0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas19 páginas

Análisis de cuentos de autoras latinoamericanas

Reseñas de autoras

Cargado por

jenotshy
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas19 páginas

Análisis de cuentos de autoras latinoamericanas

Reseñas de autoras

Cargado por

jenotshy
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RESEÑAS

NOMBRE: VALERIA BARBARA TLATELPA MORA.


MATERIA: TALLER DE REDACCIÓN Y LECTURA.
GRUPO: 1B.
SEMESTRE: PRIMER SEMESTRE.
PROFESOR: DAVID ANTONIO MALDONADO.
Rosario Castellanos (Modesta Gómez)
Modesta Gómez es una joven que vive en Ciudad Real, un
lugar marcado por la pobreza y la lucha por la supervivencia.
Desde pequeña, Modesta ha sido parte del servicio doméstico,
y ha sido criada para servir a los demás. Su historia está llena
de sacrificios y desilusiones, y su vida se va forjando dentro de
una estructura de desigualdad de clase y género.
La narración comienza con la fría mañana en Ciudad Real, una
ciudad nebulosa y pobre, que parece reflejar el estado
emocional y físico de Modesta, quien trabaja como atajadora,
un oficio que la obliga a levantarse al amanecer y someterse a
condiciones de trabajo precarias. A lo largo de la historia,
Modesta se enfrenta a la hostilidad de las personas que la
rodean, como las criadas de la casa de los Ochoa, y más tarde
con la violencia y el abuso sexual de Jorge.
La descripción de su relación con Jorgito revela cómo el poder
y el abuso se entrelazan en las dinámicas de las clases
sociales.
Cuando Modesta se queda embarazada de Jorgito, su vida da
un giro aún más brusco. Su condición es mal vista por doña
Romelia, quien la despide y la echa a la calle. Sin embargo, el
hecho de que Modesta haya sido una mujer "legítima" en un
contexto de pobreza, como la esposa de un albañil, le da una
cierta dignidad que otras mujeres en su misma situación no
tienen. A pesar de los abusos sufridos en su matrimonio,
Alberto le dio su nombre y le permitió criar a sus hijos
"legítimamente", un contraste con las mujeres que no tienen
acceso a esa misma legitimidad, finalmente, el relato se cierra
con Modesta trabajando como atajadora, un trabajo arduo.
En resumen, toca temas sobre las estructuras sociales y la
opresión de las mujeres en un contexto de pobreza y
desigualdad. La obra de Rosario Castellanos es un ejemplo
sobre las condiciones de vida de las mujeres y las dinámicas
de poder que las afectan, mostrando cómo la vida de Modesta
está marcada por una serie de decisiones y circunstancias que
la dejan atrapada en un ciclo de abuso y desesperanza.

Inés Arredondo (2 de la tarde).


El cuento "2 de la tarde", de Inés Arredondo, es un relato que
explora temas de frustración, deseo y la confrontación con la
propia realidad a través de la mirada del protagonista, Silvio. El
relato está lleno de tensión, y la forma en que Silvio se enfrenta
a sus impulsos y su percepción de los demás, especialmente
de las mujeres, revela sus contradicciones internas.

Desde el inicio, Silvio observa el caos a su alrededor con una


mezcla de rabia y desdén, sintiendo que está atrapado en un
ciclo sin salida. Su frustración se canaliza hacia los demás,
pero especialmente hacia las mujeres, a quienes ve con un ojo
crítico y sexualizado. La llegada de la muchacha a la parada
es un momento que desencadena una serie de pensamientos
y deseos en Silvio, pero también pone en evidencia su
vacuidad y desconexión con la realidad que lo rodea.

El momento de contacto físico con la muchacha, cuando Silvio


de manera grosera, le pasa la mano por el muslo es un reflejo
de su objetificación y de su incapacidad para conectarse
emocionalmente con las personas. Sin embargo, se da cuenta
de que la muchacha lo observa sin el mismo interés ni sumisión
que él espera, siente una vergüenza repentina, como si hubiera
sido descubierto en su superficialidad y mediocridad. Esta
escena es clave, ya que lo obliga a confrontarse con una parte
de sí mismo que preferiría ignorar.

