C 7
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"Por otra parte, como siempre quer�a agradecer todos los comentarios y vuestras
sospechas sobre lo que pasar� a continuaci�n. Espero que no qued�is decepcionados y
que disfrut�is con este cap�tulo tanto como con los anteriores. Muchas gracias a
todos."
""**Lo cierto es que si que trat� de hacer un juego de palabras con lo de Luna,
pero me temo que estaba muy agotada para ello y que el t�tulo del cap�tulo me qued�
poco original, pero me encanta que alguien se haya dado cuenta.**"
"Harry Potter as� como sus personajes pertenecen �nica y exclusivamente a J.K
Rowling. Lo que escribo lo hago por entretenimiento y sin �nimo de lucro."
Cap. 7 "Decisiones"
Albert Einstein cit� una vez: Locura es hacer la misma cosa una y otra vez
esperando obtener
diferentes resultados. Bueno, pues a juzgar por lo que aquel buen hombre dijo,
Fenryr Greyback estaba comenzando a volverse loco. Ya que por mucho que apretara
los dientes y parpadeara furioso ante la imagen que ten�a delante, esta no cambiaba
en absoluto. Frente a �l se alzaba un enorme y furioso lic�ntropo que no deber�a
haber despertado y a�n as� eso no lo hac�a menos real. Desde su posici�n pod�a
apreciar los m�sculos cargados de poder as� como la ira que se desprend�a de su
aura como un manto protector.
La cruel risotada reverber� por todo el almac�n siendo amplificada por el eco
existente en el lugar. No cost� demasiado identificar el origen de la misma y las
puntiagudas orejas del reci�n despertado lic�ntropo se movieron ligeramente para
ajustarse a la direcci�n de la que proven�a. Greyback continu� riendo haciendo caso
omiso de la ira cada vez m�s patente en el rostro lobuno que ten�a delante.
El �ltimo grito reson� en todas partes de aquel deshabitado lugar provocando que el
resto de los lic�ntropos se inclinaran como respuesta. El reci�n despertado animal
gru�o molesto al sentir que no pod�a controlar las piernas y que estas hab�an
comenzado a arrodillarse y a obedecer la voz que se repet�a en su cabeza una y otra
vez. Era una presi�n desagradable en su mente que le obligaba a obedecer las
�rdenes de quien se consideraba el m�s fuerte del lugar. Y por mucho que tratara de
evitarlo y de gru�ir al respecto, sus rodillas ya temblaban ligeramente y
comenzaban a doblarse agrandando de esta manera la sonrisa de superioridad de
Greyback.
"Eso es mocosa, aqu� mando yo! Arrod�llate y j�rame lealtad como la pobre perrita
que eres." Se ri� Greyback encantado. Por un instante se hab�a llegado a preocupar
por tener que controlar a una criatura salvaje, pero ahora estaba comprobando que
se hab�a preocupado en vano. Esa mocosa muy pronto aprender�a su lugar en la
manada. "Vamos, arrod�llate!"
"Arrod�llate, ahora!" rugi� con su voz m�s autoritaria que hizo que los otros
componentes de su manada se pegaran a�n m�s al suelo. Puede que todos estuvieran en
su forma humana, pero ni as� eran capaces de ignorar la voz de mando de su alfa.
Luna incluso hab�a comenzado a gimotear desde su alejada posici�n.
"Muy bien mocosa, aprende pronto t� lugar, que est� a mis pies" felicit� Fenryr con
una carcajada. La voluntad de ese nuevo lic�ntropo ya era suya y ahora ya pod�a
dedicar su tiempo y energ�a a otra clase de asuntos m�s urgentes. La luna acababa
de salir y eso significaba que durante las siguientes horas podr�a utilizar la
fuerza de ese reci�n despertado para sus fines. Puede que la noche no fuera a
echarse a perder despu�s de todo.
Tan concentrado estaba en sus futuros planes, que no se lleg� a percatar de que a
pesar de que las rodillas estaban muy flexionadas, no llegaban a rozar el suelo.
Tambi�n fall� a la hora de darse cuenta de que los m�sculos estaban flexionados
bajo un claro esfuerzo y que la mand�bula segu�a muy apretada mientras la
respiraci�n era contenida. Y no fue hasta que vio un destello de furia en esos
extra�os ojos que sospech� que algo iba mal.
Adem�s del ya conocido Jave, otros dos hombres tan grandes como �l se adelantaron y
comenzaron a quitarse la camisa mientras el ruido de huesos quebr�ndose se dejaba
o�r en el lugar. Esos momentos de calma antes de la tormenta fueron una bendici�n
para el lic�ntropo de ojos plateados, que los us� para recuperarse de los ataques
mentales recibidos. Pronto en el lugar de esos hombres se hallaron tres lic�ntropos
feroces y poderosos que no tardaron en abalanzarse sobre la figura a�n inm�vil de
su adversario.
En toda la vida humana de Hermione, esta jam�s hab�a ganado una pelea en su vida.
Las veces que hab�a peleado hab�an sido simplemente situaciones en las que alguien
m�s fuerte y m�s grande que ella la usaba como saco de boxeo y eso dif�cilmente
puede considerarse como experiencia en la lucha. Pero en ese momento no era
Hermione la que estaba al volante de su cuerpo, si no un animal salvaje y
enfurecido sin mucha capacidad de raciocinio cuyo �nico objetivo era poder
destrozar a todos los adversarios que se pusieran en su camino. Tal vez ese fue el
motivo por el que no fue desmembrada en el mismo momento en el que esos tres
animales se le vinieron encima.
Uno de ellos se lanz� directamente sobre su brazo izquierdo y mordi� todo lo fuerte
que pudo tratando de arrancarlo mientras que otro de ellos le mord�a la pata
derecha con toda la intenci�n de derribarla. El tercero por su parte decidi� no
andarse por las ramas y tras subirse a su espalda, clav� sus garras entre sus
omoplatos y abri� todo lo que pudo la boca prepar�ndose para morder el cuello de su
oponente. Cuando sus dientes finalmente se hundieron en el lado izquierdo del
cuello de la chica, un rugido animal�stico de dolor brot� de su hocico al notar
como la sangre comenzaba a chorrear de la herida mientras la presi�n aumentaba
dolorosamente. A pesar de que la chica se sent�a poderosa por primera vez en su
vida, no parec�a ser suficiente para acabar con los tres poderosos enemigos a los
que se estaba enfrentando y algo en el fondo de su mente advirti� que de seguir as�
perder�a la lucha.
