UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL pERÚ
Facultad de Derecho y Ciencias Humanas
TAREA ACADÉMICA
CURSO: DERECHO INTEGRADOR II
DOCENTE: Agustín Vizcarra Ramírez
ESTUDIANTE: Paredes Alegre Cristian David
CÓDIGO: U19215268
ESTUDIANTE: Montoya machado Whynie Kathia
CÓDIGO: U19300350
ESTUDIANTE: Romero Benites Maria Cecilia
CÓDIGO: U19102432
Si
ANÁLISIS DEL CASO ANA ESTRADA EN LA LEGISLACIÓN PERUANA
25 DE ABRIL DE 2024
Resumen: UTP El tema versa sobre los alcances que
Sede Norte
tiene el derecho penal respecto de la eutanasia. Las
implicancias de la muerte asistida desde una óptica
general del derecho civil, derecho penal, derecho
tributario y la gestión pública. Además, el desglose
del caso Ana Estrada y los fundamentos del Tribunal
Constitucional.
Abstract: The topic deals with the scope of criminal
law with respect to euthanasia. The implications of
assisted death from a general perspective of civil
law, criminal law, tax law and public management. In
addition, the breakdown of the Ana Estrada case and
the grounds of the Constitutional Court.
INDICE
1. INTRODUCCIÓN
2. OBJETO DE INVESTIGACION
3. ASPECTOS PENALMENTE JURÍDICOS
3.1 Métodos de investigación jurídica.
3.2 El Homicidio Piadoso (Art. 112 Código Penal) Suicidio asistido
3.3 Código Penal Peruano
3.3.1 Artículo 112.- del Código Penal peruano describe el homicidio
piadoso del modo siguiente:
3.3.2 Artículo 113.- Instigación y ayuda al suicidio
3.4 SUJETO PASIVO:
3.4.1 SUJETO ACTIVO:
4. DESGLOSE DEL CASO ANA ESTRADA
4.1 Fundamento 2.6. TC. Sentencia de Primera Instancia
4.2 Eutanasia Activa
4.2.1Eutanasia Pasiva:
5. DESIGNACIÓN DE APOYOS, SALVAGUARDIAS Y
DECLARACIONES ANTICIPADAS DE VOLUNTAD EXPRESADAS
POR ANA ESTRADA UGARTE CON UNA VISION EN LA GESTIÓN
PÚBLICA
6. EL DERECHO CIVIL Y LA EUTANASIA EN EL CASO ANA ESTRADA
7. EL DERECHO TRIBUTARIO Y LA EUTANASIA EN EL CASO ANA
ESTRADA
8. CONCLUSIONES DESDE UNA MARCO GENERAL
9. RECOMENDACIONES:
10. BIBLIOGRAFIA
1. INTRODUCCIÓN
En la antigüedad la eutanasia era considerada una actividad en el cual el
doctor decidía si realmente la enfermedad era incurable e irremediable. Esto
es, que quienes decidían la aplicación de la muerte asistida por condiciones de
sufrimiento o dolores insoportables eran los médicos. Sin embargo, con el
transcurrir del tiempo se determinó que existían ciertos médicos que
diagnosticaban falsos testimonios respecto de la enfermedad de sus pacientes.
Con ello, tenían la potestad de convertirse en ejecutores con licencia para
matar.
Es por ello que, en la actualidad en algunos Países bastante laicos la sola idea
de eutanasia es claramente una ofensa a sus costumbres. Empero, en otros
considerados de primer mundo tienen ciertos permisos para que se aplique la
eutanasia de manera legítima.
No obstante, existen controversias sobre la muerte asistida en las legislaciones
latinoamericanas por ser países conservadores. Sin embargo, el caso de la
Sra. Ana Estrada Ugarte respecto de la legislación peruana marca un nuevo
precedente que vincula la juridicidad extranjera con una realidad que desde el
punto de vista racional es algo excepcionalmente legítimo.
Plausiblemente, el caso Ana Estrada tiene relevancia para romper un
paradigma jurídico o, por el contrario, llegar a extenderlo por los diferentes
doctrinarios del Perú. Con la sola consigna, de determinar que es los más justo
entre una persona, su vida digna e integra, o darle la posibilidad de elegir con
libertad (excepcionalmente) una muerte digna. Además, analizar la eutanasia
em el ámbito penal y sus implicancias en el área del derecho civil, el área del
derecho tributario y si existen políticas públicas respecto de este tema en los
proyectos de la gestión pública.
2. OBJETO DE INVESTIGACION
Caso: “Ana Estrada Derecho a una muerte Digna”
A lo largo de la investigación surgen principios morales que parecen ser
especialmente relevantes en la atención de pacientes que sufren de alguna
enfermedad degenerativa o que hayan sido diagnosticados con una
enfermedad mortal.
