Anatomía y Fisiología en ORL
Anatomía y Fisiología en ORL
Autores
Bárbara Castillo Ávila Laura González Gala María Consejo Ortí Verdet
Farzin Falahat Carles Heredia Linàs Gonzalo Suela Alonso
Patricia García Vicente María Marco Carmona Paloma Pinacho Martínez
Director de la obra
Fernando de Teresa Galván
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Índice
01. Recuerdo anatómico y fisiológico 05. Patología de la faringe ............................................................... 65
en otorrinolaringología .................................................................. 1 Laura González Gala y Paloma Pinacho Martinez
4.1. Recuerdo anatómico de los dientes ............................................ 56 8.1. Patología congénita .................................................................................. 94
4.2. Quistes y tumores odontogénicos ................................................ 56 8.2. Adenitis cervicales .................................................................................... 94
4.3. Patología infecciosa en cirugía maxilofacial .......................... 57 8.3. Patología tumoral ....................................................................................... 95
4.4. Patología de la articulación temporomandibular
(ATM) ................................................................................................................... 58
4.5. Anomalías congénitas de la cavidad oral ................................ 60 Anexo ................................................................................................................................. 99
4.6. Deformidades dentofaciales adquiridas ................................... 60 Gonzalo Suela Alonso y Paloma Pinacho Martínez
II
01
Recuerdo anatómico
y fisiológico en
otorrinolaringología
Este tema, como tal, aparece muy poco en el MIR. Es recomendable estudiar cada parte del mismo con aquel
que corresponda a la subespecialidad de ORL del resto de tema del manual (por ejemplo: Oído + nervio facial
+ semiología del equilibrio - Otología, tema 2).
◗ MIR 20-21, 58
Anatomía del oído externo. Un dato clínico relacionado es el sig- Nervio facial. En una parálisis facial supranuclear o central, la
no de Hitselberger: hiperestesia del pabellón y CAE ocasionada musculatura frontal está conservada, y en una parálisis nuclear o
por compresión del nervio facial por neurinomas. periférica se afecta toda la hemicara.
Anatomía del oído interno. La perilinfa baña las rampas vestibular Los conductos de drenaje de las glándulas salivales son los de
y timpánica y el espacio entre el laberinto óseo y el membranoso; Wharton (submaxilar), Stenon (parótida) y Bartolini (sublinguales).
la endolinfa baña la rampa media del laberinto membranoso.
La secreción parotídea es principalmente serosa y está estimu-
Fisiología del equilibrio. Las aceleraciones lineales se vehiculizan lada por el parasimpático del nervio glosofaríngeo (IX par). La
mediante las máculas del utrículo y del sáculo estimuladas por secreción de la sublingual es mucosa, la de la submaxilar es mix-
los otolitos; las aceleraciones angulares se vehiculizan a través ta, y ambas reciben estimulación parasimpática a través de fibras
de las crestas ampulares de los conductos semicirculares. del nervio facial (VII par).
1
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
1.1. Oído La membrana timpánica posee una capa epitelial externa ectodérmica (epi-
telio plano poliestratificado como la piel), una interna mucosa endodérmica
(de epitelio cúbico monoestratificado) y una intermedia o fibrosa, de proce-
■ Embriología del oído dencia mesodérmica.
Del oído externo (OE), el conducto auditivo externo y la capa externa de la El oído interno (OI) muestra un origen doble:
membrana timpánica se forman a partir de una invaginación del ectodermo • A partir del ectodermo cefálico se formará la placoda auditiva que dará
de la primera hendidura branquial. La mucosa de todas las cavidades del lugar al laberinto membranoso y a estructuras neurosensoriales (órgano
oído medio (OM) (trompa, caja timpánica y mastoides) deriva de una inva- de Corti, máculas de utrículo y sáculo, y crestas ampulares de los con-
ginación del endodermo de la primera bolsa faríngea. La cadena osicular y ductos semicirculares).
los músculos del OM se constituyen a partir del mesodermo del primer y • A partir del mesodermo se formará la cápsula ótica o laberinto óseo
segundo arcos branquiales (Figura 1.1 y Tabla 1.1). del OI.
Arcos branquiales
Vesícula ótica
A partir de cada uno de los arcos branquiales se origina una estructura ósea
o cartilaginosa y su musculatura e inervación correspondiente.
CAE
Receso tubotimpánico
Martillo Yunque
Oído Estribo
Ectodermo medio
Cartílago de Meckel
Endodermo Membrana Proceso estiloideo
Mesodermo timpánica
Figura 1.1. Esquema del origen embriológico del oído medio. Ligamento estilohioideo
CAE: conducto auditivo externo. I
Cuerno menor
del hioides
ORIGEN ESTRUCTURA
II
Tabla 1.1. Resumen del origen embriológico del oído. Figura 1.2. Arcos branquiales.
Facial (VII) Músculos de la expresión facial Cartílago de Reichert Ligamento del estilohioideo
Estribo Estribo
Segundo (hioideo) Estilohioideo Apófisis estiloides
Vientre posterior del digástrico Asta (cuerno) menor del hioides
Parte superior del cuerpo del hueso hioides
Glosofaríngeo (IX) Estilofaríngeo Asta (cuerno) mayor del hioides
Tercero
Parte inferior del cuerpo del hueso hioides
Rama laríngea superior Cricotiroideo Cartílago tiroides
del vago (X) Elevador del velo del paladar Cartílago cricoides
Cuarto y sexto* Rama laríngea recurrente Constrictores de la faringe Cartílago aritenoides
del vago (X) Músculos intrínsecos de la laringe Cartílago corniculado
Músculos estriados del esófago Cartílago cuneiforme
* El quinto arco faríngeo suele estar ausente; y, cuando existe, es rudimentario y no suele tener cartílago identificable.
Tabla 1.2. Estructuras derivadas de los arcos faríngeos.
2
01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
Trago Pars
tensa Annulus timpánico
Antehélix
Caja timpánica
Concha Se divide en tres pisos, que son, de arriba hacia abajo, epitímpano (ático),
mesotímpano e hipotímpano. Sus relaciones anteriores son con el orificio
Antitrago Lóbulo de la trompa de Eustaquio y con la arteria carótida interna; por la parte inferior,
con el golfo de la vena yugular interna; por la parte superior, con la fosa cra-
Figura 1.3. Anatomía del pabellón auricular. neal media y, en la posterior, con el antro mastoideo (Tabla 1.3 y Figura 1.6).
LATERAL Tímpano
El conducto auditivo externo (CAE) tiene forma de “S” itálica: S. Los dos ter- POSTERIOR Mastoides
cios internos son óseos, el tercio externo es cartilaginoso y, entre ambos,
ANTERIOR Trompa/arteria carótida interna
existe un istmo. Se relaciona con la articulación temporomandibular por
SUPERIOR Tegmen FCM (fosa craneal media)
delante, con la mastoides y la tercera porción del nervio facial por detrás, con
INFERIOR Golfo VYI (vena yugular interna)
la parótida por debajo y con la fosa craneal media por arriba. Tiene inerva-
ción sensitiva por el V par craneal, el VII par craneal (signo de Hitselberger o Tabla 1.3. Relaciones anatómicas de la caja del tímpano.
hiperestesia del pabellón y CAE ocasionada por compresión del nervio facial
por neurinomas) y, en la zona más interna, por el X par (nervio de Arnold, Martillo
Conductos semicirculares,
que media el reflejo tusígeno que aparece al manipular el CAE) (Figura 1.4). Yunque utrículo y sáculo
Nervio facial
Nervio
Estribo vestíbulo-coclear
Membrana
timpánica
CAE
Conducto Tímpano Trompa
Pabellón auricular
auditivo externo de Eustaquio
Trigémino Facial Arteria carótida
Plexo cervical X par craneal Ventana redonda Cóclea Nasofaringe
Figura 1.4. Inervación sensitiva del oído externo. Figura 1.6. Anatomía de la caja del tímpano (externo, medio e interno).
3
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Medialmente a la caja se sitúa el promontorio, que es la prominencia de la La vascularización del OM es aportada por ramas auriculares profundas de
espira basal de la cóclea. Lateralmente, está la membrana timpánica, que la arteria maxilar interna. La sangre sale a los plexos venosos pterigoideo
consta de dos zonas separadas por los ligamentos timpanomaleolares: y petroso superior.
• Pars tensa. Es la más extensa, en ella protruye el mango del martillo,
consta de tres capas y tiene el triángulo luminoso en el cuadrante La inervación simpática deriva del plexo carotídeo, mientras que la senso-
anteroinferior. rial y la parasimpática son aportadas por el VII par craneal y el plexo timpá-
• Pars flácida o membrana de Shrapnell. En la parte superior, no tiene nico-nervio de Jacobson (rama del IX par craneal).
capa intermedia fibrosa y, por tanto, es más débil, lo que la hace más
susceptible de invaginación o de retracción hacia el OM (colesteatomas).
■ El oído interno o laberinto
En el interior de la caja del tímpano, se encuentra la cadena osicular
(Figura 1.7): El OI es una estructura ósea (laberinto óseo) en cuyo interior, flotando en la
• Martillo. Consta de mango, cuello, apófisis lateral y anterior, y cabeza perilinfa, se encuentra el laberinto membranoso, que contiene en su seno
(articulación diartrodial con el yunque, incudomaleolar). la endolinfa (Figura 1.8).
• Yunque. Formado de cuerpo (articulación con el martillo), apófisis des-
cendente o larga que termina en la apófisis lenticular (articulación diar-
Conductos
trodial con el estribo, incudoestapedial) y rama horizontal o apófisis corta. semicirculares Saco endolinfático
• Estribo. Consta de cabeza (articulación con el yunque), cruras anterior membranosos Perilinfa (acueducto
y posterior, y platina (articulación sindesmótica con la ventana oval del (endolinfa) del vestíbulo)
oído interno).
Conducto
endolinfático
Trompa de Eustaquio
La trompa de Eustaquio es un conducto oseocondromembranoso que comu-
nica la caja timpánica con la rinofaringe o cavum. La musculatura peristafilina
peritubárica (tensor y elevador del velo del paladar) se encarga de abrir la
Estribo/
trompa al masticar y bostezar. Su función es la aireación de las cavidades del
ventana oval
OM y el equilibrio de presiones entre este y la presión atmosférica del exterior.
Ventana
Mastoides redonda
Utrículo
LATERAL MEDIAL
Nervio petroso menor
Yunque
Prominencia del canal
semicircular lateral
Eminencia piramidal
Membrana
timpánica Plexo timpánico
sobre el promontorio
Nervio timpánico
Figura 1.7. Esquema de la caja timpánica con la cadena osicular (martillo, yunque y estribo).
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01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
En el oído interno se pueden definir dos zonas con funciones distintas el El sáculo comunica con la cóclea mediante el ductus reuniens de Hensen
laberinto anterior y el laberinto posterior: o conducto saculococlear. Las fibras vestibulares, procedentes de máculas
de sáculo y utrículo y de las crestas ampulares de los conductos semicir-
Laberinto anterior o cóclea culares, se dirigen al ganglio de Scarpa. En este ganglio se encuentra la
primera neurona de la vía vestibular. La irrigación del OI proviene de la rama
En el laberinto anterior se distinguen tres pisos (Figura 1.9): rampa vesti- laberíntica o auditiva interna de la AICA (arteria cerebelosa anteroinferior).
bular (contiene perilinfa), conducto coclear o rampa media (contiene endo- El drenaje venoso llega al seno petroso inferior.
linfa y aloja en su interior el órgano de Corti) y rampa timpánica (con la
perilinfa, donde se introduce la guía de electrodos de un implante coclear). Líquidos del oído interno
En el oído interno existen dos líquidos: la perilinfa y la endolinffa.
Lámina
Rampa vestibular Membrana de Reissner
de los contornos • Perilinfa. Su composición es parecida al líquido cefalorraquídeo y a los
líquidos extracelulares, y es rica en sodio. Se localiza en la rampa ves-
tibular y timpánica, en el canal de Corti (donde se denomina cortilinfa)
Rampa
y entre el laberinto óseo y membranoso del laberinto posterior. Se cree
media
que penetra en el OI desde el espacio subaracnoideo a través del acue-
Membrana
tectoria Estría ducto coclear, que desemboca en la rampa timpánica.
vascular • Endolinfa. Su composición es parecida a los líquidos intracelulares, y
es rica en potasio. Baña el interior del laberinto membranoso: conducto
coclear, utrículo, sáculo y conductos semicirculares. Se sintetiza en la
Órgano estría vascular, el utrículo y el sáculo, y se reabsorbe a través del con-
de Corti
ducto endolinfático, que sale del utrículo y del sáculo y viaja en el inte-
rior del acueducto del vestíbulo, hasta llegar al espacio extradural de la
Ganglio fosa craneal posterior, donde drena a través del saco endolinfático.
espiral Membrana
Pabellón CAE res del tronco (2.a neurona) → complejo olivar superior, sobre todo
contralateral (3.a neurona) → tubérculo cuadrigémino posterior o
colículo inferior (4.a neurona) → cuerpo geniculado medial (5.a neu-
Tímpano y cadena Ventana oval rona) → radiaciones acústicas → córtex temporal.
osicular
5
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Como resumen, la Figura 1.11 muestra la disección anatómica del hueso ■ Fisiología del equilibrio
temporal y en la Figura 1.12 se repasa la anatomía del oído.
El equilibrio se basa en mecanismos reflejos (Figura 1.13) donde existen:
COG (espacio • Sistemas aferentes. Informan de la posición en el espacio: vista, labe-
Membrana
detrás del martillo) timpánica rinto posterior y sensibilidad propioceptiva.
Duramadre • Sistemas integradores de información. Son los núcleos vestibulares
fosa media Martillo
del tronco y cerebelo.
Articulación
incudoestapedial Facial • Sistema eferente. Ejerce la función del equilibrio. Consta de conexio-
Cresta nes vestibulooculares (su alteración genera nistagmo), vestibuloespina-
Ventana
oval digástrica les (su alteración produce positividad en las pruebas de Unterberger,
Canal semicircular Barany y Romberg) y conexiones con el núcleo del vago (su alteración
lateral
genera manifestaciones vegetativas).
Figura 1.11. Disección en pieza anatómica de hueso temporal
(mastoidectomía abierta en oído derecho).
Vista
Martillo Yunque
Superior
FCM
C. Am
Antro mastoideo SE Posterior
Lateral u horizontal
AA
Ganglio de Scarpa
Utrículo
VO
Sáculo
RV Nervio auditivo
Na+
RT Ganglio espiral
VY VR Na+
K+
Maxilar
ATM interna Tonos graves
CE
AICA
Parótida
CI
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01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
Es decir, el oído es uno de los sistemas aferentes de información y así Recorrido del nervio facial
indica:
• Aceleraciones lineales. Detectan las células ciliadas de las máculas del El nervio facial (Figura 1.15) está formado por dos raíces diferentes en el
utrículo y del sáculo mediante las variaciones de presión que ejercen tronco que se unen en el interior del conducto auditivo interno (CAI). Son el
los otolitos. VII par craneal (motor y parasimpático salival) y el nervio intermediario
• Aceleraciones angulares. Estimulan las células ciliadas de las cres- de Wrisberg (sensitivo y parasimpático lacrimonasal). El nervio facial es el
tas ampulares de los conductos semicirculares, mediante movimien- par craneal con el trayecto más largo dentro de un conducto óseo, llamado
tos de la endolinfa que desplaza los estereocilios, de manera que se conducto de Falopio o facial w MIR 14-15, 202 .
excita un conducto semicircular y, a la vez, se inhibe su homólogo
contralateral. Ángulo
pontocerebeloso
Conducto auditivo interno
VIII par craneal
VII par craneal (facial)
Porción timpánica
Los componentes del nervio facial (Figura 1.14) son los siguientes: 3.ª
• Fibras motoras. Estas vías inervan toda la musculatura facial, músculo
Porción mastoidea
platisma del cuello, vientre posterior del músculo digástrico y músculo
del estribo (nervio del músculo del estribo).
• Fibras parasimpáticas. Regulan la secreción salival de las glándulas
submaxilar y sublingual (nervio “cuerda del tímpano”) y la secreción
lacrimal y nasal (nervio petroso superficial mayor). Agujero
• Fibras sensitivas. Son las responsables de la sensibilidad gustativa de estilomastoideo
los dos tercios anteriores de la lengua (nervio “cuerda del tímpano”), y Rama
de la sensibilidad cutánea del área de Ramsay Hunt (concha del pabellón sensitiva
Ramas motoras faciales
auricular). Concha auricular
+ Rama frontal
1/3 ext CAE
Prominencia del canal
Yunque semicircular lateral
Glándula Rama
parótida zigomática
Cuerda
del tímpano Canal del VII par
Rama cervical
Estribo
Figura 1.15. Recorrido del nervio facial.
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
• 3.a porción, mastoidea o vertical. Se sitúa en el interior del conducto La nariz se divide, a su vez, en pirámide nasal y fosas nasales. La parte
de Falopio. Atraviesa la mastoides, junto a la pared posterior del CAE, y ósea de la pirámide nasal comprende los huesos propios y la apófisis
sale el nervio “cuerda del tímpano”. ascendente del maxilar; la pirámide cartilaginosa está formada por un car-
tílago superior o triangular y por otro inferior o alar. Las fosas nasales están
Posteriormente, el nervio facial se hace extracraneal, al salir por el orificio separadas por el septo nasal y comunican con el exterior a través de las
estilomastoideo, y da la rama sensitiva de Ramsay Hunt. En el interior de la narinas y con el cavum mediante las coanas. Se relacionan superiormente
parótida, se divide en dos ramas motoras para la musculatura facial: supe- con la fosa craneal anterior; inferiormente, con el paladar; y lateralmente,
rior o temporofacial, e inferior o cervicofacial, cada una de las cuales, a su con los senos paranasales y las órbitas (Figura 1.17 y Figura 1.18).
vez, se subdivide en más ramas.
Rama 2
frontal
1
Rama facial
(no frontal)
Núcleo dorsal 3
Núcleo ventral
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01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
Crista galli
Seno
Lámina cribiforme
Hueso nasal
Lámina perpendicular
Vómer Cuerpo
Seno
Surco nasopalatino
Cresta
Porción basilar
del hueso occipital
Cartílago del septo
Tubérculo faríngeo
Cartílago alar mayor
Conducto
lacrimonasal Cornete
superior
Seno
esfenoidal
Cornete
medio A. maxilar
interna
Locus
de
Kiesselbach
A. carótida
A. esfenopalatina externa
Meato medio Meato inferior Cornete
Seno maxilar inferior Figura 1.21. Vascularización del septo nasal.
■ Inervación
Figura 1.20. Drenaje de los senos paranasales.
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
En la faringe se distinguen las siguientes tres regiones (Figura 1.22): El drenaje linfático lo hace de los ganglios yugulares profundos y, a veces,
• Nasofaringe, rinofaringe o cavum. Llega hasta la cara posterior del de los retrofaríngeos.
paladar blando y comprende las amígdalas faríngea (adenoides) y
tubárica, la fosita de Rosenmüller, la apertura de la trompa de Eustaquio
y las coanas. ■ Inervación
• Orofaringe. Abarca desde el nivel del paladar blando hasta el borde
libre de la epiglotis e incluye las amígdalas palatinas y sus pilares, la La inervación de la faringe es la siguiente:
base de la lengua, la cara anterior del paladar blando y las valéculas. • Motora: a partir del X par craneal, salvo el estilofaríngeo, que está iner-
• Hipofaringe. Llega hasta el límite inferior del cricoides y está for- vado por el IX par, y el periestafilino externo por una rama del nervio
mada por los dos senos piriformes, la pared posterior y la región maxilar inferior.
retrocricoidea. • Sensitiva: por ramas del plexo faríngeo formado por los pares craneales
IX y X.
1.4. Laringe
Trompa
Tabique de Eustaquio
nasal En la laringe se distinguen tres regiones (Figura 1.23):
Amígdala
palatina Hueso hioides
Cuerdas vocales:
· Falsas Supraglotis
· Verdaderas
Epiglotis
Cartílago Cartílago
cricoides tiroides
Glotis
Cartílago
Nasofaringe cricoides
Orofaringe
Hipofaringe
Subglotis
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01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
deo y la cara medial de los aritenoides. Las cuerdas vocales poseen unos
dos tercios anteriores fibrosos con el ligamento vocal o tiroaritenoideo Parálisis
inferior y un tercio posterior cartilaginoso, formado por la apófisis vocal supranucleares
del aritenoides. La mucosa de la cuerda vocal no está adherida en punto
alguno al ligamento vocal, quedando entre ambos un espacio virtual lla- Parálisis
mado espacio de Reinke (Figura 1.24). Núcleo vagal nucleares
• Subglotis. Va desde la cara inferior de la cuerda vocal al borde inferior
del cricoides, llegando a la tráquea.
Parálisis
periféricas
Epiglotis Cuerdas
vocales Rama interna
Nervio
laríngeo
superior
Rama externa
Ramas
Aritenoides traqueales
Nervio recurrente
X par craneal
Comisura posterior
Músculo tiroaritenoideo medial
Cartílago tiroides
Figura 1.24. Nasofibrolaringoscopia de la laringe.
Músculo
tiroaritenoideo lateral
El esqueleto de la laringe lo constituyen los cartílagos tiroides, cricoides y Músculo
epiglótico y los dos cartílagos aritenoides. Además, la laringe está unida al cricoaritenoideo
Músculo
hueso hiodes por la membrana tirohioidea, y a la tráquea por la membrana lateral
cricotiroideo
cricotraqueal. Entre la cricoides y la tiroides está la membrana cricotiroidea
(donde se realiza la coniotomía, traqueotomía de urgencia).
Cartílago
■ Vascularización
aritenoides
■ Inervación Músculo
interaritenoideo Músculo cricoaritenoideo posterior
La laringe está inervada (Figura 1.25) por el X par craneal.
Figura 1.26. Músculos de la laringe.
La inervación de la laringe es la siguiente:
• Motora. Todos los músculos intrínsecos laríngeos están inervados por DILATAN LA GLOTIS Cricoaritenoideo posterior o posticus
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
■ Drenaje linfático • Glándulas salivales menores o accesorias. Existen entre 600 y 1.000
y se sitúan sobre todo en la mucosa oral (paladar, labio, suelo, mejillas y
Las cuerdas vocales (glotis) presentan un drenaje linfático escaso. La lengua), pero también en la faringe, incluyendo rinofaringe, orofaringe e
supraglotis drena en la cadena yugular profunda superior y media; y la hipofaringe, y laringe. Su secreción salival es mucosa.
subglotis, en las cadenas paratraqueales, mediastínicas y yugular profunda
inferior.
