La cromatografía es un método químico muy utilizado en los
laboratorios para llevar a cabo análisis cualitativos. Es una técnica que
no necesita grandes equipamientos, normalmente se basa en una tira
de papel filtro, y puede aplicarse en todas las ramas científicas. Por lo
que, si quieres saber más sobre este método, sigue leyendo. Y si estás
interesado en el ámbito de la investigación clínica, te recomendamos
formarte con el Máster en análisis clínicos y laboratorios.
Qué es la cromatografía?
La cromatografía es una técnica científica que consiste en separar los
diferentes componentes en mezclas complejas, para identificar y
determinar las cantidades y cualidades de los elementos que las
conforman.
El principio usado en este método químico es el de la retención
selectiva, que consiste en observar el diferente comportamiento de los
componentes de una mezcla sobre un soporte, como un papel, un gas,
un líquido o una resina.
Por lo tanto, a partir del análisis de la velocidad de retención que tiene
cada componente de la mezcla, se pueden separar para identificarlos y
cuantificarlos. Un elemento clave en esta técnica es la adsorción, por la
que las partículas son retenidas sobre una superficie.
Fases de la cromatografía
Los componentes que conforman las mezclas que se busca identificar
se distribuyen en dos fases; la de reposo o estacionaria (F.E.) y la fase
móvil (F.M.):
Fase estacionaria: en esta fase, los componentes de la muestra
están retenidos en el soporte adecuado. Según el tipo de
soporte, líquido o sólido, pueden ser planas o en columna.
Fase móvil: En esta fase, el compuesto químico fluirá hasta
arrastrar a la muestra obligándola a atravesar la fase
estacionaria.
Tipos de cromatografía
Según la tecnología que se use, la naturaleza del soporte (F.E.) y de la
sustancia móvil (F.M.), se diferencian varios tipos de cromatografía:
Cromatografía en papel
Es un proceso muy utilizado para el análisis cualitativo en los
laboratorios. Se constituye simplemente por una tira de papel filtro
donde se depositan unas pocas gotas de la muestra y se evapora
disolvente. Una vez secado, las sustancias mostrarán las manchas de
distinto color separadas. Si los componentes no tienen color propio, se
debe someter a procesos de revelado.
Este tipo de cromatografía se emplea para compuestos muy polares o
polifuncionales. Permite separar sólidos mezclados con líquidos, de
manera que no es posible decantar la mezcla, por lo que se pasa la
mezcla a través de un material poroso.
Cromatografía en columna
Es el más usado de los diferentes tipos de cromatografías para
la separación y la purificación de diferentes compuestos
orgánicos, bien estén en estado líquido o en estado sólido. La fase
estacionaria en este método se coloca dentro de una columna de cristal
con una llave en su extremo inferior para controlar el paso de las
sustancias.
Por la parte superior se deposita la fase estacionaria para que la fase
móvil pueda atravesar el sistema. Así, la fase móvil contendrá los
compuestos disueltos que, poco a poco, saldrán de la columna
cromatográfica y se recogerán en fracciones.
Este tipo de cromatografía es muy eficaz gracias a la disminución del
tamaño de las partículas del absorbente.
Cromatografía en placa fina
En la cromatografía en capa fina se utiliza una placa inmersa
verticalmente en una fase móvil. La fase estacionaria es una capa
uniforme de un absorbente mantenido sobre la placa, que puede ser de
aluminio o de vidrio.
A la lámina se le coloca una cubeta cerrada que contiene uno o varios
disolventes mezclados y, a medida que la mezcla de disolventes
asciende, se produce un reparto diferencial de los componentes de la
mezcla.
Cromatografía de partición
En la cromatografía de partición la separación de los componentes de
la mezcla se produce por diferencias de polaridades entre la fase
estacionaria y la móvil, siendo las dos fases líquidas inmiscibles.
Existen dos tipos de cromatografía por partición según la polaridad de
la fase estacionaria y móvil; la fase normal, en que la fase estacionaria
es polar y la móvil es apolar, y la fase reversa, donde la estacionaria es
polar y la fase móvil es polar.
Cromatografía de adsorción
En este tipo, la fase estacionaria es un sólido y la móvil es líquido y
puede estar formada por un solvente o una mezcla de ellos. Algunos
componentes de la mezcla se retendrán con mayor fuerza que otros
para proceder a separar los componentes de la muestra.
Cromatografía de intercambio iónico
Dentro de esta clase de cromatografía de intercambio iónico, podemos
distinguir entre las de intercambio catiónico y las de intercambio
aniónico. En el primero, la fase estacionaria contiene grupos
funcionales con carga negativa, por eso retiene cationes. Por lo
contrario, en el intercambio aniónico los grupos funcionales de la fase
estacionaria tienen carga positiva, por lo que retiene aniones.
