0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas20 páginas

Resumen de "El árbol de la ciencia"

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas20 páginas

Resumen de "El árbol de la ciencia"

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

el arbol de la ciencia resumen (...

us1564

Lengua Castellana y Literatura II

2º Bachillerato

Alpujarra

Reservados todos los derechos.


No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

EL çRBOL DE LA CIENCIA
PêO BAROJA
áRESUMEN E IDEAS PRINCIPALESá

PARTE 1:
¥ Baroja rechaza aquellos que se oponen al cambio y a los
tiempos modernos, especialmente a los madrile–os.
Segœn ellos, los europeos no nos quieren porque nos ven
superiores y nos tienen envidia.
¥ A AndrŽs hurtado le molesta que su padre hable tanto de
su madre fallecida.
¥ Familia de AndrŽs:
- Don Pedro: su padre. Mala relaci—n. Ego’sta y
egocŽntrico. Le gusta disponer de dinero.
- Alejandro: hermano mayor. Igual que su padre. No
trabaja ni estudia y tambiŽn es ego’sta.
- Margarita: hermana mayor. Responsable y un poco
seca. Buena relaci—n con AndrŽs.
- Pedro: hermano mayor. Estudiaba derecho y era un
poco indiferente.
- AndrŽs: quer’a mucho a Luisito, admiraba a Margarita
y Pedro y odiaba a su padre y a Alejandro.
- Luisito: hermano menor. Ten’a muy poca salud.
- Fermina: su madre. DespuŽs de fallecer dej— un gran
vac’o en AndrŽs y sensaci—n de soledad y tristeza. Era
muy cat—lica e inculca a sus hijos en la religi—n desde
peque–os.
¥ La soledad y aislamiento de AndrŽs no es solo social, sino
tambiŽn familiar.
¥ La mala relaci—n con su padre se debe casi siempre a
cuestiones pol’ticas (AndrŽs es republicano y su padre es
conservador). Margarita siempre media en estas
discusiones.

P‡gina 1

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

¥ Estudi— en Madrid y conoc’a Julio Aracil y Montaner.


Julio era mayor que AndrŽs y era muy independiente,
aunque sus conocidos no le ten’a mucho aprecio. Adem‡s,
le daba mucha importancia al dinero y le parec’a sublime
y admirable. Montaner, aunque ten’a gustos pol’ticos
contrarios a AndrŽs, criticaba con Žl a julio y ambos lo

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
consideraban ego’sta e incapaz de hacer algo por alguien
que no fuese el mismo.
¥ Cuando AndrŽs comienza Medicina se traslada al desv‡n,
donde comienza tener cada vez m‡s pensamientos
negativos: pesimismo moral y existencial. Considera que
la sabidur’a, inteligencia y sensibilidad son sin—nimos de
tristeza, dolor, desaliento espiritual e infelicidad
¥ El cuarto a–o de carrera llega un profesor nuevo llamado
Letamendi. Al principio AndrŽs admira su obra y la
considera seria y profunda, pero tras leer el libro de
nuevo y comentarlo con sus compa–eros se convence de
que no son m‡s que vulgaridades sin sentido y rechaza su
obra. Gracias a ello se produce en AndrŽs un deseo de
asomarse al mundo Þlos—Þco.
¥ Luisito cae enfermo y AndrŽs es el encargado de preparar
el ba–o y cuidarlo. A los 30 o 40 d’as la Þebre desaparece
aunque deja a Luisito muy delgado.
¥ AndrŽs conoce a un estudiante llamado Lamela, que es
muy iluso y le cuenta a AndrŽs que est‡ enamorado de
una mujer arist—crata. ƒste le contaba a AndrŽs que ella
estaba muy enamorada de Žl pero no pod’an estar juntos
porque pertenec’an a clases distintas, pero luego cuando
Hurtado la conoci— se qued— estupefacto porque era muy
antip‡tica, fea y no le hac’a caso.
¥ AndrŽs comienza a trabajar en el hospital San Juan de
dios, y a los pocos d’as se inclinaba a creer que el
pesimismo de Shopenhauer era una verdad casi
matem‡tica porque el mundo le parec’a una mezcla de
manicomio y hospital. Se hace amigo de las hermanas de
la Caridad, y al principio le gustaba creer que eran
angelicales aunque en realidad solo se preocupaban de
cuestiones administrativas, no eran criaturas idealistas
P‡gina 2

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


Lengua Castellana y Literatu...
Banco de apuntes de la
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

ni m’sticas sino muchachas sin recursos o viudas que se


hac’an monja para ir sobreviviendo. Con esto hace una
cr’tica y rechazo a la religi—n y una referencia a don Juan
Tenorio (Romanticismo).
¥ AndrŽs piensa que en la vida ni hab’a ni pod’a haber
justicia.

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
PARTE 2:
¥ Nuevos personajes (Carnarias):
Mujeres Hombres
Nin’: busca marido (referencia a la pŽrdida Julio: busca entretenimiento y casarse con
de la honra en la edad media) una mujer rica. A AndrŽs la parec’a
incorrecto que Julio tomase la como querida
para luego abandonarla cuando quisiese.