La narración toma un giro inesperado cuando Silvio observa a


la muchacha después, en un estado casi reverencial, como si
ella fuera una figura distante e idealizada. En ese momento, él
experimenta algo que podría interpretarse como una visión
fugaz de belleza y pureza, algo que está fuera de su alcance
pero que lo deja marcado. Esta experiencia es transitoria, pero
suficiente para que Silvio experimente un cambio, aunque no
profundo ni duradero.
El relato cierra con una conclusión abierta, en la que Silvio, tras
haber ayudado a la muchacha a subir al camión, se siente
momentáneamente "conquistador" de una hora diferente, más
allá de su desdén y su rabia, sin mayores expectativas. El
momento de conexión, aunque breve, parece ser un alivio para
él, pero también una reafirmación de su condición de hombre
atrapado en su propia vida rutinaria y desilusionada.
En resumen, "2 de la tarde" es un cuento que reflexiona sobre
la alienación, el deseo insatisfecho y la capacidad (o
incapacidad) de trascender lo cotidiano. La protagonista mujer,
a pesar de ser solo una figura pasajera en la vida de Silvio, es
un catalizador para su breve reflexión sobre sí mismo y su
entorno, dejando una marca que no se transforma en una
solución, sino en un momento efímero de autoconocimiento.

Amparo Dávila (Alta Cocina)


"Alta cocina" es un minicuento que explora la conexión entre la
violencia, el consumo y el sufrimiento a través de una
experiencia gastronómica. A través de un tono sombrío y
angustiante, Dávila nos presenta un proceso de cocción que,
aunque aparentemente común y hasta apreciado, está
cargado de horror. El relato se despliega en un ambiente
opresivo, donde la cocina de la familia no es solo el centro de
la preparación de alimentos, sino también un espacio de
tortura.

El narrador describe cómo los animales que se usan para el


guiso son arrancados de la naturaleza, tratados con crueldad
y finalmente cocidos vivos. Esta violencia es sistemática,
repetitiva y, lo más perturbador, aceptada sin
cuestionamientos. El narrador crece en este ambiente, donde
la tortura y el consumo están intrínsecamente relacionados.
A lo largo del relato, el sufrimiento de los animales es un
elemento constante. El narrador, que escucha los
desgarradores gritos de los seres torturados desde su cuarto,
no puede escapar de esta experiencia. La sensación de
culpabilidad es tan intensa que incluso cuando se le encarga ir
a comprar los animales, regresa siempre sin ellos, incapaz de
ser partícipe directo del sufrimiento, aunque al final la cocinera
sigue siendo la encargada de ejecutar el acto.
Al final del cuento, el narrador reflexiona sobre la "última vez"
que estuvo en su casa, lo que implica que este proceso de
sufrimiento y muerte finalmente terminó para él, pero no en su
memoria.
"Alta cocina" es un cuento que no solo presenta sobre el
sufrimiento animal en un contexto gastronómico, sino que
también cuestiona las tradiciones culturales que dan por
sentado el sufrimiento por el placer. La historia es una crítica
profunda a la indiferencia ante el sufrimiento, la normalización
de la violencia y la persistencia de estos actos en la memoria
colectiva.

AUTORAS LATINOAMERICANAS

Hilma Contreras (Jesús en vitrina)


"Jesús en vitrina" de Hilma Contreras es un relato corto que
explora temas de pobreza, desigualdad y la contradicción que
representa el consumismo navideño frente a la miseria de los
más desfavorecidos. A través de una crítica mordaz y un tono
sombrío, la autora aborda cómo las festividades navideñas,
que en teoría deberían ser un tiempo de alegría y unión, se
convierten en un recordatorio doloroso de las desigualdades
sociales y económicas.
Mientras los personajes de clase media o incluso baja
(Emelina, Niní y Wenceslao) se lamentan de la mala comida y
las limitaciones económicas, las vitrinas decoradas para las
fiestas se convierten en un contraste cruel con su situación, el
dinero.

