antecedentes historicos de la
ginecologia
Tlamatquiticitl
es un término que describe a la partera tradicional o la mujer que cuida y
protege a las mujeres embarazadas, durante el parto y después del nacimiento.
Su rol era:
1. Brindaba cuidado y apoyo emocional a las mujeres embarazadas.
2. Ayudaba en el parto y el posparto.
3. Proporcionaba consejos y orientación sobre la lactancia materna y el cuidado
del recién nacido.
4. Realizaba rituales y ceremonias para proteger la salud y el bienestar de la
madre y el niño.
La Obstetricia (“Arte de
Partear”) (2) se define
por la acción de un
tercero en el arte de
acompañar, proteger,
cuidar a la madre e hijo
en el proceso del
embarazo, parto y
puerperio.
La aparición de hechiceras, curanderas, brujos, los médicos de la época, u otros semejantes
probablemente aparecieron a raíz de casos de partos complejos que no se producían en
forma espontánea y por experiencias de muertes maternas como fetales que los obligaba a
invocar a través de ellos y hacia los cielos y a las divinidades de cada época.
La asistencia en el parto en esas etapas y en la obstetricia primitiva, aún
existente en algunos lugares del planeta, siempre ha tenido presente a algunos
integrantes. El primero, la motivación, el deseo de colaborar; en segundo lugar,
la ignorancia y como tercer componente, maniobras muchas veces inútiles,
como manteos, golpes, brebajes, amuletos, danzas, cantos, probando
primitivamente el ensayo y error.
EN LA PREHISTORIA
Es muy posible que la Obstetricia, por abordar un proceso normal y frecuente, sea tan antigua
como la Humanidad y fue en el valle del río Indo, donde el arte de la Obstetricia parece haber
comenzado. Es de hacer notar que en sus orígenes, en la atención del parto sólo las mujeres
estaban presentes y según la mitología esta acción también era para las diosas, no para los
dioses. Lo corriente para el momento del parto era que la mujer se apartaba de la vista de su
sociedad y a lo más, en algunas comunidades, se le permitía al hombre cortar el cordón umbilical
Antigüedad
Egipto (6000–1200 a. C.), el Papiro de Ebers (1550 a. C.) (3,5), contiene compendios médicos,
información ginecológica de la época sobre prolapsos, qué hacer con cuadros de irritación
genital, duchas vaginales, pesarios y hasta cómo provocar un aborto. Así como en la
prehistoria, las mujeres eran atendidas sólo por mujeres, el parto lo desarrollaban en
cuclillas, en el suelo o sobre ladrillos. Los estimulantes del parto que también figuraban en
ese papiro eran seguramente lo validado de la época y consta del uso de sal, cebolla, aceite,
menta, incienso, vino, cáscaras de escarabajo y tortuga. No faltaron en él las orientaciones
sobre la lactancia.
Mesopotamia (4000–331 a. C.)
Aquí y como se ha visto en otras culturas posteriores, el embarazo ponía a la mujer en
condiciones de impureza (6,2), predispuesta a la acción de fuerzas malignas y esa condición
ha argumentado ser una de las razones de su aislamiento y separación del grupo en el
momento del parto. Hacia 3000 a. C. ya hacían referencias al embarazo prolongado y daban
recomendaciones sobre evitar el coito tras el parto
Grecia y Roma 500 a. C. – 500 d. C
En la antigua Grecia como posteriormente en Roma, ya existían manifestaciones claras de participación en el tema
de cesárea post mortem, llegando a ser práctica obligatoria en el 715 a. C. entre los romanos. Allí se obligaba a
extraer el feto a toda mujer que muriese durante la gestación o durante el parto, antes de darle sepultura
Edad de las tinieblas y la Edad Media (476–1492 d. C.) (3)
Los médicos no examinaban, no observaban ni palpaban y para el parto se consideraba indecoroso examinar a las pacientes,
independiente de que no sabían qué palpar ni qué preguntar. Lo corriente y lo de mayor preocupación era saber la fecha del
calendario y la posición que ocupaban los astros; sus indicaciones eran caprichosas, basadas en su imaginación, sin
fundamentos y en latín. Sólo en algunos espacios se mantuvo el recuerdo de la medicina griega y en esos lugares el arte de la
Obstetricia, tal como se practicaba en la antigüedad, fue protegido para la posteridad.
Edad de las tinieblas y la Edad Media (476–1492 d. C.) (3)
Los médicos no examinaban, no observaban ni palpaban y para el parto se consideraba
indecoroso examinar a las pacientes, independiente de que no sabían qué palpar ni qué
preguntar. Lo corriente y lo de mayor preocupación era saber la fecha del calendario y la posición
que ocupaban los astros; sus indicaciones eran caprichosas, basadas en su imaginación, sin
fundamentos y en latín. Sólo en algunos espacios se mantuvo el recuerdo de la medicina griega y
en esos lugares el arte de la Obstetricia, tal como se practicaba en la antigüedad, fue protegido
para la posteridad.
OBSTETRICIA MODERNA
Tras el sueño de la Edad Media, renacieron las artes, las ciencias y también la Obstetricia. Ante la
necesidad de difusión de las experiencias, aparecieron los textos para la atención de mujeres
embarazadas y comadronas. En 1513 el médico germano Eucharius Röslin, confeccionó el libro “El Jardín
Rosa” apoyado en los escritos de Sorano del Siglo II y en los de Mustio (o Moschion) del Siglo VI.
