UNIVERSIDAD DE COLIMA
FACULTAD DE DERECHO
DERECHO PROCESAL CIVIL Y MERCANTIL
PARCIAL 3
“INFORME SOBRE ADOPCIÓN”
MTRO. JOSE ALFREDO JIMÉNEZ CARRILLO
ALUMNA XIMENA ARACELI NIEVES MESINA 4°C
9 DE MAYO DE 2024
ADOPCIÓN EN MÉXICO
Introducción
La adopción es el medio o proceso jurídico por el cual los niños, niñas o adolescentes generalmente,
son acogidos por una familia con el propósito de ofrecerles afecto, cuidados, educación, protección y
un ambiente propicio para su desarrollo. Al ser adoptados, se establece un vínculo equivalente al de
familia consanguínea entre el adoptado y la familia adoptante.
Los padres o familia adoptante asumen la responsabilidad de los cuidados del adoptado, pero también
los derechos que conlleva, de igual manera la persona adoptada recibe derechos y obligaciones de un
hijo con su nueva familia.
La adopción tiene el principal y esencial objetivo de restituir el derecho de vivir en familia de niñas,
niños y adolescentes, que, por cuestiones ajenas a ellos, han quedado desprotegidos y sin un entorno
sano para su pleno desarrollo durante su vida.
Desarrollo
En la legislación mexicana contamos actualmente con leyes que amparan este proceso, estableciendo
lineamientos claros para que pueda llevarse a cabo de manera legal, justa y transparente, priorizando
siempre el bienestar del menor.
De acuerdo con el Código Civil Federal de nuestro país, en su artículo 392, se establecen los requisitos
iniciales para poder ser solicitante de una adopción dentro del país.
Fijando así que:
El mayor de veinticinco años, libre de matrimonio, en pleno ejercicio de sus derechos, puede adoptar
uno o más menores o a un incapacitado, aun cuando éste sea mayor de edad, siempre que el
adoptante tenga diecisiete años más que el adoptado y que acredite además:
I. Que tiene medios bastantes para proveer a la subsistencia, la educación y el cuidado de la persona
que trata de adoptarse, como hijo propio, según las circunstancias de la persona que trata de adoptar;
II. Que la adopción es benéfica para la persona que trata de adoptarse, atendiendo al interés superior
de la misma, y
III. Que el adoptante es persona apta y adecuada para adoptar.
De la misma forma, en el artículo 397 de este mismo Código se establecen las cuestiones en torno al
consentimiento para poder llevar a cabo de manera efectiva el procedimiento.
Enunciando así que:
Para que la adopción pueda tener lugar deberán consentir en ella, en sus respectivos casos:
I. El que ejerce la patria potestad sobre el menor que se trata de adoptar;
II. El tutor del que se va a adoptar;
III. La persona que haya acogido durante seis meses al que se pretende adoptar y lo trate como a hijo,
cuando no hubiere quien ejerza la patria potestad sobre él ni tenga tutor;
IV. El Ministerio Público del lugar del domicilio del adoptado, cuando éste no tenga padres conocidos,
ni tutor, ni persona que ostensiblemente le imparta su protección y lo haya acogido como hijo.
V. Las instituciones de asistencia social públicas o privadas que hubieren acogido al menor o al
incapacitado que se pretenda adoptar.
Y añadiendo que, si la persona que se va a adoptar tiene más de doce años, también se necesita su
consentimiento para la adopción, y que, en el caso de las personas incapaces, será necesario su
consentimiento, siempre y cuando fuese posible la expresión indubitable de su voluntad.
En esta misma ley podemos darnos cuenta de la existencia de la Adopción plena, ubicada en el artículo
410 de esta misma, en el que se establece:
“El adoptado bajo la forma de adopción plena se equipara al hijo consanguíneo para todos los efectos
legales, incluyendo los impedimentos de matrimonio. El adoptado tiene en la familia del o los
adoptantes los mismos derechos, deberes y obligaciones del hijo consanguíneo y debe llevar los
apellidos del adoptante o adoptantes.”
Dentro de esta legislación, se sostiene que la adopción plena extingue la filiación preexistente entre el
adoptado y sus progenitores y el parentesco con las familias de éstos, salvo para los impedimentos de
matrimonio. En el supuesto de que el adoptante esté casado con alguno de los progenitores del
adoptado no se extinguirán los derechos, obligaciones y demás consecuencias jurídicas que resultan
de la filiación consanguínea.
