Nushi: Espíritus de los Kuei-Jin
Nushi: Espíritus de los Kuei-Jin
En la mayoría de los casos, este trasfondo no se aplica directamente al personaje, sino al wu (grupo
de vampiros) en su conjunto.
Los personajes son vinculados con el espíritu del Yin-Yang-o. Este espíritu (conocido como nushi o
nat) actúa como una especie de "patrón" para el wu, y utiliza a los vampiros como sus agentes
terrenales; A cambio de regalos de los personajes como los consejos y en algunos casos, poderes
especiales.
Los Nushi son espíritus, con todas las limitaciones y los poderes de los mismos. Ellos no pueden ser
destruidos, mientras que exista el wu, pero pueden reducirse a cero su Chi. Una wu que sufre una
derrota vergonzosa su Nushi se debe reformar en el mudo espiritual. Mientras que el Nushi esta
convaleciente los personajes no pueden ponerse en contacto con él o utilizar cualquiera de sus
poderes, después de su recuperación, probablemente tendrá mucho que decir a los subordinados
incompetentes que permitieron tal insulto intolerable ...
El poder del nushi está determinado por los puntos totales gastados por todos los personajes de la
wu. Cada nushi tiene un costo base, que se debe pagar para ganar el favor del nushi.
Los personajes pueden luego pasar puntos adicionales para proporcionar a su nushi capacidades
adicionales por el siguiente turno.
El Nushi también puede exigir obligaciones, por encima de cualquier punto del trasfondo. Tales
funciones se restan del costo total del nushi; los personajes que cumplen tal relación se
presentan esencialmente como vasallaje, con juramentos formales. Están moralmente obligados a
cumplir las funciones que se les exigía, y los espíritus se ponen furiosos cuando sus vasallos son
desleales .... Un nushi siempre cuesta al menos un punto.
Un nushi "nivel de base" tiene un Chi de 20 y siete puntos para repartir entre la rabia, la Gnosis y la
Fuerza de voluntad. Todos los nushi tienen el encanto de Dragón, La vista y volver a reformarse. A
menos que los suplementos adecuados sean comprados, el nushi es un espíritu relativamente menor
y un poco desinteresado.
El Nushi puede prestar poderes especiales a los personajes; tales poderes se muestran bajo el nushi
individual. Sólo un vampiro puede usar el poder por turno. Al comienzo de cada turno, el personaje
anuncia que utilizara los poderes del Nushi.
Los Nushi son seres orgullosos; si los personajes no muestran el debido respeto al nushi, pueden salir
de los wu simplemente, una deserción tal causa grandes pérdidas en los círculos de los Kuei-jin.
Para ganar el Trasfondo se deben gastar 3 puntos de Fuerza de Voluntad Permanente + tantos puntos
de sangre como el nivel del Nushi invocado.
• El Nushi puede hablar de forma automática a la wu y siempre se puede encontrar a los personajes.
•• Puedes invocar al Nushi con una poesía.
••• El Nushi casi siempre está cerca, no necesita invocación.
•••• Personajes adicionales de la wu pueden usar los poderes del Nushi el mismo turno.
••••• El Nushi esta místicamente conectado con todos los compañeros de wu, el cual permite la
comunicación entre ellos, incluso a grandes distancias
- El Nushi puede exigir deberes menores a los personajes ("sancionar al neonato impío que talla un
lascivo grafiti en su imagen sagrada.").
- El Nushi puede exigir deberes graves a los personajes ("Prevenir que los occidentales bebedores de
sangre profanen su santuario sagrado.").
- El Nushi puede exigir deberes fundamentales a los personajes("Ir al Infierno traer el collar de la
Reina Yama Tou Mu").
Rito
Nivel 01 - Escudo Armonioso del Hogar Guardado [Viento y Agua]
Este Rito protege el lugar de reposo del Kuei-jin o la tumba en la que se encuentran sus restos de la
profanación o la invasión. La ceremonia, similar a los efectos del ritual Taumatúrgico Defensa del
Refugio Sagrado, evita que cualquier influencia negativa entre o degrade el lugar afectado. También
advierte al Kuei-jin durmiente de cualquier intruso.
