CAPITULO I
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA
En este sentido Moro (2007) recuerda que, el término “lógica” proviene del griego
logos, que significa palabra o expresión del pensamiento, porque la lógica ayuda a
expresar los pensamientos de una manera racional. Por ende, la Lógica es “la ciencia
que se ocupa de examinar los diversos procesos del pensamiento, teóricos y
experimentales, que se utilizan en la adquisición del conocimiento y de analizar la
estructura de la ciencia misma”. Así entonces, la Lógica es la herramienta intelectual
que nos permite formular razonamientos correctos conforme a la verdad de la realidad
y, a su vez, identificar aquellos argumentos que carecen de razón. En suma, quien usa
la Lógica adecuadamente es quien posee y genera un conocimiento objetivo.
En ese sentido la lógica constituye una herramienta para la aplicación y obtención de
conocimientos dentro de cada ciencia. En ese sentido es un requisito para el
desarrollo de ésta. Entre las disciplinas que han precisado de una particular utilización
de la lógica cabe incluir al Derecho, como modo para la obtención de razonamientos
jurídicos lógicos. La aparición de la lógica jurídica es consecuencia de las exigencias
de las propuestas y soluciones en el Derecho. Con el fin de dotar de racionalidad,
objetividad y justificación a los sistemas jurídicos, se ha empleado esta herramienta
bajo diversas concepciones y contenidos, de modo que resulta oportuno estudiar la
conexión que se da entre Lógica y Derecho.
Esto quiere decir que en el Derecho se usan las normas que regulan la vida diaria en
base a la lógica de cada juez; esta opinión indica que los principios de la lógica,
especialmente el principio de contradicción excluida y la regla de inferencia, son
aplicables a las normas jurídicas. Un ejemplo en el que se aplica el principio de la
lógica al derecho es cuando existe un conflicto de normas y existe una situación en la
cual dos normas son válidas y una prescribe una conducta específica mientras que la
otra, una conducta incompatible con la primera.
1.1. Lógica formal
Es la que estudia las condiciones para que un pensamiento sea correcto y verdadero.
Analiza las diferentes formas que las operaciones mentales pueden adoptar,
primordialmente el razonamiento. Considera al raciocinio como un acto condicional
siguiendo un esquema: “si es A, es B; es A, luego entonces es B” (“si Juan mató a
Carlos, cometió un delito; Juan mató a Carlos, entonces Juan cometió un delito”).
También es llamada como Lógica menor o Lógica de la razón correcta. Estudia tres
elementos:
a) Concepto: representación intelectual de un objeto abstracto o universal. Es
una abstracción que se forma en la mente que explica y resume experiencias
distintas de acuerdo con elementos comunes. En el concepto no se afirma ni
se niega algo, simplemente es una representación mental neutra. Por ejemplo:
persona, derecho, norma, libro, etc.
b) Juicio: es un pensamiento en el que se afirma o niega algo y en el que se
relacionan dos conceptos. El juicio vincula o divide la realidad al conectar dos o
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más conceptos; ello se da en forma semántica por el verbo “ser”. Por tanto, con
el juicio se predican conceptos. Por ejemplo: “esta reforma a la ley es
necesaria”, o bien, “el homicida no es menor de edad”, pues al emitir un juicio,
proponemos o enunciamos una razón.
c) Raciocinio: es un pensamiento complejo que relaciona juicios ya conocidos
para obtener otro nuevo. El razonamiento puede darse por deducción (de lo
universal a lo particular) o por inducción (de lo particular a lo universal). Por
ejemplo: “este caso lo defenderá la abogada Lopez; luego entonces, es
probable que lo gane”.
De esta manera la lógica formal es el estudio de la estructura de las proposiciones y
del razonamiento deductivo, mediante un método que hace abstracción del contenido
de las proposiciones consideradas y trata solamente su forma lógica, es decir, es la
ciencia que estudia las modalidades del pensamiento correcto en las cuales se reflejan
las relaciones más simples que existen entre los procesos existentes. En
consecuencia, los procesos quedan representados formalmente como objetos, es
decir, sin que se consideren sus cambios y sus transmutaciones. Por lo tanto, el
dominio de la lógica formal consiste en el conocimiento de las operaciones que resulta
posible ejecutar con las formas racionales a que son reducidos los objetos y las
relaciones entre los objetos. De esa manera, la lógica formal nos enseña cómo se
utilizan los conceptos, los juicios y las inferencias para pensar de un modo, ordenado,
preciso, coherente, consecuente y riguroso.