Lulœ:

Leonarda: viuda. apariencia ///////////////////////////////////////

Estrella y Elvira: exhibicionistas Padre: violador Hermano: asesino

Virginia: comadrona. Practica abortos ///////////////////////////////////////


(referencia a la Celestina) ///////////////////////////////////////

Pura y Ernestina: actrices y artistas Rafael Villasœs: bohemio(referencia a


Alejandro Sawa)

Venancia: planchadora Manolo el Chafand’n: vago Hija:borracha

Se–ora Nieves/t’a Negra: vieja alcoh—lica y ///////////////////////////////////////


republicana ///////////////////////////////////////

Se–ora Benjamina: ped’a limosnas con la Chuleta: hijo de la sra. Benjamina que
excusa de que su hijo hab’a muerto trabajaba en la funeraria y tenia muchos hijos

/////////////////////////////////////// Victorio: donju‡n de casa de prŽstamos. A


/////////////////////////////////////// pesar de ser un explotador, la gente del barrio
/////////////////////////////////////// no le odiaba ya que consideraban que era muy
/////////////////////////////////////// natural lo que hac’a

¥ AndrŽs siente curiosidad por Lulœ ya que era una mujer


inteligente, no como la mayor’a de muchachas de su
edad. Aun as’ cree que es imposible llegar a tener con ella
m‡s que amistad ya que no siente ningœn deseo por ella.
¥ La Venancia no acepta que el dinero de la gente rica
procede del trabajo de los pobres. AndrŽs aÞrmaba que
esta injusticia pod’a cambiar pero la se–ora Venancia
cre’a que esto era una fantas’a, puesto que pensaba que
se hac’a hemos encontrado el mundo as’ lo vamos a dejar.
P‡gina 3

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

¥ AndrŽs visita a su t’o Iturrioz, con quien tiene un debate


acerca de la vida de los personajes anteriores. Iturrioz
considera que la vida es una lucha constante (referencia
a Darwin y la teor’a del evolucionismo, en la que la
especie m‡s fuerte sobrevive), que llamamos lucha a
cualquier conßicto, que es un concepto antropom—rÞco y
que siempre supone un vencedor y un vencido. Adem‡s
considera que no hay justicia ya que esta se basa en lo
que nos conviene (referencia a Hobbes: el ego’smo
extremo es el motor de la conducta individual, aunque la
sociedad trata de corregir ese comportamiento
favoreciendo la convivencia). Concluye que la justicia es
una ilusi—n humana y que buscar un sentido a la justicia
universal es perderse ya que no tiene sentido. Se dice que
AndrŽs reßeja el pensamiento de Baroja de joven e
Iturrioz el pensamiento cuando crece.

PARTE 3:
¥ Luisito sigue enfermo y se trasladan a la casa de unos t’os
de don Pedro en Valencia ya que all’ hay mejor tiempo y
el ni–o podr’a mejorar. Cuando Luisito comienza a
mejorar AndrŽs se traslada a Madrid de nuevo donde
decide seguir estudiando. Al tiempo recibe una carta de
su hermana en la que le dice que Luisito ha muerto
(referencia biogr‡Þca directa) pero Žl no experimenta
ninguna sensaci—n de dolor.

PARTE 4:
¥ AndrŽs conversa con su t’o Iturrioz sobre sus estudios y
su desorientaci—n hacia el futuro.
¥ AndrŽs no le agrada la medicina, en parte por la mala
formaci—n que se ofrece en las universidades.
¥ Iturrioz concuerda con Žl en que los profesores solo
sirven para que la juventud no emplee la raz—n y se
embrutezcan, no saben ense–ar y son demasiado vagos.
Adem‡s cree que a los estudiantes les falta disciplina.
P‡gina 4

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

¥ AndrŽs busca en la Þlosof’a una respuesta racional a la


formaci—n del mundo y al origen de la vida y el hombre.
¥ Segœn Iturrioz los idealistas alemanes ayudan al
pensador aproximarse al mundo, a la vida y a las
experiencias concretas y tienen en cuenta la vida tal y
como es, mientras que los empiristas ingleses nos alejan

