Multiculturalismo y educación
Introducción
Como vimos en la lectura anterior, la gran diversidad de orígenes, culturas, lenguas y
costumbres ha dado lugar a una "superdiversidad” (Vertovec, 2007). Los sistemas
educativos deben dar respuesta a esta nueva realidad, puesto que, en virtud de ser
espacios de socialización, constituyen un ámbito fundamental para el desarrollo de las
habilidades interculturales necesarias para las democracias multiculturales actuales.
1. Multiculturalidad y educación
El multiculturalismo en la educación (Banks, 1993) incluye la adaptación del contenido a
las diferencias socio-étnicas y a la diversidad cultural, el fomento de actitudes y valores
no discriminatorios a través de distintas estrategias de enseñanza-aprendizaje que
reconozcan las diversas formas de aprender y la adopción de múltiples perspectivas en
la construcción del conocimiento. De acuerdo con estudios de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (2015), los estudiantes migrantes pueden
enfrentar obstáculos en términos de educación debido, entre otras cosas, a su condición
socioeconómica y cultural, que es determinada por una serie de elementos, como la
ocupación de sus padres, el nivel educativo y otros factores relacionados con la
segregación escolar y la participación en la educación. Además de estos factores, a
menudo reciben educación en un idioma diferente al de su lengua materna y, con
frecuencia, se concentran juntos en las mismas escuelas.
La educación multicultural como mercado
La globalización económica ha incrementado el interés por la multiculturalidad en el
ámbito empresarial (Resnik, 2009). Las empresas que operan a nivel transnacional
requieren empleados que puedan trabajar eficazmente en entornos multiculturales y
multilingües, tanto internamente (en la organización) como externamente (con socios y
clientes). La capacidad de los individuos para adaptarse a entornos tan diversos es una
clave para su competitividad en el mercado global. Habilidades como la tolerancia, la
mentalidad global, la resolución colaborativa de problemas y la comunicación en
diversos entornos son competencias muy valoradas. La demanda de espacios de
aprendizaje que incorporan estos elementos en sus currículos está creciendo, por lo que
el apoyo lingüístico es necesario en todos los niveles de educación. Ser capaz de hablar
varios idiomas y entender e interactuar con culturas diferentes a la propia son
habilidades importantes en las sociedades globalizadas, pero no se trata solo de hablar
una lengua, hay una conexión entre lenguaje y cultura que hace necesario fomentar el
diálogo intercultural. Asegurar valores y actitudes positivas hacia la multiculturalidad son
centrales en la enseñanza actual. En este sentido, se vuelve fundamental fomentar la
comprensión intercultural y el respeto, no como una alternativa a un sentido de identidad
cultural y nacional, sino como una parte esencial de la vida en el siglo XXI. Adquirir una
competencia global es importante para todos los individuos en contextos de alta
movilidad y diversidad. ¿Qué sucede en nuestro país? ¿Crees que el acceso a estos
programas es equitativo para todos los niños/as y jóvenes?
Enseñanza en aulas diversas
A medida que crece la diversidad en nuestras aulas y la importancia de la educación
intercultural en un escenario multicultural aumenta, también se incrementa la necesidad
de que los docentes se encuentren preparados para apoyar a alumnos con diferentes
antecedentes. Este “… fortalecimiento de la capacidad profesional para la enseñanza a
grupos diversos” (Severiens, Wolff y Van Herpen, 2014, [Link] ) incluye
mejorar el conocimiento sobre el desarrollo de un segundo lenguaje, fortalecer la
competencia de los docentes en el uso de recursos didácticos para apoyar el
aprendizaje de todos los alumnos, mejorar la conciencia sobre los estereotipos y la
expectativas y problemas de identidad étnica, así como aumentar la capacidad para
involucrar a los padres y la comunidad toda en el apoyo al aprendizaje de los
estudiantes. El beneficio de la instrucción en la lengua materna puede extenderse a
todos los alumnos si se integra como parte de la oferta educativa general de la
institución e incluso los niños inmigrantes también pueden proporcionar experiencias
contextuales y globales útiles para otros estudiantes cuando se integran en la escuela.