Sistema: el invocador del Rito debe pasar una hora purificando el lugar. Si no desea perder el tiempo
personalmente en esta actividad puede emplear a servidores mortales, pero durante el proceso
Los "vampiros" asiáticos no son Cainitas. Se trata de una especie completamente separada de los
trece clanes del Primer Asesino. Presentan algunas similitudes superficiales y algunos de sus mitos
reflejan el ciclo de Lilith, la Primera Ciudad y la Segunda Generación. Sin embargo, tales detalles son,
en términos prácticos, irrelevantes. Ya surgieran en el Lejano Oriente o huyen de allí tras la
resolución de algún terrible conflicto, los vampiros de Oriente se han adaptado por completo a las
fluctuaciones cósmicas del Reino Medio. Al contrario que los Vástagos, los vampiros asiáticos no
descienden de un padre místico, al menos que ellos sepan. No disponen de clanes, no del modo en
que se conocen en Occidente.
De hecho, ni siquiera son Abrazados. En algunos aspectos, los Catayanos recuerdan a las criaturas
conocidas en Occidente como los "Resucitados". Estos vampiros son los espíritus de los mortales
desaparecidos que, para cumplir sus responsabilidades kármicas, resucitan en sus propios cuerpos (o
en algunos casos, en el de otros).
Este proceso, conocido como el Segundo Aliento, difiere del regreso de los Resucitados. Una vez
reanimado, un vampiro asiático es por completo un no muerto. Su cuerpo no se transforma en un
cascarón tambaleante (bueno, no siempre, los vampiros con una alta concentración de energía Yin en
su carne son las nauseabundas excepciones). Suspendidos entre los mundos de la materia y el
espíritu, entre la vida y la muerte, el Catayano muestra características de ambos estados. Aquellos
más en sintonía con las energías Yin se alinean con el mundo de los muertos, mientras que aquellos
en los que predomina el Yang muestran más características intrínsecas de los vivos. Sin embargo,
desviarse demasiado en cualquiera de los dos sentidos puede crear un desequilibrio peligroso.
No todos los Catayanos beben sangre, aunque sí la mayoría. Estos vampiros comprenden que la
famosa "vitae" de los Vástagos no es más que un receptáculo para el Chi que roban. Los Catayanos
más bajos, los monstruosos chih-mei, destilan su Chi a partir de la carne humana. A medida que
estos vampiros van comprendiendo su condición aprenden a extraer el Chi de la sangre, del aliento,
de la esencia y de sustancias aún más extrañas. Por supuesto, estos vampiros no emplean el nombre
que los bárbaros les han dado. Se llaman de muchas formas, siendo la más extendida "Wan Kuei", o
"Los Diez Mil Demonios". Otro término común es "Gui Ren", o "Pueblo del Demonio". Sin embargo, a
partir de la Segunda Guerra Mundial los vampiros asiáticos cambiaron su nombre a "Kuei-jin". Al unir
un sufijo japonés a una palabra china, los Kuei-jin tratan de lograr una imagen de unidad entre los
dos grupos de vampiros más poderosos del Reino Medio. Los resultados de está fusión son casi tan
torpes como el propio término, aunque es con este nombre con el que se conoce normalmente a los
Catayanos.
El Viaje Secreto
No tienes porqué recorrer solo esta senda. Te has unido a otras almas afines para formar un wu, una
"Familia de Sangre" de no muertos. Ya has dado los primeros pasos por el Dharma, la seda kármica
trazada por tus ancestros. Aunque este camino puede ser duro y largo, la posibilidad de la redención
o incluso la trascendencia brilla al final como una luciérnaga, dándote fuerza para atravesar vidas y
vidas de pesadumbre y dolor. Sin embargo, al contrario que tus ancestros, no dispones de cientos (ni
decenas) de vidas para encontrar tus respuestas. La Quinta Edad sume al Reino Medio en la
desesperación, y la Sexta está a punto de llegar. Ya hay Vástagos recorriendo tus calles, violando tu
territorio de caza con sus prácticas malsanas. A medida que el tiempo se acaba la gente se vuelve
una contra la otra, igual que los shen.