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
de estas ideas.
¥ Iturrioz llama intelectualismo al idealismo pesimismo de
Hurtado (posici—n radicalmente idealista de Kant y
Shopenhauer), que contrasta con su escepticismo
vitalista.
¥ AndrŽs es claramente pesimista (Shopenhauer) porque
la vida se le presenta como algo absurdo y sinsentido, le
hace da–o, le desconcierta y reacciona ante ella
refugi‡ndose en s’ mismo para evitar el sufrimiento.
Para protegerse de ella se esconde de la reßexi—n en el
pensamiento Þlos—Þco o intelectual.
¥ Iturrioz deÞende la capacidad humana para adaptarse a
la vida, valora la voluntad individual y las ideas que
sean œtiles para enfrentarse a los problemas, la lucha y
la disciplina.
¥ Ambos coinciden en ser idealistas, empiristas, rechazar
la religi—n cat—lica y creer en el determinismo.
¥ Para AndrŽs el autŽntico conocimiento recae sobre Òel
en s’Ó del mundo. La informaci—n que nos dan los
sentidos es fundamental pero solo es apariencia, nunca
su verdad, por lo que hay que buscar el m‡s all‡. Sin
embargo, Iturrioz piensa que la raz—n humana puede
Þarse de los sentidos aunque no sepa exactamente quŽ
son las cosas en s’ mismas, de lo contrario nuestra
mente durar‡ de todo lo percibido.
¥ Para AndrŽs la ciencia explica fen—menos naturales a
travŽs de la observaci—n emp’rica: los describe y los
relaciona con otro fen—menos.
¥ La ciencia solo explica partes de una totalidad, y la
Þlosof’a trata de dar una hip—tesis racional al mundo y
la naturaleza en su plenitud.

P‡gina 5

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

¥ Mientras Iturrioz cree que la ciencia es siempre un


saber inestable, dubitativo y cuya validez depende de
c—mo los datos se aproximan a la realidad, AndrŽs cree
que la ciencia tiene una validez absoluta porque se
construye con las leyes de la inteligencia humana las
cuales son indiscutibles.

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
¥ La ciencia prueba que muchas ideas religiosas, morales
y Þlos—Þcas que pretenden ser verdaderas son
indemostrables y falsas.
¥ A Hurtado le gustar’a que el conocimiento, la Þlosof’a y
la ciencia le ayudar‡n a integrarse en un mundo por el
que siente rechazo, que le ayudar‡n a saber enfrentarse
a los problemas para alcanzar la felicidad.
¥ Baroja expresa un racismo antijud’o y antisemitismo
que comparte con Shopenhauer
¥ Iturrioz reprocha a AndrŽs que sea incapaz de tomar
decisiones ante los problemas del mundo.
¥ Segœn ellos hay dos tipos de fe diferentes: la de Iturrioz
es la conÞanza del individuo en s’ mismo y la capacidad
de superaci—n, y la de AndrŽs es la creencia de algo
indemostrable e imposible como la fe religiosa.
¥ Segœn Iturrioz, lo que hace a la sociedad malvada es el
ego’smo del hombre, el cual es un hecho natural y una
necesidad de la vida (el hombre es un lobo para el
hombre, Hobbes).
¥ Hurtado echa en cara a Iturrioz que aceptar cualquier
idea por el hecho de que sea œtil para la sociedad supone
aceptar ideas falsas.

CONCLUSIîN PARTE 4:
AndrŽs quiere dar una explicaci—n del universo f’sico y moral tanto de los
fen—menos naturales como de la vida. Sin embargo siente dentro de s’ mismo un
conßicto que no consigue solucionar: por una parte se encuentra en la necesidad del
pensamiento, de averiguar la verdad de las cosas y por otra la fortaleza para
enfrentarse a los problemas cotidianos. Debido a este conßicto siente que su vida
carece de emociones, se convierte en algo amenazante y est‡ llena de sufrimiento y
dolor. En resumen, AndrŽs se ve a s’ mismo como un individuo roto en el que por un
lado va a su vida y por otro su pensamiento.
Comienza a centrarse en la Þlosof’a de Kant, es decir, el mundo es real, sino que lo
œnico real es la representaci—n creada por la mente humana. Gracias a este
pensamiento, AndrŽs encuentra tranquilidad, Y al igual que Kant llega a la
P‡gina 6

