INTRODUCCIÓN
Con el descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Conrad Roentgen, el 8 de
noviembre de 1895 se abrieron amplios campos de investigación y aplicación de las
radiaciones ionizantes en la práctica clínica.1 A pesar de que el hombre siempre ha
estado expuesto a las radiaciones ionizantes provenientes de un fondo natural
radiactivo, así como la creciente exposición e incorporación, desde finales del siglo
XIX, de un gran número de fuentes artificiales en todas las actividades del ser
humano.1
Sin embargo, a partir de su descubrimiento se hizo evidente que los rayos X y la
radiactividad también podían causar daños a la salud. En 1896 se observaron
problemas de eritemas, quemaduras, amputaciones e incluso la muerte en las
personas que empleaban tubos de rayos X.2
Desde la visión y la perspectiva de los Estudios de la Ciencia, la Tecnología y la
Sociedad (CTS), en correspondencia con los referentes de Jorge Núñez Jover (1999)
se plantea que en la comunidad científica hubo consenso en cuanto al criterio de que,
“si bien la ciencia y la tecnología nos proporcionan numerosos y positivos beneficios,
también traen consigo impactos negativos, de los cuales algunos son imprevisibles,
pero todos ellos reflejan los valores, perspectivas y visiones de quienes están en
condiciones de tomar decisiones concernientes al conocimiento científico y
tecnológico”.3
La única medida eficaz para protegerse de las radiaciones es no recibirlas, por lo que
las regulaciones de la (Organización Mundial de la Salud) OMS señalan: “las
radiaciones ionizantes no deben ser utilizadas siempre que el diagnóstico de las
enfermedades pueda realizarse mediante otros medios diagnósticos; no obstante, en
caso de su empleo debemos ser fieles cumplidores de sus normas”.4
El devenir de la ciencia contemporánea reclama de una conciencia moral y de una
ética para la ciencia y en particular para los profesionales implicados en su realización.
La asunción de sentimientos, valores, normas, deberes y responsabilidades para el
obrar y el que hacer científico no es una meta quimérica y ha sido una preocupación
constante.5
La bioética como disciplina científica trasciende a la ética médica tradicional, al
considerar la relación del hombre en su entorno natural y social, en su vínculo con la
salud y la vida. Potter la conceptualizó como la ciencia de la supervivencia, orientada a
favorecer a las personas; cuya finalidad es salvaguardar la existencia humana y el
medio, ante la posibilidad de su propia extinción frente a los impetuosos avances
científicos de la biomedicina y la biotecnología.6
La responsabilidad social que incumbe a los implicados exige que mantengan en un
alto grado la honradez y calidad profesional, difundan sus conocimientos, los
comuniquen al público y fomenten la necesidad de adquirir Cultura de Seguridad
Radiológica.
La aceptación por la sociedad de los riesgos derivados de la radiación se condiciona a
los beneficios que reporta su utilización y es innegable que el desarrollo y progreso
impiden el no uso y empleo de las radiaciones ionizantes, por lo tanto, la filosofía en
este sentido es la de restringir el riesgo y poder ofrecer un máximo de protección y
evitar los efectos biológicos que se derivan del uso de las radiaciones ionizantes. Sin
embargo, se ha observado que cuando diferentes personas efectúan estimaciones
subjetivas del riesgo -con referencia a un mismo sistema de interés y en base a un
mismo concepto de riesgo- tales estimaciones pueden diferir substancialmente entre sí
o con respecto al valor objetivo correspondiente.7
En el Hospital Departamental de Huancavelica y el Hospital Regional Docente Materno
Infantil El Carmen, la problemática está enfocada en la alta demanda de estudios
imagenológicos que emplean las radiaciones ionizantes sin la adecuada aplicación del
método clínico, así como la falta de percepción de los riesgos que implica su uso
inadecuado para la salud de los pacientes, familiares y personal expuesto. Es común
que la comunidad médica y el público en general no conozcan los efectos de la
radiación ionizante ni las dosis de la misma a las que se someten los pacientes
durante los estudios imagenológicos, este fenómeno puede estar relacionado con la
falta de Cultura de Seguridad Radiológica.
