Proceso que se debe realizar en fase IV, sobre la terminación de
la auditoria
La fase IV, también conocida como fase de conclusión, se lleva a cabo una vez que se
han completado todas las pruebas y procedimientos de auditoría, en el proceso que se
debe de realizar en esta fase son:
Revisión de los pasivos contingentes:
La revisión de los pasivos contingentes es un proceso integral dentro de la auditoría
financiera que se enfoca en evaluar la existencia, valuación y adecuada revelación de
posibles obligaciones futuras que podrían afectar las finanzas de una empresa. Estos
pasivos son llamados “contingentes” porque su ocurrencia depende de eventos futuros
inciertos, como litigios pendientes, garantías, reclamos de terceros, entre otros.
Destaca los compromisos empresariales, como la compra de materias primas o contratos
de venta, están estrechamente vinculados con los pasivos contingentes, lo cual puede
afectar la situación financiera de una empresa.
Describe brevemente los procedimientos de auditoría utilizados para buscar pasivos
contingentes, como investigaciones con la administración, revisión de informes internos
y fiscales, análisis de gastos legales y obtención de cartas de abogados.
Resalta cómo los auditores confían en la experiencia y conocimiento de los asesores
legales para evaluar los resultados esperados de litigios y el monto probable del pasivo,
incluyendo costos legales.
Revisión de eventos posteriores:
La segunda parte de la terminación de la auditoría es la revisión de eventos posteriores.
El auditor debe revisar las operaciones y eventos que ocurran después de la fecha del
balance, a fin de determinar si cualquier cosa que ocurrió afecta la presentación o
revelación imparcial de los estados financieros del periodo actual. La norma 2 del
PCAOB requiere que los auditores de las compañías públicas también investiguen en
relación con los cambios en el control interno sobre algún informe financiero que
suceda después del término del periodo fiscal y que pudiera afectar de forma importante
el con- trol interno sobre el informe financiero. A los procedimientos de auditoría
requeridos por la SAS 1 (AU 560) para verificar estas operaciones y eventos se les
llama comúnmente revisión de eventos o revisión posteriores al balance.
La responsabilidad del auditor de revisar los eventos posteriores, por lo general, está
limitada a un periodo que comienza con la fecha del balance y termina con la del
dictamen del auditor. Puesto que la fecha del dictamen del auditor corresponde con la
terminación de los procedimientos importantes de auditoría en la oficina del cliente, la
revisión de los eventos posteriores termina cerca del fin del compromiso.
Acumulación de la evidencia final:
El auditor tiene varias responsabilidades al término de la auditoría que aplican a todos
los ciclos, además de revisar los eventos posteriores. La acumulación final de la
evidencia que se analiza en esta sección está compuesta por cinco: 1) desarrollo de
procedimientos analíticos finales, 2) evaluación del supuesto de negocio en marcha, 3)
obtener la carta de representación de la administración, 4) considerar la información que
acompaña a los estados financieros y 5) lectura de otra información en los informes
anuales. Cada uno de éstos se realiza en las etapas tardías del compromiso.
Los procedimientos analíticos efectuados durante la terminación de la auditoría son
útiles como revisión final para detectar errores o problemas financieros considerables, y
para ayudar al auditor a echar un último vistazo a los estados financieros. Es común que
un socio de auditoría aplique los procedimientos analíticos durante la revisión final de
los papeles de trabajo y los estados financieros.
Evaluación de Resultados:
Después de aplicar todos los procedimientos de auditoría en cada área auditada,
incluyendo la revisión de contingencias, eventos posteriores y acumulación final de la
evidencia, el auditor integra los resultados en una conclusión global. En última
instancia, el auditor decide si se ha acumulado suficiente evidencia de auditoría para
llegar a la conclusión de que los estados financieros están formulados de acuerdo con
las normas de información financiera aplicables, aplicados de manera uniforme en
relación con los del año anterior. De igual forma, los auditores de compañías públicas
también llegan a una conclusión global sobre la efectividad del control interno sobre los
informes financieros. A continuación, se analizan los cinco pasos principales de este
proceso:
La evaluación de la suficiencia de la evidencia es una revisión que el auditor hace de
toda la auditoría para determinar si se han probado de forma adecuada todos los
aspectos importantes, tomando en cuenta todas las circunstancias del compromiso. Un
paso principal en este proceso es la revisión de todo el programa de auditoría para
cerciorarse de que todas las etapas se han terminado y documentado con precisión, y
que se han satisfecho todos los objetivos de la auditoría. Esta revisión incluye decidir si
el programa de auditoría es adecuado, tomando en cuenta áreas problemáticas
identificadas a medida que la auditoría transcurría. Por ejemplo, si se descubrieron
errores durante la comprobación de ventas, los planes iniciales para pruebas de detalles
de cuentas por cobrar pueden haber sido insuficientes. La revisión final debe evaluar si
es adecuado el programa revisado de auditoría.
