0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas14 páginas

Propiedades y comportamiento de la luz

Es un ensayo

Cargado por

p p
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas14 páginas

Propiedades y comportamiento de la luz

Es un ensayo

Cargado por

p p
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Luz

La luz (del latín lux, lucis) es la parte de la radiación electromagnética que


puede ser percibida por el ojo humano.1 ​ En física, el término luz se
considera una onda electromagnética oscilante o en movimiento que nos
permite ver objetos, como parte del campo de las radiaciones conocido
como espectro electromagnético, mientras que la expresión luz visible
señala específicamente la radiación en el espectro visible. La luz, como
todas las radiaciones electromagnéticas, está formada por partículas
elementales desprovistas de masa denominadas fotones,2 ​ cuyas
propiedades de acuerdo con la dualidad onda-partícula explican las Luz solar penetrando en la Sacristía
características de su comportamiento físico. En ocasiones, la luz oscila en de la catedral de Jaén, España.
una orientación particular y se le llama luz polarizada la cual es
indistinguible de la no polarizada para el ojo humano. Se trata de una onda
esférica.3 ​

La óptica es la rama de la física que estudia el comportamiento de la luz, sus


características y sus diferentes manifestaciones.

Velocidad finita
Se ha demostrado de manera teórica y experimental que la luz tiene una
velocidad finita. La primera medición con éxito fue hecha por el astrónomo
danés Ole Roemer en 1676 y desde entonces numerosos experimentos han
mejorado la precisión con la que se conoce el dato. Actualmente el valor
exacto aceptado para la velocidad de la luz en el vacío es de
299 792 458 m/s.4 ​
Rayo de luz solar dispersado por
La velocidad de la luz al propagarse a través de la materia es menor que a partículas de polvo en el cañón del
Antílope, en Estados Unidos.
través del vacío y depende de las propiedades dieléctricas del medio y de la
energía de la luz. La relación entre la velocidad de la luz en el vacío y
en un medio se denomina índice de refracción del medio: .

Láseres.
La línea amarilla muestra el tiempo que tarda la luz en recorrer el espacio entre la Tierra y la Luna,
alrededor de 1,26 segundos.

Refracción
La refracción es la variación
brusca de dirección que sufre la luz
al cambiar de medio. Este
fenómeno se debe a que la luz se
propaga a diferentes velocidades
según el medio por el que viaja. El
cambio de dirección es mayor
cuanto mayor es el cambio de
En esta ilustración se muestra la
velocidad, ya que la luz recorre
descomposición de la luz al
mayor distancia en su
atravesar un prisma.
desplazamiento por el medio en
que va más rápido. La ley de Snell
relaciona el cambio de ángulo con el cambio de velocidad por medio de
los índices de refracción de los medios.
Ejemplo de la refracción. La pajita parece
Como la refracción depende de la energía de la luz, cuando se hace
partida, por la refracción de la luz al paso
desde el líquido al aire. pasar luz blanca o policromática a través de un medio con caras no
paralelas, como un prisma, se produce la separación de la luz en sus
diferentes componentes (colores) según su energía, en un fenómeno
denominado dispersión refractiva. Si el medio tiene las caras paralelas, la luz se vuelve a recomponer al salir de él.

Ejemplos muy comunes de la refracción es la ruptura aparente que se ve en un lápiz al introducirlo en agua o el
arcoíris.

Propagación y difracción
Una de las propiedades de la luz más evidentes a simple vista es que se propaga en
línea recta. Lo podemos ver, por ejemplo, en la propagación de un rayo de luz a
través de ambientes polvorientos o de atmósferas saturadas. La óptica geométrica
parte de esta premisa para predecir la posición de la luz, en un determinado
momento, a lo largo de su transmisión.

De la propagación de la luz y su encuentro con objetos surgen las sombras. Si Sombra de una canica.
interponemos un cuerpo opaco en el camino de la luz y a continuación una pantalla,
obtendremos sobre ella la sombra del cuerpo. Si el origen de la luz o foco se
encuentra lejos del cuerpo, de tal forma que, relativamente, sea más pequeño que el cuerpo, se producirá una
sombra definida. Si se acerca el foco al cuerpo surgirá una sombra en la que se distinguen una región más clara
denominada penumbra y otra más oscura llamada umbra.

Sin embargo, la luz no siempre se propaga en línea recta. Cuando la luz atraviesa un obstáculo puntiagudo o una
abertura estrecha, el rayo se curva ligeramente. Este fenómeno, denominado difracción, es el responsable de que al
mirar a través de un agujero muy pequeño todo se vea distorsionado o de que los telescopios y microscopios tengan
un número de aumentos máximo limitado.

