Fleurmione: Un Romance Sobrenatural
Fleurmione: Un Romance Sobrenatural
"De modo que espero que os guste al menos tanto como los anteriores y que escrib�is
para darme vuestra opini�n al respecto. Y ahora disfrutad del cap�tulo."
"Harry Potter as� como sus personajes pertenecen �nica y exclusivamente a J.K
Rowling. Lo que escribo lo hago por entretenimiento y sin �nimo de lucro."
"Es un placer querida. Cuando habl� con Cho sobre la necesidad de encontrar a
alguien que ayudara a mejorar el dominio del ingl�s de Gabrielle, me asegur�
conocer a la persona ideal para el trabajo." Explic� Apolline mientras extend�a la
mano hacia la a�n inm�vil Hermione.
"Oh no querida, ll�mame Apolline" pidi� la se�ora encantada con los modales de la
jovencita que ten�a delante.
"Bueno, eso tiene f�cil soluci�n" sonri� Apolline sabiendo de primera mano lo
despistada que pod�a ser Cho Chang. Fleur y ella hab�an congeniado desde el primer
momento y debido a eso Cho hab�a pasado largas horas en esa casa as� como algunos
d�as de vacaciones con ellos en Francia. Era una gran chica y muy estudiosa, pero
por desgracia tend�a a centrarse demasiado en una cosa y olvidarse completamente
del mundo en el que viv�a. "Creo que lo m�s adecuado ser� pasar al sal�n a tomar
una taza de t� mientras hablamos del tema en cuesti�n."
"Me encantar�a, pero me temo que llegar� tarde al dentista si me quedo de modo que
si me perdon�is, he de irme." Se disculp� Cho volviendo a ponerse la chaqueta que
se hab�a quitado al entrar a la casa y desapareciendo dej�ndola a solas con
Apolline.
"En fin, vamos?" pregunt� Apolline se�alando con un gesto de la mano hacia la
habitaci�n en cuesti�n. Hermione no vio otro remedio que seguirla. "Marie, el t� lo
tomaremos en la terraza de la biblioteca."
"Si se�ora" asinti� una de las empleadas que hab�a acudido tan pronto como Cho
hab�a desaparecido. "La se�orita como desea su t�?"
"Muy bien querida, por aqu�. Hoy hace un d�a demasiado hermoso como para no
disfrutar de �l." Explic� Apolline el motivo del cambio de habitaci�n para la
reuni�n. Gui� a Hermione por el laberinto de pasillos de esa enorme casa hasta
detenerse en lo que result� ser la biblioteca m�s hermosa que Hermione hab�a visto
jam�s. Libros de todas clases se hallaban all� expuestos y al alcance del que
quisiera leerlos. Para ella que nunca hab�a podido tener un libro que no fuera de
texto y que hab�a tenido que acudir a la biblioteca municipal en caso de querer
leer alguno aquello se le antoj� maravilloso.
"Es mi orgullo, aunque la que posee mi madre en Francia es a�n mayor" explic�
Apolline encantada con el claro regocijo de la chica que observaba la biblioteca
como si fuera una maravilla. Por desgracia, a pesar de que a sus hijas no les
desagradaba leer, nunca hab�a visto la misma expresi�n de simple fascinaci�n al
entrar en esta habitaci�n. "La terraza est� justo aqu�."
"Vaya" no pudo evitar decir Hermione al contemplar las vistas que se extend�an ante
ella. Unos hermosos y bien cuidados jardines con un impresionante laberinto en cuyo
medio pod�a vislumbrarse una fuente de agua cristalina se extend�an ante sus ojos.
Al fondo las monta�as y el bosque que rodeaban gran parte del contorno de la ciudad
se alzaban imponentes otorgando un toque de naturaleza salvaje a la imagen.
"Es mi parte favorita de esta casa." Suspir� Apolline dejando que un claro acento
franc�s se colara entre sus palabras. "Me recuerda tanto a mi hogar en Francia."
"El t� se�ora" comunic� Marie apareciendo con un carrito con un par de tazas de lo
que a Hermione le pareci� una car�sima porcelana y un juego de teteras de lo que
deb�a de ser plata pura. Una bandeja con galletas de chocolate se abri� sitio hasta
la mesa donde se hab�an sentado tentando a Hermione con su exquisito olor.
"Gracias Marie, puedes retirarte" la despidi� Apolline una vez hubo servido los
t�s. "Espero que te gusten las galletas de chocolate. A mis hijas y a mi marido les
encantan de modo que siempre tenemos en grandes cantidades. Me temo que las de
mantequilla nunca han tenido mucho �xito entre ellos."
"Sois de la misma edad?" se asombr� Apolline. Lo cierto era que Hermione aparentaba
ser muy joven y su aspecto flacucho y algo bajito no ayudaba precisamente.
"Soy un a�o menor" explic� Hermione sabiendo que su aspecto la hac�a pasar por una
chica de catorce en vez de por una de diecis�is. "Pero me han asignado a algunas
clases superiores. Por eso conozco a Cho."
"Compartimos algunas clases, aunque no creo haber hablado con ella." Murmur�
Hermione sabiendo perfectamente que no hab�a llegado a intercambiar palabra alguna
con esa diosa de cabello de color del oro y ojos tan azules y profundos como el
oc�ano.
"Seis" murmur� Hermione sabiendo que esas eran casi todas las clases de la rubia
animadora. A excepci�n de gimnasia y lat�n, compart�an todas las clases.