De esta manera podemos definir la Adopción plena como aquella que extingue la relación o parentesco
de origen del menor, ya que ya ha constituido un nuevo vínculo con la familia adoptante. En la
adopción plena el adoptado no solo tiene el derecho de ser registrado con los apellidos de sus padres
adoptantes, sino que es un deber, por disposición de ley, registrarlos con estos.
A diferencia de la Adopción simple, que de igual manera otorga los derechos y obligaciones de padres
e hijos, adoptante con adoptado, pero en este tipo de adopción, el adoptado conserva el derecho o
posibilidad de seguir manteniendo el vínculo con su familia de sangre, sin extinguir los derechos y
obligaciones que en esta se generan.
Es por esto por lo que en el Código Civil Federal establece que una adopción plena siempre es
irrevocable.
Para que la adopción plena pueda tener efectos, deberá otorgar su consentimiento el padre o madre
del menor que se pretende adoptar, salvo que exista al respecto declaración judicial de abandono.
Tratándose de la adopción plena, el Registro Civil debe abstenerse de proporcionar información sobre
los antecedentes de la familia de origen del adoptado, excepto en los casos siguientes y siendo
necesaria la autorización judicial:
I. Para efectos de impedimento para contraer matrimonio, y
II. Cuando el adoptado desee conocer sus antecedentes familiares, siempre y cuando sea mayor de
edad, si fuere menor de edad se requerirá el consentimiento de los adoptantes.
Por otro lado, tenemos la llamada Adopción Internacional, que es un tipo de adopción por la cual una
persona individualmente, una pareja de hecho, o legalmente casada, según legislación de los
diferentes países, se convierten en los padres legales y permanentes de un niño nacido en otro país.
Se encuentra regulada en el Código Civil Federal de manera breve, y establece lo siguiente:
Artículo 410 E.- La adopción internacional es la promovida por ciudadanos de otro país, con residencia
habitual fuera del territorio nacional; y tiene como objeto incorporar, en una familia, a un menor que no
puede encontrar una familia en su propio país de origen. Esta adopción se regirá por los tratados
internacionales suscritos y ratificados por el Estado Mexicano y, en lo conducente, por las
disposiciones de este Código.
“La adopción por extranjeros es la promovida por ciudadanos de otro país, con residencia permanente
en el territorio nacional. Esta adopción se regirá por lo dispuesto en el presente Código.”
Artículo 410 F.- En igualdad de circunstancias se dará preferencia en la adopción a mexicanos sobre
extranjeros.
Mientras que dentro del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares respecto a la adopción
Internacional en los últimos artículos de este apartado menciona lo siguiente:
Artículo 652. Tratándose de extranjeros con residencia en el país, deberán acreditar los mismos
requisitos que las personas nacionales.
Artículo 653. En los casos de adopción en los que intervengan extranjeros o mexicanos con residencia
en otro país, el procedimiento se llevará a cabo según lo dispuesto por el Capítulo de procedimientos
internacionales de este Código Nacional, los tratados internacionales y la legislación aplicable en cada
Entidad Federativa.
Tratándose de una adopción nacional, existe una serie de pasos a seguir para poder llevar a cabo la
adopción deseada, en México:
Para este trámite, los solicitantes deben atender a lo siguiente:
1. Acudir a la Dirección de Adopciones de la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños
y Adolescentes, a fin de solicitar la Ficha de Inscripción al Curso de Inducción a solicitantes de
adopción.
2. Asistir al Curso de Inducción, acreditar el 100 % de asistencia a efecto de que sea expedida
una Constancia de Asistencia; asimismo tendrán 2 meses a efecto de integrar y entregar su
expediente.
3. Una vez recibido el expediente en el área de adopciones del SNDIF, se les proporcionará la
Solicitud de Adopción, misma que tendrán que llenar personalmente, asimismo se
establecerán las fechas de las valoraciones, entrevistas y visitas domiciliarias que se realizarán
durante el procedimiento.
4. Concluidas las evaluaciones psicológicas y socioeconómicas, los profesionistas del SNDIF
elaborarán un informe psicosocial el cual será sometido a consideración de los integrantes del
Comité Técnico de Adopción.