El encuentro con los niños pobres frente a la vitrina de juguetes


es uno de los momentos más relevantes del relato. Los niños,
que parecen completamente desconectados de la realidad que
los rodea, están absortos en las vitrinas. El contraste entre la
inocencia de los niños y su miseria subraya la dureza de la vida
de los más desfavorecidos. El niño pequeño, lleno de
esperanza, pide cosas simples, pero también muy fuera de su
alcance, como una guitarra, una pelota, y un revólver. Sin
embargo, el otro niño que vende maní, interrumpe
bruscamente al decir que "Los reyes son malos", una
declaración que refleja su desilusión y amargura por la vida.

Este momento se convierte en una metáfora del dolor y la


frustración de los niños pobres, para quienes las festividades
solo traen más angustia, ya que son conscientes de que no
habrá regalos ni consuelo.
La figura de Jesús, tradicionalmente asociada con el
nacimiento y la esperanza, es aquí comparada con el acto de
exhibir objetos de valor en las vitrinas, como un "producto" más
que una figura de salvación. Wenceslao, el más reflexivo,
sugiere que la forma de Emelina, por su parte, se ve atrapada
entre la ironía y el dolor real. Su hambre constante y su
desilusión frente a la comida y la vida misma la hacen sentir
vacía. A lo largo del relato, la Navidad es presentada como una
festividad cargada de contradicciones. Para los protagonistas,
la Navidad no es solo una celebración, sino un recordatorio de
lo que les falta: comida, estabilidad económica, y los pequeños
placeres materiales que otros tienen y ellos no.

Es un cuento que ofrece una crítica profunda a las estructuras


sociales y económicas que perpetúan la desigualdad, incluso
en tiempos de festividad y alegría. A través de la mirada de los
jóvenes y su interacción con los niños pobres, Hilma Contreras
expone cómo la Navidad, lejos de ser un tiempo de consuelo,
puede convertirse en un recordatorio amargo de las carencias
materiales y espirituales. La figura de Jesús, tradicionalmente
asociada con la esperanza y el renacimiento, es en este relato
una metáfora de la ironía de un sistema que pone en vitrina el
sufrimiento, la pobreza y la desesperanza.

Susy Delgado (Viento viejo)


"Viento viejo" es un poema que narra la transformación del
viento a través del tiempo, pasando de ser una presencia vivaz
y alegre a una fuerza más sombría y solitaria. A través de la
repetición y el contraste, la autora nos expresa sobre el paso
del tiempo, el cambio y la memoria.
El viento es presentado como una constante que ha estado
presente "como antes, como en tiempos antiguos. Al principio,
se lo describe como fresco y alegre, bailando y renovando,
pero con el paso del tiempo se transforma en un viento "arisco",
"terco" y "viejo", llevando consigo un peso de tristeza y
melancolía. El poema recoge la sensación de la niñez, cuando
se miraba al viento como un compañero amable y
rejuvenecedor. Sin embargo, en la segunda mitad, cuando el
viento se vuelve "oscuro" y "triste", hay un claro cambio en la
percepción.
La frase "¿Qué le pasó al viento que se puso oscuro que se
puso triste?" es crucial, ya que encapsula ese sentimiento de
desilusión que experimenta el hablante al ver que las cosas ya
no son como antes, que el viento ya no es el mismo y ya no
trae la misma frescura.
En conclusión "Viento viejo" es un poema que captura el paso
del tiempo de una manera muy profunda y simbólica. El viento,
que al principio se presenta como un ser alegre y vivaz, se va
transformando en algo sombrío, melancólico y pesado, un
reflejo de cómo las emociones y percepciones cambian con el
tiempo. A través del viento, la autora nos expresa sobre la
inevitable llegada de la vejez, la nostalgia por lo que se ha
perdido y el deseo de detener ese proceso.

Mercedes Durand (Espacio del color)


"Espacio del color" de Mercedes Durand es un poema que
celebra la llegada de un ser querido, utilizando una rica paleta
de colores y referencias a la naturaleza como metáforas de
este acontecimiento especial. La autora conjuga elementos de
la flora y la fruta para crear una imagen vibrante y sensorial,
una acuarela de emociones y colores que se entrelazan con el
amor y la bienvenida.
Desde el inicio del poema, la autora menciona que, "desde que
me anunciaron tu venida", se preparó para recibir a este ser
con "los colores prestados a las frutas y las flores". Aquí, el
color se convierte en un lenguaje emocional, un medio para
comunicar la alegría y la expectativa de la llegada. La vida de
este ser querido se asocia con la vitalidad de las flores y las
frutas, símbolos de frescura, renovación y crecimiento.