Cromatografía de exclusión molecular
La base de este tipo de cromatografía es la de separar los
componentes según su tamaño molecular en estado disuelto. Las
moléculas más grandes son las primeras en eludirse. Esta técnica
también se usa para caracterizar la distribución del peso molecular de
los polímeros.
Ejemplos de aplicaciones de la
cromatografía
Ningún otro método científico es tan eficaz y potente ni tiene una
aplicación tan general, por lo que se suele aplicar la cromatografía en
diferentes ámbitos:
Medioambiental: La cromatografía se suele utilizar en el marco
medioambiental para analizar las sustancias contaminantes del
aire, pesticidas o analizar la calidad del agua.
Salud: cuando se hacen pruebas para detectar sustancias
tóxicas en el cuerpo humano, se emplea este método científico.
También en los análisis de sangre u orina.
Química orgánica: para analizar el gas natural o detectar
isómeros cis-trans. Con esta técnica también se analizan
cetonas, aminas o gasóleos.
Alimentación: se suele usar mucho para los controles de
sanidad de los alimentos. También cuando se analizan los vinos
monovarietales para conocer si están mezclados con otras
cepas.
Investigación policial: en escenas de crímenes, la policía
científica toma muestras de telas, fibras y tejidos para observar la
separación por adherencia de diversas sustancias que para la
vista humana son prácticamente invisibles.
La cromatografía es una herramienta invaluable en la investigación científica y la
industria. Permite la separación, identificación y purificación de una amplia variedad de
muestras. Con una comprensión de los diferentes tipos de cromatografía y sus
aplicaciones específicas, los científicos pueden abordar una amplia gama de desafíos
analíticos con precisión y eficiencia.
Para utilizar este método se emplea el principio de retención selectiva. Este consiste en
observar el diferente comportamiento de los componentes de una mezcla sobre un
soporte, como un papel, un gas, un líquido…
Podemos diferenciar entre dos fases de la cromatografía:
Fase estacionaria. Los componentes están retenidos en el soporte adecuado. Según
cómo sea este soporte (líquido o sólido) pueden ser planas o en columna.
Fase móvil. El compuesto químico fluirá hasta arrastrar a la muestra y obligarla a
atravesar la fase estacionaria.
No te pierdas: Usos y formas de análisis de datos.
Tipos de cromatografía
Este es un campo diverso con una multitud de técnicas específicas, cada una de ellas
diseñada para abordar ciertos tipos de muestras y aplicaciones. Aquí exploraremos
algunos de los tipos de cromatografía más habituales:
Cromatografía en papel
Es uno de los métodos más simples y antiguos. En él, se coloca una muestra en un
extremo de una tira de papel poroso, y luego se sumerge en un solvente adecuado. A
medida que el solvente se mueve a través del papel por capilaridad, los componentes de la
muestra se separan en bandas distintas en función de su afinidad por el papel y el
solvente.
Cromatografía en columna
La cromatografía en columna es una técnicas ampliamente utilizada en la purificación de
compuestos. Consiste en pasar una mezcla de componentes a través de una columna
que contiene una fase estacionaria, que puede ser sólida o líquida, empaquetada en la
columna. A medida que la mezcla se mueve a través de la columna, los componentes se
separan en función de sus interacciones con la fase estacionaria y la fase móvil.
Cromatografía en placa fina
La cromatografía en placa fina es una técnica de separación rápida y económica. En
este método, una muestra se aplica en una placa de vidrio o plástico recubierta con una
capa delgada de una fase estacionaria, como pueden ser sílice gel o celulosa. Después,
esta placa se coloca en una cámara con un solvente adecuado, que se mueve a través de
la placa por capilaridad, separando los componentes de la muestra en bandas distintas.
Cromatografía de partición
La cromatografía de partición se basa en la distribución de los componentes de una
muestra entre dos fases inmiscibles: una fase estacionaria y una fase móvil. La fase
estacionaria puede ser líquida o sólida, y los componentes de la muestra se separan en
función de su distribución entre estas dos fases.
Cromatografía de adsorción
La cromatografía de adsorción se basa en la adsorción selectiva de los componentes de
una muestra en una fase estacionaria sólida. Los componentes de la muestra se separan
en función de sus diferentes afinidades de adsorción por la fase estacionaria y la fase
móvil.
Cromatografía de intercambio iónico
Esta técnica se emplea sobre todo para la separación de iones, como indica su nombre.
En este método, la fase estacionaria consiste en una resina que contiene grupos
funcionales con carga positiva o negativa. Los iones en la muestra se separan en función
de su interacción con los grupos funcionales de la resina.
Cromatografía de exclusión molecular
Finalmente, la cromatografía de exclusión molecular, también denominada cromatografía
de permeación en gel, se emplea para separar moléculas según su tamaño y forma. En
este método, una mezcla de componentes se pasa a través de una matriz porosa, donde
las moléculas más grandes se excluyen de los poros y eluyen más rápidamente, mientras
que las moléculas más pequeñas penetran en los poros y eluyen más lentamente.