1.
Para designar la serie ordenada de las letras con que se representan los
fonemas o sonidos distintivos de una lengua, pueden usarse indistintamente los
términos abecedario y alfabeto. Como las demás lenguas románicas, el español se
sirvió básicamente de la serie alfabética latina, que fue adaptada y completada a
lo largo de los siglos. El abecedario español está hoy formado por las veintisiete
letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y,
z (→ a1, b, c, d, e1, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o1, p, q, r, s, t, u1, v, w, x, y1, z).
2. Tradicionalmente se consideraban también letras los signos ch y ll (con los
nombres respectivos de che y elle) por representar cada uno de ellos de forma
exclusiva un fonema del español. Sin embargo, no forman hoy parte del
abecedario por no ser propiamente letras (unidades gráficas mínimas y, por tanto,
indivisibles), sino dígrafos, esto es, signos gráficos dobles, compuestos por dos
letras (→ ch, ll).