Además, el peor enemigo no está en el exterior, sino dentro de ti. Aunque tienes una comprensión
mucho mayor de tu naturaleza que los estúpidos Vástagos, este conocimiento tiene un precio.
Como Kuei-jin no te acosa una mera Bestia, sino un maligno Demonio que no deja de atormentarte
en tus pensamientos y pesadillas, llevándote a la autodestrucción. De hecho, algunos Kuei-jin se
hunden en los mismos pozos de depravación que caracterizan a los Vástagos. La Sexta Edad es
inevitable, dicen, la destrucción predeterminada y el renacimiento de los Muertos Famélicos puede
verse como una carta blanca kármica (incluso como un mandato) para ser un monstruo. Los más
sabios sin embargo, tratan de ahogar el tumulto de la Quinta Edad, oír al Gran Ciclo girando
silenciosos en el bosque del Reino Medio. Al hacerlo tratan de alcanzar cimas de excelencia y
sabiduría superiores a cualquier cosa que los Vástagos puedan siguiera concebir.
• Cuerpos: Casi todos los que toman el Segundo Aliento se manifiestan en sus cuerpo mortales. El
Yin y el Yang afectan a la reanimación para asegurar que estos cuerpos tengan un aspecto muy
similar al que tuvo en vida. Por ejemplo, pocos Kuei-jin muestran los rasgos de "zombi"
característicos de los Resucitados, aunque los vampiros con un gran exceso de Yin suelen tener
aspectos grotescos. En ocasiones un Kuei-jin se rencarna en un cuerpo distinto del que alojó en vida
su alma. Esta manifestación es especialmente frecuente si el cuerpo fue incinerado, aunque algunos
vampiros aseguran haber surgido de sus propias cenizas al tomar el Segundo Aliento.
• Yin y Yang: Los Kuei-jin son los Muertos Famélicos y el Chi es la sustancia que ansían. Sin embargo,
no todos los Catayanos consumen esta energía en igual medida. Poseen las Virtudes Yin y Yang que
no solo regulan la ingestión de Chi, sino que también dictan la personalidad según su proporción
relativa. Los Kuei-jin con mayor Yin son recipientes de energías negativas y mortales, por lo que
suelen ser calmados, racionales y crueles. Tienden a tener una gran comprensión del mundo de los
fantasmas. Muchos Catayanos creen que una afinidad con el Yin representa un castigo por su
excesiva concentración en el Yo. Los Kuei-jin de aspecto Yang, por el contrario, consumen ansiosos la
energía de la vida. Son criaturas apasionadas y en sintonía con las pasiones y los mortales. Se cree
que un exceso de Yang es un castigo por una vida de Deseo. Algunos Catayanos son criaturas del
• Hun y P'o: Del mismo modo, todos los Kuei-jin deben mantener algún tipo de equilibrio entre sus
almas duales. Cada uno tiene un alma Hun, la encarnación de su Yo más elevado y racional. Sin
embargo, al recibir el Segundo Aliento los Kuei-jin despiertan su P'o, el alma más baja y bestial. Una
vez despierto, el P'o (o Demonios, como algunos Catayanos lo denominan) nunca vuelve a descansar.
De hecho, adopta una personalidad diferenciada (y maligna) propia. Animará constantemente
al Kuei-jin a cometer acciones impropias y en ocasiones será capaz de poseer completamente al
vampiro. Los Catayanos con un fuerte Hun son criaturas de honor y templanza. Aunque ningún
vampiro puede huir de la presa del Demonio, éstos tienen más facilidades para controlar los
impulsos instintivos del hambre y la rabia.
Por el contrario, los vampiros con un fuerte P'o son salvajes y brutales. Los demás los considerarán
insufribles, aunque hasta sus detractores admiten la utilidad de estos Demonios en la batalla. Unos
pocos Kuei-jin llegan a exaltar sus naturalezas oscuras, pero a la mayoría le falta estómago para hacer
algo tan repulsivo. Algunos Catayanos consideran que el equilibrio entre el Hun y el P'o es la única
senda hacia la trascendencia. Para estos vampiros el P'o debe ser cultivado, conformado y nutrido
como un bonsái, aunque recortándolo cuidadosamente para que no supere sus límites.