5. La decisión de Comité Técnico de Adopción se notificará por escrito y personalmente a los
solicitantes, informando las causas de dicha determinación, así como dando la orientación
necesaria.
6. En caso, de determinar la expedición del Certificado de Idoneidad, los solicitantes ingresan a
una lista de espera para la asignación de un menor.
7. La asignación del menor se llevará a cabo a través de una Sesión de Asignación con los
integrantes del Comité Técnico de Adopción, la cual se realizará atendiendo las necesidades e
interés superior del menor que se encuentre liberado jurídicamente y al perfil psicosocial de los
solicitantes.
8. La Asignación se notificará a los solicitantes de manera personal.
9. La Dirección de Adopciones de la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y
Adolescentes, enviará el expediente a la Dirección General de Integración Social, conforme al
rango de edad solicitado por los futuros padres adoptivos;
10. Se les proporcionará el Informe de Adoptabilidad mismo que contiene la situación médica,
jurídica, psicológica, social y pedagógica del menor.
11. Aceptada la asignación por los solicitantes la Dirección General de Integración Social,
programará previo consentimiento del menor (a partir de su edad y grado de madurez), la
presentación física.
Se dará inicio al periodo de convivencias entre éstos, siendo dichas convivencias en un primer
momento en el Centro donde el menor se encuentra albergado y posteriormente fuera del centro con el
seguimiento y supervisión adecuados, esto para evaluar el grado de compatibilidad que existe entre
ambas partes. Si la convivencia resulta satisfactoria, se iniciará el procedimiento judicial de adopción.
Posterior a esto, el juez competente valorará si los solicitantes cumplen con los requisitos establecidos
en la legislación vigente, de acuerdo con las pruebas presentadas, y dictará sentencia decretando la
adopción, y una vez que esta cause ejecutoria, girará oficio al Registro Civil para que éste emita la
nueva acta de nacimiento del menor adoptado.
El seguimiento Post-Adoptivo es requerido a efecto de valorar la adaptación del menor a la nueva
familia y al entorno, así como conocer la evolución de su desarrollo en todos los aspectos. Estos se
llevarán a cabo durante 2 años cada 6 meses.
Es necesario mencionar que la solicitud de adopción podrá ser recibida mediante escrito o por
comparecencia desahogada en audiencia, esta última será preferentemente videograbada o a través
de los medios de comunicación electrónicos previstos en este Código Nacional.
En ambas modalidades la solicitud deberá de ser proveída por la autoridad jurisdiccional el mismo día
de la recepción. En todos los casos, la solicitud deberá hacerse del conocimiento del Sistema Nacional
de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para privilegiar el interés superior de la niñez.
En caso de que la o las personas adoptantes comparezcan sin representación técnica, la autoridad
jurisdiccional designará persona defensora pública a fin de que les asista de manera efectiva y gratuita.
Cuando se presente la solicitud por comparecencia deberán de apersonarse la o las personas que
pretendan adoptar debidamente identificadas y también podrá concurrir la o las personas a las que les
corresponde otorgar su consentimiento para la adopción, ello a efecto de que en la misma audiencia
sea otorgado tal consentimiento, lo que deberá de realizarse de manera informada y asistida. En esta
audiencia deberá encontrarse presente la persona Agente del Ministerio Público, a quien se le
notificará a través del medio que la autoridad jurisdiccional considere efectivo.
No obstante, el consentimiento para la adopción podrá recibirse en comparecencia por separado o se
podrá acreditar mediante la exhibición de la documental pública que consigne el acto, ello al inicio o
durante el procedimiento.
Como se estipula en el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares para la admisión del
trámite únicamente deberán de exhibirse las certificaciones de las actas de nacimiento tanto de las
personas que pretenden adoptar y de la o las personas que se pretende adoptar.
No obstante, y con independencia de los requisitos establecidos en las legislaciones locales, en la
solicitud deberá de expresarse, bajo protesta de decir verdad, lo siguiente:
I. El nombre y domicilio de las personas que se pretenden adoptar;
II. El nombre y domicilio de las personas que ejerzan o estén en aptitud de ejercer la patria potestad de
quien se solicita la adopción o bien la tutela, así como quien esté a cargo de la guarda y custodia de
hecho o de derecho;
III. El nombre y domicilio de las personas que pretendan adoptar, y
IV. Los hechos que motiven la solicitud.
Además, durante el trámite de la adopción, la autoridad jurisdiccional deberá proveer respecto de las
siguientes medidas:
I. La guarda y custodia provisional de la persona o personas que se pretende adoptar, tomando todas
las medidas necesarias para la seguridad de dicha o dichas personas, y
II. El acompañamiento psicológico tanto para la o las personas que pretenden adoptar, como para
quien o quienes pretenden sean adoptadas, y si es solicitado, para quienes otorgaron el consentimiento
para la adopción.