Siglo XVII
En este siglo, el tema de la estrechez pelviana era preocupación en toda Europa. En 1609, Luisa de Bourgeois, fue la
primera en aconsejar solucionarla con la inducción prematura del parto. Es en este siglo en donde el principal avance
lo constituye el desarrollo del fórceps obstétrico de dos hojas, de aplicación separada y articulado, inventado por la
familia Chamberlein en 1598. Fue mantenido en riguroso secreto por cuatro generaciones Chamberlain y explotado
en su propio beneficio casi 150 años, con todos los cuestionamientos realizados por la historia a su accionar.
Antes de ese avance, fundamentalmente se habían desarrollado instrumentos para la extracción o conclusión de
partos con feto muerto y sólo se habían descrito maniobras para extraer un niño vivo como la versión de podálica a
cefálica, gran extracción o ayuda manual en el parto.
FIEBRE PUERPERAL
La fiebre puerperal fue descrita por Hipócrates, pero no existe más referencia del proceso hasta la
mitad del Siglo XVII y fue mencionada con esta terminología en 1716 por Edward Strother.
La anestesia fue un gran paso en relación al manejo del dolor en la embarazada y marcó un gran hito en 1847.
Cathelin, en 1903, dio otro gran paso tras publicar un tratado de anestesia epidural, introduciéndola en cirugía
obstétrica. En 1911 Stokel la aplicó en el parto normal.
INCIDENCIA Y PREVALENCIA DE
MUERTES MATERNAS
La Organización Mundial de la Salud define la mortalidad materna como “la
muerte de una mujer durante su embarazo, parto o dentro de los 42 días despuésde su
terminación, por cualquier causa relacionada o agravada por el embarazo, Parto o puerperio o
su manejo, pero no a causas accidentales”. Sin embargo, se hace la diferenciación entre muerte
materna directa e indirecta, siendo la muerte materna directa el resultado de una complicación
del propio embarazo, parto o su manejo, y la causa de muerte indirecta la muerte asociada al
embarazo en una paciente con un problema de salud preexistente o de reciente aparición
La mortalidad materna es un grave problema de salud pública que afecta a la mayoría de los
países pobres en el mundo y tiene un gran impacto familiar, social y económico. La muerte
de una madre es una tragedia evitable que afecta a una vida joven llena de esperanzas; es
una de las experiencias más traumáticas que puede sufrir una familia y afecta seriamente el
bienestar, la supervivencia y el desarrollo de los hijos, sobre todo los de los menores.
La muerte materna también genera una pérdida de productividad económica, una disminución de
los ingresos familiares, carencias afectivas y de protección. Más de un millón de niños en el mundo
quedan huérfanos cada año por la muerte de sus madres; dichos niños reciben menos cuidados,
menos educación, padecen baja autoestima y desintegración del núcleo familiar, orillando a que
los hijos se inicien en la vida laboral y se expongan a ser maltratados o a vivir en condiciones de
calle, ingresando a la delincuencia, adicciones y violencia extrema por la carencia de dicho afecto
en su vida, así como los recién nacidos también tienen menos posibilidades de sobrevivir.
A nivel internacional las muertes maternas se deben aproximadamente en 8% de
los casos a causas directas; de ellas las cuatro causas principales son las hemorra-
gias intensas habitualmente puerperales, las infecciones, que son por lo común
septicemias, los trastornos hipertensivos del embarazo, generalmente eclampsia,
y el parto obstruido, causado por complicaciones del aborto fallido en 13% de los casos.
Entre las causas indirectas, que representan 20%, se encuentran enfermedades
que complican el embarazo, como anemia, paludismo, VIH/SIDA, enfermedades
cardiovasculares y cuadros de abdomen agudo, que abarcan la
apendicitis aguda complicada, la colecistitis aguda y la pancreatitis aguda, que
empeoran el pronóstico.
Por otro lado, las causas por las que mujeres embarazadas en zonas rurales no
acuden a la atención médica son el costo, el temor, el maltrato recibido por perso-
nal de salud, el tiempo de espera, la vergüenza y la distancia al centro asistencial
más cercano, así como la importancia de reconocer la inoportunidad o el retraso
en el diagnóstico y la instalación del tratamiento
La razón de mortalidadmaterna calculada es de 16.5
defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados, lo que representa una disminución
del 47.4% en la razón respecto a la misma semana epidemiológica del año anterior.
Las principales causasde defunción son:
Enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio
(15.4%), Hemorragia obstétrica (11.5%) Complicaciones en el Embarazo(11.5%) y
Aborto(7.7%). Las entidades con defunciones maternas son: Guerrero (3), jalisco
(3),Campeche (2), Chihuahua(2) y Edo. De México (2). En total representan el 42.3% de las
defunciones.
INCIDENCIA Y PREVALENCIA DE MUERTES
MATERNAS A NIVEL ESTATAL
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la muerte materna como el fallecimiento de una
mujer durante el embarazo, el parto o hasta 42 días después del parto.
En México, las entidades con más defunciones maternas son: Estado de México, Chiapas, Veracruz,
Jalisco, Guerrero.
La mortalidad materna se concentra en las mujeres más vulnerables de los países de nivel medio y
bajo, y pese a que existen intervenciones efectivas para evitarla, continúa siendo un reto en salud
global
En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de
muerte femenina, y se concentra en la mujer adulta de mas de 65 años.
Las estrategias preventivas serán más efectivas mientras más precozmente se
realicen: promoción de actividad física; mantener peso adecuado; ingesta de
calcio; dejar de fumar; detección cánceres ginecológicos.
muchas