Interferencia
La forma más sencilla de estudiar el fenómeno de la interferencia es con el
denominado experimento de Young que consiste en hacer incidir luz
monocromática que significa de un solo color en una pantalla que tiene una
Luz en la persiana.
rendija muy estrecha. La luz difractada que sale de dicha rendija se vuelve a
hacer incidir en otra pantalla con una doble rendija. La luz procedente de las
dos rendijas se combina en una tercera pantalla produciendo bandas alternativas
claras y oscuras.

El fenómeno de las interferencias se puede ver también de forma natural en las


manchas de aceite sobre los charcos de agua o en la cara con información de los
discos compactos; ambos tienen una superficie que, cuando se ilumina con luz
blanca, la difracta, produciéndose una cancelación por interferencias, en función del Experimento de Young.
ángulo de incidencia de la luz, de cada uno de los colores que contiene, permitiendo
verlos separados, como en un arcoíris.

Reflexión y dispersión
Al incidir la luz en un cuerpo, la materia de la que está constituido retiene unos
instantes su energía y a continuación la reemite en todas las direcciones. Este
fenómeno es denominado reflexión. Sin embargo, en superficies ópticamente lisas,
debido a interferencias destructivas, la mayor parte de la radiación se pierde, excepto
la que se propaga con el mismo ángulo que incidió. Ejemplos simples de este efecto
son los espejos, los metales pulidos o el agua de un río (que tiene el fondo oscuro).
Pez ballesta reflejado.
La luz también se refleja por medio del fenómeno denominado reflexión interna total,
que se produce cuando un rayo de luz, intenta salir de un medio en que su velocidad
es más lenta a otro más rápido, con un determinado ángulo. Se produce una refracción de tal modo que no es capaz
de atravesar la superficie entre ambos medios reflejándose completamente. Esta reflexión es la responsable de los
destellos en un diamante tallado.

En el vacío, la velocidad es la misma para todas las longitudes de onda del espectro visible, pero cuando atraviesa
sustancias materiales la velocidad se reduce y varía para cada una de las distintas longitudes de onda del espectro,
este efecto se denomina dispersión. Gracias a este fenómeno podemos ver los colores del arcoíris. El color azul del
cielo se debe a la luz del sol dispersada por la atmósfera. El color blanco de las nubes o el de la leche también se
debe a la dispersión de la luz por las gotitas de agua o por las partículas de grasa en suspensión que contienen
respectivamente.

Polarización
El fenómeno de la polarización se observa en unos cristales determinados que individualmente son transparentes.
Sin embargo, si se colocan dos en serie, paralelos entre sí y con uno girado un determinado ángulo con respecto al
otro, la luz no puede atravesarlos. Si se va rotando uno de los cristales, la luz empieza a atravesarlos alcanzándose
la máxima intensidad cuando se ha rotado el cristal 90° sexagesimales respecto al ángulo de total oscuridad.
También se puede obtener luz polarizada a través de la reflexión de la luz. La luz
reflejada está parcial o totalmente polarizada dependiendo del ángulo de incidencia.
El ángulo que provoca una polarización total se llama ángulo de Brewster.

Muchas gafas de sol y filtros para cámaras incluyen cristales polarizadores para
eliminar reflejos molestos.

Polarizador.

Efectos químicos
Algunas sustancias al absorber luz, sufren cambios químicos; utilizan la energía que la luz les transfiere para
alcanzar los niveles energéticos necesarios para reaccionar, para obtener una conformación estructural más
adecuada para llevar a cabo una reacción o para romper algún enlace de su estructura (fotólisis).

La fotosíntesis en las plantas, que generan azúcares a partir de dióxido de carbono, agua y luz; la síntesis de
vitamina D en la piel; la ruptura de dihalógenos con luz en las reacciones radicalarias o el proceso de visión en el
ojo, producido por la isomerización del retinol con la luz, son ejemplos de reacciones fotoquímicas. El área de la
química encargada del estudio de estos fenómenos es la fotoquímica.

Aproximación histórica
A principios del siglo xviii era creencia generalizada que la luz estaba compuesta de
pequeñas partículas. Fenómenos como la reflexión, la refracción y las sombras de los
cuerpos, se podían esperar de torrentes de partículas. Isaac Newton demostró que la
refracción estaba provocada por el cambio de velocidad de la luz al cambiar de medio
y trató de explicarlo diciendo que las partículas aumentaban su velocidad al aumentar
la densidad del medio. La comunidad científica, consciente del prestigio de Newton,
aceptó su teoría corpuscular.

