Universidad Nacional de Tres de Febrero UNTREF Virtual
Seminario de Historia de la Filosofía I
Problemas filosóficos del lenguaje
Unidad 4
Profesora: Nora Stigol
Cuarta Clase
Como vimos la teoría de la referencia ingenua presenta dificultades. Las teorías del
sentido rompen con el supuesto básico de las referenciales de acuerdo con el cual el
significado de una expresión es el objeto que denota. Las teorías del sentido parten de
la idea según la cual una expresión tiene una referencia (denotación/ uso
indistintamente denotación, referencia, extensión) pero también un sentido. La
manera de concebir el sentido da lugar, al menos, a dos distintas versiones de este
tipo de teorías: la teoría clásica asociada al nombre de Frege y la llamada “teoría
racimo” o “teoría cúmulo”.
Frege (1848-1925, alemán) fue un matemático y filósofo de la lógica cuyo trabajo recibió muy poco
reconocimiento durante su vida. La motivación inicial de sus trabajos tuvo que ver con el fundamento de
las matemáticas. Frege pensó que la clarificación de los fundamentos de las matemáticas mostrarían al
mismo tiempo, cómo debía llevarse a cabo, en el futuro, el trabajo en esa disciplina. Contribuyó
fundamentalmente en el desarrollo de la nueva lógica y planteó una manera distinta del análisis del
lenguaje.
Su artículo “Sobre sentido y referencia” (en algunas traducciones es “Sobre sentido y denotación”) de
1892 ha tenido una influencia enorme en la filosofía del lenguaje contemporánea. Suele decirse que la
aparición de este artículo produjo el punto de partida de la filosofía del lenguaje como disciplina
independiente.
Su preocupación en ese artículo estaba enfocada en el predicado de identidad que en
español se expresa con el verbo “es” en oraciones del tipo “A es B” o siguiendo el ejemplo
del mismo Frege “Venus es la estrella matutina”.
Su punto de partida es explicar el carácter informativo y no trivial de los enunciados de identidad. Una
explicación de estos enunciados sería decir que se trata de una relación entre un objeto y sí mismo. Si
éste fuera el caso entonces podríamos sustituir un nombre (“Venus”) por el otro (“la estrella matutina”)
y obtendríamos la oración “Venus es Venus”. Esta oración es obviamente o trivialmente verdadera y
carece del carácter informativo que tenía la oración “Venus es la estrella matutina”.
La otra manera de explicar los enunciados de identidad es ver la relación de identidad como una
relación entre nombres, entre expresiones lingüísticas. En este caso la oración “Venus es la estrella
matutina” no enunciaría más que una aceptación de una convención lingüística arbitraria y resulta que
no es el caso, hubo que estudiar ciertas cuestiones de astronomía para saber que Venus es la estrella
que se observa en la mañana. La verdad del enunciado de identidad no dependería de cómo son las
cosas sino de convenciones lingüísticas.
Para explicar el carácter no trivial e informativo de los enunciados de identidad, Frege
distingue entre sentido y referencia.
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A diferencia de Mill y de los que sostienen la teoría de la referencia directa para explicar el significado de
las expresiones lingüísticas, Frege sostiene que el significado de una expresión involucra dos
dimensiones (o aspectos) distintas: el sentido (Sinn) y la referencia o denotación (Bedeutung). La
referencia es el individuo u objeto denotado. El sentido es el modo en que el individuo u objeto en
cuestión se presenta a la mente del hablante u oyente. Ese modo en que el individuo en cuestión se
presenta a la mente está constituido por la descripción de cierta propiedad que identifica a ese individuo
u objeto. Por ejemplo, “Buenos Aires” refiere a esta ciudad en la que estoy ahora y su sentido es “la
capital de la Argentina”.
Tomemos las expresiones “sirena”, “unicornio” y “papá Noel”. No tienen referencias
(denotación). En efecto, no hay nada en el mundo que sea una sirena o que sea Papá Noel o
que sea un unicornio. De acuerdo, pero no obstante todo hablante del español, sabe qué
significan esas expresiones. Mitad mujer mitad pez (que es la descripción de una sirena),
señor de barba blanca que habita en el Polo (que es la descripción de Papá Noel), animal
mitológico que posee un cuerno.