La lógica formal concede gran importancia a la investigación de las distintas formas de
los juicios humanos y argumentos, interesándose, solamente, sobre si un juicio o
argumento dado se corresponde o no con los principios de la lógica. De acuerdo con lo
expuesto, la lógica formal tiene como objeto la corrección del análisis de la estructura
de los esquemas argumentales con una relativa independencia de sus contenidos,
dejando de lado la verdad o falsedad de la argumentación.
1.2. Lógica jurídica
La lógica jurídica es un instrumento para el Derecho y se encarga de examinar, desde
el punto de vista formal, las operaciones intelectuales del jurista, así como los
productos mentales de esas operaciones: conceptos, definiciones, juicios y raciocinios
jurídicos. Actualmente, se distinguen dos tipos de lógica: la de los juristas y la Lógica
del Derecho. La primera estudia el raciocinio de los juristas, mientras que ésta analiza
la estructura de las proposiciones normativas. la Lógica Jurídica no puede ser otra
cosa distinta a la aplicación del conocimiento lógico al estudio, elaboración,
interpretación y aplicación del derecho.
La lógica jurídica está constituida por la Lógica del Derecho, donde las normas deben
tener una estructura y ordenamiento. En concordancia con la lógica, los juristas deben
actuar en base a reflexión, razonamiento, argumentaciones y prudencia. Como
explica Gramajo (2010) subraya que la lógica jurídica es aplicada intuitivamente por
los jueces en los razonamientos de sus sentencias, pero, según considera, en ningún
momento llega a ser aplicada de manera reflexiva.
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De esta manera la lógica jurídica, permite un conocimiento jurídico, fundamentado en
el ejercicio de la razón. Por eso, se usa en el Derecho como herramienta de primer
orden, cuyo objeto de estudio son los pensamientos jurídicos y facilita la toma de
decisiones razonadas.
La lógica jurídica es una disciplina formal que demuestra los elementos y las
relaciones en el discurso jurídico, es decir, es la rama de la lógica especializada en el
derecho de los diversos casos de análisis de profundidad. Por otro lado, se establece
la metodología jurídica como área especializada de las ciencias legales y constituye el
conjunto de medios empleados en la localización, interpretación y aplicación del
derecho. De este modo, a través de esta disciplina se pretende brindar a los
profesionales de la rama jurídica una visión amplia que aporte al efecto de los
conocimientos que se aplican profesionalmente.
La amplia del término "lógica" debe descartarse puesto que nada aporta para la
clarificación de lo que deba entenderse por "lógica jurídica", pues en tal caso "lógica
jurídica" equivaldría al propio actuar racional del pensamiento jurídico (que se
presupone siempre), queriendo expresarse que se ha razonado correctamente sobre
una cuestión dada.
Para Toranzo (1972) la lógica jurídica, en síntesis, puede decirse que tiene por objeto
de estudio de manera material todas las formas generales de pensamientos jurídicos:
conceptos, juicio y razonamiento jurídico, porque estos se integran de juicios y
conceptos jurídicos.
En definitiva, la lógica jurídica deja en evidencia que los operadores de justicia en la
mayoría de los casos no han aplicado con estricto rigor de razonabilidad en la
búsqueda de la verdad, las instituciones jurídicas adecuadas para esclarecer los
hechos, y juzgar en virtud del contenido de la norma que suponga elementos lógicos
jurídicos necesarios. Pese a que el esfuerzo de varios autores a estado encaminado a
absolver la problemática plantada, no cabe, por la generalidad del tema lograr
determinar cuáles son los alcances de la aplicación de la lógica jurídica, decirlo así, en
los fallos judiciales.
CAPITULO II
CONOCIMIENTO JURÍDICO
Conocimiento es definido en el Diccionario de la Real Academia Española como
“entendimiento, inteligencia, razón natural”; así también como “noción, saber o noticia
elemental de algo”. Siendo así, tenemos entonces que el conocimiento son las
nociones que se tienen respecto de un objeto, tema o situación en particular. Para que
este conocimiento pueda ser analizado, debemos tener claro que no puede partir de la
nada, sino en todo caso, del formulado en las estructuras teóricas que, sobre el
conocimiento en lo general, y el conocimiento jurídico en lo particular, se han
formulado.
