SABANA
A continuación vamos a explicar qué es una sabana y sus características
principales. Además, cómo es su clima, flora, fauna y más.
¿Qué es la sabana?
La sabana es una gran extensión de tierra que presenta llanuras, vegetación
compuesta por plantas herbáceas, arbustos y muy pocos árboles. Es una zona de
transición entre la selva y el semidesierto que suele extenderse en regiones
subtropicales o tropicales.
Es un ecosistema de zonas áridas o que presenta dos estaciones bien
diferenciadas, una con intensas precipitaciones que perdura unos pocos meses y
otra con escasas lluvias que genera fuertes sequías y que perdura la mayor parte
del año.
La sabana más extensa del planeta está en el continente africano y, debido a su
gran dimensión, presenta variaciones en el clima, el suelo, la flora y la fauna.
También se encuentran sabanas en regiones de Asia, Australia y América del Sur.
Características de la sabana
La sabana presenta variaciones en el tipo de clima y de suelo, según se aleja de la
línea del ecuador, por lo que se clasifica en cuatro tipos:
Sabana intertropical. Presenta un clima templado con poca variación de
temperatura entre las dos estaciones y predominan las sequías. El suelo es seco y
poco fértil.
Sabana templada. Presenta un clima húmedo con inviernos fríos y secos. El suelo
es un poco más fértil que el del resto de las sabanas.
Sabana mediterránea. Presenta un clima semiárido con mayor variación de la
temperatura entre las estaciones, escasas lluvias y un suelo con muy poca
vegetación.
Sabana montañosa. Presenta un clima semiárido en las zonas alpinas y subalpinas,
en especial, en regiones de África. El suelo suele presentar muy poca vegetación.
A pesar de estas variantes, todos los tipos de sabanas comparten características
comunes que las definen, como los vastos pastizales semiáridos con arbustos y
escasos árboles. Estas características diferencian a la sabana de una pradera (que
tiene un suelo muy fértil) o de un desierto (que tiene un suelo compuesto de
minerales y fósiles).
Clima de la sabana
El clima de la sabana se caracteriza por ser bastante cálido durante todo el año con
una temperatura media de 18 ºC. Sin embargo, se diferencian dos estaciones
distintas:
Húmeda. Es la estación más breve del año que suele darse entre octubre y marzo
en el hemisferio sur y entre abril y septiembre en el hemisferio norte. Es la época
en la que caen precipitaciones, aunque no son suficientes para el desarrollo de una
vegetación abundante.
Seca. Es la estación más extensa y más seca. La amplitud térmica durante todo un
día puede variar de manera significativa y suelen darse fuertes vientos que, debido
a la escasa vegetación, levantan nubes de polvo y tierra.
Fauna de la sabana
La fauna de la sabana es variada según el clima y las condiciones del suelo. Muchos
animales son herbívoros y requieren la mayor disponibilidad posible de vegetación
para alimentarse. Por eso, la mayoría suele migrar en épocas de sequía a zonas con
agua y vegetación.
Entre los animales típicos de la sabana abundan los grandes mamíferos, en
especial en África, como el búfalo, el león, el rinoceronte, el antílope, la jirafa, el
elefante, entre otros. En cambio, en la sabana australiana abundan los canguros,
los reptiles y los búfalos.
Flora de la sabana
La flora de la sabana se caracteriza por la capacidad de adaptación para soportar
las sequías. En las zonas más áridas abundan los arbustos espinosos, las suculentas
y los cactus, debido a que tienen la capacidad de conservar agua durante un largo
tiempo.
Existen escasos árboles arbustivos que se encuentran muy dispersos en el vasto
territorio de la sabana y suelen ser de tipo perenne, es decir, que no pierden sus
hojas en todo el año y se caracterizan, además, por echar raíces muy profundas en
búsqueda de agua.
Se destaca el árbol acacia que tiene una copa frondosa capaz de ofrecer una
sombra reparadora en épocas de intenso calor. Además, debido a la altura que
alcanza su copa, es un árbol elegido por las jirafas para obtener su alimento.