"Oh." No puedo evitar exclamar Apolline algo confusa. Esta chica tan educada y
amable hab�a estado en casi todas las clases de Fleur y a esta no se le hab�a
ocurrido que pudiera servir para ocupar el puesto de profesora particular de su
hermana? No queriendo hacer el momento a�n m�s inc�modo de lo que era decidi�
cambiar de tema. "El trabajo es de profesora particular. Mi hija peque�a Gabrielle
es una buena chica y muy estudiosa, pero me temo que a�n no domina el idioma como
es debido de modo que no le es f�cil entender muchas de las cosas que explican en
el instituto. Hab�a pensado que tal vez una profesora particular ser�a buena para
que practicara el idioma y tal vez para que la ayudara a entender algunos conceptos
de diferentes asignaturas."
"Que a�os tiene?" pregunt� Hermione queriendo hacerse una idea del curso que
deber�a ayudar.
"Cumple quince dentro de dos meses" respondi� Apolline encantada. "No se ha
adaptado tan bien al cambio como Fleur me temo y s� que la frustra no poder
entender las lecciones por culpa de la barrera del idioma. Cho me dijo que sab�as
franc�s, no?"
"Et que tel reste des mati�res ?(Y que tal el resto de las asignaturas?)" continu�
Apolline liberando del todo su pronunciado acento que disimulaba bastante bien al
hablar en ingl�s.
"Ils ne sont pas mauvais (No est�n mal)" respondi� Hermione algo humilde en su
respuesta. Al fin y al cabo ten�a una de las notas medias m�s altas de todo el
instituto.
"Cuatro horas diarias, tal vez tres los domingos. Al menos hasta que sus notas
remonten. Luego ya se ver�. Eso est� bien?"
"Desde luego."
"Muy bien, y ahora hablemos del dinero." Sonri� Apolline encantada con la elecci�n.
Estaba segura de que a su marido Gerard tambi�n le encantar�a esa chica. "Hab�amos
pensado pagarte diecisiete libras la hora. Te parece bien?"
"Suelo cobrar diez la hora." Respondi� honradamente Hermione gan�ndose sin saberlo
el respeto y la aprobaci�n de Apolline.
"Aunque eso sea cierto, hay que tener en cuenta el horario del fin de semana as�
como la molestia de tener que venir aqu� a dar la clase. De modo que me parece un
precio de lo m�s razonable." Asegur� Apolline encantada. Puede que viviera en una
gran casa y que fuera de familia adinerada, pero eso no significaba que los
peque�os detalles se le escapaban. Hab�a visto de inmediato la ropa remendada de la
peque�a as� como los zapatos destrozados que vest�a. El confirmar que su edad era
mayor de lo que su aspecto suger�a casi demostraba desnutrici�n. En conjunto esa
chica lo deb�a de haber pasado mal econ�micamente y a�n as� era indudablemente
honrada. Desde luego era una elecci�n m�s que adecuada para Gabrielle. "Y bueno,
creo que solo queda conocer a la alumna. Charlotte, avise a Gabrielle que
requerimos su presencia aqu� de inmediato."
"Como guste la se�ora" Oy� Hermione a su espalda. Normalmente algo como eso habr�a
sobresaltado mucho a la casta�a ya que la nueva sirvienta hab�a entrado en la
habitaci�n casi sin hacer ruido, pero los ahora m�s agudos o�dos de la casta�a
hab�an captado un ligero patr�n de pisadas que se hab�a detenido a sus espaldas as�
como un nuevo olor a lim�n y cerezas. Era una mezcla de olores poco com�n, pero que
a�n as� lograban una combinaci�n refrescante y muy placentera de oler. Hermione se
gir� entonces para observar la fuente de aquel refrescante olor y sus ojos toparon
con una chica no mucho m�s mayor que Fleur, tal vez rondar�a los veinte a�os,
veintid�s como mucho. Ojos verde claro as� como un cabello oscuro y largo recogido
en una trenza fueron lo primero que vieron sus ojos. El uniforme del trabajo no era
muy favorecedor pero a�n as� esa chica lograba que le sentara fenomenal, y si no
fuera porque desde que la casta�a hab�a visto a Fleur el resto de las mujeres
hab�an perdido todo su inter�s, la habr�a considerado realmente hermosa.
"Y trae m�s t� y galletas. Estoy segura de que Gabrielle apreciar� encontrarlas"
orden� Apolline. Luego dirigi�ndose hacia Hermione explic�. "A Gabrielle no le hace
mucha gracia reconocer que necesita ayuda, de modo que es posible que en un
principio sea un poco hosca respecto a las clases, pero estoy segura de que pronto
se acostumbrar�."
"Claro." Murmur� Hermione oyendo una vez m�s el ruido de pies pisando la madera
fuertemente seguido de cuchicheos furiosos en franc�s de alguna parte de la casa.
Momentos despu�s los cuchicheos pararon y el ruido de los pies se hizo cada vez m�s
alto hasta que se detuvo frente a la puerta. Pero en vez de escucharse los golpes
que esperaba, un sonido de lo m�s estridente se dej� o�r que hizo que Hermione se
doblara hacia delante del dolor mientras se tapaba los o�dos.
"Te encuentras bien querida?" pregunt� alarmada Apolline al ver que la chica se
inclinaba hacia delante con un claro gesto de dolor.