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Si se quiere estudiar el conocimiento, debe de existir previamente; es así que surge la
pregunta: ¿de dónde proviene el conocimiento? Para dar contestación a este
cuestionamiento tenemos las siguientes tres respuestas:
a. El conocimiento surge de los sentidos: este es un conocimiento subjetivo, tiene
origen de la simple interpretación de la realidad de cada sujeto, por lo que
carece de “certeza” y no puede ser generalizado. Podemos decir que es un
conocimiento primitivo pues tiene su basamento en lo que cada uno “siente”.
b. Trasmisión empírica: encuentra su origen en la experiencia. Este sigue siendo
un conocimiento subjetivo pues tiene su base en las vivencias que cada
persona tiene y que van formando a su persona.
c. El conocimiento que surge de la reflexión: el que se obtiene a través de la
razón y el discernimiento mediante un proceso analítico que permite a las
personas discriminar la utilidad de lo descifrado.
A partir del conocimiento adquirido en estos planos, llega un momento en que el ser
humano es capaz de detener su actuar mecánico para razonar, discernir y asumir
posturas conformadas por un proceso analítico. Por tanto, podemos indicar que el
conocimiento no le es indiferente al ser humano, es decir, es una cuestión intrínseca a
la naturaleza de éste, pues desde sus orígenes, la curiosidad de conocer el mundo ha
acompañado al hombre y esto lo ha llevado a diferenciarse del resto de las especies
animales, en otras palabras, conforme el ser humano evoluciona, de igual forma lo
hace el conocimiento y el modo de adquirirlo.
2.1. Conocimiento jurídico
El conocimiento jurídico se encarga de describir, justificar y en esencia, de cuestionar
la utilidad del mismo. Por eso se dice, que no hay nada hay más perjudicial para el
conocimiento jurídico que existan leyes, directivas, circulares, dictámenes y
sentencias, con un inadecuado empleo del lenguaje por una mala técnica en cuanto al
conocimiento y empleo de la correcta definición y división lógicas.
El derecho permite trazar las conductas que el poder dominante desee en las
personas, este permea en todos los aspectos de su vida y concluye reflejándose en su
conducta cotidiana, esperada y deseada por los creadores de normas; es decir, la
utilidad del conocimiento se presenta cuando se usa al derecho como una herramienta
del poder, manejado y enfocado a ciertos fines en un espacio y contexto determinado,
dicho de otro modo, cuando se usa para controlar a la sociedad en todos sus aspectos
en un espacio y tiempo determinado.
Al hablar del conocimiento jurídico, la demarcación se hace presente cuando los
enunciados normativos derivados de un procedimiento científico, tienen que ser objeto
de un estudio de interpretación para poder aplicarlos al caso concreto, por ello nos
apoyamos de la falsación, pues esta nos permite determinar cuáles son los que tienen
una aplicación útil, permitiendo así que el sistema jurídico esté en un constante
proceso de actualización. Por tanto, veríamos la utilidad del de echo en su propia
aplicabilidad.
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No podemos olvidar que, para la investigación jurídica, se debe partir de una
investigación de hechos, ya que el objeto del estudio es la manifestación de la
conducta humana en el entorno social para procurar el orden en las comunidades.
Atendiendo a lo anterior, señalamos que la utilidad del conocimiento jurídico deriva de
la investigación crítica y analítica que tiene este respecto de la conducta humana en
colectividad, a fin de preservar el orden social y solucionar los problemas existentes
previniendo así los futuros.
2.1.1. Corrientes epistemologías jurídicas
Las corrientes epistemológicas jurídicas han abordado temas relacionados con la
construcción y justificación del conocimiento jurídico. Estas se han abordado en dos
grandes grupos: el iusnaturalismo y el iuspositivismo, pero estas categorías nunca han
sido definidas totalmente, pues aún dentro de ellas surgen nuevas corrientes que
buscan dar respuesta a los cuestionamientos de los hombres por tratar de entender y
comprender de donde viene el conocimiento en lo general y el jurídico en lo particular,
así como por saber cuál es el fin último de estos. Es entonces que se abordara el
estudio de las que, a nuestra consideración, son las dos grandes vertientes: el
Iusnaturalismo y el Iuspositivismo.
Iusnaturalismo
El termino de iusnaturalismo proviene de las raíces latinas ius (traducido como
derecho) y naturale (relativo a la naturaleza), mientras que el sufijo –ismo suele
significar “escuela” o “doctrina”.
Como principal postulado, sostiene que el derecho es connatural al ser humano, por lo
que uno de los fines principales es la dignidad del ser humano y su respeto, esto con
el objeto de garantizar el orden jurídico y lograr la plena realización de las personas.
Dicha doctrina tiene la firme creencia de la existencia de una ley superior a los
hombres, la cual mantiene un orden preestablecido bajo el cual éstos deben de
conducirse.