1.6. Recordatorio de pares
1.5. Glándulas salivales craneales
Son glándulas tubuloacinares y se dividen en dos grupos (Figura 1.27): Los nervios o pares craneales son nervios que emite el SNC directamente
• Glándulas salivales mayores (parótidas, submaxilares o submandibu- desde el encéfalo. Los axones que los forman pueden pertenecer a diferen-
lares y sublinguales). Son bilaterales y se localizan fuera de la cavidad tes tipos de neuronas, con distintas funciones, eferentes y aferentes:
oral, donde drenan por un sistema ductal: • Motor somático: movilidad de la musculatura somática estriada.
- Glándula parótida. Situada en la celda parotídea, entre fascias, se • Motor visceral: secreción glandular y movilidad de musculatura lisa
divide en lóbulo superficial y profundo, situándose entre ambos el (parasimpático y simpático).
nervio facial y sus ramas motoras. Desemboca por el conducto de • Motor especial: movilidad de la musculatura estriada derivada de los
Stenon, frente al segundo molar superior. La inervación parasimpá- arcos faríngeos.
tica secretomotora depende del IX par craneal o nervio glosofarín- • Sensibilidad somática: sensibilidad musculocutánea general.
geo. Su secreción salival es serosa, sin mucina, muy fluida; es más • Sensibilidad visceral: de las vísceras profundas.
abundante durante la deglución, donde es responsable de la mayor • Sensibilidad especial: órganos de los sentidos.
parte de la secreción salival total.
- Glándula submaxilar o submandibular. Situada en el triángulo Los pares craneales son:
submandibular, desemboca por el conducto de Wharton en el suelo 1. Nervio olfatorio: sensibilidad especial (olfacción).
de la boca, cerca del frenillo lingual. La inervación parasimpática 2. Nervio óptico: sensibilidad especial (vista).
secretomotora depende del VII par craneal o nervio facial. Su secre- 3. Nervio oculomotor: motor general (musculatura extrínseca del ojo,
ción salival es mixta, seromucosa, más espesa porque contiene salvo excepciones más abajo), motor visceral (parasimpático para la
mucina. Su secreción predomina en situación de reposo. musculatura intrínseca del ojo).
- Glándula sublingual. Está situada en el suelo de la boca, entre la 4. Nervio troclear o peripatético: motor general para el músculo oblicuo
musculatura lingual y la mandíbula. Desemboca por unos 20 conduc- superior del ojo.
tos excretores en el suelo de la boca. Posee inervación parasimpá- 5. Nervio trigémino: eminentemente sensitivo general para la mayor
tica igual que la de la submaxilar. Su secreción salival es mucosa, rica parte de la cara, órbitas, fosas nasales y cavidad oral w MIR 20-21, 58 .
en mucina. Secreta saliva en reposo. Motor especial (musculatura masticatoria, músculo del martillo).
Glándula parótida
• (Stenon, frente a 2.º molar superior)
• Secreta el 30% en reposo,
pero aumenta con la estimulación
• Secreción serosa. Sialoadenosis
• Más frecuentes los tumores
(la mayoría benignos)
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01. Recuerdo anatómico y fisiológico en otorrinolaringología · ORL
6. Nervio abducens o motor ocular externo: motor somático para el 11. Nervio accesorio o espinal: motor somático para trapecio y esterno-
músculo recto lateral del ojo. cleidomastoideo.
7. Nervio facial: motor especial para musculatura mímica facial, vientre 12. Nervio hipogloso: motor somático para la musculatura lingual.
posterior del digástrico, músculo del estribo y estilohioideo; motor vis-
ceral para secreción mucosa, lacrimal y salival (glándulas submaxilar y En la Tabla 1.5 se detallan las características de los pares craneales que
sublingual). Sensitivo general para el conducto auditivo externo, sensi- se han revisado.
tivo especial para gusto de 2/3 anteriores de la lengua.
8. Nervio vestibulococlear: sensibilidad especial (audición y vestibular). Es importante recordar que la inervación simpática (a diferencia de la
9. Nervio glosofaríngeo: motor general para el músculo estilofaríngeo, parasimpática) no acompaña a ningún par craneal desde su salida. Las
sensibilidad especial para gusto de 1/3 posterior de la lengua, sensibili- fibras simpáticas se originan en la médula espinal a nivel torácico, hacen
dad visceral para glomus carotídeo, sensibilidad general para la faringe. sinapsis en el ganglio cervical superior y de ahí alcanzan su destino, en
10. Nervio vago: motor visceral para buena parte del cuerpo (nervio para- ocasiones acompañando los tramos terminales de algunos pares (II, III, IV
simpático principal), motor somático para la musculatura laríngea, sen- y VI para el ojo, IX para la parótida; en el resto de casos los axones discu-
sibilidad somática para la faringe y la laringe. rren por su cuenta).
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Sobre la anatomía del oído medio: ¿Cuál de las siguientes estructuras no forma parte de la
supraglotis?
1) La articulación incudoestapedial está formada por el martillo y el
estribo. 1) Las valéculas.
2) La articulación incudomaleolar está formada por el martillo y el 2) La epiglotis.
estribo. 3) La banda ventricular.
3) El orden de transmisión del sonido en el oído medio es: membrana 4) El seno piriforme.
timpánica, martillo, yunque, estribo, ventana oval.
RC: 4
4) El estribo se apoya en la platina a nivel de la ventana redonda.
14
02 Otología
Este es el principal tema de la asignatura. Tienes que tener el tema 1 como referencia anatomofisiológica y
estudiar en profundidad toda la patología tanto coclear como vestibular.
◗ MIR 23-24, 61 ◗ MIR 18-19,31 ◗ MIR 14-15, 141; MIR 14-15, 143
◗ MIR 22-23, 1; MIR 22-23, 65; ◗ MIR 17-18, 125; MIR 17-18, 127 ◗ MIR 13-14, 212; MIR 13-14, 213;
MIR 22-23, 66; MIR 13-14, 214
◗ MIR 16-17, 105; MIR 16-17, 113;
◗ MIR 21-22, 66; MIR 21-22, 67 MIR 16-17, 114 ◗ MIR 12-13, 140; MIR 12-13, 143
◗ MIR 19-20, 56-CG; MIR 19-20, 74 ◗ MIR 15-16, 209; MIR 15-16, 210
Exploración clínica. La otoscopia es el principal método de diag- En la otitis media aguda, a diferencia de la otitis externa, es
nóstico en la patología de oído externo y medio. importante el tratamiento antibiótico sistémico.
Exploración radiológica: radiología simple (en desuso salvo para La mayoría de los colesteatomas son adquiridos primarios. Habría
valoración de implante coclear), TC (para oído medio), RMN que pensar en ellos ante otorrea fétida.
(para oído interno, nervio facial, conducto auditivo interno y fosa
La otitis media crónica cursa con hipoacusia progresiva y episo-
posterior).
dios de otorrea sin otalgia.
Exploración funcional de la audición: diapasones (Rinne positivo,
La mastoiditis es la complicación más frecuente de las otitis medias.
Rinne negativo y Weber); audiometría tonal (hipoacusia de trans-
misión e hipoacusia neurosensorial); audiometría verbal (hipoa- La otoesclerosis produce hipoacusia de transmisión, pero puede
cusia de transmisión e hipoacusia neurosensorial); otoemisiones cursar con hipoacusia mixta o neurosensorial.
acústicas (prueba de cribado de hipoacusia en neonatos); PEA/
PEE (estudian toda la vía auditiva hasta el tronco); impedancio- La presbiacusia puede ser causa de hipoacusia neurosensorial
metría (valora el funcionamiento de la trompa y la elasticidad del típica, progresiva y bilateral en personas de edad avanzada.
complejo timpanoosicular).
La causa más frecuente de hipoacusia infantil son los defectos
Las otitis externas bacterianas se caracterizan por dolor; las genéticos aislados.
micóticas presentan prurito/picor.
La meningitis es la causa más frecuente de hipoacusia neurosen-
En la otitis externa maligna se produce necrosis de tejidos adya- sorial posnatal.
centes y parálisis de pares craneales (VII, pares bajos).
Se debe llegar al diagnóstico etiológico de las diferentes causas
La miringitis bullosa produce ampollas hemorrágicas en la mem- de vértigo periférico mediante los datos en la historia clínica.
brana timpánica que no se deben confundir con una otitis media.
Ante todo traumatismo craneoencefálico con síntomas relacio-
Si no se drenan los hematomas y abscesos del pabellón auricular nados con el oído, se debe descartar una fractura de hueso tem-
puede suponer una pericondritis y dejar como secuela la “oreja poral mediante otoscopia y TC.
en coliflor”.
La parálisis facial periférica se diferencia de la central no solo por
La otitis serosa produce hipoacusia, pero no otalgia; otoscopia la afectación motora de la rama superior, sino también porque,
con niveles hidroaéreos. en la periférica, se asocian otros síntomas no motores (disgeusia,
algiacusia, hiposialia).
15
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Acumetría o diapasones
Permite un diagnóstico cualitativo sobre el tipo de hipoacusia. A través
de la acumetría o el uso de los diapasones, podemos llevar a cabo la
prueba de Rinne y la prueba de Weber, tal y como vamos a estudiar a
continuación.
Figura 2.1. Otoscopia normal. El mango del martillo “apunta hacia
la nariz del paciente” si estamos mirando al paciente de perfil,
lo que nos permite saber si es un oído derecho o izquierdo.
En este ejemplo se trata de un oído derecho.
Normooyente
100% discriminación
16
02. Otología · ORL
− +
Descartar falso Rinne − : en cofosis oye por el otro lado
• R. estapedial (–)
NORMAL,
• Paracusias
OTOESCLEROSIS
H. CONDUCCIÓN • Escotoma de Carhart
AT: gap óseo-aéreo
Mejor − +
en tonos graves
el enfermo AV: inteligibilidad igual
pero aumenta el umbral OMA
Mejor
−
- (otitis media aguda)
ósea
NORMAL (simuladores) − +
RINNE WEBER Indiferente AT: ósea = aérea TIMPANOMETRÍA OTOTUBARITIS
AV: inteligibilidad normal
Las curvas sugieren
Mejor
+ −
aérea H. NEUROSENSORIAL +
Mejor AT: caen ambas vías
el sano en tonos agudos DISRUPCIÓN OSICULAR
AV: inteligibilidad peor
−
- +
OTITIS SEROSAS
El signo de Rinne es positivo (VA mejor que VO) en individuos normales o Si es una hipoacusia bilateral y simétrica, puede no lateralizarse. En una
con hipoacusia perceptiva. persona normal, no se lateraliza (es indiferente) (Figura 2.4).
El signo de Rinne es negativo (VO mejor que VA), en individuos con hipoacu-
sia de transmisión. Puede observarse un falso Rinne negativo en hipoacusia
perceptiva profunda unilateral (cofosis unilateral) (Figura 2.3).
17
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Las audiometrías permiten un diagnóstico cualitativo y cuantitativo, al estu- El estímulo son sonidos de frecuencias conocidas sin armónicos (tonos puros
diar umbrales auditivos (es la mínima intensidad a la que es audible un estí- entre 125-8.000 Hz), de intensidad variable, tanto por VO (umbral óseo) como
mulo auditivo, pero es una prueba subjetiva, ya que quien señala su umbral por VA (umbral aéreo). Lo normal es que VA y VO se superpongan (Figura 2.5).
de audición es el paciente).
En la hipoacusia perceptiva se afectan y descienden ambas vías, y más en
La intensidad de un estímulo se mide en decibelios y en la prueba se evalúa frecuencias agudas (Figura 2.6). En la hipoacusia transmisiva se altera la
la percepción auditiva en sonidos de diferentes frecuencias. VA, sobre todo en frecuencias graves, y la VO se mantiene, generándose una
diferencia o gap entre ambas (Figura 2.7). En las hipoacusias mixtas se puede
Los tipos de audiometría son los que se desarrollan a continuación. apreciar tanto componente de pérdida transmisiva como neurosensorial.
kHz kHz
0, 25 0, 5 1 2 3 4 6 8 0, 25 0, 5 1 2 3 4 6 8
0 0
10 10
20 20
30 30
40 40
50 50
dB 60 dB 60
70 70
80 80
90 90
100 100
110 110
120 120
Figura 2.5. Audiometría en paciente normooyente (nomenclatura internacional: oído derecho en amarillo, oído izquierdo en azul).
Los umbrales normales se consideran por encima de 20-30 dB (el paciente oye a intensidades menores que esa).
125 250 500 1.000 2.000 4.000 8.000 125 250 500 1.000 2.000 4.000 8.000
0 0
10 10
20 20
Nivel sonoro en dB HTL
Nivel sonoro en dB HTL
30 30
40 40
50 50
60 60
70 70
80 80
90 90
100 100
110 110
120 120
–10 –10
0 0
10 10
Nivel sonoro en dB HTL
Nivel sonoro en dB HTL
20 20
30 30
40 40
50 50
60 60
70 70
80 80
90 90
10 10
110 110
120 120
125 250 500 1.000 2.000 4.000 8.000 125 250 500 1.000 2.000 4.000 8.000
18
02. Otología · ORL
19
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Los tonos puros comprendidos entre 70-100 dB por encima del umbral
OMS auditivo, o de 60 dB para el caso de ruidos blancos, disparan este arco
reflejo (cóclea → nervio auditivo [VIII PC] → núcleo auditivo del tronco →
–300 –200 –100 0 100 200 300
núcleo motor facial [VII PC] → nervio facial → músculo del estribo), gene-
Figura 2.8. Curvas de impedanciometría. Recuerda que la “curva plana” rando una contracción del músculo del estribo, que aumenta la impedancia
de la OMS es patognomónica. timpanoosicular, que es registrada por el impedanciómetro.
OMA: otitis media aguda; OMS: otitis media secretora.
FACTORES DE RIESGO
FACTORES DE RIESGO
Baño en piscina, uso de bastoncillos, cuerpo extraño, diabetes mellitus
Clínica
OTOSCOPIA
Hifas negruzcas o blanquecinas CAE eccematoso Edema del CAE, Forúnculo en CAE Afecta a pares craneales
reagudizaciones secreción Otorrea persistente
serosa purulenta Tejido de granulación
Aspergillus niger, Candida
fumigatus característico
Pseudomonas aeruginosa Staphylococcus aureus
Dermatitis seborreica
NO TOCAR P. aeruginosa,
Limpiar y aspirar, Cuidados locales, en varones diabéticos
Corticoides tópicos NO MOJAR
alcohol boricado, cloxacilina oral y drenaje VSG, Tc-99, Ga-67*
antimicóticos tópicos NO MOJAR Gotas ciprofloxacino
Ciprofloxacino i.v.
o gentadexa
o ceftazidina i.v. + gotas
(rara vez: ciprofloxacino v.o.)
6 sem. (hospitalario)
20
02. Otología · ORL
Tabla 2.2. Preguntas frecuentes. El tratamiento es con cloxacilina o amoxicilina-ácido clavulánico por vía
oral y mupirocina o bacitracina tópica. Si fluctúa, se debe aplicar un drenaje
Pericondritis del pabellón auricular y en ningún caso se debe manipular.
Las situaciones que preceden a la infección del espacio subpericóndrico Otitis externa difusa bacteriana
son muy variadas e incluyen traumatismos, otohematoma infectado, que-
maduras, heridas quirúrgicas y congelación, entre otras. Inicialmente, el Es una dermoepidermitis de la piel del CAE, producida por bacterias
pabellón está enrojecido y edematoso, y luego se forman abscesos sub- gramnegativas (P. aeruginosa, la más frecuente) y S. aureus. Se ve favore-
pericóndricos que, si persisten, necrosan el cartílago (“oreja en coliflor”). cida por factores que modifican el pH del CAE, como el baño en las piscinas
(otitis del nadador), erosiones y limpieza del CAE con bastoncillos, entre
El tratamiento debe ser precoz, con antibióticos que cubran a Pseudo- otros. Cursa con otalgia intensa, signo del trago positivo y ocasional otorrea
monas aeruginosa (ciprofloxacino, aminoglucósidos) y drenaje del absceso escasa muy líquida w MIR 19-20, 74 . En la otoscopia se ve edema del con-
con vendaje compresivo (Figura 2.10). ducto que puede llegar a ocluirlo, produciendo hipoacusia (Figura 2.11).
Erisipela
Es una dermoepidermitis del pabellón y de la región preauricular, roja,
caliente y con bordes elevados, y cursa, además, con adenopatías satéli-
tes, fiebre y malestar general. La puerta de entrada son las heridas en la
piel. La provocan estreptococos del grupo A y Staphylococcus aureus.
21
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Otomicosis
Es una infección del CAE por hongos, principalmente Aspergillus spp. ● La otitis externa maligna no es tumoral (pese al nombre). Se debe
y Candida, favorecida por empleo prolongado de antibióticos, manipula- pensar en ella ante una persona diabética con parálisis de pares
ciones, entrada de agua y otitis externas bacterianas previas. Cursa con craneales y otalgia con supuración y trago positivo inicial. Otra en-
prurito intenso y otorrea densa, grumosa y blanquecina. En la otoscopia se fermedad del diabético que cursa con alteración de pares craneales,
ven, además, las hifas de color blanquecino en el caso de Candida albicans en este caso los motores oculares, es la mucormicosis, que suele
(Figura 2.12), y negruzcas si se trata de Aspergillus niger. cursar con úlceras negruzcas en el área nasal.
Miringitis bullosa
Es una infección por Mycoplasma pneumoniae, que afecta a la membrana
timpánica, en el contexto de una infección respiratoria por Mycoplasma. Una
variante es la miringitis ampollosa hemorrágica, causada por el virus de la gripe.
■ Patología traumática
del oído externo
Figura 2.12. Otomicosis por Candida albicans.
Otohematoma
Otitis externa maligna o necrotizante
Consiste en la aparición en el pabellón auricular de una colección hemática
Se trata de un cuadro causado por P. aeruginosa, poco frecuente, pero muy subpericóndrica tras un traumatismo (Figura 2.13).
grave, con una mortalidad cercana al 10-20% w MIR 16-17, 105 . Es típico
de ancianos diabéticos y de inmunodeprimidos. Inicialmente, afecta al CAE,
y produce otalgia intensa y otorrea persistente que no mejora con los tra-
tamientos habituales.
22
02. Otología · ORL
Si las heridas son menores de 2 cm, se realizará sutura directa; si la pérdida Requieren tratamiento quirúrgico si son sintomáticas.
es mayor, precisará injertos. En arrancamientos o avulsiones del pabellón,
si han transcurrido menos de 3 horas, se llevará a cabo la sutura del frag- Fístulas auriculocervicales
mento, la heparinización y la cobertura antibiótica.
Se producen por un defecto de fusión entre la primera hendidura y el
Al reconstruir toda herida del pabellón auricular, debe evitarse dejar cartílago primer arco branquial. Son más raras y el orificio fistuloso aboca en el
descubierto por el riesgo de pericondritis que ello conlleva (Figura 2.14). CAE o en el pabellón, bajando hacia el cuello en relación con la parótida
y al nervio facial; se sitúan alrededor del ángulo mandibular, siempre por
encima del hueso hioides. Cuando se infectan, producen tumoración infla-
matoria debajo del ángulo mandibular y otorrea en el CAE.
■ Patología tumoral
del oído externo
Tumores benignos
Los más frecuentes son los osteomas del CAE, que se localizan, sobre todo,
en la unión timpanoescamosa, próximos al tímpano. Se diferencian de las
exostosis en que estas suelen ser múltiples.
Tumores malignos
Los del CAE son más raros que los del pabellón auricular, pero tienen peor Figura 2.15. Atresia congénita de pabellón auricular y CAE.
pronóstico, ya que su diagnóstico es más tardío. Los más frecuentes son el
carcinoma epidermoide y el epitelioma basocelular.
■ Patología obstructiva
El tratamiento se basa en la extirpación con márgenes suficientes y la
del conducto auditivo externo
posterior reconstrucción. En el carcinoma epidermoide con metástasis
ganglionares, se debe realizar vaciamiento ganglionar. Los melanomas del
pabellón auricular suponen tan solo el 5-15% de los melanomas de todo el En el conducto auditivo externo puede aparecer la siguiente patología
organismo. obstructiva: tapones de cerumen, tapones epidérmicos y cuerpos extraños.
23
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Tapones de cerumen La obstrucción tubárica crónica (disfunción tubárica) provoca una falta de
aireación del oído medio y una hipopresión mantenida en dicha cavidad, que
Son la causa más frecuente de hipoacusia de transmisión. El cerumen que origina un trasudado seroso de aspecto claro (otitis serosa) (Figura 2.16).
producen las glándulas ceruminosas y sebáceas del tercio externo del CAE
(zona cartilaginosa) queda acumulado y retenido en el conducto. Esta situa-
ción es más frecuente en los conductos estrechos y si se usan bastoncillos.
Tapones epidérmicos
En este caso, lo que se acumulan son descamaciones epidérmicas en el
tercio interno del CAE, que se adhieren y resultan difíciles de extraer.
Figura 2.16. Otitis media serosa (OMS) del oído derecho. Se observa
Cuerpos extraños una burbuja de aire en el cuadrante anterosuperior.
Casi siempre, los pacientes que tienen cuerpos extraños son niños. Pueden Si persiste esta situación, hay un aumento de glándulas mucosas, que
ser asintomáticos, pero si se impactan, ocasionan otalgia e hipoacusia. La secretan un exudado denso, opalescente, no purulento (otitis mucosa).
extracción bajo control otoscópico es el tratamiento de elección.
Es una patología propia de niños (causa más frecuente de hipoacusia
de transmisión en niños entre 2-6 años, afecta al 10% de los niños en
2.3. Patología del oído medio edad preescolar) debido a la hipertrofia adenoidea y a que, en la edad
infantil, la trompa de Eustaquio es disfuncionante por ser horizontal, más
En el oído medio pueden aparecer las siguientes patologías: corta y carecer de porción ósea. También es más frecuente en casos de
malformaciones velopalatinas y en el síndrome de Down.
y el drenaje del oído medio y, si es unilateral, se debe descartar siempre en varones adolescentes
un angiofibroma y en adultos un cáncer de cavum con la exploración
endoscópica nasal de la rinofaringe w MIR 21-22, 67 .
Las alteraciones de la ventilación y el drenaje del oído medio son las
siguientes: Las manifestaciones clínicas incluyen sensación de taponamiento ótico,
hipoacusia de transmisión, chasquidos con la deglución y autofonía, pero
Ototubaritis no hay otalgia ni otorrea; aunque es frecuente que curse asintomática,
sobre todo en niños, y que se recupere espontáneamente sin tratamiento.