• Dharmas: Los Kuei-jin han regresado para cumplir su propósito en el karma, por lo que es
imprescindible que descubran cuál es. Todos y cada uno aprenden a sentir un Dharma, una senda de
la no vida mediante la que el Catayano trata de descubrir su objetivo en el Gran Ciclo. En cierto
sentido, un Dharma recuerda a las Sendas de la Iluminación del Sabbat de Occidente. Sin embargo,
los Dharmas son códigos mucho más sencillos. Siguiéndolos, un Kuei-jin aprende a canalizar el Chi,
comprende su naturaleza no muerta y vuelve a sintonizarse con la rueda kármica. Los más poderoso
hijos de los Dharmas (los bodhisattvas y arhats) son tan potentes como cualquier Matusalén y mucho
más iluminados.
• Nombres: Para simbolizar la transición entre la vida y la muerte, muchos Kuei-jin descartan sus
nombres mortales y adoptan apodos tras su Segundo Aliento. Los Kuei-jin de algunos wu y cortes
toman el nombre de éstas como su primer nombre (por tanto, Akira del uji Bishamon sería conocido
como Bishamon Akira, mientras que el tercer miembro del wu Sueño de Sangre, podría ser llamado
Sueño de Sangre Tres). Un gran numero de Kuei-jin, especialmente los que sirven a una corte o a un
Maestro Espíritu, asumen títulos o epítetos descriptivos (Asesino de Cinco Fantasmas, Puño
Armonioso del Octavo Invierno, Juez de Kowloon). Aquellos con mayores remordimientos lo harán
para honrar sus obligaciones que han abandonado, mientras que los más escépticos tomarán
nombres similares como burla e ironía. En cualquier caso, los Vástagos esperan títulos floridos, así
que esta práctica sirve para mantenerlos en vilo.
Los Kuei-jin comparten el Reino Medio con otras muchas entidades sobrenaturales, denominadas en
su conjunto shen. El término implica una unidad, una especie de familiaridad, lo que es verdad hasta
cierto punto si se compara con la situación en Occidente.
Algunos shen compiten con los Kuei-jin por el Chi menguante del Reino Medio: los cambiaformas
hengeyokai, las hadas de los bosques y otras criaturas. Los Catayanos también tienen que
enfrentarse a los planes de los Despertados, que con su mera voluntad son capaces de reformar la
misma naturaleza de las Diez Mil Cosas. Además, los Kuei-jin suelen relacionarse (o guerrear) con
todo tipo de espíritus, desde los fantasmas cargados de Yin del Reino de Jade hasta las Pesadillas del
Reino de los Espíritus Luchadores.
Y tampoco sus vampiros. Cuando los líderes de los clanes occidentales o los señores del Círculo
Interior hablan de Asia, suelen referirse a sus oscuros inmortales como "nuestros hermanos de
Oriente" o "nuestras contrapartidas orientales" o cualquier otro apelativo que dé la sensación de
camaradería entre los Condenados. Los Vástagos que residen en Asia y que se han encontrado con
estas criaturas saben que no es así. Las dos especies no están unidas ni por su origen, ni por sus
poderes, ni por su mentalidad, ni por su medio de subsistencia. Los vampiros orientales, o Kuei-jin,
difieren tanto de los de Occidente que constituyen una clase completamente diferente de criatura
sobrenatural. Su lugar en el mundo de los mortales también difiere enormemente del de los
Vástagos.