La doctrina del Iusnaturalismo tiene varias vertientes, cada una con su propia
concepción de lo qué es el derecho natural y la ley natural, sin embargo, y a pesar de
las diferencias que pueda haber dentro de estas vertientes, parece ser que todas
parten de una idea común: el derecho vale y obliga como tal.
Iuspositivismo
En este apartado corresponde realizar el análisis epistemológico desde los postulados
del iuspositivismo, una corriente más que se ha hecho presente en la historia de la
humanidad con el propósito de dar —tentativamente— una respuesta a la utilidad del
conocimiento jurídico, desde una perspectiva por momentos contraria a la planteada
por el ya estudiado iusnaturalismo, pero que de manera preliminar podemos decir
incurre en la mayor critica que le formula al derecho natural sobre todo de origen y
fundamento divino, como es la presentación de verdades ciertas e indiscutibles de
aceptación y observancia obligatoria, sin pasar por el esfuerzo epistemológico de
encontrar la aproximación a la realidad autentica en la razón que mejor las ubique.
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Esta corriente tiende a separar la moral y el derecho; postulándose fundamentalmente
por medio de conceptos “objetivos” a través de la denominada ciencia jurídica,
asemejada en su conformación y desarrollo al método experimental y demostrativo de
las ciencias duras.
CAPITULO III
RAZONAMIENTO JURÍDICO
3.1. Noción de razonamiento jurídico
La palabra razonamiento puede definirse como el resultado de la actividad de razonar.
El concepto de razonamiento jurídico se entiende en ocasiones como una aplicación
de la noción general de razonamiento (cualquiera que esta sea) al campo específico
del Derecho, es decir, el razonamiento jurídico es la capacidad de calificar
jurídicamente hechos que generan controversias legales con la finalidad de resolverlas
sobre bases jurídico-objetivas con validez legal, lógica y racional.
El razonamiento jurídico, entendido como la capacidad para construir soluciones a los
conflictos, se vale de las herramientas del sistema legal para garantizar la validez de
las decisiones adoptadas, las que están influidas también por distintos modelos e
ideologías. Por tanto, el razonamiento jurídico, pretende como fin último la búsqueda
de una solución ante el conflicto, por medio de la aplicación de una proposición
normativa, que debe ser justificada y fundada como fruto de una decisión.
Así que por lo menos son dos los requisitos necesarios para configurar la existencia de
un razonamiento jurídico:
El sujeto (o los sujetos en el caso de los tribunales integrados por tres o cinco y
hasta siete jueces) que manejan esos objeticos (es decir; el alcalde, juez,
magistrado o funcionario público cuando no es el juez) y su autorización o
investidura para fungir como tal.
La forma, en que debe presentarse el razonamiento jurídico; es decir, los
requisitos de una resolución o sentencia.
Hay “n” respuestas porque el razonamiento jurídico es práctico. Cuando una persona
toma una decisión, siempre debe pensar en los otros caminos que posee y no solo
ceñirse a uno, ya que como la interpretación en la actualidad es tan amplia esto
también lleva a ver que existen múltiples caminos, pero, además de la interpretación o
exposición de los argumentos, estos deben ser demostrados por sistemas de pruebas
para así dar una mayor fuerza a los argumentos. El razonamiento jurídico es
interpretación y valoración de cada persona que dicte una decisión, siempre apegada
al Derecho.
3.2. Tipos de expresiones lingüísticas del razonamiento jurídico
Hay dos tipos de expresiones en un razonamiento: las premisas y la conclusión,
resultado del desempeño de dos funciones básicas: la de premisa y la de conclusión.
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Las premisas son expresiones lingüísticas que se vinculan o se combinan para
obtener la conclusión. La conclusión es la expresión lingüística que resulta de la
combinación de las premisas.
3.2.1. Las premisas del razonamiento jurídico
Premisa es un tipo de expresión lingüística que tiene la función de brindar los datos
verdaderos y necesarios para que se pueda dar una conclusión verdadera, suficiente y
valida. Dichas premisas (ya que tienen que ser como mínimo dos) pueden ser
presentadas antes o después de la conclusión. Cuando se utiliza el razonamiento
jurídico para la elaboración de una decisión jurídica, deben existir por lo menos dos
premisas, cada una con un tipo de significado distinto. Esto sucede, porque a su vez,
las premisas pueden ser dos tipos distintos: premisas normativas y premisas
descriptivas. La primera de ellas se extrae de una fuente de derecho (constitución,
tratados internacionales, ley, reglamentos, decretos); y la otra premisa, es decir la
premisa descriptiva es una oración que hace referencia a uno o varios hechos de la
realidad.
