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Es posible establecer algunas conclusiones generales de interés a partir de estas curvas:
a) El concreto simple (sin armaduras de refuerzo) es un material frágil de baja capacidad
de deformación que no tiene punto de fluencia ni rango de deformación plástica ni
endurecimiento por deformación como el acero.
b) A mayor resistencia (f′c) tiene menor capacidad de deformación. La deformación
máxima que puede alcanzar el concreto comprimido - εcu - disminuye al aumentar f′c.
c) La deformación -εo - correspondiente al valor de f′c, varia entre 0.0015 y 0.003. Al
aumentar f′c aumenta εo. Para concretos de hasta unos 350 kg/cm2 el valor de f′c se
presenta para deformaciones cercanas a 0.002.
d) Luego de alcanzar f′c empieza una rama descendente producto de la fisuración
interna. Por encima del esfuerzo crítico la propagación interna de las grietas se
vuelve inestable.
e) La longitud de la rama descendente está muy influenciada por las condiciones del
ensayo (control de carga o de deformaciones) y por la máquina de ensayo (rígida o
flexible), las máquinas flexibles conducen a fallas explosivas de las probetas.
f) La curva es aproximadamente lineal hasta 0.4, 0.5 de f′c.
g) La rama ascendente se puede aproximar por una parábola.
En elementos reales (por ejemplo vigas) la rama descendente de la curva esfuerzo –
deformación siempre estará presente, por la presencia de gradientes de esfuerzos en los
cuales las fibras menos esforzadas estabilizan a las mas esforzadas.
1.11 Modelos para el Concreto
Se han propuesto numerosas ecuaciones o modelos para describir analíticamente la
curva esfuerzo – deformación del concreto en compresión. El problema es complejo ya
que intervienen numerosas variables, entre ellas la presencia de confinamiento.
Afortunadamente las Normas permiten simplificaciones importantes en el modelo de
comportamiento que se utiliza para el diseño de secciones de concreto armado, por
ejemplo el ACI permite utilizar un bloque de compresiones rectangular. Sin embargo,
cuando es necesario calcular (investigar) con mayor precisión la resistencia y ductilidad
de un elemento, es necesario utilizar algún modelo de comportamiento. Hay que tener
presente que rara vez se pueden determinar con precisión todas las variables que
pueden influir en la forma de la curva y en los valores asociados de esfuerzos y
deformaciones.
La figura 1-22 muestra una de las idealizaciones más comunes para el comportamiento
del concreto no confinado, corresponde al modelo de Hognestad que data del año 1951.
En este modelo se suele adoptar un valor de εo = 0.002 y un valor de εcu comprendido
entre 0.003 y 0.004.
La figura 1-23 ilustra el modelo utilizado por el CEB para el diseño de elementos de
concreto armado en flexión simple. Consiste en una parábola seguida por una recta.
En los dos modelos comentados, el valor de f ”c, representa la resistencia del concreto
en la estructura real, por ejemplo el CEB especifica f ”c equivalente a 0.85 f′c.
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Fig. 1-22 Modelo de Hognestad Fig. 1-23 Modelo del CEB para elementos
(1951) concreto no en flexión simple
La figura 1-24 (Park-Paulay) muestra uno de los tantos modelos propuestos para el
concreto confinado por estribos rectangulares. Conservadoramente no se ha modificado
la resistencia del concreto por la presencia del confinamiento, su efecto se ha
considerado en la longitud y pendiente de la rama descendente de la curva.
Fig. 1-24 Modelo de Kent y Park para concreto confinado por estribos rectangulares
La figura 1-25 muestra el Modelo de Mander para tres calidades de concretos no
confinados (210, 280 y 350 kg/cm2). El Modelo de Mander es actualmente uno de los más
utilizados para la investigación del comportamiento de secciones de concreto en flexión y
flexocompresión. Es posible modificar la curva correspondiente al concreto no confinado,
para incluir el efecto del confinamiento (estribos o espirales) tanto en el valor de f′c como
en la deformación máxima.
400
350
300
(kg/cm2)
250
200
150
fc
100
50
0
0.0000 0.0010 0.0020 0.0030 0.0040
εc
Fig. 1-25 Modelo de Mander para concreto no confinado