Por lo que el presente trabajo tiene como objetivo explicar las consideraciones
bioéticas, riegos físicos, riesgos biológicos, riesgos químicos en el uso de las
radiaciones ionizantes como expresión del desarrollo científico-tecnológico, para
contribuir a elevar la responsabilidad social en su empleo en el Servicio de
Imagenología del Hospital Departamental de Huancavelica y el Hospital Regional
Docente Materno Infantil El Carmen.
DESARROLLO
Aspectos éticos en el uso de las Radiaciones Ionizantes
La Bioética, campo de la ética aplicada, se presenta como un camino obligatorio que
se debe recorrer para encontrar soluciones sensatas para la Salud.7
Sería ilógico cuestionar los beneficios obtenidos por la humanidad con los avances
tecnológicos alcanzados por la medicina moderna. Estudios como la Tomografía Axial
Computarizada que permiten obtener imágenes multiplanares y realizar
reconstrucciones volumétricas, la resonancia nuclear magnética que permite la
evaluación de las diferentes regiones anatómicas sin la exposición a las radiaciones
ionizantes, el valor de la mamografía en la detección precoz del cáncer de mama, las
detalladas informaciones obtenidas por la fluroscopía y por la radiología
intervencionista.
La toma de decisión médica en nuestros días para el empleo de los estudios
imagenológicos está marcada por una grave crisis. Por un lado, el desarrollo científico
y tecnológico que conlleva a la sobreexplotación de las nuevas tecnologías. Por el otro
lado está el paciente, un ser humano que busca su atención médica, como legítima
expresión de ciudadanía. Entre esos extremos actúa el médico para administrar el
conflicto. No habrá solución para la crisis, sino a través de profundas reflexiones de
grupos multidisciplinares como propone la Bioética.8
En medio del enorme cambio social de la vida moderna, los aspectos de salud
adquieren una connotación, con cambios en la relación médico-paciente y en el
cuidado global de la persona enferma. La especialización y subespecialización se
agrava aún más con el uso y abuso de la tecnología, con lo que se ha llegado a
desfigurar el acto médico y las decisiones terapéuticas.9
En este sentido la Bioética permite llegar a soluciones basadas en principios y valores.
La ética dicta normas, criterios y valores que deben regir la conducta humana. Su
intención es salvaguardar la dignidad humana, promover la justicia, la igualdad y la
verdad. La ética aplicada a la investigación científica debe tener como objetivo
promover el cuidado de la salud, beneficiar a los pacientes, aliviar el dolor y evitar el
sufrimiento.10
En los marcos de la ética de la ciencia, la tecnología y la bioética se distinguen hoy un
conjunto de problemas que poseen distintas aristas y niveles de expresión teórica. El
ejercicio profesional en el sector de la salud en los momentos actuales, de gran
desarrollo científico-tecnológico, ha enfrentado a los profesionales de la atención
médica, a situaciones de naturaleza tan compleja como lo son en sí mismo los propios
hombres y las relaciones sociales que establecen en el proceso de producción y
reproducción de sus bienes materiales y espirituales.11
Por todo ello, la realización de cualquier estudio, radiológico en el que se usen
radiaciones ionizantes debe estar basado en los siguientes principios:
Autonomía: el participante es una persona, a la cual le asiste el derecho de realizarse
o no el estudio imagenológico. El paciente tiene el derecho de conocer la utilidad del
estudio que se le va a realizar.
Respeto a la dignidad de las personas: se debe evaluar antes de proceder a realizar el
estudio imagenológico la utilidad, riesgos y beneficios del mismo, lo cual debe ser
explicado al paciente, deben tenerse en cuenta las posibles reacciones adversas que
se pudieran experimentar en los estudios que utilicen contrastes yodados y los
diferentes tratamientos en caso de reportarse alguna de ellas.
Competencia: el personal médico, los licenciados y personal de enfermería del
departamento de imagenología deben estar entrenados en el estudio o técnica
radiográfica que se va a realizar. En caso de existir dudas para realizar el estudio
imagenológico debe buscarse apoyo en el personal con más experiencia en el
departamento de Imagenología, lo cual garantiza la retroalimentación y evita la
realización de estudios con deficiencias técnicas, no útiles para diagnóstico y a su vez
la sobre exposición del paciente.