Premisas normativas
Una premisa normativa es una expresión lingüística con un contenido normativo o
jurídico. Dichas expresiones se obtienen de específicos lugares denominados fuentes
del derecho. Una característica de las fuentes del derecho, es que ellas mismas
también deben de ser normas jurídicas para que puedan existir de modo valido. Así
entendido, las fuentes de las normas son normas que ordenan la creación de otras
normas, o que simplemente contienen otras normas jurídicas que regulan una materia
o un tema determinado en una sociedad concreta, ubicado en un espacio dado,
llamado generalmente país o territorio nacional. Las normas permiten la existencia de
normas jurídicas que regirán la conducta de las personas. El estudio de las fuentes del
derecho permite conocer la aparición, elaboración y expresión en la sociedad de las
normas que integran el ordenamiento jurídico positivo.
Ejemplo 1: Se impondrá una multa de 10 a 100 días de salario mínimo a titular de la
Unidad de Transparencia que no resuelva en el plazo de 8 días una solicitud de
información pública.
Ejemplo 2: El que mata a otro debe ser condenado de 8 a 25 años de prisión.
Premisas descriptivas
La premisa descriptiva o fáctica es el segundo tipo de oración que debería contener un
razonamiento. Esta es una expresión que indica un contenido (significado) descriptivo,
y son los denominados enunciados relativos a los hechos del caso.
Si bien en los documentos legales (tanto los escritos de los litigantes como son las
demandas, querellas, denuncias y las sentencias o resoluciones judiciales) se hace
referencia a un apartado llamado “hechos”, obviamente, y en sentido técnico de los
términos, dichas oraciones no son los hechos del caso. Una cosa son los hechos,
como acontecimiento o evento físico que se ubica en un tiempo y un lugar
determinado, desarrollado o acaecido a personas concretas; y otro muy distinto son
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las oraciones que se utilizan para referirse a ese acontecimiento. Si bien la distinción
es muy elemental, dado que ninguna persona sensata va a confundir una oración con
una acción, la advertencia es relevante para la comprensión del proceso del
razonamiento.
Ejemplo 1: Juan Marcos titular de la Unidad de Transparencia de Ayuntamiento X
respondió la solicitud de información fuera del plazo de 8 días.
Ejemplo 2: Pedro mato a Juan.
3.2.2. Conclusión del razonamiento jurídico
Se denomina conclusión a la expresión lingüística que no es premisa ni funda ni
justifica ninguna otra expresión en el mismo razonamiento, aunque, como oración que
es, si puede en otro razonamiento ser premisa de otra conclusión. La conclusión es,
por el contrario, antecedida y fundada por otras oraciones, y se muestra como la
culminación de un proceso de conexión de expresiones lingüísticas. La conclusión se
establece como la finalización de un vínculo (o una serie de vinculaciones) de una
oración (o una serie de oraciones) con otra oración que pretende fundar a aquella. No
significa ello que necesariamente, tenga que estipularse como la última oración, en la
cadena de oraciones, sino que perfectamente puede exponerse de primero.
El resultado del razonamiento jurídico es la denominada conclusión jurídica. Las
conclusiones jurídicas son las oraciones cuyo sentido o significado normativo es el
resultado del encadenamiento de otras oraciones descriptivas y normativas presentes
en el razonamiento normativo.
Las conclusiones jurídicas son oraciones normativas ultimas y concretas, resultado del
encadenamiento jurídico efectuado por los operadores jurídicos con los razonamientos
jurídicos. Generalmente, suelen proponer o dar solución normativa a una situación
concreta.
Ejemplo 1: Juan Marcos será acreedor a una multa de 10 a 100 días de salario
mínimo.
Ejemplo 2: Debe condenarse a Pedro de 8 a 25 años de prisión.
CAPITULO IV
PRINCIPIOS Y CONECTORES LÓGICOS
4.1. Los principios lógicos
También conocidos como axiomas. Los principios lógicos son esas leyes que permiten
que todo tenga un sentido. Lo primero que debemos entender es a qué se refiere un
principio. Se trata de un fundamento de algo, ya sea una ley, regla, norma, etc., que da
cuenta de cómo funciona un sistema de conocimiento.
Estos principios ni tienen ni necesitan demostración, son evidentes por sí mismos y,
además son el origen del conocimiento y por lo tanto cimientos del edificio lógico. Son
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verdades fundamentales en las que se apoyan todos los demás razonamientos; son
verdades absolutas, no están condicionados por ningún otro conocimiento. En materia
de lógica, existen como primeros principios los siguientes:
El principio de contradicción;
El principio del tercero excluido;
El principio de identidad y;
El principio de razón suficiente.