Por lo visto, la simple idea de perder la pelea fue suficiente para reavivar el
fuego de sus venas y con un rugido furioso el lic�ntropo de ojos plateados
contraatac�. Utiliz� el brazo derecho para clavar sus garras en la cabeza del
lic�ntropo que ten�a enganchado en su espalda. Con un satisfactorio sonido h�medo,
sus afiladas garras penetraron la piel y gran parte de los m�sculos de ese ser
hasta que un aullido de dolor brot� de su hocico y afloj� la fuerza con la que
estaba mordiendo el cuello de la chica. Las garras de Hermione continuaron
hundi�ndose en las espalda de esa criatura hasta que apart� del todo los dientes de
su cuello, momento que aprovech� la chica para retorcer sus garras en el interior
de la herida y una vez tuvo un firme agarre, con un simple movimiento de mu�eca lo
lanz� al otro lado del almac�n donde impact� contra la pared dejando a su paso una
lluvia de cascotes y ladrillos. Sin esperar a que los otros dos se repusieran de la
sorpresa Hermione actu� m�s r�pido de lo que la cre�an capaz y se dispuso a
quit�rselos de encima. Por suerte para ella, uno de ellos hab�a mordido la parte
del b�ceps de su brazo, donde la musculatura era m�s densa, de modo que sus dientes
no hab�an podido penetrar demasiado. Ese fue el primero que decidi� atacar
utilizando la misma t�cnica que con el otro, de modo que utilizando las garras que
a�n chorreaban sangre trat� de alcanzar al ser que estaba masticando su brazo
izquierdo. Por desgracia el mismo movimiento result� no ser efectivo la segunda vez
y antes de poder tocarlo, el lic�ntropo se solt� y se apart� de su brazo justo a
tiempo para que sus garras solo rozaran el aire. El otro lic�ntropo tambi�n parec�a
haberse dado cuenta de que corr�a peligro de ser decapitado por las garras de su
oponente de modo que tambi�n liber� la pierna y se distanci� un poco para poder
rondar a su enemigo desde una distancia m�s segura.
Cuando esos seres hab�an vuelto a atacarla y a hundir sus dientes en su carne,
Hermione hab�a gritado con fuerzas pero hab�a sentido como su voz se perd�a antes
incluso de brotar de su garganta. Era como estar aislada en una celda insonorizada
con un gran ventanal y condenada a sufrir un dolor espantoso. Por mucho que tratara
de mover las piernas o simplemente encogerse en una pelota y protegerse, su cuerpo
no le obedec�a.
Incluso cuando hab�a tratado de advertir al animal que estaba al mando de que el
mismo ataque no funcionar�a dos veces con esos seres, su voz hab�a sido succionada
antes incluso de poder vociferar el aviso. Y ahora que esos dos monstruos la
estaban cercando, se daba perfecta cuenta de que estaban tratando de desorientarla
para poder atacarla por la espalda. Y a juzgar por los ca�ticos y poco centrados
pensamientos del animal que estaba al mando de su cuerpo� era la �nica. Tampoco es
que pudiera entender muy bien lo que el animal estaba pensando, eran m�s bien
impresiones que le llegaban, pero fuera como fuese, ese animal no estaba prestando
atenci�n y eso pod�a ser mortal para ambos.
Si hab�a algo que la caracterizaba desde luego que era la cabezoner�a, y no estaba
dispuesta a cambiar a esas alturas de la vida. Gritar ya hab�a comprobado que no le
servir�a de nada, y patalear o tratar de mover cualquier parte de su cuerpo, hab�a
mostrado tener el mismo efecto. Ponerse a patalear y a gritar a la vez con todas
sus fuerzas tambi�n pas� por su cabeza, pero eso tambi�n obtuvo el mismo resultado:
nada de nada.
Aunque aquello estaba resultando realmente frustrante, por lo menos se hab�a podido
desahogar un poco y eso le hab�a permitido pensar con un poco m�s de claridad. Por
desgracia, los err�ticos paseos de los otros dos lic�ntropos estaban agitando al
animal que controlaba su cuerpo y tarde o temprano iba a cometer una estupidez.
No bien hab�a terminado ese pensamiento cuando su cuerpo se movi� con rapidez hacia
uno de los lados dejando su espalda perfectamente descubierta para el otro
lic�ntropo.
Aterrada al comprender que ese adversario iba a atacar y a volver a causar una
dolorosa herida o la muerte, Hermione reaccion� sin pensar y cerrando los ojos
trat� de girar la cabeza del animal hacia el oponente que estaba a punto de atacar.
El efecto fue el mismo que el de un latigazo cervical, pero al menos sirvi� para
que el animal viera a su enemigo y tras una complicada maniobra que logr� apartar
esos afilados dientes de la base de su nuca, volviera a cubrirse las espaldas.
A cambio Hermione recibi� algo que solo podr�a describirse como una dolorosa
sacudida el�ctrica que parec�a originarse en alguna parte de su mente, acompa�ado
de un rugido de molestia que reson� en el interior del cr�neo.
"A tu espalda!" una vez m�s su grito reson� claramente y comprob� alucinada como el
animal se giraba en esa direcci�n y gru��a a su oponente. Por qu� de repente el
animal la o�a? Era porque ahora ella tambi�n era capaz de notar y comprender lo que
�l sent�a? Y si ese era el caso, porque ahora s� y antes no? Mejor pensarlo luego y
aprovechar ahora el momento.
Los adversarios continuaban movi�ndose sin parar y una vez m�s el segundo
lic�ntropo, poco a poco, estaba desapareciendo de su visi�n, de modo que una vez
m�s volvi� a tirar de la cabeza del animal tratando de verlo con mayor claridad. La
descarga que sinti� en esta ocasi�n result� ser a�n m�s intensa y seguida de un
gru�ido m�s alto y un sentimiento de molestar por parte del animal.
"Muy bien, vale, ya lo entiendo. No te gusta que yo te mueva. Vale! Pues entonces
al menos hazme caso y mant�n a los dos dentro de tu campo visual!" grit� Hermione
ofendida. As� que ese animal la pose�a y se adue�aba de su cuerpo, pero ella le
molestaba por querer girar la cabeza? Rid�culo!
Parec�a que el animal era algo reacio a obedecer sus �rdenes y eso la enfureci� de
nuevo.
"Me haces caso y salimos vivos. No me lo hagas y moriremos seguro. Qu� prefieres?"
pregunt� sarc�stica. Me pregunto si puede entender el sarcasmo? O si me est�
entendiendo en general? Dios, esto es surrealista.
Pareci� que finalmente el animal hab�a llegado a la conclusi�n de que tal vez no
era tan mala idea hacer caso a la voz que le hab�a salvado un par de veces.
"Muy bien, lo tomar� como un s�. Vamos all�" se content� Hermione. Tal vez ahora
que al menos controlaba parte de la situaci�n no acabara muerta�no?