Integridad: se debe promover la educación y el entrenamiento de médicos clínicos,
especialistas, tecnólogos, enfermeros en el control de la calidad y la reducción de las
dosis innecesarias de radiaciones ionizantes.
Sensibilidad: implica poner en la balanza tanto el interés científico de la investigación
como los valores éticos y morales que afectan la dignidad de los pacientes.
Confidencialidad: la información sobre los resultados de los estudios imagenológicos
debe ser confidencial. Debe respetarse el derecho del paciente que no desea recibir
información respecto al resultado del estudio imagenológico realizado.
Demarcación de competencias: todo el personal implicado debe conocer su papel en
el estudio antes de iniciarse el mismo, así como la conducta a seguir en caso de
reacciones adversas o situaciones especiales, que incluyen la realización de técnicas
especiales demandas por la condición del paciente.12,13
Consentimiento informado: es la aceptación de una intervención médica por un
paciente, en forma libre, voluntaria y consciente, después que el médico le haya
informado de la naturaleza de la intervención con sus riesgos y beneficios, así como
de las alternativas posibles con sus respectivos riesgos y beneficios.
El Consentimiento Informado ha llegado a constituir una exigencia ética, y un derecho
recientemente reconocido por las legislaciones de todos los países desarrollados.14
La decisión de hacer un examen radiológico es del médico especialista en
Imagenología, y se basa en la evaluación del riesgo-beneficio-costo del examen
imagenológico que se solicita, por lo que se debe tener en cuenta ante cada paciente y
ante cada estudio a realizar el algoritmo del ciclo radiológico, el cual permite orientar al
médico solicitante cual estudio imagenológico es el más beneficioso para el paciente.14
Dada la alta demanda de estudios imagenológicos en el Servicio de Imagenología del
Hospital Departamental de Huancavelica y el Hospital Regional Docente Materno
Infantil El Carmen y al índice de negatividad de los estudios imagenológicos se hace
necesario crear protocolos de actuación relacionados con la solicitud de tomografías
de urgencia y electivas.
Si bien la implementación de la radiografía digital permite eliminar los pasos del
revelado químico fotográfico de la radiografía convencional, no debe olvidarse que en
ambos casos los pacientes son sometidos a radiaciones ionizantes, por lo que es
necesario establecer protocolos de solicitud para la realización de radiografías de
urgencia y electivas teniendo en cuenta la morbilidad de las diferentes especialidades,
lo cual además de permitir la correcta retroalimentación persigue dar un diagnóstico
más certero y proteger a los pacientes de las radiaciones ionizantes innecesarias.
Se considera importante antes de la realización de cualquier estudio imagenológico en
el Hospital Departamental de Huancavelica y el Hospital Regional Docente Materno
Infantil El Carmen, conocer el nivel de cooperación del paciente, pues la condición
física de algunos impide la correcta realización de los estudios, lo cual conlleva a
realizar exámenes sin la calidad técnica requerida.
La tecnología produce más y mejores instrumentos y técnicas, genera sistemas
organizacionales para su aplicación que posibilita el avance acelerado de las diversas
líneas sobre las que se mueve la actividad científica. No sólo suministra herramientas
a la ciencia; puede también dar motivación y dirección a la teoría y a la investigación
científica, produciendo cambios en la manera de pensar y de vivir de la población,
pues solo se considera que la atención médica es de calidad si se orientan múltiples
estudios al paciente entre los que se incluyen los radiológicos.15
No es ético indicar estudios solo por el interés científico-investigativo, se ha vuelto una
necesidad de estos tiempos el elaborar programas educativos donde se consideren las
nuevas tecnologías como herramientas útiles del método clínico precisando sus
indicaciones, riesgos y costos.
El conocimiento del médico, su capacidad y competencia, unidos a valores éticos y
morales, deben estar presentes al hacer uso de las nuevas tecnologías. Sólo así se
pueden racionalizar, abaratar los costos y disminuir la iatrogenia en el uso de las
radiaciones ionizantes.
Estos hechos están llevando a la convicción, cada vez más generalizada, de la
importancia de la ciencia en tres aspectos.
