Coaching de Negocios: Modelos y Ética ICF
Coaching de Negocios: Modelos y Ética ICF
Genéricas
Específicas
En esta Unidad conocerás los orígenes y evolución del coaching; realizarás el análisis de
lecturas que te permitirán distinguir los diferentes tipos de coaching que existen; te
adentrarás en el coachingde negocios a fin de identificar las competencias requeridas para
convertirse en un coach profesional dentro del ámbito empresarial; además comprenderás
de qué manera lo mencionado anteriormente otorga ventajas para facilitar la relación entre
el coach y sus empresas-clientes.
En Grecia, Sócrates empleaba con sus discípulos un método que consistía en un diálogo,
mediante el cual se llegaba al conocimiento y dado que el coach emplea como herramienta
principal la conversación, se ha considerado al método socrático como precursor del
desarrollo de esta disciplina, en tanto que a través de la indagación, por medio de preguntas,
se da paso primero a la reflexión y posteriormente, al entendimiento de las situaciones y de
las personas.
Para que conozcas un poco más sobre la evolución del coaching revisa la lectura que se
encuentra en el siguiente enlace:
Ya se ha mencionado el origen del coaching, así como las transformaciones que este ha
experimentado y la utilidad que se le ha dado, pero ¿qué es el coaching?, y ¿cuáles son sus
ventajas sobre otras disciplinas?, ¿cómo se aplica a las empresas?
Un hombre que regularmente asistía a un grupo dejó de participar en sus actividades sin
previo aviso. Después de algunas semanas, el líder del grupo decidió visitarlo. Era una
noche muy fría. Encontró al hombre en su casa, solo, sentado frente a un hogar donde ardía
un fuego brillante y acogedor. Anticipando la razón de su visita el hombre dio la bienvenida
al líder, lo invitó a sentarse junto al fuego y permaneció quieto, esperando. El líder aceptó
la invitación y, sin decir palabra, se sentó confortablemente.
En silencio contemplaba la danza de las llamas en torno de las brasas del leño que ardían.
Al cabo de algunos minutos, siempre en silencio, el líder seleccionó una de ellas, la más
incandescente de todas y la separó del resto de las brasas ardientes. Se acomodó en su silla
y permaneció callado.
El anfitrión prestaba atención a cada uno de sus actos con fascinación y quietud. Observó
así como la llama de la brasa solitaria disminuía hasta apagarse de una vez. En poco
tiempo, lo que antes era una fiesta de luz y calor ahora no pasaba de ser un carbón cubierto
de cenizas.
Ninguna palabra fue dicha desde el protocolar saludo inicial entre los dos hombres. El líder
se incorporó aprestándose a salir: Tomó entonces el trozo de carbón colocándolo
nuevamente en medio del ardiente fuego.
Casi de inmediato volvió a encenderse alimentado por la luz y el calor de las brasas
ardientes en torno a él. Ya en la puerta y antes de que el líder se retirara dijo el anfitrión:
La lectura anterior brinda la oportunidad de entender lo que un coach hace con el potencial
de la gente. El coach es aquel que se pone al servicio del otro e intenta acogerlo de una
manera amorosa; entiende el momento por el que está atravesando la persona, la invita a
permanecer con la llama encendida y sopla las brasas para que no se extinga esta llama, a
fin de que adquiera el brillo y la fuerza que le corresponde. En el ámbito organizacional, el
coaching se ha convertido en una modalidad de aprendizaje efectiva que ayuda tanto al
ejecutivo, como a su personal a mantenerse motivados para alcanzar sus metas. El coach
ayuda al líder a gestionar su liderazgo, a sostener conversaciones nutridas, profundas, con
su equipo de trabajo y en pro de la mejora común.
Es socrático
El método del coaching es socrático, es decir, por medio de preguntas y de una escucha
basada en el absoluto respeto, el coach trata de que el cliente, también llamado coachee, se
conozca a sí mismo/a, comprenda sus motivaciones personales y supere sus limitaciones,
tanto para alcanzar un objetivo como para aceptar la realidad tal cual es (Casado, 2010, p.
15).
Es a través de preguntas como el coach indaga el mundo exterior e interior del cliente,
profundiza en su conversación con éste, hasta lograr comprender su ser. Y es a través de
este conocimiento, como puede ayudarlo a mirarse a sí mismo en esa historia que plantea,
en esa problemática que lo “tiene”. El ayudarlo a observarse a sí mismo, le permite
entender con qué ojos está mirando el mundo y cuál es la mirada que requiere para mejorar
o cambiar una situación que le preocupa.
Es activo
No hay coaching si no hay acción por parte del individuo. El coach ofrece mucho más que
una conversación interesante, puesto que el proceso se va completando con la realización
de distintos hitos que ayudan a la persona a avanzar por su camino (Casado, 2010, p. 15).
El coaching invita a la reflexión. Cada pregunta es una oportunidad para que el cliente
piense en el cómo lo está haciendo, y a la vez, las preguntas del coach lo llevan a pensar
sobre el qué necesita cambiar o hacer diferente para lograr eso que desea. Al final de la
sesión, se gestiona el aprendizaje del cliente, con preguntas tales como ¿qué aprendiste de ti
en esta sesión?, ¿a partir de lo que conversamos qué sigue para ti de aquí en adelante?,
etcétera, con el fin de motivarlo en la realización de nuevas acciones para mejorar los
resultados actuales.
De acuerdo con Casado (2010) “el coaching consiste en ayudar a manejar los problemas
por sí mismo/a” (p. 15).
El coach confía en el potencial de su cliente y así se lo hace saber a lo largo del proceso de
coaching. Es el cliente el que encuentra las respuestas que está buscando a través de la
conversación. El coach no aconseja, sino que lo ayuda a creer en él mismo y se asocia con
el cliente para definir en conjunto, el diseño de acciones que puede llevarlo a conseguir lo
que está buscando.