Fracciones que se preveen dentro del artículo 647, del Código antes mencionado.
Una vez reunidos los requisitos señalados por la ley sustantiva para la Adopción, se proveerá respecto
de los medios de prueba ofertados y se fijará fecha y hora dentro de los siguientes quince días para el
desahogo de la comparecencia de la persona que se pretende adoptar, ello a efecto de que sea
escuchada su opinión y su sentir respecto del trámite pretendido.
Dentro de los cinco días hábiles siguientes al desahogo de la comparecencia señalada en el párrafo
que antecede, se fijarán fecha y hora para el desahogo de una audiencia especial en la que la o las
personas promoventes podrán expresar alegatos, se desahogarán los medios de prueba que fueron
admitidos y se dictará de manera oral la sentencia, en la que se incluirá la modalidad del seguimiento
de la adopción.
Dentro de los tres días hábiles siguientes al desahogo de la última audiencia, se remitirán los autos
originales a la autoridad jurisdiccional de segunda instancia para que proceda a la revisión oficiosa de
la resolución, misma que deberá confirmarse, modificarse o revocarse dentro de los siguientes quince
días hábiles siguientes a la recepción del expediente, sin que lo anterior implique algún tipo de reenvío.
Una vez autorizada la resolución de adopción por la autoridad jurisdiccional de segunda instancia,
deberá de emitirse la sentencia en formato de lectura fácil para la persona o personas adoptadas y a
cargo del erario las copias y oficios necesarios para la inscripción de la adopción.
Durante los tres años siguientes a la autorización de la adopción, en ejecución de sentencia y de
manera oficiosa, la autoridad jurisdiccional revisará los informes que realice el Sistema Nacional para el
Desarrollo Integral de la Familia o bien los organismos competentes en las Entidades Federativas, con
motivo del seguimiento correspondiente a la adopción, así como cualquier medida de similar que haya
sido decretada en el fallo en atención al caso concreto.
Dentro de la jurisprudencia podemos ubicar tesis que muestran lo que ha quedado plasmado en la
legislación luego de ser objeto de análisis judicial como es el caso de la Adopción Internacional antes
desarrollada.
Tesis.
ADOPCIÓN INTERNACIONAL PLENA. SUS EFECTOS.
El artículo 26 de la Convención sobre la Protección de Menores y la Cooperación en Materia de Adopción
Internacional, adoptada en La Haya, Países Bajos, el 29 de mayo de 1993, establece que la adopción
internacional puede tener el carácter de adopción plena si el Estado donde se realice el trámite reconoce esa
figura; así, en atención a que las legislaciones civiles de las entidades de la República Mexicana reconocen la
figura de la adopción plena, es posible que se realice la adopción internacional plena en México, cuyos efectos
implican la ruptura del vínculo de filiación preexistente entre el adoptado y su familia biológica, a fin de establecer
lazos equivalentes a los biológicos con la familia de los adoptantes, por lo que el adoptado debe gozar en el
Estado de recepción de los mismos derechos y obligaciones del parentesco consanguíneo con los familiares de
sus padres por adopción. Por consiguiente, a causa de la ficción jurídica y efectos de la adopción plena, no
existe posibilidad de que un anterior pariente consanguíneo del adoptado se siga ostentando como tal, una vez
que exista sentencia ejecutoriada en la que se haya decretado la adopción internacional plena, pues a partir de
ese momento los lazos biológicos que unían a dicho pariente consanguíneo con el adoptado se extinguieron por
completo y, por ende, también se extinguieron cualquier interés y efecto que pudo derivarse del parentesco
biológico, pues el adoptado de forma plena tendrá otros lazos biológicos que lo unen a la familia consanguínea
de sus progenitores adoptivos.
ADOPCIÓN. EL MANTENIMIENTO DE LOS LAZOS BIOLÓGICOS NO CONSTITUYE UNA REGLA A SEGUIR
EN AQUELLA INSTITUCIÓN.