Ana Estrada, de 44 años, fue diagnosticada a los 12 años con polimiositis, una
enfermedad degenerativa e incurable que debilita sus músculos y que
actualmente la mantiene postrada en su cama la mayor parte del tiempo.
Desde hace más de cuatro años tiene una traqueotomía, tras una crisis de su
enfermedad que la mantuvo varios meses en un hospital, por lo que debe
respirar por la garganta a través de un ventilador mecánico, lo que le impide
hablar durante buena parte del día.
"He luchado por recuperar mi tiempo y decisiones sobre mi vida y mi cuerpo.
Hoy me han concedido el derecho a elegir cuándo morir. Los que no entienden
esto, jamás lo entenderán y no querrán entender", fueron las palabras de
Estrada, admiradora de Ramón Sampedro, el primero en solicitar la
legalización de la eutanasia en España.
3. ASPECTOS PENALMENTE JURÍDICOS
3.1 Métodos de investigación jurídica.
-Método Funcionalista: Estudian las instituciones, las funciones que
desarrollan, al cumplir una función importante en el mantenimiento del
orden social y su proceso de transformación. Los objetivos deben ser
estudiados desde el punto de vista de su capacidad para cubrir diversas
necesidades.
-Método Hermenéutico: La interpretación es una actividad humana, esta
proviene de la persona, el sujeto o autor que la realiza, es decir, el intérprete,
pudiendo ser:
-Judicial o jurisprudencial
-Autentica o legislativa
3.2 El Homicidio Piadoso (Art. 112 Código Penal) Suicidio asistido
Conocido como la Eutanasia significa la provocación de una muerte fácil y sin
dolor a un paciente que está próximo a morir por una enfermedad terminal.
Es el acto de dar muerte, o dejar morir a otra persona para su bien o en interés
de ella. La “acción eutanásica”, ésta debe entenderse, en general, como el
comportamiento dirigido a poner fin a la vida del paciente terminal a petición de
éste y con la finalidad de aliviar los dolores propios de su enfermedad.
Como se expondrá detalladamente (infra 1.2.4), este comportamiento puede
incluir tanto acciones u omisiones que tengan por finalidad directa o indirecta la
muerte del enfermo terminal.
Esto da origen a una clasificación ampliamente extendida que distingue, por un
lado, entre “eutanasia activa” y “eutanasia pasiva” y, por el otro, entre
“eutanasia directa” y “eutanasia indirecta”.
3.3 Código Penal Peruano
3.3.1 Artículo 112.- del Código Penal peruano describe el homicidio
piadoso del modo siguiente:
“El que, por piedad, mata a un enfermo incurable que le solicita de manera
expresa y consciente para poner fin a sus intolerables dolores, será reprimido
con pena privativa de libertad no mayor de tres años.”
3.3.2 Artículo 113.- Instigación y ayuda al suicidio
El que instiga a otro al suicidio o lo ayuda a cometerlo, será reprimido, si el
suicidio se ha consumado o intentado, con pena privativa de libertad no menor
de uno ni mayor de cuatro años. La pena será no menor de dos ni mayor de
cinco años, si el agente actuó por un móvil egoísta.
La “instigación” como forma de participación delictiva consiste en provocar de
manera dolosa la resolución criminal en otra persona, entendiéndose de
manera general que para su sanción el acto instigado debe ser cuando menos
intentado.
3.4 SUJETO PASIVO:
De la eutanasia, se exige mayoritariamente que sea un paciente terminal el que
solicita la acción eutanásica para acabar con sus dolores.
Como antecedente se puede mencionar que en el año 2015 Colombia se
convirtió en el primer país latinoamericano en practicar la eutanasia de manera
legal. En este caso fue un paciente varón diagnosticado con la enfermedad del
cáncer y que padecía de fuertes dolores y había sufrido la perdida de parte de
su rostro en consecuencia de la enfermedad. El paciente contó con el apoyo de
un protocolo elaborado por el Ministerio de Salud por orden de la Corte
Constitucional de Colombia. En mayo de 2016, el Ministerio de Salud publicó
una resolución que regula el procedimiento y permite su aplicación solo en
pacientes mayores de edad, con enfermedades terminales y que hayan
manifestado previamente y de manera consiente su voluntad de practicarse la
muerte asistida.
3.4.1 SUJETO ACTIVO:
Es quien da muerte al sujeto pasivo, en este caso sería el médico, y los que
colaboran y realizan la acción.
- El sujeto activo actúe mediante móviles de finalidad humanitaria o piadosa
dirigida a procurar la muerte para finalizar con el sufrimiento; ergo este es un
elemento subjetivo porque pertenece a la esfera interna del autor.
