CON RELACION A LA CASACION 1569-2018-Lima
a. Procede la Rescisión de la Adenda del Contrato de Locación de Servicios
Profesionales de fecha ocho de marzo del dos mil uno, por existir lesión como
consecuencia de la desproporción en las prestaciones.
La rescisión de la Adenda del Contrato de Locación de Servicios Profesionales, firmada el 8 de
marzo de 2013, puede ser válida si se demuestra que existe una lesión debido a la
desproporción en las prestaciones. En el caso en cuestión, se sostiene que el demandante,
Atilano Jesús Bonifaz Rincón, se encontraba en una situación de necesidad extrema y que la
desproporción entre lo que se ofrecía y lo que se recibía era considerable, superando el 66%
(en este caso, alcanzando el 72.97%).
Bonifaz Rincón argumentó que firmó la adenda en condiciones desfavorables, lo que motivó su
solicitud de rescisión del contrato. La Corte tuvo que analizar si realmente había una
desproporción significativa que justificara la rescisión y si la situación de necesidad del
demandante era suficiente para respaldar su reclamo.
b) Existió estado de necesidad apremiante del accionante que lo obligó a suscribir la adenda
cuestionada.
Creo que la existencia de un estado de necesidad urgente por parte del demandante, Atilano
Jesús Bonifaz Rincón, es un aspecto crucial en la evaluación de la rescisión de la adenda del
contrato. El documento señala que, al momento de firmar la adenda el 8 de marzo de 2013, el
demandante padecía varias afecciones de salud, como gonartrosis bilateral, hipertrofia
prostática y litiasis vesicular múltiple, lo que pudo haber influido en su estado de necesidad.
No obstante, la Corte también consideró si este estado de necesidad realmente lo situaba en
una posición de desventaja frente a la otra parte. Se argumentó que el demandante no se
encontraba en una situación de inferioridad, dado que participó activamente en la negociación
y era consciente de su situación, incluso redactando la adenda que ahora impugna. Esto
sugiere que, a pesar de sus problemas de salud, el demandante no actuó bajo coerción ni en
un estado de vulnerabilidad que justificara la rescisión de la adenda.
c) Corresponde la declaración de plena validez de la Cláusula Cuarta inciso b) del Contrato de
Locación de Servicios Profesionales del diecinueve de octubre del dos mil doce.
Considero que la declaración de plena validez de la Cláusula Cuarta inciso b) del Contrato de
Locación de Servicios Profesionales, fechado el 19 de octubre de 2012, es un punto central en
la demanda de rescisión presentada por Atilano Jesús Bonifaz Rincón. El demandante solicitó
que se restableciera la vigencia de esta cláusula, argumentando que la adenda firmada el 8 de
marzo de 2013 era perjudicial y que había una desproporción en las prestaciones.
La Corte tuvo que analizar si la cláusula era válida y si la adenda que la modificó afectaba dicha
validez. Se concluyó que la adenda solo alteró ciertos elementos del contrato original, sin
invalidar la cláusula en sí. Por lo tanto, si se determina que la adenda es rescatable por lesión,
esto no implica necesariamente que la cláusula original pierda su validez.
d) Se amparar la rescisión de la pretensión principal, procede el pago de la suma de $
405,000.00 (cuatrocientos cinco mil y 00/100 dólares americanos) por concepto de
honorarios de éxito.
Si se acepta la rescisión de la solicitud principal, es decir, si se declara válida la petición de
rescisión de la adenda del contrato, podría proceder el pago de $405,000.00 (cuatrocientos
cinco mil dólares americanos) por concepto de honorarios de éxito. Esta suma representa el
saldo adeudado que el demandante, Atilano Jesús Bonifaz Rincón, reclama en su demanda.
La Corte deberá analizar si la rescisión de la adenda significa que el demandado debe cumplir
con las obligaciones establecidas en el contrato original, incluyendo el pago de los honorarios
acordados. Si se concluye que la adenda es nula y que el contrato original permanece en vigor,
el demandado estaría obligado a abonar la cantidad mencionada, ya que está relacionada con
los servicios prestados por el demandante bajo el contrato original.
En resumen, si la Corte respalda la rescisión de la adenda, se podría ordenar el pago de los
$405,000.00 por concepto de honorarios de éxito, dado que el demandante habría cumplido
con sus obligaciones bajo el contrato original y la adenda sería considerada inválida.