Estos principios, puesto que son universales, son aplicables al mundo del derecho y,
es lo que interesa explicar en específico.
4.1.1. Principio lógico jurídico de contradicción
El principio lógico – jurídico de contradicción no versa sobre enunciados, sino sobre
juicios normativos, y declara que cuando dos normas de derecho se oponen
contradictoriamente, no pueden ser ambas válidas.
Esta contradicción sólo se produce cuando, en primer lugar, las referencias opuestas
tocan un mismo objeto-sujeto, y cuando, en segundo lugar, refieren a éste una misma
determinación predicada, en una misma unidad objetiva. Pues sólo entonces, las
referencias opuestas se hallan en contradicción con el comportamiento de cualquier
objeto, y en tal caso no pueden ser ambas verdaderas. Dos juicios contradictorios no
pueden ser a un mismo tiempo verdaderos.
Contradicción del imperativo: El mandato sería contradictorio si al mismo tiempo
manda hacer y no hacer algo por lo tanto no pueden ser obedecidos ni válidos.
Contradicción de lo lógico jurídico: Dos normas se oponen contradictoriamente
cuando teniendo ámbitos iguales de validez material, espacial y temporal, una permite
y la otra prohíbe a los mismos sujetos la misma conducta.
Ejemplos:
En el proceso penal, tiene como finalidad la averiguación de la verdad; en
consecuencia, si al determinarse que no es verdadera una indicación cae por
su propio peso considerar que la misma es falsa.
Andrés cometido un delito y el juez tiene que declararlo culpable o inocente.
Este principio exige que ambas partes tengan los mismos derechos en cuanto
a ser escuchados y de practicar pruebas, con la finalidad que ninguna de las
partes se encuentren indefensa frente al otro.
4.1.2. Principio jurídico del tercer excluido
Los principios lógico-jurídicos de no-contradicción y de tercero excluido, por ser
principios, no constituyen un criterio para decidir, en un caso concreto, cuál de los
juicios jurídicos es válido o inválido, tal razón para solucionar antinomias está
contenida en las leyes. Igual que el principio de contradicción el de tercero excluido se
refiere a dos juicios opuestos contradictoriamente, mientras el de contradicción afirma
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que tales juicios no pueden ser verdaderos ambos, el de tercero excluido enseña que
cuando dos juicios se contradicen no pueden ser ambos falsos, afirma que uno de los
dos es verdadero, cuando en condiciones iguales de espacio y tiempo una norma
prohíbe a un sujeto la misma conducta que otra que le permite, una de las dos carece
a fortiori de validez, pero no dice cual es válida, igual el de contradicción no indica cual
carece de este atributo.
El principio de contradicción descansa en el siguiente ontológico: "Ningún objeto
puede ser al mismo tiempo P y no P", el de tercero excluido dice: "Todo objeto tiene
que ser necesariamente P o no P", el axioma de contradicción dice: "Ninguna
conducta puede hallarse al mismo tiempo prohibida y permitida", el de tercero excluido
es: "La conducta jurídicamente regulada solo puede hallarse prohibida o permitida", el
supuesto de validez, para la contradicción es: "Incompatibilidad entre dos preceptos de
derecho, donde una prohíbe y otra permite la conducta a pesar de que la conducta
jurídicamente regulada solo puede hallarse prohibida o permitida."
Ejemplo:
Para el campo del Derecho Procesal Penal, en el caso del sindicado (A), es el
o ella quien cometió el ilícito penal o no lo es. En caso de duda para el derecho
penal, si existe duda sobre la misma, le favorece al imputado.
Este hombre es profesor de filosofía del derecho, y este hombre no es profesor
de filosofía del derecho.
Cuando dos normas de derecho se contradicen, no pueden ambas carecer de
validez.” Este principio declara que todo tiene que ser o no ser: “A es B” o “A no
es B”. No pueden ser ambos a la vez.
4.1.3. Principio lógico jurídico de identidad
El Dr. Raúl Gutiérrez Sáenz, señala que en materia de lógica pura esto se expresa de
la siguiente manera: A es necesariamente A.
Esto no implica una tautología, porque el predicado atañe de necesidad que tiene el
sujeto para ser lo que es y no otra cosa. Máynez, lo explica desde el punto de vista
jurídico, diciendo que todo objeto del conocimiento es idéntico a sí mismo, es decir:
todas las formas de conducta jurídicamente regulada son idénticas a sí mismas y,
diferentes a todas las demás. Ya formulado de una manera más precisa, sería: la
norma que permite lo que no está jurídicamente prohibido o, prohíbe lo que no está
jurídicamente permitido es necesariamente válida.