La adopción es una institución que busca la protección y garantía de los derechos de menores que no están
integrados a una familia, con el afán de incorporarlos a un hogar donde pueden proporcionarles afecto, cuidados,
educación y condiciones adecuadas para su desarrollo; de suerte que la intervención del Estado en esa
institución responde al principio de la integración familiar para encontrar un ambiente familiar que sea idóneo
para el normal desarrollo del infante. Ahora bien, de acuerdo con la legislación internacional, un principio que
debe regir la actuación judicial en relación con el derecho a una familia de los infantes, es el de reinserción en el
núcleo familiar biológico; sin embargo, ello no implica que sea una regla a seguir en todos los casos de
adopción, pues por el significado y alcance del interés superior del menor, habrá casos en los que lo más
conveniente sea integrar al menor a un núcleo familiar distinto a aquel en el que se mantengan lazos biológicos,
pues el Estado tiene la obligación de buscar la familia idónea para su desarrollo, por lo que no en todos los
casos convendrá preservar las uniones biológicas, sino verificar la que le resulte más favorable.
Las tesis presentadas anteriormente son solo algunos ejemplos que podemos encontrar actualmente
dentro del Semanario Judicial de la Federación en torno al tema de la Adopción en México.
Dentro de la Adopción en el marco legal podemos encontrar controversias o dificultades que aún
actualmente significan un retroceso para los Derechos Humanos e implican una cuestión de
discriminación y rechazo dentro de la sociedad, como es el caso de la Adopción homoparental, vista
como algo anormal e incluso peligrosa para los menores que se pretenden ser adoptados.
Existen parejas del mismo sexo a las que tanto en México, como en el mundo, se les ha negado el
derecho a poder formar una familia por el simple hecho de su sexualidad, convirtiéndose en una
cuestión de homofobia.
De acuerdo a lo preceptuado en el artículo 1ª Constitucional en su párrafo V, señala que “queda
prohibida toda discriminación motivada por las preferencias sexuales o el estado civil o cualquier otra
que atente contra la dignidad humana, por lo que, la legislación secundaria deberá, adecuarse a lo
dispuesto por la citada norma legal como principio imperativo, para reconocer los mismos derechos y
obligaciones a los cónyuges y a los meros convivientes; de igual manera en relación al reconocimiento
como familia de las uniones entre personas del mismo sexo sin que exista un menoscabo en su
protección.
El 27 enero de 2010, Arturo Chávez Chávez, en su carácter de procurador general de la república,
promovió acción de inconstitucionalidad 2/2010, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con el
objeto de solicitar la declaración de invalidez de los artículos 146 y 391 del Código Civil del Distrito
Federal, ya que desde su perspectiva jurídica se violan los preceptos constitucionales de proteger a la
familia y preservar el interés superior de los menores.
Al resolverse de la acción de inconstitucionalidad 2/2010, promovida por el Procurador General de la
República contra las reformas a la legislación civil de Distrito Federal, el 16 de agosto de 2010, el Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió con nueve votos a favor y dos en contra, avalar
como legales a los matrimonios del mismo sexo, permitiendo en consecuencia que estos nuevos
matrimonios adopten a un menor.
Esta decisión se suma a la resolución de los ministros, quienes avalaron el cinco de agosto la
constitucionalidad de los matrimonios por personas del mismo sexo. La Corte también votó a favor de
que las treinta y un entidades federativas reconocieran este tipo de uniones, de esta manera, los once
ministros concluyeron el debate en el que analizaron la constitucionalidad de los artículos 146 y 391 del
Código Civil del DF, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) solicitó al máximo
órgano jurisdiccional que los invalidara.
Los gobiernos Panistas de los estados de Baja California y Jalisco presentaron sendas controversias
constitucionales en contra de la reforma, pero tendrán que reconocer la validez de estas uniones. En
tanto, el ministro Sergio Aguirre mantuvo su posición en contra, y advirtió que esta resolución quedará
en el registro de la historia, al ser una ley "peculiar".
El ministro Sergio Valls, encargado de elaborar el proyecto de dictamen, consideró que "sería
constitucionalizar la discriminación, cualquiera que sea su tipo u origen, evitando la existencia de
familias homoparentales o haciendo que no existen".
