Cuando hablamos de educación financiera, el concepto
de inversión es uno de los primeros que resalta, porque nos permite
hacer crecer nuestro dinero de manera más sostenible en el tiempo.
Sus beneficios no solo se ven reflejados en nuestras finanzas
personales, sino en la tranquilidad de un futuro financiero saludable y
sin sobresaltos. En este artículo conocerás todo sobre la inversión y
cómo puedes iniciarte en este mundo.
Factores fundamentales de una inversión.
Toda inversión se rige por cuatro factores que son fundamentales
para evaluar si es conveniente o no hacerla. Veamos cada uno de
ellos:
Rentabilidad.
Se refiere al rendimiento esperado, es decir, al beneficio que
esperamos tener por nuestra inversión. Esto se mide según el
porcentaje del dinero invertido. Además, la rentabilidad contempla la
relación entre el rendimiento esperado y el riesgo asumido: es decir,
a mayor rentabilidad, mayor riesgo.
Riesgo aceptado o asumido.
Esto dependerá del perfil del inversionista y cómo puede manejar la
incertidumbre sobre el rendimiento de su inversión y la posibilidad de
pérdida del capital invertido.
Por ejemplo, los inversores más conservadores optan por productos
de renta fija o depósitos a plazo fijo, por considerarlos de bajo riesgo.
Mientras, otros prefieren instrumentos financieros, de renta variable y
otras inversiones que les dejen mayor rentabilidad.
Plazos.
Aquí miramos el horizonte temporal de la inversión, es decir, si es a
corto, mediano o largo plazo. Toma en cuenta que una inversión
extendida en el tiempo genera mejor rendimiento que aquellas que se
hacen a corto o mediano plazo.
Un ejemplo claro de esto podrían ser los bonos a corto plazo o bonos
gubernamentales, que además se consideran un instrumento de
inversión seguro porque están cubiertos por varios países.
Liquidez.
En este punto se analiza en cuánto tiempo podremos recuperar
nuestra inversión y cuál es el costo que tendremos al convertirla en
efectivo. Por ejemplo, los depósitos a plazo fijo nos permiten saber
cuándo redimiremos esa inversión y nos aseguran un determinado
nivel de interés y vencimientos de poca duración