La norma que en vez de permitir lo que no está prohibido y de prohibir lo que no está
permitido, prohíben lo que se permite o permiten lo que se veda y, entran en
contradicción con las de grado superior que debieran aplicar, quedando expuestas a
ser nulificadas o, cuando menos, a que los órganos estatales se nieguen a aplicarlas a
los casos concretos de la experiencia jurídica.
Ejemplos:
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En cuanto a la prueba en el proceso penal, en un caso de robo, si se dice que
el objeto del delito es una bicicleta, a la hora de presentarla como prueba
material del debate, debe tener las mismas características de las que
realmente fue objeto del robo, en observancia de la cadena de custodia, por
cuanto el elemento de convicción debe ser concordante y verdadero.
Cada persona y habitante de este mundo es único e irrepetible.
Un fenómeno, un objeto, una persona son idénticas así mismo, siempre que
sus rasgos inherentes no varíen en el tiempo a pesar de las circunstancias a
las que sean sometidas.
4.1.4. Principio lógico jurídico de razón suficiente
Por razón de un juicio debe entenderse lo que es capaz de abonar lo enunciado en el
mismo. “Esta razón es suficiente cuando basta por si sola para servir de apoyo
completo a lo enunciado”.
Otros lo formulan así: para considerar que una proposición es completamente cierta,
ha de ser demostrada, es decir, han de conocerse suficientes fundamentos en virtud
de los cuales dicha proposición se tiene por verdadera.
El principio de Razón Suficiente, indica que a fin de ampliar el saber la ciencia aduce
sólo proposiciones demostradas, como demostración de nuevas proposiciones. No es
posible, utilizar las hipótesis ni las proposiciones indemostradas (aunque más tarde
puedan llegar a ser demostradas), en calidad de argumentos de la demostración.
Todo juicio utilizado en la demostración ha de ser demostrado, fundamentado, y no
puede ser aceptado por un acto de fe. La observancia de estas leyes, constituye una
condición necesaria de la exactitud y de la claridad del pensamiento, así como de su
rigor lógico y su carácter demostrable.
Una norma de derecho, sólo puede ser válida si posee un fundamento bastante: pero
tal fundamento no reside en la norma misma, sino en algo que con ella se relaciona y
le sirve de base. El problema que consiste, en saber cuándo el fundamento es
suficiente, no lo resuelve la lógica, sino el derecho positivo. Este brinda los criterios
que permiten decidir la cuestión.
Ejemplo:
En el derecho procesal penal para resolver la prisión preventiva en contra de
una persona, es necesario que existan motivos racionales y suficientes, para
optar por esa opción.
La pérdida de un objeto se determina con saber si está o no está dicho objeto.
Basta con que exista una persona para que se le atribuyan los derechos. Este
principio se encuentra más abocado al medio de prueba que al hecho, ya no se
cuestiona el hecho, si no como el elemento por el cual se prueba este. Es por
esto que se considera que este principio es más teórico que práctico, pues
dentro del ejercicio del derecho se requieren más de una prueba para que lo
que se afirma sea permanente probado. (Hurto).
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4.2. Conectores lógicos
Los conectores lógicos son palabras o expresiones que sirven para relacionar las
ideas dentro de un texto. En ese sentido, su presencia es fundamental para que un
texto sea mucho más que un conjunto de oraciones independientes y autónomas. La
claridad de la argumentación de un texto depende principalmente del uso adecuado de
los conectores; un conector lógico mal utilizado puede cambiar completamente el
sentido del texto.
CONECTORES ADITIVOS: Sirven para indicar que la información a continuación
añade a lo dicho antes del conector. Se pueden dividir a su vez en dos subcategorías:
De suma: Lo que se dice a continuación suma a lo anterior en un nivel de similar
intensidad. - Ejemplos: y, además, también, asimismo, por añadidura, igualmente, del
mismo modo, de la misma manera.
Matiz de mayor intensidad: En este caso se refuerza la idea anterior con lo que se dice
después del conector. - Ejemplos: encima, es más, más aún, incluso, de hecho.
Conectores opositivos: Sirven para indicar que la información a continuación modifica
lo dicho anteriormente. En oposición a los aditivos, cuya función es expresar
básicamente una noción de igualdad entre los enunciados, estos conectores sirvan
para presentar contraste entre ideas. Se pueden dividir en dos categorías.
Restrictivos: Señalan que la información precedente requiere una aclaración en algún
aspecto. Son sinónimos de pero. - Ejemplos: No obstante, con todo, sin embargo, en
todo caso, en cualquier caso.