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

conclusi—n de que todas las inteligencias en una misma cosa es lo que llamamos
verdad. Dentro de esa verdad las personas creamos la verdad cient’Þca, que
funciona como una verdad absoluta.
La ciencia nos describe mediante observaciones una parte diminuta del universo,
mientras que la Þlosof’a, partiendo de la ciencia nos explica c—mo puede ser el
universo en su totalidad, a pesar de que ambas no sean m‡s que hip—tesis.
En conclusi—n, el intelectualismo de AndrŽs se caracteriza por: escepticismo (no
cree en los valores de la humanidad y duda de ellos y de que el ser humano los
alcance alguna vez), subjetivismo (solo cree en Žl mismo, en sus ideas y en sus
interpretaciones y valoraciones acerca de lo que le rodea) y abstracci—n (le resulta
imposible adaptar sus ideas a la realidad). Debido a estos tres rasgos, AndrŽs se
siente una persona inteligente y sensible pero absolutamente incapaz de afrontar
los problemas de la vida. Sus conocimientos no le sirven para que su vida sea m‡s
feliz, sino todo lo contrario.
A continuaci—n AndrŽs vuelve a comparar la ciencia y la vida, explicando que el
instinto de vivir es comœn en hombres y animales pero en el hombre la comprensi—n
es mayor que en los animales. Este razonamiento por lo tanto resume las dos
actitudes contradictorias del hombre ante la vida: la posibilidad del ser humano de
vivir una vida despreocupada, feliz e ignorante sin hacerse preguntas acerca de s’
mismo ni del mundo que los rodea, Y por otra parte la posibilidad de vivir buscando
siempre una verdad, lo cual le obliga a enfrentarse a las mentiras que la humanidad
ha creado, como la fe religiosa, los ideales de libertad y justicia.
Dicho esto, AndrŽs a–ade una reßexi—n acerca del impulso logrado por la Þlosof’a y
la ciencia contempor‡neas, en la cual los cient’Þcos y Þl—sofos coinciden en su deseo
de conocimiento.
Iturrioz resume todo lo anterior diciendo que los dos coinciden en que son las ideas
humanas las que representan el mundo, y que las m‡s estables son las l—gicas,
matem‡ticas y cient’Þcas. Sin embargo Iturrioz considera que la verdad cient’Þca
es parcial y avanza muy despacio.
En lo que AndrŽs Iturrioz no se ponen de acuerdo es en la relaci—n de vida y verdad
ni en c—mo las ideas humanas encajan en ella. AndrŽs piensa que solo las ideas
cient’Þcas son verdaderas, sin embargo, Iturrioz piensa que el ser humano no puede
permanecer al margen de los problemas de la vida y tiene que decidir y actuar sobre
ellos. Entonces Iturrioz insiste en que nuestro organismo est‡ programado para
percibir lo que nos rodea de la forma m‡s œtil. Adem‡s, segœn Iturrioz el ser
humano est‡ biol—gicamente programados para tener fe, la cual se convertir‡ en
una fuerza œtil cuando actœe en problemas o situaciones reales, y ser‡ una fuerza
inœtil cuando se convierta en una creencia disparatada.
En conclusi—n, el inconveniente que Iturrioz encuentra en la forma de pensar de
AndrŽs reside en que su intelectualismo lo lleva alejarse de la vida pr‡ctica, de los
problemas cotidianos y de la vida, y encerrarse en un mundo reßexivo que le hace
m‡s sabio pero m‡s infeliz. Sin embargo AndrŽs se aferra a la capacidad anal’tica
del ser humano y a las transformaciones de la ciencia. En deÞnitiva, aunque ambos
se consideran rom‡nticos, AndrŽs cree ciegamente en la capacidad racional del ser
humano e Iturrioz se inclina m‡s en un romanticismo pr‡ctico que no se encierra
en la ciencia, sino que lo que le importa es sentirse vivo.

P‡gina 7

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

PARTE 5:
¥ AndrŽs consigue trabajo en Alcolea del Campo
¥ Ocurre un altercado en el tren con un extranjero que
insulta a Espa–a.
¥ AndrŽs da un paseo por el pueblo y observa: el calor

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
sofocante, la sequedad del paisaje, el atraso, la pobreza y
la ruina (de las casas y las calles, de los negocios, de la
vida campesina), el peso omnipresente de la religi—n (en
el urbanismo, en las costumbres, en el ambiente), la
sugesti—n de inmovilidad, soledad, abandono e irrealidad
de los lugares por donde pasea, todo lo que ve, por tanto,
se convierte en un indicio de que se ha metido en una
ciudad de muertos, en una especie de cementerio. Le
produce malestar este ambiente.
¥ AndrŽs busca una nueva casa, y la vida all’ le pareci—
m‡s simp‡tica que en la fonda.
¥ El otro mŽdico, Sanchez, le parece a AndrŽs un ser
desagradable y despreciable, en este caso a cuenta de los
toros.
¥ Cuando AndrŽs recomienda a una paciente ir a Madrid a
ver a un especialista, se reßeja la miserable moral
humana y la corrupci—n en la personalidad del doctor
S‡nchez. ƒl cree que el consejo de AndrŽs a la familia
acerca de ir a un especialista se debe al deseo de
perjudicarlo.
¥ La resignaci—n empuja a la gente a una rutina ciega, y la
moral cat—lica con sus normas tradicionales sirve para
que nadie cambie y mantener a las personas (mujeres)
atadas al aislamiento. De esta manera se representa una
vida cotidiana completamente ordenada y quieta. Junto a
esta moral cat—lica, el otro factor que altera el pueblo son
los pol’ticos, unos autŽnticos ineptos que no aportan nada
a la comunidad. Esta situaci—n conduce a que los pobres
viven en una pasividad desesperanzada mientras que los
ricos se apoderan de la poca riqueza de la gente y llevan
al pueblo a la decadencia. En resumen, las costumbres de
Alcolea eran espa–olas puras, el pueblo no ten’a sentido

P‡gina 8

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

social, no hab’a solidaridad, y se expand’a el ego’smo, la


envidia, la crueldad y el orgullo.
¥ AndrŽs pensaba que por quŽ acomodarse si todo est‡
determinado y no puede ser de otra manera. Sin
embargo, por otro lado su cerebro ten’a una irritaci—n
constante que le hac’a protestar contra aquel estado de