Eso que entiende todo hablante del español cuando decimos ”sirena”, “Papá Noel” o
“unicornio”, o “actual rey de Francia” eso es el sentido de esas expresiones que sin embargo
carecen de denotado. Del mismo modo, todos los hablantes del español saben que significan
las expresiones “Carlos Gardel” o “Manuel Belgrano” o “Rio de La Plata” o “París”. Sus
sentido son “el más reconocido cantante de tangos”, “el creador de la bandera argentina”, “el
rio más ancho del mundo”, “la capital de Francia” y en estos casos esa expresiones tiene
referentes (denotados).
Vale la pena aclarar acá lo que se entiende por el término técnico de la filosofía del lenguaje “descripción
definida”. “Descripción definida”, es una descripción de un individuo u objeto que menciona una
propiedad identificadora de ese individuo u objeto. Por ejemplo la descripción “el maestro de Platón”
identifica a Sócrates; “el río más ancho del mundo” identifica al río de La Plata, “el autor de Quijote”
identifica a Cervantes”.
De acuerdo con la teoría de Frege el sentido de un nombre o expresión nominativa está dado por una
descripción definida asociada con el nombre. Así el sentido de la expresión “Sócrates” es “el maestro de
Platón” dicho de otra manera el sentido de un nombre está dado por alguna descripción asociada con él.
Y el sentido determina la referencia. Entender un nombre es captar el sentido. El hablante competente
puede identificar al objeto que lleva ese nombre por medio del sentido. Y esto puede ocurrir aunque el
nombre no denote nada es decir, yo entiendo el sentido del término “Papá Noel” (el señor que tiene
barba blanca y trae regalos en Navidad) aunque el término no tenga denotado. Así también entiendo el
término “sirena” (animal mitad mujer mitad pez) aunque el término no tenga denotado. Toda expresión
significativa tiene sentido pero no toda expresión significativa tiene denotado.
Para facilitarles la lectura del texto de Frege les ofrezco un esquema de contenido. Reconozco que no es
fácil seguirlo.
Los números sobre el margen corresponden a los puntos y aparte del texto. Suelo usar esa
metodología.
Es suficiente que lean y entiendan los parágrafos 1 a 21.
1.- Introducción : el problema o la paradoja de la identidad.
Frege quiere dar cuenta del carácter verdadero y no trivial de los enunciados de identidad. Teorías
referenciales no podían dar cuenta.
2/15.- Sentido y denotación de nombres propios.
Introduce los conceptos de nombre propio, signo, sentido, denotación e
imagen.
2.- Signo, sentido, denotación.
3.- Nombre propio.
4.- Sentido
5.- Conexiones entre signo, sentido y denotación
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6.- Uso y mención de los nombres. El uso de las comillas. Cita directa. Citamos las palabras de otro.
Las palabras entrecomilladas no tienen su denotación habitual. Nuestras propias palabras denotan las
palabras de otro.
7.- Discurso indirecto. Parafraseo las palabras de otro. En esta manera de hablar, las palabras no
tienen su denotación habitual. Denotan lo que normalmente es su sentido.
Denotación habitual y denotación indirecta. Sentido habitual y sentido indirecto.
8/12 .- La imagen como distinta del sentido y de la denotación .
8/9 .- Imagen subjetiva versus carácter público del sentido.
10/12.- Imagen, sentido y denotación.
13/14.- Propuesta de una terminología: El signo expresa su sentido y denota su
denotación.
15.- Una objeción acerca de la existencia de lo denotado.
Presuposición de una denotación.
16/21.- Sentido y denotación de oraciones aseverativas.
16.- Sentido de la oración: el pensamiento.
El pensamiento no puede ser la denotación de la oración. Argumento. Usa el principio de Leibniz: Si
reemplazamos una expresión de la oración por otra que tiene la misma denotación pero diferente
sentido, está sustitución no puede alterar la denotación de la oración. Sin embargo puede alterarse el
pensamiento. Por lo tanto el pensamiento no puede ser la denotación.
Denotación de oraciones aseverativas: sus valores de verdad.
Oraciones sin denotación debido a que contienen nombres sin denotación.
La búsqueda de la verdad nos conduce del sentido a la denotación.
(Las oraciones con nombres que no denotan carecen de valores de verdad).
17/21.- Las oraciones como nombres. Los valores veritativos como denotación de las oraciones.
17.- La denotación de la oración como función de la denotación de sus componentes.
18/19.- Valores veritativos como objetos.
20.- Prueba de la tesis : la denotación de una oración aseverativa es el valor de verdad de la oración.
Principio leibniziano de sustitutividad de los idénticos salva veritate.