- Que la persona a quien se cause la muerte adolezca de una enfermedad
grave o incurable; debe distinguirse aquí la situación entre enfermedad grave
que no importa una enfermedad con pronóstico terminal e irreversible.
- Concurrir la voluntad del sujeto pasivo en el sentido que el enfermo debe
solicitar la muerte mediante expresiones serias y persistentes. Estos últimos
dos elementos podrían caracterizarse de objetivos.
- No es circunstancia calificante agravatoria el hecho de que un pariente sea
quien realice los actos homicidas con fines piadosos. De concurrir todas las
circunstancias anotadas la pena que corresponde es de prisión, pero en una
dosimetría abstracta bastante atenuada, pues su límite más grave corresponde
a tres años.
[Link]: por acción u omisión, el sujeto activo por móvil de piedad y a
solicitud del sujeto pasivo, le quita la vida con el objetivo de liberarlo de
insufribles dolores.
[Link] jurídico protegido: La vida
[Link]: Los medios utilizados pueden ser cualquiera que logre terminar con
la vida del sujeto pasivo.
[Link]: Precisa que la solicitud realizada por parte del enfermo
incurable sea de manera expresa y consciente.
[Link] subjetiva: Se exige dolo y el móvil de piedad con la finalidad de
librar de sufrimiento al sujeto pasivo.
[Link] imperfecto e intervención delictiva: Al ser un tipo que requiere dolo para
su configuración, admite tentativa y autoría y participación.
[Link]: Pena privativa de libertad no mayor de tres años.
[Link]: El legislador busca al castigar la eutanasia que terceros no
intervengan en la determinación del bien jurídico vida, también abriga la base
que nadie puede quitar la vida a terceros, ni el propio Estado se puede arrogar
esa posibilidad, sin importar la situación del sujeto pasivo, enfermedad
incurable y graves dolores, nadie puede incluso con el consentimiento del
sujeto pasivo dañar el bien jurídico vida; por ello, existe una pena, atenuada,
para los agentes que realizan el homicidio piadoso. Puede producirse por
acción (administrar sustancias tóxicas mortales) o por omisión (negarle la
asistencia médica debida); ha de buscarse la muerte de otro, no la propia.
4. DESGLOSE DEL CASO ANA ESTRADA
Desde el principio de la era, se puede tener claro que si alguien considera
quitarle la vida a alguien porque está se la pide como un clamor será un favor
relevante para satisfacer la agonía de quien padece una enfermedad incurable.
Se debe tener en cuenta, que las reglas por las cuales se rige esa respectiva
sociedad serán reprobables o aprobables. Esto es, claramente que dependerá
de las costumbres y las leyes expresas las que determinaran las
consecuencias jurídicas.
Cuando hablamos de eutanasia podemos arribar al concepto de la muerte
provocada por un ser de confianza o un médico de cabecera quien decidirá
cual será el momento en el cual se deba apagar una vida. Sin embargo, desde
la perspectiva consagrada por un estado de derecho implica que determinadas
conductas sean vistas por el derecho penal y se encuentra tipificado
penalmente el su artículo 112 como: muerte piadosa y sancionada con pena
privativa de la liberta no mayor de tres años. Es decir, ayudar a una persona
sea por su situación médica o simplemente por algún carácter psicológico en el
cual pide la muerte no es una muerte piadosa. Se debe considerar otras
tipificaciones como ocurre en el caso de la Corte Suprema de Justicia de la
República, Sala Penal Permanente R. N. 20507-2015, Lima en su fundamento:
3.1.2. al decir: (..) Es indudable que la muerte provocada por el hijo de la
occisa no fue un acto abyecto, cruel o motivado por un móvil pueril,
despreciable o fútil. En el contexto, en el que se produjo la muerte debe
asumirse que el sentenciado fue llevado por una actitud desesperada". El caso
es, que el imputado le causa la muerta a su madre porque ella se lo pide
(obviamente la madre sufría problemas mentales y en varias ocasiones trato de
suicidarse) pero no termina tipificado como "homicidio piadoso" sino es
considerado como parricidio, pero la sala reduce la pena por la complejidad
misma del hecho.
Por lo que, es pertinente saber que el homicidio esta correlacionado con la
eutanasia en cierto sentido por la complejidad que sostiene ayudar a una
persona a morir de forma aparentemente digna. El mismo, Claus Roxin
sostiene que: "De los parágrafos del asesinato y del homicidio de nuestro
Código Penal no puede extraerse la eutanasia o abarcan, como ocurre con el
homicidio a petición".