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
las cosas. Adem‡s el tiempo en Alcolea le resultaba a
AndrŽs muy largo.
¥ AndrŽs incitaba a los j—venes republicanos a no hacer un
partido de protesta ya que lo consideraba inœtil.
¥ La literatura universal est‡ llena de t—picos relacionados
con la superioridad de la vida natural sobre la vida
artiÞcial. Pero Baroja rechaza completamente esta idea:
el mundo rural y campesino, los pueblos y la naturaleza
es atraso, pobreza y analfabetismo. El mundo artiÞcial
creado por el hombre es inÞnitamente mejor que este
mundo mal aprovechado.
¥ Baroja realiza a travŽs de los personajes del casino una
parodia de El Quijote: f’sicamente son muy similares al
Don Quijote (viejos, altos y muy delgados). Adem‡s, don
Blas padece el mismo trastorno a causa de los libros que
Don Quijote (se identiÞcan con la vida antigua al igual que
el Quijote se identiÞcaba con la nobleza caballeresca
medieval).
¥ Don Blas era para AndrŽs un caso digno de estudio. A
pesar de su inteligencia, no notaba lo que pasaba a su
alrededor; la crueldad de la vida en Alcolea, la
explotaci—n inicua de los miserables por los ricos, la falta
de instinto socialÉ
¥ Varias veces discutieron acerca de religi—n, de pol’tica, de
la opini—n evolucionista. Estas cosas del darwinismo,
como dec’a Žl, le parec’an a don Blas cosas inventadas.
Para Žl los datos comprobados no signiÞcaban nada. Cre’a
en el fondo que se escrib’a para demostrar ingenio, no
para exponer ideas con claridad. A pesar de su
divergencia, don Blas no le era antip‡tico a Hurtado.
¥ En esta parte se habla del casticismo espa–ol. Es una
postura literaria, cultural e ideol—gico que surge en el
P‡gina 9

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

siglo XVIII como oposici—n a las ideas modernizadoras de


la Ilustraci—n, especialmente a las que proven’an de
Francia (libertad pol’tica y religiosa, democracia,
igualdad social, educaci—n laicaÉ). Es una reivindicaci—n
defensiva entendida como el car‡cter espa–ol. Un
ejemplo de esto es la defensa de los toros, el ßamenco, la
copla espa–ola, el absolutismo mon‡rquico, la pureza
cat—lica del Estado y de la educaci—n, el ejŽrcito y la
patria, el lenguaje malsonante, etcÉ
¥ Vuelve el desasosiego ’ntimo: no interviene en la vida del
pueblo, se encierra en s’ mismo, en su trabajo, en la
lectura (compensaci—n personal ante la imposibilidad de
sentirse vivo en el pueblo, de hacer cosas importantes en
Žl). Aunque, con el tiempo, el abstenerse de actuar le
irritaba. Las compensaciones pr‡cticas ser‡n leer
Historia, aprender Astronom’a e incluso escribir
literatura, pero con ninguna de estas actividades
consigue encauzar su vida, darle sentido. Hurtado se
siente profundamente solo, aislado y rechazado por el
pueblo. Pero a la soledad se le va a a–adir enseguida la
certeza de encontrarse enfermo; y tampoco puede
recurrir al pueblo para curarse. Pues esto supondr’a o
bien casarse con alguna joven local, o bien visitar
ocasionalmente a alguna prostituta, pero estas opciones
le dan asco. Este exagerado esfuerzo (psicol—gico y f’sico)
por mantenerse bien, en un medio que tiende a
destruirlo, lo vive ’ntimamente AndrŽs como una lucha
en la que emplea el arma del desprecio hacia el pueblo
(pues se ve a s’ mismo como un hŽroe superior a las
gentes de Alcolea). Sin embargo, pens‡ndolo fr’amente,
se da cuenta de que ese sentimiento de desprecio es una
actitud absurda, sin sentido, porque no se trata de que la
gente sea mala y por eso no le aprecie, sino que la gente
del pueblo es como es, sin posibilidad de cambio.
¥ AndrŽs llega a la conclusi—n de que para mejorar la salud
tiene que terminar con la castidad, es decir, necesita
mantener relaciones sexuales con cierta regularidad.

P‡gina 10

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

Para ello ha de casarse, pero si lo hace perder‡ su


apreciada independencia espiritual.
¥ El resultado Þnal de los acontecimientos es nuevamente
completamente absurdo. El imputado sale libre de cargos
porque es inocente, hecho probado por un juez y un
mŽdico (AndrŽs). La gente del pueblo admite