Toc Toc
"Charlotte il m'a dit qui venait, peux-je passer ?(Charlotte me ha dicho que
viniera, puedo pasar?)" pregunt� una voz joven desde la puerta de la biblioteca.
"Gabrielle, pasa." Respondi� Apolline en ingl�s y con la mirada severa. "Si quieres
aprender bien el idioma, vas a tener que practicar m�s."
Hermione segu�a tratando de sacudir ese dolor de su cabeza cuando sus o�dos
captaron el ruido de unas u�as ara�ando la cara madera que le hizo pensar en algo
corriendo por encima. Unos cuantos jadeos seguidos del ruido de unas patas casi
derrapando le hizo comprender lo que ocurr�a justo cuando dos pastores alemanes
enormes aparecieron corriendo por la puerta para horror de Apolline y diversi�n de
Gabrielle. Ambos perros parecieron deducir que hab�a alg�n peligro para las due�as
de la casa porque cargaron directamente contra Hermione sin aminorar la velocidad
que tra�an.
"No se preocupe" murmur� Hermione a�n confundida por la actitud de los perros que
a�n segu�an tumbados y gimoteando. Lo cierto es que cuando se le estaban viniendo
encima hab�a sentido preocupaci�n, pero por debajo de eso hab�a sentido algo
parecido al desprecio y una parte de su mente hab�a considerado la idea de que esos
dos perros la atacaran absurda y algo c�mica. "Creo que deber�a dormir m�s.
�ltimamente no s� ni en lo que pienso."
Hermione las oy� salir y se sent� en una silla tratando de digerir lo que acababa
de pasar cuando su mente proces� que segu�a escuchando los pasos de ambas mujeres
as� como el caminar de los perros. Por pura curiosidad comenz� a prestar atenci�n a
ese ruido y volvi� a sorprenderse al o�r como el caminar del grupo se hac�a cada
vez m�s y m�s n�tido a medida que se concentraba en �l. Sus o�dos continuaron
captando el ruido incluso cuando este cambi� a un sonido algo m�s amortiguado que
la hizo pensar que acababan de salir al jard�n. Una vez all�, los pasos se
detuvieron por completo.
"Quels d�mons tu pensais ?(Qu� demonios estabas pensando?)" oy� claramente decir a
Apolline con una voz fr�a que distaba mucho del tono amable con el que se hab�a
dirigido a ella. Por lo visto estaba tan enfadada que no quer�a que su hija
perdiera ni una sola de sus palabras de modo que hab�a vuelto a su idioma natal.
Hermione tambi�n logr� captar los murmullos de Gabrielle aunque su propia madre
pareci� no hacerlo "Il parle plus haut, je ne t'entends pas. (Habla m�s alto, no te
oigo)."
"Seulement il voulait qu'elle e�t peur et voil� qu'il partait. (Solo quer�a que
ella se asustara y se fuera)." Oy� repetir esta vez m�s alto a Gabrielle y cuya voz
sonaba avergonzada.
"Bien entendu que non! (Por supuesto que no!)" el grito de Gabrielle sobresalt� a
Hermione y casi le hizo perder el equilibrio. Por suerte la silla aguant� su peso y
la casta�a pudo continuar espiando la conversaci�n. "Il est seul que je ne
comprends pas pourquoi Fleur ne peut pas me donner les clases. Je suis s�re qu'il
les donnera mieux que cette� cette fille. (Es que no comprendo por qu� Fleur no me
puede dar las clases. Seguro que las dar� mucho mejor que esa, esa� chica.)"
"Mon ange (Mi �ngel)" el murmullo de Apolline son� tan claro como si hubiera estado
susurrando en el o�do de la propia Hermione. "Ta soeur t'adore et je suis s�re
qu'elle serait une grande professeur, mais Fleur a ses propres obligations. Avec le
nouvel entra�nement d'animatrices et se ranger il part du comit� d'�l�ves, il ne va
pas avoir le temps pour t'aider. Et j'avais pens� que peut-�tre cette fille
pourrait t'aider et ainsi tu surprendrais ta soeur avec le domaine de l'Anglais. Ne
crois-tu pas? (Tu hermana te adora y estoy segura de que ser�a una gran profesora,
pero Fleur tiene sus propias obligaciones. Con los nuevos entrenamientos de
animadoras y formar parte del comit� de alumnos, no va a tener tiempo para
ayudarte. Y yo hab�a pensado que tal vez esta chica podr�a ayudarte y as�
sorprender�as a tu hermana con el dominio del ingl�s. No crees?)"
Charlotte Khorer llevaba sirviendo en la casa de los Delacour desde hac�a casi dos
a�os. Apenas cumplidos los dieciocho hab�a estado buscado trabajo cuando hab�a o�do
hablar de una adinerada familia francesa que acababa de mudarse y que buscaba
personal. Deseando volver a sentirse entre los suyos y a�n a sabiendas de que
posiblemente no lo lograr�a, hab�a solicitado una entrevista de trabajo y hab�a
logrado el puesto. Sab�a que su origen franc�s era en gran parte lo que la hab�a
diferenciado del resto de las solicitudes y gracias a ello hab�a comenzado a
trabajar all�. Desde entonces hab�a jurado hacer lo que fuera para mantener ese
empleo ya que no se encontraban empleos tan bien remunerados como ese f�cilmente de
modo que trataba de hacer su trabajo lo mejor posible. Por ello siempre era la
primera en levantarse y asegurarse de presentarse a trabajar. Siempre se aseguraba
de que su aspecto fuera lo m�s pulcro posible y siempre ten�a los mejores modales
ante los due�os de la casa as� como ante los invitados de los mismos. Sin embargo,
esa chica bajita y de aspecto joven estaba provocando una intranquilidad en ella
que no era capaz de explicar. Su postura siempre correcta estaba comenzado a
flaquear ante la intensa mirada de aquella chica que a pesar de tener al menos
cinco a�os menos que ella se manten�a ojo avizor logrando ponerla nerviosa. No solo
se trataba de la fijeza de su mirada o la seriedad de su rostro, toda su aura
parec�a estar fijada de modo que Charlotte se sintiera lo m�s inc�moda posible.
