PROYECTO: “APRENDEMOS A CUIDARNOS”
ESCUELA: N°373 PUERTA DE LIPÁN
DESTINATARIOS: Estudiantes de sala de 4 años a 6° grado.
RESPONSABLES: Docentes de N. I., de grado y especiales.
FUNDAMENTACION:
La Educación Sexual Integral, según la Ley Nacional 26.150, se enmarca en una concepción de
derechos humanos y busca garantizar una educación que promueva el respeto por la
diversidad, la igualdad de género y la vida libre de violencia. En este sentido, el eje de la no
violencia corporal resulta fundamental para generar espacios escolares y sociales seguros,
respetuosos y saludables, que fomenten el desarrollo pleno de niñas, niños y adolescentes.
Este proyecto busca trabajar la no violencia corporal desde una perspectiva integral,
abordando la prevención de toda forma de violencia física que vulnere el bienestar y la
integridad de los estudiantes. En el contexto escolar, se hace necesario promover el
reconocimiento y respeto del propio cuerpo y el de los demás, entendiendo que toda acción
violenta no solo atenta contra el cuerpo, sino también contra la autoestima, la dignidad y el
desarrollo emocional de las personas.
OBJETIVOS DEL PROYECTO:
- Promover la toma de conciencia sobre el derecho a una vida libre de violencia: El alumnado
aprenderá a identificar prácticas que pueden considerarse como violencia corporal,
entendiendo que ningún tipo de maltrato es justificable ni aceptable.
-Fomentar el respeto por la integridad física y emocional: A través de dinámicas de reflexión y
diálogo, se busca que los y las estudiantes comprendan el valor de su cuerpo como un espacio
inviolable y desarrollen habilidades para establecer límites saludables en sus interacciones.
- Desarrollar herramientas para la resolución pacífica de conflictos: Una parte esencial de la
prevención de la violencia corporal es proporcionar a los estudiantes recursos emocionales y
comunicativos para enfrentar situaciones de conflicto de manera no violenta.
CONCEPTOS CLAVES:
El cuidado del cuerpo, el autocuidado, el consentimiento, y la gestión de emociones,
considerando la etapa de desarrollo de cada grupo de estudiantes
METODOLOGIAS:
juegos, dramatizaciones, debates, y el uso de materiales visuales, para que los niños y niñas
comprendan de manera clara la importancia de respetar los cuerpos propios y ajenos.
MARCO LEGAL:
Este proyecto se sustenta en la Ley 26.150, la Ley 26.061 de Protección Integral de los
Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, y la Ley 26.485 de Protección Integral para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. Estas normativas imponen al
sistema educativo la responsabilidad de garantizar la enseñanza de contenidos que aborden la
no violencia en todas sus formas, incluida la corporal.
IMPORTANCIA ÉTICA Y SOCIAL:
La construcción de una cultura escolar sin violencia es un compromiso ético y social. El respeto
por el cuerpo de cada persona no solo es un derecho humano, sino también una base para la
convivencia pacífica. Trabajar la no violencia corporal en las escuelas contribuye a la creación
de una ciudadanía responsable, empática y respetuosa, que rechace toda forma de agresión y
que esté capacitada para vivir en una sociedad equitativa.
Con este proyecto, buscamos generar un impacto profundo en la forma en que niños y niñas
se perciben a sí mismos y a los demás, transformando las relaciones cotidianas en espacios
donde prime el respeto, el diálogo y la no violencia.
EJES CONCEPTUALES:
El Núcleo de Aprendizajes Prioritarios (NAP) de Educación Sexual Integral se articula en cinco
ejes que garantizan una formación integral y transversal en el desarrollo de los contenidos. En
el marco del proyecto sobre la no violencia corporal, se trabajará particularmente el eje
"Ejercer nuestros derechos", cuyo propósito es que los y las estudiantes adquieran
conocimientos y herramientas para reconocer, respetar y hacer valer sus derechos,
especialmente aquellos relacionados con la integridad física y emocional.
Ejercer nuestros derechos hace referencia a que niños, niñas y adolescentes comprendan que
son sujetos de derechos y que tienen el poder y la responsabilidad de actuar en consecuencia.
En este sentido, se abordan derechos vinculados a la integridad corporal, el respeto mutuo, el
consentimiento y la posibilidad de decidir sobre sus propios cuerpos.
¿En qué consiste el eje "Ejercer nuestros derechos"?
- Reconocimiento de los derechos humanos: Los estudiantes deben conocer sus derechos, que
incluyen el derecho a la integridad física, a la protección contra cualquier tipo de violencia y a
vivir en un entorno seguro y respetuoso. Se les enseña que estos derechos están respaldados
por leyes nacionales e internacionales, como la Convención sobre los Derechos del Niño.