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
tranquilamente que esto es as’, pero le hubiera gustado
que fuera condenado por sus antecedentes criminales. Y
como le hubiera gustado eso, considera que el doctor
S‡nchez, aunque completamente equivocado, es la
persona que se ha comportado con honradez, mientras
que el juez y AndrŽs, que han seguido escrupulosamente
criterios profesionales y cient’Þcos, se han comportado
con maldad porque sus conclusiones no coinciden con el
deseo del pueblo. El caso del t’o Garrota demuestra de
forma pr‡ctica el absurdo de la vida de Alcolea, c—mo la
gente puede llegar a negar por completo la realidad, a no
querer mirarla de cara, solo por per manecer
c—modamente instalada en un mundo inamovible de
ideas y opiniones formadas de antemano, o sea, en su
mundo de prejuicios y deseos irrealizables.
¥ AndrŽs revive lo que acaba de ocurrir con Dorotea como
un hecho absurdo, cuando, objetivamente, no tendr’a por
quŽ serlo. Pero Hurtado lo siente as’ porque ha
perjudicado gravemente a una mujer a la que estima,
haciendo que en adelante sufra remordimientos; adem‡s,
est‡ estupefacto porque hacer lo que ha hecho no entraba
en sus planes, que eran mantener una regla higiŽnica de
castidad; y, en tercer lugar, la peque–a aventura amorosa
que acaba de protagonizar no le reporta felicidad ni
serenidad, no le sirve para alcanzar aquella ansiada paz
espiritual (ataraxia) sino todo lo contrario, le resulta
destructiva, aniquiladora.
PARTE 6:
¥ AndrŽs se entera de que Espa–a le va a declarar la guerra
a Estados Unidos, pero lo que realmente le apena es el
hecho de que a la sociedad le da igual si los medios nos
enga–an, ya que antes de comenzar la guerra estos
P‡gina 11

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

aseguraban la victoria de Espa–a porque contaba con


buenos medios. Sin embargo, esto al Þnal resultaba
mentira pero la poblaci—n no le daba importancia.
¥ AndrŽs habla con su t’o Iturrioz sobre su experiencia en
Alcolea. AndrŽs iguala independencia y libertad. Iturrioz
opina que en el pueblo, siendo consciente o no, AndrŽs

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
fracas— por actuar como un ser superior a la gente
corriente, como si su alma fuera especial en medio de la
mediocridad. Es decir, indirectamente le est‡ censurando
que fuera incapaz de adaptarse al medio. Sin embargo,
AndrŽs piensa que lo œnico que hizo fue actuar con
absoluta independencia profesional, y que fue actuar de
este modo lo que lo llev— al fracaso. De hecho, para
AndrŽs lo fundamental es sentirse, en todo momento,
independiente, libre, aunque reconoce que esto es casi
imposible de conseguir en el mundo actual.
¥ No hay alusi—n de AndrŽs a lo ocurrido con Dorotea, como
si tuviera miedo de sincerarse ante esta cuesti—n tan
delicada y viera en Iturrioz la Þgura de un padre, alguien
que le podr’a afear su conducta, o quiz‡ algo m‡s
comprometido, obligarlo a meditar acerca de ellaÉ
¥ AndrŽs queda con Montaner y hablan sobre Alcolea y la
vida del resto de sus amigos. Ambos coinciden en la
monoton’a madrile–a, y en una sensaci—n de
inestabilidad en la que no encuentran nada deÞnitivo que
de sentido a la vida. Adem‡s, Montaner le cuenta que
Julio que no ha cambiado y sigue siendo el ambicioso,
ego’sta, pr‡ctico, hip—crita y aprovechado de antes. Para
Žl, el dinero es lo œnico importante, y tiene, adem‡s, una
rara habilidad para conseguirlo.
¥ A los pocos d’as AndrŽs se encuentra con Julio y tambiŽn
conversan un rato. Julio le explica su situaci—n y le dice
que no entiende a la gente sentimental como Montaner o
la familia de su esposa. Adem‡s, este le cuenta que la
familia de su esposa no hace m‡s que ponerle trabas a la
hora de conseguir dinero y que est‡n chapados a la
antigua.

P‡gina 12

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

¥ Julio considera que sus gastos son indispensables. La


mujer tiene que estar bien, ir a la moda, tener joyas... Se
necesita dinero, mucho dinero para la casa, para la
comida, etcÉ y Žl busca como puede ese dinero. Adem‡s
cree que limitarse es una bobada ya que es mejor vivir
ahora que cuando uno es viejo. AndrŽs ve este
comportamiento algo envidiable.
¥ Unos d’as mas tarde AndrŽs se encuentra con Ibarra y
este le dice que se va a BŽlgica. El contraste de Ibarra con
Montaner y Aracil es evidente: el individuo sano,
inquieto, con convicci—n y rectitud moral, que ha sabido
superar las diÞcultades personales, frente a los ego’stas
sin escrœpulos. Ese personaje ÒenvidiableÓ no puede
triunfar en Espa–a porque su forma de pensar y
comportarse no es espa–ola, sino europea. En toda la
conversaci—n con Ibarra hay una denuncia de la
decadencia de la sociedad espa–ola, y una defensa del
esfuerzo personal y del esp’ritu de superaci—n.
¥ AndrŽs queda con Lulœ. Esta le cuenta que habl— con
Julio sobre Nin’ y Žl le dijo que no se casar’a con ella
porque no le conven’a casarse con una pobre. Adem‡s,
tambiŽn le dice que Nin’ se ha casado con otro hombre
rico y que le ha puesto una tienda de confecciones.
¥ A los pocos d’as de recibir el nombramiento de mŽdico de
higiene y de comenzar a desempe–ar el cargo, AndrŽs
comprendi— que no era para Žl. Su instinto antisocial se
iba aumentando, se iba convirtiendo en odio contra el
rico, sin tener simpat’a por el pobre. Sin embargo se
qued— a trabajar aunque tener que vivir en este ambiente
le hac’a da–o.
¥ AndrŽs reßexionaba acerca de los mecanismos que van
produciendo esas lacras: el presidio, la miseria, la
prostituci—n.
¥ Andres se da cuenta de la situaci—n en la que viven las
prostitutas tras hacerse medico de higiene: duermen en
cualquier rinc—n amontonadas, no comen apenas; les dan
unas palizas brutales; y cuando envejecen y ven que ya

