana:
Fisiología cardiovascular.
Fisiología gastrointestinal.
lactante, así como la alimentación del infante tiene una significativa importancia biológica.
Es por ello que resulta un tema de interés y que requiere un estudio exhaustivo, el hecho de
complementar esta alimentación con alimentos o ingredientes funcionales que puedan ejercer un
funcionales utilizados en esta etapa, son las leches de continuación, pues este tipo de productos,
ingredientes como vitaminas antioxidantes, probióticos, nucleótidos, ácidos grasos, arginina, etc.,
mejorando el desarrollo de las defensas y de todo el sistema inmune del bebé. O aquellos en los que
se combinen los efectos del calcio con otros constituyentes que colaboren en el crecimiento de la
estructura ósea como las proteínas, el zinc, el magnesio, el fósforo, vitaminas K y D, boro, flúor, etc.
Todo ello, sin duda, supone un fuerte estímulo en el desarrollo de alimentos funcionales, que
encuentran la “sal yodada”, o alimentos que se encuentran enriquecidos con ácido fólico (como es el
caso de los cereales fortificados con esta vitamina, para evitar defectos neurológicos del feto),
Muchos de los alimentos funcionales que hay en el mercado dirigen su actividad hacia los procesos
metabólicos del organismo. Así por ejemplo con ellos se puede favorecer un control de los niveles de
glucosa en sangre (aquellos con bajas concentraciones de azúcares simples, “sin” o alimentos que al
ser absorbidos provocan un aumento secuencial y pequeño de los niveles de glucosa en sangre), o se
pueden controlar los niveles plasmáticos de Colesterol y triglicéridos (alimentos bajos en grasas,
enriquecidos con esteroles vegetales, con ácidos grasos esenciales omega-3, o ácido oleico) se puede
controlar el ritmo del tránsito intestinal para evitar la constipación o estreñimiento (ricos en fibra), o
incluso se pueden reponer los electrolitos perdidos durante la práctica deportiva a partir del
El estrés oxidativo generado por la acción de los radicales libres tiene como consecuencia
Las sustancias que contrarrestan los efectos nocivos de los radicales libres sobre el material
genético de las células son los “antioxidantes” (betacarotenos, vitamina C, vitamina E, fitoesteroles,
zinc, selenio, etc.). El consumo de estas sustancias – bien formando parte de alimentos de manera
natural, bien adicionados a otros productos alimenticios – puede ayudar en la prevención de estas
enfermedades, así como para frenar o ralentizar los procesos de envejecimiento, también
amplia. Un ejemplo de ellos son los cereales, legumbres, frutas y verduras, que poseen efecto
hipocolesteromiante, o el papel de los ácidos grasos poliinsaturados omega -3 del pescado azul, que
Asimismo, la arginina es un aminoácido presente en las carnes rojas, frutos secos, legumbres y
pescado, que tiene un efecto beneficioso sobre la reactividad de los vasos sanguíneos, ejerciendo un
efecto cardioprotector.
Cuando se habla del campo de la fisiología digestiva en el desarrollo de alimentos funcionales nos
referimos a todas las funciones que están asociadas a los cambios experimentados en la flora
inulina), definidos como hidratos de carbono no digeribles que van a comportarse como sustratos
luz intestinal por flora patógena que podría provocar infecciones. Asimismo, los alimentos
probióticos – microorganismos vivos adicionados en los alimentos como bacterias de los géneros
pues, los probióticos, pueden mejorar los síntomas del colon irritable, reducir las tasas de infección
Conforme aumenta la edad, se produce un deterioro progresivo de la función cerebral, que parece
estar relacionado con un aumento de la susceptibilidad hacia el estrés oxidativo y hacia las lesiones
inflamatorias asociadas.
Recientes estudios, parecen poner en evidencia que una serie de ingredientes como los ácidos
grasos poliinsaturados y los antioxidantes, tienen un efecto protector sobre la función cognitiva,
Los componentes de bajo índice glucémico tienen un efecto positivo en la mejora de la atención, la
Se sabe que durante el desarrollo los lóbulos frontales del cerebro son sensibles a la disponibilidad
En el campo del rendimiento físico se han desarrollado una serie de bebidas energéticas, o fórmulas
de rehidratación oral para deportistas. Estos productos se clasifican como alimentos funcionales
porque van a proporcionar un beneficio específico al atleta, brindándole una bebida que le ofrece
Entre los alimentos funcionales que se pueden encontrar, se destacan los alimentos naturales y los
alimentos modificados.