Los ojos del Hermione segu�an los movimientos de sus adversarios con cuidadosa
suspicacia mientras se fijaban un poco mejor en su aspecto. No fue dif�cil
diferenciarlos ya que mientras que el lic�ntropo que le hab�a mordido el brazo era
de color amarillo pajizo, el que hab�a ido a por su pierna era de un color marr�n
rojizo bastante feo. Ambos parec�an haber decidido que dar vueltas a su alrededor
mientras gru��an era la mejor forma de intimidarla y quiz�s encontrar su punto m�s
d�bil. La peque�a vocecilla en la mente err�tica del lic�ntropo negro le susurr�
que estaban tratando de lograr que les diera la espalda y que lo mejor, iba a ser
atacar antes de que lo lograran. La mente de un lic�ntropo salvaje no es de las que
escuchan a razones y menos a las ordenes de voces en su cabeza, pero esa voz era
tan conocida y tan insistente que el lic�ntropo la obedeci� sin dudar y se lanz�
contra el rojizo apuntando a su pata izquierda.
Sin tiempo para considerar esa sangre y lo bien que estaba consiguiendo que se
sintiera, se irgui� de su forma de cuatro patas a la de dos, a�n llevando entre sus
fauces la pata del rojizo que fue tambi�n levantado del suelo y sujetado con la
simple fuerza de sus mand�bulas. Con un par de sacudidas de su cuello que
arrancaron aut�nticos gemidos torturados de la garganta del semi-inconsciente
lic�ntropo, Hermione lo solt� sonriente al ver como volaba en direcci�n opuesta
justo a tiempo de interponerse en el camino del lic�ntropo que se hab�a sacudido de
la espalda y que volv�a a por m�s. Por desgracia el otro chucho demostr� ser
realmente veloz y consigui� apartarse a tiempo mientras el cuerpo de su compa�ero
segu�a su trayectoria hasta el fondo del almac�n donde la pared no pudo detenerlo y
acab� aterrizando contra el �rbol que hab�a justo afuera.
Sin darle tiempo de reponerse al reci�n llegado, Hermione salt� sobre �l,
consiguiendo posicionarse sobre su vulnerable espalda. Desde tan cerca, pudo
observar como su pelaje que era de un color marr�n oscuro, ya estaba salpicado de
sangre. Ese olor tan exquisito a punto estuvo de hacerle perder la cabeza por un
momento, pero la voz de su cabeza consigui� volver a centrarlo justo a tiempo.
Llevando a cabo el movimiento que la voz de su cabeza le indicaba, agarr� cada
brazo de aquel chucho con sus zarpas, y posicionando la rodilla contra el centro
exacto la espalda del ahora indefenso oponente, se dispuso a tirar con todas sus
fuerzas hasta que un doloroso crujido indic� que acababa de descoyuntarlos. Y
aunque el aullido proveniente de la garganta de su enemigo fue largo y lastimero,
de poco le sirvi� cuando Hermione le tom� de un brazo y lo us� para balancearlo
como un bate y golpear con �l al lic�ntropo que a�n estaba a su espalda y que hab�a
decidido atacar en ese mismo momento. Con un sonido sordo, ambos cuerpos
colisionaron y fueron mandados al fondo del almac�n donde el marr�n decidi� no
levantarse.
Hab�a que admitir que el rubito era persistente ya que a pesar del golpe, no tard�
mucho en ponerse de pie y volver a lanzarse con un rugido encima de la chica. Sin
embargo esta vez Hermione estaba m�s que preparada para lo que se le ven�a encima y
en vez de esperar a que este impactara contra ella, tom� impulso y se abalanz�
sobre �l intercept�ndolo en pleno salto. Cayeron al suelo en un amasijo de patas y
garras que volaban de aqu� para all� tratando de dominar al contrario. Finalmente
la fuerza de reci�n nacido de Hermione result� ser mayor de la del experimentado
lic�ntropo y con un movimiento que una vez m�s surgi� de alguna parte de su mente,
consigui� posicionarse encima y comenz� a golpearlo con sus pu�os que resonaban
como aut�nticos truenos gracias al eco del lugar. Apenas hab�a conseguido conectar
un par de buenos derechazos cuando un nuevo y molesto lic�ntropo se le vino encima
como un tren y la apart� de su compa�ero de manada.
Por lo visto mientras Hermione hab�a estado ocupada con los tres lic�ntropos, el
cuarto se hab�a dedicado a observarla y a transformarse en silencio a la espera del
mejor momento para atacar. Ese momento hab�a llegado y sin ninguna clase de duda se
hab�a abalanzado sobre Hermione y una vez consigui� apartarla de su compa�ero
comenz� la lucha entre ellos. A diferencia de los otros tres adversarios que
luchaban utilizando ataques sorpresa y mordiscos calculados, este contrincante
luchaba sin un �pice de cabeza y usando solo la fuerza. Era grande, mucho m�s que
los otros y de un color gris claro salpicado por el rojo de la sangre de Hermione
que no paraba de brotar de los diferentes cortes y mordiscos que ten�a a lo largo
de su cuerpo.
Golpe tras golpe tras golpe tras golpe. No importaba lo furiosa que estuviera, no
hab�a manera de tumbar a aquella monta�a que segu�a aguantando todo lo que Hermione
le lanzara. Incluso sus garras parec�an no ser efectivas contra semejante cantidad
de m�sculos y apenas penetraban en la carne de su oponente. Eso lo convert�a en un
oponente lento y pocos de sus golpes lograban conectar con alguna parte del cuerpo
de Hermione, pero los pocos que conectaban los sent�a como ca�onazos en su cuerpo.
La voz de su cabeza que hasta ahora le hab�a aconsejado, tambi�n parec�a callada y
poco cooperativa aunque a�n pod�a sentir su presencia en alg�n rec�ndito rinc�n.
Hasta que de pronto esa silenciosa voz grit� con fuerza sobresalt�ndolo y
haci�ndole perder la concentraci�n unos instantes preciosos que le otorgaron otro
fuerte golpe por cortes�a de su gigantesco rival. El crujido junto al dolor de su
lado derecho indicaba que algo se hab�a roto. Tal vez un par de costillas.
Contento ahora que ya ten�a algo que hacer aparte de dejarse golpear, el lic�ntropo
hizo exactamente eso. Esper� a que lanzara uno de esos ca�onazos con el brazo
derecho y ejecut� las �rdenes a la perfecci�n. Agarr� el brazo derecho, tir� de �l
y una vez lo tuvo a su altura, mordi� con fuerza sorprendiendo de esa manera a su
adversario. Este, inmediatamente, lanz� un fuerte golpe con su brazo izquierdo para
apartar las fauces que estaban triturando su otro brazo pero para su sorpresa,
cuando su brazo izquierdo sali� disparado, su adversario gir� ligeramente el cuerpo
y eso demostr� ser suficiente como para que su pu�o no lo alcanzara. Fren�tico al
comprender que hab�a fallado, no pudo hacer m�s que mirar como ese demonio de ojos
plateados desgarraba parte de su brazo con un simple movimiento de cabeza.