Es un proceso de cambio
Es muy importante que se establezca una relación agradable con entre coach y coachee
para que el proceso sea un catalizador del cambio. El coach desempeña en esa relación el
rol de hincha, apoyo, socio en el proceso, que al tiempo es responsabilidad del cliente llevar
a cabo (Casado, 2010, p. 15).
Las características del coaching descritas ponen de manifiesto las ventajas de un proceso
como tal. ¿A quién no le beneficia tener el acompañamiento de un coach que además de
escucharlo, le permita reflexionar sobre su problemática, sus objetivos y lo que es mejor, lo
ayude a concretarlos?
En el ámbito empresarial, la presencia del coach como una figura externa a la organización,
le otorga ventaja a su contratación, pues es este quien de manera neutral y fuera de todo
juicio, los ayuda a mirarse como el fenómeno organizacional que son.
No solo trabaja de manera individual con el ejecutivo que le asignen, pues con este también
conversa con esa realidad o contexto que lo rodea y a partir de ello, se identifican los
cambios necesarios a realizar; las conversaciones que se tienen pendientes; el tipo de
observador que es cada colaborador, el jefe, sus pares y la cultura que respiran.
Otra de las ventajas del coaching es que se trabaja con objetivos muy concretos. En cada
sesión se lleva a cabo una conversación estructurada, lo que la diferencia de una plática de
café o entre amigos. Siempre hay un tema para trabajar y siempre se define el indicador de
éxito para el final de la sesión y, por tanto, siempre hay resultados.
Las competencias del coaching son el marco dentro del cual todo el conocimiento y
experiencia del coach es posible potenciar, en pro de un proceso transformacional que lleve
a una mejor calidad de vida a los clientes. A continuación se presenta un recurso con una
breve explicación de las 11 competencias de acuerdo con la Federación Internacional de
coaching [ICF] (s.f.).
1. Sentar las bases del coaching. (Logística de las sesiones y código de ética)
Cada sesión de coaching inicia con la definición del tema que el cliente desea
trabajar ese día. Si no hay una correcta definición del coaching es probable que no
haya una conversación de coaching como tal, ya que se correría el riesgo de estar
conversando sin un objetivo claro a lograr para el final de la sesión.
4. Presencia de coach
Tanto la escucha activa, como la presencia, son dos competencias que van muy de
la mano y están especialmente en conexión. La presencia significa que el coach le
hace sentir y saber a su cliente que está ahí para él con sus cinco sentidos,
concentrado en él, trabajando con él y para él.
5. Escucha activa
6. Preguntar poderosamente
Las preguntas que realiza el coach sobre lo que conoce de su cliente le abre
posibilidades que este no estaba viendo, con lo que enriquece su aprendizaje.
7. Comunicación directa
El coach hace uso de un lenguaje directo, con mensajes que se entienden fácilmente
y que son expresados para ayudar a su cliente a mirarse, a comprender quién es en
las historias que se cuenta sobre sí mismo o sobre los demás.
8. Crear conciencia
9. Diseñar acciones
El coach se asocia con su cliente para establecer un plan de trabajo que gestione su
responsabilidad en la concreción de esas metas que desea alcanzar.
11. Gestionar el progreso y la responsabilidad
i deseas conocer más sobre las competencias del coach revisa el siguiente video:
Ya que distinguiste las características de lo que sí y de lo que no implica la actividad del coaching
es momento de conocer los diferentes tipos de coaching que existen, lo que te permitirá estar
actualizado acerca de lo que se está haciendo con esta profesión en diferentes ámbitos. Analiza la
información del siguiente recurso.
Coaching ejecutivo
Existe una modalidad en la que el ejecutivo líder de un equipo recibe de un coach externo,
un programa de acompañamiento individual que le permite potenciar sus talentos y
gestionar de manera más efectiva su rol de líder; o bien, el mismo ejecutivo que aplica la
técnica del coaching para desarrollar personas provee de retroalimentación constructiva
para su avance.
Es recomendable la utilización del coaching por parte del directivo tanto en el desarrollo de
nuevas habilidades de sus colaboradores, como en situaciones en las que se requiere
mejorar el rendimiento o en la que existe poca motivación además de una mala
comunicación con el líder.
Coaching personal
El coaching personal, también conocido como life coaching, es similar al coaching para
ejecutivos en cuanto a la forma en la que se realiza: un proceso con determinado número de
sesiones con el fin de que el cliente alcance el objetivo que se ha propuesto.
El fin del coaching personal es el logro de la meta que se propone el coachee. Al igual que
en el coaching ejecutivo, se procurará que la meta del cliente sea desafiante, que contenga
indicadores medibles que le indiquen a éste que está avanzando. La diferencia con el
coaching ejecutivo es que, en el caso del personal, la meta que se ha propuesto el cliente
suele tener relación con su vida privada y por ello el nombre de coaching personal o life
coaching.
Es recomendable la utilización del coaching para todo tipo de objetivos que se proponga
una persona, como por ejemplo:
Cuando considera que no consigue realizar algo que sin embargo desea.
Cuando siente que no tiene más opciones.
Cuando tiene la sensación de que falta algo en su vida y no consigue llenar el vacío.
Necesita apoyo y motivación para continuar, dirigiéndose hacia donde se ha
propuesto.
No siente que nada en especial le motive y le haga esforzarse.
Quiere desarrollar alguna habilidad o competencia.
Coaching de equipos
Dentro de una organización el coaching de equipos implica el trabajo que el coach lleva a
cabo, ya sea con pares de un mismo nivel de la estructura jerárquica, o bien con áreas
completas. La finalidad de trabajar con todo un equipo es entender el funcionamiento de
ese sistema y de cómo este influye en el sistema completo.
El objetivo de este tipo de coaching es identificar las relaciones existentes entre los
integrantes de los equipos y a partir de ello, gestionar una manera más efectiva de
relacionarse y comunicarse.