La obstrucción tubárica transitoria por procesos rinofaríngeos genera En la otoscopia, el tímpano está íntegro, pero retraído y opaco, con niveles
una hipopresión en el oído medio que produce hipoacusia transitoria, hidroaéreos y burbujas en caja; en los casos crónicos, tiene un aspecto
con sensación de taponamiento y de autofonía. En la otoscopia se ve una azulado (blue-drum). En niños, puede encontrarse algo hiperémica por la
retracción timpánica. ocupación mucosa, e incluso abombada, pero es siempre afebril. La timpa-
nometría es característicamente plana.
El tratamiento se realiza con descongestionantes nasales (vasoconstric-
tores hasta 5 días [p. ej., oximetazolina], si se prolonga su uso generan efecto Para el manejo, se emplea el mismo tratamiento que para la ototubaritis
rebote, y a largo plazo corticoides tópicos [p. ej., budesonida], que no tienen (vasoconstrictores y corticoides nasales, lavados, antiinflamatorios), añadiendo
efectos sistémicos ni secundarios), lavados nasales y antiinflamatorios. corticoterapia oral sistémica en ocasiones más antihistamínicos y ejercicios de
ventilación tubárica (maniobras de Valsalva, hinchar globos por boca o nariz).
La persistencia de la alteración de la ventilación se denomina disfunción
tubárica, y predispone a numerosas enfermedades del oído medio que se Si existe hipertrofia adenoidea obstructiva con hipoacusia de transmisión,
explican en los siguientes epígrafes. episodios de OMA de repetición o síndrome de apnea obstructiva del sueño
(SAHOS) asociados, se realiza una adenoidectomía. Si persiste la ocupación
Otitis media seromucosa/serosa/ de moco, se lleva a cabo una miringotomía con colocación de drenajes
secretora o con derrame transtimpánicos en los cuadrantes inferiores, sobre todo en los casos de
hipoacusia de transmisión marcada.
Este tipo de otitis es la inflamación del oído medio en la que existe una
colección de líquido (retención de moco en la caja timpánica), en ausencia A pesar del tratamiento, pueden quedar como secuelas áreas de timpa-
de síntomas y de signos de infección piógena aguda. noesclerosis, otitis adhesiva y retrasos en el lenguaje por hipoacusia.
24
02. Otología · ORL
■ Otitis media aguda dosis altas de amoxicilina; y, en los pacientes alérgicos a β-lactámicos, se
emplean macrólidos (claritromicina). Cuando se ha producido la perfora-
La otitis media aguda (OMA) es una infección aguda bacteriana (produce ción timpánica, es posible añadir antibioterapia tópica con corticoterapia
retención de pus en la caja timpánica) de la mucosa que tapiza las cavida- (polimixina B + trimetoprim + dexametasona). En niños con OMA recurren-
des del oído medio y que, en condiciones normales, es estéril (Figura 2.17). tes, puede estar indicada la miringotomía con inserción de drenajes trans-
Suele ser una infección monobacteriana, y los gérmenes más habituales son timpánicos y la adenoidectomía.
Streptococcus pneumoniae (35%), Haemophilus influenzae (25%), Moraxella
catarrhalis (13%) y Streptococcus pyogenes (4%). Hoy día, se experimenta En OMA complicadas y en inmunodeprimidos, también está indicada la
una frecuencia creciente de bacterias productoras de β-lactamasas. miringotomía.
Existen dos grandes formas clínicas: la otitis media crónica simple, supura-
● Los gérmenes de la OMA son los mismos que los productores de
tiva o benigna y la otitis media crónica colesteatomatosa o colesteatoma.
la sinusitis, es decir, S. pneumoniae, H. influenzae, M. catarrhalis y
S. pyogenes (por orden de frecuencia). Lo cual es lógico si se piensa
que todo está comunicado mediante la trompa de Eustaquio.
Otitis media crónica simple, supurativa
o benigna
Es la inflamación crónica y recidivante de la mucosa del oído medio en
El tratamiento se lleva a cabo mediante antibioterapia sistémica empí- la que, a diferencia del colesteatoma, no hay osteólisis de sus paredes.
rica de amplio espectro que cubra gérmenes productores de β-lactamasas. En la otoscopia aparece una perforación central (respeta el annulus) y
suele existir lesión de la cadena osicular, sobre todo de la rama larga del
Según las guías clínicas, el tratamiento de elección es la amoxicilina a dosis yunque (timpanoesclerosis). En la TC de peñascos destaca la presencia de
elevadas. En general, si el paciente sufre habitualmente OMA de repetición una mastoides ebúrnea con ausencia de erosiones en las paredes óseas, a
o no responde en las primeras 48 horas, se usa amoxicilina-clavulánico con diferencia del colesteatoma.
25
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Su principal causa es la existencia previa de una perforación timpánica, como • Colesteatoma congénito. Es muy raro, aparece en niños sin perfo-
secuela de una OMA o de un traumatismo, y la disfunción tubárica contri- ración timpánica ni antecedentes de infección ótica previa. Son muy
buiría a la cronificación del proceso. Los episodios de infección y otorrea se agresivos y recidivantes. Se cree que se originan a partir de restos
relacionan habitualmente con la entrada de agua en el oído o con infecciones embrionarios ectodérmicos en el interior del hueso temporal.
del área rinofaríngea. • Colesteatoma yatrogénico. Se produce tras la realización de una ciru-
gía de oído medio (timpanoplastia) en la que se produce la invaginación
En general, suelen estar producidos por gérmenes saprófitos del CAE de los injertos hacia la caja timpánica con la correspondiente introduc-
(Pseudomonas y otros gramnegativos, S. aureus) y del tracto respiratorio ción de piel y desarrollo del colesteatoma.
superior. Otras causas son barotraumatismos, traumatismos directos (por
uso de bastoncillos) o indirectos sobre el pabellón auricular, o colocación ● Clínica
de drenajes transtimpánicos previos.
El colesteatoma cursa con otorrea crónica, típicamente fétida y persistente,
El tratamiento durante la fase activa supurativa se realiza con antibiotera- a pesar del tratamiento médico. La hipoacusia suele ser intensa por las
pia local y/o sistémica, y en la fase de remisión, tras 3-6 meses sin otorrea, graves lesiones de la cadena osicular.
puede ser quirúrgico (mediante timpanoplastia). Con ello se pretende realizar
una reconstrucción timpánica y de la cadena osicular, aunque, a diferencia del Puede aparecer cualquiera de las complicaciones, tanto intratemporales
colesteatoma, el tratamiento quirúrgico no es imprescindible (Figura 2.18). como intracraneales, de las otitis medias. Son muy típicas las fístulas del
conducto semicircular lateral, que deben sospecharse ante la aparición de
clínica vertiginosa y que se confirman con el signo de la fístula. La otoscopia
es la exploración más importante en el diagnóstico de un colesteatoma, y
en ella se observará una perforación timpánica marginal en la región
atical con escamas blanquecinas en el oído medio.
26
02. Otología · ORL
● Tratamiento ● Mastoiditis
El tratamiento es siempre quirúrgico, mediante timpanoplastia con mas- La mastoiditis supone no solo la existencia de una infección en mastoides,
toidectomía abierta (Figura 2.21) o cerrada (conservando la pared poste- sino de una afectación ósea con osteólisis. Constituye la complicación
rior del CAE) y ulterior reconstrucción timpanoosicular funcional auditiva. más frecuente de la OMA, sobre todo suele preceder al resto de las com-
plicaciones intratemporales y es más frecuente en niños.
El objetivo del tratamiento será, ante todo, evitar la aparición de complica-
ciones y no mejorar la audición. La rehabilitación de esta se puede intentar En la mastoiditis se describen dos fases:
en el mismo acto quirúrgico o, en un segundo tiempo, tras la estabilización • Mastoiditis aguda coalescente. Se produce reabsorción de los tabi-
de la caja timpánica. ques óseos de las celdillas y se forma una gran cavidad infectada. En
la clínica hay persistencia de los síntomas de la otitis, con otorrea en
aumento y aparece dolor, edema y eritema retroauricular que se incre-
menta a la presión, con fiebre y malestar general. En la otoscopia se
puede ver un abombamiento de la pared posterosuperior del CAE. En la
radiología simple y en la TC, se observa opacidad y destrucción ósea
mastoidea w MIR 22-23, 65 .
• Mastoiditis exteriorizada (absceso subperióstico). Puede tener varias
localizaciones:
- Lateral o externa. Es la más frecuente (50% de las mastoiditis).
Cursa con la formación de un absceso retroauricular que desplaza el
pabellón hacia delante (signo de Jacques) y se fistuliza a la piel retroa-
uricular o a la pared posterior del CAE (fístula de Gellé). (Figura 2.22).
- Inferior o de la punta de la mastoides. Puede provocar el absceso
de Bezold, de localización cervical, entre el esternocleidomastoideo
Figura 2.21. Colesteatoma de oído derecho. Timpanoplastia y el digástrico, con tortícolis.
con mastoidectomía abierta.
Timpanoesclerosis
Se trata de una secuela de procesos otíticos de repetición. Ocurre en el
10% de las otitis medias crónicas simples. Consiste en una degeneración
hialina del colágeno, con formación de placas de calcio en la mucosa del
oído medio, sobre todo alrededor de la cadena osicular y del tímpano, lo
que produce una hipoacusia de transmisión importante.
Es una mastoiditis con destrucción ósea del ápex petroso o punta del
Las complicaciones de las otitis medias se pueden clasificar en dos grupos: peñasco. Se manifiesta por el síndrome de Gradenigo, es decir, otorrea
intratemporales (las más frecuentes) e intracraneales (las más graves). asociada a dolor retroocular (por neuralgia del trigémino) y diplopía por
afectación del VI par craneal. Manifiesta alto riesgo de complicación intra-
Complicaciones intratemporales craneal. La TC de peñascos y la RMN con contraste son las pruebas más
de las otitis medias fiables para su diagnóstico.
Las complicaciones intratemporales de las otitis medias son: mastoiditis, Su tratamiento es antibiótico, similar a la mastoiditis, y se puede realizar
petrositis, laberititis y parálisis facial. una mastoidectomía ampliada al ápex petroso.
27
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Puede estar causada por una OMA, con o sin mastoiditis, sobre todo en En la Tabla 2.4 se resumen las principales características de los distintos
niños, que tienen un conducto de Falopio dehiscente. En estos casos, la ins- tipos de otitis.
tauración es brusca, y precisa antibioterapia y miringotomía. Sin embargo,
la causa más frecuente de parálisis facial otógena es el colesteatoma Conviene recordar que casi todas las complicaciones de las otitis medias
(aparece en el 1% de los colesteatomas). Este produce erosión del con- crónicas (Figura 2.23) requieren tratamiento quirúrgico.
ducto de Falopio en su segunda porción. Es un cuadro de instauración más
lenta, y precisa antibioterapia y cirugía precoz con revisión del nervio facial.
■ Otoesclerosis
Conviene recordar que es un tipo de parálisis facial periférica, con afecta-
ción de toda la hemicara. La otoesclerosis es una osteodistrofia de la capa media encondral ósea
de la cápsula laberíntica, que sufre un proceso de maduración en dos
Complicaciones intracraneales fases: otoespongiosis (fase activa en la que se forma hueso esponjoso
de las otitis medias muy vascularizado) y otoesclerosis (fase final inactiva con formación de
hueso mineralizado).
Estas complicaciones se producen por la aparición de una solución de
continuidad entre la mastoides y la duramadre de fosa media, que aloja al Aunque aproximadamente se puede demostrar una otoesclerosis histoló-
lóbulo temporal, o hacia la duramadre de fosa posterior, donde se aloja el gica en el 10% de la población blanca, lo cierto es que solo en el 1% cursan
cerebelo y debemos sospecharlas en pacientes con antecedentes otológi- con síntomas. En el 80% de los pacientes, el foco otoescleroso se localiza
cos y meningismo, disminución del nivel de consciencia o focalidad neuro- en la ventana oval, y produce una fijación de la parte anterior de la
lógica. Por orden de frecuencia, son las siguientes: platina del estribo. Se trata de una enfermedad que muestra predilección
• Meningitis otógena (S. pneumoniae y H. influenzae). por la raza blanca (0,5-2%), el sexo femenino (2:1), y que empeora con el
• Abscesos subdural, extradural y cerebral. embarazo. La herencia es autosómica dominante con expresividad variable.
Inflamación de la trompa Niños, catarros de vía aérea Autofonía, taponamiento Membrana timpánica Vasoconstrictores
Ototubaritis de Eustaquio superior, disfunción tubárica ótico deprimida y corticoides tópicos,
lavados nasales
Pseudomonas en CAE Heridas en CAE, piscinas, Otalgia con trago positivo Edema de CAE Ciprofloxacino tópico
Otitis externa
eccemas con supuración transparente (+ oral si es grave)
S. pneumoniae (= sinusitis) Otitis media serosa, Otalgia con trago negativo, Hiperemia timpánica Amoxicilina oral/macrólidos.
Otitis media
disfunción tubárica, catarro supuración. En niños, fiebre (colección), supuración/ Añadir tópico si supura
aguda
y sinusitis otorragia + perforación
Moco en caja timpánica Ototubaritis, disfunción Autofonía, taponamiento, Membrana timpánica Vasoconstrictores
tubárica chasquidos. En niños puede ambarina con niveles y corticoides tópicos,
Otitis media
doler, pero no produce fiebre hidroaéreos. En niños, algo lavados nasales, corticoides
serosa
enrojecido sistémicos, ejercicios
Valsalva
C. albicans, A. niger Otitis externa previa, Otalgia, prurito Hifas blancas (Candida), Antimicótico tópico
Otomicosis abuso antibioterapia, negras (A. niger) (azoles tópicos)
inmunodepresión
Miringitis M. pneumoniae, virus Neumonía viral, catarro Otalgia Ampollas hemorrágicas Sintomático + antibioterapia
bullosa de la gripe gripal en membrana timpánica tópica
Pseudomonas Diabetes, inmunosupresión Otalgia, supuración, Esfacelos en CAE, Quinolona i.v. 6-8 semanas
Otitis externa
esfacelos, parálisis del par osteólisis (TC)
maligna
craneal/facial
Perforación crónica central Otitis media aguda previa, Supuraciones, hipoacusia Perforación central, No mojar el oído,
Otitis media traumatismos de transmisión timpanoesclerosis (ausencia timpanoplastia (opcional)
crónica simple cadena a veces).
TC de peñascos sin osteólisis
Presencia de piel en la caja Disfunción tubárica, otitis Supuración fétida, Perforación atical con Timpanoplastia
timpánica, perforación atical media aguda de repetición, hipoacusia, parálisis facial, escamas y pólipos centinela, siempre. Evitar recidiva,
Colesteatoma perforación simple, complicaciones temporales erosión. reconstrucción audición
congénita, yatrogénica y cerebrales TC agresividad/RMN difusión secundaria
si existen dudas
28
02. Otología · ORL
Intratemporales Intracraneales
• Mastoiditis: • Meningitis
− Abombamiento pabellón auricular
• Abscesos: subdural, extradural, cerebral
− Lisis ósea celdillas mastoideas
− Drenajes transtimpánicos
− Absceso de Bezold (punta de mastoides-ECM)
• Petrositis:
− Mastoiditis + pares craneales
• Parálisis facial:
Suele debutar entre los 20-30 años de edad, con hipoacusia de transmisión pobre y no está indicada la estapedotomía/estapedectomía. En caso de bila-
progresiva y acúfenos de carácter bilateral en el 80% de los casos. Los sín- teralidad con hipoacusia marcada grave neurosensorial en ambos oídos, se
tomas vestibulares son menos frecuentes (inestabilidad más que vértigo) puede plantear el implante coclear como método de rehabilitación auditiva.
y no hay otalgia ni otorrea. Pueden aparecer las llamadas paraacusias de
Willis (se oye mejor en ambientes ruidosos) y de Weber (resonancia de la
propia voz y se oye peor al masticar).
29
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Aparece otalgia aguda con acúfenos e hipoacusia (sensación de tapona- Los métodos diagnósticos de elección son la RMN y la arteriografía. La gam-
miento). En la otoscopia se ve un tímpano enrojecido y retraído, a veces magrafía con octreotida (análogo sintético de la somatostatina) tiene una
con derrame serohemático en caja e incluso perforaciones timpánicas. elevada sensibilidad (casi el 95%) para descartar la existencia de segundos
tumores en cualquier parte del cuerpo.
El tratamiento es con antiinflamatorios, analgésicos y vasoconstricto-
res nasales. En casos persistentes, en los que se repiten estos episodios Si bien todos los paragangliomas poseen gránulos neurosecretores, ape-
por disfunción tubárica, puede estar indicada la miringotomía con coloca- nas el 1-3% tienen actividad clínica detectable (secretores de adrenalina).
ción de drenajes transtimpánicos. Se recomienda el estudio de noradrenalina y sus metabolitos en orina
de 24 horas como parte de la planificación quirúrgica. En caso de con-
Traumatismos timpanoosiculares firmarse, el paciente deberá ser pretratado con α-bloqueantes y β-blo-
queantes (labetalol).
Pueden ser directos (bastoncillos, extracción de cuerpos extraños) e indi-
rectos (blast injury por exposición a una onda expansiva de muy baja fre- Su tratamiento es quirúrgico, con embolización previa (48 horas), lo que
cuencia que produce, en primer lugar, una onda positiva que se amortigua, disminuye significativamente el sangrado intraoperatorio; la radioterapia se
y luego una negativa, que es la que ocasiona las lesiones). Producen per- reserva para extirpaciones incompletas y para cuando exista una contrain-
foraciones timpánicas, luxaciones o fracturas osiculares e, incluso, daño dicación quirúrgica.
laberíntico. El paciente refiere otalgia y otorragia, con hipoacusia de trans-
misión y acúfenos. Carcinoma epidermoide
del oído medio
El 90% de las perforaciones timpánicas cierran espontáneamente en un
plazo de 3-6 meses; si no es así, puede realizarse cirugía (miringoplastia), Es muy infrecuente y se origina en el límite entre el CAE y el oído medio,
cerrando la perforación con un injerto autólogo. sobre todo en pacientes ancianos con otitis medias crónicas.
Produce otalgia fuerte, otorragia y parálisis facial (puede parecer una OMC
■ Patología tumoral del oído medio simple, pero llama la atención el fuerte dolor crónico, no habitual en las
OMC simples ni en las colesteatomatosas).
En el oído medio podemos encontrarnos dos patologías: un paragan-
glioma, tumor glómico o quemodectoma yugulotimpánico y un carcinoma Su pronóstico es malo, a pesar de la cirugía amplia (petrosectomía total)
epidermoide. y de la radioterapia.
30
02. Otología · ORL
30
■ Ototoxicidad
Son alteraciones transitorias o definitivas de la función coclear o vestibular,
provocadas por fármacos o por sustancias no farmacológicas:
• Cocleotoxicidad. En un principio, aparece un acúfeno agudo y con-
tinuo; luego, hipoacusia perceptiva bilateral y simétrica, con caída en
4.000 Hz
tonos agudos. Vía ósea
Vía aérea Trauma acústico
• Vestibulotoxicidad. Es más frecuente la inestabilidad que el vértigo, ya
que son lesiones bilaterales. Figura 2.25. Hipoacusia neurosensorial por traumatismo acústico
bilateral crónico con escotoma en 4.000 Hz.
Producen ototoxicidad los siguientes:
• Aminoglucósidos (sobre todo, en pacientes con función renal alterada).
De predominio coclear (lesión de células ciliadas externas): neomicina, ■ Hipoacusias infantiles
amikacina, kanamicina y dihidroestreptomicina (el más ototóxico). De
predominio vestibular (lesión de células tipo I de crestas ampulares y Afecta a 0,77/1.000 recién nacidos vivos, y el 80% de los casos comienzan
máculas): estreptomicina y gentamicina (utilizada en el tratamiento de en el primer año de vida. Pueden ser prelocutivas o prelinguales (antes de
la enfermedad de Ménière). la adquisición del lenguaje, en menores de 2 años), perilocutivas o perilin-
• Antineoplásicos. Fundamentalmente, cisplatino y carboplatino (cocleo- guales (entre 2-5 años de edad) y poslocutivas o poslinguales (después de
tóxico), con lesiones similares a los aminoglucósidos en el órgano de Corti. adquirir el lenguaje, mayores de 5 años). Cuanto más intensa y precoz sea
• Diuréticos de asa. Dañan la estría vascular y, por tanto, la cóclea: furo- la pérdida auditiva, mayor será la repercusión en el aprendizaje del lenguaje.
semida (lesiona también el vestíbulo) y ácido etacrínico.
• Antipalúdicos derivados de la quinina. Son cocleotóxicos irreversibles. Según el momento de presentación de las distintas causas de hipoacusia,
• Eritromicina intravenosa en altas dosis, vancomicina y salicilatos se clasifican en prenatales, perinatales y posnatales (Tabla 2.5).
(AAS) en dosis elevadas, son cocleotóxicos reversibles.
• Urea. En la insuficiencia renal, produce hipoacusia fluctuante. Aproximadamente, el 60% de las hipoacusias muestran una base genética.
Las anomalías que presentan son de dos tipos:
• Anomalías genéticas. El momento de la aparición clínica de la hipoa-
cusia varía desde el nacimiento (congénita) hasta bien avanzada la
adolescencia.
● Muchos de los fármacos ototóxicos terminan en –ina: gentami-
• Anomalías adquiridas. Las infecciones TORCH conforman la etiología
cina, neomicina, amikacina, estreptomicina, vancomicina, aspirina,
más frecuente en el período prenatal. La meningitis bacteriana es la
quinina…
causa más habitual de hipoacusia neurosensorial posnatal. La parotiditis
lo es de hipoacusia neurosensorial unilateral en el niño o el adulto joven.
31
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Las malformaciones congénitas de oído están presentes en, aproxima- No obstante, en algunas comunidades autónomas, el cribado auditivo neo-
damente, el 20% de los pacientes con pérdida neurosensorial congénita; la natal se realiza con PEATC, ya que las OEA no pueden descartar la existen-
mayoría se deben a la interrupción en la formación del laberinto membra- cia de neuropatía auditiva y, por tanto, retrasan el diagnóstico de hipoacusia
noso durante el primer trimestre del embarazo, por un defecto genético, congénita de esta etiología. Los PEATC pueden dar falsos positivos, que se
teratogénico externo o exposición a radiaciones. confirmarán con la maduración y el crecimiento del niño (Figura 2.26).