La voz de su cabeza hab�a sido muy espec�fica de d�nde quer�a que fueran sus garras
y a pesar de que no hab�a entendido ni una palabra de: a trav�s de las costillas
del lado derecho del pecho, una imagen hab�a aparecido en su mente y hacia all�
hab�a guiado su mano con todo el impulso del que hab�a sido capaz. Su mano se
hundi� con fuerza en el pecho de aquel chucho y no se detuvo hasta que sinti� el
coraz�n de su oponente al alcance de la misma. Un ruido de tejido rompi�ndose junto
al de un chapote� fue lo �nico que se oy� en la repentina calma del almac�n que
detuvo la respiraci�n de todos los presentes. Ante sus ojos se hallaba el
lic�ntropo de los ojos plateados con su mano derecha atravesando el pecho del
lic�ntropo de color pajizo y sosteniendo entre sus dedos el sangrante y a�n
palpitante coraz�n.
Unos breves aplausos rompieron la calma reinante atrayendo hacia ese lugar las
miradas de los presentes que a�n estaban conscientes. Con un chapoteo que reson� en
todo el almac�n, el lic�ntropo de ojos plateados extrajo su mano del pecho en el
que estaba enterrada a�n con el coraz�n en la mano y dirigi� su mirada hacia donde
proced�a ese ruido. Hasta que Fenryr Greyback no estuvo seguro de tener la atenci�n
completa de la mocosa transformada, no termin� de aplaudir.
"Bravo querida, bravo!" alab� Fenryr risue�o. "Jam�s pens� que fueras a tener el
talento de sobrevivir a la pelea, y mucho menos llegar a matar a uno de los m�os.
Realmente impresionante."
A sus burlonas palabras tan solo llegaron como respuesta el sonido de la pesada
respiraci�n de ese lic�ntropo y los gemidos de dolor del resto de la manada
diseminada por el almac�n. Eso no le impidi� continuar hablando.
"Adam siempre fue un blandengue sin mucho esp�ritu, no me costar� mucho encontrarle
un sustituto." Murmur� en voz alta Fenryr sin perder la sonrisa. "Pero he de
admitir que estoy sorprendido de que hayas podido vencer a Demetri de esa manera.
Es decir, no son muchos los que han podido hacerle algo de da�o, y llegas t�, un
simple novato, y le destrozas el brazo para acto seguido noquearlo. Realmente
brillante!"
"Y bueno, Khor nunca fue lo que se dice un tipo fuerte, pero siendo uno de los m�s
r�pidos de la manada , me imaginaba que tendr�as problemas para golpearle y a�n as�
has sido capaz de saltarle encima en plena carrera para luego desencajarle ambos
brazos� pura poes�a" se continu� deleitando Greyback como si hubiera presenciado
una buena comedia. "Pero el ver como lo utilizabas como bate para volver a derribar
a Adam� Tienes talento chica, te lo digo yo. Hace falta ser un loco sangriento para
reconocer a otro, te lo aseguro. Reconozco que te hab�a subestimado, y por ello voy
a hacerte una oferta irrechazable. Es evidente que eres una criatura inferior a m�,
a fin de cuentas eres una mujer, pero supongo que servir�s como hembra de
apareamiento. �nete a m� y trae al mundo a mis cachorros y te permitir� vivir con
comodidad. No tendr�s que satisfacer al resto de la manada, solo a m�. Del resto ya
se encargar� la ni�a cuando finalmente se transforme. Qu� me dices?"
"Te crees muy dura, no? Tan solo por haber ganado un par de escaramuzas con unos
cachorros?" se burl� Fenryr mientras se quitaba el abrigo largo que llevaba y
comenzaba a rasgar la camisa. "Puede que tengas talento, y que no se te d� del todo
mal derribar a oponentes m�s fuertes que t�. Pero yo llevo en este mundo mucho m�s
tiempo del que crees peque�a ilusa. Y ahora voy a demostrarte la diferencia entre
un cachorro, y un autentico macho alfa! Y cuando haya acabado de destrozarte todos
los huesos del cuerpo y ya no puedas moverte, nos divertiremos juntos. Me asegurar�
de que traigas a este mundo mis cachorros. Ya lo ver�s!"
Era tan aterrador como las pesadillas de Hermione lo recordaban. Era un ser
gigantesco, casi tan alto como el que hab�a derribado poco antes, pero sus patas
eran mucho m�s ligeras y de aspecto veloz. Su cuerpo estaba cubierto de cicatrices
que eran visibles debido a la falta de pelo de la criatura. A diferencia de
Hermione que estaba cubierta de una mata de pelo y a los otros que tambi�n pose�an
pelo en abundancia, Fenryr demostr� poseer un color de piel gris�ceo pero poco pelo
para cubrirla. Sus ojos segu�an siendo tan rojos y aterradores como recordaba y los
restos de espuma que se amontonaban en la comisura de la boca, le daban un aspecto
rabioso y a�n m�s atemorizador.
Ese primer golpe sin duda le hab�a servido para reevaluar la situaci�n incluso sin
la ayuda de la voz del interior de su cabeza. Ese alfa, no solo hab�a esquivado uno
de sus golpes m�s veloces, si no que hab�a respondido con un simple empuj�n que lo
hab�a mandado volando al otro lado del almac�n. Y a pesar de que se hab�a
incorporado con una rapidez digna de elogio, no hab�a sido suficiente para esquivar
su segundo ataque que hab�a vuelto a derribarlo sin aparente esfuerzo.
Su segunda maniobra hab�a sido tratar de atravesarle el pecho con las garras a
pesar de que la voz de su cabeza hab�a tratado de impedirlo, y ahora se estaba
arrepintiendo y mucho de no haber hecho caso. A pesar de que el movimiento hab�a
sido ejecutado con la misma rapidez que con Adam, su oponente parec�a haber estado
esper�ndolo y hab�a reaccionado justo a tiempo para capturar su pu�o con sus
fauces. Y una vez m�s, un borbot�n de sangre hab�a brotado de su brazo a
consecuencia de un buen mordisco. Mordisco que ese maldito alfa se negaba a dar por
finalizado hasta que le hubiera arrancado la extremidad de la manera m�s dolorosa
posible a pesar de los m�ltiples golpes que le propici� tratando de que se soltara.
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Los golpes y los mordiscos se suced�an a velocidad vertiginosa y por mucho que
Harry se esforzara no era capaz de vislumbrar muchos de ellos. Mientras la pelea se
desarrollaba Harry no pod�a apartar los ojos de la macabra escena que estaba
presintiendo. Hermione, su dulce y algo cabezota (vale, muy cabezota) hermana
estaba transformada en esa enorme y terror�fica criatura que estaba luchando contra
esos monstruos sedientos de sangre. A�n no acababa de comprender como diantres
hab�a pasado de estar esperando a Hermione en el desguace de siempre a estar en ese
almac�n abandonado en plena batalla surrealista.
