CLASE 23
OBLIGACIONES
EXIGIR LA EJECUCIÓN FORZADA DE LA PRESTACIÓN.
La víctima del hecho ilícito, ya se ha visto, puede exigir el cumplimiento del contrato,
declarar la rescisión del mismo, o en su caso exigir el saneamiento por evicción o por vicios
ocultos, y en consecuencia de todos estos derechos, tendrá también el de que se le cubran el daño y
perjuicios sufridos.
Pero ¿cómo puede hacer que se cumpla el contrato, o cómo puede obtener el pago del daño
y el perjuicio y la indemnización a que tiene derecho?
Quedará ilusoria la posición de la víctima, si la ley no le confiriere medios que le permitan
hacer efectiva la responsabilidad del autor del hecho ilícito, y obtener el cumplimiento forzado de la
conducta o su equivalente.
Y la ley en efecto no lo desampara, y así le confiere una serie de acciones, que tienden, una,
a recuperar la cosa, si es el caso; otra a privar al deudor de los bienes que posee y que no desea
enajenar para obtener dinero y pagar sus deudas.
EJECUCIÓN FORZADA DE LA PRESTACIÓN MEDIANTE LA ENTREGA DE
COSA CIERTA Y DETERMINADA
La víctima del hecho ilícito consistente en que no se le hace entrega de una cosa cierta y
determinada, con fundamento en el artículo 1949, puede pedir que se cumpla la prestación, y en
ese caso, se dirige al juez, demandando que ordene al deudor el cumplimiento de lo que se le debe.
Por ejemplo, Procopio vende al señor Facundo un automóvil Rolls Royce, con placas de
circulación AAA333 y motor número 777. Facundo paga el precio convenido, y Procopio le ofrece
entregar el vehículo al día siguiente. Llega el nuevo día y Procopio se niega a entregar el mueble.
Facundo insiste en su petición varias veces, y ante la reiterada negativa, ocurre ante un juez
competente al que le manifiesta que compró el automóvil y que Procopio se niega a entregárselo,
por lo cual
1) Viene a pedir se constriña a su vendedor a efecto de que le haga entrega de la cosa cierta y
determinada.
2) Se emplaza a juicio a Procopio, y se sigue el procedimiento por todas sus partes hasta llegar a
sentencia, en la cual se determina por el juez que, Procopio no probó sus excepciones y
Facundo sí probó haber comprado y pagado el precio del automóvil, por lo cual se le debe
entregar a éste dicho vehículo —cosa cierta y determinada—.
3) Procopio, no obstante, la orden judicial, se niega a entregar el Rolls Royce.
4) Facundo entonces pide al juez que en ejecución de sentencia, se le prive por la fuerza de la
cosa.
5) El juez decreta que se le requiera a Procopio entregue la cosa, y como no lo hace, recurre a los
llamados “medios de apremio” que para hacer efectivas sus decisiones, establece el Código de
Procedimientos civiles, en su artículo 73, hasta que obtiene que Procopio haga entrega del
automóvil, ya sea que lo dé personalmente, o que se le prive de él por la fuerza pública A LO
QUE LLAMAMOS SECUESTRO JUDICIAL.
EJECUCIÓN FORZADA DE LA PRESTACIÓN O EQUIVALENTE A OBTENER
POR EMBARGO Y REMATE.
Se vio en la sección anterior cómo la víctima del hecho ilícito cuando no se le entrega una
cosa cierta y determinada a la que tiene derecho, puede hacer que se le prive de ella a su deudor, por
medio de la orden judicial del caso; pero no siempre se trata de prestaciones de hacer o de no
hacer; o de dar, pero no cosa cierta, sino genérica, como el dinero.
En este caso la situación es diferente a la que se ha expuesto antes, aunque el camino a
seguir es el mismo:
1). la víctima del hecho ilícito ocurre a un juez competente y demanda ante él, el
cumplimiento forzado de la obligación por parte de su deudor.
2). Una vez presentada la demanda se sigue un procedimiento en donde se acredita: el
hecho ilícito y la imputabilidad del mismo al demandado.
3) Acreditados esos extremos, sin que los desvirtúe el demandado, el juez dicta sentencia
condenando al deudor a cumplir, y si no lo hace, lo condena al pago del daño y el perjuicio. Pero,
es aquí en donde debe hacerse el distingo atendiendo al tipo de prestación re-clamada, pues
varía si se trata de 1.—Una prestación de dar, 2.—De hacer o, 3.—De no hacer.
Ejecución forzada de prestación de dar.