CAUSAS PRENATALES
OEA ± PEATC* (48-72 H NACIMIENTO)
Aisladas (75%):
• Autosómicas recesivas (80%)
• Autosómicas dominantes (18%)
• Ligadas al cromosoma X (2%) Si positivo o factores de riesgo
Asociadas a otras malformaciones (25%):
• Síndrome de Usher tipo I: displasia cocleovestibular
completa y retinitis pigmentaria
Genéticas (60%) • Síndrome de Pendred: bocio difuso e hipotiroidismo. * Repetición al mes y seguimiento
Mutación de un gen del cromosoma 7 en consultas especializadas de hipoacusia infantil
• Síndrome de Alport: glomerulonefritis y alteraciones
oculares: ligado al cromosoma X
* Según comunidades autónomas
• Síndrome de Waardenburg: distopia cantorum,
heterocromía del iris, nariz ancha y canas Figura 2.26. Esquema de cribado auditivo neonatal.
• Síndrome de Refsum: displasia cocleosacular,
polineuropatía y ataxia con retinitis pigmentaria
Infecciones (TORCH) El tratamiento consiste en el empleo de prótesis auditivas, si existe reserva
Ototóxicos coclear útil, o mediante la orientación hacia implantes cocleares, en las
Adquiridas (40%) Radiaciones sorderas bilaterales perceptivas neurosensoriales severas y con integridad
Enfermedades metabólicas maternas
de la vía auditiva retrococlear (demostrada mediante RMN) (Figura 2.27,
Hábitos tóxicos maternos
Figura 2.28 y Figura 2.29).
CAUSAS PERINATALES
Hipoxia, prematuridad
Hiperbilirrubinemia
La rehabilitación debe llevarse a cabo lo más temprano posible para adqui-
Infecciones rir un lenguaje y desarrollo intelectual adecuados, idealmente en torno al
Traumatismo craneal primer año de vida (prelocutivamente) w MIR 14-15, 143 .
CAUSAS POSNATALES
Infecciones (meningitis, encefalitis, parotiditis, sarampión)
Otitis media crónica
Ototóxicos
Cribado y tratamiento
de las hipoacusias infantiles
Es imprescindible hacer el diagnóstico de sordera antes de los 2 años de
vida y, si es posible, dentro de los primeros 9 meses, para evitar trastornos
del lenguaje al tratar precozmente dichas hipoacusias.
32
02. Otología · ORL
Por su importancia, conviene centrarse en el estudio y el manejo del SVA; Un paciente con vértigo periférico referirá mareo con sensación de giro de
para el estudio en la consulta, se deben aplicar los conocimientos que se objetos y acompañado de un cortejo vegetativo más o menos florido, no
exponen a continuación, pero con la ventaja de no tener que manejar la tendrá pérdida de consciencia ni focalidad neurológica.
situación desde la urgencia, pudiendo recurrir al estudio con pruebas de
imagen con las que no se cuenta en Urgencias (RMN, arteriografías…), A continuación, se desarrolla la exploración del nistagmo, reflejos vestibu-
pruebas vestibulares, interconsultas entre especialidades, tratamientos loespinales, maniobra oculocefálica y test de desviación ocular.
empíricos o audiometrías.
Alteraciones del equilibrio
Estudio del síndrome vestibular agudo
Las alteraciones del equilibrio son las siguientes:
El síndrome vestibular agudo se define como un vértigo de aparición
brusca, de más de 24 horas de duración con síntomas acompañantes (náu- ● Alteraciones del reflejo vestibuloespinal
seas o vómitos, inestabilidad, nistagmo e intolerancia a los movimientos).
Las pruebas de equilibrio son: Romberg (de pie, con los pies juntos), marcha
El objetivo del estudio del SVA es discernir, en el cuarto de Urgencias, con ojos cerrados (Babinski-Weil), marcha simulada (Unterberger) e índices
entre un cuadro vestibular periférico y central, ya que un paciente mal de Barany (brazos extendidos e índices extendidos), todas ellas con los ojos
diagnosticado puede ser dado de alta y fallecer en su domicilio sin haberse cerrados para eliminar la información visual.
detectado los signos de alarma de origen neurológico. La principal duda
diagnóstica en un SVA, por tanto, es diferenciar entre una neuritis vestibular En el vértigo periférico, aparece en todas estas pruebas, tras un período
(periférico) y un ictus de fosa posterior (central). de latencia, una desviación hacia el lado de la lesión vestibular en concor-
dancia con la fase lenta del nistagmo, a diferencia del vértigo central, en el
El diagnóstico topográfico y etiológico de las alteraciones del equilibrio se que no existe período de latencia y donde las desviaciones corporales son
obtiene, en un 80% de los casos, mediante la historia y la exploración clínica. sin regla fija, irregulares, atáxicas y, habitualmente, no concordantes con la
Al ser el equilibrio un sistema de conexiones complejo, se requiere el domi- fase lenta del nistagmo.
nio de diversas maniobras exploratorias para estudiarlo adecuadamente.
● Alteraciones del reflejo vestibuloocular
Anamnesis y exploración clínica (nistagmos)
La anamnesis es esencial en el diagnóstico del vértigo. Los trastornos pue- Los nistagmos son movimientos involuntarios y repetitivos de los ojos y se
den manifestarse como vértigo (sensación ilusoria de movimiento, gene- deben explorar en las distintas posiciones del globo ocular, con fijación de la
ralmente giratorio) y acompañarse de síntomas motores (desequilibrio, mirada y usando gafas de Frenzel (de 20 dioptrías) para suprimir la fijación. Se
nistagmo) o vegetativos (náuseas, vómitos, hipotensión, bradicardia, hiper- puede registrar y cuantificar la intensidad del nistagmo mediante electronis-
peristaltismo). tagmografía o videonistagmografía, analizando la velocidad de la fase lenta.
33
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Los tipos de nistagmo más importantes son los siguientes: Es unidireccional (bate en un solo sentido, independientemente de la posi-
• Nistagmos fisiológicos. Entre ellos se encuentran el de mirada ción de la mirada); lo habitual es que se trate de un nistagmo vestibular
extrema, de fatiga de la mirada, de enfoque, optocinético y por estímulo destructivo (por hipofunción del laberinto afectado) y se dirija hacia el lado
rotatorio o térmico (prueba rotatoria y prueba calórica). sano y, con mucha menor frecuencia, que sea un nistagmo vestibular irrita-
• Nistagmos patológicos. Pueden ser espontáneos o provocados tivo (por hiperfunción del laberinto afectado, como en la laberintitis serosa)
(Tabla 2.6): y se dirija hacia el lado enfermo w MIR 15-16, 209 .
- Espontáneos. Pueden tener origen vestibular periférico o central
(Figura 2.30). Entre ellos distinguimos el de fijación, direccional, de El nistagmo vestibular espontáneo central es por desinhibición y bate
rebote, pendular, disociado. hacia el lado de la lesión.
- Provocados, como el nistagmo de posición o posicional estático,
posicional dinámico, cervical, por agitación cefálica y neumático En la maniobra/impulso oculocefálica o de head thrust (prueba de Hal-
(signo de la fístula). magyi-Curthoys o Head Impulse Test) (Figura 2.31), el paciente ha de
mirar detenidamente a la nariz del examinador, mientras este realiza rota-
VÉRTIGO PERIFÉRICO VÉRTIGO CENTRAL ciones de la cabeza del paciente, rápidas, de corta duración y en el plano
ARMÓNICO DISARMÓNICO
del lado del canal semicircular que se explora. Si el reflejo vestibuloocular
Unidireccional: horizontal Vertical u horizontal puro
u horizontorrotatorio está intacto, el paciente será capaz de mantener la fijación del objeto (la
nariz del examinador) mientras se realiza la maniobra.
Aumenta al mirar al lado No tiene relación
Nistagmo que bate con el componente rápido
espontáneo Aumenta al inhibir No aumenta con gafas En los casos de hipofunción vestibular unilateral, las rotaciones cefálicas
la fijación ocular de Frenzel se diirigen hacia el lado lesionado. Desencadenan una sacada correctora
Simétrico, con latencia y fatiga Puede ser asimétrico, al terminar el movimiento de la cabeza, es decir, los ojos se mueven más
no tiene latencia ni se fatiga lentos que la cabeza y, por tanto, es posible ver su movimiento al terminar
Latencia: 0-40 s (media 8 s) No tiene latencia el movimiento cefálico, que será de dirección contraria al movimiento de
Agotable, duración < 1 min Puede persistir. la cabeza. Por ejemplo, un paciente con un déficit vestibular derecho pre-
No agotable sentará una sacada correctora con los giros de la cabeza hacia la derecha,
Fatigable tras sucesivas No fatigable, se repite y viceversa. Es una prueba de fácil realización y con una sensibilidad de
Nistagmo maniobras
posicional detección del lado lesionado alta, especialmente en hipofunciones vesti-
Dirección fija al lado sano Dirección cambiante bulares graves.
Reversible; al sentarse se invierte No reversible
Gran intensidad de los síntomas: Intensidad variable. En los SVA de origen central, la maniobra oculocefálica (HIT) es normal, está
vértigo, náuseas, etc. Poco cortejo vegetativo intacta; si el SVA es de origen periférico, la maniobra oculocefálica está
Tabla 2.6. Nistagmos patológicos w MIR 22-23, 61 . alterada.
34
02. Otología · ORL
A B C
Figura 2.31. Maniobra oculocefálica descrita por Halmagyi. El paciente debe mantener la mirada fija en un punto central
y colocar la cabeza hacia un lado (A). Girar bruscamente la cabeza y llevarla a la línea media (B). Observar si aparece
un nistagmo de recolocación (maniobra alterada) o el paciente consigue mantener la mirada en el centro (maniobra normal) (C).
En la Tabla 2.7 se resumen las características del SVA periférico y del SVA • Prueba rotatoria. El estímulo comporta rotaciones que producen acele-
central. raciones angulares con corrientes endolinfáticas, que estimulan ambos
conductos semicirculares horizontales, produciendo un nistagmo rota-
EXPLORACIÓN SVA PERIFÉRICO SVA CENTRAL torio que sigue la dirección del giro. Sirve para valorar la función ves-
Otoscopia Normal o alterada Normal tibular bilateral y la existencia de compensación en caso de patología
Normales (posible Normales o alterados unilateral.
hipoacusia en Ménière Cefaleas +++
Pares craneales
o parálisis facial periférica
en Ramsay Hunt) Prueba del impulso cefálico cuantificada o video Head Impulse Test
(vHIT) (Figura 2.32 y Figura 2.33). Permite realizar la prueba clínica del
Acumetría Normal o alterada Normal o alterada
impulso cefálico mediante una microcámara de vídeo de alta velocidad y,
Reflejos Lateralizan al lado Gran inestabilidad con la ayuda de giroscopios integrados y un sistema de registro, comparar
vestibuloespinales patológico
(Romberg, Barany, la velocidad del movimiento ocular con el de la cabeza.
Unterberger)
Maniobra Alterada Normal En pacientes con patología, la respuesta del reflejo vestibuloocular frente
oculocefálica (HIT)
a un movimiento cefálico se retrasa, por lo que es necesaria una sacada
Horizontorrotatorio Características varias correctiva (semejante a la fase rápida del nistagmo) para reposicionar el
Nistagmos (reflejo
armónico y congruente con alteraciones
vestibuloocular) ojo hacia el objetivo que se está mirando. En muchos casos esta sacada es
de dirección/ritmo
visible al ojo desnudo pero puede pasar inadvertida cuando ocurre durante
Cortejo vegetativo Presente marcado Presente pero más leve
el movimiento de la cabeza (sacadas “cubiertas” o covert-saccades) y no
Incómoda, pero puede Ataxia, gran inestabilidad, después de este (sacadas “descubiertas” u overt-saccades).
Marcha
desplazarse por sí mismo no se puede incorporar
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
300 300
Velocidad angular (grados/s)
El área bajo la curva (ganancia) del movimiento ocular Aparición tardía (luego de completado
es mucho más baja que la del movimiento cefálico el movimiento) de sacadas correctivas
–100 –100
0 50 100 150 0 50 100 150
Tiempo (milisegundos) Tiempo (milisegundos)
Síndromes vestibulares periféricos Respecto a los hallazgos demográficos, el vértigo relacionado con migraña
ocurre a cualquier edad, con un promedio de presentación entre 36-45 años, y
A continuación vamos a ver los principales síndromes vestibulares periféri- más frecuente en mujeres (3:1), pudiéndose observar un componente familiar.
cos, que se resumen en la Figura 2.34.
Los criterios de migraña vestibular definida son los siguientes:
● Vértigo migrañoso o migraña vestibular • Síntomas vestibulares episódicos.
• Historia actual o previa de migraña.
En un concepto amplio, se define como todo vértigo o mareo causado o rela- • Uno de los siguientes síntomas migrañosos durante dos o más ataques
cionado con la migraña o el mecanismo migrañoso. Al igual que la migraña, de vértigo: dolor de cabeza migrañoso, fotofobia, fonofobia, aura visual
el diagnóstico de vértigo migrañoso se realiza ante todo sobre bases clíni- u otro tipo de aura.
cas, por lo que la historia clínica sigue siendo el elemento más importante. • Otras causas fueron descartadas por estudios apropiados.
VÉRTIGO
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02. Otología · ORL
La mayoría son idiopáticos, pero puede haber antecedentes de trauma- Hay que tener en cuenta que si se produce afectación del canal semicir-
tismo craneal, cirugía de oído previa, laberintitis o neuritis vestibular. Es cular superior o lateral, se realizan otras maniobras de diagnóstico y de
más frecuente en ancianos. reposición (< 10% de los casos).
Oído interno
Canalicular
45º
45º
90º
5. Volver a situar
al paciente
en la posición inicial
37
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
● Síndrome de dehiscencia del canal calórica será al principio normal, pero, con el tiempo, aparecerá hipoex-
semicircular superior o síndrome de Minor citabilidad calórica.
• Acúfenos. Pueden ser premonitorios, porque aparezcan o aumenten de
El síndrome de dehiscencia del canal semicircular superior (DCSS) se intensidad antes de la crisis de vértigo, aunque al final se harán constantes.
caracteriza por crisis de vértigo inducidas por sonidos de alta intensidad (signo • Hipoacusia neurosensorial coclear con reclutamiento positivo y con
de Tullio) o por incrementos de presión en el oído (signo de Hennebert). Clínica- curva plana, que afecta a todas las frecuencias, o incluso ascendente,
mente, los pacientes con DCSS presentan vértigo provocado por sonidos de alta haciéndolo más a las graves. Al inicio, es fluctuante: crece junto con
intensidad (> 85 dB) como bocinas, alarmas o disparos. Además, las maniobras la crisis de vértigo y mejora tras ella, pero en estadios avanzados de
que aumentan la presión del oído medio o intralaberíntica (estornudar, toser o la enfermedad, se hace constante. El test del glicerol será positivo
levantar objetos pesados) también pueden inducir sensación vertiginosa. (mejoría auditiva tras aplicar glicerol).
• Sensación de plenitud en el oído durante la crisis.
En relación con los síntomas auditivos, estos pacientes suelen presentar
autofonía. La audiometría muestra hipoacusia de transmisión para frecuencias El tratamiento del episodio agudo se realiza con sedantes vestibulares
graves del oído afectado. El examen con otoscopio es completamente normal. y antieméticos. El tratamiento fisiopatológico de mantenimiento pretende:
• El control del vértigo (disminuir la frecuencia y la intensidad de las crisis
Para el diagnóstico de este síndrome, además de los exámenes auditivos de vértigo). Es eficaz.
y vestibulares, es fundamental solicitar un estudio de imágenes con TC • El control del acufeno. Es relativamente eficaz.
de oídos. • El control de la hipoacusia. No es eficaz.
En cuanto a su tratamiento, el síndrome de DCSS puede manejarse con La mayoría de los pacientes se controlan mediante dieta hiposódica y/o
medidas farmacológicas o de rehabilitación para aminorar los síntomas diuréticos (acetazolamida e hidroclorotiazida). En pocos casos de enferme-
vestibulares, o con una intervención quirúrgica para ocluir el CSS. dad de Ménière de más de 1 año de evolución, con vértigo incapacitante,
se pasa a tratamientos ablativos o subablativos de la función vestibular:
● Neuritis vestibular • Perfusión intratimpánica con anestesia local de fármacos vestibu-
lotóxicos como gentamicina (laberintectomía química). Se consigue el
La neuritis vestibular representa la segunda causa más frecuente de vér- control completo o sustancial del vértigo en el 90% de los casos, con
tigo periférico tras el VPPB. Se cree que la causa es vírica (neuritis vírica del empeoramiento de la hipoacusia en el 30%.
nervio vestibular), por la frecuencia elevada de antecedentes de infección • Tratamiento quirúrgico que conserva la audición, como la neurectomía o
de vías altas. Produce una crisis única e intensa de vértigo espontáneo la sección del nervio vestibular, o con técnicas que no la conservan, como la
por arreflexia o hiporreflexia vestibular que dura varios días, con audición laberintectomía. Se consigue el control del vértigo en el 98% de los casos.
normal. En la RMN, puede aparecer hipercaptación del nervio vestibular.
La Tabla 2.8 muestra el diagnóstico diferencial entre la enfermedad de Mé-
El tratamiento de la crisis será con sedantes vestibulares, corticoterapia y nière, la neuritis vestibular y el VPPB.
antieméticos. La recuperación completa se produce en el 50% de los casos,
mientras que en el 50% restante queda como secuela paresia vestibular NEURITIS
MÉNIÈRE VPPB
VESTIBULAR
unilateral detectable en la prueba calórica. Se recuperan subjetivamente
Hydrops Neuritis vírica Canalitiasis/
del vértigo y del nistagmo por compensación central, pero persiste inesta- Causa
endolinfático cupulolitiasis
bilidad crónica o recurrente, o episodios de vértigo posicional. El uso precoz
Topografía Laberíntico Retrolaberíntico Laberíntico
de ejercicios de reeducación vestibular acelera la recuperación. de la lesión
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02. Otología · ORL
El diagnóstico se apoya en una pérdida auditiva neurosensorial progre- Su confirmación diagnóstica se realiza con TC de peñascos. Muestra un
siva, habitualmente asociada a sintomatología vestibular. En el 20% de los riesgo elevado de complicación intracraneal.
casos, puede ser de tipo menieriforme. El examen físico se acompaña de
una otoscopia normal. Existe un compromiso asimétrico en la evaluación El tratamiento es antibiótico intravenoso y por cirugía de la patología del
funcional cocleovestibular. La evaluación sistémica debe excluir a pacien- oído medio (colesteatoma), con cierre de fístulas laberínticas, si existieran.
tes con trastornos autoinmunitarios sistémicos, con patología infecciosa
y retrococlear. ● Neurinoma del acústico
El tratamiento se basa en la corticoterapia y los inmunosupresores. Se trata del tumor más frecuente del ángulo pontocerebeloso (90%),
seguido por meningiomas, quistes aracnoideos y neurinomas del facial.
● Laberintitis Histológicamente, es un schwannoma, de crecimiento lento que se
origina en el interior del CAI a partir del nervio vestibular del VIII par
La laberintitis es la inflamación de las estructuras endolaberínticas, craneal.
secundaria a otitis medias agudas, y más, a crónicas. Se pueden distinguir
dos grupos: difusas y circunscritas. Suelen ser esporádicos, pero a veces tienen un patrón hereditario, como
ocurre en la neurofibromatosis tipo 2, donde son típicamente bilaterales
A. Laberintitis difusas (Figura 2.37).
39
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Oído medio VI PC
VII PC
IX PC
X PC
XI PC
XII PC
Tímpano
Cóclea
Porción coclear
VIII PC
Porción vestibular
Para el diagnóstico, además de pruebas audiológicas y vestibulares, los Figura 2.40. Fractura de peñasco derecho (TC cerebral con poca
PEATC son un método de cribado (alargamiento del intervalo I-V), aunque definición).
el método diagnóstico de elección es la RM con gadolinio donde se visuali-
zará una imagen que capta contraste y se introduce por el poro acústico en
forma de “cono de helado”.
40
02. Otología · ORL
FRACTURAS DE TEMPORAL FRACTURAS DE TEMPORAL • Traumáticas (25% de los casos). Se producen por fracturas del hueso tem-
QUE RESPETAN LA QUE AFECTAN
CÁPSULA ÓTICA A LA CÁPSULA ÓTICA poral y heridas faciales. También ocurren en cirugía del ángulo pontocere-
Incidencia 95% 5%
beloso y de parótida, y, menos frecuentemente, en cirugía del oído medio.
• Síndrome de Ramsay Hunt o zóster ótico (7% de los casos). Está cau-
Mecanismo Temporoparietal Occipital
sado por la reactivación de una infección del ganglio geniculado por el
Línea de fractura Anterolateral a la cápsula ótica A través de la cápsula ótica
virus herpes zóster. Primero produce otalgia intensa y después, entre
1. Escama 1. Foramen magno, ápex 2-4 días, vesículas en el pabellón y CAE (área de Ramsay Hunt), así como
2. Pared PS del CAE petroso, cápsula ótica
(membrana timpánica) 2. Foramen yugular, CAI, en la faringe (Figura 2.43). La parálisis facial muestra peor pronóstico si
Trayecto
3. Mastoides y oído medio foramen lacerum aparece febrícula, astenia, anorexia y afectación del VIII par craneal con
3. Membrana timpánica vértigo, hipoacusia y acúfeno. El tratamiento se realiza con antivíricos
y CAE respetados
como aciclovir.
Fístula LCR Fosa craneal media Fosa craneal posterior
• Tumorales (7% de los casos). Debidos a tumores del ángulo pontocere-
Compromiso Común Rara beloso (neurinomas), del hueso temporal (paragangliomas, carcinomas
cadena
epidermoides de oído medio y CAE, colesteatomas) y de la parótida. Son
Hipoacusia Conductiva o mixta Neurosensorial
parálisis faciales de instauración progresiva.
Parálisis facial Poco común Común • Otíticas (4% de los casos). Aparece, sobre todo, como complicación de
Tabla 2.9. Clasificación radiológica de las fracturas de temporal. un colesteatoma, y exige cirugía urgente. También es secundaria a otitis
media aguda y mastoiditis (más frecuente en niños, por tener conducto
El manejo de la fractura del peñasco/hueso temporal se basa, en primer lugar, de Falopio dehiscente); precisa de antibioterapia, miringotomía y colo-
en el tratamiento y la estabilización neuroquirúrgica de todas las complicacio- cación de drenajes, y, si persiste, incluso mastoidectomía. Otra causa es
nes derivadas de un traumatismo craneoencefálico (hematomas subdurales, la otitis externa maligna.
epidurales, edemas), tanto por parte de Neurocirugía como de los intensivis- • Síndrome de Melkersson-Rosenthal. Es un cuadro infrecuente que
tas. En la segunda etapa, el otorrino debe valorar las lesiones otológicas y del conlleva brotes recurrentes de parálisis facial con edema hemifacial (ini-
nervio facial reversibles, y realizar un tratamiento quirúrgico de las mismas. cialmente reversible y luego permanente) fundamentalmente en labio y
lengua geográfica.
