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Metafísica y Ética en Platón

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TEMA 3: PLATÓN

1. METAFÍSICA

El punto de partida de la metafísica platónica se apoya en la distinción entre


apariencia y realidad propuesta en el debate entre Heráclito y Parménides.
Esta dicotomía puede explicarse mediante la dicotomía que se establece entre
el ser y el conocer.

Solo es posible un conocimiento científico de aquello que es inmutable, no


sujeto a cambio y, por tanto, necesario. De lo mutable y contingente no es
posible tener ningún conocimiento, solo mera opinión.

Según el pensamiento de Heráclito, no es posible un conocimiento del mundo


físico, pues los sentidos solo nos ofrecen una apariencia de la realidad. De otro
lado, el ser estático concebido por Parménides sí haría posible el conocimiento,
pero solo del ser así entendido y no del mundo físico. Por lo tanto, ninguno de
los dos da razón de un conocimiento científico de una realidad física que, de
por sí, está sujeta a cambio.

Ya Sócrates solucionó inicialmente esta cuestión mediante la formación de


conceptos universales que expresaban las esencias de las cosas y, por tanto,
quedaban despojadas de toda contingencia y cambio. Para Sócrates era
innegable la posibilidad de alcanzar el conocimiento de esas esencias, la
ciencia es posible. Platón dará un paso más y situará esas esencias no solo en
el plano del conocer, sino también en el del ser (existencia). Esas esencias o
conceptos universales, que tienen las características del ser de Parménides, no
son solo el resultado de un proceso lógico de conocimiento, sino que tienen
rango de auténtica realidad. Para Platón, el ser y el conocer constituyen un
mismo plano de acercamiento a la realidad.

Para dar explicación a todo esto, Platón elabora la teoría de las ideas, en la
que expone la estructura que tiene la realidad, que queda dividida en dos
partes:
• Mundo inteligible (de las ideas): es una realidad extramental en la que se
encuentran las ideas. ¿Qué son las ideas? Son el verdadero ser de las cosas,
no son una mera construcción mental (como pensaba Sócrates) sino que
tienen realidad objetiva, es decir, existen independientemente de que sean o no
pensadas por un sujeto. Las ideas son la causa de la existencia de las cosas
sensibles: existen cosas bellas porque existe la idea de belleza. Las ideas son
inmutables, eternas y solo accesibles por la vía racional, por el entendimiento.
Son el modelo de las cosas del mundo sensible. Además, están jerarquizadas,
estando la idea de

Bien en lo más alto.

• Mundo sensible (de las cosas): es el mundo físico, sujeto al devenir, en el


que se encuentran las cosas. ¿Qué son las cosas? Las cosas sensibles son
realidades físicas, materiales, perecederas, que están sujetas a cambios
(mutables) y son percibidas por los sentidos. Las cosas participan de las ideas,
es decir, son copias que tratan de imitar un modelo (una idea).

2. EPISTEMOLOGÍA

Para Platón solo es posible el conocimiento de aquello que es inmutable,


universal y necesario. Por lo tanto el único conocimiento verdadero es el de las
ideas. Por eso va a plantear la existencia de dos planos de conocimiento; el
conocimiento de las cosas de la realidad sensible (doxa) y el conocimiento de
las ideas (epistéme), que representa el verdadero conocimiento:

DOXA (OPINIÓN): Es la opinión sobre las cosas sensibles sujetas al


devenir. No es un verdadero conocimiento.

EPISTÉME (CONOCIMIENTO): Es el conocimiento científico que tiene


por objeto las ideas. Es el verdadero conocimiento.

EIKASÍA (IMAGINACIÓN): Conocimiento del mundo de las imágenes y


las sombras.

PISTIS (CREENCIA): Conocimiento de las cosas del mundo sensible.


DIANOIA (PENSAMIENTO): Conocimiento basado en entes
matemáticos

NOÉSIS (ENTENDIMIENTO): Conocimiento de las ideas o formas.

¿De qué manera conocemos las ideas?