Como puedes darte cuenta, aún en las diferentes modalidades de coaching, hay un punto
central en el trabajo que el coach desempeña con su cliente: se trata de hacer crecer su
potencial y mejorar sus resultados actuales, a través de un acompañamiento cercano, en
donde lo invita a clarificar sus puntos de quiebre (problemáticas) y lo ayuda a diseñar un
futuro nuevo, por medio de la identificación de las metas u objetivos que desea alcanzar y
que hoy no tiene.
En ese sentido, el coach se convierte, como lo define Wolk (2010), en su libro coaching el
arte de soplar brasas en acción, en el responsable de soplar las brasas porque con su
acompañamiento cercano ayuda al cliente a que su llama se mantenga encendida y
encuentre oportunidades en donde no las estaba viendo.
Para profundizar en este tema revisa el libro electrónico Manual de coaching , cuyos datos
para su búsqueda se presentan a continuación:
Ahora que conoces lo que es el coaching y las actividades que implica es momento de
conocer el Código de ética de la Federación Internacional de coaching (ICF), el cual es un
documento oficial definido por la ICF para establecer y regular el comportamiento de un
coach profesional.
Para profundizar en el contenido de cada una de las partes del Código de ética revisa la
información del siguiente recurso:
También puedes revisar la información sobre el Código de ética a través del siguiente
enlace:
URL: [Link]
Certificación en coaching
En la actualidad, la persona que desea formarse como coach tiene un amplio espectro de
posibilidades para entrenarse en diferentes escuelas. Cada una de ellas posee su propia
filosofía y está sustentada por una corriente teórica específica. Existen escuelas de
coaching que certifican desde el enfoque ontológico, de la gestalt, de la programación
neurolínguística, sistémico, de equipos, etc.
Los programas serios de certificación existentes en el mercado, tienen una duración
aproximada de entre 8 y 10 meses. Gracias a las ventajas tecnológicas, hoy en día los
alumnos pueden recibir sesiones tanto presenciales, como virtuales a través de las llamadas
webinars formativas en donde reciben las clases. Un programa de certificación forma
coaches capacitándolos en diversas competencias, mismas que deberán demostrar al final
del programa, a fin de poder recibir el certificado que los acredite como coaches
profesionales.
Cabe mencionar que no todo el que se certifique como coach posee una credencial de la
ICF, ya que para obtenerla, deberá someterse a los requisitos que dicho organismo estipula
y cumplir con un número determinado de horas de práctica del coaching, hacer un examen
por escirto y presentar grabaciones (audios) en donde se demuestre que el coach posee las
11 competencias que forman parte de su modelo.
Para conocer más a detalle acerca de cada una de las diferentes credenciales que otorga la
ICF revisa la información que hay en el enlace que se muestra a continuación:
[Link]
MODELOS DE NEGOCIOS
En esta Actividad de Aprendizaje conocerás las competencias básicas del coach para realizar una
intervención integral en un ámbito empresarial.
Explorarás el enfoque fundamental del pensamiento sistémico, con la finalidad de comprender el impacto de
la relación sistémica entre los comportamientos del líder y los de la organización.
Asimismo, identificarás las herramientas básicas a utilizar en la gestión efectiva del coaching de negocios.
Los temas que revisarás son los siguientes:
1. La comunicación
2. El lenguaje
3. Los accesos
4. Las emociones
5. El pensamiento sistémico
Cuando el coach realiza una intervención integral significa que hace uso de múltiples herramientas, mismas
que pone al servicio del cliente; además emplea diversos elementos, habilidades y competencias, tal como se
revisará en el recurso que se presenta a continuación.
La comunicación
Este tema dará inicio con la identificación de los elementos que favorecen el
desempeño del coach como comunicador, así como los elementos que intervienen en
el proceso.
De acuerdo con el Modelo de Gregory Bateson (1951, citado por Casado, 2010)
perteneciente a la Escuela de Palo Alto, en el fenómeno de la comunicación a cada
figura se le considera al mismo tiempo tanto emisor como receptor de la información,
todo ello dentro de un contexto en el que se produce un proceso circular de
significados. Dicho modelo se basa fundamentalmente en la conjunción entre la
neurolingüística (es decir, en los mecanismos del cerebro humano que favorecen la
comprensión) y la psicología del lenguaje.
El contexto
Casado (2010) indica que el contexto es la situación en donde se lleva a cabo la
comunicación; esto significa que el contexto es todo lo que está presente en ese
espacio en donde el cliente se desenvuelve, ya sea trabajo, hogar, círculo social y/o
familiar, etc.
En una conversación de coaching, el coach debe interesarse por conocer en qué
contexto se producen los acontecimientos de los que está hablando el cliente, para
evitar interpretaciones y conocer mejor las circunstancias de su coachee, con el
propósito de entenderlo mejor.
Barreras en el contexto
Aparecen cuando las condiciones personales de los interlocutores crean un ambiente
poco propicio para la comprensión, tales como: fatiga, aburrimiento, tensión nerviosa,
acaloramiento, malestar, etc.
En esos casos, si alguno de los anteriores comportamientos proviene del cliente, es
preferible hacer uso de la comunicación asertiva y mostrarle a este lo que el coach
observa en su comportamiento. Esta situación también podría sucederle al coach por
diversos motivos, por lo que el postergar la conversación a un próximo espacio en
donde ambas partes se hayan calmado o se sientan con ánimo adecuado, es la mejor
opción.
La oportunidad
Según Casado (2010) este punto tiene relación con el contexto, y básicamente se
refiere a que el coach debe estar altamente motivado para que la conversación
de coaching concrete su objetivo, por lo que es indispensable identificar el estado de
ánimo del cliente, ya sea para continuar con la sesión o bien para sugerirle desde el
primer momento en que percibe en su rostro, lenguaje o en su corporalidad algún
malestar, posponerla si considera que no está preparado para ella.
La retroalimentación
Como lo señala Casado (2010), en el proceso de comunicación el feedback o
retroalimentación es la información recibida del interlocutor respecto del mensaje
emitido, que puede ser verbal o no verbal.
La retroalimentación a lo largo de la conversación de coaching es un elemento clave
que acompañará todo el proceso con el cliente.