Y aún tratándose de este tipo de prestación, debe hacerse otra doble distinción.
a’).—Si se trata de prestación de dar una suma de dinero, o es una deuda en dinero, y
b’).—Si es una prestación de dar cosa cierta.
Ejecución de prestación de dar dinero. Embargo y remate.
Dictada la sentencia judicial en el sentido de que se probó por el actor, en este caso la
víctima, la conducta ilícita de su contratante, la misma sentencia condena al autor del hecho ilícito a
que indemnice, pagando la suma que debe, más el perjuicio correspondiente.
Si el sujeto al que se condena, no cumple con la sentencia en que se le ordena dar la suma
de dinero que ahí se especifica, entonces el juez ordena se prive al condenado de bienes de su
dominio cuyo valor, una vez enajenados en pública almoneda, alcance para dar las sumas que
debe cubrir, y así una vez que tales bienes se saquen a remate judicial, con su importe se haga
pago a la víctima de su hecho ilícito.
Por ejemplo, Facundo prestó a Procopio cien mil pesos, y éste en su oportunidad no los
paga; comete así un hecho ilícito, por lo cual el acreedor Facundo va ante la autoridad judicial y lo
demanda: prueba que Procopio recibió el dinero, y que no lo ha pagado, con lo cual prueba el hecho
ilícito, y ser la víctima del mismo. La autoridad condena a Procopio a pagar el dinero que debe, y en
concepto de perjuicio el equivalente al interés que esa suma hubiere producido en poder de
Facundo, si la hubiere cubierto oportunamente. Procopio no obstante la sentencia condenatoria se
niega a pagar a Facundo; por lo que éste ocurre ante la propia autoridad y solicita la ejecución
forzada de la sentencia; entonces el juez orde-na se embarguen bienes propiedad de Procopio.
Se presenta un funcionario del juzgado, el actuario , y requiere a Procopio para que pague, y
si no lo hace, para que señale bienes de su propiedad que basten a garantizar el pago de las
cantidades que se le reclaman; si se niega a hacerlo, entonces Facundo adquiere el derecho de
señalar bienes propiedad de Procopio que sirvan para ese fin.
Facundo hace el señalamiento de bienes y se declaran embargados por el actuario
entregándoselos al depositario que designa Facundo; se sigue el procedimiento por todas sus partes,
se valúan los bienes embargados y se sacan a remate en pública almoneda; el dinero que se
obtiene de ese remate, se aplica a pagarle a Facundo lo que le debe Procopio, más el daño y el
perjuicio, y si hay algún sobrante se pone a disposición de Procopio. De esta manera Facundo
obtiene la ejecución forzada de la obligación que incumplió Procopio, y con este medio se le brinda
una efectiva protección jurídica a su derecho.
Ejecución forzada de prestación de dar cosa cierta.
Este caso ya se estudió y resolvió en la primera parte de la clase. Pero, ¿qué sucede en el
caso de que el deudor esconda o destruya la cosa específica, la cosa cierta y determinada que
debe entregar, haciendo así imposible el cumplimiento de la prestación? En este caso, el juez
dicta sentencia en la cual, la prestación de dar cosa cierta, se traduce en una prestación de pagar con
otra cosa igual, o con una suma de dinero, y en ese evento, sí procede ya el embargo de bienes del
deudor, y su remate para con su importe pagarle a su acreedor, al margen siempre del aspecto penal
que pudiera presentarse a juicio del Procurador de Justicia.
Ejecución forzada de prestación de hacer. Embargo y remate.
En este caso la situación es diferente, pues una vez que se demanda ante el juez competente
la ejecución forzada, y éste dicta sentencia en ese sentido, se está en la imposibilidad material de
que por la fuerza se pueda compelir al deudor a que ejecute la prestación pues ésta consiste en la
realización de movimientos corpóreos que se niega a verificar.
Ejemplo: Facundo se obligó frente a Procopio a componer las fallas mecánicas de un
automóvil propiedad de éste, y no lo hace no obstante que ya recibió el pago del dinero que pidió
por el servicio; Procopio va ante el juez competente, y prueba el hecho ilícito; el juez condena a
Facundo a que cumpla con verificar la compostura del automóvil, y no obstante esa orden, se niega
a cumplir. Procopio pide la ejecución forzada de la prestación, pero el juez al concederla, no podrá
tomar a Facundo de la mano, y forzarlo a que componga el vehículo.