En la cuneta quedaba la teoría de Christian Huygens que en 1678 propuso que la luz
era un fenómeno ondulatorio que se transmitía a través de un medio llamado éter. Esta
Isaac Newton.
teoría quedó olvidada hasta la primera mitad del siglo xix, cuando Thomas Young solo
era capaz de explicar el fenómeno de las interferencias, suponiendo que la luz fuese en
realidad una onda. Otros estudios de la misma época explicaron fenómenos como la
difracción y la polarización teniendo en cuenta la teoría ondulatoria.

El golpe final a la teoría corpuscular pareció llegar en 1848, cuando se consiguió medir
la velocidad de la luz en diferentes medios y se encontró que variaba de forma
totalmente opuesta a como lo había supuesto Newton. Debido a esto, casi todos los
científicos aceptaron que la luz tenía una naturaleza ondulatoria. Sin embargo, todavía
quedaban algunos puntos por explicar, como la propagación de la luz a través del
vacío, ya que todas las ondas conocidas se desplazaban usando un medio físico, y la
luz viajaba incluso más rápido que en el aire o el agua. Se suponía que este medio era
el éter del que hablaba Huygens, pero nadie lo conseguía encontrar. Christiaan Huygens.

En 1845, Michael Faraday descubrió que el ángulo de polarización de la luz se podía


modificar aplicándole un campo magnético (efecto Faraday), proponiendo dos años más tarde que la luz era una
vibración electromagnética de alta frecuencia. James Clerk Maxwell, inspirado por el trabajo de Faraday, estudió
matemáticamente estas ondas electromagnéticas y se dio cuenta de que siempre se propagaban a una velocidad
constante, que coincidía con la velocidad de la luz, y de que no necesitaban medio de
propagación, ya que se autopropagaban. La confirmación experimental de las teorías
de Maxwell eliminó las últimas dudas que se tenían sobre la naturaleza ondulatoria de
la luz.

No obstante, a finales del siglo xix, se fueron encontrando nuevos efectos que no se
podían explicar suponiendo que la luz fuese una onda, como, por ejemplo, el efecto
fotoeléctrico, esto es, la emisión de electrones de las superficies de sólidos y líquidos
cuando son iluminados. Los trabajos sobre el proceso de absorción y emisión de
James Clerk Maxwell. energía por parte de la materia solo se podían explicar si uno asumía que la luz se
componía de partículas. Entonces la ciencia llegó a un punto muy complicado e
incómodo: se conocían muchos efectos de la luz, sin embargo, unos solo se podían
explicar si se consideraba que la luz era una onda, y otros solo se podían explicar si la luz era una partícula.

El intento de explicar esta dualidad onda-partícula, impulsó el desarrollo de la física durante el siglo xx. Otras
ciencias, como la biología o la química, se vieron revolucionadas ante las nuevas teorías sobre la luz y su relación
con la materia.

Naturaleza de la luz
La luz presenta una naturaleza compleja: depende de cómo la observemos se manifestará como una onda o como
una partícula. Estos dos estados no se excluyen, sino que son complementarios (véase dualidad onda corpúsculo).
Sin embargo, para obtener un estudio claro y conciso de su naturaleza, podemos clasificar los distintos fenómenos
en los que participa según su interpretación teórica:

Teoría ondulatoria

Descripción
Esta teoría, desarrollada por Christiaan Huygens, considera que la luz es una onda electromagnética, consistente en
un campo eléctrico que varía en el tiempo generando a su vez un campo magnético y viceversa, ya que los campos
eléctricos variables generan campos magnéticos (ley de Ampère) y los campos magnéticos variables generan
campos eléctricos (ley de Faraday). De esta forma, la onda se autopropaga indefinidamente a través del espacio,
con campos magnéticos y eléctricos generándose continuamente. Estas ondas electromagnéticas son sinusoidales,
con los campos eléctrico y magnético perpendiculares entre sí y respecto a la dirección de propagación.