Las secuelas otológicas de la fractura de hueso temporal más habituales • Síndrome de Heerfordt (fiebre uveoparotídea). Es una forma extra-
son: parálisis facial, acúfenos, vértigo, inestabilidad, hipoacusia, estenosis pulmonar de sarcoidosis, con parálisis facial que puede ser bilateral,
del CAE, colesteatoma postraumático, meningoceles, fístulas arterioveno- fiebre, uveítis anterior y parotiditis. La parálisis facial es el signo neuroló-
sas, patología de la articulación temporomandibular, disfunción tubárica… gico más habitual en la sarcoidosis.
• Otras. Síndrome de Guillain-Barré (puede ser bilateral), enfermedad
Fractura longitudinal de Lyme (sobre todo en niños), lepra. Los infartos pontinos son causa de
parálisis facial central.
Cirugía de parótida
Cirugía de ángulo pontocerebeloso, conducto auditivo
YATROGÉNICAS
interno, oído interno, oído medio y mastoides
Fórceps (obstétrica)
Figura 2.42. Recorrido de las fracturas del peñasco.
Neurinoma del VIII y VII par
TUMORALES
Carcinoma en oído medio y quemodectoma
y suele asociarse a otalgia leve retroauricular. Tabla 2.10. Etiología de las parálisis faciales.
41
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
42
02. Otología · ORL
• Cirugía. Se pueden utilizar dos técnicas: acceso al cabo proximal del nervio. La transferencia de músculo neu-
- Las técnicas estáticas únicamente mejoran la simetría facial en rotizado suele utilizarse en paciente con parálisis facial de larga evolu-
reposo, pueden realizarse tanto en el tercio superior para rehabili- ción (Figura 2.45). Las técnicas estáticas y dinámicas suelen utilizarse
tar el ojo (pesa palpebral, cirugías palpebrales como la cantopexia, de manera combinada en un mismo paciente w MIR 19-20, 56-CG .
cantoplastia o tira tarsal) como en el tercio inferior para rehabilitar la
sonrisa (mioplastia de elongación del músculo temporal, suspensión
bucal…). En este último caso se suelen reservar para parálisis facia-
les de larga evolución.
● Parálisis facial PC-CP: la parálisis periférica es completa; la pa-
- Las técnicas dinámicas tienen la finalidad de devolver la movilidad
rálisis central es parcial (es decir, en la periférica, la hemiplejía es
al lado paralizado, y se emplean para rehabilitar el tercio inferior. Se
de la hemicara entera, y la central respeta la musculatura frontal y
pueden realizar de manera precoz suturas nerviosas directas cuando
orbicular).
tenemos acceso a los cabos proximal y distal del nervio, o suturas
heteronerviosas (XII-VII, maseterino (V)-VII) cuando no tenemos
REPARACIÓN NERVIOSA
Acceso a la parte PROXIMAL y DISTAL del nervio facial Acceso a la parte DISTAL del nervio facial
1-6 meses > 6 meses < 12 meses 12-18/24 meses > 2 años
REPARACIÓN Anastomosis
nerviosa terminolateral VII-XII Anastomosis XII-XII o V-VII + Transposición Transposición
suspensiones fascia lata, muscular muscular libre
lifting, mioplastia
Neurorrafia / Anastomosis
Interposición nerviosa maseterino-VII
CROSS FACE
< 6 meses
Colocando un diapasón que está vibrando frente al conducto audi- Mujer de raza blanca, de 38 años, que manifiesta episodios de
tivo del oído que se quiere explorar (conducción aérea), y apoyán- otorrea desde la infancia. Ha presentado seis episodios de oto-
dolo después sobre la mastoides (conducción ósea), se puede, de rrea en el oído derecho en los últimos 20 meses, sin otalgia, con
modo sencillo y en la consulta, distinguir entre sordera nerviosa hipoacusia de oído derecho desde la infancia. En la exploración
(alteración en la cóclea o nervio auditivo) y sordera de conducción por microotoscopia, se aprecia perforación marginal postero-
(trastorno en el sistema de transmisión timpanoosicular). superior y atical amplia con restos de supuración y osteítis del
¿Cuál de estas afirmaciones es correcta para un paciente que reborde óseo. Se confirma una hipoacusia transmisiva del oído
presenta sordera de conducción? derecho. Rinne negativo en oído derecho, Weber lateraliza a la
derecha. ¿Qué diagnóstico considera más acertado?
1) La percepción del sonido es igual por vía aérea que por vía ósea.
2) La percepción del sonido es mejor por vía aérea que por vía 1) Otitis media crónica colesteatomatosa.
ósea. 2) Otitis media tubárica secretora crónica.
3) La percepción del sonido es mejor por vía ósea que por vía aérea. 3) Otoesclerosis.
4) La percepción del sonido es peor por vía ósea que por vía aérea. 4) Timpanoesclerosis.
RC: 3 RC: 1
43
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
RC: 3
1) Staphylococcus aureus.
2) Streptococcus pneumoniae.
Varón de 19 años que, tras traumatismo craneoencefálico, hace
3) Pseudomonas aeruginosa.
48 horas, presenta súbitamente vértigo, náuseas y vómitos con
4) Aspergillus niger.
acúfenos y sordera rápidamente progresiva. No presenta fiebre
RC: 3 ni dolor. En la exploración se evidencia nistagmo hacia el lado
contrario a la lesión. ¿Cuál es la causa más probable de este
Paciente de 35 años, con antecedentes familiares de hipoacusia, síndrome?
acude por presentar hipoacusia progresiva bilateral, más marca-
1) Empiema epidural.
da del oído izquierdo, que se ha agravado a raíz de un embarazo.
2) Trombosis del seno lateral.
La otoscopia es normal. En la acumetría, se encuentra Rinne en
3) Hidrocefalia otógena y paralaberintitis.
oído izquierdo negativo y Weber lateralizado a la izquierda. La
4) Fractura de hueso temporal con afectación de la cápsula ótica.
timpanometría muestra disminución de la compliancia y ausen-
cia de reflejo estapedial. Su diagnóstico más probable será: RC: 4
44
03 Rinología
Este tema ha sido menos preguntado en el MIR que otología, faringología y laringología, por lo que estaría en
un segundo nivel tras ellos. La frecuencia de preguntas sobre este tema en el MIR no llega a una pregunta por
año. Los tres apartados estrella son los tumores nasosinusales, las sinusitis agudas y crónicas, y la patología
traumática. Repasa las características de las rinitis y la ocena. Lo demás, aunque frecuente en la clínica, es
irrelevante para el MIR.
La rinorrea unilateral purulenta en el niño es un síntoma caracte- La poliposis nasosinusal en niños se asocia a la fibrosis quística, y
rístico de cuerpo extraño nasal. En el adulto, la ocupación unilate- en adultos, al asma y a la intolerancia a la AAS y AINE (tríada ASA
ral de una fosa nasal debe hacer sospechar un tumor. o enfermedad de Widal).
El cáncer nasosinusal más frecuente es el carcinoma epidermoi- La complicación más frecuente de las sinusitis agudas es la
de y su localización más común es el seno maxilar. celulitis orbitaria, especialmente en niños (edema palpebral y
rinorrea).
El segundo tumor maligno más frecuente es el adenocarcinoma.
Se asocia al contacto con el polvo de la madera, por lo que es Las fracturas con afectación orbitaria suelen producir diplopía.
más habitual en ebanistas y carpinteros, y se suele localizar a La TC es la herramienta fundamental para el diagnóstico de las
nivel etmoidal. fracturas del tercio medio facial.
45
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
3.1. Patología congénita en la porción anteroinferior del septo. Con menos frecuencia es posterior,
con sangrado por orofaringe, y suele provenir de la arteria esfenopalatina
o de sus ramas.
■ Atresia de coanas
Aunque la mayoría de las epistaxis son idiopáticas, sobre todo en jóve-
La atresia de coanas es la malformación nasosinusal más frecuente nes, existe una serie de factores etiológicos, entre los que se incluyen los
(1 de cada 8.000 nacidos) y tiene predilección por el sexo femenino (2:1) siguientes:
(Figura 3.1). • Locales. Sequedad de mucosas y traumatismos nasales accidentales y
quirúrgicos, perforaciones septales, rinosinusitis infecciosas y alérgicas,
tumores nasosinusales y de cavum (benignos, como angiofibroma naso-
faríngeo juvenil, y malignos).
• Generales. Arteriosclerosis e HTA (en ancianos, sangrados más pos-
teriores y de peor control), alteraciones de la coagulación (toma de
Atresia anticoagulantes, déficit de factor de Von Willebrand, hemofilia, tumo-
de coanas res hematológicos) o alteraciones hormonales (embarazo, pubertad,
menstruación).
• Enfermedad de Rendu-Osler. Enfermedad hereditaria con múltiples
telangiectasias en las mucosas de las fosas nasales, vía aerodigestiva
superior y piel.
hay riesgo para la vida del recién nacido por disnea que se alivia con el 1. Identificar factores de riesgo
llanto y empeora con la deglución. 2. Localizar punto de sangrado: anterior o posterior
3. Tratamiento:
- Compresión y gasas con agua oxigenada. Cauterización
Alrededor del 30% son puramente óseas, mientras que el 70% restante tie-
- Taponamiento anterior o posterior
nen un componente óseo y membranoso. Un 50% de las atresias se asocian - Tratamiento quirúrgico: ligadura/cauterización de arteria etmoidal
a otras malformaciones, y de ellas se destaca la asociación CHARGE, que o esfenopalatina
- Embolización maxilar interna/carótida externa
incluye: coloboma, cardiopatía (heart disease), atresia de coanas, retraso
en el desarrollo, genitales hipoplásicos y malformaciones auditivas (ear Tabla 3.1. Actitud ante una epistaxis.
deformities).
■ Epistaxis
La epistaxis supone un elevado porcentaje de las urgencias otorrinolarin-
Figura 3.2. (A) Taponamiento con sonda con balón.
gológicas. El origen de la hemorragia suele ser anterior y se asienta en el (B) Taponamiento anterior con esponja de material sintético (Merocel®).
área de Kiesselbach, conocida también como área de Little, que se sitúa (C) Barra de nitrato de plata para cauterización.
46
03. Rinología · ORL
47
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Catarro común (“coriza”, tes son muy inespecíficos: cambios bruscos de temperatura, corrientes de
rinitis aguda inespecífica) aire, olores irritantes, etc. Esta rinitis está favorecida por fármacos como
la reserpina, las alteraciones hormonales como el hipotiroidismo, el emba-
La causa es vírica, y el rinovirus es el agente etiológico más frecuente. Los razo, la toma de anticonceptivos orales, etc.
síntomas son los de un cuadro gripal: fiebre, malestar general, obstrucción
nasal, rinorrea al principio acuosa y luego más viscosa, y disminución del Las pruebas de laboratorio son negativas. El tratamiento se basa en la
olfato, generalmente transitoria. La exploración por rinoscopia anterior evi- supresión de irritantes, corticoides nasales y, en casos resistentes, en la
dencia una marcada congestión mucosa. actuación sobre el nervio vidiano (neurectomía, coagulación o criocirugía).
Su tratamiento es sintomático durante 1 semana, que es lo que suele durar Rinitis crónica hipertrófica
el episodio. Se utilizarán descongestionantes durante aproximadamente
1 semana (no se debe abusar de los vasoconstrictores por el riesgo de rini- La repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda genera fenómenos infla-
tis medicamentosa), antiinflamatorios, analgésicos, antitérmicos… matorios crónicos. Estos cambios son los responsables de la obstrucción nasal,
de la disminución de olfato y de la rinorrea que presentan estos pacientes.
Rinitis alérgica
Dado el crecimiento excesivo del cornete inferior, si la clínica no mejora
Su incidencia máxima se sitúa en adolescentes y adultos jóvenes. Clásica- con medidas conservadoras, hay que recurrir a la cirugía de los cornetes
mente se ha subdividido en estacional, perenne y laboral en función de la inferiores (reducción volumétrica mediante radiofrecuencia o ultrasonidos,
exposición a los agentes causales. turbinoplastia).
La clasificación actual está basada en la duración de los síntomas (inter- Rinitis crónica no alérgica
mitente y persistente), la gravedad y grado de afectación en la calidad de con eosinofilia (NARES) o intrínseca
vida del paciente (leve y moderada-grave) (Tabla 3.2).
Es una rinitis crónica (obstrucción nasal, hiposmia e hidrorrea, sin prurito nasal
SEGÚN LA DURACIÓN y sin estornudos), perenne, con abundantes eosinófilos en el exudado
Intermitente Persistente nasal que, sin embargo, no es de etiología alérgica. Se asocia a poliposis naso-
sinusal y asma. Su tratamiento se basa en el uso de corticoides tópicos.
Los síntomas están presentes Los síntomas están presentes > 4 días
≤ 4 días a la semana o durante a la semana y > 4 semanas consecutivas
≤ 4 semanas consecutivas Rinitis por fármacos
SEGÚN LA GRAVEDAD
Leve Moderada Grave Pueden cursar tanto con obstrucción como con sequedad. Ciertos medi-
camentos de uso habitual, como la aspirina, los anticonceptivos orales, los
Ninguno de los siguientes ítems Uno, dos o tres Están presentes
está presente: de los anteriores los cuatro ítems vasoconstrictores y los b-bloqueantes, son algunos de sus desencadenantes.
• Alteración del sueño ítems están
• Afectación de las actividades presentes
cotidianas de ocio y/o deportivas
• Afectación de las tareas escolares ■ Rinitis en las que predomina
o laborales
• Los síntomas son molestos
la sequedad
Tabla 3.2. Clasificación de la rinitis alérgica.
Las rinitis en las que predomina la sequedad pueden ser de dos tipos:
La clínica típica consiste en estornudos en salvas, obstrucción nasal, rino-
rrea acuosa y prurito nasal y/o ocular. Rinitis seca anterior
La mucosa que recubre los cornetes muestra una palidez característica. La sequedad se manifiesta en los 2/3 anteriores de la fosa y puede estar
Dado que la etiología es alérgica, habrá un incremento de eosinófilos originada por varios factores: ambientes secos, contaminación, aire acon-
en sangre y exudado nasal, así como de IgE en sangre, tanto total como dicionado…
específica (RAST). Las pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) confirman
el diagnóstico. Es frecuente ver signos de sangrado, además de lesiones costrosas, por
rinoscopia anterior. Esta rinitis se trata con abundante hidratación (lavados
Su tratamiento es el mismo que el de cualquier proceso alérgico: evitar con suero fisiológico o agua marina) y pomadas oleosas.
la exposición al alérgeno, antihistamínicos, corticoides intranasales, etc.
.w MIR 19-20, 48 . Ocena
Rinitis vasomotora Es una rinitis crónica atrófica asociada a cacosmia. El microorganismo
más frecuentemente aislado es Klebsiella ozaenae w MIR 15-16, 211 . El
Aparece en edades medias de la vida, y la clínica es muy similar (episodios paciente, en general mujer de edad joven y con frecuencia asiática, a pesar
de estornudos, obstrucción nasal y rinorrea clara). Sin embargo, la etiología de la fetidez característica de las costras, no tiene percepción de la misma,
es distinta, se debe a una hiperfunción parasimpática, y los desencadenan- es decir, existe cacosmia con anosmia del que la padece.
48
03. Rinología · ORL
49
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
La TC se solicita en casos de sospecha de rinosinusitis aguda complicada (si La rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN) es una forma
no hay sospecha de complicación, el diagnóstico es clínico) y en el estudio especial de rinosinusitis crónica. Los pólipos son unas formaciones benig-
de las rinosinusitis crónicas w MIR 19-20, 75 . nas que crecen a partir de la mucosa, sobre todo en la etmoidal y alre-
dedor del cornete medio, por mecanismos inflamatorios crónicos (gran
infiltración de eosinófilos en mucosa nasal) y, en muchos casos, tras fenó-
A B
menos alérgicos.
50
03. Rinología · ORL
nasosinusal
Osteoma y mucocele
El osteoma es el más frecuente de los tumores benignos y guarda cierta
similitud con el mucocele. Ambos se localizan principalmente en el seno
frontal y cursan asintomáticos o con cefalea.
Figura 3.7. Mucocele frontoorbitario derecho. Cirugía endoscópica
El osteoma presenta densidad ósea en la radiografía (Figura 3.5) y el muco- nasosinusal.
cele, densidad de partes blandas con remodelación de las paredes del seno
(Figura 3.6).
■ Patología tumoral premaligna
El osteoma asintomático no se trata, pero si produce dolor u obstruye el
conducto de drenaje del seno, provocando un mucocele, se debe intervenir Dentro de la patología tumoral premaligna nos encontramos los papilomas
quirúrgicamente. El mucocele se trata siempre con cirugía (Figura 3.7). invertidos.
Papiloma invertido
El papiloma invertido se caracteriza principalmente por una evolución local
lenta, un potencial osteolítico, una tendencia a la recidiva y poder de malig-
nización.
Figura 3.6. Mucocele frontal izquierdo (radiología simple y TC coronal). Figura 3.8. Papiloma invertido en la fosa nasal derecha.
51
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
El diagnóstico definitivo es anatomopatológico y su tratamiento es El diagnóstico se realiza mediante endoscopia y biopsia, y en las pruebas
siempre quirúrgico mediante cirugía endoscópica nasosinusal, con los de imagen (TC) aparecen signos de destrucción ósea (Figura 3.9).
márgenes quirúrgicos de resección amplios para evitar las recidivas. Estos
pacientes requieren un seguimiento estrecho.
Respecto a la clínica, pueden producir insuficiencia respiratoria nasal, rino- En cuanto al tratamiento de estos tumores, la cirugía es la opción más
rrea unilateral purulenta y epistaxis; otras posibles manifestaciones son las empleada; la quimioterapia suele utilizarse solo con fines paliativos y la
algias faciales o la proptosis ocular. radioterapia se usa unida a la cirugía o en tumores radiosensibles (por
ejemplo, estesioneuroblastoma). La presencia de metástasis cervicales
Su localización por orden de frecuencia es la siguiente: seno maxilar (50%), constituye un factor de muy mal pronóstico.
etmoides (30%) y fosas nasales (20%). Los frontales y esfenoidales son
excepcionales. No son frecuentes las metástasis regionales (cervicales) ni La Figura 3.10 recoge, a modo de resumen, las diferentes patologías tumo-
a distancia. rales nasosinusales.
Mucocele:
Seno frontal,
radiotransparente, Osteoma (tumor benigno más frecuente):
desplaza al ojo • Seno frontal, calcificado en la Rx
• Varón joven con cefalea
Adenocarcinoma
30% • Etmoides
• Serrín implicado
60%
Papiloma invertido Carcinoma epidermoide
• Etmoides (cornetes) (tumor maligno más frecuente):
• Lesión premaligna • Seno maxilar y erosión ósea en TC
• Adenopatías infrecuentes
52
03. Rinología · ORL
3.6. Anosmia umami) combinado con el olor del alimento, es decir, el chocolate es
dulce y huele a chocolate, y eso es lo que me permite identificarlo. Sin
La anosmia es la pérdida del sentido del olfato. Aparece típicamente tras el olfato, solo notaré que es dulce, pero no podré identificar el alimento
infecciones de vías aéreas superiores tipo catarro o gripe. Otras causas son concreto.
la poliposis nasosinusal, los tumores nasosinusales, el estesioneuroblas-
toma (tumor del nervio olfatorio) u otras lesiones intracraneales.
■ Anosmia y COVID-19
Si no hay un antecedente claro que nos indique el origen y las fosas nasales
son normales, hay que pedir una RMN de senos y craneal. En el contexto de la pandemia por COVID-19, la anosmia como síntoma
aislado, es un síntoma de sospecha de infección por coronavirus.
En los casos por infecciones respiratorias leves, generalmente se recupera
el olfato espontáneamente, pero un pequeño porcentaje de pacientes no lo Existen dos teorías sobre la fisiopatología: un edema de la mucosa (como
recuperan. En esos casos, el tratamiento consiste en el uso de corticoides ocurre en otros virus respiratorios) o la entrada en la neurona olfatoria vía
tópicos y la rehabilitación olfatoria con distintos odorantes (limón, clavo, la enzima convertidora de angiotensina.
eucalipto, rosa, etc.).
Lo normal es que tras pasar la enfermedad, se recupere el olfato. En los
La pérdida del gusto junto con la anosmia se debe a que el gusto de un casos en los que no es así, el tratamiento consiste en la rehabilitación
alimento se genera por su sabor primario (dulce, salado, amargo, ácido, olfatoria.
53
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Varón de 30 años que consulta por insuficiencia respiratoria Varón de 63 años que consulta por rinorrea y epistaxis ocasional
nasal, rinorrea, anosmia y cefalea frontoorbitaria de meses de por la fosa nasal derecha. En la exploración se aprecia una masa
evolución. En la rinoscopia anterior se observan lesiones pedi- polipoidea unilateral. Señale la actitud correcta:
culadas de aspecto mucoide, blandas y móviles en ambas fosas
nasales. Señale la respuesta incorrecta: 1) Realizar una endoscopia nasal y toma de biopsia.
2) Indicar un tratamiento con corticoides inhalados y el control por su
1) De cara a completar el diagnóstico, sería necesaria la realización médico de Atención Primaria.
de una TC. 3) No está indicada la realización de pruebas de imagen.
2) Se debe preguntar al paciente si es asmático o alérgico a la aspirina. 4) Si el diagnóstico es papiloma invertido, el tratamiento sería radio-
3) Estaría indicado el tratamiento prolongado con corticoides orales. terapia.
4) Si el tratamiento médico no alivia los síntomas, estaría indicada la
RC: 1
cirugía.
RC: 3
RC: 2
54
04 Cirugía maxilofacial
La frecuencia de este tema en el MIR está en alza en las últimas convocatorias. No hay ningún apartado
estrella que predomine en el MIR. Han sido objeto de pregunta las patologías frecuentes, como el cáncer oral,
las disfunciones de ATM, las fracturas mandibulares, las lesiones ulceradas de la mucosa oral y las lesiones
premalignas de la cavidad oral.
◗ MIR 21-22, 18; MIR 21-22, 60; MIR 21-22, 157 ◗ MIR 16-17, 111; MIR 16-17, 112
Las disfunciones de la ATM están generalmente asociadas a pro- Las leucoplasias son lesiones precancerosas que aparecen como
blemas de malclusión y a bruxismo. Son causa frecuente de otal- placas de color blanco en la mucosa y no se desprenden con el
gia con otoscopia normal. raspado.
Las fracturas mandibulares ocupan el segundo lugar por su fre- El carcinoma epidermoide de cavidad oral se localiza con mayor
cuencia dentro de las faciales, después de las nasales. Gene- frecuencia en el labio, seguido de la lengua móvil y el suelo de la
ran maloclusión dentaria con mordida abierta y desviación del boca. Ha de sospecharse ante toda lesión ulcerada, leucoplásica
mentón hacia el lado lesionado. Se diagnostican mediante orto- o eritroplásica, que persiste.
pantomografía.