Durand utiliza la sinestesia, una figura literaria que mezcla los


sentidos, para integrar no solo los colores, sino también los
olores y la percepción emocional. La "pupila ingenua de la
rosa" y el "ácido mirar del limonero" conecta visualmente con
estos elementos mientras sugerimos la sensación de frescura
o picante que sus aromas nos evocan.

Al final, la autora nos dice que el "mundo de la flor y de la fruta"


le ha dado una "acuarela primorosa". La acuarela, un medio
artístico de colores difusos, evoca una sensación de suavidad,
fragilidad y belleza efímera. Este uso del término sugiere la
transitoriedad y la dulzura de la vida misma, un momento
precioso que se celebra con toda la paleta de colores que la
naturaleza puede ofrecer.

En conclusión, es un poema que convierte la llegada de una


persona querida en una celebración sensorial a través del color
y los aromas de la naturaleza. Los colores prestados por las
frutas y las flores no solo son representaciones visuales, sino
también una expresión del amor, la bienvenida y la alegría de
la vida misma. El poema invita a sumergirse en este espacio
lleno de sensaciones y a apreciar la belleza efímera de la
existencia.

Gilda Host (De brazos y almas)


"De brazos y almas" de Gilda Holst tiene un tono íntimo y
filosófico, utilizando un estilo poético y reflexivo. La autora da
un giro a las nociones tradicionales sobre la relación entre el
alma y el cuerpo, y cómo esto se entrelaza con la experiencia
personal de la narradora.

El inicio, "no es el alma la que está atrapada en un cuerpo, sino


el cuerpo atrapado en un alma", plantea una reflexión que
subraya una perspectiva radicalmente distinta a la dualidad
clásica entre cuerpo y alma. Es una reflexión que cuestiona la
autonomía del cuerpo, mostrando cómo la psique o el alma,
con su carga emocional, puede ser una prisión que afecta la
libertad del cuerpo humano.

El “brazo derecho”, descrito como "sueltito y seductor",


simboliza en este contexto una parte del cuerpo que parece
estar libre de las restricciones impuestas por esa alma. La
sensualidad de la descripción, además de resaltar la belleza
física, sugiere que el brazo es una manifestación de algo más
autónomo y vital. El brazo parece tener una vida propia, un
carácter "seductor" que actúa como una especie de vehículo
de libertad y deseo, independientemente de cualquier lucha
interior. El brazo izquierdo, al estar "alejado", se convierte en
un símbolo de lo que está en segundo plano, lo que no se
atiende, lo que está distanciado, mientras que el brazo derecho
representa lo visible, lo libre, lo que tiene presencia y dominio
sobre la situación.

La narradora se describe cómo "una desalmada", un término


que juega con la autopercepción de alguien que se siente
desconectado de su alma, o quizás con alguien que ha
renunciado a una idea convencional de lo "espiritual" o "moral".
Es un término irónico, que subraya la idea de que, aunque se
siente "desalmada", está en contacto con una parte de su ser
que está plenamente viva, activa y consciente de sí misma, a
través de su cuerpo. La narradora experimenta una
desconexión entre ambos, pero a la vez encuentra una cierta
"libertad" en su cuerpo, específicamente en su brazo derecho,
que parece ser el único que puede actuar con autonomía y sin
las restricciones de lo espiritual o lo emocional.

Bertalicia Peralta (Mi la vuelta)


