EVALUACIÓN
En todo proceso educativo se hace estrictamente necesaria la presencia de la
evaluación. Y es que esta herramienta constituye un abanico abierto tanto para los
alumnos como para los profesores, llevando a un desarrollo de las fortalezas y a
cambio en las debilidades. Cuando buscamos definirla nos encontramos con un
listado bastante amplio de información y autores. He aquí, que buscando
justamente una definición para la evaluación educativa es que llegamos a un
punto de coincidencia.
Podemos decir que la evaluación educativa es una herramienta de gran
importancia para el proceso de aprendizaje. Debido a que la educación es un
proceso largo y que la evaluación como herramienta forma parte de él, nace la
necesidad de ser no solo sistemática, sino también permanente y objetiva en la
información que recaba. Toda esa información que se pueda obtener a través de
esta herramienta ayuda a orientar al alumno a partir de la exanimación de los
resultados con respecto a los objetivos previamente planteados. Además de lo
anterior entrega evidencia de los cambios en los alumnos y del grado que han
logrado en éste. A partir de la valoración que el docente pueda dar a la realidad de
sus alumnos, después de haber reunido información útil y descriptiva, es tiempo
centrarse en un proceso de identificación, remodelación y tratamiento de datos
que construirán el camino para llegar al conjunto de actividades que conducen a
un juicio en función de criterios. Pero la genialidad de la evaluación va aun más
allá debido a que permite criticar y revisar los planes, programas y métodos con el
fin de mejorar el proceso educativo
Características de la evaluación
La evaluación es una actividad o proceso sistemático de identificación, recogida o
tratamiento de datos sobre elementos o hechos educativos, con el objetivo de
valorarlos primero y, sobre dicha valoración, tomar decisiones (García Ramos,
1989).
Entonces podemos decir que la evaluación se caracteriza por ser un proceso que
implica la recolección de información, posteriormente interpretar y contrastar de
acuerdo a ciertas instancias de referencia y patrones deseados. No basta solo con
obtener resultados de un proceso evaluativo para emitir un tipo de calificación
numérica, sino que requiere un juicio valorativo que permita al profesor tomar
decisiones pertinentes de acuerdo a cada caso o necesidad para orientar sus
acciones directamente a los requerimientos de los alumnos.
Por otra parte, se hace necesaria la diferenciación de los conceptos evaluación e
investigación. Si bien es cierto, ambos tienen muchas características en común,
sin embargo, ambos difieren en sus fines:
La evaluación es un proceso que busca información para hacer un juicio de
valor para la toma decisiones inmediatas, tomando en cuenta cada caso
particular de forma diferente, es decir, no busca la generalización.
La investigación es un proceso de búsqueda de información y generar
conocimientos generalizables, tales como conclusiones, leyes, teorías y
principios, que no necesariamente implican una aplicación inmediata.
De acuerdo con el portal chileno Red de Maestros de maestros presentado por
Edith Marlene Calderón Arévalo, las características de la evaluación son las
siguientes:
Deslindar las necesidades educativas.
Dentro del proceso interactivo están las necesidades educativas.
El maestro es quien debe valorar las necesidades educativas en
concordancia con otros docentes.
La valoración será de acuerdo a la propuesta curricular y a las
adaptaciones individuales que se requieran.
Es necesario evaluar la situación del aprendizaje del alumno.
Es necesario evaluar para conocer las necesidades educativas del alumno
y establecer la ayuda ideal.
El alumno es evaluado en clases como también la situación de aprendizaje.
La respuesta educativa que se proporciona al alumno es el programa
general.