En primer lugar, como fenómeno social complejo con impactos positivos y negativos,
pues ha creado dilemas bioéticos en el Hospital Departamental de Huancavelica y el
Hospital Regional Docente Materno Infantil El Carmen con el uso muchas veces no
justificado de los estudios con radiaciones ionizantes y el no uso del método clínico en
la atención médica. Existen, indiscutiblemente debilidades para la obtención de una
excelencia médica generalizada, pues el abandono del método clínico es casi
universal.
En segundo lugar, como sistema de conocimientos que permitirá prever, y evitar o
minimizar muchas veces, los efectos nocivos de la naturaleza y de la actuación
humana, incluida la propia ciencia. En este sentido también se producen dilemas
bioéticos pues al ser invisibles los rayos X y tener efecto acumulativo, los médicos
prescriptores y los pacientes no toman en cuenta los daño que las radiaciones
ionizantes pueden producir.
En tercer lugar, y dados los dos aspectos anteriores, como un elemento necesario a
tener en cuenta la voluntad política de hacer uso racional de las radiaciones
ionizantes. Relacionado con el papel de Estado para impulsar políticas que generen la
aplicación adecuada de los conocimientos, la ciencia y la tecnología.
Este hecho y la irrupción de la ciencia en casi todos los sectores de la vida, hacen
cada vez más necesario que la población posea una cierta “cultura científica”. La falta
de dicha cultura en amplios sectores de la población y, en algunos casos, la
complejidad y especialización de los conocimientos, requieren la consulta de expertos,
científicos conocedores del tema. Con este conocimiento, los ciudadanos estarían en
disposición de elegir lo más beneficioso, o menos perjudicial para ellos.16
Se estaría desinformado si asumiera que toda la radiación es perjudicial. De hecho, el
beneficio obtenido por el uso médico de las radiaciones (radiología, medicina nuclear y
radioterapia) supera ampliamente el riesgo teórico de los individuos expuestos. Del
mismo modo se estaría desinformado si se creyera que las radiaciones son solamente
beneficiosas. Por lo que se sugiere la exposición a las radiaciones ionizantes, ya sea a
nivel ocupacional o de diagnóstico médico, en una perspectiva adecuada, 17,18 creando
cultura radiológica.
El estudio de los referentes del tema y su caracterización teórica, revelaron la
importancia de establecer el equilibrio entre los riesgos y beneficios asociados a las
prácticas médicas con fuentes de radiación ionizante; se manifiesta la carencia de
enfoques para la interpretación de las especificidades en el logro de la adecuada
preparación de los profesionales y pacientes del Hospital Departamental de
Huancavelica y el Hospital Regional Docente Materno Infantil El Carmen relacionadas
con el uso de las radiaciones ionizantes en los estudios imagenológicos.
Las insuficiencias reveladas connotan la necesidad de significar la preparación de los
sujetos implicados desde un proceso contextualizado de acciones educativas, que
tome en consideración las particularidades institucionales y territoriales para favorecer
el empleo de procedimientos adecuados para el establecimiento de los diagnósticos
médicos sin sobre explotación de los medios diagnósticos.
Factores de Riesgos Químicos por uso de revelador y fijador
En España ya estamos muy avanzados en la Digitalización de la Imagen Radiológica,
aunque haya centros de salud y algunos hospitales que sigan revelando 'a mano'. Sin
embargo, en el entorno de Latinoamérica es probable que sea muy común todavía 'el
cuarto obscuro'. Por eso, no está de más recordar este asunto:
Estos son algunos de los numerosos compuestos químicos que pueden contener
diferentes fórmulas de líquidos de diferentes marcas comerciales en diferentes
proporciones.
A continuación, se detallan algunas de las probables consecuencias que pueden
ocasionar los mismos al estar en contacto directo y por diferentes vías con ellos. No se
debe olvidar que al ser compuestos químicos son posibles de reaccionar entre ellos y
generar consecuencias mayores las sustancias resultantes.
Hidroquinona y derivados: Son sensibilizantes de la piel. Producen lesiones
eczematiformes agudas. Es un proceso inflamatorio agudo, desencadenado tras un
periodo de sensibilización, por una sustancia química que actúa como alérgeno.