Para poder describir una onda electromagnética podemos utilizar los parámetros habituales de cualquier onda:

Amplitud (A): Es la longitud máxima respecto a la posición de equilibrio que alcanza la onda en su
desplazamiento.
Periodo (T): Es el tiempo necesario para el paso de dos máximos o mínimos sucesivos por un
punto fijo en el espacio.
Frecuencia (ν): Número de oscilaciones del campo por unidad de tiempo. Es una cantidad inversa
al periodo.
Longitud de onda (λ): Es la distancia lineal entre dos puntos equivalentes de ondas sucesivas.
Velocidad de propagación (V): Es la distancia que recorre la onda en una unidad de tiempo. En el
caso de la velocidad de propagación de la luz en el vacío, se representa con la letra c.
La velocidad, la frecuencia, el periodo y la longitud de onda están relacionadas por las siguientes ecuaciones:

Fenómenos ondulatorios
Véase también: Movimiento ondulatorio
Algunos de los fenómenos más importantes de la luz se pueden comprender fácilmente si se considera que tiene un
comportamiento ondulatorio.

El principio de superposición de ondas nos permite explicar el fenómeno de la interferencia: si juntamos en el


mismo lugar dos ondas con la misma longitud de onda y amplitud, si están en fase (las crestas de las ondas
coinciden) formarán una interferencia constructiva y la intensidad de la onda resultante será máxima e igual a dos
veces la amplitud de las ondas que la conforman. Si están desfasadas, habrá un punto donde el desfase sea máximo
(la cresta de la onda coincida exactamente con un valle) formándose una interferencia destructiva, anulándose la
onda. El experimento de Young, con sus rendijas, nos permite obtener dos focos de luz de la misma longitud de
onda y amplitud, creando un patrón de interferencias sobre una pantalla.

Las ondas cambian su dirección de propagación al cruzar un obstáculo puntiagudo o al pasar por una abertura
estrecha. Como recoge el principio de Fresnel - Huygens, cada punto de un frente de ondas es un emisor de un
nuevo frente de ondas que se propagan en todas las direcciones. La suma de todos los nuevos frentes de ondas hace
que la perturbación se siga propagando en la dirección original. Sin embargo, si por medio de una rendija o de un
obstáculo puntiagudo, se separa uno o unos pocos de los nuevos emisores de ondas, predominará la nueva
dirección de propagación frente a la original.

Onda propagándose a través de una rendija.

La difracción de la luz se explica fácilmente si se tiene en cuenta este efecto exclusivo de las ondas. La
refracción, también se puede explicar utilizando este principio, teniendo en cuenta que los nuevos frentes de onda
generados en el nuevo medio, no se transmitirán con la misma velocidad que en el anterior medio, generando una
distorsión en la dirección de propagación:
Refracción de la luz según el principio de
Huygens.

Otro fenómeno de la luz fácilmente identificable con su naturaleza ondulatoria es la polarización. La luz no
polarizada está compuesta por ondas que vibran en todos los ángulos, al llegar a un medio polarizador, solo las
ondas que vibran en un ángulo determinado consiguen atravesar el medio, al poner otro polarizador a continuación,
si el ángulo que deja pasar el medio coincide con el ángulo de vibración de la onda, la luz pasará íntegra, si no solo
una parte pasará hasta llegar a un ángulo de 90° entre los dos polarizadores, donde no pasará nada de luz.

Dos polarizadores en serie.

Este efecto, además, permite demostrar el carácter transversal de la luz (sus ondas vibran en dirección
perpendicular a la dirección de propagación).

El efecto Faraday y el cálculo de la velocidad de la luz, c, a partir de constantes eléctricas (permitividad, )y


magnéticas (permeabilidad, ) por parte de la teoría de Maxwell:

confirman que las ondas de las que está compuesta la luz son de naturaleza electromagnética. Esta teoría fue capaz,
también, de eliminar la principal objeción a la teoría ondulatoria de la luz, que era encontrar la manera de que las
ondas se trasladasen sin un medio material.

Teorías corpusculares

Descripción
La teoría corpuscular estudia la luz como si se tratase de un torrente de partículas sin carga y sin masa llamadas
fotones, capaces de transportar todas las formas de radiación electromagnética. Esta interpretación resurgió debido
a que, la luz, en sus interacciones con la materia, intercambia energía solo en cantidades discretas (múltiplos de un
valor mínimo) de energía denominadas cuantos. Este hecho es difícil de combinar con la idea de que la energía de
la luz se emita en forma de ondas, pero es fácilmente visualizado en términos de corpúsculos de luz o fotones.

Fenómenos corpusculares
Existen tres efectos que demuestran el carácter corpuscular de la luz. Según el orden
histórico, el primer efecto que no se pudo explicar por la concepción ondulatoria de la
luz fue la radiación del cuerpo negro.