Emisión del dictamen de auditoría:
El auditor no debe tomar la decisión de emitir un dictamen adecuado de auditoría hasta
que se haya acumulado y evaluado toda la evidencia, incluyendo todas las partes de la
terminación de la auditoría analizadas con anterioridad. Dado que el dictamen de
auditoría es lo único que verán la mayoría de los usuarios de todo el proceso de
auditoría, y ya que las consecuencias de emitir un dictamen inadecuado pueden ser
severas, es muy importante que éste sea correcto.
En la mayoría de las auditorías, el auditor emite un dictamen sin salvedades con la
redacción acostumbrada. Por lo general, los despachos tienen una plantilla electrónica
de este dictamen y necesitan cambiar sólo el nombre del cliente, título de los estados
financieros y la fecha.
Cuando un despacho de contadores decide que un dictamen estándar sin salvedades es
inadecuado, lo más seguro es que los socios del despacho harán análisis extensos y, por
lo general, con el personal del cliente. La mayoría de los despachos cuentan con varios
manuales de dictámenes de auditoría para ayudarlos a seleccionar el formato adecuado
que utilizarán.
Comunicación con el comité de auditoría y la administración:
Después de terminar la auditoría, existen varias vías de comunicación posibles entre el
auditor y el personal del cliente. Las primeras tres analizadas en esta sección son
requeridas por los estándares de auditoría para asegurar que el comité de auditoría y la
alta administración están informados sobre los hallazgos de auditoría y las
recomendaciones del auditor. La cuarta analizada en esta sección, las cartas de la
administración a menudo son comunicaciones con la administración operativa. El
propósito es ayudar al comité de auditoría a desarrollar su función de supervisor en la
obtención de estados financieros confiables. Esta exigencia indica la preocupación
creciente de la profesión por la responsabilidad que tienen los auditores para la
detección y prevención de fraudes.
A lo que se refiere la documentación de la auditoria según la NIA
230
La documentación de la auditoría, según la Norma Internacional de Auditoría (NIA) 230
emitida por la International Auditing and Assurance Standards Board (IAASB), se
refiere al registro de la auditoría que se debe mantener por parte del auditor para
respaldar la planificación, ejecución y resultados de la auditoría realizada.
La NIA 230 establece que la documentación de la auditoría debe incluir lo siguiente:
1. Propósito, alcance y resultados de la auditoría: Debe quedar claro por qué
se realizó la auditoría, qué se planeó auditar y cuáles fueron los resultados de la
auditoría.
2. Planificación de la auditoría: Se debe documentar la planificación de la
auditoría, incluyendo la estrategia general, los riesgos identificados, los procedimientos
de auditoría planificados y cualquier cambio significativo en el plan inicial.
3. Ejecución de la auditoría: Debe registrarse la ejecución de los
procedimientos de auditoría, incluyendo las pruebas realizadas, la evidencia obtenida y
los hallazgos significativos.
4. Conclusiones alcanzadas: Se debe documentar las conclusiones alcanzadas
durante la auditoría, incluyendo cualquier juicio profesional realizado, evaluación de
riesgos, y las bases para la opinión del auditor.
5. Información significativa: Cualquier información significativa relacionada
con la auditoría que pueda ser relevante para comprender el trabajo realizado y las
conclusiones alcanzadas debe ser documentada.
La documentación de la auditoría es fundamental para respaldar la calidad y
credibilidad del trabajo del auditor, facilitar la revisión y supervisión del trabajo
realizado, y proporcionar una base sólida para la emisión de la opinión del auditor en el
informe de auditoría.
Tipos de enfoques de auditoria financiera
Existen varios enfoques de auditoría financiera que los auditores utilizan para llevar a
cabo sus evaluaciones. A continuación, se mencionan algunos de los enfoques más
comunes:
1. Enfoque basado en riesgos: Este enfoque se centra en identificar y
evaluar los riesgos significativos que puedan afectar de manera material los estados
financieros de una organización. Los auditores priorizan sus procedimientos de
auditoría según estos riesgos identificados, asignando más recursos y atención a las
áreas de mayor riesgo.
2. Enfoque de auditoría basado en sistemas: Aquí, el auditor se enfoca en
evaluar y probar los sistemas de control interno de la empresa. Se analizan los controles
financieros y operativos para determinar su efectividad en la prevención y detección de
errores o fraudes. Este enfoque es común en empresas con sistemas complejos y
sofisticados.
3. Enfoque sustantivo: Este enfoque implica realizar pruebas detalladas de
las transacciones y saldos contables. Los auditores revisan la evidencia directa de
transacciones, como facturas, contratos, registros contables, entre otros, para evaluar la
precisión y validez de los estados financieros.
4. Enfoque de auditoría analítica: En este enfoque, se utilizan análisis y
comparaciones de datos financieros históricos y actuales para identificar anomalías,
tendencias inusuales o áreas de interés que puedan requerir una mayor revisión. Se
utilizan herramientas y técnicas analíticas para evaluar la coherencia y razonabilidad de
los números financieros.