Incluso lleg� a suspirar de tranquilidad al ver como la se�ora y la joven se�orita
volv�an. Por fin aquellos ojos se apartar�an de ella, aunque una peque�a parte de
su mente se quejara por perder esa mirada que a pesar de ponerla muy nerviosa
estaba logrando que se sintiera� apreciada? �nica? "Charlotte, c�ntrate y d�jate de
pensar en tonter�as. Es solo una ni�a, seguro que es incluso m�s joven que la
se�orita Gabrielle. Presta atenci�n y deja de so�ar despierta. Aunque hay que
admitir que nunca hab�a visto una mirada tan profunda como esa. Es como si pudiera
ver a trav�s de mi y� C�ntrate idiota"
Los ojos de Hermione no tardaron mucho en escanear a la chica que ten�a delante y
su mente realiz� un r�pido esc�ner de lo que sus ojos ve�an. Era una chica bastante
alta, m�s incluso que la propia Hermione aunque eso tampoco era muy dif�cil. Estaba
claro que era hija de su madre y una copia bastante acertada de Fleur aunque hab�a
algunos detalles que simplemente gritaban las diferencias entre ambas hermanas. A
pesar de que ambas ten�an el pelo rubio platino y muy largo y sedoso, eran los ojos
los que realmente les confer�an su toque personal. Mientras que los de Apolline
eran como el hielo de una profunda gruta, Fleur los ten�a tan profundos como el
mar, y la joven Gabrielle los ten�a de un color m�s bien p�lido acerc�ndose m�s al
color blanco que al azul. Esa chispa de inteligencia traviesa as� como las pecas
que surcaban sus mejillas y que le daban un adorable aspecto de duende de los
bosques le hicieron creer a la casta�a que las bromas seguramente no cesar�an.
"Encantada." Murmur� Hermione tendi�ndole la mano a esa chica que la observaba con
curiosidad.
"Lo mismo digo" respondi� en ingl�s la chica con un acento franc�s muy marcado y
con ciertas dificultades para pronunciar bien. "Vas a ser mi profesora?"
"Eso parece" asinti� la casta�a. A�n no estaba muy segura de si deb�a preocuparse o
no por haber conseguido el trabajo. Lo cierto era que estaba muy bien pagado y si
para conservarlo ten�a que aguantar algunas bromas� bueno, peores trabajos hab�a.
"Bien, en ese caso vamos a discutir los horarios mientras tomamos otra taza de t�"
solucion� Apolline contenta. "Espero que no se halla enfriado."
"Y entonces cuando Phillipe estaba cerca de las escaleras pens� que era una l�stima
desperdiciar los �ltimos globos de agua que me quedaban de modo que�" contaba
Gabrielle en ese momento cuando unos golpecitos en la puerta la detuvieron en seco.
"Adelante."
"Ya?" se sorprendi� la propia Gabrielle un poco apenada por tener que despedirse de
Hermione tan pronto. Lo cierto era que no estaba tan mal como se hab�a temido en un
principio y era muy lista. Era agradable tener alguien con quien hablar tras
pasarse las tardes encerrada en esa casa. Alzando la mirada esperanzada hacia la
casta�a pregunt�. "Se puede quedar Hermione a cenar?"
"Si sus padres est�n de acuerdo con ello, no veo por qu� no." respondi� Apolline
encantada y lista para pedir que pusieran un cubierto m�s para la cena.
"Me encantar�a quedarme pero me temo que esta noche es imposible. Me toca preparar
la cena." Invent� Hermione sobre la marcha aguantando las ganas de re�r que le
hab�an entrado al o�r a Apolline hablar del permiso de sus padres. Cualquiera que
conociera a Hank sab�a que ese maldito borracho no se enterar�a si pasaba o no por
casa, pero ten�a trabajo en la librer�a esa noche.
"Bueno, la pr�xima vez tendr� que ser." Lament� Apolline suspirando. "En fin, en
cuanto llegue mi marido te acercar� a casa."
"Eso no ser� necesario" se apresur� a negar Hermione. Primero ten�a que pasar por
casa para recoger los libros del d�a siguiente ya que seguramente una vez m�s
pasar�a la noche en la polvorienta librer�a y no estaba dispuesta a permitir que
los Delacour supieran donde viv�a.
Viendo que no iba a tener salida Hermione se resign� y baj� las escaleras junto a
las otras dos Delacour pensando la manera de salir de aquel peque�o entuerto.