Son aquellos que contienen sustancias beneficiosas de forma natural, entre los que podemos
3.1.1. Tomate
composición tiene licopeno, un pigmento de origen vegetal que no puede ser Sintetizado por el
Este pigmento pertenece a la familia de los carotenoides (betacaroteno o provitamina -A) y ejerce su
efecto antioxidante protegiendo a las células de los fenómenos de estrés oxidativo provocados por
Además, el licopeno se comporta como un modulador de las moléculas que se encargan de regular el
principalmente en el caso del cáncer de próstata. Asimismo, este pigmento se asocia con un efecto
protector en la degeneración macular asociada con la edad, siendo ésta la principal causa de
ceguera en la tercera edad, así como un papel en la reducción del colesterol malo o “LDL”.
No se conocen con absoluta certeza las bases fisicoquímicas y biológicas de las propiedades del
licopeno, aunque todo apunta a que estas están relacionadas con el increíble poder antioxidante de
este pigmento. De hecho, una gran parte de los fenómenos cancerígenos y degenerativos se
relacionan con daños oxidativos producidos sobre el material genético de las células, así como a los
licopeno se comporta como un auténtico neutralizador de los radicales libres de óxido y peróxido,
minimizando los daños del estrés oxidativo sobre las células y los tejidos.
3.1.2. Brócoli
Brócoli:
Es una planta de la familia de las Brassicaceae, y tiene gran importancia desde el punto de vista
nutricional, ya que contiene una elevada cantidad de vitaminas (betacarotenos, niacina, vitamina B1,
B2, B6, ácido fólico, vitamina E y vitamina C). De hecho, está considerado un “súper alimento” por el
elevado número de nutrientes que aporta.
sustancias como los betacarotenos, los isocianatos y la vitamina C. Todas ellas ejercen un rol
protector frente a los radicales libres, responsables del envejecimiento celular. Sus potentes
sustancias antioxidantes ayudan al organismo a minimizar la cantidad de ciertas bacterias a nivel del
localizada principalmente en los floretes de esta planta -, que ejerce un papel potenciador y
reforzante del sistema inmune. El contenido en vitamina C no se queda atrás, pues una sola ración
de este alimento (200 g) contiene más de tres veces las recomendaciones diarias de esta vitamina,
cardiovascular.
salud ocular, la luteína, además de una importante cantidad de glucosinolatos con efectos
útero, hígado, colon y estómago. El mismo Instituto Nacional del Cáncer sugiere que el brócoli
puede jugar un rol preventivo importante, ya que es el responsable de impulsar una serie de enzimas
Se dice que entre ”tres y cinco porciones de brócoli por semana, son más que suficientes
carbinol), que incrementan la actividad de ciertas enzimas que actúan eliminando del
Quercitina: en la composición del brócoli hay que destacar su alto contenido en quercitina, un
flavonoide con acción antiinflamatoria y anticancerígena, del que se presume una supuesta
hortaliza. Estas sustancias tienen un papel protector en el cáncer de colon y el cáncer de cuello
uterino.
El brócoli es un alimento de elección en los regímenes dietéticos por su bajo valor energético. Esto
es debido a que por un lado constituye una fuente importante de fibras, y por otro carece en su
composición de grasas, motivo por el cual es ideal para conseguir un efecto de saciedad sin elevar
insecticidas. De hecho, varios estudios científicos basados en la experimentación “in vitro” ponen de
relieve que el sulforafano puede ser un arma terapéutica eficaz para erradicar a la batería
Helicobacter pylori.
3.1.3. Zanahoria
es una buena fuente de alfa y beta caroteno, unos antioxidantes muy eficaces con propiedades
Además, se ha comprobado que el consumo de zanahoria ejerce un papel protector sobre los
El ajo, allium sativum, es considerado alimento funcional debido principalmente a sus componentes
azufrados, que lo convierten en un alimento eficaz en la prevención de cánceres como es el caso del
El ajo posee una sustancia azufrada volátil denominada aliina, que cuando se corta el ajo o se
machaca, se transforma en alicina, otro compuesto azufrado que le aporta la mayoría de sus
propiedades y efectos.
plasmáticas de colesterol LDL (“malo”) y triglicéridos, siendo útil en patologías como las
hipercolestrolemias o hipertrigliceridemias.