En la zona de contacto se produce una reacción eritematosa, pruriginosa o presencia
de vesículas o ampollas.
Lesiones eczematiformes crónicas en fase irreversible.
Arsénico: Toxicidad:
a) Irritación de vías respiratorias.
b) Trastornos nerviosos.
c) Trastornos digestivos.
d) Cianosis facial.
e) Conjuntivitis, Dermatitis de los párpados.
Entre otras cosas produce despigmentación en gota (primera manifestación cutánea
de la contaminación). Cancerígeno Grupo I
Benzoquinona y éteres derivados: Despigmentación.
Para-tert-butil-fenol y otros: despigmentación, vigilia.
Glutaraldheído: Irritación de la garganta y los pulmones, asma o síntomas parecidos a
los del asma, y dificultad para respirar, irritación de la nariz, estornudos, y resuello,
hemorragia nasal, ardor en los ojos y conjuntivitis, sarpullido—dermatitis alérgica o de
contacto (dermatitis por sensibilidad química), manchas en las manos (marrones o
morenas), urticaria, dolores de cabeza, náuseas.
Ácido acético: Puede causar daño severo al sistema digestivo y ocasionar un cambio
potencialmente letal en la acidez de la sangre.
Bromuro de Sodio: Por inhalación puede causar náuseas, vómitos y dolor abdominal.
Por ingestión se puede dañar el sistema nervioso central, ojos. Los síntomas pueden
incluir erupción de la piel, visión borrosa y otros efectos oculares, somnolencia,
irritabilidad, mareos, manía, alucinaciones y coma
Por contacto: Material seco puede causar irritación leve en contacto con la piel.
Las soluciones pueden causar irritación, enrojecimiento y dolor
En contacto con los ojos puede causar irritación, enrojecimiento y dolor
Carbonato de Sodio: La inhalación del polvo puede causar irritación en el tracto
respiratorio. Los síntomas por la inhalación excesiva de polvo pueden incluir tos y
dificultad para respirar.
Por ingestión el carbonato de sodio es sólo ligeramente tóxico, pero grandes dosis
pueden ser corrosivo para el tracto gastro-intestinal.
El contacto excesivo con la piel puede causar irritación con ampollas y enrojecimiento.
Puede ser una sustancia corrosiva para los ojos y causar edema conjuntival y
destrucción de la córnea.
Fenidona: Nocivo por inhalación e ingestión. Puede ser perjudicial a través del
contacto con la piel. Puede actuar como irritante. Propiedades toxicológicas no
plenamente investigadas aún.
Sulfito de Sodio: EFECTOS DE EXPOSICION DE CORTA DURACION: La inhalación
de la sustancia puede originar reacciones asmáticas.
EFECTOS DE EXPOSICION PROLONGADA O REPETIDA: El contacto prolongado o
repetido puede producir sensibilización de la piel. La exposición a inhalación
prolongada o repetida puede originar asma.
Aluminato de Potasio: No es un producto peligroso, sin embargo, en contacto con los
ojos y la piel puede causar irritación recomendándose, entonces, lavar la parte
afectada con bastante agua corriente.
Tiosulfato de Amonio: Los medios de intoxicación pueden ser por inhalación, absorción
por la piel, e ingestión.
Inhalación: En caso de inhalar líquidos o vapores puede causar irritación para los ojos,
piel y sistema respiratorio. Fuerte agente reductor. Puede causar daño permanente a
la vista si se expone durante un tiempo prolongado y a elevadas concentraciones.
FACTORES DE RIESGOS BIOLÓGICOS
Como ya se ha visto en los anteriores puntos, la capacidad de estas radiaciones para
ionizar los átomos o moléculas origina cambios físicoquímicos en el material biológico.
Pueden perturbar el funcionamiento de células, tejidos y órganos e incluso del organismo
entero, provocando lesiones y enfermedades que pueden manifestarse al cabo de horas,
días o años. La radiación ionizante es un agente físico con una alta capacidad para dañar.