Ante esta negativa del deudor a cumplir con la prestación de hacer, no hay más
posibilidad de que esa prestación se traduzca en una de dar, que sí puede ejecutarse
forzadamente. En consecuencia, del incumplimiento de la sentencia, Procopio cuantifica ante la
autoridad el daño resentido, y hecho ello, el juez ordena el embargo de bienes propiedad de
Facundo, como se anota en el apartado 718, siguiéndose el procedimiento que ahí se marca.
Ejecución forzada de prestación de no hacer.
Al obtener sentencia judicial favorable la víctima de un hecho ilícito que consistió en hacer,
cuando no se debió haber hecho, si el autor de esa conducta se niega a dejar de hacer, el juez
competente convierte la condena de no hacer, en una de dar.
Así, Facundo se obligó frente a Procopio a no ir a la Ciudad de Papantla, Estado de
Veracruz; Facundo en violación del pacto hace viajes regulares a esa población; el juez no podrá en
ejecución de la sentencia ordenar la prisión de Facundo a efecto de que no siga viajando, pues nadie
en México puede ser encarcelado por deudas civiles; entonces el juez, lo condenará al pago de una
suma de dinero por el daño y perjuicio que le origina a Procopio con esa conducta ilícita de hacer.
Puede por otra parte, suceder que la violación de la prestación de no hacer, consista en la
realización de una obra material; en este caso sí puede el juez volver las cosas al estado que
debieron tener, pues ordenará la destrucción de lo que se hubiere construido.
Por ejemplo, Procopio se comprometió a no levantar en su terreno un muro que tape la luz
de la casa de Facundo que es su vecino; sin embargo Procopio lo levanta, y realiza así una conducta
ilícita; Facundo lo prueba ante el juez competente, y éste ordena la demolición del muro. El
artículo 2028 especifica: “El que estuviere obligado a no hacer alguna cosa, quedará sujeto al
pago de daños y perjuicios en caso de contravención. Si hubiere obra material, podrá exigir el
acreedor que sea destruida a costa del obligado”.
Bienes en los que se puede hacer efectiva la ejecución forzada de la prestación.
La víctima del hecho ilícito, cuando el deudor no cumple voluntariamente, sino que se le
debe seguir juicio, y después ejecución de la sentencia, tiene derecho de hacer efectivo su crédito en
cualesquiera de las partes del patrimonio pecuniario de quien produjo la conducta ilícita, y de ahí
que tenga como garantía de que se le cumplirá con su indemnización, todo el patrimonio del
deudor; el artículo 2964 determina:
“El deudor responde del cumplimiento de sus obligaciones con to-dos sus bienes, con
excepción de aquellos que, conforme a la ley, son inalienables o no embargables”.
Con esta base, el acreedor, víctima del hecho ilícito, puede pedir el embargo de todos los
bienes pecuniarios del deudor, excepto aquellos que la ley declara inembargables. Claro que, al
momento de embargarse, se hará sólo sobre una cantidad de bienes cuyo valor baste a garantizar las
prestaciones reclamadas y no sobre todos.
Bienes inembargables.
¿cuáles son esos bienes que no se le pueden embargar al dedudor? ¿Qué bienes de este
no responden al cumplimiento de sus obligaciones?
La ley determina específicamente cuáles son ellos, y así señala el conjunto de cosas que
forman el patrimonio de la familia, establecido por el Código en su artículo 723 y siguientes; se
incluyen también entre este tipo de bienes el lecho cotidiano, vestidos y muebles de uso ordinario
del deudor y su familia; instrumentos y aparatos y útiles necesarios para el arte u oficio a que esté
dedicado el deudor, etc., y en general todos los bienes que señala el Código de procedimientos
civiles en su artículo 544.
Bienes insuficientes para ejecutar forzadamente la prestación.
¿Qué sucede si el autor del hecho ilícito no tiene bienes bastantes sobre los cuales se
pueda trabar embargo y hacer efectivo el equivalente de la prestación?
En este caso, la víctima del hecho ilícito se reserva su derecho para hacerlo valer cuando el
deudor tenga bienes suficientes.
Ejemplo Facundo debe a Procopio un millón de pesos; no se los paga; se le demanda,
condena y embargan bienes de su propiedad. Se le embargan todos los bienes pecuniarios
embargables que tiene, pero éstos valuados, importan apenas medio millón de pesos: Se rematan y
se cubre esa cantidad al acreedor de Procopio, el cual mantiene vivo su derecho por el medio millón
de pesos faltante, para que cuando Facundo adquiera nuevos bienes, se le embarguen, rematen y se
cubra el saldo.
El hecho de que el deudor ya no tenga en un momento dado bienes pecuniarios bastantes
para pagar, no implica la extinción del crédito a su cargo.