Sab�a que la hab�a estado esperando cuando unos tipos muy grandes y muy fuertes
hab�an aparecido. Sin darle tiempo a preguntar lo que pasaba y sin dar ninguna
explicaci�n, lo hab�an golpeado fuertemente una y otra vez hasta que hab�a perdido
el conocimiento. Lo siguiente que recordaba era hallarse en lo que parec�a ser una
c�mara frigor�fica industrial donde hab�a descubierto el cuerpo medio congelado y
febril de Draco. A pesar de que hab�a tratado de despertar a su amigo, este hab�a
continuado delirando y murmurando palabras sin sentido y su condici�n solo hab�a
empeorado a medida que el tiempo avanzaba.
Preocupado por lo que podr�a ocurrir, Harry hab�a vestido al inconsciente Draco con
su camisa al darse cuenta de que el chico apenas estaba vestido con un pijama hecho
jirones y su tez estaba a�n m�s p�lida de lo normal. Hab�a gritado como un poseso y
golpeado las puertas de aquella prisi�n helada como un loco, pero no hab�a recibido
respuesta alguna. Y no hab�a sido hasta que los labios de Draco hab�an comenzado a
ponerse morados y los temblores hab�an aumentado que se hab�a asustado de verdad.
Estaba acostumbrado a las llamadas novatadas y bromas pesadas, pero nadie en su
sano juicio encerrar�a a alguien que estaba tan claramente enfermo en esa nevera, y
menos si esa persona se trataba de Draco Malfoy. Sin conocimientos de medicina y
sin manera de comunicarse con el resto del mundo, Harry hab�a hecho lo primero que
se le hab�a ocurrido y se hab�a acurrucado contra el chico medio desnudo en un vano
intento de compartir calor corporal. Y durante las siguientes horas hab�a intentado
mantener vigilia rezando para que ambos pudieran salir con vida y que los tipos que
lo hab�an tra�do no hubieran visto a Hermione al llegar al desguace.
No se sabe cu�nto tiempo despu�s, dos de los hombres que le hab�an golpeado hab�an
venido a por ellos y los hab�an llevado a rastras hasta el almac�n d�nde hab�an
sido golpeados y en el caso de Harry apu�alados con lo que parec�an ser garras.
Pero nada de lo que le hab�an hecho se pod�a comparar al miedo que hab�a sentido al
levantar la vista y ver que Hermione tambi�n se encontraba en el almac�n. Hab�a
sido entonces cuando el mundo se hab�a colocado cabeza abajo y Hermione se hab�a
transformado en una criatura enorme y aterradora que acababa de arrancar un coraz�n
con sus propias manos.
Eran demasiadas cosas en muy poco tiempo y su mente a�n no parec�a poder asimilar
que lo que estaba viendo estaba pasando de verdad. Cuando vio que ese monstruo que
se hab�a presentado como Fenryr mord�a a la criatura en la que se hab�a convertido
Hermione en el brazo haciendo brotar la sangre, sinti� ganas de vomitar. Quer�a
gritar que la dejaran en paz, que no la hicieran da�o, pero su garganta segu�a
paralizada en el silencio. Sus ojos se llenaron de lagrimas al o�r rugir de dolor a
ese ser que se alzaba donde Hermione hab�a estado hasta hac�a muy poco y finalmente
su cerebro lleg� a la �nica conclusi�n posible. Aunque su hermana/mejor amiga se
hubiera transformado en esa criatura, segu�a siendo su Hermione y no quer�a que
nadie la hiciera da�o. De modo que en el interior de su mente vitore� a Hermione
cuando esta, con un golpe digno de un boxeador profesional, se libr� de aquel
maldito que estaba masticando su brazo izquierdo.
Pero en ese momento su atenci�n se desvi� hacia su derecha d�nde un hombre acababa
de aparecer. Si su memoria no le fallaba, sus compa�eros le hab�an llamado Khor y a
las �rdenes de Fenryr se hab�a transformado en un monstruo de color marr�n oscuro
aunque ahora mismo volv�a a tener el aspecto de un ser humano. Estaba pr�cticamente
desnudo y lleno de sangre mientras sus brazos le colgaban inservibles a los lados y
le observaba con locura y hambre.
La falta de luz impidi� a Harry ver con claridad el rostro de ese hombre, aunque
recordaba de cuando le hab�an golpeado que sus ojos eran fr�os y vacios. Era un
peque�o consuelo que no pudiera ver ahora esa mirada vac�a que tanto malestar le
hab�a creado anteriormente instantes antes de recibir el primer golpe. Pero aunque
no pudiera verlo bien, hab�a suficiente claridad gracias a la luz de luna llena y
las pocas luces que hab�an sobrevivido para poder confirmar que ese tipo parec�a
haber perdido la raz�n.
Para su sorpresa, en vez de recibir el mordisco que esperaba, el hombre que ten�a
encima fue levantado de un tir�n y lanzado bastante lejos por una ni�a que no hab�a
visto en su vida.
"Apartare de �l" gru�� Luna ense�ando los dientes. Mientras todos los dem�s hab�an
estado pendientes de la pelea, ella se hab�a arrastrado lenta pero inexorablemente
hacia donde Harry se hallaba tumbado. Hab�a deducido que los chicos que Khor y
Demetri hab�an tra�do eran muy importantes para Hermione y no le hab�a costado
mucho predecir que tarde o temprano uno de los lic�ntropos heridos los atacar�a
para recuperar las fuerzas y acelerar la curaci�n gracias a la ingesta de sangre y
carne fresca. A juzgar por el olor de enfermedad que desprend�a el otro chico,
intentar�an primero comerse al moreno y por ese motivo se hab�a desplazado hasta
all�. Por suerte hab�a llegado justo a tiempo.
"T�! Como te atreves a tocarme?" rugi� Khor levant�ndose del suelo con dificultad
debido a sus brazos in�tiles. "Vas a pagarlo caro!"
Ante los ya no tan at�nitos ojos de Harry, esa ni�a peque�a creci� varios
cent�metros de golpe mientras la cara se transformaba ligeramente y se llenaba de
pelo blanco y sus orejas se volv�an puntiagudas. Las pupilas adquirieron un color
amarillo y se volvieron gatunas lo que le permit�a ver mejor en la oscuridad y sus
u�as se convirtieron en garras mientras que sus dientes crec�an y se afilaban hasta
que ya no le cab�an en la boca lo cual la obligaba a mantenerla abierta.
Khor pareci� sorprendido de que la ni�a pudiera hacer eso, pero se recuper�
inmediatamente y se acerc� dispuesto a atacar.
"Que crees que haces defendiendo a ese humano?" pregunt� con un rugido mientras
daba vueltas a su alrededor. "Cuando Fenryr acabe con esa puta vas a arrepentirte."
"Que t� me adviertes?" se ofendi� Khor enojado. "Te voy a dar una lecci�n aqu� y
ahora mocosa, prep�rate."
