República Bolivariana de Venezuela
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
Núcleo Mariguitar – Extensión Cumaná
Unidad 5
Sección “N”
LEGISLACIÓN
MERCANTIL
FACILITADOR. PARTICIPANTE.
YUMAIRA RODRÍGUEZ SAMUEL MONTES CI. 28450349
INTRODUCIÓN
Para un negocio debe existir la importancia de conocer legalmente los títulos de
crédito, de acuerdo a las leyes mercantiles dentro del ámbito comercial, es por ello que de
allí es que surge la importancia de realizar dichas actividades mediante las negociaciones
de las letras de cambio, pagaré, cheques, ect, y que el negocio que va a funcionar, debe
saber las formalidades y requisitos que exige la legislación mercantil, de tal manera que le
permita identificar los títulos de crédito, para dar inicio a dichas acciones y así adquirir
títulos mediante los documentos pertinentes.
Los Títulos de Crédito.
El tratadista italiano Cesare Vivante, creador de la Teoría General de los Títulos de
Crédito los define señalando que son: “documentos que llevan incorporado un derecho
literal y autónomo que se puede ejercer por el portador legítimo contra el deudor a la fecha
de su vencimiento”.
El documento (que da cuenta) de un crédito adquiere el carácter jurídico de título de
crédito solamente cuando por su disciplina sea necesario para transferir o exigir el derecho
literal y autónomo que en él está mencionado. El derecho que consta del título es un
derecho literal, porque su medida y su contenido están determinados por el preciso tenor
del título.
Un título de valor se asocia a un valor específico. Dicho valor está ligado
indefectiblemente al documento (soporte material). Así, cuando una persona transmite el
título de valor, transmite el derecho.
Para Julián Pérez Porto y Ana Gardey; los cheques, los pagarés, las letras de
cambio y las acciones son títulos de valores.
Cabe destacar, que la función económica de los títulos valores es facilitar la
circulación de los créditos o excesos de dinero en la economía para así incentivar la
economía en ambas partes. La gran cantidad de recursos monetarios que
se materializan y trasladan a través de los títulos valores ayudan a la economía de las
empresas e inversionistas.
Características de los títulos valores.
Autonomía. Se trata de un título autónomo e independiente de cualquier negocio
que pudiera haberle dado origen. Se basta por sí mismo. No requiere de otros
documentos que expliquen su contenido. Tiene vida propia. El título de crédito esta
orgánicamente destinado a la circulación, es su función natural.
Literalidad. El titulo tiene incorporado un derecho de crédito o valor, que es el
objeto, y los derechos y las obligaciones de las partes, que son sujeto activo y
pasivo del título, se limitan y extienden de acuerdo a lo expresado en el propio
documento. Por consiguiente, el titulo traduce un derecho literal. Es el derecho que
resulta del título. En virtud de la literalidad, lo que está escrito en un título valor se
reputa cierto sin posibilidad de prueba en contrario. Cuando se comete alguna
equivocación en la creación del título, la misma deberá ser corregida o el
documento habrá que ser sustituido por otro.
Incorporación. El derecho está contenido en el título. Se adquiere el derecho
nacido del documento mediante la adquisición del derecho sobre el documento; con
la transferencia del documento, se transfiere necesariamente el derecho; sin la
presentación del documento, no puede obtenerse el cumplimiento de la prestación, y
la destrucción del documento comporta la pérdida del derecho.
Abstracción. Por abstracción del título valor entendemos que el mismo tiene en si
su propia causa, dado lo cual el titular no requiere pruebas complementarias
respecto de los motivos que originaron la expedición del instrumento para ejercer
los derechos correspondientes. Como consecuencia de la abstracción, la tenencia
legitima del título faculta por sí misma para el ejercicio de los derechos, sin que le
sea preciso demostrar al acreedor la existencia de relaciones jurídicas previas que lo
hayan hecho titular y sin que se le exija al deudor la realización de comprobaciones
en ese sentido para entender válidamente librado de su pago.
Falta de novación. Art. 121 C. Comercio. “Cuando el acreedor recibe documentos
negociables en ejecución del contrato o en cumplimiento de un pacto accesorio al
contrato de que proceda la deuda, no se produce novación”. Al momento de
suscribir un título valor, no se está pagando una deuda previa y creando a cambio de
ella una obligación nueva, sino solamente, se está suministrando al acreedor un
título negociable que le facilite el traspaso y el cobro de la deuda definitiva.
Negociabilidad. Es esta la razón fundamental de su existencia. Mediante esta
característica el título valor, permite al titular que negocie con sus créditos con lo
cual, sin incurrir en engorrosos procedimientos del Código civil, se le facilita la
agilidad y rapidez de sus operaciones mercantiles. La transferencia de un título
valor, hecha de acuerdo con las formalidades establecidas para cada clase de título
en particular, traslada los derechos incorporados propiamente dichos, y también los
derechos accesorios inherentes.