Un cuerpo negro es un radiador teóricamente perfecto que absorbe toda la luz que
incide en él y por eso, cuando se calienta se convierte en un emisor ideal de radiación
térmica, que permite estudiar con claridad el proceso de intercambio de energía entre
radiación y materia. La distribución de frecuencias observadas de la radiación emitida
por la caja a una temperatura de la cavidad dada, no se correspondía con las
predicciones teóricas de la física clásica. Para poder explicarlo, Max Planck, al
comienzo del siglo xx, postuló que para ser descrita correctamente, se tenía que asumir
que la luz de frecuencia ν es absorbida por múltiplos enteros de un cuanto de energía Max Planck.

igual a hν, donde h es una constante física universal denominada: constante de Planck.

En 1905, Albert Einstein utilizó la teoría cuántica recién desarrollada por Planck para explicar otro fenómeno no
comprendido por la física clásica: el efecto fotoeléctrico. Este efecto consiste en que cuando un rayo
monocromático de radiación electromagnética ilumina la superficie de un sólido (y, a veces, la de un líquido), se
desprenden electrones en un fenómeno conocido como fotoemisión o efecto fotoeléctrico externo. Estos electrones
poseen una energía cinética que puede ser medida electrónicamente con un colector con carga negativa conectado a
la superficie emisora. No se podía entender que la emisión de los llamados «fotoelectrones» fuese inmediata e
independiente de la intensidad del rayo. Eran incluso capaces de salir despedidos con intensidades extremadamente
bajas, lo que excluía la posibilidad de que la superficie acumulase de alguna forma la energía suficiente para
disparar los electrones. Además, el número de electrones era proporcional a la intensidad del rayo incidente.
Einstein demostró que el efecto fotoeléctrico podía ser explicado asumiendo que la luz incidente estaba formada de
fotones de energía hν, parte de esta energía hν0 se utilizaba para romper las fuerzas que unían el electrón con la
materia, el resto de la energía aparecía como la energía cinética de los electrones emitidos:

donde m es la masa del electrón, vmáx la velocidad máxima observada, ν es la frecuencia de la luz iluminante y ν0
es la frecuencia umbral característica del sólido emisor.

La demostración final fue aportada por Arthur Compton que observó como al hacer incidir rayos X sobre
elementos ligeros, estos se dispersaban con menor energía y además se desprendían electrones (fenómeno
posteriormente denominado en su honor como efecto Compton). Compton, ayudándose de las teorías anteriores, le
dio una explicación satisfactoria al problema, tratando la luz como partículas que chocan elásticamente con los
electrones como dos bolas de billar. El fotón, corpúsculo de luz, golpea al electrón: el electrón sale disparado con
una parte de la energía del fotón y el fotón refleja su menor energía en su frecuencia. Las direcciones relativas en
las que salen despedidos ambos están de acuerdo con los cálculos que utilizan la conservación de la energía y el
momento.
Otro fenómeno que demuestra la teoría corpuscular es la presión luminosa.

Teorías cuánticas
La necesidad de reconciliar las ecuaciones de Maxwell del campo
electromagnético, que describen el carácter ondulatorio electromagnético de
la luz, con la naturaleza corpuscular de los fotones, ha hecho que aparezcan
varias teorías que están aún lejos de dar un tratamiento unificado
satisfactorio. Estas teorías incorporan, por un lado, la teoría de la
electrodinámica cuántica, desarrollada a partir de los artículos de Dirac,
Jordan, Heisenberg y Pauli, y, por otro lado, la mecánica cuántica de de
Broglie, Heisenberg y Schrödinger.

Paul Dirac dio el primer paso con su ecuación de ondas que aportó una
síntesis de las teorías ondulatoria y corpuscular, ya que siendo una ecuación
de ondas electromagnéticas, su solución requería ondas cuantizadas, es Diagrama de Feynman donde se
decir, partículas. Su ecuación consistía en reescribir las ecuaciones de muestra el intercambio de un fotón
Maxwell de tal forma que se pareciesen a las ecuaciones hamiltonianas de la virtual (simbolizado por una línea
mecánica clásica. A continuación, utilizando el mismo formalismo que, a ondulada y ) entre un positrón y
un electrón.
través de la introducción del cuanto de acción hν, transforma las ecuaciones
de mecánica clásica en ecuaciones de mecánica ondulatoria, Dirac obtuvo
una nueva ecuación del campo electromagnético. Las soluciones a esta ecuación requerían ondas cuantizadas,
sujetas al principio de incertidumbre de Heisenberg, cuya superposición representaban el campo electromagnético.
Gracias a esta ecuación podemos conocer una descripción de la probabilidad de que ocurra una interacción u
observación dada, en una región determinada.