La pelea contra el otro lic�ntropo lo hab�a agotado tanto que no ten�a fuerzas para
volver a transformarse y sus brazos ya no le respond�an pero a�n contaba con la
velocidad de sus piernas. Con una rapidez que Harry casi no pudo ver, Khor se
abalanz� sobre Luna dando comienzo a una segunda pelea mientras Fenryr estaba
distra�do luchando con la abominaci�n de los ojos plateados.
Luna se defendi� bastante bien dada la situaci�n pero a�n as� recibi� varios
mordiscos que pronto la hicieron sangrar en abundancia. Sus gru�idos y aullidos
eran completamente eclipsados por los de la otra pelea, pero a�n as� Harry casi
pod�a sentirlos. Sab�a que muchos de los mordiscos que Luna se estaba llevando eran
porque no pod�a moverse mucho sin dejarle a �l desprotegido y se lo agradec�a
inmensamente.
Por fortuna, Khor estaba realmente agotado y la fuerza de sus golpes hab�a mermado
lo suficiente como para que Luna no se diera por vencida. Un golpe aqu�, un
mordisco all� y Khor comenz� a balancearse mucho. Con un grito salvaje Luna se
abalanz� sobre �l y tras posicionarse en su espalda lo mordi� tan fuerte como pudo.
Esa era una maniobra bien conocida por los componentes de la manada y Luna no hab�a
tardado mucho en aprenderla gracias a todas las peleas que les hab�a visto
disputar. Khor sab�a que tendr�a que rodar para quit�rsela de encima de modo que se
lanz� de espaldas con toda la intenci�n de aplastarla bajo su peso cuando la chica
lo sorprendi�. En vez de continuar en su espalda, se apoy� en sus hombros y en un
alarde de fuerza se impuls� hasta hallarse verticalmente encima de Khor. De modo
que cuando Khor se desplom� ella ya no estaba debajo y aprovechando la vulnerable
posici�n en la que se hallaba, aterriz� con las rodillas sobre su estern�n
rompi�ndolo y dejando fuera de combate al hombre.
"Chica, est�s bien?" pregunt� Harry en un susurro y sin fuerzas para hablar m�s
alto. Cada vez le costaba m�s respirar y estaba comenzando a tener mucho sue�o,
pero quer�a saber si esa ni�a estaba bien.
"Estoy bien" asegur� Luna mientras se acercaba a la pared para volver a encajarse
el hombro que se le hab�a salido al hacer esa maniobra tan arriesgada. No hab�a
estado segura de que sus brazos aguantaran toda esa presi�n, pero se hab�a tenido
que arriesgar. "Est�s bien?"
"Estoy muy cansado" admiti� Harry luchando por mantener los ojos abiertos.
"No te puedes dormir. Tienes que seguir despierto." Se alarm� Luna captando los
trabajosos esfuerzos de aquel chico por seguir respirando. Se quit� la chaqueta que
llevaba y la presion� contra una de las heridas m�s profundas del abdomen de Harry.
"Presiona, los nargles dicen que hay que detener la hemorragia."
"Vale" acept� Harry sin plantearse de qu� diantres estaba hablando esa chica. " Yo
presiono, pero necesito tu ayuda. Tienes que encontrar a Draco."
"El otro chico?" dedujo Luna m�s calmada al ver que Harry no se dorm�a.
"Tienes que traerlo, por favor. Est� muy enfermo" suplic� Harry apretando los
dientes.
Decidida y con un rumbo claro en mente Luna se dirigi� con cautela hasta el otro
chico cuando un rugido especialmente sonoro hizo temblar las paredes del almac�n y
desvi� las miradas hacia la pelea que a�n se desarrollaba en el lugar.
Su desesperaci�n crec�a por momentos, y a pesar de que su voz interior no hac�a m�s
que sugerirle maneras de esquivar algunos golpes, tambi�n parec�a estar qued�ndose
sin ideas. Por cada golpe que era capaz de esquivar, ya hab�a recibido al menos
cuatro y no estaba seguro de cuanto m�s podr�a aguantar esa paliza. Hab�a intentado
todo lo que la voz le hab�a sugerido, pero nada de eso hab�a servido con ese rival
que esquivaba r�pido y golpeaba fuerte.
Ni siquiera necesitaba que la voz le dijera que sus propios movimientos eran cada
vez m�s lentos y que cada vez estaba esquivando menos golpes. Sus cada vez m�s
rotos huesos eran una prueba m�s que fiable.
Y no es hasta que uno siente la m�s competa y absoluta desesperaci�n que las ideas
m�s rid�culas y est�pidas son planteadas.
En este caso� no result� de otro modo.
Uno de los m�s recientes golpes propinados por ese alfa hab�a logrado hacer una
buena brecha encima del ojo derecho que hab�a hecho manar la sangre de manera
inmediata dificultando su visi�n. Y fue entonces cuando de repente a su mente
vinieron unas im�genes con una estrategia arriesgada que no tuvo m�s remedio que
poner en pr�ctica.
Con la mano izquierda empuj� al lic�ntropo gris hasta que este se separ� y acto
seguido con un salto digno de medalla de oro en las olimpiadas, se abalanz� con el
pu�o derecho extendido y preparado para golpear la cara de su oponente. Su oponente
pareci� sorprenderse de ese movimiento pero no dur� m�s que un instante ya que a
pesar de estar desestabilizado debido al empuj�n que hab�a recibido, se las ingeni�
para arrodillarse en el suelo para ganar m�s apoyo y de esa manera detener el
cuerpo que se le ven�a encima. Con la mano izquierda apoyada en el suelo detr�s de
�l y con la derecha apoyada en el pecho de Hermione hab�a conseguido detener en
seco el salto de la chica. Y sin el impulso extra del salto, el brazo de Hermione
descendi� m�s lento de lo calculado y los ojos de su oponente brillaron con maldad
al atrapar ese mismo brazo entre sus fauces una vez m�s. Parec�a que ese iba a ser
el final de la batalla ya que incluso Harry hab�a deducido que el siguiente
movimiento de aquel monstruo iba a ser arrancarle el brazo a la chica. Y sin
embargo, con lo que aquel monstruo no cont� fue con que la mueca de dolor de
Hermione mutara a la sonrisa lobuna equivalente a� te pille!
A�n detenida en el aire Hermione utiliz� su fuerza bruta para arrastrar el brazo
que a�n estaba dentro de la boca de su oponente hacia la derecha desequilibrando de
esta manera la cabeza y el cuerpo del monstruo. Y en el mismo momento en el que
ambos se precipitaban hacia el suelo, la chica hizo acopio de todas las fuerzas que
le quedaban para descargar su pu�o izquierdo con todas sus fuerzas contra la r�tula
de la rodilla a�n flexionada de su oponente. La delicada articulaci�n se desintegr�
bajo la fuerza de aquel soberbio pu�etazo derrumbando del todo a aquel maldito que
tantos problemas le hab�a dado. Con el inmenso dolor que lo recorr�a en ese
momento, Greyback ni siquiera se dio cuenta de que hab�a aflojado el mordisco del
brazo y Hermione lo aprovech� para tirar de la parte de arriba de la boca hacia
arriba mientras colocaba la mano izquierda en posici�n para tirar de la parte de
debajo de la mand�bula hacia abajo.