El coach profesional buscará siempre la oportunidad de brindar feedback al cliente, ya
sea de lo que ve o escucha, de la emocionalidad que se respira, etc. Al mismo tiempo
el facilitador propiciará o solicitará que el coachee lo retroalimente acerca de su
desempeño como facilitador, a fin de realizar los ajustes necesarios y que el cliente
obtenga el mayor aprendizaje de lo trabajado en la sesión.
Por tanto, el ciclo de escucha activa se completa al dar una respuesta de
retroalimentación, lo cual es la mejor manera de comunicar al cliente que se ha
comprendido su mensaje.
Como apunta Casado (2010) el feedback efectivo contempla las siguientes
características:
“Aplicable para su cliente” (p. 115). Se trata de una conducta que el cliente
puede modificar con su esfuerzo personal.
“Neutro” (p. 115). El feedback deberá ser totalmente descriptivo, sin juicios de
por medio.
“Oportuno” (p. 115). El criterio de oportunidad radica en la capacidad del
coach para darse cuenta si tanto él como el cliente se encuentran en ese
momento en condiciones favorables para que el feedback produzca un efecto
positivo.
“Solicitado” (p. 116). Un feedback no solicitado, no siempre será bien
recibido. Es mucho más efectivo, cuando este es requerido por la persona, lo
que de antemano muestra la apertura para escuchar y generar un aprendizaje.
“Objetivo” (p. 116). La retroalimentación debe brindarse a través de un
lenguaje claro y preciso. El recurrir a ejemplos de conductas específicas resulta
muy efectivo al momento de brindar feedback.
“Directo” (p. 116). Utilizar la comunicación directa, de tal forma que se
brinden ejemplos de comportamientos concretos, con los cuales la persona no
tiene duda sobre lo que se le está hablando.
“Específico” (p. 116). El feedback debe ser preciso, pues cuando es abstracto,
el cliente no dispone de datos suficientes que le permitan comprenderlo y
utilizarlo.
“Comprobado” (p. 117). El coach puede verificar el éxito de su
retroalimentación al solicitar al cliente que repita con sus propias palabras lo
que se le ha comunicado
“Constructivo” (p. 117). El feedback debe ser constructivo y alentador. Al
respecto en la práctica, un coach profesional debe ser hábil para retroalimentar
de manera balanceada, es decir, dar retroalimentación mediante comentarios
que animen al asesorado, pero sin dejar de mencionar aquello que señala las
áreas de oportunidad y/o mejora.
La escucha activa
La escucha activa es otro elemento clave para el buen desarrollo en una conversación
de coaching.
De acuerdo con la International Coach Federation (ICF) (s.f.b), la escucha activa es la
“capacidad de centrarse completamente en lo que el cliente dice y no dice, de
comprender el significado de sus palabras y de su contexto, y de ayudarlo a
expresarse” (párr. 7).
Los indicadores de dicha competencia según la ICF (s.f.a), en el
documento Competencias de coaching ICF, tienen que ver con las preguntas y
observaciones que hace el coach, las cuales están formuladas desde lo que este ha
aprendido sobre quién es el cliente y su situación.
Otros elemento implícito en las competencias del coach es la presencia y el parafraseo
de lo que escucha, a fin de clarificar el mensaje. El coach debe estar tranquilo y dar
tiempo al cliente para pensar, no puede interrumpirlo innecesariamente.
El coach no solamente escucha lo que percibe su oído, sino también lo que observa en
el cliente y que no necesariamente son palabras.
Al respecto, Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012) indican lo siguiente:
¿Qué es lo que puede escuchar el coach?
Las preocupaciones
Resume
Parafrasea
El lenguaje
La Programación Neurolingüística: meta-modelo del
lenguaje
¿Cuál es la relación entre la Programación Neurolingüística (PNL) y el coaching?
Armas y Von Ruster (2008) consideran que los recursos mentales aplicados de manera
consciente, pueden cambiar los estados emocionales, así como crear contextos más
saludables que apoyen un mejor estado de salud y una mejor calidad de vida. En el
desarrollo de su profesión como Másters en PNL, las autoras han podido confirmar que
las técnicas de la Programación Neurolingüística son muy poderosas tanto en el ámbito
terapéutico como en el coaching.
Los ejercicios de PNL están basados en la repetición, que es la manera en la cual se
generan nuevas programaciones que eliminan las que provocan conflicto al individuo.
Un coach en el desarrollo de un proceso de coaching, tiene la libertad de emplear
diversas técnicas y herramientas que favorezcan el aprendizaje del cliente. Es oportuno
mencionar que dichas técnicas son utilizadas únicamente como recursos favorecedores
del aprendizaje; sin embargo, la sesión de un coach profesional sigue la estructura
propia de la metodología de coaching, la cual se revisará a fondo más adelante,
tomando como base el modelo de competencias de la Federación Internacional
de coaching (ICF, por sus siglas en inglés).
Bandler y Grinder (2007) aseveran que la PNL es una estrategia de comunicación y
desarrollo personal. Ambos coinciden en que existe una conexión entre los procesos
neurológicos (neuro), el lenguaje (lingüística) y los patrones de comportamiento que se
han aprendido a través de la experiencia (programación). Los autores afirman que
dichos comportamientos pueden cambiarse para lograr objetivos concretos.
La PNL trabaja con un conjunto de técnicas que utilizan de manera óptima las
capacidades mentales que poseen las personas. Dichas técnicas están basadas en una
metodología que funciona sobre la estructura de fondo de la conducta, de tal manera
que se le puede modelar y modificar.
Dilts (1990, citado por Armas y Von Ruster, 2008), uno de los representantes más
importantes de la PNL, señala que toda intervención de Programación Neurolingüística
contiene tres elementos fundamentales:
Toda persona cuenta con recursos. El coach cree en las posibilidades ilimitadas
del cliente, así como en el hecho de que las personas pueden cambiar, y lograr
metas que por sí mismos no habían creído alcanzar.