Existen aún muchas dificultades teóricas sin resolverse, sin embargo, la incorporación de nuevas teorías
procedentes de la experimentación con partículas elementales, así como de teorías sobre el comportamiento de los
núcleos atómicos, nos han permitido obtener una formulación adicional de gran ayuda.

Efectos relativistas
Sin embargo, existían aún algunas situaciones en las que la luz no se comportaba según lo esperado por las teorías
anteriores.

Luz en movimiento
La primera de estas situaciones inexplicables se producía cuando la luz se emitía, se transmitía o se recibía por
cuerpos o medios en movimiento. Era de esperar, según la física clásica, que la velocidad en estos casos fuese el
resultado de sumar a la velocidad de la luz, la velocidad del cuerpo o del medio. Sin embargo, se encontraron
varios casos en los que no era así:

En 1818, Augustin Fresnel propuso un experimento para medir la velocidad a la que la luz atravesaba un líquido en
movimiento. Para ello, se haría atravesar a la luz una columna de un líquido que fluyese a una velocidad v relativa
al observador. Conociendo la velocidad v' a la que se trasmite la luz a través de ese medio, a través del índice de
refracción (n), se calculó que la velocidad total de la luz en ese fluido sería:

Sin embargo, cuando en 1851, el físico francés Hippolyte Fizeau llevó a cabo el experimento, comprobó que la
velocidad a la que la luz atravesaba el líquido en movimiento no era la calculada sino:
es decir, que la velocidad del fluido contaba menos en la velocidad final si la velocidad
con la que atravesaba la luz ese fluido era mayor.

En 1725, James Bradley descubrió que la posición observada de las estrellas en el


firmamento variaba anualmente con respecto a la posición real en un intervalo de
41 segundos de arco. La teoría que propuso para explicarlo fue que esta variación se
debía a la combinación de la velocidad de la tierra al rotar alrededor del sol con la
Augustin Fresnel.
velocidad finita de la luz. Gracias a esta teoría fue capaz de calcular la velocidad de la
luz de una forma aceptable. Basándose en este efecto, el astrónomo inglés George Airy
comparó el ángulo de aberración en un telescopio antes y después de llenarlo de agua, y descubrió que, en contra
de sus expectativas, no había diferencia en sus mediciones (la luz no variaba de velocidad a pesar de que el fluido
se movía a la velocidad de la tierra).

Teniendo en cuenta este experimento, los físicos estadounidenses Albert Michelson y Edward Morley propusieron
un experimento (véase Experimento de Michelson y Morley) para medir la velocidad a la que fluía el éter con
respecto a la Tierra. Suponían que el éter se movía en una dirección concreta con una velocidad determinada, por
eso, debido a la translación de la Tierra alrededor del Sol habría épocas del año en el que tendríamos una
componente de esa velocidad a favor y otras épocas en contra, por lo que supusieron que cuando lo tuviésemos a
favor, la velocidad de la luz sería superior y cuando lo tuviésemos en contra sería inferior. Para ello midieron la
velocidad de la luz en diferentes estaciones del año y observaron que no había ninguna diferencia. Y lo más
curioso: que ni siquiera había diferencias debidas a la propia velocidad de translación de la Tierra (30 km/s).

En 1905, Albert Einstein dio una explicación satisfactoria con su teoría de la relatividad especial, en la que, en su
segundo postulado propone que la velocidad de la luz es isótropa, es decir, independiente del movimiento relativo
del observador o de la fuente.

Distorsiones espectrales
Al comparar el espectro de la luz procedente de algunos cuerpos celestes, con los
espectros medidos en el laboratorio de los mismos elementos que los que contienen
esos cuerpos, se observa que no son iguales, ya que las líneas espectrales procedentes
del espacio están desplazadas hacia posiciones de mayor longitud de onda, es decir,
hacia el lado rojo del espectro en lugares de menor energía.

Se han encontrado dos tipos diferentes de desplazamientos de líneas espectrales:

Desplazamiento nebular

Uno, el más común, llamado desplazamiento nebular es un desplazamiento sistemático


de los espectros procedentes de las estrellas y galaxias. Edwin Hubble tras estudiar el
corrimiento de los espectros de las nebulosas, lo interpretó como el resultado del efecto
Doppler debido a la expansión continua del universo. Gracias a esto propuso una
fórmula capaz de calcular la distancia que nos separa de un cuerpo determinado Desplazamiento
analizando el corrimiento de su espectro: nebular.

