EXP: 01924-2013-0-2001-JR-CI-03
Demanda:
PETITORIO
Caja municipal de ahorro y crédito de Piura Sociedad Anónima Cerrada-CMAC PIURA
SAC, debidamente representada por su apoderada Lizbeth Jiménez Rojas de González,
interpuso demanda de ejecución de garantías contra CALOR ENRIQUE CRISANTO
HIDALGO para que cumpla con abonar la suma de S/200,081.19 soles que derivan del
pagaré N° 081-01-0474289 de los cuales S/190.000 soles corresponden al capital y
S/10,081.19 al interés compensatorio, según liquidación del saldo deudor, cantidad a
la cual se debe agregar el pago de los intereses compensatorios y moratorios que se
devenguen e indicados en el pagaré, además de costas y costos del proceso.
FUNDAMENTOS DE HECHO
Mediante escritura pública de préstamo con primera y preferencial hipoteca, ante
notario Rómulo Jorge Cevasco Caycho, el demandado constituyó garantía hipotecaria a
favor de esta Caja Municipal sobre el bien inmueble de su propiedad ubicado en
Predio TG-23 Distrito de Tambo grande, provincia y departamento de Piura.
Al demandado en mérito a lo indicado y a lo pactado en la cláusula tercera de la
escritura pública de ampliación de línea de crédito y ampliación de hipoteca, ante
notario Cevasco Caycho, nuestra representada le otorgó un préstamo signado en el
pagaré por la suma de S/190,000 soles, el mismo que al no haber sido cancelado en su
integridad, ha originado el saldo deudor que motiva la pretensión de la presente
acción que asciende a la suma de S/200,081.19 según liquidación del saldo deudor,
cantidad a la cual se debe agregar el pago de los intereses compensatorios y
moratorios que se devenguen conforme a las tasas pactadas en el pagaré.
Conforme el informe de valuación, realizado por dos peritos registrados en la SBS y
con firmas legalizadas el bien materia de ejecución ha sido valorizado en la suma de
$88,008 dólares.
Con respecto al art. 1257 del CC, se precisó que se aceptan todos los pagos a cuenta
que se puedan realizar, los cuales deben ser imputados primero a los gastos, luego a
los intereses moratorios y compensatorios y por último al capital.
VIA PROCEDIMENTAL
PUE
SE DECLARO INADMISIBLE PORQUE NO HABIAN ANEXADO EL PAGARE, LO CUAL FUE
SUBSANADO DE MANERA INMEDIATA.
MANDATO DE PAGO
Con resolución N°02 se admitió a trámite la demanda de ejecución de garantías en la vía de
proceso único de ejecución y se ordenó al demandado que dentro del tercer día cumpla con
pagar la suma de S/200,081.19 soles bajo apercibimiento de sacarse a remate el bien inmueble
hipotecado. Además, debe cancelar los intereses moratorios y compensatorios que se
devenguen.
CONTRADICCCION
CARLOS ENRIQUE CRISSANTO HIDALGO SE APERSONO AL PROCESO Y FORMULO LA
CONTRADICCION POR CON LOS SIGUIENTES FUNDAMENTOS:
Postuló la inexigibilidad de la obligación, para que se declare infundada la pretensión
del demandante y se archive definitivamente el proceso en la forma y ley.
Como señala el art. 689 del CPC: la acción ejecutiva sólo procede cuando la obligación
contenida en el título es cierta, expresa y exigible. Cuando la obligación es dar suma de
dinero, debe ser, además, líquida o liquidable mediante operación aritmética, como
referirse a saldos deudores.
La demandante ha obviado señalar la naturaleza de la deuda y la cantidad del saldo
deudor, así como no dedujo las aportaciones que en el presente caso omitió.
Que, si bien el recurrente reconoce que tiene pendiente una acreencia a favor de la
demandante, por cuanto no se tomó en cuenta para nada los pagos a cuenta de la
obligación por lo cual, se tonó inexigible, por cuanto no estoy adeudando a la
demandante el monto postulado por ellos, al no haber caducado la deuda o mato en
cuenta los pagos parciales que el recurrente efectuó lo cual lo demostró con los
comprobantes de pago.
Por esas consideraciones solicitó se declare infundada la demanda en todos sus
extremos.
ABSOLUCION DE LA CONTRADICCION
LA CAJA MUNICIPAL PRESENTO ESCRITO DE ABSOLUCION DE CONTRADICCION EN LOS
SIGUIENTES FUNDAMENTOS:
El presente proceso es de naturaleza eminentemente formal para cuya admisión se
exige el cumplimiento de los requisitos que expresa el art. 720 del CPC y en mérito al
mismo sólo puede alegarse como fundamento de contradicción los supuestos
contenidos en el art. 722 del mencionado código, por lo que siendo la inexigibilidad de
la obligación la causal en que fundamenta la ejecutada su escrito, ésta sólo debió
circunscribirse según lo desarrolla autorizada jurisprudencia y doctrina procesal a la
que la obligación materia de cobro no haya vencido o que estando sujeta a condición o
plazo éstos no se hayan cumplido.