Clasificación de los títulos valores.
A) Por la forma de creación de los títulos son singulares o en serie.
Los primeros se caracterizan por su individualidad.
Los segundos, llamados igualmente títulos en masa, se distinguen por su
fungibilidad. Teniendo todas las mismas características, son intercambiables y
corresponden todos al mismo negocio.
B) Por el sujeto que los crea, los títulos son públicos o privados.
En el primer grupo entran los títulos de deuda pública o los títulos emitidos por las
diversas personas de derecho público. Al segundo grupo corresponden los creados
por las personas de derecho privado.
C) Por el objeto del derecho incorporado, los títulos valores son personales, reales, y
obligacionales.
Los títulos personales representan la participación del titular en una sociedad,
razón por la cual también se les llama títulos de participación.
Los títulos reales confieren al poseedor legítimo un derecho real sobre una cosa.
Estos títulos también reciben el nombre de títulos representativos de mercancías,
para indicar que las cosas a las cuales se refieren se encuentran incorporadas en los
títulos.
Los títulos obligacionales incorporan créditos de carácter pecuniario. Son llamados
también títulos de pago. El hecho de que incorporen una promesa incondicional de
pagar una suma de dinero, es decir, que representen un crédito, ha dado lugar a la
denominación de títulos de crédito.
D) Por los efectos de la causa en la vida de los títulos, estos pueden agruparse en
causales y abstractos.
En los títulos causales, la causa esta deliberadamente expresada en el
documento y no se separa de él para ningún propósito.
En los títulos abstractos, la causa es desvinculada del título, aunque esté
indicada en él, y no tiene ninguna relevancia ulterior en la vida de éste.
E) Por su forma de circulación, los títulos valores se dividen en nominativos, a la
orden y al portador. Es la clasificación que lleva a cabo la propia ley.
Los títulos normativos o directos son aquellos que señalan como titular a
una persona determinada. Para la transmisión del título es necesario que se
cumplan las reglas de cesión de créditos. El título nominativo más usado
en Venezuela es el de la acción de la sociedad anónima, forma obligatoria en
razón de disposiciones provenientes de los acuerdos de integración económica.
Los títulos a la orden son los que señalan como beneficiario a una persona
determinada o cualquier otra que ésta indique. La transmisión de los títulos a la
orden se verifica por medio del endoso y por la entrega del documento. Este
puede ser objeto de negociación por medio distinto al endoso.
Los títulos al portador son aquellos que designan como titular al portador o
aquellos en que la falta de designación implica atribución al portador.
Letra de Cambio.
Es un documento mercantil por el que una persona, librador, ordena a otra, librado,
el pago de una determinada cantidad de dinero, en una fecha determinada o de vencimiento.
El pago de la letra de cambio se puede realizar al librador o a un tercero llamado
beneficiario, tomador o tenedor, a quien el librador ha transmitido o endosado la letra de
cambio.
Su función es la de permitir la circulación y la realización del crédito en forma
particularmente rápida y segura. Cumple esencialmente la función económica de ser
instrumento de crédito a corto plazo, tanto en el campo comercial como en el financiero. Su
función típica es la de diferir el pago de una suma de dinero, dando al mismo tiempo al
beneficiario la posibilidad de convertir el crédito en moneda mediante la transferencia del
título.
Una letra de cambio es el título de crédito formal y completo que contiene la
promesa incondicionada y abstracta de hacer pagar a su vencimiento al tomador o a su
orden una suma de dinero en lugar determinado, vinculando solidariamente a todos lo que
en ella intervienen.
La letra de cambio según el art. 410 del código de comercio, debe contener
lo siguiente:
La denominación de letra de cambio inserta en el mismo texto del título y expresada
en el mismo idioma empleado en la redacción del documento.
La orden pura y simple de pagar una suma determinada.
El nombre del que debe pagar (librado).
Indicación de la fecha del vencimiento.
El Lugar donde el pago debe efectuarse.
El nombre de la persona a quien o a cuya orden debe efectuarse el pago.
La fecha y lugar donde la letra fue emitida.
La firma del que gira la letra (librador).
Endoso.
El endoso es una declaración, soportado en un documento de crédito, con
característica pura y simple, puesta en el título-valor por la cual su tenedor legitima a otra
persona en el ejercicio de los derechos incorporados al título.
Antes de la utilización del endoso, la letra era empleada para el pago de deudas
recíprocas entre los comerciantes, a través de mecanismos diferentes: el acreedor libraba
una letra contra su deudor y por cuenta de su propio acreedor; el tomador que quería pagar
con la letra a un tercero, firmaba como avalista, el título acordaba al representante del
tomador la facultad de ser sustituido por otra persona para el cobro de la letra.