donde Δλ es la diferencia entre las longitudes de onda del espectro del cuerpo y la esperada, λ es la longitud de
onda esperada y d, la distancia en pársecs.
Desplazamiento gravitacional

El otro, mucho más extraño, se llama desplazamiento gravitacional o efecto Einstein, observado en espectros de
cuerpos extremadamente densos. El ejemplo más famoso es el espectro del llamado compañero oscuro de Sirio. La
existencia de este compañero fue predicha por Friedrich Bessel en 1844 basándose en una perturbación que
observó en el movimiento de Sirio, pero debido a su débil luminosidad, no fue descubierto hasta 1861. Este
compañero es una enana blanca que tiene una masa comparable a la del Sol, pero en un radio aproximadamente
cien veces menor, por lo que su densidad es inmensa (61 000 veces la del agua). Al estudiarse su espectro, se
observa un desplazamiento de 0,3 Å de la línea ß de la serie Balmer del hidrógeno.

Teoría de la relatividad general


Para que su anterior teoría de la relatividad especial abarcase también los fenómenos
gravitatorios, Albert Einstein, entre 1907 y 1915, desarrolló la teoría de la relatividad
general. Una de las principales conclusiones de esta teoría es que la gravedad influye
en la propagación de la luz, representada en la teoría por el potencial gravitatorio Φ,
descrito por:

donde G es la Constante de gravitación universal, M la masa y R la distancia al objeto


que genera el campo gravitatorio.

Einstein encontró que la luz, al pasar por un campo gravitatorio de potencial Φ sufría
una disminución de su velocidad, según la fórmula: Albert Einstein.

donde c0 es la velocidad de la luz sin campo gravitatorio y c es la velocidad con él.

También se ve modificada la frecuencia de la luz emitida por una fuente en un campo gravitatorio

lo que explica el desplazamiento gravitacional. Otro ejemplo que confirma experimentalmente este punto de la
teoría son las líneas espectrales del sol, que están desplazadas hacia el rojo en un valor de dos millonésimas cuando
se comparan con las generadas por los mismos elementos en la Tierra.

Por último, en esta relación entre luz y gravedad, esta teoría predijo que los rayos de luz al pasar cerca de un
cuerpo pesado se desviaban en un ángulo α determinado por el efecto de su campo gravitatorio, según la relación:
Este punto de la teoría se pudo confirmar experimentalmente estudiando el desvío de la luz que provocaba el sol.
Para comprobarlo, los científicos estudiaron la posición de las estrellas del área alrededor del sol aprovechando un
eclipse en 1931. Se vio que, como predecía la teoría, estaban desviadas hasta 2,2 segundos de arco comparadas con
fotos de la misma área realizadas 6 meses antes.

Radiación y materia
Al formular su ecuación de ondas para un electrón libre, Paul Dirac predijo que era
posible crear un par de electrones (uno cargado positivamente y otro negativamente) a
partir de un campo electromagnético que vibrase extremadamente rápido. Esta teoría
fue rápidamente confirmada por los experimentos de Irene Curie y Frédéric Joliot y
por los de James Chadwick, Stuart Blackett y Giuseppe Occhialini al comparar el
número de electrones con carga negativa y el número de electrones con carga positiva
(estos últimos llamados positrones) desprendidos por los rayos γ de alta frecuencia al
atravesar delgadas láminas de plomo y descubrir que se obtenía la misma cantidad de
unos que de los otros.

Pronto se encontraron otras formas de crear pares positrón-electrón y hoy en día se


conocen una gran cantidad de métodos: Paul Dirac.

Haciendo chocar dos partículas pesadas.


Haciendo pasar a un electrón a través del campo de un núcleo atómico.
La colisión directa de dos electrones.
La colisión directa de dos fotones en el vacío.
La acción del campo de un núcleo atómico sobre un rayo γ emitido por el mismo núcleo.
También ocurre el proceso en sentido contrario: al colisionar un electrón y un positrón (ellos solos tienden a
juntarse, ya que tienen cargas eléctricas opuestas), ambos se aniquilan convirtiendo toda su masa en energía
radiante. Esta radiación se emite en forma de dos fotones de rayos γ dispersados en la misma dirección, pero
diferente sentido.