-Derecho al cuidado y autocuidado: A través de actividades reflexivas y prácticas, se promueve
que los estudiantes aprendan a cuidar su propio cuerpo y respetar el de los demás. Este
derecho implica que nadie tiene el poder de violentar su integridad física o emocional, y ellos,
a su vez, deben actuar respetuosamente con los otros.
-Consentimiento y límites: Un aspecto fundamental del ejercicio de los derechos es el
consentimiento. El proyecto se enfocará en enseñar a los niños y niñas a expresar de manera
clara sus deseos y límites, y a respetar los de los demás. Se trata de entender que el cuerpo es
propio y que es válido decir "no" cuando algo no se desea.
-Prevención y denuncia de la violencia: Se enseñará a los estudiantes a identificar situaciones
en las que se vulneren sus derechos, particularmente aquellas relacionadas con la violencia
corporal, el maltrato o el acoso. Además, se les brindarán herramientas para que sepan a
quién acudir en caso de ser víctimas o testigos de violencia, promoviendo una cultura de
denuncia y protección.
- Convivencia respetuosa: Este eje no solo trata de que los estudiantes reconozcan sus propios
derechos, sino también de que aprendan a convivir respetando los derechos de los demás. Se
trabajará sobre la importancia de la empatía, el respeto a la diversidad y la resolución pacífica
de conflictos, elementos esenciales para construir relaciones saludables y no violentas.
En conclusión, el eje "Ejercer nuestros derechos" tiene como objetivo central empoderar a los
niños, niñas y adolescentes para que reconozcan, valoren y defiendan sus derechos, a la vez
que respeten los derechos de los demás. En el contexto del proyecto de no violencia corporal,
esto implica enseñarles a comprender su derecho a la integridad y seguridad, a construir
relaciones basadas en el respeto mutuo y a rechazar toda forma de violencia física o
emocional.
PUERTAS DE ENTRADA:
Episodios que irrumpen
Para el presente proyecto “Aprendemos a cuidarnos”, la puerta de entrada es episodios o
situaciones que irrumpen en la vida cotidiana de la escuela, y que generan una oportunidad
pedagógica para abordar el tema. Estos episodios visibilizan comportamientos o actitudes que
demandan una intervención educativa:
-Conflictos físicos entre estudiantes: Episodios de peleas o agresiones físicas que ocurren en el
aula, el recreo o fuera de la escuela, y que ponen de manifiesto la necesidad de abordar la
gestión de emociones, el respeto por el cuerpo del otro y la resolución pacífica de conflictos.
Estos hechos permiten abrir un espacio de reflexión sobre la violencia corporal y cómo se
puede prevenir.
-Juego brusco o comportamientos agresivos: Muchas veces, los niños y niñas participan en
juegos que implican contacto físico violento, sin necesariamente percibirlo como agresión. El
uso del cuerpo en juegos que promuevan golpes, empujones o acciones bruscas puede ser una
oportunidad para discutir los límites del respeto corporal, el autocuidado y el respeto por el
bienestar de los otros.
-Comentarios o burlas que desvalorizan el cuerpo: Situaciones en las que un estudiante se
burla de la apariencia física de otro (sobrepeso, altura, características físicas), pueden ser una
puerta de entrada para tratar temas de violencia verbal y emocional, que también afectan la
percepción del cuerpo y la autoestima. Es un momento oportuno para trabajar sobre el valor
del cuerpo, el respeto y la diversidad corporal.
-Violencia o maltrato en el hogar que se manifiesta en la escuela: Si algún niño o niña muestra
señales de haber experimentado violencia física en el hogar o en otros contextos, o si un
estudiante confía en un docente sobre estas situaciones, esto puede servir como un punto
clave para iniciar el proyecto. La escuela puede abordar el derecho a vivir sin violencia,
promover canales de ayuda, y reforzar la importancia del cuidado y respeto corporal.
-Dificultad para establecer límites personales: Los episodios donde algunos estudiantes no
respetan el espacio personal o los límites del otro (por ejemplo, empujones constantes,
invasión del espacio físico o contacto no deseado) pueden ser una puerta de entrada para
enseñar el concepto de consentimiento, la importancia de respetar el "no", y el valor del
cuerpo como un espacio personal e inviolable.
-Situaciones de violencia hacia los docentes: A veces, las agresiones físicas o actitudes
violentas también se dirigen hacia los adultos de la escuela, ya sea por parte de estudiantes o
incluso de familias. Estos episodios pueden servir como un detonante para abordar la
importancia de establecer relaciones respetuosas y pacíficas entre todos los miembros de la
comunidad educativa, sin importar los roles.