"Mi la vuelta" de Bertalicia Peralta es un relato profundamente
introspectivo que explora el regreso de un individuo a su pueblo
natal, un retorno cargado de nostalgia, desencanto y
desilusión. A través de una voz en primera persona, la
narradora relata su experiencia al regresar a un lugar que
permanece casi inmutable en su superficie, pero que, para ella,
ha cambiado irrevocablemente debido a los años, las
decisiones personales y la evolución de sus propios ideales.
La narradora observa cómo su pueblo sigue siendo casi el
mismo, con sus casas de quincha y calles de asfalto, un lugar
tranquilo y limpio que parece no haber cambiado en las dos
décadas que ha estado ausente. Sin embargo, para ella, esta
constancia es un choque, porque es consciente de que ella
misma ha cambiado. El regreso la enfrenta con un espacio
físico que, aunque familiar, ya no le resulta acogedor ni
revitalizante.
El relato está impregnado de una profunda frustración por los
sueños de cambio que nunca se materializaron. La narradora
recuerda con amargura cómo, en su juventud, junto con sus
amigos, había soñado con regresar para educar a la gente,
cambiar las estructuras sociales y mejorar la vida en el pueblo.
Sin embargo, al regresar, se enfrenta con una realidad que no
ha cambiado, donde la gente sigue siendo "amable, cordial,
apagada" y no tiene interés en transformar nada.
La figura de Carlos es central en esta reflexión. Carlos, quien
abandonó el pueblo para acomodarse en la ciudad, es el amigo
que, al mirarla, le dice que regresar al pueblo "te asfixiará".
Este consejo se convierte en una especie de presagio, y la
narradora experimenta la confirmación de que el pueblo y sus
recuerdos de juventud la están atrapando en una red de
impotencia. La ciudad se presenta como la vía de escape, el
lugar donde el progreso y el confort parecen haber sido
alcanzados, mientras que el pueblo sigue atrapado en su
estancamiento.
Esta promesa de cambiar la estructura social, educativa y
económica del lugar se desmorona frente a la realidad de la
gente que sigue siendo pasiva y resignada. El dolor de regresar
y ver que nada ha cambiado, que la gente no tiene las mismas
aspiraciones de antaño, provoca una sensación de traición,
especialmente hacia Carlos, quien abandonó esos ideales sin
pensarlo dos veces.

La narrativa está marcada por un estilo fluido y un tanto


caótico. El texto salta entre recuerdos y emociones, creando
una sensación de confusión y desesperación. La presencia de
Carlos y la distancia emocional que él representa refuerza el
conflicto interno de la protagonista, quien parece estar
luchando no solo contra el lugar, sino también contra sus
propios sentimientos de traición, fracaso y abandono.
"Mi la vuelta" es un relato poderoso sobre el retorno, el
desencanto y el paso del tiempo. A través de la narradora,
Bertalicia Peralta aborda la compleja relación que existe entre
el individuo, su origen y sus ideales. La tensión entre el deseo
de cambio y la inercia de lo establecido, el contraste entre la
vida en el pueblo y la vida en la ciudad.

Magda Zavala (De la que amo a un toro marino)


"De la que amó a un toro marino" de Magda Zavala es una obra
profundamente introspectiva y de gran complejidad emocional.
A través de una narrativa que fluye entre lo cotidiano y lo
metafísico, la autora nos presenta una relación marcada por la
contradicción, la frustración y la añoranza. La protagonista, en
su interacción con su esposo, se ve atrapada en un constante
tira y afloja entre el amor, el miedo, y el intento de comprender
la complejidad del ser con el que ha elegido compartir su vida.

La figura del esposo se dibuja como un hombre lleno de


contradicciones: tiene una personalidad volátil, rodeada de una
erudición sofocante que a menudo parece ir en contra de su
vida sencilla, material y anclada en lo terrenal (las cuentas, las
mañanas caóticas, la filosofía contradictoria). Él parece estar
siempre en lucha con el mundo y consigo mismo.

La protagonista, por su parte, se muestra atrapada en la


levedad de su amor, buscando, a través de la paciencia y la
entrega, una manera de equilibrar su necesidad de ser amada
con la obligación de comprender la complejidad del hombre al
que está unida. Sin embargo, a lo largo de los años, llega a
comprender que el amor no basta para sostener una relación
desequilibrada, especialmente cuando se están chocando
constantemente los mundos interiores de ambos.
La relación también está marcada por una serie de símbolos
que adquieren una significación profunda. El "toro marino", que
da título al relato, podría simbolizar la figura del marido,
atrapado en sus propios miedos y vulnerabilidades, que a
menudo se muestran en su incapacidad para conectar
emocionalmente con la protagonista. Es un ser imponente y a
la vez frágil, que lucha por encontrar un equilibrio entre su
naturaleza bruta y sus profundos temores internos. A medida
que la protagonista se va dando cuenta de las restricciones de
su relación y el límite de lo que puede ofrecerse a sí misma,
llega un punto de revelación en el que decide "salir" de esa
situación, finalmente entendiendo que el miedo y la
incomodidad no deben dominar su vida.

