Diosa Kali
Kali es una de las diosas principales del hinduismo.
Se trata de la bhakti o “energía” del dios masculino
Shiva, y es considerada una de sus consortes.
La religión hinduista que adora a la diosa Kali se
llama shaktismo. En general, los hinduistas,
independientemente de la deidad que adoren de
manera particular, la consideran la Madre
universal. Kali representa el aspecto destructor de
la divinidad, es destructora de la maldad y de los
demonios.
Su historia temprana como criatura de la
aniquilación todavía tiene cierta influencia,
mientras que las creencias tántricas más
complejas amplían a veces su papel, ubicándola
como la «realidad última» y la «fuente del ser».
El movimiento piadoso reciente concibe a Kali como la benévola Diosa madre.
Kali se asocia a muchas devis (‘diosas’) así como el dios Shiva. Es la santa patrona de la
ciudad de Calcuta, su templo principal es el Kalighat, lugar en donde aún se realizan
sacrificios de animales en su honor.
Su nombre parece ser una versión femenina de la palabra sánscrita kala (que significa
‘oscuridad’) y también significa ‘mujer negra’.
Kali aparece por primera vez en el norte de la India en el texto Rig-veda (mediados del milenio
II a.C.), no como diosa, sino como una de las siete lenguas de Agní, el dios hinduista del
fuego.
Sin embargo, en ese texto se menciona a una diosa Ratri (la ‘noche’), que se considera un
prototipo de la personalidad oscura y destructiva de Kali.
En la literatura del periodo Sangam de los tamiles (en el sur de la India) aparece una diosa
sanguinaria llamada Kottravai. Como Kali, es brutal e inspira miedo en la gente por sus crueles
prácticas.
Es probable que la fusión entre Ratri y la Kottravai indígena produzca a diosas temibles del
hinduismo medieval, entre ellas Kali, que es la más prominente.
Otra leyenda de los orígenes de Kali se encuentra en el Matsia-purana, que indica que ella se
originó como diosa tribal de la montaña en la parte norte-central de la India, en la región del
monte Kalanyar (ahora conocido como Kalinjar). Sin embargo esta referencia se disputa debido
al hecho de que esa leyenda era de un origen más antiguo.
En los Puranas (primeros siglos de la era común) se le dio a Kali un lugar en el panteón
hinduista. En el texto Devi mahatmiam del libro Markandeia-purana, escrito entre el 300 y 600 de
la era cristiana, se describe a una diosa Kalika. Allí dice que fue emanada de la frente de la
diosa Durgá (la ‘inaccesible’ asesina de demonios) durante una de las batallas entre las fuerzas
divinas y demoníacas. En este contexto, Kali se considera el aspecto poderoso de la gran diosa
Durgá.
Kali
Cúpula del Templo Kalighat en Calcuta, el principal
santuario de Kali, octubre 2010, Sankarrukku
Esposa de Shiva
En las tradiciones posteriores, Kali ha llegado a ser inexpugnablemente ligada con Shivá. La
forma «desencadenada» de Kali a menudo llega a ser salvaje e irrefrenable, y sólo Shivá es
capaz de domesticarla. Esto es porque ella es una versión transformada de una de sus
consortes y porque él es capaz de emparejar su ferocidad. Sus métodos varían desde desafiarla
al baile silvestre del tandava y aventajarla, a aparecer como un bebé que llora (apelando así a
sus instintos maternales). Sin embargo, la iconografía a menudo representa a Kali bailando
sobre el cuerpo caído de Shivá, y hay referencias sobre ellos bailando juntos, en un estado de
frenesí.
Tantra
La implicación de Shivá con el tantra y la naturaleza oscura de Kali, han conducido a que ella se
convierta en una importante figura tántrica. Para los seguidores del tantra era esencial hacer
frente a su maldición, el terror de la muerte, así que dispusieron aceptar las bendiciones de su
hermoso y consolidado aspecto maternal.
Para ellos, la moneda tiene dos lados: la muerte no puede existir sin la vida, igualmente la vida
no puede existir sin la muerte. El papel de Kali aumentó, valorándosele a veces como el caos
que se podía enfrentar para traer la sabiduría, y algunos textos tántricos le dan un profundo
significado metafísico.
El Nirvana-tantra presenta claramente su naturaleza incontrolada como la última realidad,
considerando que la trimurti (‘tres deidades’) de los dioses Brahma, Vishnu y Shiva aparecen y
desaparecen en ella como burbujas del mar.
Shaktismo
La etapa final del desarrollo es la adoración a Kali como la Gran Diosa Madre, generalmente
desprovista de su violencia.
Esta idea significa una ruptura con respecto a la representación más tradicional. Los pioneros de
esta tradición son los poetas shaktas (adoradores de śakti, la energía) del siglo XVIII tales como
Ramprasad Sen (1723-1775), que demuestran un conocimiento de la naturaleza ambivalente de
Kali.
El famoso santo bengali Rama Krishna (1836-1886) fue un gran devoto de Kali.
Una de las principales prácticas de adoración de los hinduistas es el yapa (la repetición de los
nombres de su dios). La meta final de esta práctica es la concentración en el dios, y la unión con
ese dios tras la muerte. Los shaktas realizan yapa de la diosa Kali.
La diosa Durga como Bhadrakali (una
forma apacible de Kali)
El yantra sagrado de Kali