Patrones de generalización
La persona asume sus experiencias como si fueran reglas generales y dejan de lado las
excepciones a la regla. Ejemplos de los llamados cuantificadores universales: siempre,
nunca, todos, nadie, etc.
Patrones de distorsión
Son interpretaciones que el individuo distorsiona acerca de algún hecho ya sucedido o
un evento por suceder, como por ejemplo: si hace mucho calor, me da insolación, mi
jefe no me habló hoy, significa que no le caigo bien.
Los accesos
En PNL, y de acuerdo con lo señalado por Bandler y Grinder (2007), las personas
captan la información a través de los diferentes sentidos (visual, auditiva, kinestésica o
sensaciones corporales y olfativa-gustativa).
Algunos individuos perciben el entorno predominantemente por alguno de los sentidos,
y es mediante este con el que se retiene lo que se ha captado y con el que
posteriormente se recuerda. Debido a lo anterior, al rememorar algo la mirada se dirige
hacia el lado izquierdo, mientras que cuando se genera un nuevo dato, la persona lleva
la mirada hacia la derecha.
Rapport: la relación
Fundamentalmente el rapport en PNL y de acuerdo con los conceptos de Casado
(2010), es definido como el encuentro de dos o más personas en un mismo contexto.
En coaching, el rapport se entiende como una conexión entre dos personas. Implica
elementos tales como el entendimiento en la relación, la sintonía con el otro a través
de gestos corporales y de palabras utilizadas. El coach entra así, de manera respetuosa
en el mapa mental de su cliente, al modelar su lenguaje verbal y no verbal.
Calibrar, tal y como lo definen Armas y Von Ruster (2008) significa “observar con
detalle la fisiología del otro, para entender qué está ocurriendo en su interior” (p. 217).
En este sentido, el proceso de calibración sugiere que observemos detalladamente a la
persona a quien deseamos calibrar. Por ejemplo, en una entrevista de trabajo o de
cualquier tipo y de manera gradual, uno de los interlocutores coloca las manos tal y
como lo hace el otro, cruza las piernas de la misma manera, etc., como si a medida
que el tiempo avanza, ambos repiten lo que el cuerpo del otro hace, lo que favorece la
sintonía entre los dos.
La calibración, descrita en términos simples, es una habilidad que puede ser usada a
favor casi en cualquier situación en donde interactuemos con otros.
Las emociones
Tal y como lo señala E. Espinal (comunicación personal, 10 de marzo, 2017) en el 1er.
Encuentro Multicultural de Mastering coaching Skills, todo coach trabaja para crear
futuro, por lo que con las preguntas que se realicen se abren futuros para los clientes.
Espinal también menciona que la emoción se hereda, y las emociones generan la
interpretación del mundo que se ve. Es enfática al reiterar que tú no eliges, hay algo
que elige por ti o cualquier individuo, hasta el momento que cambies el tipo de
observador que eres.
Elena Espinal (comunicación personal, 10 de marzo, 2017), quien es una de las
coaches más importantes de Latinoamérica, asevera que el origen de las emociones es
el tipo de relación que el individuo tiene con lo que sucede afuera (en el exterior), sin
perder de vista que también existe una relación con los juicios y con el otro. Por tanto,
la relación que hay entre los juicios propios acerca del otro, es lo que genera una
emoción.
Como lo señala Dilts (1990) en su libro Cómo cambiar creencias con la PNL, nuestras
creencias nos pueden influir, e incluso definir nuestra inteligencia, creatividad, salud y
la manera en la que nos relacionamos y sucede algo similar con las emociones.
Siempre se experimenta un estado de ánimo (emoción) porque en todo momento se
realiza una interpretación del mundo. En relación a esto, el tamaño del mundo que se
abre para otros es el mismo tamaño del propio, del que se puede ver. Se profundizará
en ello más adelante, cuando se revise el tema de inteligencia emocional y coaching.
Inteligencias múltiples
Howard Gardner (2011), psicólogo, investigador y profesor de la Universidad
de Harvard, es quien desarrolla la Teoría de inteligencias múltiples, con la que rompe el
paradigma de inteligencia única, que estaba asociado a la excelencia académica, y a
partir de ello propone diferentes tipos de inteligencias.
Gardner agrupó esta variedad de capacidades en siete diferentes tipos de inteligencia:
Motivación
La motivación, como menciona Casado (2010) se basa en ser capaces de identificar los
estados emocionales que facilitan el logro de los objetivos. Es un elemento clave
dentro del proceso de coaching, pues el coach busca motivar al cliente para que
alcance la consecución de sus metas.
En este sentido, el cliente, quien posee el mejor conocimiento de sí mismo, debe tener
un propósito en la vida, una motivación que lo lleve a buscar acciones que le permitan
alcanzar sus metas. Es ahí donde comienza la labor del coach, acompañándolo en el
proceso transformacional; lo escucha, le hace preguntas poderosas que lo ayudan a
reflexionar, a distinguir creencias o juicios limitantes y lo mejor, le permite encontrar
nuevas posibilidades de continuar con su crecimiento. El coach justo está ahí, para
ayudar al coachee a observar lo que él no ha observado de sí mismo y es, en ese
momento, cuando puede salir de la caja y convertirse en un observador diferente.
Algunas preguntas que puede realizar el coach para trabajar la motivación, pueden ser:
El pensamiento sistémico
Los sistemas y el cambio
Von Bertalanffy (1976) asevera que un principio básico del enfoque sistémico es el
reconocimiento de que el comportamiento humano es modelado por la estructura del
sistema al que pertenece, y por la posición que ocupa en dicho sistema. De tal manera,
que cuando la estructura de este cambia, es de esperarse que también cambie el
comportamiento individual. En el día a día, difícilmente las personas se dan cuenta de
cómo los sistemas a los que pertenecen, los hacen ser como son.
Con base en lo anterior, los individuos actúan de acuerdo a los sistemas sociales a los
que pertenecen, sin embargo, a través de nuestras acciones, y aunque condicionados
por estos sistemas sociales, también las personas influyen en aquellos.