En este nivel se pueden distinguir dos tipos de acción:
La acción directa, en la que una macromolécula inestable por tener los electrones
excitados a causa de la radiación, puede romper sus enlaces y escindirse en dos nuevas
moléculas. Cabe destacar que dicha macromolécula puede ser el ADN del núcleo de una
célula, quedando éste dañado de forma irreversible.
La acción indirecta en la que se rompen las moléculas de agua, creando radicales libres
altamente reactivos y con capacidad para oxidar y reducir otras moléculas creando nuevas
sustancias que pueden ser tóxicas para la célula. Por ejemplo en caso de reaccionar con
oxígeno producirá peróxido, altamente tóxico.
Del número de células que expresen un daño celular dependerá que en el tejido se ponga
de manifiesto la lesión radioinducida.
3.1. Tipos de efectos biológicos
Efectos deterministas o no estocásticos
Son aquellos que aparecen como consecuencia de elevadas exposiciones a radiación, que
resultan en daños a un número importante de células y en los que existe una dosis umbral
por debajo de la cual no se producirán dichos efectos.
Existen tres tipos de respuesta de las células a una exposición a radiaciones ionizantes:
Muerte de la célula durante la interfase, fallo reproductivo en el que queda limitado el
número de divisiones que se realizan a partir de una célula o retraso en la división durante
determinado periodo de tiempo.
Existen diferencias en la sensibilidad de los diferentes tipos de células a la radiación.
Por ejemplo las más radiosensibles son las células indiferenciadas o inmaduras:
germinales de la médula ósea, de la mucosa intestinal, espermatogonias. Las más
resistentes son las células musculares, neuronas, glóbulos rojos...
Efectos probabilísticos o estocásticos
Son aquellos que se caracterizan por el hecho de que la probabilidad de que ocurra el
efecto depende de la dosis de radiación, ya que un aumento en la exposición a radiación
conduce a un aumento de la probabilidad de transformación de alguna célula del
organismo. No obstante, el propio efecto o la gravedad del mismo no depende de la dosis
recibida, sino que depende de otros aspectos tales como el tipo de radiación, la
localización de células potencialmente malignas y las características del individuo
expuesto.
Asimismo, los efectos biológicos estocásticos se dividen en dos grupos: Somáticos y
hereditarios.
Efectos biológicos somáticos: Son aquellos que se manifiestan en el propio individuo que
ha recibido la radiación. El único efecto radiobiológico estocástico demostrado en seres
humanos es la aparición de tumores y cánceres.
Cualquier tipo de cáncer puede estar asociado a la radiación, y éste es indistinguible de los
que pueden aparecer de forma espontánea o causados por otros agentes. El periodo de
latencia, tiempo que transcurre desde la exposición a la radiación y la aparición del tumor,
siempre será largo y variable (se estima entre 5 y 7 años).
Efectos biológicos hereditarios: El daño que las radiaciones ionizantes pueden provocar en
las células germinales de las gónadas implica un daño genético que la descendencia del
individuo irradiado puede heredar en forma de mutaciones. Este tipo de efectos es difícil
de estudiar en humanos ya que se debería someter a observación individuos de varias
generaciones lo que implicaría estudios de centenares de años de duración.
En general, para niveles bajos de dosis, es muy difícil extraer resultados concluyentes de
los estudios de efectos no deterministas de las radiaciones ionizantes para establecer
niveles seguros. Con este fin, se acostumbra a realizar extrapolaciones de los datos
obtenidos en estudios de elevadas exposiciones a radiación. Por ejemplo, la gran mayoría
de estudios se han realizado a partir de las consecuencias de la explosión de bombas
atómicas en Japón durante la 2ª Guerra Mundial, experimentos con armas nucleares y
catástrofes como la explosión de la central de Chernobil (Ucrania).
CONCLUSIONES
Las principales consideraciones bioéticas que contribuyen a elevar la
responsabilidad social en el uso radiaciones ionizantes como expresión del
desarrollo científico-tecnológico están relacionadas con la autonomía, el respeto a
la dignidad de las personas, competencia, integridad, sensibilidad, confidencialidad,
demarcación de competencias y aplicación del consentimiento informado, lo cual
permite restringir los efectos biológicos que se derivan del uso de las radiaciones
ionizantes y poder ofrecer un máximo de protección a los pacientes, familiares y
personal expuesto.