Con respecto al aparato respiratorio, el ajo puede utilizarse como expectorante gracias a la acción
El ajo además presenta una potente acción desinfectante, este hecho ha convertido al ajo en un
coagulante, siendo útil en el caso de personas que presenten cierta tendencia a formar trombos.
3.1.5. Pescado azul
Los pescados azules (anchoa, anguila, arenque, atún, jurel, lamprea, pez espada, salmón, salmonete,
sardina y caballa) son alimentos con un elevado interés biológico. En su composición tienen ácidos
grasos esenciales, esto es sustancias necesarias para llevar a cabo importantes funciones
biológicas, pero que nuestro organismo es incapaz de sintetizar, siendo necesario aportarlos a través
de la alimentación.
De entre los ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3 que el pescado azul tiene en su
(EPA).
inflamatorias.
Existen muchas evidencias que apuntan a que un consumo diario de 0.5-1,8 gramos de ácidos grasos
colesterol y apoB (apolipoproteína B) en las proteínas VLDL (de muy baja densidad).
Asimismo, los estudios científicos ponen de relieve que la suplementación con ácido
Aquellos que suprimen o eliminan alguno de los componentes (sin grasa, sin gluten).
Aquellos que adicionan o añaden uno o más componentes (leche y huevos con omega-3,
Aquellos alimentos que sustituyen un componente por otro (sacarosa sustituida por
Los alimentos funcionales presentan la doble cara de una moneda. Por un lado, es cierto que
revierten en innumerables beneficios para la salud de los consumidores, pero por otro también lo es,
aprovechan de esos beneficios para “inducir a engaño a los consumidores”, haciéndoles creer que el
alimento en cuestión tiene “esta” o “esta otra” virtud, para subir los precios, cuando realmente va
inherente en su propia composición. Por este motivo, es importante clarificar en el etiquetado las
En la Unión Europea, hasta el año 2007 no había ningún marco normativo que aclarase nada al
respecto de las alegaciones de salud que podrían tener este tipo de alimentos. Tan sólo existía una
Directiva 2000/13/CE -, así como el Real Decreto 1907/1996 de 2 de agosto, sobre publicidad y
según el cual se prohíbe el uso de determinadas alegaciones de los alimentos, y el Real Decreto
1334/1999 de 31 de julio, modificado recientemente por el Real Decreto 2220/2004, por el que se
El vacío legal imperante ha favorecido por tanto la expresión de numerosos productos alimenticios o
concretas, sin contar con la validación científica oportuna, generando una promoción exagerada con
respecto a sus efectos reales. Esto, independientemente de que lleve aparejado otra serie de riesgos,
supone un claro ejemplo de engaño a los consumidores, que merma la imagen y concepción que los
Se hace por tanto necesario, ante esta situación, un marco legislativo regulador que proteja a los
En este sentido, Japón vuelve a ser un país pionero y abanderado en este campo, siendo el primero
anglosajón “Foods for Specific Health Use”, o lo que es lo mismo, alimentos para usos específicos en
el ámbito de la salud. El país nipón ya en la década de los 90 del siglo pasado, se encargó de regular
el uso de este tipo de productos, avalando sus efectos beneficiosos tras un consumo habitual, a
Dos años más tarde, en el 1993, los Estados Unidos de América permitieron la inclusión de
declaraciones de propiedades saludables en estos alimentos, siempre y cuando éstos hayan sido
movilizase, de cara a asegurar a sus ciudadanos la veracidad y legalidad de los alimentos funcionales
(Concerted Action of Functional Food Science in Europe). Dicho programa persigue como objetivo el
determinar una perspectiva o prisma científico que avale las funciones beneficiosas de los alimentos
funcionales, así como también establecer el modo en el que deberían de realizarse las declaraciones
de los distintos efectos positivos que producen sobre la salud. Con respecto a este último aspecto, se
De mejora
Estas alegaciones se asocian a ciertas funciones tanto fisiológicas como psicológicas, así
como a actividades biológicas que van mucho más lejos de su rol en el crecimiento,
desarrollo y otras funciones orgánicas normales, sin hacer mención a estados patológicos
o enfermedades. Dentro de este tipo de alegaciones se encontrarían las siguientes: “la
inulina mejora el crecimiento de bacterias propias de la microbiota intestinal” o “la cafeína
puede mejorar el rendimiento cognitivo”.