La Teoría General de Sistemas, creada por Von Bertalanffy en 1937, se basa en la
percepción del mundo real en términos de totalidades para su análisis, comprensión y
actuar, en contraste al planteamiento del método científico, que sólo percibe partes de
éste y de manera aislada.
De acuerdo con Von Bertalanffy (1976) el pensamiento sistémico cuenta con las
siguientes características:
Tendencias sistémicas
Las filosofías que enriquecen el pensamiento sistémico actual, son la fenomenología de
Husserl y el existencialismo de Heidegeer, entre otros distinguidos filósofos. Ambos
autores tienen miradas que coinciden en ciertos puntos acerca de la relación estrecha
que existe entre el que observa y la realidad que observa.
Al trasladar el enfoque sistémico a la actualidad y aplicado al ámbito de las
organizaciones, se plantea una mirada interdisciplinaria que permite estudiar a la
empresa desde la comprensión de sus problemas organizacionales, a partir de sus
múltiples causas y consecuencias.
Un consultor o coach con visión sistémica, sobre todo en un ámbito empresarial, es
alguien que puede ver el funcionamiento simultáneo de cuatro niveles:
Identificar el problema
Construir un modelo que simule el funcionamiento del sistema para analizar los
problemas de raíz
¿Cuáles son los juicios de las personas que habitan ese sistema?, ¿qué
resultados están generando?
Toda vez que has conocido en esta Actividad de Aprendizaje las bases teóricas fundamentales del coaching,
así como los modelos y herramientas básicas para implementar un proceso de coaching de negocios, ha
llegado el momento de poner en práctica ¡todo lo aprendido!
El coaching en acción significa implementar una intervención integral en coaching empresarial, para ello,
profundizarás en el conocimiento del Modelo de Competencias definido por la Federación Internacional
de coaching (ICF, por sus siglas en Inglés), quien las considera dominios clave para el ejercicio de un coach
profesional, mismos que podrás combinar en la práctica junto con el Modelo Integral AQAL y el Método de los
6 pasos del coaching para el éxito de la empresa.
Los temas que revisarás son los siguientes:
1. Acuerdo de coaching
8. Gestión del progreso y la responsabilidad: medición de las acciones, sus resultados y el reenfoque
Implementar una intervención integral en coaching empresarial, requiere de hacer uso de varios modelos y
herramientas, que en conjunto, apoyan el aprendizaje del cliente.
Cuantas más distinciones tenga el coach acerca de su ámbito de competencia, en este caso, sobre su
hacer coaching, más efectivo será en ese dominio (ámbito).
Se dará comienzo al tema con el primer modelo de apoyo en una intervención de coaching: las competencias.
Incorporar en la práctica de los que se dedican a hacer coaching un modelo de competencias, optimiza el
desempeño de los coaches, pues permite llevar a un alto estándar cada una de las competencias esperadas.
Como cualquier competencia, trátese del ámbito que sea, mientras más horas de práctica se tengan, más
hábil y efectiva será la persona en la aplicación de la misma.
Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012) hacen una descripción detallada de cada una de las competencias clave
para el coach profesional, basándose en los altos estándares definidos por la ICF.
En sus orígenes el coaching, al menos el ontológico, tenía una gran base filosófica, pero también una buena
dosis de arte. Al respecto, Elena Espinal (2012, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012, p. 17)
comenta que “el arte de hacer coaching como una aspiración para los enamorados de la profesión que se
dediquen a soplar, a ser viento, las alas de los que quieren ir más lejos”, hace referencia a las personas que
poseían la habilidad innata de hacer preguntas poderosas, de ayudar a otros a ampliar su conciencia.
Sin embargo, el hacer coaching solamente se centraba en algunos espacios, no era algo generalizado;
incluso cuando el concepto se extendió al ámbito empresarial, los coaches ontológicos se ofendieron. No
obstante, la práctica de este quehacer comenzó a propagarse y hacerse cada vez más popular. Fue el arduo
trabajo de la ICF, lo que transformó un arte en una profesión, lo cual obligó a la gente que hacía coaching a
mejorar sus habilidades, y exigió a las escuelas formadoras de coaches, que elevaran sus estándares y
formaran profesionales de mayor nivel de calidad.
Es en el 2001 cuando un grupo de coaches con gran experiencia, directores y profesores de diversas
escuelas de coaching de los Estados Unidos, trabajaron y concluyeron la definición de competencias que
consideraron como las más importantes que debería tener un coach profesional. El objetivo fue generar un
modelo que guiara la formación de nuevos coaches, así como la definición de los parámetros para su
certificación. En conjunto, todo ello, otorgó mayor credibilidad a la profesión.
A continuación se abordará el coaching en acción, iniciando con el recorrido exhaustivo de una de los
elementos clave al momento de implementar una intervención integral: Modelo de Competencias ICF.
Acuerdo de coaching.
Para Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012) el acuerdo inicia desde que se cierra el contrato con el cliente.
Recomienda que el acuerdo se realice por escrito y se definan con claridad los roles de cada uno de los
participantes: patrocinador, cliente, coach, así como honorarios, duración del programa de coaching, número
de sesiones e incluso el manejo de las cancelaciones. Todo ello con la finalidad de clarificar para cada una de
las partes, sus compromisos a lo largo de la intervención de coaching.
La International Coach Federation (s.f.) define al acuerdo como la “capacidad de comprender lo que
requiere la interacción concreta de coaching y de alcanzar un acuerdo con el cliente, nuevo o
potencial, sobre el proceso y la relación de coaching” (párr. 4).
Cuando el coach inicia con la sesión, lo primero que establece con el cliente es justamente el acuerdo, pues
ello define el trabajo que el coachee requiere realizar y conseguir para esa sesión. El acuerdo es una
competencia fundamental para que pueda considerarse que se está haciendo coaching, ya que si éste no es
lo suficientemente claro y redefinido a lo largo de la sesión, lo que se consiga al término de la misma corre el
riesgo de no dejar satisfecho al cliente, o bien de no haberle proporcionado el aprendizaje requerido para su
crecimiento personal y/o profesional.