A su vez, el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea señaló que todas las familias presentan ventajas y
desventajas en la crianza de los menores adoptados.
La ministra Margarita Luna Ramos aseguró que cualquier pareja responsable, "más allá del sexo",
puede brindar amor a un menor adoptado.
Aprobándose posteriormente como resultado de la controversia el siguiente criterio jurisdiccional:
“INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO TRATÁNDOSE DE LA ADOPCIÓN POR MATRIMONIOS ENTRE
PERSONAS DEL MISMO SEXO”.
La protección al interés superior de los niños y las niñas consagrado en el artículo 4o. de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, es un principio que exige su cumplimiento por parte del Estado en todos sus
niveles de gobierno y ámbitos competenciales y si bien es cierto que tratándose de la institución civil de la
adopción, los derechos de los menores sujetos a adopción se encuentran en posición prevalente frente al interés
del adoptante o adoptantes, también lo es que ello no se traduce en que la orientación sexual de una persona o
de una pareja lo degrade a considerarlo, por ese solo hecho, como nocivo para el desarrollo de un menor y, por
ello, no permitirle adoptar. Cualquier argumento en esa dirección implicaría utilizar un razonamiento vedado por
el artículo 1o. constitucional que, específicamente, prohíbe la discriminación de las personas por razón de sus
preferencias, lo que además sería contrario a la interpretación que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
desarrollado respecto del tipo de familia protegido por el artículo 4o. constitucional y los derechos de los
menores. Así pues, en el caso de la adopción, lo que exige el principio del interés superior del menor es que la
legislación aplicable permita delimitar el universo de posibles adoptantes, sobre la base de que ofrezcan las
condiciones necesarias para el cuidado y desarrollo del menor establecidas en la ley, para que la autoridad
aplicadora evalúe y decida respecto de la que represente su mejor opción de vida, pues sostener que las familias
homoparentales no satisfacen este esquema implicaría utilizar un razonamiento constitucionalmente contrario a
los intereses de los menores que, en razón del derecho a una familia, deben protegerse”.
Conclusiones
Luego de poder indagar en dicho tema y encontrar los requisitos necesarios para poder llevar a cabo una
adopción legal y la regulación en distintas leyes nacionales, comparándolo con casos controversiales en nuestro
país y criterios jurisprudenciales de la SCJN, puedo concluir que a pesar de ser la Adopción un proceso exigente
y de muchos requerimientos para su aprobación ,se prioriza siempre el bienestar superior del menor o la persona
que se busca adoptar, poniendo antes que todo sus derechos y fijando de forma clara y específica las
obligaciones que corresponden a los adoptantes.
Considero que lo único y más importante es poder brindarle a niños y niñas la oportunidad de crecer en entornos
amorosos y estables cuando no pueden ser cuidados o han sido abandonados por sus padres biológicos. Esto
es fundamental para su desarrollo emocional, social y psicológico.
Además, la adopción contribuye a fortalecer el tejido social al brindar a las familias la oportunidad de crecer y
prosperar, independientemente de la relación biológica entre padres e hijos, dejando completamente de lado la
orientación sexual, preferencias sexuales o gustos de los padres, que no son determinan el poder o no ofrecer
un entorno sano a un hijo. La adopción sencillamente promueve la solidaridad y el cuidado mutuo en la sociedad
al permitir que las familias abran sus puertas y corazones a niños que necesitan un hogar.
Por otro lado, la adopción resulta importante en términos legales y de derechos humanos, ya que garantiza que
los niños tengan acceso a sus derechos fundamentales, como el derecho a la identidad, la educación y la
atención médica, que sin una familia no podría cubrirse de manera óptima y necesaria.
FUENTES DE CONSULTA
Código Civil Federal [CCF]. 31de agosto de 1928 (México).
Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares [CNPCF]. 7 de junio de 2023 (México).
Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Colima [CPCC]. 25 de septiembre de 1954 (México).
Adopción. (2023, 13 octubre). Justia. [Link]
Adopciones | DIF Estado de México. (s. f.). [Link]
Del Estado de Hidalgo, U. A. (s. f.). Familias homoparentales y la adopción.
[Link]
Semanario Judicial de la Federación. (s. f.). [Link]
Semanario Judicial de la Federación. (s. f.-b). [Link]
Semanario Judicial de la Federación. (s. f.-c). [Link]