Exclusivos: Sirven para indicar que la información precedente no tiene su sentido
habitual, tiene un sentido diferente. Son sinónimos de sino. - Ejemplos: Más bien,
antes bien.
Conectores causales: Sirven para indicar una relación de causalidad, generalmente
que el enunciado precedente es quien causa al enunciado que sigue. - Ejemplos: por
tanto, por consiguiente, de ahí que, en consecuencia, así pues, por consiguiente, por
lo tanto, por eso, por lo que sigue, por esta razón, entonces, entonces resulta que, de
manera que.
Conectores temporales: Sirven para indicar el orden en el tiempo en que ocurren los
eventos narrados, o se desarrolla la argumentación del texto. Se pueden dividir en tres
categorías que no requieren mayor explicación:
Anterioridad. - Ejemplos: antes, hace tiempo, al comienzo, en primer lugar,
inicialmente. Simultaneidad. - Ejemplos: simultáneamente, al mismo tiempo, entonces.
Posterioridad. - Ejemplos: luego, después, más tarde, en adelante.
Conectores reformulativos: Sirven para expresar de nuevo, bajo otra forma, ideas
dichas anteriormente. Se dividen en tres grupos:
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Explicativos: Sirve para decir de otra forma lo dicho anteriormente, sin intención alguna
de modificar su sentido o establecer nuevas relaciones. - Ejemplos: es decir, esto es, a
saber, en otras palabras.
De recapitulación o conclusión: Ayudan a sintetizar información dispersa que se ha
presentado antes en el texto. - Ejemplos: en resumen, en conclusión, en definitiva,
finalmente. Ejemplificación: Señalan que la información a continuación es un ejemplo
de lo dicho anteriormente. - Ejemplos: así, de esta manera, verbigracia, es decir,
concretamente.
CASUÍSTICA
Película: 12 hombres en pugna (1957).
Doce Hombres en Pugna (1957) analiza el comportamiento de un grupo integrado por
los doce miembros de un jurado (de sexo masculino, casi todos de mediana edad,
blancos y mayoritariamente de clase media) que se encuentran reunidos para
deliberar en un caso aparentemente cerrado de juicio por asesinato en primer grado.
Después de haber oído los hechos se retiran a una sala pequeña e incómoda para
cumplir con su deber cívico y llegar a un veredicto justo. De su decisión depende la
vida de un joven indigente de 18 años, con antecedentes penales.
A este jurado le ha sido confiada la decisión de enviar o no al acusado a la silla
eléctrica por matar a su padre con una navaja automática. Los doce hombres están
literalmente encerrados en una pequeña y claustrofóbica habitación durante un
opresivo y caluroso día de verano. Para concluir su trabajo deben llegar a una decisión
unánime –culpable o inocente (guilty / not guilty). El film examina los prejuicios
personales de estos doce hombres, sus sesgos perceptuales y debilidades, la
indiferencia, la ira, los rasgos de personalidad, los juicios fáciles, las diferencias
culturales, la ignorancia y los temores, que amenazan con alterar su capacidad para la
toma de decisiones, ignorando las verdaderas cuestiones que están presentes en el
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caso, elementos todos que los pueden conducir a un potencial error en la
administración de justicia.
CONCLUSIONES
La lógica es una de las herramientas fundamentales para poner en ejercicio el
Derecho: ayuda a buscar soluciones coherentes, proporcionadas, adecuadas a los
problemas y a los actores.
La relación entre Lógica y Derecho se ha construido a lo largo de toda la Historia y la
evolución del pensamiento lógico que ha defendido cada escuela filosófica, ha incidido
también en las diferentes corrientes de ver y aplicar el Derecho.
Pese a las innegables diferencias de escuelas y perspectivas, la conexión entre Lógica
y Derecho contribuye con procesos complejos como la interpretación de las normas y
sirve como herramienta en la toma de las decisiones.
La estructura lógica del raciocinio que el abogado litigante emplea en los actos
iniciales de los procesos civiles, penales y laborales, se aplica a todo acto procesal,
porque todo razonamiento tiene como punto de partida una norma de derecho, cuya
hipótesis expresa dicho profesional como un hecho, el cual, de probarse, demuestra la
validez de las peticiones formuladas al juez.
El ejercicio práctico del derecho por jueces y abogados litigantes puede ser mejorado
a partir del reconocimiento y aplicación de la lógica jurídica. Los sujetos de estudio lo
reconocen, pero según los resultados de las entrevistas, la calidad del trabajo de uno u
otro tipo de profesional del derecho no está bien ponderada.
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