55
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
de los dientes
Los dientes deciduales o dientes de leche son 20: cinco en cada arcada,
que son 2 incisivos, 1 canino y 2 molares. No hay premolares.
La regla nemotécnica es: 2 1 2 3. Figura 4.1. Cavidad de Stafne señalada con flechas.
■ Seudoquistes
Se trata de una lesión quística sin epitelio. Cavidad de Stafne (Figura
4.1). Se produce por el atrapamiento de restos de la glándula submaxilar
durante la etapa embrionaria. Suelen ser asintomáticos, y en la radiografía
se ve una pequeña imagen radiolúcida en el ángulo mandibular, sin relación
con ningún diente, debajo del nervio dentario.
Figura 4.2. Ameloblastoma poliquístico de lado derecho.
El tratamiento consiste en vigilancia con radiografía. Se ve la imagen típica de “pompas de jabón”.
56
04. Cirugía maxilofacial · ORL
en cirugía maxilofacial .w MIR 21-22, 18 . Puede progresar al paquete vascular cervical y al espacio
retrofaríngeo, y producir mediastinitis.
A B C D
Figura 4.3. Progreso de una caries (A) hasta enfermedad periapical (D).
57
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
dd
También existen úlceras provocadas por hongos, como la candidiasis oral. Figura 4.5. Paciente con osteonecrosis mandibular asociada
a bifosfonatos.
C. albicans produce la micosis oral más frecuente. Es un germen oportu-
nista y comensal habitual de la cavidad oral. Produce glositis atrófica cró- En el tratamiento, además de los antibióticos, debe valorarse si hay que
nica y placas blanquecinas que no se desprenden. El tratamiento consiste retirar el hueso, pudiendo llegar a necesitar un corte segmentario de la
en enjuagues de nistatina oral. mandíbula y la reconstrucción con hueso peroné, según el caso.
58
04. Cirugía maxilofacial · ORL
dd
■ Síndrome de disfunción
temporomandibular
59
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
4.5. Anomalías congénitas La fisura produce deformidad estética, dificultades de alimentación, infec-
de la cavidad oral ciones del oído y pérdida auditiva (debido a la disfunción de la trompa de
Eustaquio), retrasos del habla y del lenguaje (la apertura del paladar y del
labio hace que la función muscular pueda verse reducida, lo que conduce a
A continuación vamos a ver las anomalías congénitas de la cavidad oral. un retraso en el habla) y problemas dentales.
• Clase II. Son fisuras que alcanzan el foramen incisivo. Fisura del labio, Tras una ortodoncia prequirúrgica, se realiza una osteotomía maxilar Le Fort I
alveolo y paladar en sí, es más agresivo, como un hachazo. Pueden ser (la más utilizada) y/o una osteotomía mandibular Obwegesser (la más cono-
unilaterales o bilaterales, completas o incompletas. cida), la reposición ósea y la fijación de los fragmentos óseos con miniplacas.
60
04. Cirugía maxilofacial · ORL
4.7. Traumatología facial - Le Fort II o piramidal. Va de la raíz nasal (glabela) a la apófisis pteri-
goides, con un trazo oblicuo en el maxilar.
La mayoría de los pacientes con traumatismo facial son varones con una - Le Fort III o disyunción craneofacial (el cráneo se separa de la
edad media entre 25 y 51 años. Las principales causas son accidentes de cara). Va desde la raíz nasal, hueso lacrimal, apófisis frontal del hueso
tráfico (40%), accidentes domésticos (20%), agresiones (15%) y accidentes malar, pared lateral y posterior del maxilar hasta apófisis pterigoides
laborales (3%). Las fracturas de los huesos faciales más frecuentes son las (desde cigoma a cigoma).
nasales, seguidas de las de la mandíbula.
■ Fracturas faciales
Las fracturas faciales pueden ser de varios tipos:
• Fractura de suelo de la órbita (Blowout). Se produce por una ele-
vación de la presión intraorbitaria que ocasiona la ruptura de la pared Figura 4.11. Tipos de fracturas maxilares según Le Fort.
más débil, que es el suelo de la órbita. El paciente presenta diplopía,
enoftalmos, edema/hematoma periórbita, escalón reborde orbitario, Presentan epistaxis, equimosis, edema y hematomas subcutáneos,
atrapamiento de músculos (recto inferior) y grasa infraorbitaria, des- escalones orbitarios (Le Fort II) w MIR 21-22, 60 , signo de la próte-
censo de la línea pupilar y anestesia del nervio infraorbitario. En la sis (Le Fort I). Normalmente afecta a la oclusión (mala mordida). El
TC se puede ver una imagen en lágrima (por la caída de la grasa y el tratamiento consiste en la reducción y la osteosíntesis (mini placas
músculo recto inferior al seno maxilar) (Figura 4.10). El tratamiento titanio).
se realiza mediante incisión transconjuntival o subciliar, reducción y • Fractura mandibular. Son las segundas fracturas faciales más frecuen-
colocación de una malla de titanio como soporte del suelo de la órbita tes w MIR 16-17, 112 . La mandíbula es el único hueso móvil de la cara,
y miniplacas. y su parte más débil es el cuello condilar. Según la localización, las frac-
turas mandibulares pueden ser: subcóndilea (38%) (es la más frecuente)
(Figura 4.12), de cuerpo (21%) (Figura 4.13), del ángulo (20%) y de sín-
fisis (14%) w MIR 23-24, 2 .
La clínica casi siempre afecta a la oclusión w MIR 18-19, 112 (los
dientes no contactan igual que antes del traumatismo) y puede haber
hipoestesia del nervio dentario inferior cuyo canal recorre la mandíbula
hasta el agujero mentoniano (no se siente el labio inferior ipsilateral y la
región mentoniana).
61
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
dd
N1 III
El carcinoma oral se desarrolla a partir de la mucosa de la cavidad oral.
M0
Muestra mayor incidencia en varones (3/1) y es más frecuente a partir de
N2 IVA
la sexta década. Histológicamente, el 95% son carcinomas epidermoides
.w MIR 23-24, 56; MIR 22-23, 59; MIR 17-18, 124 y la forma verrucosa es
N3 IVB
la de mejor pronóstico. Intraoralmente, la zona más afectada es el borde
lateral de la lengua (35%) (Figura 4.14) y el suelo de la boca (principalmente
la zona anterior). IVC M1
62
04. Cirugía maxilofacial · ORL
4.9. Cirugía reconstructiva - Colgajo anterolateral de muslo o ALT. Basado en arteria femoral
63
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Mujer de 42 años que presenta otalgia derecha desde hace 14 Paciente varón de 16 años de edad que, tras una agresión en
días, sin otra sintomatología. En la exploración: conducto auditivo hemicara izquierdo, refiere imposibilidad de elevación de mirada
externo y tímpano derechos sin hallazgos significativos. El diag- unilateral. ¿Cuál sería su primera sospecha diagnóstica?
nóstico más probable es:
1) Fractura de suelo de orbita con desgarro conjuntival.
1) Neuralgia del nervio trigémino. 2) Fractura blow out con atrapamiento de músculos y grasa orbitaria.
2) Síndrome disfunción-dolor de articulación temporomandibular. 3) Fractura blow out con atrapamiento del músculo recto superior y
3) Síndrome del agujero rasgado posterior. grasa orbitaria.
4) Neuralgia del nervio hipogloso. 4) Fractura de suelo de orbita con atrapamiento de nervio infraor-
bitario.
RC: 2
RC: 2
Paciente varón de 62 años, fumador de 30 cigarrillos/día y bebe-
dor ocasional, acude a la consulta de Cirugía Oral y Maxilofacial
por una lesión ulcerosa de unos 2,5 cm con bordes sobreelevados
y que contacta con el reborde alveolar. La palpación cervical es
negativa. Indique cuál sería su sospecha diagnóstica:
1) Ránula.
2) Adenocarcinoma oral.
3) Liquen plano.
4) Carcinoma epidermoide.
RC: 4
64
05 Patología
de la faringe
Se debe conocer bien, por ser lo más preguntado, la hipertrofia adenoidea, el absceso periamigdalino, el
angiofibroma juvenil y la patología tumoral faríngea, sobre todo el cáncer de cavum y la relación del virus del
papiloma humano (VPH) con el carcinoma epidermoide de orofaringe.
La hipertrofia adenoidea afecta a niños menores de 6 años. Produ- Los síntomas y signos del cáncer de cavum, por frecuencia des-
ce obstrucción nasal con rinolalia cerrada, respiración oral, ronqui- cendente, son adenopatía cervical, otitis serosa, insuficiencia res-
do nocturno y, en ocasiones, apnea obstructiva. Es una causa fre- piratoria nasal, epistaxis y afectación de pares craneales, sobre
cuente de otitis media con efusión (otitis media serosa) en niños. todo oculomotores.
El absceso periamigdalino es la complicación más frecuente de A diferencia del resto de tumores de cabeza y cuello, el trata-
la faringoamigdalitis aguda bacteriana. Se localiza entre la mus- miento principal del cáncer de cavum es la radioquimioterapia
culatura constrictora y la cápsula amigdalina. Produce odinofagia en vez de cirugía.
unilateral, abombamiento del pilar anterior, desplazamiento hacia
Las localizaciones más frecuentes del carcinoma epidermoide de
la línea media de la amígdala y trismus.
orofaringe son la amígdala palatina y el pilar anterior. Las adeno-
El absceso parafaríngeo, que es menos frecuente que el anterior, patías son muy habituales. El tratamiento se realiza con cirugía o
puede complicarse y producir la sepsis posanginosa o enferme- radioterapia, solas o combinadas.
dad de Lemierre.
La asociación de carcinoma epidermoide de orofaringe con el VPH
El angiofibroma juvenil debe sospecharse en un varón de menos implica un incremento de la incidencia de este tipo de cáncer. Los
de 18 años con otitis serosa, obstrucción nasal y epistaxis. No se pacientes son más jóvenes y presentan un pronóstico mejor, aun-
debe biopsiar por el riesgo de sangrado intenso. Su tratamien- que el tratamiento es el mismo que el no asociado a VPH.
to es quirúrgico, previa embolización de la arteria maxilar inter-
La localización más frecuente del carcinoma epidermoide de
na-esfenopalatina.
hipofaringe es el seno piriforme. La clínica es poco llamativa y se
El carcinoma epidermoide de cavum o nasofaringe es el único de diagnostican avanzados. Las adenopatías son muy frecuentes, y
la faringe no relacionado con el alcohol y el tabaco. Tiene una dis- se encuentran en la cadena yugular profunda y en la recurrencial.
tribución geográfica característica (China y sudeste asiático) y se
relaciona con el virus de Epstein-Barr. Es el único de distribución
similar por sexos, ya que la mayoría de cánceres ORL son más
frecuentes en los varones.
65
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
■ Hipertrofia de amígdalas faríngeas Al igual que la hipertrofia de amígdalas faríngeas, es un proceso propio de la
ADENOIDECTOMÍA AMIGDALECTOMÍA
Indicaciones absolutas
SAHS SAHS
Obstrucción orofaríngea que dificulte la deglución
Sospecha o confirmación de neoplasia
Hemorragia incontrolable de vasos amigdalinos
Indicaciones relativas
Insuficiencia respiratoria nasal moderada Amigdalitis pultácea aguda de repetición o amigdalitis crónica resistente a antibioterapia
Rinosinusitis crónica refractaria Cambios en cualidad de la voz (voz gangosa)
Otitis media aguda de repetición Halitosis refractaria
Otitis media con efusión > 1 episodio de absceso periamigdalino
Portador crónico de estreptococo-hemolítico grupo A conviviente con persona que ha padecido fiebre reumática
Síndrome PFAPA (fiebre periódica, aftas orales, faringitis y adenitis cervicales) no respondedor a tratamiento médico
Contraindicaciones
Velofaríngeas: Hematológicas: Infecciosas:
• Paladar hendido • Anemia • Infección activa local
• Afectaciones neurológicas o neuromusculares que • Desórdenes en la hemostasia
causen insuficiencia velopalatina
• Faringe voluminosa (riesgo de insuficiencia velopalatina)
66
05. Patología de la faringe · ORL
Flujo aéreo
Presión torácica
Presión abdominal
90
90
90
90
89
88
85
87
87
85
84
84
84
84
86
84
82
82
82
82
82
82
83
Saturación oxígeno
Figura 5.2. Registro de polisomnografía con patrón obstructivo (ausencia de flujo aéreo y disminución de saturación
de oxígeno con mantenimiento de movimientos respiratorios).
67
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Otras amigdalitis
Otras formas menos comunes de amigdalitis se resumen en la Tabla 5.3.
Corynebacterium diphtheriae
Odinofagia, disfonía, tos y fiebre
Figura 5.3. Amigdalitis aguda bacteriana. Se observa una hipertrofia
amigdalar con placas, simétrica, con pilares amigdalinos conservados. Potencialmente mortal
DIFTERIA
Falsas membranas grisáceas adheridas que sangran
al desprenderlas
Mononucleosis infecciosa o enfermedad Tratamiento: penicilina
68
05. Patología de la faringe · ORL
Angina de Ludwig
Absceso intratonsilar Flemón/absceso
Flemón/absceso o absceso del suelo
COMPLICACIÓN (en la profundidad o periamigdalino Absceso retrofaríngeo
parafaríngeo de la boca (submaxilar
de las criptas) (la más frecuente)
y submentoniano)
Odinofagia unilateral Odinofagia unilateral Clínica similar Compromiso de la vía aérea Origen dentario
Drena espontáneamente con otalgia refleja al periamigdalino y disnea Dolor y tumefacción
por una cripta y trismus y puede implicar dolor Aumento del espacio retrofaríngeo en el suelo de la boca
Abombamiento cervical y tortícolis en la radiografía lateral del cuello y TC
CLÍNICA TÍPICA
de la región Abombamiento Odinofagia y disnea, sobre todo
periamigdalina de la pared faríngea en niños. En adultos descartar mal
por detrás de la amígdala, de Pott
hasta la hipofaringe
MUSCULATURA Se respeta (medial) Se respeta (medial) Se sobrepasa (lateral) Se sobrepasa (lateral) Compromiso de la vía aérea
CONSTRICTORA Mediastinitis
FARÍNGEA
69
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
El diagnóstico de absceso periamigdalino es clínico y se confirma con el Este es el caso de la tromboflebitis séptica de la vena yugular interna (sepsis
drenaje del material purulento mediante punción y aspiración con aguja del postangina o enfermedad de Lemierre), en la que se producen embolismos
pilar amigdalino anterior (Figura 5.7), a nivel del polo superior migdalino. pulmonares sépticos por diseminación de la infección. En este caso se requiere
La punción y aspiración es parte tanto del diagnóstico como del trata- un tratamiento agresivo mediante la ligadura de la vena yugular interna.
miento, ya que suele ser suficiente para drenar el absceso, reservando la
incisión y apertura de la bolsa para casos de recidiva.
Exploración
• Abombamiento de paladar blando
• Desplazamiento de la úvula hacia el lado sano
PUNCIÓN
El tratamiento se realiza con antibióticos y corticoides intravenosos y En la exploración se observa una protrusión de la pared posterior de la
drenaje por vía externa (cervicotomía) en caso de colección de grandes faringe y se recomienda realizar una radiografía simple en posición lateral y
dimensiones o compromiso de vía respiratoria. una TC cervical para valorar el aumento del espacio prevertebral (Figura 5.9).
Aparte de un síndrome asfíctico por compresión extrínseca, existe un El tratamiento exige un drenaje urgente por vía transoral o externa (cervi-
riesgo elevado de complicación grave por afectación del paquete vascular cotomía), dado el alto riesgo de disnea y mediastinitis, además de la instau-
cervical. ración inmediata de antibioterapia y corticoterapia intravenosas.
70
05. Patología de la faringe · ORL
71
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Los síntomas principales son las epistaxis de repetición, la obstrucción Cavidad oral y orofaringe
nasal y la rinorrea, además de otros síntomas propios de la hipertrofia ade-
noidea (clínica por obstrucción rinofaríngea) como la rinolalia cerrada o la Nos podemos encontrar con:
otitis serosa (Figura 5.10). • Fibroma. Aparece en áreas de roce debido a irritación crónica. El trata-
miento es quirúrgico.
• Papiloma. Es el tumor más frecuente. Existe cierto riesgo de maligniza-
ción, aunque bajo. El tratamiento es quirúrgico.
• Épulis o tumor del embarazo. Es un granuloma piogéno localizado en
la encía. Se ulcera con facilidad, pero no duele. El tratamiento es quirúr-
gico y, además, se intentará eliminar los factores irritantes locales. Tiene
tendencia a la recidiva.
Hipofaringe
Casi siempre serán tumoraciones malignas.
Tumor de rinofaringe
Figura 5.10. Angiofibroma nasofaríngeo juvenil. Es un tumor con unas características que lo hacen diferente del resto de
la esfera otorrinolaringológica:
Aunque su histología es benigna (no produce metástasis), tiene un com- • Presenta igual incidencia por géneros.
portamiento localmente invasivo y crece con rapidez. La vascularización es • La edad de presentación es más temprana.
tributaria de la arteria maxilar interna, por lo que en su crecimiento puede • No presenta asociación con tabaco y alcohol, aunque sí con otros facto-
progresar a través del agujero esfenopalatino a la fosa pterigomaxilar e res ambientales como las nitrosaminas (conservas de alimentos).
infratemporal. Conforme crece de tamaño, avanza hacia los senos para- • Los tipos histológicamente indiferenciados guardan relación con VEB
nasales, las fosas nasales, la órbita y, en ocasiones, hacia la base del crá- (serología con títulos elevados de anticuerpos frente al antígeno de
neo o el seno cavernoso, dando síntomas por compresión. Es más agresivo la cápside del virus). Este marcador se ha utilizado como cribado en
cuanto más joven es el paciente. poblaciones de riesgo, para vigilancia de recidivas tras el tratamiento
y para el diagnóstico de adenopatías metastásicas con tumor primario
desconocido.
• Tiene una distribución geográfica especial: es típico en China y el sudeste
asiático, y en menor medida en África; raro en Europa y América, donde
● Adolescente con epistaxis de repetición y con síntomas de la
supone el 0,25% de las neoplasias malignas.
adenoiditis (obstrucción nasal, otitis media serosa de repetición)
• Su tratamiento inicial no es quirúrgico, sino conservador con quimiorra-
debe hacernos pensar en un angiofibroma nasofaríngeo juvenil.
dioterapia.
72
05. Patología de la faringe · ORL
El tratamiento de elección es la radioterapia (sobre la región tumoral y Con la introducción del TNM 8.ª edición, se realiza una clasificación y estadifi-
cadenas cervicales), combinada con la quimioterapia en caso de afecta- cación diferente en referencia a la presencia o ausencia del VPH p16. Para la
ción ganglionar N+. Si persisten las adenopatías o los restos tumorales a determinación del estadio, se remite al lector a los anexos al final del manual.
nivel de la nasofaringe, el tratamiento de elección es el rescate quirúrgico. En El tratamiento se hará en función del estadio:
caso de metástasis a distancia, solo se contempla la quimioterapia paliativa. • T1 y T2 + N0. Requieren cirugía (abordaje por faringotomía lateral) o
radioterapia externa. Siempre se realiza tratamiento del cuello (vacia-
La supervivencia global a los 5 años ronda el 50%, aunque es peor en las miento o radioterapia, según se opte) incluso en los estadios N0.
formas diferenciadas (OMS tipo I). • T3, T4 o N+. El tratamiento se basa en cirugías amplias con vaciamien-
tos cervicales, y quimiorradioterapia complementaria (importancia de
Cáncer de orofaringe la afectación extranodal, que implica quimioterapia siempre). Como
alternativa se pueden ofrecer los protocolos de organopreservación
Muestra mayor incidencia en varones de entre 55-65 años. La histología más de quimiorradioterapia, evitando las cirugías resectivas y mutilantes en
habitual es de carcinoma epidermoide (Figura 5.11). Su etiología se rela- algunos casos. La extirpación de los tumores orofaríngeos (sobre todo
ciona con el alcohol y el tabaco. El cáncer de orofaringe se ha relacionado los de base de lengua y amígdala palatina) precisa abordajes transman-
con el VPH w MIR 18-19, 111; MIR 14-15, 142; MIR 13-14, 210 . Se localiza dibulares muy complejos que requieren técnicas de reconstrucción con
en la amígdala palatina (lo más frecuente), la base de lengua (ulcerado), colgajos pediculados (pectoral mayor) o libres microvascularizados.
el paladar blando (exofítico vegetante) y la pared posterior faríngea.
En la orofaringe deben tenerse en cuenta los linfomas de amígdala pala-
Recientemente se ha puesto de manifiesto que un volumen elevado de tina y lingual. El aumento unilateral de tamaño de la amígdala palatina o
pacientes con carcinoma de orofaringe (particularmente en la base de la las amigdalitis unilaterales persistentes en el adulto debe hacer sospechar
lengua y la región amigdalina) no tiene los riesgos clásicos del carcinoma siempre un tumor maligno (linfoma Hodgkin y no Hodgkin) (Figura 5.12).
epidermoide de cabeza y cuello (por tanto, no se relaciona con el consumo
de alcohol y tabaco). La evidencia acumulada ha identificado a VPH-16
como un agente causal en estos pacientes, y se transmite por vía sexual.
Esta subpoblación de pacientes con carcinoma de orofaringe asociado a VPH
es más joven (30-55 años) y con mayor afectación de varones. A pesar de
una mayor agresividad (manifestada por una extensión linfática más precoz),
estos tumores presentan un pronóstico más favorable: mejor respuesta al
tratamiento y menor tendencia a desarrollar segundos tumores primarios en
otras localizaciones.
Tumores de la hipofaringe
Son más frecuentes en varones de 55-65 años. Los tumores hipofaríngeos
son fundamentalmente carcinomas epidermoides relacionados con el alco-
hol y el tabaco.
Los tumores retrocricoideos son más frecuentes en los países del norte
Figura 5.11. Carcinoma epidermoide de amígdala derecha. de Europa, en relación con el síndrome de Plummer-Vinson (mujeres con
Úlcera de amígdala derecha que se extiende al pilar amigdalino anterior. anemia, acloridia, queilitis y glositis atrófica).
Generalmente son asintomáticos. Pueden aparecer síntomas vagos que gene- La clínica es muy inespecífica inicialmente. Cuando el tumor ha progre-
ran un diagnóstico en estadios avanzados. Los dos síntomas principales son: sado localmente o ha desarrollado metástasis en el cuello, la clínica suele
• Parestesias faríngeas. Progresan a odinofagia con otalgia refleja y consistir en:
disfagia. • Adenopatía cervical metastásica (60% al diagnóstico).