Mientras éstos labran su existencia en las esquinas más aberrantes de la vida, ocultos en las sombras
El Reino Medio
De huesos es la ciudad
Forrados de carne y sangre
Donde se depositan la podredumbre y la muerte
Y el orgullo y la ingratitud
-La Dhammapada
El Reino Medio, un antiguo nombre en la mitología y la fe orientales, es como los Kuei-jin conocen a
su mitad del mundo. Como implica el término, el Reino Medio es visto como el lugar central del
universo, el territorio por el que luchan tanto los guerreros mortales como los espirituales. La
atmósfera general de este lugar es similar en muchos aspectos a la modernidad mundana tan
familiar para los Vástagos. Millones de personas viven y trabajan masificados en los gigantescos y
grises rascacielos de los distritos financieros. En las calles apenas hay espacio para respirar, aunque
incontables rostros anónimos logran abrirse un hueco para vivir, aunque de forma miserable, en el
espacio limitado que el siglo XX les ha concedido. A menudo mueren en la batalla. Estos centros
neurálgicos del Lejano Oriente son precisamente eso: nexos llenos de nervios humanos estirados,
retorcidos y quebrados por la carrera colectiva hacia el nuevo milenio.
El Reino Medio no existe solo en las capitales y principales ciudades de Asia. Sus sombras se ciernen
aún más oscuras más allá del brillo de las torres de cristal. En muchas partes de este microcosmos la
vida se desarrolla de forma muy similar al antiguo pasado imperial. La mentalidad de granjeros y
campesinos no ha cambiado mucho con el paso de los siglos... conservando entre otras cosas el
miedo por lo sobrenatural. El lado sanguinario de la creación reclama estas colinas, llanuras y
montañas, lugares que, a pesar de la actividad febril de las ciudades, son aún más vitales y
peligrosos.
El Reino Medio es un lugar donde las últimas tendencias de América y Europa luchan por el poder
contra un gran número de ceremonias y ofrendas a los espíritus y dioses antiguos. Es un lugar donde
la tecnología y el diseño más avanzado coexisten con la producción barata en masa de complejos
fabriles dominados por dinero extranjero. Es un mundo donde jóvenes ejecutivos se levantan antes
del amanecer e intercambian miles de millones en las bolsas de Tokio y Hong Kong, solo para morir
de vuelta a casa en un fuego cruzado entre bandas y tongs. También es un lugar donde los dictadores
y sus perros militares oprimen y aniquilan al pueblo en nombre del orden y el control, aunque se
niegan a aventurarse en las zonas rurales de sus propias naciones por miedo a enojar al Pueblo
Nocturno que mora en las sombras.
Los Kuei-jin prosperan en este ambiente al tiempo que manipulan el curso de la humanidad para
servir a sus guardianes espirituales, a sus Dharmas y a sí mismos. Sin embargo, por todas partes es
posible sentir la misma vacuidad, la podredumbre y la pérdida. A medida que la Quinta Edad del
Gran Ciclo gira hacia adelante, el Chi del mundo se agita violentamente y la voraz energía de la
ciudad consume el alma de sus moradores de forma cada vez más dolorosa. Es un reino trágico
donde los escasos momentos de paz sirven meramente para acentuar la profundidad y la extensión
Nidos de Dragón
Como consumidores de Chi, los Kuei-jin prefieren habitar lugares donde la Muralla entre el espíritu y
la materia es débil. Estas zonas, ricas en Chi ambiental y normalmente embrujadas por espíritus son
conocidas como Nidos de Dragón. Los ancestros Kuei-jin pueden tomar sustento directamente de un
nido y las cortes más poderosas suelen establecerse cerca de estos lugares. Por desgracia, la Quinta
Edad y su "progreso" han producido el debilitamiento o la destrucción de muchos de estos nidos ya
que las zonas de mayor resonancia espiritual terminan siendo aradas o urbanizadas.
Irónicamente casi todos los Kuei-jin, incapaces de alimentarse directamente de los Nidos de Dragón,
deben abandonar estos lugares sagrados a favor de las ciudades sin espíritus en las que habitan sus
presas. Bandas jóvenes de Kuei-jin y akuma suelen atacar y secar estos centros místicos,
enfureciendo a los espíritus y acelerando la llegada de la Sexta Edad. Además, los Kuei-jin no son los
únicos shen que valoran estos lugares: los cambiaformas hengeyokai, en especial, reclaman muchos
Nidos como propios y están más que dispuestos a luchar por ellos. A medida que estos lugares
desaparecen los Kuei-jin suelen verse obligados a combatir por las reservas de Chi, cada vez más
escasas.