Esta relación entre materia-radiación, y viceversa (y sobre todo la conservación de la energía en esta clase de
procesos) está descrita en la famosa ecuación de Albert Einstein:

enmarcada en la teoría de la relatividad especial y que originalmente formuló así:

Si un cuerpo de masa m desprende una cantidad de energía E en forma de radiación, su masa disminuye
E / c²
Albert Einstein en Zur Elektrodynamik bewegter Körper.5 ​

Teorías de campo unificado


Actualmente, se busca una teoría que sea capaz de explicar de forma unificada la relación de la luz, como campo
electromagnético, con el resto de las interacciones fundamentales de la naturaleza. Las primeras teorías intentaron
representar el electromagnetismo y la gravitación como aspectos de la geometría espacio-tiempo, y aunque existen
algunas evidencias experimentales de una conexión entre el electromagnetismo y la gravitación, solo se han
aportado teorías especulativas.

Espectro electromagnético
El espectro electromagnético está constituido por todos los posibles niveles de energía que la luz puede tener.
Hablar de energía es equivalente a hablar de longitud de onda; así, el espectro electromagnético abarca también
todas las longitudes de onda que la luz pueda tener, desde miles de kilómetros hasta femtómetros. Ese es el motivo
de que la mayor parte de las representaciones esquemáticas del espectro suelan tener escala logarítmica.

El espectro electromagnético se divide en regiones espectrales, clasificadas según los métodos necesarios para
generar y detectar los diversos tipos de radiación. Por eso estas regiones no tienen unos límites definidos y existen
algunos solapamientos entre ellas.

Espectro visible
De todo el espectro, la porción que el ser humano es capaz de ver es muy pequeña en comparación con las otras
regiones espectrales. Esta región, denominada espectro visible, comprende longitudes de onda desde los 380 nm
hasta los 780 nm. El ojo humano percibe la luz de cada una de estas longitudes de onda como un color diferente,
por eso, en la descomposición de la luz blanca en todas sus longitudes de onda, por prismas o por la lluvia en el
arco iris, el ojo ve todos los colores.

Véase también
Láser
Lente
Óptica
Vista
Velocidad de la luz
Estética de la luz
Luz en el arte
Luz en la pintura

Referencias
1. Walton, Harold Frederic; Reyes, Jorge (1983). Análisis químico e instrumental moderno ([Link]
[Link]/books?id=htRP2dHJkXgC&pg=PA140&dq=luz+es++radiaci%C3%B3n+electromagn%C
3%A9tica&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjT_uifgqvZAhWE7BQKHX59C04Q6AEIJzAA#v=onepage&q=
luz%20es%20%20radiaci%C3%B3n%20electromagn%C3%A9tica&f=false). Reverte.
ISBN 9788429175196. Consultado el 16 de febrero de 2018.
2. Introducción a la ciencia de materiales: técnicas de preparación y caracterización ([Link]
[Link]/books?id=LQdvFXZ6ndUC&pg=PA336&dq=luz+est%C3%A1+formada+por+part%C3%ADcula
s+elementales&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwj5rN66gqvZAhXEtBQKHbBVCDAQ6AEIJzAA#v=onepa
ge&q=luz%20est%C3%A1%20formada%20por%20part%C3%ADculas%20elementales&f=false).
Editorial CSIC - CSIC Press. 1993. ISBN 9788400073435. Consultado el 16 de febrero de 2018.
3. Claro, Francisco (2009). De Newton a Einstein ([Link]
&pg=PA106&dq=luz+onda+esf%C3%A9rica&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwj65dnPgqvZAhWHzRQKH
YkPDe0Q6AEIVzAH#v=onepage&q=luz%20onda%20esf%C3%A9rica&f=false). Ediciones UC.
ISBN 9789561410336. Consultado el 16 de febrero de 2018.
4. Handbook of chemistry and physics. 23ª edición. CRC press. Boca Ratón, Estados Unidos.
5. Einstein, A. 1905. Zur Elektrodynamik bewegter Körper. Annalen der Physik. (Berna) IV. Folge. 17:
891-921. Trabajo original en alemán ([Link]
[Link]/annalen/history/papers/1905_17_891-[Link])

Bibliografía
Atkins, Peter; de Paula, Julio (2002). «Quantum theory: introduction and principles». Physical
Chemistry. New York: Oxford University Press. 0-19-879285-9.
Skoog, Douglas A.; Holler, F. James; Nieman, Timothy A. (2001). «Introducción a los métodos
espectrométricos». Principios de Análisis instrumental. 5ª Edición. Madrid: McGraw-Hill. 84-481-2775-
7.
Tipler, Paul Allen (1994). Física. 3ª Edición. Barcelona: Reverté. 84-291-4366-1.
Burke, John Robert (1999). Física: la naturaleza de las cosas. México DF: International Thomson
Editores. 968-7529-37-7.

Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre Luz.
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Luz.
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre luz.

Obtenido de «[Link]

También podría gustarte