• Adenopatías cervicales. Son un signo frecuente (80% en la base de • Parestesias y sensación de cuerpo extraño con otalgia refleja, que pro-
lengua y 60% en la amígdala al diagnóstico). Las metástasis a distancia gresa a odinofagia y a disfagia.
son poco habituales. • Disfonía por invasión laríngea.
73
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Chica de 17 años de edad que acude a Urgencias por presentar Paciente que, desde hace aproximadamente 1 mes, comienza
fiebre, disfagia y trismus con inflamación en la fosa amigdalina con dolor en hemicara derecha y, de forma progresiva, desarrolla
derecha y paladar blando con úvula desplazada al lado contrala- visión doble al mirar al centro y a la derecha. En la exploración
teral. Este cuadro se encuentra localizado en: neurológica nos encontramos con parálisis de III y VI pares dere-
chos con afectación de la primera y segunda rama del trigémino.
1) Espacio maseterino. La lesión más probable es:
2) Entre el constrictor superior de la faringe y la mucosa amigdalina.
3) Entre el constrictor superior y la vaina de grandes vasos. 1) Enfermedad desmielinizante
4) Entre el constrictor superior y medio de la faringe. 2) Glioma de tronco.
3) Carcinoma nasofaríngeo.
RC: 2
4) Síndrome de Miller-Fisher.
RC: 3
74
06 Patología
de la laringe
El tema estrella es el cáncer de laringe, sobre todo las características clínicas en cada una de las localizaciones
de la laringe, con su tratamiento y su pronóstico. Destaca en el nuevo TNM la incorporación en el estadio
“N” de la rotura capsular ganglionar (extensión extranodal), que implica tratamiento complementario con
quimioterapia. Distingue la etiología y la posición de las cuerdas vocales, según los tipos de parálisis laríngeas.
Por último, hay que conocer las características típicas de la patología benigna de las cuerdas vocales y saber
que en la actualidad, la prueba de elección para el estudio de las cuerdas vocales es la estroboscopia
laríngea. Recuerda repasar la anatomía en el tema 1 de este manual.
◗ MIR 23-24, 24; MIR 23-24, 62; MIR 23-24, 63; ◗ MIR 16-17, 115
◗ MIR 20-21, 2; MIR 20-21, 62; MIR 20-21, 63 ◗ MIR 12-13, 141
La epiglotitis se caracteriza por odinofagia intensa, fiebre y mal El primer síntoma del cáncer de glotis aparece de forma precoz,
estado general. Puede producir disnea, sobre todo en los niños, con y es la disfonía. Son poco frecuentes las adenopatías, de ahí que
estridor inspiratorio que empeora en decúbito. En los niños no se sea el de mejor pronóstico.
debe explorar la laringe por el peligro de desencadenar un espasmo
El cáncer supraglótico comienza con molestias faríngeas y
glótico que precise una traqueotomía urgente. Antes, el germen cau-
carraspera; es en una fase más avanzada cuando los síntomas
sal era el Haemophilus influenzae, que ha disminuido su frecuencia
son más sugerentes de neoplasia (odinofagia, disfagia, otalgia
gracias a la vacunación. Hoy se piensa en cocos grampositivos.
refleja, hemoptisis, disfonía y disnea). Las adenopatías bilaterales
La causa más frecuente de parálisis recurrencial es la cirugía son muy frecuentes, incluso en los estadios precoces, de ahí su
tiroidea. mal pronóstico.
El nervio recurrente izquierdo es el que se afecta con más frecuencia El cáncer supraglótico es el que tiene mayor incidencia en
y la cuerda queda paralizada en aducción (posición paramediana). Si nuestro medio, mientras que el glótico predomina en países
la lesión es unilateral, produce voz bitonal, y si es bilateral, disnea. anglosajones.
La causa más frecuente de disfonía en las mujeres y los niños son El cáncer subglótico es poco frecuente y produce síntomas de
los nódulos vocales. Son bilaterales, se localizan en la unión del disnea o disfonía en estadios tardíos. Además de poder presen-
tercio anterior con el tercio medio de la cuerda y el tratamiento tar adenopatías en la cadena yugular profunda, como los demás
es foniátrico. tumores de laringe, puede metastatizar a la cadena paratraqueal
y recurrencial.
Una lesión poliposa o edematosa situada a lo largo de la cuerda
vocal, generalmente bilateral, corresponde a un edema de Reinke El motivo más frecuente para realizar una traqueotomía es la
(localizado entre el epitelio y el ligamento vocal). Está causado intubación prolongada. Se debe llevar a cabo en el segundo o
por el mal uso y abuso vocal por irritantes como el tabaco y por el tercer anillo traqueal. Una traqueotomía en el primer anillo o una
hipotiroidismo. El tratamiento se basa en foniatría y cirugía (cor- cricotirotomía (coniotomía) producen, con frecuencia, lesión en
dotomía o decorticación). las cuerdas vocales y estenosis subglótica.
75
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
6.1. Patología congénita Afecta a niños de entre 2 y 6 años que presentan bruscamente un cuadro
de fiebre, malestar general, disnea con estridor inspiratorio que empeora
Debe sospecharse en niños menores de 6 meses con estridor bifásico, de en decúbito supino, y que hace que permanezca sentado con el cuello en
predominio inspiratorio y disnea (crup) constante o en episodios recurren- hiperextensión. Además, el niño muestra intensa odinofagia que genera
tes, tos y llanto débil. dificultad para deglutir la saliva y alteración en la resonancia de la voz (“voz
en patata caliente”) w MIR 20-21, 62 .
Las enfermedades de la laringe son las siguientes:
• Laringomalacia. Es la patología más frecuente (75%). Se produce por Si se sospecha esta entidad, está indicada la realización de una radiografía
una flacidez del esqueleto cartilaginoso de la laringe en la supraglotis, simple en proyección de perfil y es necesario confirmar el engrosamiento
fundamentalmente de la epiglotis. Se manifiesta por un estridor ins- epiglótico (signo del dedo gordo), ya que está contraindicada la explora-
piratorio agudo que aumenta con el llanto y en decúbito supino, que ción de la faringe con un depresor o una laringoscopia indirecta, porque se
disminuye progresivamente, y desaparece antes del año de vida. El diag- puede provocar un espasmo con empeoramiento de la disnea.
nóstico se realiza por fibroscopia flexible. No precisa tratamiento.
• Parálisis de cuerda vocal. Es la segunda en frecuencia (10%). Puede ser Se debe asegurar la vía aérea y, por si fuera preciso, estar preparados para
unilateral, por problemas cardíacos (cardiopatías congénitas) o medias- la intubación orotraqueal o traqueotomía. Ante la sospecha diagnóstica, el
tínicos, y traumatismos durante el parto; produce disfonía. Más raras paciente debe recibir de forma inmediata tratamiento médico con antibió-
son las bilaterales por problemas neurológicos cerebrales y provocan, tico (ceftriaxona) y corticoides intravenosos.
además, disnea con estridor, que requiere realizar una traqueotomía.
• Estenosis subglótica congénita. Se produce por una disminución de
Cualquier edad con cuadro
la luz a nivel del cricoides. Es la patología congénita más habitual que tóxico y disnea progresiva
Estridor inspiratorio
precisa una traqueotomía en niños menores de 1 año. por pseudomembranas
en un neonato
• Membranas y atresias laríngeas, hemangiomas subglóticos, quistes y Crup diftérico
Laringomalacia
laringoceles congénitos (raros, son más frecuentes los adquiridos).
Muy raro
■ Formas clínicas más frecuentes • Con aire frío y seco puede desencadenarse una crisis
nocturna de espasmo laríngeo que cede sola
en niños Laringitis estridulosa
76
06. Patología de la laringe · ORL
Produce menos disnea y tiene mejor estado general que la epiglotitis. Se 6.3. Parálisis faringolaríngeas
puede realizar una radiografía simple anteroposterior cervical en inspira-
ción, donde se ve un afilamiento de la columna de aire en forma de “punta La inervación de la laringe depende del X par craneal, con el nervio laríngeo
de lápiz”. superior (cuya lesión apenas influirá en la posición de las cuerdas vocales,
ya que solo inerva al músculo cricotiroideo, y, sin embargo, producirá alte-
El tratamiento se realiza con adrenalina racémica en aerosol, corticoi- raciones sensitivas) y el nervio laríngeo inferior o recurrente (cuyo trauma-
des, profilaxis antibiótica (amoxicilina-ácido clavulánico), si dura más de tismo produce grave alteración en la movilidad de las cuerdas vocales y
48 horas. No suele precisar intubación. pocas alteraciones en la sensibilidad laríngea).
ambiental, con posibles recurrencias. Lo más importante es el diagnóstico Disfonía, voz bitonal Disnea, estridor, voz susurrada
diferencial con los dos procesos anteriores.
Laringitis catarral
Suele ser vírica (rinovirus, parainfluenza e influenza, adenovirus). Cursa con
disfonía y tos seca irritativa y, en ocasiones, con dolor. En la exploración se
aprecia la laringe roja, edematosa y con secreciones. El tratamiento con-
siste en reposo vocal, evitar irritantes (tabaco y alcohol), humidificación, Tabla 6.1. Parálisis faringolaríngeas.
expectorantes y antiinflamatorios.
■ Parálisis periféricas
● En una epiglotitis siempre hay que mantener la vía aérea
Son las más frecuentes (90%). Se producen por lesiones en el tronco del
permeable.
X par craneal o de sus ramas laríngeas. A continuación se describen, los
diferentes puntos de lesión de la periferia hacia el centro:
77
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Lesión del nervio laríngeo inferior Se producirán aspiraciones durante la deglución, con crisis de tos e infec-
o recurrente ciones traqueobronquiales (neumonías aspirativas), y una disfonía por défi-
cit de cierre.
Es la más frecuente. Las causas más habituales son la cirugía sobre las
glándulas tiroides w MIR 12-13, 141 y paratiroides, los tumores malignos Cuando se produce por lesiones altas del vago por encima del ganglio
cervicales, fundamentalmente de tiroides, la intubación orotraqueal brusca nudoso o en el agujero yugular, se asociará disfagia y parálisis asociada de
y los traumatismos laríngeos. otros pares craneales (síndromes de Vernet [IX, X, XI], Collet-Sicard [IX, X, XI,
XII], Villaret [IX, X, XI y simpático cervical], Tapia [X, XII]). Cuando se produce
Dentro de las causas torácicas (que lesionan con mayor frecuencia el ner- por lesiones del vago inferiores a las ramas faríngeas, no habrá disfagia ni
vio recurrente izquierdo, debido a su recorrido) están, sobre todo, los tumo- parálisis asociada de otros pares craneales.
res malignos de pulmón y de mediastino, las cirugías endotorácicas y las
enfermedades cardíacas (estenosis mitral y aneurismas aórticos). Lesiones en el bulbo (núcleo ambiguo)
La cuerda paralizada se queda en posición paramediana (aducción) y apa- Son iguales a las parálisis del vago altas (síndrome de Avellis, Jackson,
rece una disfonía con diplofonía (voz bitonal) que puede llegar a compen- Schmidt, Wallenberg, Babinski-Nageotte).
sarse, al cursar sin atrofia muscular con una oclusión glótica completa.
Condiciona la lesión combinada de ambos nervios laríngeos. Suele produ- En las parálisis bilaterales en aducción, para intentar evitar la traqueotomía,
cirse por tumores de la base del cráneo (cáncer de cavum, paraganglio- se pueden realizar técnicas quirúrgicas que amplíen el espacio aéreo gló-
mas, metástasis cervicales). La cuerda vocal paralizada se sitúa en posición tico, como son la cordectomía, la aritenoidectomía y la abducción aritenoi-
intermedia o lateral (abducción) (Figura 6.2). dea, con escaso resultado.
78
06. Patología de la laringe · ORL
6.5. Disfonía por tensión muscular El tratamiento inicial será con foniatría y, si fracasa, con microcirugía
endolaríngea.
Se caracteriza por una tensión supraglótica con aducción de bandas a la fona-
ción. Puede ser primaria o secundaria (mecanismo de compensación ante
patología basal como sulcus, atrofia vocal...). El paciente presentará una voz
sin espasmos, y la tensión muscular es continuada durante toda la fonación.
■ Nódulos vocales
Los nódulos vocales w MIR 20-21, 2 afectan más a mujeres (de hecho, son
la neoformación benigna más frecuente en el sexo femenino) y a niños,
donde son la causa más habitual de disfonía. Aparecen por un mal uso y
un abuso vocal prolongado, principalmente en profesionales de la voz (can-
tantes, profesores…). Al igual que los pólipos, su localización es anterior
(Figura 6.3), pero a diferencia de ellos, los nódulos vocales son bilaterales
(kissing nodes). Figura 6.4. Estroboscopia laríngea de pólipo de cuerda vocal derecha.
NÓDULOS “DE LOS CANTANTES” PÓLIPO EDEMA DE REINKE LARINGITIS POR ERGE
Neoformación benigna de cuerda Neoformación benigna de cuerda Bilaterales y posteriores Edema e hiperemia interaritenoidea/
más frecuente en mujeres más frecuente en hombres Dolorosas retrocricoidea
Características
Bilaterales y anteriores Unilateral y anterior Paquidermia posterior
Dolorosa
Foniatría Cirugía Cirugía (decorticación IBP
Tratamiento en dos tiempos, si es bilateral)
Cirugía, si no responde
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
■ Edema de Reinke
Su aparición está condicionada por la exposición a irritantes (tabaco, alco-
hol o ácidos) y por el mal uso y abuso vocal prolongado. Se produce por una
colección de edema (espacio de Reinke).
Cartílago
■ Quistes intracordales tiroides
Laringocele
Membrana
cricotiroidea Ligamento cricotiroideo
●Los nódulos son las lesiones laríngeas benignas más frecuentes en medio
mujeres y niños, mientras que los pólipos, lo son en la población general. Cartílago cricoides
Cartílagos traqueales
80
06. Patología de la laringe · ORL
6.7. Lesiones crónicas La evolución es imprevisible, aunque la recidiva suele ser la norma. Es posi-
y premalignas ble que afecte a cualquier zona de la laringe, sobre todo a la glotis, y que
ocasione disfonía y/o disnea. Pueden extenderse a la tráquea (20% de los
casos) y al árbol bronquial (5%).
■ Laringitis crónicas específicas En cuanto al tratamiento, se ha probado con numerosas medidas tera-
péuticas: esteroides, retinoides (ácido cisretinoico), interferón α, cidofo-
Nos podemos encontrar con: tuberculosis y papilomatosis laríngea. vir, aciclovir…, pero actualmente es de elección la cirugía con extirpación
microquirúrgica con el láser de CO2, aunque con frecuentes recidivas. Res-
Tuberculosis pecto al índice de malignización, se calcula en un 3%, y es mayor en adul-
tos que en niños. Hay que evitar la exeresis con pinzas porque facilita la
Se produce de manera secundaria a las tuberculosis pulmonares muy baci- diseminación.
líferas. Su aspecto puede simular un cáncer y la clínica también suele ser
parecida: disfonía persistente (en general, dolorosa). Sin embargo, a dife-
rencia del cáncer, no produce fijación de la cuerda. La localización es fun- ■ Laringitis crónicas inespecíficas/
damentalmente en el aritenoides, aunque a veces se manifiesta como una
precancerosas
monocorditis.
Su tratamiento es el de la tuberculosis, dado que se trata casi siempre de Se trata de inflamaciones crónicas de la laringe que afectan con mayor fre-
una afectación secundaria a una tuberculosis pulmonar. cuencia al varón, y que se relacionan con el consumo de tabaco y alcohol.
Así, por orden creciente de malignización, están las laringitis crónicas atró-
ficas (no degeneran) y, luego, las hipertróficas (degeneran el 10% de las
mismas, aunque las blancas lo hacen con mayor frecuencia, principalmente
el papiloma escamoso del adulto).
81
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
6.8. Patología tumoral maligna Los supraglóticos producen síntomas más vagos, como parestesias faríngeas
o sensación de cuerpo extraño, y solo cuando son avanzados, provocan odi-
nofagia con otalgia refleja y disfagia. Por ello, se diagnostican con un tamaño
■ Etiología y epidemiología más grande, y como producen metástasis ganglionares con mayor frecuencia
(en el 40% de los casos), muestran peor pronóstico w MIR 23-24, 24 .
El cáncer de laringe es el más frecuente de los tumores de cabeza y cuello.
En los países mediterráneos y latinos son más habituales los de localización Los subglóticos presentan disnea y estridor y tienen mal pronóstico.
supraglótica, y en los anglosajones, los glóticos; aunque recientemente está
aumentando la incidencia de los tumores glóticos en España. La estadificación de estos tumores también sigue la clasificación TNM
(véase el anexo al final del manual).
Su frecuencia de aparición está relacionada directamente con el consumo
de tabaco; a este respecto se ha demostrado una relación dosis-efecto. GLÓTICOS SUPRAGLÓTICOS SUBGLÓTICOS
Afecta más a varones de edades avanzadas (pico de frecuencia en la sexta Anglosajones: Mediterráneos: Síntomas tardíos
década de la vida); muchas veces se asocia a hábito enólico (más en el caso • Síntomas precoces • Síntomas vagos Disnea y estridor
de los supraglóticos), lo que multiplica el riesgo de padecer cáncer (especial- • Disfonía de 2-3 semanas • Parestesias, SCE Mal pronóstico
de evolución en varón Odinofagia con otalgia
mente cuando se asocia al tabaco). Todos los tumores de cabeza y cuello, con FR refleja y disfagia
con la excepción de los nasosinusales y de cavum, parecen estar etiológica- • Pequeños • Grandes
mente asociados al consumo de tabaco y, en menor medida, al de alcohol. • Poca N • N (40%)
• Buen pronóstico • Peor pronóstico
Otros factores de riesgo implicados son los productos químicos derivados Tabla 6.3. Localización del tumor y características de los mismos.
de la exposición ocupacional de trabajadores de la industria química o textil
y el VPH (serotipos 6, 16, 18 y 33, aunque no hay una relación tan íntima
como la demostrada en el carcinoma epidermoide de orofaringe).
■ Anatomía patológica
El tipo histológico más frecuente (más de un 96%) es el carcinoma epi-
dermoide y, en cuanto a la anatomía patológica macroscópica, hay formas
vegetantes, ulceradas e infiltrantes.
82
06. Patología de la laringe · ORL
de metástasis regionales (N+); si N0, el pronóstico de supervivencia es TRATAMIENTO SIMPLIFICADO DE CARCINOMA EPIDERMOIDE DE LARINGE
superior al 90%, mientras que si N+, desciende al 50-60%. Cabe destacar la 1. T1 y T2 + N0: estadio precoz. Opciones:
introducción en el TNM de la presencia de extensión extranodal (rotura cap-
1. Cirugía conservadora (si supraglótico, también se trata la cadena de ganglios
sular) en los N+, que implica un peor pronóstico que en aquellos ganglios cervical):
positivos sin rotura capsular. - Externa
- Endoscópica con láser CO2
2. Radioterapia sola
La prueba de imagen de elección para valorar la extensión es la TC cervico-
torácica con contraste (Figura 6.10). 2. T
3 y T4, o cualquier N+: estadio avanzado. Siempre se trata la cadena
cervical. Opciones:
■ Tratamiento
En el tratamiento del cáncer de laringe es imprescindible diferenciar los
estadios precoces (T1, T2 + N0), en los que se podrá usar cirugía o radio-
terapia con similares tasas de curación y supervivencia, de los estadios Figura 6.11. Carcinoma supraglótico intervenido por cirugía transoral
tardíos (T3, T4 y/o N+), en los que será necesario el tratamiento combinado láser.
de cirugía con posterior radioterapia y/o quimioterapia complementaria (se
suele administrar quimioterapia siempre que haya rotura capsular del gan- • Estadios T3, T4. Siempre que sea posible, se practicará cirugía parcial
glio, es decir, extensión extranodal), y en aquellos casos en los que en la (laringectomía casi total, laringectomía con reconstrucción epiglótica de
anatomía patológica se demuestra bordes afectos). Tucker, laringectomía supracricoidea con cricohioidopexia); si no es posi-
ble, se llevará a cabo laringectomía total (Figura 6.12 y Figura 6.13).
Una alternativa terapéutica es el protocolo de organopreservación, basado
en la quimiorradioterapia complementaria a dosis elevadas (Tabla 6.4 y
Tabla 6.5).
T1: 1 localización
T2: 2 localizaciones
83
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
■ Traumatismos laríngeos
Los traumatismos laríngeos pueden ser:
• Externos: accidentes, estrangulamientos y ahorcamientos.
● Todos los cánceres ORL se tratan con vaciamiento ganglionar • Internos: yatrogénicos posintubación y postraqueotomia.
o radioterapia, independientemente del N (N+ y N0). La única
excepción son los tumores N0 de las áreas correspondientes a la
Producen disfonía, hemoptisis y odinofagia, aunque son síntomas de gra-
glotis, al T1 de labio, al T1 de lengua móvil y a las fosas nasales,
vedad la presencia de enfisema cervical, la disnea con estridor inspiratorio,
donde la probabilidad de invasión es baja (riesgo de afectación
la existencia de falsas vías, la falta de relieves cartilaginosos del esqueleto
menor del 10%).
laríngeo, las lesiones extensas de la mucosa laríngea con cartílagos expues-
tos y la parálisis de cuerdas vocales.
Epistaxis de repetición Adenopatía cervical Adenopatía cervical. Disfagia Disfonía > 3 semanas
en varón joven Otitis serosa Si amígdala: aumento unilateral o lesión ulcerada que no cura (sobre todo los glóticos)
Síntoma
presentación Neuralgia V par craneal en menos de 3 semanas La tos es infrecuente
Diplopía
Endoscopia nasal Endoscopia nasal. Exploración de cavidad oral y palpación de base Fibrolaringoscopia
Rinoscopia posterior Rinoscopia posterior de lengua + fibrolaringoscopia y estroboscopia
Diagnóstico + TC/RMN Biopsia Laringoscopia y biopsia
Angiografía
(Nunca biopsia) En el 33% de los casos hay otro tumor primario
84
06. Patología de la laringe · ORL
85
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Hombre de 25 años que, hace un mes, sufrió un traumatismo Paciente varón de 23 años, fumador ocasional, que acude al oto-
craneal y precisó ventilación mecánica durante 5 días. Fue dado rrino tras 2 meses de disfonía persistente. Refiere el inicio de los
de alta sin secuelas neurológicas, pero 2 semanas después, pre- síntomas a raíz de una noche en la que salió a festejar el fin de
senta dificultad respiratoria progresiva con episodios de estridor exámenes. ¿Qué lesión espera encontrar?
inspiratorio. No ha mejorado con salbutamol inhalado. El diag-
nóstico más probable, entre los siguientes, es: 1) Pólipo de cuerda vocal.