Apenas hab�an llegado al vest�bulo cuando de pronto el aroma m�s exquisito que
jam�s hab�a llegado a oler se le col� hasta lo m�s profundo de su ser. Era el olor
que adquiere el aire un caluroso d�a de verano tras caer las primeras gotas de
lluvia de una enorme tormenta. Ese olor particular junto al de hierba reci�n
cortada con un ligero toque a manzanas y miel se le hizo lo m�s delicioso que pudo
haber olido en su vida. Eso la desconcert� mucho y se oblig� a encontrar el origen
de ese olor de modo que comenz� a mirar por todas partes hasta que al final hall�
lo que estaba buscando cuando sus ojos se posaron sobre una figura ya conocida. La
visi�n de esa diosa hizo que la boca se le secara y los latidos de su coraz�n
aumentaran hasta lograr un ritmo desenfrenado que estaba segura todo el mundo pod�a
o�r.
"Je suis d�j� arriv� (Ya he llegado)" Dios, si esa chica le hab�a parecido hermosa
y sexy tras observarla de lejos, el o�rla hablar con ese acento franc�s y con una
sonrisa capaz de iluminar toda una ciudad le provocaron un cortocircuito que
provoc� algo que nunca hab�a ocurrido. Hizo que por primera vez en su vida,
Hermione Granger, se quedara sin palabras. "Je crois que je suis arriv� par les
poils, il semble qu'il va recommencer � pleuvoir. (Creo que he llegado por los
pelos, parece que va a volver a llover)."
"Fleur, enfin tu es arriv� (Por fin has llegado)" grit� emocionada Gabrielle
saltando encima de su hermana y riendo contenta de tenerla por fin en casa.
"Ten�a que hacer un encargo de �ltima hora, me dijo que se iba a retrasar y que
comenz�ramos a cenar sin �l." Respondi� Fleur extra�ada al ver que su madre usaba
el ingl�s en lugar del franc�s. No hab�a reparado en que ten�an una visita extra.
"Vaya, que casualidad." Se desesper� Apolline sin saber muy bien qu� hacer en ese
caso. Normalmente le habr�a pedido a su hija que la llevara en coche pero la propia
Fleur estaba siendo tra�da a casa por sus compa�eras del equipo ya que su coche se
hallaba en el taller por un problema en el radiador. "Llamar� a tus padres para que
te vengan a buscar."
"No ser� necesario" respondi� r�pidamente Hermione a la que por suerte le estaban
volviendo las funciones cerebrales poco a poco. "Un amigo iba a pasar a recogerme
de todas formas."
"Bien si t� est�s segura" accedi� de mala gana la mujer y suspirando. Al ver que su
hija Fleur segu�a la conversaci�n con gesto confundido se horroriz� al darse cuenta
de que ni siquiera las hab�a presentado. "Oh Fleur, te presento a madeimoselle
Hermione Granger, es la nueva profesora de Gabrielle. Por lo visto Hermione y t�
vais juntas al mismo instituto."
"Oh, encantada." Salud� Fleur un poco intrigada por la chica que ten�a delante. "No
es m�s peque�a que Gabrielle? Por qu� le va a dar clases alguien m�s joven que
ella?"
"Oh claro querida tienes raz�n. Pero est�s segura de que no prefieres esperar a que
mi marido llegue? Podr�as cenar con nosotras e irte despu�s de cenar." Intent� por
�ltima vez Apolline.
"En otra ocasi�n" respondi� Hermione realmente tentada por poder quedarse a cenar
con Fleur. Sin embargo sab�a que le tocaba trabajar de modo que se trag� las ganas
y simplemente volvi� a negarse. "Nos vemos el viernes Gaby."
"Au revoir" grit� Gabrielle al ver que la casta�a ya se iba. "Hasta el viernes."
Los rel�mpagos comenzaron a iluminar el cielo y pronto el suelo retumbaba con los
truenos que anunciaban que la lluvia no tardar�a en aparecer de modo que Hermione
decidi� no pasar por su casa y trabajar en las ropas que vest�a en ese momento y se
cambiar�a a las ropas de repuesto que sol�a llevar en la mochila por la ma�ana. Las
primeras gotas de la tormenta impactaron de lleno y la obligaron a comenzar a
correr al ver que el resto de las nubes estaban a punto tambi�n de descargar su
helada furia sobre sus espaldas. Durante los siguientes veinte minutos continu�
corriendo y huyendo de la fr�a lluvia algo asombrada al ver que el aliento se
manten�a tranquilo y no aparec�an ninguno de los calambres que sol�an invadirla al
hacer ejercicio.
Efectivamente aquella noche hab�a resultado larga y no hab�a podido dormir m�s de
un par de horas cuando su despertador le hab�a confirmado que era hora de
levantarse. Se hab�a pasado la noche entera levantando libros y volvi�ndolos a
colocar en diferentes estanter�as tras catalogarlos y limpiarles el polvo acumulado
en aquellas estanter�as. Al principio de la noche se hab�a sentido sin fuerzas,
pero a medida que la noche avanzaba su cuerpo parec�a haberse acostumbrado al
ejercicio extra hasta que hab�a sido capaz de levantar toda una colecci�n de
filosof�a griega con una mano y sin mucho esfuerzo. Por suerte la due�a de la
librer�a se hallaba en la trastienda buscando un tomo en especial cuando Hermione
hab�a llevado a cabo la asombrosa haza�a. Al principio no se hab�a dado cuenta de
que en su mano izquierda se hallaban m�s libros de los que hab�a cre�do cuando tras
estornudar violentamente debido al polvo acumulado un mont�n de libros hab�an
salido disparados en muchas direcciones.
