1.
DESCRIPCIÓN TÉCNICA E IDENTIFICACIÓN:
Escultura exenta o de bulto redondo, en la que se ha tallado en mármol la figura de un
hombre joven, desnudo, de pie, con algún tipo de objeto en el hombro izquierdo y en actitud
de marcha.
Esta obra es una copia romana en mármol (Museo Arqueológico Nacional de Nápoles). Se
trata del Doríforo (el portador de la lanza), cuya obra original fue realizada en bronce
mediante la técnica de la fundición por el escultor Polícleto, que realizó su labor en los años
centrales del siglo V a. C. (450-420 a. C). Por tanto, dicha obra fue realizada durante la época
clásica de la escultura griega, y más concretamente a mediados del siglo V a. C.
2. ANÁLISIS Y COMENTARIO:
Antes de analizar más en profundidad la escultura debemos destacar que Polícleto realizó
una importante labor teórica, culminada en el libro “Kanon”, en el que destacan sus
minuciosos estudios de la proporcionalidad del cuerpo humano. En ese sentido, para los
griegos las artes se regían por principios matemáticos, y buscaban la representación
perfecta del cuerpo humano. El principal objetivo era atender al principio de “symetria”,
esto es, la correcta proporción de las partes que conforman la anatomía, basado en un
conocimiento riguroso del cuerpo humano fruto de una detallada observación. Para Policleto,
el cuerpo debía tener el tamaño de siete veces la cabeza y, ésta, a su vez, debía estar
compuesta por tres partes de igual tamaño: la frente, el espacio comprendido entre la frente
y la nariz, y la que va desde ésta hasta el mentón.
Con su Doríforo Polícleto plasmó la imagen idealizada de un atleta desnudo, que camina
sosegado y seguro de sí mismo con la lanza sobre su hombro. Tanto el desnudo como la
representación de un atleta son dos aspectos primordiales dentro del arte griego
(recordemos la importancia de los Juegos Olímpicos).
La actitud del atleta, caminando, con un pie apoyado (el derecho) y en disposición de levantar
el otro, nos muestra ya la oposición armónica de las diversas partes del cuerpo (unas en
movimiento y otras en tensión). Lo mismo sucede con los brazos: el brazo derecho relajado,
mientras el izquierdo se haya en tensión portando la lanza. Además, presenta la cabeza
levemente ladeada hacia la derecha, con un cabello y un rostro sereno, cuidadosamente
trabajados. Es el contrapposto, que otorga un aspecto de dinámico equilibrio muy
diferente a la simetría estática de los kuroi. Esto permite liberarse ya de la frontalidad y
rigidez arcaica.
Por sus características, la escultura que tenemos delante se corresponde con el periodo
clásico del arte griego, cuando los máximos exponentes de la estatuaria griega clásica son,
además del autor mencionado, Fidias y Mirón. Entre dichas características podemos destacar
las siguientes:
Presta especial atención a la figura humana, tanto en su vertiente mundana como en la
representación de la divinidad.
Hay una constante y permanente evolución hacia:
-La representación del movimiento.
-La expresión del sentimiento, que llegará a cotas máximas en época helenística.
-La preocupación por el volumen, la conquista de la redondez y la multiplicación de puntos de
vista.
-La consecución de la belleza física y el equilibrio espiritual. La belleza entendida como
medida y proporción de todas las partes, anatomía armoniosa.
Las figuras de Polícleto eran algo más anchas y robustas que las de Fidias, y pasaron de
moda más rápidamente. Lo que permaneció, con variaciones personales, fue el canon,
presente en obras tan importantes como el “Hermes con el niño Dionisos” de Praxíteles; el
“Apoxiomeno” de Lisipo (el cual varió el canon, haciéndolo más alargado: el cuerpo tendría la
medida de ocho veces la cabeza); y ya, en el Renacimiento, en los David de Donatello o Miguel
Ángel.
3. CONTEXTO HISTÓRICO:
La actividad de Policleto se centró en su ciudad natal, Argos, durante su primera juventud.
Sin embargo, pronto acude a Atenas cuando allí proliferan los encargos por la campaña
constructiva de la Acrópolis, que había fomentado Pericles: no debemos de olvidar que en la
época de Pericles Atenas vivió uno de sus periodos más brillantes, liderando a otras poleis
griegas en la Liga de Delos y derrotando a los persas en las Guerras Médicas.
Sin embargo, es Fidias quien monopoliza el mecenazgo público, y por ello Policleto debe
conformarse con encargos particulares. El tema atlético es un característico encargo de una
clientela aristocrática para ofrecer a los santuarios.
El cuerpo humano, tanto en las representaciones de dioses como en las de seres humanos, se
convirtió así en el motivo fundamental del arte desarrollado por los griegos en el periodo
clásico, una de las etapas históricas más influyentes para el mundo del arte, en particular, y la
cultura, en general.