P‡gina 13

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

no tienen Žxito, las cogen y las llevan a otro pueblo


sigilosamente.
¥ El alma espa–ola ser’a un producto enfermo y
degenerado de fermentaci—n espiritual en el que
intervienen sustancias nocivas, perjudiciales, la m‡s de
todas, el semitismo.

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
¥ Pesimismo en la œltima contestaci—n de AndrŽs a Lulœ: no
se puede acabar con la prostituci—n porque es Òel oÞcio
m‡s viejo del mundoÓ, y se ha perpetuado desde la
antigŸedad porque es un mal necesario, como aÞrma todo
el mundo: obispos, autoridades en ciencias morales y
pol’ticas, y las mismas alcahuetas. Y si es un mal
necesario signiÞca que se admite el mal que sufren unos
porque este mal es necesario y beneÞcioso para otros,
como es necesaria la muerte de la mosca para la
alimentaci—n de la ara–a. Las implacables leyes naturales
son similares a las leyes sociales.
¥ Con pretexto de estar enfermo, AndrŽs abandon— el
empleo, y por inßuencia de Julio Aracil le hicieron mŽdico
de La Esperanza. No ten’a tantos motivos para sus
indignaciones Žticas, pero en cambio la fatiga era terrible.
¥ AndrŽs quiere ser ÔindependienteÕ, pero es incapaz de
valerse por s’ mismo en la vida corriente.
¥ La ley es siempre m‡s dura con el dŽbil.
¥ Quitando las horas de paz y de tranquilidad que AndrŽs
pasaba con Lulœ, todas las dem‡s eran para Žl de disgusto
y de molestia.
¥ AndrŽs siente mucha rabia e irritaci—n por el hecho de
que la gente miserable y sin recursos se conforme con su
destino. Como si estos grupos sociales aceptaran
estœpidamente ese esp’ritu de esclavitud y explotaci—n
que impone genŽticamente la naturaleza (segœn
explicaba Iturrioz). Ve AndrŽs que no tienen ni ganas ni
inteligencia para unirse y destruir a sus explotadores, a
los ricos. Que no se dan cuenta de que la ley est‡ hecha
para proteger a los ricos y que a los pobres solo les queda
el camino de la solidaridad, de la unidad del
desfavorecido ante los poderosos. Hay en AndrŽs, como
P‡gina 14

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

en Baroja, un pesimismo revolucionario, una profunda


desconÞanza en que los pobres del mundo puedan
organizarse, luchar y llegar a mejorar sus condiciones de
vida.
¥ Como se ve con detalle en la obra de Valle-Incl‡n ÒLuces
de BohemiaÓ, para los escritores bohemios era una

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
demostraci—n de mŽrito el vivir solo para el arte, el
sacriÞcarlo todo por la literatura. Si el pœblico les daba la
espalda, si la prensa y las editoriales no les publicaban
nada, si los autores famosos no se acordaban de ellos, no
importaba. El escritor bohemio aceptaba el sufrimiento y
la miseria con tal de seguir escribiendo, es decir, de
seguir viviendo solo por y para la literatura.
¥ Toda la escena que se desarrolla hasta el Þnal del cap’tulo
es muy similar a otra de Valle-Incl‡n en su obra teatral,
Luces de Bohemia. Villasœs es el trasunto literario de
Alejandro Sawa.
¥ AndrŽs tiene dos teor’as acerca del amor: la alopat’a
basada en la neutralizaci—n (los contrarios se curan con
los contrarios) y la homeopat’a (los semejantes se curan
con los semejantes).
¥ En el amor de AndrŽs por Lulœ no hay pasi—n, ni deseo ni
atracci—n f’sica. Primero, se ve que AndrŽs desde que la
conoci— nunca la encontr— hermosa ni apetecible (como
le ocurri— con la hermosa Dorotea),pero siempre le
agrad— su compa–’a, y hablar con ella le entreten’a y
proporcionaba serenidad. En segundo lugar, tambiŽn se
ve que en todo lo tocante al enamoramiento y a la vida de
pareja AndrŽs es un profundo pesimista: el amor y el
matrimonio, por un lado, hacen perder la independencia
al var—n, que tiene que ÒsometerseÓ a los
convencionalismos sociales; y por otra parte, el
sentimiento amoroso es Þnalmente una gran mentira, un
enga–o. En tercer lugar, la aparici—n de pretendientes
que revolotean cerca de Lulœ le produce una especie de
melancol’a de Òsolter—nÓ, algo as’ como un sentimiento de
soledad ante la posibilidad de perder a la œnica persona
autŽnticamente amiga que tiene, la œnica en cuya
P‡gina 15