Cabe aclarar que la formación docente para la diversidad varía mucho entre los países.
En algunos casos, esta formación es obligatoria para ejercer la docencia. En otros
países, si bien no es obligatoria, la formación se ofrece de forma extensiva y, en otros
casos, su provisión difiere sustancialmente en todas las provincias y Estados. América
Latina está aún en etapas iniciales a pesar de las tendencias migratorias actuales,
siendo necesarias la adopción de programas de inducción docente, las comunidades de
aprendizaje profesional y las alianzas con fundaciones u organizaciones de la sociedad
civil que puedan desempeñar un papel importante en el apoyo al trabajo de los docentes
con aulas diversas (Severiens, Wolff y Van Herpen, 2014).
Para más información te invito a leer uno de los textos de la bibliografía obligatoria:
Fuente: García, J., Granados, A. y Pulido, R. (1999). Reflexiones en diversos
ámbitos de construcción de la diferencia. En García, J. y Granados, A. (Comp.).
Lecturas para educación intercultural. Madrid: Editorial Trotta.
Tal como señalan las directrices de Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (2006), la educación y la cultura se encuentran
íntimamente vinculadas, ya que la cultura, al configurar nuestros marcos de referencia,
nuestra forma de ver, entender y habitar el mundo, nutre y modela los contenidos, las
formas de funcionamiento y los contextos de la educación. Todos los actores que
participan del sistema educativo, desde el alumnado hasta quienes elaboran las políticas
públicas, incorporan sus puntos de vista y expectativas culturales en el contenido y en la
forma de transmitirlo. Al mismo tiempo, la educación es uno de los canales de
transmisión de la cultura.
Los distintos instrumentos normativos a nivel regional e internacional, junto con otros
documentos resultantes de distintos encuentros a nivel global, han puesto de manifiesto
el consenso alcanzado en relación a la educación intercultural. De ellos se desprenden
tres principios que, de acuerdo con la UNESCO (2006), pueden orientar la acción en el
campo de la educación.
Tabla 1. Principios
PRINCIPIO I “La educación intercultural respeta la
identidad cultural del educando,
impartiendo a todos una educación de
calidad que se adecúe y adapte a su
cultura” (Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, 2006, [Link]
PRINCIPIO II “La educación intercultural enseña a cada
educando los conocimientos, las actitudes
y las competencias culturales necesarias
para que pueda participar plena y
activamente en la sociedad”
(Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
2006, [Link]
PRINCIPIO III “La educación intercultural enseña a
todos los educandos los conocimientos,
actitudes y las competencias culturales
que les permiten contribuir al respeto, el
entendimiento y la solidaridad entre
individuos, entre grupos étnicos, sociales,
culturales y religiosos y entre naciones”
(Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
2006, [Link]
Fuente: elaboración propia.
Te invito a profundizar en cada uno de estos principios en el siguiente link:
Directrices de la UNESCO sobre la educación intercultural
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2006). Directrices de la UNESCO sobre
la educación intercultural. Recuperado de [Link]
Referencias
Banks, J.A. (1993). Multicultural education: Historical development, dimensions, and
practice. Review of Research in Education, 19 (1993), 3-49.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
(2006). Directrices de la UNESCO sobre la educación intercultural. Recuperado de
[Link]
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2015). Languages
in a Global World: Learning for Better Cultural Understanding. París: OECD Publishing.
Resnik, J. (2009). Multicultural education–good for business but not for the state? The IB
curriculum and global capitalism. British Journal of Educational Studies, 57(3), 217-244.
Severiens, S., Wolff, R. y Van Herpen, S. (2014). Teaching for diversity: a literature
overview and an analysis of the curriculum of a teacher training college. European
Journal of Teacher Education, 37(3), 295- 311. Recuperado de
[Link]
_overview_and_an_analysis_of_the_curriculum_of_a_teacher_training_college
Vertovec, S. (2007). Super diversity and its implications. Ethnic and racial studies, 30
(6), 1024-1054.