21.- El juzgar.
22/ 42 .- Sentido y denotación de oraciones subordinadas
22.- Consideración de las oraciones o cláusulas subordinadas.
Se propone analizar las cláusulas subordinadas para determinar cuál es denotación.
Dijimos que el valor veritativo de una oración permanece inalterado cuando se reemplaza una expresión
dentro de ella por otra expresión de la misma denotación aunque el sentido sea diferente.
¿Qué sucede cuando la expresión reemplazada es ella misma una oración?
¿Qué sucede con el principio de sustitutividad salva veritate?
Excepciones al principio de Leibniz:
Considera discurso directo e indirecto.
Discurso directo: La oración va entrecomillada, se menciona. Quien la utiliza se refiere a las palabras de
otro. O sea no se refiere a valores de verdad sino a las palabras de otro.
Discurso indirecto: parafrasea lo que dijo otro. No se mencionan las palabras de otro. La denotación no
es el valor de verdad si lo fuera podría sustituirse por otra de igual valor sin que cambie el valor de
verdad de la primera y no es este el caso. Por lo tanto, la denotación es un pensamiento.
23/31.- Considera cláusulas subordinadas en contextos oblicuos.
Tampoco aquí es aplicable el principio de Leibniz. Por lo tanto las denotaciones de las oraciones
subordinadas no son valores veritativos. Tienen denotación indirecta: un pensamiento, una orden, una
pregunta.
La verdad de la oración total (la principal y la subordinada) no es función del valor veritativo de la
subordinada.
32/34.- Considera cláusulas subordinadas nominales. (Quien descubrió la forma elíptica de la tierra)
No tienen un pensamiento como sentido. Si su sentido fuese un pensamiento podría ser expresado en
una oración separada y no es el caso.
No tienen valor de verdad como denotación. Tienen denotación usual es decir, denotan un individuo.
Funcionan como expresión nominal.
Presuposición.
35.- Considera cláusulas subordinadas adjetivas.
36.- Considera cláusulas subordinadas condicionales.
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37/39.- Considera la combinación de otras cláusulas subordinadas.
40/42.- Casos de subordinadas en que el sentido es un pensamiento completo y su denotación son
valores de verdad. Vale el principio de sustitutibilidad.
43/44.- Síntesis.
Los dejo con Frege pero antes quiero mencionar un tema que se requiere entender
para dar cuenta de algunas cuestiones del campo de la filosofía del lenguaje. Me
refiero a cierto fenómeno que se denomina opacidad referencial. Se trata de ciertos
contextos que se denominan “contextos opacos”, “intensionales” (con s) o “contextos
oblicuos”. (Por contraposición se habla de contextos transparentes o extensionales).
Para entender qué se entiende por contextos oblicuos piensen en la tragedia de
Sófocles llamada Edipo. Cuenta la obra que Edipo quería casarse con Yocasta. Si le
hubiesen preguntado si quería casarse con Yocasta hubiera respondido con un enfático
Sí.
Edipo no sabía que Yocasta era su madre, como Uds. bien saben. Ahora bien si se le hubiese preguntado
si deseaba casarse con su madre, habría negado rotundamente, y tal vez horrorizado, esa posibilidad.
Esta es la situación que subyace a los contextos oblicuos.
Veamos en qué consisten tales contextos. De acuerdo al principio de substitutividad salva veritate de
Leibniz es posible sustituir una expresión por otra de igual referencia sin que se altere el valor de verdad
del enunciado del que forman parte. Así, si el enunciado “Voltaire nació en Paris” es verdadero, también
lo será “François Marie Arouet nació en Paris” ya que las expresiones “Voltaire” y “François Marie
Arouet” refieren a la misma persona. Si el enunciado “Voltaire nació en Bs As” es falso, también lo será
“François Marie Arouet nació en Bs. As.” ya que las expresiones “Voltaire” y “François Marie Arouet”
refieren a la misma persona. Ahora bien, supongamos que Juan sabe que Voltaire nació en Paris pero no
sabe que Voltaire y François Marie Arouet son una misma persona es decir que no sabe que el verdadero
nombre de Voltaire era François Marie Arouet. Entonces: el enunciado “Juan sabe que Voltaire nació en
Paris” es verdadero pero el enunciado “Juan sabe que François Marie Arouet nació en Paris”, es falso. En
esta segunda situación ven Uds. que fracasa el principio de Leibniz. Se trata pues de un contexto
oblicuo. En general los verbos de actitudes proposicionales rigen contextos oblicuos (saber que tal es el
caso, suponer que tal es el caso, dudar que …., creer que…. , desear que ……. Son verbos que hacen
referencia a un estado mental y que requieren para completarse una cláusula “que” que es seguida por
una proposición). El enunciado “Deseo que me sirvan un vaso de agua” es verdadero pero “deseo que
me sirvan un vaso de H2O” no es verdadero para quien no sabe que agua es igual a H20.