A continuación, se presentan los fundamentos de caso Ana Estrada en sentido
estricto:
4.1 Fundamento 2.6. TC. Sentencia de Primera Instancia
El Décimo Primer Juzgado Constitucional de la Corte Superior de Justicia de
Lima, mediante sentencia contenida en la resolución número seis, de fecha
veintidós de febrero de dos mil veintiuno, de folios cuatrocientos cincuenta y
tres; aclarada mediante resolución número siete, de fecha ocho de marzo
dedos mil veintiuno, de folios quinientos treinta y uno, resolvió declarar fundada
en parte la demanda, al considerarse afectados los derechos a la dignidad,
autonomía, libre desarrollo de su personalidad y de la amenaza de no sufrir
tratos crueles e inhumanos; en consecuencia, se inaplique el artículo 112 del
Código Penal vigente, para el caso de Ana Estrada; y dispone que los
miembros del personal médico, como los sujetos activos, no podrán ser
procesados penal ni administrativamente, ni ser sancionados en institución
alguna, pública o privada, por el cumplimiento de la sentencia de tutela de
muerte digna, siempre que los actos se practiquen de manera institucional y
sujeta al control de legalidad, en el tiempo y oportunidad que lo especifique, en
tanto ella, no pueda hacerlo por sí misma.
Los dos artículos relevantes de la defensoría del pueblo para defender su
postura son el art. 1 y 2 de la constitución política del Perú de 1993:
- “Artículo 1.- La defensa de la persona humana y el respeto de su
dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado.
- Artículo 2.- Toda persona tiene derecho:
Inciso 24): A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:
Apartado h): Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física,
ni sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes. Cualquiera
puede pedir de inmediato el examen médico de la persona agraviada o
de aquélla imposibilitada de recurrir por sí misma a la autoridad. Carecen
de valor las declaraciones obtenidas por la violencia. Quien la emplea
incurre en responsabilidad”.
La relevancia del fundamento15.9. del Tribunal Constitucional sostiene que:
La Condición Indigna en el caso submateria. Mientras el artículo 112 del
Código Penal habla de la presencia de “intolerables dolores” como
condición para encontrarse comprendido en el supuesto de la eutanasia,
la sentencia consultada habla de” estado incurable avanzado”.
En una sociedad capitalista que se basa en la ganancia como
motivadora de los comportamientos económicos, correlativa a la
productividad y al consumo; la tendencia es una calificación negativa de
quien no produce ni consume. En este contexto analizando la situación
del adulto mayor se ha descrito a la tendencia del derecho a regular
sobre el supuesto de un ser humano en juventud (entiéndase con
capacidades comunicativas, de producción y de consumo) como de un
derecho neo céntrico que en definitiva consolida las barreras y olvida a
las poblaciones diversas a su paradigma.
Esta situación ha llevado desde el campo del derecho, a desarrollar el
derecho fundamental a la dignidad, a la sistematización de una serie de
reglas tendientes a eliminar las barreras de las poblaciones vulnerables,
como son las 100 Reglas de Brasilia, lo que se extiende al supuesto de
la discapacidad. El sufrimiento más psicológico que material asume este
ingrediente de la moral productiva por lo que percibe una suerte de culpa
social.
En la presente causa, Ana Estrada auto comprende su discapacidad
creciente e irreversible como una condición indigna al padecer una
enfermedad incurable y avanzada porque afecta o limita sus derechos
fundamentales; no obstante ello, la dignidad es inherente a todo
miembro de la especie humana, en este sentido, todo ser humano es
digno, antes que todo reconocimiento estatal, es un reconocimiento que
alcanza su carácter jurídico en la intersubjetividad dialógica entre seres
humanos, pero donde este reconocimiento dado en nuestra Constitución
y en general en todas las Constituciones de los Estados Contemporáneo
se auto comprende como a posteriori de una situación originaria previa a
la del pacto social y más allá del derecho positivo, así nos reconocemos
dignos y al hacerlo también reconocemos la dignidad de todo miembro
de nuestra especie humana más allá de nuestra actual capacidad auto
determinativa, comprendiendo con ello el momento de nuestro
nacimiento como miembro de la especie y el término de la misma,
porque la actual presencia del ser no se da en una idea abstracta de ser
humano que se restringe a la capacidad de razón, que se autodefine en
la formación de un proyecto de vida; sino en la realidad de la intimidad
corpórea que en su dinamismo se experimenta en las coordenadas
espacio temporal del cuerpo viviente y que dignifica su trayectoria de
vida con actos dignos, como condición externa necesaria para posibilitar
el desarrollo autónomo de la persona en la consolidación de su
personalidad y proyecto de vida.