• A través de la anámnesis o reminiscencia: conocer es recordar los


conocimientos que ya sabíamos, pero que hemos olvidado. El alma, que
preexiste en el mundo de las ideas, ya las ha contemplado y aprehendido, pero
al unirse a un cuerpo mortal, olvida todo lo que ya sabía. El olvido no significa
la desaparición de esos recuerdos, por eso conocer es recordar lo que ya
sabíamos.

• A través de la dialéctica: es un proceso de preguntas y respuestas, análisis y


síntesis, que llevan al conocimiento. Es un proceso de la razón que se eleva
hasta la esencia de las cosas.

3. ANTROPOLOGÍA

Platón concibe al ser humano como un compuesto de dos realidades


heterogéneas (bien diferenciadas y con distintas características):

• Cuerpo: es la parte material que pertenece al mundo sensible. Es inanimado,


ya que recibe desde fuera su movimiento. Es mortal y está sujeto al cambio, y
Platón lo denomina la cárcel del alma, porque con la demanda de sus
necesidades y pasiones, que deben satisfacerse, distrae al alma de su
verdadero objetivo: purificarse alcanzando el verdadero conocimiento (el de las
ideas).

• Alma: es la parte espiritual que pertenece al mundo de las ideas. Es principio


de vida, la responsable del movimiento en el cuerpo. Es preexistente e inmortal
y, tras la desaparición del cuerpo, vuelve al mundo de las ideas. El alma se
divide en tres partes, cada una de las cuales cumple con una función:
◦ Alma concupiscible: simboliza las malas pasiones y es difícil de
conducir. Se sitúa en el vientre y su función es satisfacer los impulsos y
los deseos. Es una parte mortal. La virtud asociada a esta parte del alma
es la templanza (moderación).

◦ Alma irascible: simboliza las pasiones nobles y es fácil de conducir.


Se sitúa en el pecho y su función es encaminar los sentimientos y las
pasiones buenas para la consecución del deber. Representa la voluntad
(la capacidad de sobreponerse al sufrimiento). Es una parte mortal. La
virtud asociada a esta parte del alma es la fortaleza, el valor.

◦ Alma racional: simboliza el conocimiento y es guía de las otras dos


partes. Se sitúa en la cabeza y su función es alcanzar el conocimiento
verdadero. Es la parte más noble del alma y es la única inmortal. La
virtud asociada a esta parte del alma es la prudencia, sinónimo de
sabiduría. Cuando cada parte del alma cumple correctamente con su
función, se alcanza la armonía (el equilibrio) en el ser humano.

4. ÉTICA

La teoría ética de Platón parte de la crítica al enfoque relativista con que los
sofistas abordaron el análisis del bien y de la virtud. Siguiendo a su maestro
Sócrates, Platón buscará la verdadera virtud y el verdadero bien.

Sostiene que todos los seres humanos desean cosas buenas y, en concreto,
desean la felicidad, por lo que nadie quiere u obra el mal conscientemente.
Mantiene así el intelectualismo moral de su maestro Sócrates, al identificar la
virtud (el bien) con el conocimiento, y el mal con la ignorancia.

Distinguir los bienes verdaderos de los bienes aparentes resulta con frecuencia
difícil, porque los seres humanos desconocen muchas veces en qué consiste el
bien y confunden el objeto de la verdadera felicidad con realidades imperfectas,
como los placeres sensibles (corporales), las riquezas o los honores. Para
Platón el bien y la felicidad no se pueden hallar en otra cosa que no sea en la
contemplación de las ideas, y especialmente de la idea más elevada, que es la
idea de Bien. Solo hay una camino para alcanzar la contemplación de las
ideas: el cultivo de la sabiduría y la virtud, que como hemos visto, en Platón se
identifican. La virtud no es una simple habilidad técnica, como proponían los
sofistas, sino algo propio del alma, que le proporciona armonía porque permite
que su parte racional regule las otras dos partes, es decir los impulsos y las
pasiones.