Otro ejemplo que genera un contexto de este tipo es el siguiente. Veamos que pasa si sustituyo un
nombre por otro de igual referencia (Cicerón y Tulio son una misma persona). El enunciado “Cicerón
contiene 7 letras” es verdadero, en cambio no lo es “Tulio contiene 7 letras”. “Juan dijo que Colón
descubrió América” es un enunciado verdadero, sin embrago, es falso el enunciado “Juan dijo que el
navegante genovés descubrió América”. En efecto, Juan no dijo eso.
Para resumir y siguiendo a Alfonso García Suárez (1997) Sección III, Capítulo 7. Los
siguientes contextos son contextos en que falla el principio subsitutividad:
1.- contextos de cita: (a) Cicerón = Tulio y (b) “Cicerón contiene 7 letras”. El reemplazo de “Cicerón”
por “Tulio” convierte a (b) en falso cuando (a) era verdadera.
2.- Contextos de actitudes proposicionales: Verbos como decir, creer, juzgar etc. crean contextos
opacos.
3.- Contextos modales. Son contextos regidos por operadores modales como “necesariamente”,
“posiblemente”etc. Por ejemplo dada la oración (a) “9 es necesariamente mayor que 7” y (b) “9 = el
número de planetas”.
(a) es necesariamente verdadera y (b) en cambio es contingentemente verdadera.
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ACTIVIDADES; Cuestionarios, Guías de lectura
Guías de Lectura
Bibliografía Obligatoria:
Frege G., “Sobre el sentido y la denotación” en Simpson T.M. (ed) Semántica filosófica: problemas
y discusiones. Ed Siglo XXI Bs. As. 1973.
Orlando E., Concepciones de la referencia. Buenos Aires, Eudeba, 1999. Capítulo I, 1.1 pp. 29-42
1.- a) Caracterice las siguientes nociones que aparecen en "Sentido y Referencia": nombre
propio, signo, imagen, sentido y referencia (o denotación). b) Proponga un ejemplo propio
de cada una de ellas.
2.- ¿Cuál es el problema o los problemas que Frege pretende solucionar con la distinción
entre sentido y referencia?
3.- a) ¿Qué entiende Frege por "pensamiento"? b) ¿Cuál es el argumento que conduce a
Frege a sostener que el pensamiento debe ser concebido como el sentido y no como la
referencia de un enunciado aseverativo?
4.- Frege sostiene que la referencia de un enunciado aseverativo es su valor veritativo. a)
¿Cómo justifica Frege esta tesis? b) ¿Le parece convincente esta tesis? ¿Por qué? c) ¿Vale
en todos los casos la tesis de que la referencia de un enunciado es su valor veritativo? Si
su respuesta es negativa, diga en qué caso o casos no vale y explique por qué no vale.
5.- Si la oración "Juan cree que el rey de España es alto” es verdadera, entonces lo será
también "Juan cree que Juan Carlos de Borbón es alto” ya que los expresiones “el rey de
España” y “Juan Carlos de Borbón” tienen la misma referencia.a) ¿Está Ud. de acuerdo con
esta conclusión? Justifique su respuesta. b) ¿Cuál es la posición de Frege en relación a este
punto?
6.- Frege afirma que las oraciones cuyos sujetos no denotan -tales como, "Pegaso no es el
caballo de Hércules sino de Belerofonte"- carecen de valor de verdad. a) ¿Encuentra usted
problemas en la defensa de esta tesis? Si es así, explicítelos. b) ¿Esos ejemplos plantean
algún problema en la propuesta de Frege? Sí, No ¿Cuál?.
7.- Según Frege, si una oración tal como "Buenos Aires está al sur de Córdoba" es ubicada
en el contexto de otra oración, dando lugar a una nueva oración tal como “Juan dijo que
Buenos Aires está al sur de Córdoba” se produce un cambio en su sentido y en su
referencia habituales -lo que involucra un cambio en los sentidos y referencias de sus
términos componentes. ¿Cuál es el cambio operado?
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