Es de relieve confirmar que el estudio de la eutanasia toma mayor énfasis con
la propuesta producida por la defensoría del pueblo al llevar el caso de Ana
Estrada ante el supremo tribunal constitucional explicando los tipos de
eutanasia en el fundamento 15.11 del Tribunal Constitucional:
Literalmente la eutanasia significa “buena muerte” porque proviene del
griego eu (que significa bueno) y thanatos (muerte), que constituye un
proceso para acelerar la muerte de una persona que padece una
enfermedad incurable y con la finalidad de evitarle dolores y sufrimientos
innecesarios.
Se logran distinguir en el mismo fundamento del TC que existe la:
4.2 Eutanasia Activa: Mediante la cual terceras personas auxilian a un
enfermo terminal para poner fin a su vida a solicitud libre y expresa del
propio paciente; en consecuencia, requiere de actos de ejecución.
4.2.1Eutanasia Pasiva: consiste en la sola suspensión u omisión del
tratamiento que tienen por objeto prolongar la vida de un paciente
terminal que no tiene posibilidad alguna de sobrevivir; esta suspensión
puede producirse por voluntad expresa del paciente; en cumplimiento de
sus Declaraciones o Voluntades Anticipadas o a solicitud de los
familiares y requiere de actos de omisión. Esta última forma de
eutanasia, se encuentra relacionada con la denominada distanasia o
conjunto de acciones para prolongar artificialmente la vida o también
denominado como ensañamiento u obstinación terapéuticos.
Así mismo, respecto de la voluntad de Ana Estrada, ha señalado que frente a la
evidente progresión de su enfermedad y a la ausencia de tratamientos para
mejorarla, ha solicitado tener el control del final de su vida, a fin de ejercer su
derecho a la dignidad al momento de su muerte, en condiciones dignas, así
como su derecho fundamental a la dignidad, a la vida digna, al libre desarrollo
de la personalidad y a no sufrir tratos crueles e inhumanos; ella señala lo
siguiente:
“[…] les diré de mi deseo de morir porque llevo tres años investigando,
preguntando, contactando, elucubrando mil formas de hallar la muerte
sin que mi familia salga perjudicada. Y hasta he tratado de
ahorrar(ingenuamente) para ir a Suiza. Pues bien, me cansé y decido
que lo último que me queda por hacer es contarles mi historia, mi lucha,
y así encontrar apoyo no solo de los que me conocen sino también de
cualquiera que crea en el derecho a la libertad. Creo que no hay mayor
gesto de amor que el de ayudar y apoyar a un ser amado a hallar su
muerte y ponerle final al sufrimiento. Es una decisión que tomé el día
que volví a UCI por segunda vez, por una recaída con neumonía.
Cuando la ambulancia llegó a mi casa para llevarme al hospital, mi
hermano llegó en ese instante y escuché que dijo a todos que esperen
un momento, pidió a la enfermera que salga del cuarto y nos quedamos
a solas. Se acercó a mi cama y lloramos”.
5. DESIGNACIÓN DE APOYOS, SALVAGUARDIAS Y DECLARACIONES
ANTICIPADAS DE VOLUNTAD EXPRESADAS POR ANA ESTRADA
UGARTE CON UNA VISION EN LA GESTIÓN PÚBLICA
Tenemos que correlacionar el fundamente 17.3 del Tribunal Constitucional al
mencionar que:
(…), En consecuencia, se aprecia en principio que Ana Estrada Ugarte,
en ejercicio de los derechos de autodeterminación del paciente y de
autonomía de la voluntad y con la facultad que le concede la Ley
General de Salud N°26842, ha expresado en forma libre, consciente e
informada su voluntad de cómo actuar cuando su estado de salud sea
crítico y se encuentre en una etapa terminal de su existencia; sin
embargo, dada las características únicas del acto de morir hay que
resaltar los problemas específicos y únicos de este acto debiendo
señalarse lo siguiente: i) El acto si bien es revocable antes de su
ejecución una vez realizado es irreversible, no da a la posibilidad de una
acción de nulidad o ineficacia o de saneamiento por evicción o vicios
ocultos, en esto tiene la similitud con el extinto matrimonio indisoluble
institución que ha sido erosionada precisamente desde las concepciones
liberales de las doctrinas comprensivas del bien que fortalecen la
autonomía y esto es así por cuanto el acto de morir autónomo se
presenta simultánea y paradójicamente como un acto de libertad
agrediendo precisamente la base fáctica (la vida) en la que emerge la
libertad humana misma; ii) El acto objeto de decisión lleva la
imposibilidad fáctica de un conocimiento plenamente informado, del
significado y trascendencia del acto, por cuanto la voluntad autónoma de
esta decisión no puede conocer el contenido de esta experiencia única
en la vida de la que nadie ha regresado, su contenido se ubica así más
allá de la ciencia y solo es abarcable desde una “doctrina comprensiva
del bien”, que se asume como un sistema de creencias desde una
convicción o postulado íntimo, respetable que se anida en el interior de
cada ser humano que se sostiene en una “fe” o una “apuesta”73 en el
sentido pascaliano del término. Estas
particularidades del acto objeto de decisión llevan al mismo tiempo que
valorar la voluntad férrea y constante de un ser humano ser consciente
de la imposibilidad de un consentimiento pleno por la naturaleza del
acto, así como asumir su carácter paradójico de expresión y ataque
simultáneo de la libertad; razón por la cual las mencionadas
declaraciones anticipadas no son suficientes realmente -si bien lo son
nominalmente- para constituir por sí solas una expresión válida del
consentimiento informado para este acto irreversible y de naturaleza
incierta en su significación y trascendencia.