2) Nódulos laríngeos.
1) Tromboembolismo. 3) Edema de Reinke.
2) Asma alérgico extrínseco. 4) Carcinoma epidermoide de glotis.
3) Estenosis traqueal inflamatoria.
RC: 1
4) Hematoma subdural.
RC: 3
1) En los países anglosajones, predominan los carcinomas de localiza-
ción supraglótica sobre los de glotis y subglotis.
Para el caso anterior, señale el tratamiento menos apropiado:
2) La probabilidad de que este paciente presente adenopatías metas-
tásicas es inferior al 5%. 1) Laringectomía total + vaciamiento cervical funcional + quimiorra-
3) La presencia de metástasis ganglionares cervicales es el principal dioterapia complementaria.
factor pronóstico en los pacientes con carcinoma epidermoide de 2) Quimiorradioterapia concomitante (protocolo organopreserva-
cabeza y cuello. ción).
4) En este paciente (estadio T2), la laringectomía horizontal supragló- 3) Si hay fracaso de los tratamientos por recidiva, se puede plantear
tica conllevaría peores tasas de control local de la enfermedad que cirugía de rescate.
la laringectomía total. 4) Quimioterapia.
RC: 3 RC: 4
86
07
Patología
de las glándulas
salivales
De este tema, poco preguntado, lo más importante es la patología aguda (sialoadenitis y litiasis) y los
tumores. Hay que fijarse en qué patología es más frecuente en cada glándula. Recuerda repasar la anatomía
correspondiente del tema 1.
◗ MIR 23-24, 55
◗ MIR 19-20, 54
La secreción parotídea es principalmente serosa y está estimula- El adenoma pleomorfo o tumor mixto es el más frecuente de las
da por el parasimpático del V par. La secreción de la sublingual es glándulas salivales. Es benigno y se localiza casi siempre en la
mucosa, la de la submaxilar es mixta, y ambas reciben estimula- parótida. El tratamiento es quirúrgico (parotidectomía superficial).
ción parasimpática a través de las fibras del nervio facial.
Se debe sospechar que una masa en una glándula es maligna
La ránula es un quiste salival localizado en el suelo de la boca, cuando produce fijación a la piel o en planos profundos, dolor,
procedente de una glándula sublingual. crecimiento rápido o parálisis facial. El tumor maligno más fre-
cuente es el carcinoma mucoepidermoide.
El cólico salival y la litiasis son más frecuentes en la submaxilar y
producen dolor y tumefacción de la glándula durante la ingesta.
El tratamiento es médico (sialogogos, espasmolíticos, antibiótico)
y se deben beber líquidos abundantemente.
87
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
A B
■ Clínica
Consiste en dolor y tumefacción tras la ingesta, que mejoran por desobstruc-
ción con aparición de sialorrea. Como consecuencia de litiasis recidivantes,
sobre todo intraglandulares en la parótida, puede alterarse la funcionalidad
de la glándula y transformarse en una sialoadenitis crónica recidivante y cal- Figura 7.3. Sialoendoscopia: conductos salivales permeables (A)
cinosis salivales, con episodios subagudos de retención salival (Figura 7.2). y con litiasis (B).
AGUDA CRÓNICA
Sialoadenitis supurada Parotiditis Sialolitiasis Sialoadenosis Enfermedades sistémicas
Unilateral/bilateral Unilateral Unilateral-bilateral Unilateral Bilateral
Glándula Parótida Submaxilar Parótida
Etiología Bacterias Virus Litiasis Alt. metabólicas Sarcoidosis,síndrome de Sjögren
Antibiótico Sintomático Antibiótico, extracción litiasis, Tratamiento de la enfermedad
Tratamiento
sialoendoscopia, cirugía
88
07. Patología de las glándulas salivales · ORL
■ Parotiditis aguda epidémica La enfermedad de Mikulicz IgG4 es una tumefacción difusa, bilateral, de
(infección por el virus las glándulas salivales y lagrimales, asintomática o levemente dolorosa.
Mantienen mejor secreción lacrimal que en el síndrome de Sjögren.
de la parotiditis)
En el caso del síndrome de Sjögren, cuando es primario, cursa con quera-
Constituye la causa mejor conocida de aumento bilateral de las glándulas toconjuntivitis seca, xerostomía, en un tercio de los casos, con tumefacción
salivales, y ocurre habitualmente en niños. Puede asociar orquitis o pan- de glándulas salivales, que es bilateral y con frecuencia asimétrica, similar a
creatitis. Raramente, puede verse en adultos un cuadro menos agudo por la LLB. El síndrome de Sjögren secundario se asocia, además, a enfermeda-
CMV, influenza o virus Coxsackie A. El tratamiento es sintomático. des del tejido conjuntivo, principalmente a artritis reumatoide.
■ Sialoadenosis ■ Otras
Es una tumefacción recidivante bilateral simétrica, indolora y no infla- Además, existen otros tipos de afectación de las glándulas salivales como:
matoria de las glándulas salivales serosas (parótidas) y lagrimales, con la parotiditis recurrente de la infancia, las enfermedades granulomatosas
discreta hiposecreción salival y lagrimal. La sialografía y la gammagrafía crónicas, la infección por VIH-1, la xerostomía y la sialorrea.
salival son normales. Se deben a una afectación del sistema nervioso
autónomo. Parotiditis recurrente de la infancia
Este trastorno puede presentarse de forma aislada o asociado a varias Son episodios de agrandamiento unilateral o bilateral de las parótidas. La
enfermedades sistémicas, como diabetes mellitus, hipotiroidismo, meno- secreción es variable. Habitualmente, desaparece después de la pubertad.
pausia, hiperlipoproteinemia, cirrosis hepática, anorexia, bulimia, malnu- Se ha sugerido una asociación con el virus de Epstein-Barr.
trición, pancreatitis crónica, mucoviscidosis, acromegalia, hipogonadismo,
y al uso de fármacos antihipertensivos y antidepresivos, fenilbutazona y Enfermedades granulomatosas
contrastes yodados. crónicas
Son la tuberculosis, la lepra y la sífilis. Pueden aumentar el tamaño y dismi-
7.3. Afectación de las glándulas nuir la secreción.
89
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Xerostomía
La causa más habitual es la administración crónica de determinados fárma-
cos, como antidepresivos, IMAO, neurolépticos y anticolinérgicos.
Sialorrea
Consiste en el exceso de producción salival, causado, sobre todo, por fár-
macos y enfermedades neurológicas degenerativas. Se trata mediante anti-
colinérgicos o con la inyección de toxina botulínica percutánea. Figura 7.5. Adenoma pleomorfo de la parótida derecha.
A diferencia del resto de neoplasias de cabeza y de cuello, el carcinoma Oncocitoma o adenoma oncocítico (1%)
epidermoide es muy infrecuente.
Es la degeneración frecuente, propia de la senectud, que se observa como una
tumoración indurada y multilobulada en el lóbulo superficial de la parótida.
■ Tumores benignos
Hemangiomas
A continuación se exponen los tumores benignos de las glándulas salivales.
Representan la mitad de los tumores salivales en la infancia, sobre todo
Adenoma pleomorfo o tumor mixto en la parótida. Es una tumoración blanda no dolorosa, que puede acompa-
benigno (80%) ñarse de hemangiomas cutáneos en la cabeza y en el cuello.
PATOLOGÍA TUMORAL
Benigna Maligna
Adenoma pleomorfo Tumor de Whartin Oncocitoma Hemangioma Carcinoma mucoepidermoide Cilindroma Carcinoma epidermoide
Mujer Anciano Anciano Niño Más frecuente Extensión perineural Anciano
Más frecuente Fumador Metástasis pulmonares RT previa
5-10% malignos Bilateral 15% Parálisis facial
Ulceración piel
Parótida Parótida Submaxilar Parótida
90
07. Patología de las glándulas salivales · ORL
Aparece en las glándulas mayores y menores. Es característica su posibi- El método diagnóstico fundamental es la PAAF, asociada a radiología, eco-
lidad de extensión perineural (y es típico el dolor intenso) y de metástasis grafía y TC (Figura 7.6).
a distancia, sobre todo en el pulmón. Es el tumor maligno más frecuente
en la submaxilar y en las menores, de la cavidad oral w MIR 23-24, 55;.
.MIR 14-15, 140 . ■ Tratamiento
Adenocarcinoma (15%) El tratamiento de elección es quirúrgico.
Se produce, sobre todo, en las glándulas salivales menores de la cavidad En la parótida, en los tumores benignos y en algunos malignos de bajo
oral. grado (por ejemplo, el carcinoma mucoepidermoide) que afectan al lóbulo
superficial, se realiza una parotidectomía superficial, mientras que en los
Carcinoma en adenoma pleomorfo malignos se realiza una parotidectomía total con conservación del nervio
o tumor mixto maligno (10%) facial.
Es la malignización de un tumor mixto de larga evolución. En el resto de las glándulas se extirpa toda la glándula. Se realiza vacia-
miento cervical en los N+, y no se suele llevar a cabo este tipo profiláctico
Carcinoma epidermoide en los N0. Tienen más tendencia a las adenopatías afectas los que afectan
a la glándula submandibular.
Es poco frecuente (< 5%) y más habitual en la parótida. Se ha relacionado
con radioterapia previa y con la edad avanzada. Es muy agresivo, con pará- La radioterapia posquirúrgica se efectúa en tumores de alto grado, mayores
lisis facial precoz y ulceración de la piel. de 4 cm (T3 y T4) y N+, con márgenes quirúrgicos de resección afectados y
afectación ósea o perineural.
GLÁNDULAS SALIVALES
No litiásica: Warthin:
Bacteriana Mucoepidermoide • Es un tipo de adenoma
Sialoadedosis Otros: 10%
(indolora y recidivante) monomorfo linfomatoso
• Células acinares
• Mixto • Hombres, exclusivo parótida
• Adenocarcinoma • 15% bilateral
Síndromes oculosalivales
Oncocitoma: en la senectud
91
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
7.5. Síndrome de Frey Se diagnostica con el test de Minor, en el que se aplica una solución yodada
sobre la mejilla afectada y si presenta hipersudoración, esta se tiñe de azul.
El síndrome de Frey o del nervio auriculotemporal, es una secuela pos- Para prevenirlo, mientras se realiza la parotidectomía superficial, el colgajo
quirúrgica en las parotidectomías, por una regeneración aberrante de las SMAS (sistema músculo aponeurótico superficial) se coloca entre el lecho
fibras parasimpáticas del nervio auriculotemporal hacia fibras simpáticas de la resección y la piel, para evitar la inervación anómala de las fibras sim-
de la piel de la mejilla. páticas de las glándulas sudoríparas de la piel de la mejilla.
Se le llama síndrome de las tres “h” porque aparece sudoración (hiperhidro- El tratamiento de elección es la infiltración con bótox w MIR 17-18, 126 .
sis), dolor (hiperestesia) y enrojecimiento (hiperemia) en la mejilla durante Como alternativa se ha propuesto la sección del nervio auriculotemporal o
la masticación. del nervio de Jacobson en el oído medio.
Hombre de 40 años que consulta por presentar cuadros de tume- En un paciente que presenta una tumoración de 3 x 3 cm en re-
facción dolorosa en la región submandibular derecha, en relación gión parotídea, con ulceración en la piel y parálisis facial homola-
con la ingesta de alimentos, palpándose una concreción dura en teral, ¿cuál de los siguientes diagnósticos se debe considerar en
el lado derecho del suelo de la boca. De los siguientes diagnósti- primer lugar?
cos, ¿cuál le parece más probable?
1) Carcinoma adenoide quístico.
1) Sialoadenosis submaxilar. 2) Carcinoma epidermoide.
2) Tumor de Warthin de glándula submaxilar. 3) Tumor de Warthin.
3) Ránula. 4) Adenoma pleomorfo.
4) Sialolitiasis submaxilar.
RC: 2
RC: 4
92
08 Patología cervical
Lo más importante de este tema es lo referente al diagnóstico diferencial de las adenopatías cervicales cuyo
enfoque general se desarrolla en este capítulo. Es de destacar la reciente inclusión en el estudio PAAF de la
presencia de VEB + o VPH p16+ para determinar la clasificación TNM.
Las lesiones quísticas cervicales que aparecen de forma brusca Los carcinomas epidermoides que producen metástasis ganglio-
durante un proceso infeccioso de vías altas, suelen corresponder nares cervicales con menor frecuencia se localizan en la glotis, el
a quistes del conducto tirogloso (línea media) o a quistes bran- labio inferior, los senos paranasales y las fosas nasales.
quiales (laterocervicales).
La mayoría de las adenopatías cervicales por carcinomas epider-
El glomus o paraganglioma carotídeo se presenta como una moides se localizan en la cadena yugular profunda, sobre todo en
masa pulsátil adherida al eje vascular en la bifurcación carotídea. su porción superior (ganglio yugulodigástrico).
93
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Son las lesiones cervicales congénitas más frecuentes. Suelen aparecer en Al igual que el quiste del conducto tirogloso, suelen debutar en la primera
la primera década de la vida como una masa única en la línea media, que década de la vida tras sobreinfectarse en el contexto de un cuadro catarral
asciende con la deglución o con la protrusión de la lengua. de vías altas.
Se sitúan en cualquier ubicación del trayecto tirogloso embrionario, esto es, Su diagnóstico se basa en PAAF, ecografía y TC. Su tratamiento es quirúr-
desde el istmo de la glándula tiroides hasta el hueso hioides. gico mediante abordaje por cervicotomía lateral y exéresis completa de la
lesión (Figura 8.3).
Pueden sobreinfectarse en el contexto de un cuadro catarral de vías respi-
ratorias altas, y pueden malignizar (1% de los casos).
Figura 8.1. Quiste tirogloso. Figura 8.3. Quiste cervical de segundo arco branquial.
El tratamiento es quirúrgico mediante la técnica sistemática de Sistrunk, Quistes derivados de bolsas faríngeas
en la cual se aborda el quiste mediante cervicotomía media y se progresa
hasta seccionar el cuerpo del hueso hioides, lo que minimiza las recidivas Son poco frecuentes. Pueden ser quistes tímicos, por persistencia de res-
(Figura 8.2). tos de la tercera bolsa faríngea (masa dura supraclavicular que invade el
mediastino anterior), y quistes y fístulas entre la glándula tiroides y el seno
piriforme (abscesos tiroideos recidivantes en niños).
94
08. Patología cervical · ORL
• Específicas. La más relevante es la adenitis tuberculosa. Se manifiesta El 30% se encuentran asociados a enfermedades genéticas tales como el
como una adenopatía laterocervical o retroauricular de crecimiento síndrome de neoplasia endocrina múltiple (MEN), la enfermedad de Von
lento y tendencia a la fístulización cutánea (escrófula). El diagnóstico Hippel-Lindau (VHL), la neurofibromatosis tipo 1 (NF1) o mutaciones en el
suele precisar la adenectomía quirúrgica. gen SDH (succinato deshidrogenasa). Las técnicas de imagen preferidas son
la angiorresonancia magnética y la arteriografía. La gammagrafía con octreo-
Otras adenitis específicas son debidas a micobacterias atípicas, toxoplas- tida se utiliza para el despistaje de segundos primarios, y las metanefrinas en
mosis y actinomicosis. orina se emplean habitualmente para la planificación quirúrgica (Figura 8.5).
■ Glomus, quemodectomas
o paragangliomas cervicales
■ Anomalías vasculares
Suelen presentarse como lesiones congénitas en cualquier parte del orga-
nismo. Su localización en cabeza y cuello es frecuente y su aproximación
diagnóstica se realiza mediante ecografía y resonancia magnética (el diagnós-
tico definitivo se obtiene mediante el análisis anatomopatológico de la lesión).
95
Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
■ Neuromas del vago Tras el abordaje inicial con ecografía + PAAF suele realizarse una adenecto-
mía diagnóstica, ya que para la clasificación histológica se precisa el estu-
Son masas cervicales únicas situadas en el espacio parafaríngeo, que des- dio anatomopatológico de la lesión.
plazan la pared laterofaríngea hacia la línea media, lo que produce disfonía
y alteraciones de la deglución. Adenopatías cervicales metastásicas
El 95% de las adenopatías cervicales metastásicas se originan en carcino-
■ Patología tumoral maligna mas epidermoides de cabeza y de cuello. Los tumores primarios pueden
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08. Patología cervical · ORL
• Yugular baja, supraclavicular y recurrencial. Subglotis, hipofaringe, 2. Cuando llega un paciente a la consulta con una adenopatía como único
tiroides, tráquea, esófago cervical y aparato digestivo. síntoma, y existe la sospecha o la confirmación de malignidad en la
• Espinal. Rinofaringe, parótida y cuero cabelludo. misma (PAAF positiva para cáncer escamoso), lo más probable es que,
cuando se le explore, se encuentre una masa en el cavum, seguido del
Si su histopatología es compatible con la metástasis de un adenocarcinoma seno piriforme, la orofaringe (amígdala y base de la lengua), la cavidad
(< 5% de los casos), el tumor primario puede estar en la tiroides, las glándu- oral, la supraglotis y la subglotis.
las salivales, el aparato digestivo (ganglio de Virchow, más frecuente en el 3. Si cuando se realiza la exploración no se encuentra masa en el cavum
lado izquierdo), el respiratorio y el urinario. ni en otro lugar, y tampoco se detecta lesión en la TC cervical con con-
traste, entonces se habla de metástasis de origen desconocido, y será
Son adenopatías duras e indoloras y pueden tener extensión extranodal necesario realizar una PET-TC para encontrarlo (clásicamente se hacían
con fijación a planos profundos, como músculos y vasos, o superficiales biopsias a ciegas, aunque no se vea tumor, en varias zonas del área ORL).
a la piel. Se debe realizar una exploración ORL completa y una PAAF. Si no En esa situación, lo más probable es que cuando el tumor aparezca (con
es concluyente, se recomienda biopsia intraoperatoria. Además, se debe el tiempo, por PET o como resultado de las biopsias), este sea de oro-
tipificar el VEB y el VPH p16, ya que pueden ayudar a identificar el origen faringe (en particular amígdalas palatinas o linguales). Puede aparecer
primario de la tumoración. también en otras regiones del cuerpo, pero es menos frecuente. Se debe
realizar biopsia en las zonas hipercaptantes.
Si estamos ante una adenopatía metastásica corroborada por una PAAF o 4. Si no se encuentra un tumor primario en la PET-TC, ni en biopsias a cie-
por una adenectomía diagnóstica, pero no se identifica el primario en la gas, el tratamiento consiste en vaciamiento cervical y radioterapia/qui-
exploración clínica y radiológica y no existen antecedentes de lesiones mioterapia complementarias. El pronóstico es muy malo, por debajo del
malignas previas o síntomas que orienten a la ubicación del primario, nos 20% de supervivencia.
encontramos ante una adenopatía metastásica cervical de carcinoma epi- 5. Si la PAAF no es concluyente en una adenopatía, y la sospecha de
dermoide de origen desconocido. En este caso, la prueba de elección es el malignidad es firme, se suele hacer una biopsia abierta del ganglio (por
PET-TC. Si se identifican áreas hipercaptantes sugestivas de lesión primaria, cervicotomía) o una adenectomía (sacar el ganglio entero si es posi-
se actúa según el TNM. Si no es el caso, se plantea la opción de realizar un ble). Otra opción es repetir la PAAF. Además, se debe tipificar el VEB y
mapa biópsico a ciegas o en las áreas hipercaptantes sospechosas mediante el VPH p16, ya que pueden ayudar a identificar el origen primario de
panendoscopia/broncoscopia/microcirugía laringea/endoscopia nasal. la tumoración.
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Manual CTO de Medicina y Cirugía, 14.ª edición
Una mujer de 45 años de edad presenta una tumoración cervical 1) Linfoma de Hodgkin.
indolora de 3 años de evolución, que ha ido creciendo lentamen- 2) Metástasis cervical de un tumor primario de origen desconocido.
te. En la exploración se aprecia una tumoración subdigástrica 3) Quiste branquial.
redondeada, de consistencia media, indolora a la palpación, que 4) Quemodectoma carotídeo.
no se desplaza en el eje vertical, pero sí lateralmente. El resto
RC: 4
de la exploración otorrinolaringológica es anodina. Mediante pun-
ción-aspiración con aguja fina, se obtiene gran cantidad de san-
gre, hallando en el estudio citológico solo hematíes. ¿Cuál de los
siguientes diagnósticos le parece más probable?
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Anexo · ORL
T1: afectación de la nasofaringe con o sin extensión a cavidad nasal y/o orofaringe, sin extensión parafaríngea
T2: extensión a estructuras parafaríngeas
T
T3: invade plano vertebral y/o senos paranasales
T4: afectación intracraneal o pares craneales, hipofaringe, glándulas salivales
5. RINOFARINGE N0: no afectación ganglionar
N1: uno o varios ganglios unilaterales < 6 cm por encima del nivel del cartílago cricoides
NyM N2: uno o varios ganglios bilaterales < 6 cm por encima del nivel del cartílago cricoides
N3: ganglio > 6 cm y/o ganglios por debajo del nivel del cartílago cricoides
M: igual que laringe
La afectación extranodal se considera a la infiltración de piel, partes blandas o infiltración neural con fijación e induración de las mismas.
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Tabla 5. Tratamiento “simplificado” para carcinoma de rinofaringe. Tabla 8. Tratamiento “simplificado” para carcinoma de cavidad oral.
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En la realización de este manual han intervenido:
Coordinación editorial:
Sonia Clavería Iranzo
Edición:
Marta García Cortizas y Belén Martín Armand
Corrección:
Fernando Sáez Domingo y Equipo CTO
Ilustración de cubierta:
Txema Martínez Ávila
Ilustración de interior:
Marina Heredia Marcos
Diseño de interiores:
Txema Martínez Ávila y Victoria Rivas Guerra
Maquetación e impresión:
Cañizares Artes Gráficas
Material digital:
Adaptación digital:
Óscar Díaz González, Adrián Gutiérrez Álvarez, Juan Carlos Quintero de Teresa
y José Antonio Serrano Sánchez
Equipo multimedia:
Cecilia León Paraíso, María López Romero, Daniel Paraíso Frías,
Beatriz Parrondo Jiménez y Miriam Rodríguez Paredes
Agradecimientos:
Asier Albarrán Rodríguez, Alba Bernad Sanz, Roxana Cerdá Cosme,
Magdalena Espigares Rodríguez, Sergio Mata Redondo, Laura Miño Cifuentes,
Laura Ponce Pastor y Vanessa Spranger Hierro