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin


a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

compa–’a se siente a gusto. Y esto es Þnalmente lo que lo


decide a ir a la tienda y declararse a la muchacha. La
escena es muy reveladora porque mientras AndrŽs se
declara con mucha teatralidad: las miradas, los gestosÉ,
Lulœ que s’ est‡ enamorada de verdad reacciona con la
pasi—n que AndrŽs no ha sido capaz de mostrar, porque
no la tiene. Ella, en cambio, se expresa con frases mucho
m‡s simples y directas, pero, sobre todo, se expresa con
el silencio, es decir, con el cuerpo: se ruboriza, palidece,
se tapa la cara con las manos, pasea por la tienda con una
sonrisa tonta en el rostro, y al cabo le dice lo obvio: que
ella siempre lo ha querido y que no desea separarse de Žl
nunca m‡s.

PARTE 7:
¥ AndrŽs le comenta a su t’o que que le parece el
casamiento pero sin referirse a el mismo, Iturrioz le dice
que se case pero no tenga hijos si no los puede mantener.
Este planteamiento es mas una petici—n que AndrŽs le
hace a su t’o, y lo que se encuentra es un no rotundo que
Žl va a desobedecer.
¥ AndrŽs se casa con Lulœ y se van a vivir a una casa en la
que Žl pide que haya muebles viejos, puesto que no piensa
recibir a nadie. En efecto, la conducta de AndrŽs es de
nuevo antisocial. Por ejemplo, vemos que ha roto por
completo con su familia. Se va a casar y ni se le ocurre
ponerse en contacto con nadie de ella. TambiŽn evitar‡
que la suegra se vaya a vivir con Lulœ y Žl. Quiere un
matrimonio sin familiares de por medio.
¥ Una vez m‡s, Iturrioz le va a buscar trabajo a AndrŽs, y a
continuaci—n le va a prestar dinero, o sea, le resuelve
problemas pr‡cticos de la vida que este, con su
independencia, es incapaz de resolver.
¥ AndrŽs se encontraba tan bien, que sent’a temores.
ÀPod’a durar esta vida tranquila? Su pesimismo le hac’a
pensar que la calma no iba a ser duradera.
¥ Un a–o, pr—ximamente despuŽs de casados, Lulœ se puso
algo enferma; estaba distra’da, melanc—lica, preocupada.
P‡gina 16

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-7500545

Una noche le pregunt— lo que le ocurr’a, y ella le confes—


que sent’a mucha pena de que su marido no quisiera
tener un hijo.
¥ A los pocos meses Lulœ anuncia su embarazo y AndrŽs
comenz— a vivir en una angustia continua.
¥ El bebŽ nace muerto, Lulœ se queda muy dŽbil tras el

Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
parto y tambiŽn muere a los pocos d’as.
¥ La ma–ana del entierro de Lulœ AndrŽs se suicida con
morÞna. Al dolor por la pŽrdida de las personas queridas
se suma la sospecha de haberse equivocado, de haber
cometido un error irreparable. Aunque Baroja silencia los
pensamientos de AndrŽs, es f‡cil deducir la angustia y los
remordimientos insoportables que dominan su alma.
Elige una muerte sin dolor y esto pone en maniÞesto las
reßexiones de Schopenhauer sobre la muerte. El dolor y
el sufrimiento provocados por la energ’a vital o voluntad
solo encuentran dos soluciones posibles: la anulaci—n de
las pasiones y los deseos, o la muerte. Durante toda su
vida AndrŽs lucha por llegar a un equilibrio entre
serenidad y acci—n, unas veces intenta que la raz—n lo
convenza de que no merece la pena intervenir o actuar
inœtilmente en un mundo injusto y cruel que no se deja
transformar; otras veces recurre a la lectura, al estudio o
a la contemplaci—n de la naturaleza como maneras de
aislarse del mundo, de encerrarse en su mundo
intelectual, mucho m‡s sereno y agradable que la dura
vida cotidiana. Pero ninguno de estos dos caminos de
anulaci—n de la voluntad surten efecto. Y entonces opta
por el defenitivo y extremo, la muerte, el suicidio. Ante la
imposibilidad de alcanzar la ataraxia vital
(imperturbabilidad, indiferencia, serenidad), algo que s’
ha logrado Iturrioz, AndrŽs Ôse ve obligadoÕ a vencer la
angustia y el sufrimiento mediante el suicidio.

P‡gina 17

Elimina la publicidad de este documento con 1 coin

También podría gustarte