Por lo que, el primer derecho que asiste a toda persona humana y que
constituye la base de todos los demás derechos es el derecho a la vida. Sin
embargo, este derecho se encuentra hoy atacado desde las mismas
instituciones que deberían velar por la defensa de los derechos fundamentales
de toda persona, acogiendo corrientes de interpretación contrarias a su debida
defensa.
Nuestro sistema jurídico contiene normas jurídicas, relaciones jurídicas, el
establecimiento de poderes, reconocimiento de derechos y deberes
correlativos. Con todo lo cual forman la estructura jurídica de la sociedad, que
se acompaña de un conjunto de medios que garantizan el efectivo orden y
respeto de las normas del sistema jurídico, destacando el rol de órganos
establecidos en los que legisladores y jueces, entre otros funcionarios, por
mencionar algunos de ellos tienen deberes y obligaciones de preservar la
unidad y coherencia del sistema, velar por la guarda de una relación lógica de
compatibilidad y ausencia de contradicciones, tanto formales como materiales,
y donde el contenido no puede ser vaciado y/o alterado arbitrariamente.
Ana Estrada, quien es psicóloga de profesión y actualmente cuenta con 43
años de edad, a los 12 años fue diagnosticada de polimiositis, una enfermedad
degenerativa que ataca principalmente a los músculos y genera dolores
insufribles en una etapa avanzada. Con 20 años empezó a desplazarse en silla
de ruedas. En 2015 fue ingresada por una neumonía durante 6 meses en
cuidados intensivos del Hospital Rebagliati. Durante esa etapa los músculos de
su garganta fallaron y tuvieron que practicarle una traqueotomía y una
gastrostomía.
En enero del 2020, el Defensor del Pueblo presenta demanda de Acción de
Amparo a favor de Ana Estrada, solicitando la inaplicación del artículo 112 del
Código Penal Peruano y que se brinden las condiciones para el ejercicio del
“derecho a la muerte digna”.
Sus argumentos se fundamentaban en la libre determinación de la
personalidad y la invocación del principio de dignidad humana. La Defensoría
del Pueblo (2020) solicitó que se permita a Ana Estrada optar por la aplicación
de la eutanasia y poner fin a su vida y sus dolores insufribles cuando ella lo
desee y sin que los profesionales médicos sean sancionados por ello.
Las instituciones demandadas y emplazadas fueron el Ministerio de Salud
(MINSA), el Seguro Social de Salud (ESSALUD) y el Ministerio de Justicia
(MINJUS) quienes respondieron a la demanda cuestionando la procedencia de
esta, mas no presentaron argumentos sobre el fondo de la controversia.
A inicios de 2021, el Décimo Primer Juzgado Constitucional de la Corte
Superior de Justicia de Lima emitió el 22 de febrero la Sentencia recaída en al
Exp. N° 00573-2020-0-1801-JR-DC-11, declarando fundada en parte la
demanda de amparo, solicitando: la inaplicación del artículo 112 del Código
Penal, referido al “homicidio culposo”. Además, instó a que MINSA y ESSALUD
respeten la decisión y conformen Comisiones Médicas interdisciplinarias para
cumplir dicho objetivo. No obstante, la referida sentencia declaró improcedente
el extremo en que se solicitaba ordenar al Ministerio de Salud que cumpla con
emitir una Directiva que regule el procedimiento médico para la aplicación de la
eutanasia para situaciones similares (Corte Superior de Justicia de Lima
Décimo Primer Juzgado Constitucional, 2021).
El juez fundamentó su fallo estableciendo que la señorita Estrada tiene derecho
a decidir cuándo poner fin a su vida mediante el procedimiento de eutanasia,
en virtud de su derecho a la dignidad, a la muerte digna y a la libertad, en tanto
ella considere que su vida ya no es digna de ser vivida. Emitida la sentencia de
primera instancia, ninguna de las partes presentó algún recurso de
impugnación, razón por lo que a la fecha sentencia ha quedado firme y Ana
Estrada podría exigir su cumplimiento y solicitar la eutanasia cuando lo
considere.