AREAS CURRICULARES:
Que se integran: Ciencias Naturales, Formación Ética y Ciudadana y Educación Física.
ACTIVIDADES:
Día 1: Conociendo nuestros derechos
Actividad: "El derecho a sentirme bien"
Objetivo: Los estudiantes reconocerán su derecho a una vida libre de violencia y a cuidar su
propio cuerpo.
Se presentará un video breve que muestre una situación donde un personaje defiende su
derecho a estar seguro y respetado. Posteriormente, se dialogará sobre cómo cada uno tiene
derechos relacionados con el respeto y cuidado del propio cuerpo.
En el cuaderno anotamos nuestros derechos personales.
Día 2: Mi cuerpo es único y especial
Actividad: "El mapa del cuerpo"
Objetivo: Identificar las partes del cuerpo y reflexionar sobre el respeto hacia ellas.
Los niños y niñas realizarán un dibujo de su cuerpo y lo decorarán con palabras o dibujos que
representen por qué es importante y cómo lo cuidan (ejemplo: “Mis manos son para crear”,
“Mis piernas son para correr”). Después, se hará una ronda de preguntas para reflexionar
sobre cómo se sienten cuando alguien no respeta su cuerpo.
Día 3: ¿Qué es el consentimiento?
Actividad: "Aprendamos a decir sí y no"
Objetivo: Enseñar a los niños y niñas a reconocer cuándo dar y pedir consentimiento en
situaciones cotidianas.
Se escenificarán situaciones (con la ayuda del docente o compañeros) donde se pida permiso
para realizar algo, por ejemplo: "¿Puedo jugar contigo?", "¿Puedo abrazarte?". Se trabajará
cómo decir "sí" o "no" de manera clara y respetuosa. Luego, en pequeños grupos, los
estudiantes practicarán estas situaciones.
Día 4: Juegos respetuosos
Actividad: "Juegos que cuidan"
Objetivo: Fomentar el juego y la convivencia sin violencia física.
Se organizarán juegos que promuevan el contacto respetuoso y el trabajo en equipo, como "El
juego del espejo" (donde los niños imitan los movimientos del compañero sin tocarse) y "La
cuerda invisible" (los niños actúan como si estuvieran conectados por una cuerda invisible y
deben moverse sin romper la conexión).
Día 5: Resolviendo conflictos de manera pacífica
Actividad: "El rincón del diálogo"
Objetivo: Enseñar técnicas de resolución pacífica de conflictos.
Se creará un "rincón de diálogo" en el aula, donde se representarán situaciones problemáticas
(por ejemplo, un malentendido en el recreo o un desacuerdo sobre un juego). Los estudiantes,
por parejas o grupos pequeños, trabajarán en la búsqueda de soluciones a través del diálogo,
identificando lo que sienten y proponiendo alternativas a la violencia física.
Día 6: Reflexión y compromiso
Actividad: "Nuestro pacto de respeto"
DÍa 1: ¿HACER BURLA ES DISCRIMINAR?
Objetivo: Consolidar los aprendizajes y fomentar el compromiso con el respeto hacia los
cuerpos.
Los niños y niñas participarán en la creación de un "Pacto de respeto" para la clase, donde se
comprometerán a cuidar su propio cuerpo y el de los demás. Escribirán o dibujarán
compromisos concretos (ejemplo: “No empujar a los demás”, “Pedir permiso antes de abrazar
a alguien”). El pacto se firmará y se colgará en el aula como recordatorio de lo aprendido.
La propuesta en esta actividad consiste en trabajar con cuatro viñetas, que representan
situaciones de discriminación ante pares.
Se observan las imágenes y se pedirá a los niños que piensen a partir de las siguientes
preguntas: ¿Que ven en las imágenes? ¿Qué harían ustedes en cada situación? ¿Alguna vez
recibieron alguna burla o cargada que no les gusto? ¿Cómo reaccionaron? ¿Cómo se sintieron?
En esta actividad se espera hacer visible que cuando una persona o grupo nos hace burla, nos
maltrata o excluye de alguna situación, bsandose en alguna característica física o referida a
nuestra forma de ser, nos está discriminando. La escuela debe fomentar la valoración y el
respeto por las diferencias y sobretodo que la resolución de estas situaciones sea a través del
dialogo o recurriendo a algún adulto de confianza.
En el cuaderno: anotamos palabras claves.
Dia 2: ¿A quienes recurrimos si alguien nos molesta o incomoda?