Al menos nada se hab�a roto y por fin hab�an acabado con el trabajo encomendado a
tiempo para que pudiera hacer los deberes que le quedaban y que tras la visita a la
casa de los Delacour no hab�a podido terminar.
Por si fuera poco sus sentidos parec�an que hab�an comenzado a hacer cosas raras y
al final hab�a acabado por coment�rselo a los chicos.
Flashback
"Chicos os lo digo en serio, algo raro me est� pasando." gimote� Hermione paseando
por el suelo del desguace en el que sol�an quedar cuando quer�an alejarse de sus
respectivas familias.
"Al principio no parec�a gran cosa, simplemente no era tan torpe. Pero ahora ya no
se qu� pensar." Se desesper� Hermione sent�ndose encima del cap� oxidado de uno de
los coches de por all�.
"Tienes algo concreto que contra?" pregunt� Draco comenzando a perder la paciencia.
Hermione no era de las que daba vueltas alrededor de un tema y el nerviosismo lo
estaba matando.
"Mi vista" comenz� Hermione mirando fijamente a ambos. "Siempre he cre�do que
necesito gafas porque siempre suelo verlo todo un poco borroso. Nunca he tenido
dinero para ir al �ptico de modo que nunca lo he comprobado, pero fuera como fuese,
ya no necesito. Veo tan bien que el otro d�a pude leer el peri�dico de uno de los
pasajeros del autob�s."
"Eso no es tanto" le quit� importancia Draco con un gesto de la mano. "Yo he le�do
el peri�dico del tipo que estaba a mi lado montones de veces."
"S�, pero mi tipo estaba al lado del conductor y yo estaba sentada atr�s del todo."
Gimote� Hermione dejando a los chicos con la boca abierta. "Y eso no es todo.
�ltimamente puedo o�r las lecciones que se dan en las aulas contiguas, y corro
mucho m�s r�pido sin cansarme y puedo oler cosas que antes no pod�a."
"Como por ejemplo que en alg�n momento de este d�a te has encontrado con Cho Chang
y os hab�is abrazado." Buf� Hermione al oler el sutil aroma del perfume de Cho
mezclado con el olor de siempre de Harry. "Apestas a su perfume."
"No me digas?" se interes� Draco sonriendo y con aspecto de estar interesado. "C�mo
ha pasado?"
"Como. Y mucho. Siempre estoy hambrienta." Ese era una de las cosas que m�s
preocupaban a Hermione. Nunca hab�a tenido mucho para comer de modo que estaba
acostumbrada a pasar hambre y ya estaba acostumbrada. Pero �ltimamente ten�a un
hambre atroz a todas horas y apenas era capaz de contenerse al ver comida. Esos
�ltimos d�as hab�a gastado m�s del triple de lo que sol�a gastarse en comida y
estaba mermando sus ingresos una barbaridad. "Y adem�s jurar�a que he crecido."
"En serio?" se interes� Draco. Siempre le hab�a preocupado que tanto Hermione como
Harry no fueran muy altos, pero tras el estir�n que Harry hab�a pegado ese mismo
verano todas sus preocupaciones se hab�an centrado en la casta�a. No era idiota y
sab�a que las vidas de ambos eran m�s duras de lo que ambos dejaban ver y que la
alimentaci�n que recib�an (sobre todo la de Hermione) no era precisamente buena. El
o�r que la chica estaba creciendo era un motivo de alegr�a m�s que se preocupaci�n.
"Ya no me valen muchos de mis pantalones. Pronto no tendr� ropa para ponerme. Que
voy a hacer?" se volvi� a desesperar Hermione. Con lo que estaba ganando con las
clases le bastar�a para afrontar los gastos inesperados de esa nueva necesidad de
comer varias veces al d�a, pero tener que cambiar todo el armario era algo
completamente diferente. Que iba a hacer?"
Que su madre se hubiera desecho de todos los polos as� como de toda la ropa de
marca fue un alivio para Hermione ya que mucha de la ropa que Draco estaba obligado
a llevar resultaba ser demasiado� adineradas para su gusto. Los pantalones vaqueros
y las sudaderas que hab�an resistido a la madre de Draco estaban m�s usadas que el
resto de la ropa donada (Draco no sol�a pon�rselo a no ser que le obligaran a
asistir a alguna rid�cula reuni�n de la alta sociedad) pero apenas no pose�an
agujeros y los pocos que hab�a no le cost� mucho remendarlos. Por primera vez desde
hac�a mucho tiempo llevaba ropa presentable y c�moda y eso era una sensaci�n de lo
m�s agradable. Era cierto que la mayor�a de la ropa que hab�a recibido le quedaba
grande y holgada pero dado que la ayudaba a pasar m�s desapercibida no era algo que
la disgustara.
Harry se hab�a sentido mal por no haber podido cederle nada de su ropa pero lo
cierto era que los Dursleys no eran muy magn�nimos a la hora de darle ropa y la
mayor�a ven�an de tienda de segunda mano ya muy utilizadas. Draco hab�a insistido
en que la ropa que Hermione hab�a recibido era lo que su madre llevaba tiempo
tratando de quemar a sus espaldas y eso curiosamente hab�a reconfortado el orgullo
de Hermione. Se habr�a sentido realmente mal si hubiera tenido que dejar que le
comprara ropa nueva.