La Constitución Política del Perú (1993) en su artículo 200 inciso 2, señala que
el Amparo no procede sobre normas legales ni resoluciones judiciales
emanadas de procedimiento regular; sin embargo, el Tribunal Constitucional ha
determinado que sí puede proceder en el caso de normas autoaplicativas, las
mismas que no necesitan de un desarrollo normativo adicional para que surtan
efectos jurídicos, pues una vez en vigencia, sus efectos resultan inmediatos e
incondicionados.
La privación de los cuidados básicos podría convertirse en una eutanasia
disfrazada, el enfermo tiene que morir por su enfermedad, nunca por falta de
cuidados y atención. Una sociedad realmente solidaria debería centrar sus
esfuerzos para ayudar a morir con dignidad a quien está llegando al final de su
vida, cuidándolo, a pesar de que físicamente pudiera estar deteriorado se
sienta acompañado y respetado en su dignidad, la falta de salud no es razón
para excluir o eliminar a una persona, no determina el valor de un ser humano.
El enfermo tiene derecho a vivir dignamente hasta el final, siendo necesaria la
debida implementación de los cuidados paliativos.
Es por ello, que ante las consecuencias tan delicadas que implicaría el
reconocimiento de un supuesto “derecho a morir”, en este caso, a través de la
eutanasia practicada por el personal sanitario a aquellas personas que lo
justifiquen, el Defensor del Pueblo ha ido en contra de su labor de defensa
de los derechos fundamentales de la persona y la comunidad, buscando
que se le asigne al Estado un aparente deber que no le corresponde, así
como la indebida configuración de una prestación con carácter de
servicio público para practicar la eutanasia a la ciudadana Ana Estrada,
cuando esta lo solicite. Sumado a ello, la vía de debate que corresponde es a
nivel parlamentario, a través de la iniciativa legislativa, y no mediante la
aplicación del control difuso, a sabiendas de la carga social tan grande que
esto implicaría y las consecuencias negativas a la estabilidad de nuestro
sistema jurídico y bases de un Estado Democrático de Derecho.
Debemos entender que el Estado ha cambiado notablemente cuando se refiere
al sector público, pues este ahora participa activamente con las organizaciones
privadas para adquirir los recursos por el bien de la población.
Esta especialidad está enfocada en administrar correctamente los recursos con
los que cuenta el país, para impulsar su desarrollo y lograr, a su vez, que los
ciudadanos satisfagan sus necesidades y aquí te contamos los detalles más
importantes de la misma.
6. EL DERECHO CIVIL Y LA EUTANASIA EN EL CASO ANA ESTRADA
En el extremo del código civil debemos poner énfasis que la legislación
sustantiva tiene conexa relevancia con el caso de Ana Estrada en el tema de
apoyo y salvaguardas puesto que en el Artículo 45-B del código civil peruano
menciona la Designación de apoyos y salvaguardias como:
1. Las personas con discapacidad que manifiestan su voluntad puede[n]
contar con apoyos y salvaguardias designados judicial o notarialmente.
2. Las personas con discapacidad que no pueden manifestar su voluntad
podrán contar con apoyos y salvaguardias designados judicialmente.
3. Las personas que se encuentren en estado de coma que hubieran
designado un apoyo con anterioridad mantendrán el apoyo designado.
4. Las personas con capacidad de ejercicio restringida contempladas en
el numeral 9 del artículo 44 contarán con los apoyos y salvaguardias
establecidos judicialmente, de conformidad con las disposiciones del
artículo 659-E del presente Código.
Desde el punto de vista, debemos tomar en cuenta que la eutanasia en el caso
Estrada dispone de salvaguardas y apoyos, como medios que garanticen la
voluntad de la persona que los delego en su momento. Con la finalidad, de
autorizar se sigan los parámetros que le darán satisfacción aún en su situación
crítica o por la enfermedad irremediable que le degenera las funciones
progresivamente.
7. EL DERECHO TRIBUTARIO Y LA EUTANASIA EN EL CASO ANA
ESTRADA
El código tributario en su: NORMA XI: PERSONAS SOMETIDAS AL CÓDIGO
TRIBUTARIO Y DEMÁS NORMAS TRIBUTARIAS
“Las personas naturales o jurídicas, sociedades conyugales, sucesiones
indivisas u otros entes colectivos, nacionales o extranjeros, domiciliados en el
Perú, están sometidos al cumplimiento de las obligaciones establecidas en
este Código y en las leyes y reglamentos tributarios. (…)”. (Juristas. E. 2024).