Cuando se inician las primeras prácticas de coaching, hay una tendencia a querer solucionar al cliente sus
problemas, por lo que no se dedica tiempo suficiente a explorar con profundidad qué es lo que el coachee
desea trabajar en la sesión, así como su resultado ideal al término de la misma.
Se detallarán los marcadores de comportamiento que son señalados como necesarios en el acuerdo, así
como algunos ejemplos de preguntas para explorar en la misma.
De acuerdo a Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012), un coach no demuestra esta competencia si es él quien
elige el tema a trabajar en la sesión, y no pregunta los indicadores de éxito al final de la misma.
Durante la sesión el coach trabaja fuertemente para generar un espacio de confianza e intimidad con su
cliente, lo cual propicia la apertura de este y permite que ambos experimenten, lo que en coaching se le
denomina, una danza armónica y que se refiere a que la conversación entre ambos fluye de manera natural,
en un espacio seguro para el coachee. El facilitador hace una pregunta y maneja espacios de silencio para
que su asesorado tenga tiempo de reflexionar. El cliente sabe de antemano que lo que se converse en la
sesión, se queda entre su coach y él, por lo que esta seguridad y el cumplimiento por parte del asesor para
guardar la confidencialidad del proceso, permite que la competencia se instaure de manera adecuada.
Enseguida se revisarán detalladamente los marcadores de comportamiento que la competencia señala, así
como algunos ejemplos de preguntas para conocer más acerca de la esta
Cuando un cliente se siente seguro y respetado, logra comprometerse con su proceso de coaching y muestra
apertura para hablar de cualquier tema, ya que se siente cómodo al tener la certeza de que su coach lo
apoyará y aceptará tal y como es.
La confianza es fundamental e indispensable para la relación de coaching. Se crea un espacio donde el
consultor se compromete con el proceso y el cliente, desaparecen los juicios que pueda tener sobre este y se
pone a su servicio, el coach está ahí para mostrarle cosas que no ve, confía en su potencial y lo anima a
generar nuevas acciones que mejoren sus resultados.
Escucha activa.
La International Coach Federation (s.f.) asevera que la escucha activa es la “capacidad de centrarse
completamente en lo que dice y no dice el cliente, de comprender el significado de sus palabras en el
entorno adecuado y de ayudarlo a expresarse” (párr. 7).
Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012) señalan que todas las competencias están relacionadas entre sí, tal es
el caso de la escucha activa, que está vinculada con el hecho de estar presente.
Escuchar significa callar la voz interior para poder estar plenamente enfocado en el otro, en lo que dice, en lo
que no dice y también en lo que su cuerpo y sus emociones expresan.
El coach conforme tiene más experiencia, va ganando mayores distinciones en su escucha, comparable a
equipar a su oreja con más componentes, como si estos le permitiesen escuchar mejor. Lo que en verdad
sucede, es que el facilitador se atreve a explorar todo lo que escucha y todo lo que observa, tal y como se
revisará en los ejemplos de preguntas correspondientes a la competencia.
A continuación se mostrarán con detalle los marcadores de comportamiento señalados para la competencia,
así como el tipo de preguntas para indagar al respecto.
De acuerdo con la ICF (2011, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012) señala los comportamientos el
coach debe mostrar en la competencia:
Sigue la relación de los temas que el cliente quiere trabajar y respeta sus prioridades sin intentar
imponer su propia agenda (permite que sea el coachee quien defina la dirección que quiere seguir).
Atiende y escucha las inquietudes, metas, y creencias del asesorado, relacionadas con lo que
considera que es y no es posible.
Discierne entre las palabras, el tono de voz y el lenguaje no verbal que el coachee manifiesta.
Resume y parafrasea lo que el cliente ha dicho, asegurando de esta manera la claridad y la
comprensión.
Posibilita al cliente para que este clarifique la situación sin establecer juicios ni apegos, y que de esa
manera pueda dar los siguientes pasos.
El arte de preguntar.
A esta competencia también se le conoce como preguntar poderosamente. Hacer cuestionamientos fuertes
por parte del coach, implica un alto nivel de desarrollo en las competencias de escucha activa, presencia y
comunicación directa. Goldvarg y Perel de Goldvarg (2012) señalan que preguntar poderosamente, para los
estudiantes, puede convertirse en una habilidad compleja.
Es responsabilidad del coach que durante la sesión aparezcan los temas importantes para el cliente, y
justamente esta competencia (preguntar poderosamente) puede ayudar al consultor a que el coachee vaya
descubriendo aspectos de sí mismo, que le permitan identificar el tipo de observar que está siendo en esa
historia que se está contando.
La International Coach Federation (s.f.) define el concepto de preguntar poderosamente como la
“capacidad de hacer preguntas que revelan la información necesaria, con el fin de obtener el máximo
beneficio para la relación de coaching y para el cliente”
La ICF apunta (2011, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012) que un coach muestra esta competencia
cuando lleva a cabo los siguientes comportamientos:
Realiza preguntas que ponen de manifiesto la escucha activa y la comprensión acerca del punto de
vista del cliente.
Expresa cuestionamientos que llevan a darse cuenta, al compromiso o la acción, desafiando al
coachee.
Expone preguntas que ayudan al cliente a avanzar hacia su objetivo y moverlo al futuro.
La comunicación directa muestra la habilidad del coach para expresarse con claridad, utilizando el lenguaje de
su cliente, pero también trayendo a la sesión sus propias intuiciones y observaciones acerca de este. En este
sentido, es aceptable que el facilitador le haga saber al coachee, sus hipótesis o teorías relacionados con lo
que está escuchando, sin querer tener la razón. Un elemento clave es que el coach esté dispuesto a dejar esa
teoría si el asesorado le dice que no está de acuerdo, es decir, no se aferra ni persiste en tener la razón.
Enseguida se revisarán los marcadores de comportamiento para demostrar la competencia, así como algunos
ejemplos de preguntas para tener un conocimiento a profundidad acerca de la misma.