Fenryr Greyback descubri� horrorizado lo que iba a pasar demasiado tarde como para
hacer algo al respecto. Con un �ltimo y tit�nico esfuerzo, Hermione finalmente
destroz� la mand�bula de su oponente qued�ndose con la parte de debajo de la
mand�bula en una mano y el resto del lic�ntropo en la otra.
Saber que acababa de vencer a un alfa provoc� en el animal una fuerte descarga de
poder. No se arrodillaba ante nadie y nadie era su due�o. Con un aullido de
felicidad que anunciaba su victoria, el lic�ntropo alz� la mano que a�n sujetaba el
cuerpo inerte de Fenryr y sonri� salvajemente cuando la sangre que manaba de �l
comenz� a escurrirse por su brazo hasta su rostro. Ol�a divinamente y con el hambre
que ten�a, no le fue dif�cil decidir empezar a beber directamente del cuello de su
presa. La sangre fluy� espesa y calentita y se desliz� por su garganta con un sabor
francamente delicioso y reconfortante, llenando de nuevo de energ�a su cansado y
maltrecho cuerpo.
Cuando los inquietantes ojos de esa criatura se fijaron en ellos, ambos hombres
quedaron paralizados por el terror m�s absoluto. Esa bestia los hab�a vencido a�n
cuando hab�an atacado en manada y sin haber consumido ni un �pice de sangre. Ahora
que la sangre de su alfa corr�a por sus venas, no estaban seguros de lo que iba a
suceder, pero ninguno de los dos quer�a acabar como Fenryr o Adam o el pobre Jack
que a�n permanec�a en el suelo con la garganta abierta. Esa noche hab�an perdido a
casi toda la manada y aunque su v�nculo hubiera sido basado en la necesidad y no en
el cari�o, no resultaba f�cil perder a la manada.
Un gru�ido de advertencia sali� del hocico del lic�ntropo que los observaba y que
ambos comprendieron. Sin moverse un �pice, ambos esperaron a que ese animal diera
el primer paso. Ten�a la cabeza ligeramente ladeada como si estuviera tratando de
escuchar algo que ninguno de los otros dos lic�ntropos pod�a o�r. Ambos estaban
heridos y agotados y a pesar de que les habr�a encantado huir de all�, ambos
estaban condenados al fracaso debido a las heridas de sus piernas. La pierna de
Jave ya hab�a dejado de sangrar y su curaci�n acelerada la manten�a entera, pero
sin sangre que consumir no hab�a esperanzas de una recuperaci�n total en un futuro
pr�ximo. Demetri tambi�n se hallaba en un dilema parecido ya que a pesar de que sus
piernas estaban bien, pod�a notar el dolor de sus pulmones que no se regenerar�an
en un buen tiempo. Adem�s, ninguno de los dos se ve�a con fuerzas para
transformarse y en su forma humana jam�s lograr�an correr m�s r�pido que su
adversario Ambos estaban bien jodidos.
Pero toda decisi�n posible desapareci� con la recuperaci�n del sentido del tercer
lic�ntropo. Khor se despert� furioso por la osad�a de esa mocosa y hambriento de
sangre a m�s no poder, de modo que con un grito de ira y sin pararse a observar sus
alrededores, salt� sobre el cuerpo cada vez m�s inerte de Harry dispuesto
finalmente a deleitarse con la sangre del humano. Y ese brusco movimiento fue
precisamente el detonante de la calma reinante. Cuando a sus espaldas son� el
rugido de la bestia, Khor no registr� en su mente que fuera dirigido a �l, pero
cuando unas garras llenas de sangre agarraron su cabeza entre ellas y el aliento
c�lido con olor a sangre ba�� su nuca, Khor tuvo un instante para comprender que el
fin hab�a llegado. Con un movimiento fluido que casi resultaba delicado, el
lic�ntropo parti� el cuello de aquel gusano que se hab�a atrevido a tratar de
quitarle una de sus presas que tan bien ol�a.
El sonido de una puerta de coche que se cierra junto a un motor en marcha hicieron
que girara la cabeza justo a tiempo para ver el todoterreno que hu�a de all�
r�pidamente a trav�s del bosque. Un segundo vistazo al almac�n le confirm� que sus
dos enemigos hab�an huido en cuanto hab�a desviado su inter�s hacia el gusano que
ahora se hallaba inerte en sus manos. Desde luego, podr�a haberlos perseguido y
haberles dado caza, pero el animal ahora estaba m�s centrado en el olor tan
delicioso que flu�a del chico tumbado en el suelo que de los adversarios abatidos
que hu�an aterrados.
Con un par de pasos, se coloc� a la altura de aquel humano que tan bien ol�a y se
dispuso a consumir la sangre que le quedara en el cuerpo cuando un grito reson� en
el vac�o del almac�n.
"No lo hagas!" Luna aterrada hab�a presenciado como su alfa era vencido y como el
lic�ntropo responsable acababa con un miembro m�s de su manada, y estaba aterrada,
pero Hermione le hab�a parecido una buena persona y no se hab�a re�do de ella como
hac�a todo el mundo. Sab�a que una vez que el sol asomara por el horizonte, la
chica iba a querer morir si hac�a algo a esos chicos que sin duda tanto le
importaban y aunque estaba muy asustada, Luna se lo iba a impedir. "Es tu amigo."
"No quiero quitarte a tu presa" comenz� Luna. Hab�a pasado mucho tiempo entre
lic�ntropos y sab�a m�s o menos lo que estaba pasando por su mente. "Pero no es tu
presa. Es tu amigo Harry."
"No lo hagas!" grit� esta vez Hermione desde el interior de aquel animal. "Es
Harry, no lo puedes matar."
Pero ya pod�a sentir como el animal segu�a confuso por sus palabras. El era un
cazador, y el humano era una presa. Por qu� ten�a que importarle lo que le pasara?
Ese humano era insignificante para �l.
No obstante la �ltima palabra de su voz detuvo en seco al animal que hab�a vuelto a
iniciar el viaje hacia la yugular del humano. Hermano? Ese d�bil humano era hermano
suyo? De la misma camada?