De camino por el pasillo del instituto comenz� a darse cuenta de que ya hab�an
comenzado a colocar los carteles de esp�ritu escolar as� como carteles anunciando
el primer partido de la temporada que a juzgar por lo que esos carteles ten�an
escrito, se celebrar�a en su propio campo esa misma noche. Hermione no hab�a
asistido a ning�n partido debido a que siempre le hab�a tocado turno en la pizzer�a
aunque siempre hab�a querido poder ir a admirar la t�cnica deportiva de las
encargadas del entretenimiento (traducci�n: siempre hab�a querido ir al partido
para poder ver a cierta animadora saltando de un lado para otro en esa minifalda).
Lo cierto es que ya hab�a visto a Fleur con el uniforme ya que en m�s de una
ocasi�n hab�a llevado el conjunto a clase (logrando que Hermione no tomara ni un
solo apunte en toda la hora que pasaran juntas), pero lo que realmente le hubiera
gustado ver era la enorme sonrisa y la alegr�a con la que la chica animaba al
equipo. Siempre hab�a pensado que la sonrisa de esa chica era una de las m�s
bonitas que hab�a visto en su vida. Sin embargo los partidos siempre sol�an
celebrarse los viernes y ahora que se hab�a comprometido a darle clase a Gabrielle
no estaba segura de poder ver alguno. Pero en fin, era m�s importante ganar dinero
para poder comer que ver a Fleur siendo babeada por la mayor parte de la afici�n.
El resto sol�an tener miedo de hacerlo ya que en m�s de una ocasi�n Bill Wesley
hab�a arremetido contra alguien que miraba demasiado rato a su chica. El muy
cazurro se re�a de la gente a la que sol�a apalear mientras ense�aba a Fleur como
un simple trofeo del que era el due�o absoluto. Esa actitud realmente enfermaba a
Hermione de modo que trataba de no pensar en ello.
/
Aliviada de que las lluvias hubieran pasado y contenta de volver a tener cielo
azul, la casta�a sali� al patio para disfrutar de su hora de estudio debajo de
alg�n �rbol que la resguardase de los rayos del sol. Por suerte su nueva sudadera
contaba con un gorro que al ser tan grande le ayudaba a resguardar sus ojos de la
claridad reinante del patio. Apenas hab�a salido al jard�n, cuando el mismo aroma
de lluvia, hierba reci�n cortada y manzanas con miel inund� sus sentidos. Sabiendo
que eso significaba que Fleur andaba cerca comenz� a mirar a su alrededor hasta que
sus ojos hallaron lo que estaba buscando. Subida a una escalera Fleur se hallaba
colocando un cartel que anunciaba el evento deportivo del viernes justo encima de
una de las entradas al instituto. Y aunque normalmente Hermione simplemente habr�a
gozado de la visi�n de Fleur estir�ndose con ese peque�o top para colocar el largo
cartel, algo en su interior le dijo que algo andaba mal. Un r�pido vistazo al pie
de la escalera en la que la animadora estaba subida mostr� que Stephanie Wilscott,
otra animadora, no estaba muy atenta a sujetar la escalera en la que su amiga
estaba subida y por el contrario parec�a muy centrada en coquetear con uno de los
jugadores del equipo.
Fleur por su parte cerr� los ojos con fuerza al notar como la escalera se iba para
un lado precipit�ndola a ella hacia abajo. Si no hubiera estado tan estirada tal
vez hubiera podido mantener el equilibrio, pero justo en ese momento estaba
tratando de fijar la parte m�s alejada del cartel, de modo que se fue al suelo.
Sabiendo que iba a ser un golpe muy fuerte Fleur solo tuvo tiempo para desear no
lesionarse muy gravemente (o mejor, no partirse el cuello) antes de llegar al
suelo. Pero para su sorpresa el suelo no solo no estaba duro s� no que adem�s no le
hab�a hecho da�o al impactar contra �l. Lo siguiente que su mente dedujo era que el
suelo sobre el que hab�a aterrizado parec�a que estaba respirando acaloradamente y
que adem�s desprend�a un calorcillo de lo m�s agradable. Finalmente tras comprobar
que no le dol�a nada, Fleur se decidi� a abrir los ojos para comprobar que todo
estuviera en su sitio (y que no se hubiera abierto la cabeza contra el suelo y que
el shock estuviera reprimiendo el dolor) y tambi�n se prometi� dejar de ver tantas
series sobre medicina ya que por su mente estaban pasando demasiadas posibilidades
demasiado macabras para su gusto. Lo que su mente no hab�a llegado a conjurar era
que se hallaba en los brazos de alguien con los ojos m�s oscuros y profundos que
jam�s hab�a visto.
"Est�s bien?" acert� a preguntar Hermione al ver que a pesar de que Fleur hab�a
abierto los ojos segu�a sin moverse.
Por suerte le hab�a dado tiempo de cazar a la animadora seg�n ca�a, y sus brazos
hab�an aguantado el golpe amortiguando de ese modo la ca�da. El coraz�n se le hab�a
puesto en la boca del susto que se hab�a llevado y en ese momento solo le apetec�a
poder asegurarse de que Fleur se hallara bien y tumbarse a morir, ya que del susto
estaba segura que hab�a perdido por lo menos diez a�os de vida. "Es posible padecer
un infarto tan joven?"
"Oui" respondi� Fleur a�n en trance por aquellos ojos que la miraban tan fijamente.