La letra pasa a constituirse en un instrumento de pago entre los extraños al primitivo
contrato de cambio trayectico que le había dado origen y su uso sin la intervención de los
banqueros se vuelve frecuente.
El endoso permitirá que el cambial se transforme, con el tiempo, en instrumento
para la circulación de un crédito independiente de la relación de emisión, en el papel
moneda de los comerciantes. (art. 419 al 428 del código de comercio).
El Aval.
Durante la época en que la letra de cambio constituyó la representación del contrato
de cambio trayectico y, en consecuencia, era un título expedido por un banquero, el
documento estaba dotado de una gran seguridad en cuanto a su pago. La palabra aval ha
dado lugar a discrepancias en cuanto a su origen.
El aval puede definirse como una institución típicamente cambiaria, que tiene por
finalidad garantizar el pago de la letra de cambio. Esa garantía tiene como función, entre
otras, reforzar la capacidad circulatoria de la letra de cambio. (art. 438 al 440 del código de
comercio).
Aceptación.
La aceptación es la manifestación de voluntad del girado, la cual deberá ser
expresada literalmente dentro de la letra de cambio. La aceptación no constituye un
requisito para la constitución de la letra ni para su eficacia circulatoria. Tal como lo dice el
art. 429 del código de comercio “La letra de cambio puede ser, hasta su vencimiento,
presentada a la aceptación del librado en el lugar de su domicilio, por el portador y aun por
un simple detentador”.
Solamente con la aceptación en la letra, el girado se obliga de modo directo el
cumplimiento de la prestación, por lo que la obligación cambiaria del librado nace en el
momento de la manifestación de la voluntad.
La letra de cambio tiene su momento culminante en la aceptación por parte del
girado. Y en virtud de dicha aceptación, la letra de orden de pago efectuada por el emitente,
se convierte en promesa de pago del girado-aceptante. Por medio de la aceptación, el girado
se convierte en obligado cambiario directo y principal respecto del pago de la suma
indicada en la letra de cambio. (art. 429 al 437 del código de comercio).
Aceptación por intervención.
Desde los primeros tiempos de la letra de cambio, se estableció la
costumbre mercantil de que, si el girado negaba la aceptación, un tercero, llamado
interventor, podría presentarse y aceptar, a fin de salvar la responsabilidad y el buen crédito
de alguno o algunos de los obligados en la letra. Así surgió la figura jurídica de la
aceptación por intervención, o por honor. Para que tenga lugar la intervención es necesario
que la letra se proteste por falta de aceptación.
Vencimiento y pago.
Por su parte la norma mercantil venezolana en el Art. 441 del C. Com. Establece:
“La letra de cambio puede ser girada: A día fijo; A cierto plazo de la fecha; A la vista; A
cierto término vista”.
Las letras de cambio que tengan vencimiento distinto de las anteriores, o
vencimientos sucesivos, son nulas.” fuera de estos tipos de letras de cambio cualquier tipo
de vencimiento hace nula la letra. En consecuencia, no puede colocarse la expresión para
ser cancelada en determinado mes o en cuotas como es admitido en otros países.
Letra de cambio a día fijo. Debe determinarse día, mes y año, aunque
pueden establecerse fechas como por ejemplo navidad o cualquier otra que
indique un término preciso. Lo mismo ocurre con el año, puede hablarse del
“próximo año” o “del corriente año” donde se tomará en cuenta la fecha de
emisión de la letra.
Letra de cambio a cierto plazo fecha. El término más común es utilizar la
expresión “a tantos días fecha”, o a tantos meses de la emisión, o “dentro de
un mes fecha”.
Letra de cambio a la vista. Es aquella que debe pagarse en el momento de
la presentación al portador. Son también letras a la vista (Art. 411 del C.
Com.) aquellas que no tienen vencimiento indicado. También se utiliza el
vocablo “a la presentación”, “en cualquier momento”, “al primer
requerimiento”. Y debe ser presentada al cobro de la siguiente manera:
1- Dentro de los seis meses siguientes a la emisión.
Art. 431 c. c.: Las letras de cambio a un plazo vista deben ser presentadas a la
aceptación dentro de los seis meses desde su fecha. El librador puede reducir
este término o estipular uno mayor, estos términos pueden ser reducidos por los
endosantes.
Art. 442 c.c.: La letra de cambio a la vista es pagadera a su presentación, debe
presentarse al cobro dentro de los plazos legales o convencionales fijados para
la presentación a la aceptación de las letras pagaderas a un plazo vista.
2- En caso de que el librador haya estipulado plazo para su presentación dentro
o después de los seis meses estipulados.
3- En el caso del endosante, dentro o después de los seis meses que haya
estipulado para su presentación.