Sendero de Dragones
El Reino Medio recuerda a una vasta telaraña de Chi. Líneas de Yin y Yang conectan los nidos de
dragón, uniendo todos estos centros espirituales. Estos conductos, conocidos como Senderos de los
Dragones (o como líneas de dragón, arroyos u otros nombres) permiten a los espíritus y a los shen
más sabios atravesar los reinos espirituales con una relativa seguridad, siempre que no se abandone
el camino correcto. Los Senderos de Dragones también permiten el viaje casi instantáneo entre dos
Nidos de Dragón interconectados, de modo que las cortes de los Kuei-jin pueden extender su
influencia sobre grandes zonas del Reino Medio, moviendo a sus peones de un lado al otro como los
lanceros de un tablero de shogi.
No hace falta decir que los Nidos de Dragón más poderosos y con mayor número de conexiones son
una de las posesiones más preciadas del Reino Medio. Shen de todo tipo (Kuei-jin, hengeyokai,
espíritus y fantasmas) guerrean de forma incesante por estos lugares.
Estos poderes reciben su nombre por la curiosa protuberancia que desarrollan los Kuei-jin que los
estudian. En los niveles uno y dos este órgano se asemeja a una gema circular. En el nivel tres se
convierte en un tercer ojo, similar en forma y color a los dos originales. A medida que el estudiante
aprende más, el ojo se desarrolla y crece, de modo que al llegar al quinto nivel de Chi'iu Muh se trata
El ojo siempre se abre al activar la Disciplina; formará parte permanente de la fisiología del Kuei-jin,
aunque se puede tirar Resistencia + Sigilo (dificultad 5) para "retraer" el ojo dentro de cráneo
durante una escena. Los practicantes de Chi'iu Muh son vistos con más desconfianza que a los
de Cultivación. Dependiendo del elemento del alma que esté controlando el Kuei-jin, Chi'iu Muh
puede funcionar como una Arte del Alma o un Arte Demoníaco. Cuando el Hun está al mando, la
Disciplina permite restañar cuerpos y espíritus heridos. Cuando el P'o domina, puede utilizarse para
robar almas y destrozar espíritus.
Los ancestros Kuei-jin murmuran que una versión de este Arte ha sido robada por los Kin-jin de
Occidente. El Primer Discípulo de Xue, el bárbaro Zao-lat, aprendió los secretos del tercer ojo. Por
desgracia, su comprensión era imperfecta y fue rápidamente corrompido por su P'o. Expulsado de la
presencia de Xue, Zao-lat regresó a Occidente, donde diseminó entre sus chiquillos su conocimiento
malvado.
En este nivel la visión del tercer ojo aumenta enormemente los poderes normales de Visión
Fantasmal, Visión Vital y Sentidos Agudizados. En esenia, todo el mundo invisible de los espíritus y el
Chi queda abierto al Kuei-jin.
Sistema: este poder funciona de forma similar para los Kuei-jin dominados por el Hun y el P'o. El
Kuei-jin gasta un punto de Chi Yin y otros de Chi Yang. En ese momento aparecerá la mística Lágrima
del Dragón en su frente, mediante la cual obtendrá una percepción extraordinariamente ampliada.
Ganará automáticamente las ventajas de Visión Fantasmal, Visión Vital y Sentidos Agudizados,
pudiendo además ver claramente a todos los espíritus que se encuentren en las cercanías (se podrá
precisar su fuerza aproximada con una tirada de Percepción + Ocultismo, dificultad 7). El Kuei-jin
podrá discernir la potencia de la Muralla local y cualquier Nido de Dragón cercano, percibiendo
además los flujos y remolinos Chi, así como las Líneas de Dragón. Es probable que detecte también
Chi contaminado o cualquier peculiaridad en las Tierras Espejo locales (obra, por ejemplo, de los
conjuntos de un mago o de la presencia de un espíritu malévolo).