De acuerdo con la ICF (2011, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012) aquellos comportamientos que
se espera que el coach muestre en la competencia son:
Replantea las ideas para ayudar al cliente a comprender, desde otro punto de vista, lo que quiere o
lo que no tiene claro.
Formula con claridad los objetivos del coaching, agenda de las sesiones así como el propósito de
cada una de las técnicas y ejercicios que utiliza.
Puede hacer uso de analogías y metáforas para ilustrar un argumento, o para crear una imagen
verbal.
Esta es otra de las competencias que implica para el coach experiencia y alto nivel de desarrollo en diferentes
competencias, tal como en la escucha activa, en la comunicación directa y preguntar poderosamente.
Crear conciencia lleva a identificar el quién del cliente y no solo el qué. La diferencia es que cuando
el coach realiza preguntas relacionadas con todo aquello que el coachee requiere hacer para alcanzar sus
objetivos, se refiere a que está explorando el qué. Mientras que cuando sus preguntas indagan acerca del tipo
de observador que el cliente es y la relación que tiene con esa historia que lleva a la sesión, significa que está
preguntando sobre el quién, lo cual en términos de aprendizaje para el asesorado es mucho más valioso,
pues le permite identificar aspectos de sí mismo que puede modificar a favor del logro de sus objetivos.
De acuerdo con la International Coach Federation (s.f.) la definición de crear conciencia es la “capacidad de
integrar y evaluar con precisión varias fuentes de información y de hacer interpretaciones que ayuden
al cliente a ser consciente, para obtener los resultados pactados”
La ICF (2011, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012) asevera que los comportamientos a mostrar por
parte del coach son:
Se coloca un paso adelante en relación con lo que dice el cliente al evaluar los temas que le
preocupan, y no se engancha con su historia.
Proporcional al coachee puntos de vista más amplios e inspira compromiso, para encontrar nuevas
posibilidades de acción.
Ayuda al asesorado a ver los diferentes elementos interrelacionados que condicionan sus
comportamientos (pensamientos, emociones, historia personal, entre otros).
Cuando detecta incongruencias entre lo que el cliente dice y lo que hace, se lo señala; con la
finalidad de mostrarle lo que este no está observando.
Alienta y auxilia al cliente a definir acciones que le permitan poner en práctica lo que ha aprendido.
Ayuda al coachee a explorar, tanto sus preocupaciones como sus oportunidades, y de esa forma
alcanzar los objetivos de coaching.
Cuestiona las ideas del asesorado para provocar nuevas formas de pensar.
Ofrece a su cliente puntos de vista, sin apegarse a ellos, tan solo para que este los considere.
Impulsa y ayuda al coachee para que ponga en práctica todo lo que ha trabajado en las sesiones
Estos son los marcadores o indicadores propios de la competencia, así como algunos ejemplos de
cuestionamientos para explorarla.
La ICF (2011, citado por Goldvarg y Perel de Goldvarg, 2012) asevera que los comportamientos que
el coach debe mostrar en la competencia son:
Pide al coachee, de manera puntual, acciones que lo hagan avanzar hacia sus objetivos declarados.
Ejecuta un seguimiento de las acciones a las que el asesorado se ha comprometido durante las
sesiones anteriores.
Reconoce lo que ha hecho el cliente, revisando junto a él lo que no ha realizado, y lo que se ha dado
cuenta a lo largo del periodo de coaching.
Dispone, organiza y examina con el coachee la información obtenida durante las sesiones.
Conclusiones
Como puedes darte cuenta, a través de la exploración detallada de cada una de las competencias revisadas,
así como en la aplicación de herramientas de apoyo, tal como el Modelo Integral AQAL y el Método de los 6
pasos del coaching para el éxito de una empresa, no solo el cliente aprende de sí mismo durante la
intervención, sino ambas figuras (cliente y coach) quienes cocrean un espacio fértil de aprendizaje. Lo anterior
concluye en la definición de las mejores prácticas para desarrollar habilidades de liderazgo y comunicación
que generen oportunidades de negocio.
En la práctica cotidiana del coaching la enseñanza no termina cuando la sesión finaliza, ya que lo conversado
continúa resonando en el cliente momentos después, días más tarde, lo que lo conduce de la reflexión a la
acción, motivado por lo que ahora conoce de sí mismo.
Es importante considerar que los ejecutivos o líderes empresariales, no dejan de ser personas como cualquier
otra, por ello es probable que en ocasiones deseen trabajar en sus sesiones de coaching, temas personales o
familiares, además de sus objetivos organizacionales; por lo que el facilitador debe mostrar apertura para
escucharlo. El coach deberá estar atento a que los temas personales que el coachee desea incluir en la
agenda no sean temas, que como señala la ICF, queden fuera del contexto del coaching, tales como:
depresión, bulimia, intentos de suicidio, anorexia, etc. En esos casos, tal y como lo señala el código de ética,
se deberá referir a otro tipo de especialista.
En el caso de sesiones con componente emocional, el coach deberá desarrollar la sesión de acuerdo con la
metodología aprendida: define el acuerdo, indaga, escucha activamente, realiza preguntas poderosas y se
convierte en socio de aprendizaje de su cliente, ayudándolo a definir el mejor plan de trabajo que lo dirija a la
concreción de sus metas.
Practicar los principales modelos y herramientas que se emplean en el coaching de negocios, sin duda apoya
a los líderes a interactuar de una manera más efectiva en un contexto empresarial/organizacional, en donde
existen desafíos continuos.
Ojalá que lo aprendido en esta Actividad de Aprendizaje, te resulte lo suficientemente motivador y sirva de
inspiración para perfeccionar tus habilidades y competencias al momento de implementar una intervención
integral en coaching empresarial. Recuerda que la práctica hace al maestro, así que ¡a practicar!
Para aumentar tu conocimiento acerca de cada una de las competencias de la ICF, te invito a revisar el
siguiente enlace.
[Link]
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