4- Sin aviso y sin protesto. El Art. 454 del C. Com. Establece que: “El librador o el
endosante puede, por medio de la cláusula de “resaca sin gastos”, “sin protesto”, u
otra equivalente, dispensar al portador de hacerle sacar para ejercitar sus acciones,
un protesto por falta de aceptación o por falta de pago”.
Letra de cambio a cierto plazo vista. El Art. 443 del C. Com.
Establece las aplicaciones a seguir en caso de una letra de este tipo de
vencimiento. El Dr. Morlés, p. 1852, determina cuatro casos a
seguir:
Si la aceptación no tiene fecha, debe hacerse constar la emisión por medio de un
protesto.
Si la aceptación no tiene fecha ni se levantó protesto (Art. 443 y 448 del C. Com.)
la aceptación se considera hecha el último día de plazo de presentación legal o
convencional.
Si la aceptación fue rechazada el aceptante o librado deja constancia de su rechazo
y lo fecha, y desde ese momento el portador puede ejercer la acción de regreso. 451
del C. Com.
Si la aceptación fue rechazada pero no se dejó constancia en la fecha, se tomará en
cuenta la fecha de protesto o el último día del lapso si no hay protesto. La letra a
cierto término vista deben ser presentada a la aceptación dentro de los seis meses
siguientes a la fecha de emisión, término que puede ser ampliado o reducido por el
librador y disminuido por el endosante.
El cheque.
El cheque es el medio más utilizado para disponer de los fondos de una cuenta
corriente bancaria, pero no la única forma. En el art. 490 del código de comercio nos dice:
“El cheque ha de expresar la cantidad que debe pagarse, ser fechado y estar suscrito por el
librador. Puede ser al portador. Puede ser pagadero a la vista o en un término no mayor de
seis días, contados desde el de la presentación.”
Por la relativa independencia del cheque y de la cuenta corriente bancaria, la
doctrina prevaleciente habla de la existencia de un pacto accesorio de cheque, superpuesto a
los contratos bancarios de una cuenta corriente. El convenio de cheque no es
un contrato autónomo, sino un acuerdo accesorio de la cuenta corriente.
El cheque, como título de crédito, es el documento necesario para ejercitar el
derecho literal y autónomo indicado en el mismo. Así mismo los cheques son aplicables a
todas las disposiciones acerca de la letra de cambio sobre: El endoso, El aval, La firma de
personas incapaces, las firmas falsas o falsificadas. El vencimiento y el pago. El protesto.
Las acciones contra el librador y los endosantes. Las letras de cambio extraviadas, tal como
lo dice el art. 491 del código de comercio.
El pagaré.
El pagaré es un título por medio del cual una persona se obliga a pagar a la orden de
otra persona una cantidad de persona en una fecha determinada. El pagaré es una promesa
de pago y siendo un título a la orden es transmisible por medio de endoso. En el código de
comercio en su art. 486 no dice que “Los pagarés o vales a la orden entre comerciantes o
por actos comercio por parte del obligado, deben contener: La fecha. La cantidad en
número y letras. La época de su pago. La persona a quien o a cuya orden deben pagarse. La
expresión de si son por valor recibido y en qué especie por valor en cuenta.”
Además, en el código de comercio en su art. 487 nos explica que los pagaré “Son
aplicables a la orden, a que se refiere el artículo anterior, las disposiciones acerca de las
letras de cambio sobre: Los plazos en que vencen. El endoso. Los términos para la
presentación, cobro o protesto. El aval. El pago. El pago por intervención. El protesto. La
prescripción.”
Las libranzas.
La función de la libranza era la de hacer posibles ciertas formas de giro que
entonces no estaban autorizadas valiéndose de la letra de cambio. Por otra parte, la letra
debía librarse a cargo de una persona distinta del librador. Tales limitaciones quedaban
superadas con la libranza, la cual era concebida como un título que podía cumplir las
mismas funciones de la letra, pero también como un título en el cual librador y librado
podían ser la misma persona, y el lugar del pago podía ser el mismo de la emisión.
CONCLUSIÓN.
La legislación mercantil es específica cuando se trata de los títulos de crédito o
títulos valores, letra de cambio, pagaré, cheque y todos los documentos mercantiles que
sean negociables considerados de este tipo, por consiguiente que le permite a los
comerciantes acatar las normas y leyes pertinentes que conlleven y promuevan a un
correcto funcionamiento en las negociaciones dentro del territorio nacional, en relación con
las leyes que toda institución o comercio debe conocer, de tal forma que sustenten una
adecuada y determinada actuación comercial para todos los sujetos que contempla la ley en
cuanto a los puntos presentados en el presente trabajo. Por lo tanto es importante conocer
los documentos referidos a los títulos de créditos, sus endosos, pagos, y aceptaciones, para
así poder hacerle frente a las complejidades legales que a diario son vigentes en una
empresa o negocio por el comercio global.