Manada? Un humano tan d�bil formaba parte de su manada? Lo cierto era que sus
instintos le dec�an que ese chico era importante para una parte de �l, y la voz de
su cabeza parec�a decidida en ello. La voz le hab�a ayudado a terminar con sus
enemigos y no hab�a puesto reparos a que bebiera del alfa que hab�a vencido. Y
adem�s, en el fondo, �l tambi�n deseaba una manada, a fin de cuentas, su naturaleza
era la de vivir en manada y un lic�ntropo solitario no sol�a durar mucho. De
acuerdo entonces, ese humano (por d�bil que fuera) era parte de su manada. Pero
estaba muriendo lentamente ante sus ojos y eso era un problema. Que pod�a hacer? Su
voz interior tampoco parec�a tener respuestas, de modo que centr� su atenci�n en la
criatura que hab�a detenido su avance la primera vez. Esa chica ol�a a lic�ntropo
aunque no parec�a que a�n hubiera despertado del todo. Era un cachorro, decidi�.
Pero que era aquel cuerpo enfermizo que sujetaba en su cintura y que apenas pod�a
respirar? Draco! Grit� la voz de su cabeza con angustia y una vez m�s el termino de
hermano de manada fue otorgado al chico. Su manada no parec�a precisamente sana en
ese momento, musit� sorprendido el lic�ntropo. Pero su voz interior no le dej�
llegar mucho m�s lejos con ese pensamiento y le apremi� a encontrar la manera de
salvarlos.
Luna observ� at�nita como aquella enorme criatura se deten�a a varios cent�metros
de la yugular de Harry para luego volver a depositarlo con delicadeza en el suelo
sin aparentar tener problemas para resistirse a su sangre. Despu�s esos ojos
volvieron a ella y pudo leer la pregunta en aquellos orbes sin problema.
"No pasar�n de esta noche, ninguno lo har�." Comenz� Luna, y volvi� a temblar al
ver la ira en aquellos ojos. Respuesta equivocada. "Tienes que morderlos. El gen
lic�ntropo puede salvarlos."
Hermione observ� aterrada las palabras de Luna. No era tan sencillo, ella hab�a
descubierto esa misma noche lo que era, y todo su mundo se hab�a desmoronado. No
pod�a condenar a sus dos hermanos a esa vida que ahora le esperaba. No los
convertir�a en monstruos sangrientos y sedientos de sangre. No lo har�a!
Pero entonces, la alternativa era dejarlos morir. Ambos estaban en muy mal estado,
Harry estaba desangr�ndose poco a poco a pesar de la prenda que estaba usando para
taponar una de las heridas y Draco ol�a a enfermedad y a muerte y eso la asust�
much�simo. Que deb�a hacer? Que deb�a elegir? Pod�a de verdad condenarlos a una
vida as�? Una �ltima mirada a los chicos le dio la respuesta. Decidi� volver a ser
ego�sta, porque sin ellos estar�a sola en ese mundo cruel y no lo quer�a. De modo
que lo har�a. Su animal interior rugi� de alegr�a con la decisi�n, por lo visto a
�l tampoco le apetec�a estar solo. Ahora solo quedaba una peque�a duda� como se
hac�a?
"Tienes que morderlos con cuidado, de lo contrario podr�as triturarlos con las
mand�bulas. Tienes que beber lo suficiente como para que su sangre forme parte de
ti, y luego tienes que darle a beber de tu sangre. Es un ritual tan antiguo como el
tiempo." Explic� Luna maravillada ante el auto control que ten�a ese lic�ntropo.
Nunca hab�a o�do hablar de un reci�n despertado que fuera tan coherente. "Pero ten
cuidado, no debes beber mucha sangre, o morir�n desangrados."
Una nueva sorpresa le aguardaba a Luna al ver con sus propios ojos, como los ojos
del otro lic�ntropo se transformaban. El color plateado que hasta ahora hab�a
invadido la totalidad de los ojos de la criatura, se contrajo hasta que qued�
concentrado en unas grandes y redondas pupilas que asemejaban m�s a lo que estaba
acostumbrada a ver. Esos nuevos ojos denotaban inteligencia y mucha cautela lo que
le llev� a tratar de imaginar que era lo que pasaba por la mente de Hermione en ese
momento.
Pero su atenci�n volvi� a centrarse en Harry que a�n estaba consciente y que
parec�a estar sonriendo al lic�ntropo que ten�a encima. Pareci� susurrar algo que
los o�dos de Luna no alcanzaron a escuchar y acto seguido vio como los dientes de
Hermione se hund�an en su carne haciendo brotar la sangre que procedi� a beber. La
falta de quejidos por parte de Harry indic� que ya se hab�a desmayado y Luna no
apart� los ojos de encima para asegurarse de que no bebiera demasiado. Cuando
concluy� que ya era suficiente, se lo comunic� a Hermione y para su sorpresa, la
criatura ces� inmediatamente de beber y se apart� un poco. Con una garra realmente
afilada, Hermione se hizo un corte en el antebrazo y acerc� la herida sangrante a
los labios resecos de Harry oblig�ndolo a tragar.
Cuando tuvo la aprobaci�n del cachorro de que lo hab�a hecho bien, Hermione se
dirigi� al otro chico que estaba sin sentido y delirando en sue�os.
"Su salud es muy fr�gil. Pero he o�do de lic�ntropos que estaban peor cuando los
cambiaron." Mencion� Luna una vez m�s demostrando una percepci�n impresionante.
El lic�ntropo pareci� asentir con la cabeza y procedi� a morder y beber del chico
enfermo con cuidado de no da�arlo con sus garras al posicionarlo. Una vez su sangre
invadi� sus sentidos casi estuvo a punto de escupirla por el sabor amargo que
ten�a, pero se oblig� a continuar bebiendo hasta que el cachorro le dio el alto.
Acto seguido, aprovech� el corte que a�n no se hab�a cerrado de su antebrazo y le
dio a beber la cantidad que la otra chica consider� suficiente. Finalmente lo
deposit� a �l tambi�n en el suelo y volvi� a mirar al cachorro.
"Ahora? Ahora esperamos" murmur� Luna mientras se sentaba en el suelo cerca de los
chicos."Esperamos y rezamos para no haber llegado tarde."
"Y hasta aqu� por hoy. Vaya, este cap�tulo se me ha acabado alargando mucho m�s de
lo que cre�a, cada vez que cre�a que estaba cerca de acabar, se hac�a un poco m�s
largo. Pero en fin, ya est� acabado y espero que os haya gustado. En el pr�ximo
cap�tulo sabremos si alguien sobrevive as� como la historia de c�mo Luna acab�
all�. Asimismo llegar� el d�a de la feria y Fleur� bueno, para saberlo tendr�is que
esperar y leerlo."
"Muchas gracias por haberlo le�do y como siempre todos los comentarios/desvar�os
ser�n bien recibidos ya sean buenos o malos (las amenazas y las
sugerencias/demandas de suicidio hacia mi persona ser�n recibidas solo que no tan
bien como el resto). No s� cuando publicar� el pr�ximo cap�tulo pero tratar� de que
sea lo antes posible . Gracias por leer el cap�tulo y hasta la pr�xima. Paz y
amor".