5. Enfoque de auditoría basado en la evidencia: Aquí, el énfasis está en
recopilar evidencia suficiente y adecuada que respalde la opinión del auditor. Se utilizan
pruebas de auditoría, como confirmaciones externas, inspecciones físicas, cálculos
independientes y entrevistas, para respaldar las conclusiones de auditoría.
Estos enfoques pueden combinarse en la práctica dependiendo de la naturaleza de la
entidad auditada, sus riesgos específicos y las necesidades de información de los
usuarios de los estados financieros. La selección del enfoque adecuado es crucial para
realizar una auditoría efectiva y proporcionar una opinión de auditoría sólida y
confiable.
Norma Internacional De Auditoria 560
HECHOS POSTERIORES AL CIERRE
Esta norma refiere al tratamiento en los estados financieros de hechos, ya sean
favorables o desfavorables, que se hayan producido entre la fecha de los estados
financieros (denominada “final del ejercicio sobre el que se informa” en la NIC) y la
fecha en la que se ha autorizado la publicación de los estados financieros.
Esta Norma Internacional de Auditoría (NIA) aborda la obligación del auditor en
relación con los eventos ocurridos después del cierre contable, en el contexto de una
revisión de los estados financieros.
Los objetivos del auditor son:
1. Obtener pruebas de auditoría suficientes y apropiadas para determinar si los
eventos ocurridos entre la fecha de los estados financieros y la fecha del informe
de auditoría que requieren ajustes en los estados financieros, o su divulgación en
los mismos, han sido adecuadamente reflejados según el marco de información
financiera aplicable.
2. Actuar de manera adecuada ante los eventos que surjan después de la fecha del
informe de auditoría y que, de haber sido conocidos por el auditor en esa fecha,
podrían haber llevado a una modificación en el informe de auditoría.
Llevar a cabo procedimientos para detectar contingencias de pérdidas
Una contingencia de pérdida implica una posible pérdida que surge de eventos pasados
y cuya existencia y cuantía serán determinadas por eventos futuros. En el centro de este
concepto está la incertidumbre, tanto en términos de la cantidad de la pérdida como de
si realmente se ha producido una pérdida. Esta incertidumbre se resuelve cuando ocurre
un evento futuro o cuando no ocurre en absoluto.
La mayoría de estas situaciones se identifican como pasivos contingentes. Sin embargo,
el concepto de contingencia de pérdida es más amplio e incluye también el posible
deterioro de los activos, además de la posible existencia de pasivos.
Revisión de eventos subsecuentes:
La información que no está disponible al cierre del período bajo revisión a menudo se
vuelve accesible antes de que los auditores finalicen su trabajo de campo y emitan su
informe. La evaluación del auditor sobre la integridad de los Estados Financieros puede
cambiar significativamente debido a estos eventos que ocurren después de la fecha del
balance general pero antes de la finalización de la auditoría y la emisión del informe
correspondiente.
Obtención de la carta de declaraciones:
El objetivo principal de la carta de declaraciones es asegurarse de que los altos
funcionarios de la empresa entiendan su responsabilidad principal en la imparcialidad
de los estados financieros. Dado que los estados financieros deben incluir todos los
eventos importantes, la carta de representaciones debe estar fechada en el último día del
trabajo de campo.
Es crucial obtener confirmaciones por escrito de la gerencia acerca de la validez de las
suposiciones significativas, incluyendo si estas reflejan correctamente la intención y
capacidad de la entidad para ejecutar planes específicos en nombre de la empresa,
especialmente cuando se relacionan con medidas y divulgaciones de valor razonable.
Emisión del dictamen de auditoría:
El auditor no debe tomar la decisión de emitir un dictamen adecuado de auditoría hasta
que se haya acumulado y evaluado toda la evidencia, incluyendo todas las partes de la
terminación de la auditoría analizadas con anterioridad. Dado que el dictamen de
auditoría es lo único que verán la mayoría de los usuarios de todo el proceso de
auditoría, y ya que las consecuencias de emitir un dictamen inadecuado pueden ser
severas, es muy importante que éste sea correcto.
En la mayoría de las auditorías, el auditor emite un dictamen sin salvedades con la
redacción acostumbrada. Por lo general, los despachos tienen una plantilla electrónica
de este dictamen y necesitan cambiar sólo el nombre del cliente, título de los estados
financieros y la fecha.
Norma Internacional De Auditoria 580
La presente Norma Internacional de Auditoría (NIA) aborda el aspecto
fundamental de la responsabilidad que recae sobre el auditor en el contexto de una
auditoría de estados financieros. En este sentido, se enfoca en la importancia de obtener
declaraciones formales y detalladas por escrito por parte de la dirección de la entidad
auditada. Además, cuando resulte pertinente, la NIA también considera la necesidad de
obtener manifestaciones escritas de los responsables del gobierno de la entidad, lo cual
constituye un componente esencial para garantizar la integridad y veracidad de los
informes financieros sometidos a auditoría.