Este tipo de alegaciones aluden al papel que los componentes funcionales (nutrientes o
compuestos biológicamente activos) de los alimentos funcionales tienen para ayudar a
minimizar el riesgo de padecer una enfermedad. Ejemplo de estas alegaciones son: “el
consumo de esteroles vegetales o ácidos grasos omega -3 ayudan a reducir el riesgo de
enfermedad cardiovascular, etc.).
enero de 2007, y entró en vigor el día después, y lo hizo con el propósito de proporcionar un
régimen legal autorizado, que favoreciese a los productos con composiciones nutricionales
alegaciones confusas que engañasen al consumidor. Su alcance se alarga hacia todos los medios en
los que puedan aparecer alegaciones de este tipo de productos: televisión, prensa, anuncios, puntos
de venta, páginas webs, etc. afectando no sólo a alimentos, sino también a los complementos
alimenticios.
A efectos de este reglamento, “declaración” no sólo se refiere a los textos escritos que pueden leerse
en los etiquetados de los alimentos, sino que engloba a cualquier mensaje o representación gráfica
(en forma de dibujos o símbolos) que afirme, sugiera o dé a entender que un determinado alimento
presenta unas características concretas. En este sentido, afecta a dibujos que puedan incluirse en
las etiquetas que tengan la forma de algún órgano sobre el que se suponga que ejerzan el efecto
beneficioso. Tal es el caso de corazones que evoquen propiedades cardiosaludables, o básculas o
cintas métricas que insinúen que el producto va a ayudar a la pérdida de peso, etc.
En resumen, el Reglamento 1924/2006 tiene un doble objetivo: por un lado persigue garantizar un
elevado nivel de protección al consumidor frente a alegaciones fraudulentas que insinúen efectos
beneficiosos en un determinado alimento, sin contar con una base científica contrastada,
auspiciados por una serie de mensajes exagerados y engañosos. Asimismo, este reglamento europeo
homogéneas que deberán cumplirse por todos los Estados Miembros en todos los productos y todas
hacerse los distintos tipos de declaraciones de los alimentos en relación al papel que desempeñan
Son aquellas en las que se afirme, sugiera o se dé a entender una relación entre el
consumo de un determinado alimento o producto alimenticio con efectos saludables,
gracias a que en su composición contiene uno o varios componentes que ejercen ese
efecto positivo en el organismo. Ejemplo de este tipo de declaraciones serían: “el calcio
puede ayudar a fortalecer los huesos…”, “la fibra alimentaria ayuda a regular el tránsito
intestinal…”, “los esteroles vegetales ayudan a regular los niveles de colesterol
plasmáticos…”.
Organismo: 1. Conjunto de los órganos que forman un ser vivo 2. Ser vivo capacitado para
determinado.
de enfermedad o dolencia. 2. Estado en que un ser u organismo vivo no tiene ninguna lesión ni
Colesterol: Colesterina.
Sintetizado: 1. Hacer una síntesis o resumen en que se recogen las principales ideas de un
Los alimentos funcionales son aquellos en los que “se ha demostrado de manera satisfactoria
que poseen un efecto beneficioso sobre una o varias funciones específicas del organismo, más
allá de los efectos nutricionales habituales, siendo esto relevante para la mejoría de la salud y
Entre los tipos de alimentos funcionales se pueden destacar las proteínas, los lípidos, los
madre gestante y lactante, así como la alimentación del infante tiene una significativa
importancia biológica.
El estrés oxidativo generado por la acción de los radicales libres tiene como consecuencia
enfermedades.
muy amplia.
Los alimentos funcionales naturales son aquellos que contienen sustancias beneficiosas de
forma natural, entre los que podemos destacar algunos como el tomate, el brócoli, la zanahoria,
Los alimentos funcionales presentan la doble cara de una moneda. Por un lado, es cierto que
revierten en innumerables beneficios para la salud de los consumidores, pero por otro también
haciéndoles creer que el alimento en cuestión tiene “esta” o “esta otra” virtud, para subir los