Sin embargo, en el artículo 74° de la constitución política del Perú de 1993
menciona que: “El Estado, al ejercer la potestad tributaria, debe respetar los
principios de reserva de la ley, y los de igualdad y respeto de los derechos
fundamentales de la persona. Ningún tributo puede tener carácter
confiscatorio. (…)”. Es decir, ninguna normatividad tributaria que vaya en contra
de los derechos fundamentales de la persona deberá ser aplicado.
Empero, en el caso de Ana Estrada si por alguna razón la Sra. Estuviera con
una deuda tributaria pendiente, SUNAT no podrá reclamar el cobro coactivo
puesto que la condición de la agraviada es incurable e irremediable. Esto es,
que no podrá el órgano recaudador de los tributos solicitar que cumpla con sus
deudas tributarias puesto que ello le proporcionaría una forma de vivir de
manera desdeñable.
8. CONCLUSIONES DESDE UNA MARCO GENERAL
Desde el 21 de abril del 2024 Ana Estrada Ugarte recibió de la mano de sus
salvaguardas y apoyos, la esperada eutanasia. La investigación de los
alcances del derecho penal sobre la Eutanasia en la legislación peruana. Aun
es, precoz, pero debatir estos temas dejan entrever el alcance del derecho en
todos sus sentidos. Desde como la legislación civil de no estar tipificada no
tendría el impacto necesario para aceptar la eutanasia de la Sra. Estrada quien
designo sus salvaguardas y apoyos. Así también, como la legislación penal
tiene en cierta forma aplicar excepciones departe de los jueces de mayor
jerarquía al interpretar un caso realmente complejo. No obstante, saber que las
instituciones como la defensoría del pueblo acepto llevar el Caso Estrada como
una lucha por una muerte digna. Esto es, que la gestión pública en cierto
sentido debe implementar nuevos valores en los jóvenes para dejar de
estigmatizar las complejidades de la eutanasia y promover que existen
situaciones que no se pueden medir con normas puramente generalistas.
Es grato, saber que Ana Estrada tuvo que hacer su lucha mediante el
sufrimiento, lo que demuestra su valentía y coraje. El aceptar sus condiciones,
renunciar a la parte de llevar una vida normal es un precedente de superación
interna que constituye nuevas formas de ver cómo debería ser la línea de cada
persona para mejorar una sociedad. Es más, la lucha de saber que su muerte
mediante la eutanasia aplicada por su personal de confianza no repercutirá en
consecuencias penales. Dejan ver, que en todo momento Ana Estrada no solo
se preocupo por ella sino por los demás que la rodean y ampliar los
conocimientos empíricos para que el derecho logre aterrizar la eutanasia en un
sentido más lato cuando sea un caso excepcionalmente necesario.
9. RECOMENDACIONES:
•Asegurar el acceso a los servicios de salud en el Sistema Nacional
Coordinado y Descentralizado de Salud para las personas con discapacidad o
en estado crítico.
•Garantizar el acceso a los servicios educativos de calidad en el Sistema
Educativo Nacional, respetando y valorando su diversidad, bajo el marco de un
enfoque inclusivo para las personas con discapacidad.
•Garantizar el acceso a una pensión no contributiva a personas con
discapacidad severa en situación de pobreza.
•Elaborar un plan que especifique los aspectos asistenciales y técnicos de la
decisión tomada y un protocolo de cumplimiento de su derecho a la muerte
digna.
•Brindar todas las condiciones administrativas, prestaciones y sanitarias para el
ejercicio del derecho a la muerte en condiciones dignas de Ana Estrada a
través de la eutanasia
•Información sobre la existencia de algún descubrimiento o nuevo
procedimiento médico que procure la mejoría o cura de su enfermedad.
•La comisión deberá informarle de su derecho de suspender, aplazar,
renunciar, revocar o desistirse, en cualquier estado del procedimiento, de su
decisión de recibir la prestación de ayuda.
•Ministerio de Salud (Minsa) y a EsSalud que conformen de manera
independientes comisiones médicas interdisciplinarias, con reserva de la
identidad de los médicos y con respeto de su objeción de conciencia.
•Ministerio de Salud y a EsSalud respetar la decisión de Ana Estrada Ugarte,
de poner fin a su vida a través del procedimiento técnico de la eutanasia.
10. Bibliografía
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suicidio. Cuestiones dogmáticas y de política criminal. Granada: Editorial
Comares, 1-38.
EXPEDIENTE N° 14442 – 2021. Corte Suprema de Justicia. Lima.
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Benavides, L. PROYECTO DE SEMINARIO DERECHO CIVIL Y BIOÉTICA.
Juristas E. (2024). Código Penal. Lima.
Juristas E. (2024). Código Civil. Lima.
Juristas E. (2024). Código Tributario. Lima.
Juristas E. (2024). Constitución de política del Perú 1993. Lima.