Con esta Visión Vital mejorada el Kuei-jin podrá leer las auras de los vivos y los no muertos, de un
modo similar al poder Percepción del Aura de Auspex. Podrá realizar también una tirada de
Percepción + Ocultismo (dificultad 6) para determinar cuánto Chi se encuentra en un ser vivo.
Con la Visión Fantasmal mejorada el Kuei-jin podrá detectar el Pathos y la Pasión de los fantasmas,
discerniendo sus conexiones con el mundo de los vivos. De nuevo, este función requiere una tirada de
Percepción + Ocultismo (dificultad 8).
Sistema: el personaje gasta un punto de Fuerza de Voluntad y hace una tirada del mismo Rasgo con
la Muralla local como dificultad. A partir de entonces ningún ser (material o espiritual) que no se
encuentre ya a menos de 3 metros de él podrá acercarse. Es posible intentarlo, aunque para ello hay
que librar una batalla extendida y enfrentada de Fuerza de Voluntad contra Fuerza de Voluntad
(dificultad 6 para ambos).
Si en cualquier momento se tienen tres o más éxitos que el Kuei-jin, será posible romper la Protección
Dragón y acercarse. Sin embargo, si el Kuei-jin logra tres o más éxitos conseguirá torcer el flujo Chi de
la Protección alrededor del oponente, paralizándolo durante un turno.
Nivel 04 - Purificación
Este poder, un legado de los días más nobles, fue empleado por los antiguos Wan Xian para purificar
a sus súbditos mortales y sus dominios de la marcha demoníaca. Cuando un Catayano emplea este
poder el tercer ojo inunda al objetivo con un brillo luminoso, permitiendo obrar sobre él su magia
curativa. Por supuesto, cuando el P'o es el dominante el tercer ojo permite la inyección de energía
demoníaca, con los efectos perjudiciales apropiados.
Sistema (Hun): el Kuei-jin debe estar a un metro y medio del objetivo. Podrá sentir cualquier
Trastorno con una tirada de Percepción + Empatía (dificultad 6) e intentar curarlos con Carisma +
Medicina (la dificultad es la Fuerza de Voluntad del objetivo). Por cada éxito obtenido en la diagnosis
el Kuei-jin logrará un dado adicional para la cura. También es posible tratar de calmar al P'o tirando
Hun + Empatía (la dificultad es el P'o del objetivo). Un Demonio sedado no puede forzar tiradas de
Naturaleza del Fuego, Ola o Sombra durante toda una escena, aunque en este periodo la víctima
tampoco podrá emplear sus Artes o su Chi Demoníacos.
Es posible utilizar este poder sobre una zona, limpiándola de Chi contaminado. El Kuei-jin deberá
tocar el sitio corrupto y tirar Resistencia + Empatía (dificultad 8) en una tirada extendida; cada éxito
hará que un punto de Chi contaminado fluya a través del cuerpo del Kuei-jin y que se disperse
inofensivo por las Líneas de Dragón locales. Si en cualquier momento el Kuei-jin fracasa, una reacción
de Chi corrupto invadirá su cuerpo, causando tres niveles de daño agravado. Además, se deberá
realizar una tirada para evitar la Naturaleza de la Sombra.
Sistema (P'o): el Kuei-jin debe morder a su presa. El tercer ojo actuará como canalizador para el Chi
Demoníaco, que fluirá desde los colmillos hacia su víctima. Gastando un punto de Chi Demoníaco y
tirando P'o en una tirada enfrentada contra la Fuerza de Voluntad del objetivo, el atacante podrá
infectar a éste con un veneno psíquico. La víctima sucumbirá a sus ansias más oscuras y servirá
voluntariamente al Kuei-jin como esclavo. Este estado durará un día por cada éxito neto obtenido.