A la parte racional del alma le corresponde la virtud de la prudencia, que es la


actitud de discernir entre el bien y el mal según las circunstancias; a la parte
irascible del alma le corresponde la virtud de la fortaleza, que es la capacidad
de resistir el sufrimiento para la consecución del deber; y a la parte
concupiscible del alma le corresponde la virtud de la templanza, que es la
moderación de los apetitos o placeres. El resultado de la armonía entre las
partes del alma originará la virtud. Pero, ¿qué es la virtud en sí?:

• Es un saber o conocimiento acerca del bien. Ser virtuoso consiste en ser


capaz de distinguir los bienes verdaderos de los aparentes y fugaces.

• Es una purificación para el alma que le permite liberarse del cuerpo y


retornar al mundo de las ideas tras la muerte. El hombre virtuoso se desliga ya
del cuerpo en la vida mortal, porque no se deja arrastrar por los deseos y los
placeres sensibles.

• Es el dominio de la razón sobre las demás partes del alma y sobre el


cuerpo, es la armonía entre las partes del alma porque con la virtud cada una
de ellas cumple con su función adecuadamente, es decir, racionalmente.

5. POLÍTICA

Toda la exposición política de Platón gira en torno al concepto de justicia


(diké), considerada como la virtud que consiste en la armonía que se alcanza
cuando las distintas partes integrantes de un Estado se organizan y cumplen
con su función.

En un Estado hay fundamentalmente tres necesidades que cubrir: económicas,


de defensa y de gobierno. Para que un Estado sea justo, cada una de estas
necesidades debe ser atendida por un tipo diferente de individuos. Esto da
lugar a tres clases sociales, que Platón identifica además con las tres partes
del alma:

• Productores: son la clase inferior y también la más numerosa. Su


función es abastecer la ciudad, cubrir las necesidades inmediatas.
Forman parte de esta clase social los labradores, comerciantes,
albañiles, herreros, carpinteros, navegantes, etc. Se identifica con el
alma concupiscible y su virtud es la templanza (moderación).

• Guardianes: su función es defender a la ciudad de posibles ataques y


mantener el orden interno. Forman parte de esta clase social los
guerreros. Se identifica con el alma irascible y su virtud es la fortaleza, la
valentía.

• Gobernantes: su función es dirigir la ciudad con justicia. Son elegidos


de entre los mejores guardianes después de recibir una amplia
preparación intelectual. Esta clase social se identifica con el alma
racional y su virtud es la prudencia y la sabiduría. Por eso, esta clase
social debe estar integrada por los filósofos.

Es preciso identificar las capacidades naturales de cada individuo para


asignarle la función que habrá de desempeñar. El objetivo principal de la
educación será desarrollar y potenciar las capacidades naturales que cada uno
posee, por eso la educación recibida será diferente en función de la clase
social a la que pertenezca cada individuo.

Platón establece las distintas formas de gobierno en paralelo con las distintas
funciones del alma. En función a esto, expone las siguientes:

• Monarquía o aristocracia: es la forma más perfecta de gobierno.


Consiste en el gobierno de un solo hombre o de un pequeño grupo
selecto de hombres que han de regir la ciudad con justicia. Si esto no
ocurre, degenera en timocracia.
• Timocracia: consiste en el poder de la clase militar, en la que el
elemento pasional impera sobre el racional. Cuando se corrompe,
degenera en oligarquía.

• Oligarquía: consiste en el poder de una minoría cuya característica


principal es la acumulación de riqueza. Este gobierno de una minoría
oprime al resto de los ciudadanos, que terminan sublevándose y
provocan que degenere en democracia.

• Democracia: consiste en el gobierno del pueblo. El problema reside en


que no todo el mundo tiene los conocimientos suficientes para gobernar
con justicia, por lo que este sistema acaba corrompiéndose y degenera
en tiranía.

• Tiranía: es la peor forma de gobierno, ya que rompe la armonía


existente entre las distintas partes de la ciudad (productores, guardianes
y gobernantes). Consiste en el gobierno despótico de un solo hombre,
que se impone sobre el resto

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