Uno de los aspectos más conmovedores de la obra es la


manera en que Zavala aborda la maternidad. La protagonista,
a pesar de la dificultad de la relación, se ve sorprendida por el
embarazo, lo que la coloca ante una nueva dimensión de su
existencia y, al mismo tiempo, le da fuerzas para confrontar su
realidad. La descripción de su embarazo y la crítica a las
expectativas de su marido sobre su cuerpo y su rol como
madre se combinan para ilustrar cómo el amor y el dolor están
intrínsecamente ligados en su vida.

En cuanto al tono, el relato se mueve en un espacio ambiguo


entre la confusión y la claridad. La voz narrativa de la mujer
nos habla de sus dudas, de sus recuerdos y de sus reflexiones,
muchas veces dispersas, como si las palabras mismas
estuvieran luchando por encontrar su lugar en un mundo que
parece querer escapar de su entendimiento. Es una escritura
que se mueve entre lo lírico y lo crudo, con momentos de alta
carga emocional en los que la protagonista se enfrenta a la
traición del amor y la frustración de una relación que no la
satisface plenamente.

Al final, lo que queda es la sensación de que la protagonista ha


logrado, finalmente, una especie de liberación. Después de
vivir tanto tiempo bajo la sombra de su marido y su relación
disfuncional, su salida del laberinto simboliza el proceso de
autodescubrimiento y empoderamiento que ella necesitaba
para sobrevivir.
Este texto no solo narra una historia de amor, sino que plantea
una reflexión sobre la necesidad de liberarse de los
condicionamientos y las expectativas ajenas, y sobre la
búsqueda de la autenticidad personal, especialmente cuando
la relación con el otro es una fuente de desconfianza y dolor.
LA NOTICIA.

La noche anterior la pesades en su pecho le dificulta el sueño,


pero como podría no hacerlo con las noticias que le habían
dado, su alma se sentía azotada, sentía un coraje por su
inesperado compromiso con alguien que jamás ha visto, su
boca se cerró en una línea fina, las palabras no podían salir de
su boca no debía objetar ante sus padres simplemente asintió
con la cabeza de contraer matrimonio con un desconocido del
cual ni siquiera sabe si tiene los suficientes modales para
tratarlo quería gritar estando en su habitación pero lo único que
pudo hacer fue romper en llanto suavemente deberá huir de su
destino o simplemente soportarlo, aunque quisiera salir
huyendo conocía su familia lo buzarían hasta por debajo de las
piedras para que cumpla con su obligación y una ambas
familias; sin embargo, aunque pensó como librarse de su
destino no pudo encontrar una opción, sim pensarlo se acercó
el día, no es una mujer por lo cual no tiene la necesidad de
usar un vestido de novia, cabe resaltar que en cambio su traje
fue color blanco mientras que el de su futuro marido es de un
color negro tan intenso como la noche, ni siquiera tuvo el
consuelo de convivir con el hombre antes de su boda, se
imaginaba a un anciano verde que no dudaría en ponerle las
manos encina apenas estén solos, para su sorpresa el hombre
frente a el tiene el cabello oscuro, una sonrisa pequeña pero
reconfortante, es unos quince centímetros mas alto que el, los
hombros amplios y fuertes, las manos delgadas que son
decoradas por sus venas que se marcan, no tiene casi nada
de vello facial, los ojos grandes, pestañas oscuras y el cabello
lacio color oscuro que contrasta con su piel blanca como la
suya, mientras era llevado del brazo con dirección al artal pudo
ver una chispa de emoción en los ojos de su futuro esposo, tal
vez sea por su aspecto, estaba consciente de que su aspecto
era más que sublime pero la aura de su futuro esposo lo ponía
nervioso, no era incomodidad sino atracción tal, solo tal vez su
matrimonio no sea del todo una desgracia.
Con delicadeza extendió su mano a su marido mientras se
sonrojaba por el contacto cálido que sentía.

También podría gustarte