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Mal Presagio en la Granja Abandonada

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El Mal Presagio

Cierta vez hace yacía el tiempo olvidado, unos jóvenes viajaban dentro de un
carro y se dirigían a una granja, uno de los jóvenes lo había comprado para así
con sus amigos empezar un negocio, los jóvenes charlaban de sus vidas y de
como les iba en el trabajo y en el amor que dejaron atrás, por un futuro mejor.

Ellos se llamaban, Juan Carlos, Matías y Leo.

Ellos eran Jóvenes que veían el progreso y el futuro con perseverancia y

Entusiasmo. Algunos de ellos no tenían padres y familiares, ya que estaban

fallecidos o algunos perdidos y olvidados. La vida los había golpeado en donde

más ellos temían, solo querían vivir, pero por desgracia a uno de ellos no

tendría buena suerte. Mientras que Juan Carlos veía por la ventana de su lado

vio algo extraño y surrealista, una figura de un hombre muy largo hecha de

paja y de trigo, casi midiendo unos 3 metros de altura. Juan Carlos al ver esa

figura casi parecida a un espectro fantasmal sintió un miedo profundo y un

vació en su mente que lo dejo perplejo.

Pronto el auto tendría una falla en su mecanismo, Leo era el conductor y fue a
averiguar qué fue lo que pasó.

-¿Qué es lo que ha pasado para que sucediese esto.? Dijo Leo.

Los jóvenes se encontraban en una carretera sin rumbo y vacía.

Pronto los Jóvenes empujarían el auto para ir al menos a una estación de


combustible que estaba algo cerca, luego del incidente llegarían a la granja

La granja que compro Juan Carlos estaba en medio de la nada, totalmente


llena de polvo y con la madera casi podrida por la humedad y el sol del campo,
la imagen era casi sacada de una película de terror. Pero Juan Carlos al ver
esto decidió ver el lado bueno y animo a sus amigos para limpiarla lo antes
posible antes que anochezca.
De pronto Juan Carlos vería otra vez a el extraño ente echo de paja y trigo, ya
en lo lejos, esta vez se trataría de un señor con canas y sombrero de paja, les
preguntó que hacían y Juan Carlos rápidamente le aclaro que el era el nuevo
dueño de la granja.

El señor los observo detenidamente y les pregunto si no habían visto algo


extraño en el camino porque el viento estaba raro y los sembríos de trigo
sonaban extraños.

Al poco tiempo sucederían cosas extrañas, gritos y llantos se escucharían,


además de que verían en el moho formas de caras de humanos en las paredes
de la granja.
El señor que seguía ahí observando, les contó que tenían un mal presagio, y
era a Juan Carlos quien había visto al hombre de paja.

-Si quieres liberarte del mal presagio debes hacer un ritual que los lugareños
de aquí han creado para espantarlo, tienes que hacer un pago a la tierra.- dijo
el anciano con voz temblorosa.

Juan Carlos y sus amigos nunca habían escuchado sobre el pago a la tierra, ya
que eran costumbres que no hacían en su ciudad. El anciano les explico que
debían poner en un agujero en la tierra ofrendas como frutas, comidas, bebidas
y hasta objetos de valor para la tierra, además de presentarse y pedirles
permiso para estar ahí, de esta forma ella iba a permitirles estar en su territorio,
ya que ellos eran desconocidos para ella.

Finalmente hicieron el ritual con ayuda del anciano que les dijo que siempre
que vayan a un lugar nuevo y desconocido, deben mostrar respeto a la tierra
con estas costumbres para que el mal presagio no los persiga y puedan vivir
tranquilos.

Autor: Deyvi David De la Cruz Orellana

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