Por suerte el grito de histeria de Stephanie (que consigui� taladrarle el t�mpano)
fue suficiente para que despertara del atontamiento que ten�a encima. De modo que
volvi� a fijar la mirada en aquellos ojos tan penetrantes pero antes de que pudiera
hacer nada, fue arrancada de esos brazos y estrellada contra otros muy distintos.
"Fleur, est�s bien? Dios m�o vaya susto me has dado, cre�a que te ibas a matar. Ha
sido culpa de ese idiota del monopat�n. Si quieres ahora mismo hacemos que le den
su merecido." Comenz� a graznar Stephanie atrayendo la atenci�n de un mont�n de
curiosos, incluyendo la del patinador ca�do.
Fleur por su parte no estaba escuchando ya que estaba muy ocupada tratando de
localizar a su salvador pero este ya hab�a desaparecido. Solo se hab�a dado la
vuelta un instante cuando los gritos de la otra animadora hab�an adquirido un tono
vocal realmente alto y tras volverse a girar se hab�a encontrado sola entre la
multitud de curiosos. No hab�a podido ver bien el rostro de quien la hab�a
rescatado debido a un gorro de la sudadera que oscurec�a la mayor parte de la cara
y a que hab�a estado demasiado acelerada como para haberse fijado en muchos
detalles, aunque hubiera jurado que se trataba de una chica. Pero estaba rodeada de
un mont�n de curiosos y eso le imped�a ver a quien sus ojos buscaban sin descanso.
A pesar de no haberse fijado en muchos detalles, algo le dec�a que no era la
primera vez que ve�a esos ojos.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por los gritos de Stephanie que cada vez
sonaban m�s y m�s altos.
"Espera Fleur" grit� Stephanie corriendo detr�s de la otra animadora. "Por qu� le
has dicho eso? Ha podido matarte."
"Ha sido un accidente y me encuentro bien." Repiti� Fleur pensativa. "Has visto a
quien ha detenido mi ca�da?"
"Tal vez" concedi� Fleur a�n sumida en sus pensamientos. "Nos vemos luego, tengo
Biolog�a."
"Hasta luego." Se despidi� Stephanie pensando en todos los rumores que iba a
expandir sobre el misterioso salvador de Fleur. "Despu�s de que le cuente todo a
Bill, desde luego."
Una vez segura de que nadie la observaba Hermione se detuvo para recuperar el
aliento tras una de las columnas que adornaban los arcos de la parte de atr�s del
instituto. Hab�a salvado a Fleur Delacour e incluso hab�a llegado a abrazarla
(vale, el abrazo era para impedir que se matara, pero menos da una piedra) antes de
que esa chiflada de Stephanie pr�cticamente la arrancara de sus brazos. Los
estridentes gritos de la animadora realmente le hab�an da�ado las orejas y la
hab�an hecho darse cuenta de que estaba siendo rodeada por un c�rculo de curiosos.
Sabiendo que las preguntas no iban a tardar mucho en sucederse y sabiendo que una
chica de su estatura (aunque estuviera m�s alta que la semana pasada) y edad no
deber�a haber sido capaz de detener esa ca�da sin ser tambi�n arrastrada al suelo
hab�a decidido desaparecer entre la multitud aprovechando el espect�culo que la
otra animadora estaba dando. Estaba casi segura de que nadie hab�a llegado a verle
el rostro y gracias a que llevaba ropa de chico y a su nueva altura parec�a m�s que
probable que la gente la hubiera confundido con un chico. Eso era un alivio y una
tortura ya que para una vez que hab�a sido capaz de ayudar en algo a Fleur
Delacour, no era capaz de dec�rselo.
El timbre de la campana escolar hizo que diera un respingo y que tuviera que correr
para llegar a clase con la esperanza de llegar a tiempo y no acabar castigada. Era
viernes y al terminar deb�a dirigirse para darle clase a Gabrielle sin olvidarse de
pasar por el s�tano de Skeeter para darle la caja de bombones que le hab�a comprado
como agradecimiento por la informaci�n tan detallada que le hab�a proporcionado.
Tan concentrada iba que ni se dio cuenta de la persona que dobl� la esquina justo a
la vez que ella pasaba por delante de modo que tras un fuerte encontronazo ambas
personas se fueron al suelo. El olor a lluvia caracter�stico hizo que comprendiera
la identidad de esa persona justo antes de abrir los ojos y toparse con la mirada
sorprendida de Fleur Delacour en persona.
"Y hasta aqu� hemos llegado. Parece que Hermione est� padeciendo ciertos cambios
f�sicos que est�n comenzando a hacer mella en su cuerpo, aunque a�n no est� muy
segura de lo que sucede. En el pr�ximo cap�tulo veremos que sucede con este
inesperado encuentro as� como algunos momentos entre Cho y Harry."
"Muchas gracias por haberlo le�do y como siempre todos los comentarios/desvar�os
ser�n bien recibidos ya sean buenos o malos (las amenazas y las
sugerencias/demandas de suicidio hacia mi persona ser�n recibidas solo que no tan
bien como el resto).Y prometo que tratar� de actualizar la historia lo m�s deprisa
que pueda aunque parece que tengo un peque�o bloqueo. En fin, esperemos que mi musa
vuelva pronto al trabajo. Gracias por leer el cap�tulo y hasta la pr�xima. Paz y
amor".