Sistema: (Hun): para eliminar el alma del cuerpo, el Kuei-jin debe mirar a los ojos al objetivo. Si éste
se resiste habrá que tirar Hun (dificultad 6) en una tirada extendida y lograr 3 éxitos; el objetivo se
resistirá con Fuerza de Voluntad. El éxito permitirá tirar del alma o espíritu mediante el tercer ojo. La
víctima entrará en un estado catatónico y habrá que decirle que coma, que evite el peligro, etc. El
alma de la víctima se unirá a la del Kuei-jin, que podrá proceder a su purificación. Por cada punto de
Fuerza de Voluntad gastado el Kuei-jin podrá restaurar un punto de Hun o Humanidad perdido por la
víctima. Por cinco puntos de Fuerza de Voluntad es posible intentar situar a un Kuei-jin de vuelta a su
Senda Dhármica. Esta proeza exige una tirada de Astucia + Enigmas (la dificultad es el P'o de la
víctima); si se tiene éxito, la víctima recupera el punto de Dharma perdido.
Sistema (P'o): el Kuei-jin extrae el alma de la víctima y se la entrega a su P'o "para que se
entretenga". Para ello, el Kuei-jin debe tirar P'o (la dificultad es la Fuerza de Voluntad del objetivo). El
éxito arranca el alma del cuerpo, que entra en un estado similar al anterior. No es posible emplear
este poder contra un Kuei-jin de Dharma superior al propio.
• El Kuei-jin puede limitarse a torturar al alma, lo que lleva toda una noche y marca a la víctima para
siempre (regresará a su cuerpo con un Trastorno permanente). Mientras atormenta a su presa, el
Kuei-jin podrá implantar cualquier orden deseada, llegando incluso a cambiar la Naturaleza.
• El Kuei-jin podrá devorar el alma y fundirla con la suya. Este acto cuesta inmediatamente un punto
permanente de Dharma, salvo que pertenezca al Aullido del Tigre-Diablo o se esté al servicio de un
Rey Yama. Un Kuei-jin que consume el alma de una criatura gana acceso a sus recuerdos y
Conocimientos durante un día por cada punto de P'o. La víctima morirá inmediatamente.
Un Narrador que intente añadir más profundidad a la Dirección puede influenciar a un Kuei-jin con
ella de muchas formas adicionales. Aparte de la presión del deber y las ramificaciones políticas, la
Dirección puede influenciar la suerte de un Catayano en ciertas ocasiones, como las luchas por, o
contra, su posición predestinada. Cualquiera de los sistemas que siguen pueden hacer que las
Direcciones sean elementos ligeramente más importantes en tu juego, aunque los Narradores
necesitan ser cuidadosos para no perder el equilibrio sobrevalorando la importancia de la Dirección.
• Cuando salga un "número de la fortuna" en una tirada de Hun referente al Dên, cuéntalo como si se
tratase de un éxito automático (en la tirada, no en el chequeo de iluminación). Guiado por su
• Cuando el personaje realice una tarea que no concuerde adecuadamente con su Dirección, el
Narrador puede permitir al jugador que utilice un dado extra para el asunto mientras que en uno de
los dados originales haya salido el número de la fortuna de la Dirección. Esto se debería aplicar a
acciones extendidas; el personaje no ganará éxitos automáticos en una tirada de Armas Cuerpo a
Cuerpo cuando esté castigando a un hereje si sigue el camino del Norte, pero podrá pedir la tirada
extra si estaba instruyendo a unos pupilos en las formalidades de las Cortes si se encuentra
orientado hacia el Oeste.
• Las fuerzas místicas rodean a un personaje según su Dirección. El Feng Shui y el Tzu Wei confían
directamente en los auspicios de la Dirección. Cuando realice un ritual de alguna de esas Disciplinas,
o cuando sea blanco de alguno de sus efetos, el sujeto podrá pedir un modificador de "-1" a la
dificultad a causa de las "circunstancias desfavorables", que pueden ser: que el personaje/habitación
está cubierto por el color representativo a su Dirección; que el lanzador haya realizado los ritos
apropiados un número de veces que corresponda al "número de la fortuna" adecuado, etc. En esos
casos el tiempo invertido o el coste de activar los poderes extenderá generalmente el alcance de los
rituales en vez de llevar un simple turno; interpretar el ritual debería requiere una escena completa.