Entonces, los fundamentos alegados por la demandada no reposan en ninguno de los
supuestos indicados en el considerando anterior ya que la escritura pública de
préstamo con garantía hipotecaria en ningún momento se objetó, basándose
solamente en discutir la exigibilidad del pagaré, el cual no constituye requisito de
admisión de la presente acción, resultando improcedente que la ejecutada
fundamente su contradicción al mandato de ejecución en base a presupuesto distinto.
Además, reconoce en su escrito que no ha cancelado la totalidad de la obligación
puesta a cobro, habiendo efectuado amortizaciones conforme se puede corroborar el
en saldo deudor.
Por esas consideraciones, solicito se declare improcedente la contradicción formulada
por la ejecutada.
AUTO
Respecto a la inexigibilidad de la obligación está referida a que el ejecutado acepta la
existencia de una obligación pero que la misma no resulta exigible por razón de
tiempo, lugar o porque dicha obligación está sujeta a condición.
De los argumentos expuestos por el ejecutado se establece que no existen
fundamentos que permitan amparar la contradicción formulada, teniendo en cuenta
que no se han aportado medios probatorios que acrediten haber cumplido con el pago
en forma íntegra de la deuda puesta a cobro, debiendo, en consecuencia, continuarse
con el desarrollo del proceso hasta la cancelación total de la obligación.
Por esas consideraciones se declaró infundada la contradicción formulada por Carlos
Enrique Crisanto Hidalgo.
MEDIANTE DEMANDA LA PERSONA DE ROSA AMELIA VARONA RABANAL interpuso se declare
la nulidad de todo lo actuado hasta el momento por haberse transgredido el principio de
tutela jurisdiccional efectiva por lo siguiente:
Que, tomó conocimiento del proceso de ejecución de garantías seguidos contra su
conviviente en donde se le ordenaba el pago de S/200,081.19 soles dentro de 3 días
bajo apercibimiento de sacarse a remate el bien inmueble que tiene en copropiedad
junto a ella.
Que, la recurrente no ha participado en dicha operación financiera siendo conviviente
de Carlos Enrique Crisanto Hidalgo y, por lo tanto, propietaria del 50% de las acciones
y derechos de la parcela otorgada como garantía hipotecaria, asimismo, jamás fue
emplazada debidamente para poder ejercer su legítimo derecho de defensa.
Por esas consideraciones solicitó la nulidad de todo lo actuado y suspender el proceso
de ejecución de garantías y que sea emplazada como litis consorte necesario.
ABSOLUCION DE NULIDAD
La CAJA MUNICIPAL absolvió la nulidad en los siguientes considerandos:
La escritura pública de préstamo fue dada con todas las garantías formales de ley, y,
que ahora un tercero que no es parte del proceso pretende desconocer el mismo,
adjuntando para ello una copia de resolución que admite a trámite una demanda, no
mostrando para ello la titularidad o copropiedad de inmueble materia de litis.
Es por ello, que los argumentos esgrimidos por la demandante carecen de fundamento
legal y fáctico, por cuanto se basan en afirmaciones por demás antojadizas, las cuales
no hacen más que demostrar sus intenciones dilatorias, tratando de evitar la
continuidad del proceso.
AUTO
La nulidad va dirigida a cuestionar la falta de emplazamiento de la señora Rosa Amelia
Varona Rabanal, al considerar que lo resuelto en el presente caso pueden afectar en su
calidad de conviviente y, por ende, los derechos que le corresponden sobre el bien
hipotecado. En ese sentido, es preciso indicar que, si bien la citada señora ha
entablado una demanda de unión de hecho, ésta a sido admitida con fecha posterior a
la demanda presentada por su representada, más aún no existiendo pronunciamiento
de fondo, por tanto, los derechos que le corresponden sólo tendrían eficacia cuando el
juez lo reconozca a través de una sentencia, situación que no se ha dado.
Las operaciones crediticias realizadas por el demandado con la demandante han sido
efectuadas cuando tenía la condición de soltero conforme se aprecia del contrato de
préstamo con hipoteca, siendo que el bien inmueble materia del presente proceso fue
adquirido por el emplazado en dichas condición de soltero. Por lo tanto, la nulidiscente
no tiene legitimidad para intervenir en el proceso como pretende.
Por esas consideraciones se declaró infundada la nulidad deducida por doña Rosa
Amelia Varona Rabanal.
SENTENCIA DEL JUZGADO MIXYO DE TAMBOGRANDE
En el presente caso se solicitó se declare la unión de hecho mantenida entre Amelia
Varona Rabanal y Carlos Enrique Crisanto Hidalgo, para acreditar lo mencionado
presentó como medio probatorio el acta de nacimiento de su menor hijo procreado
por la recurrente y su conviviente. Se probó que el hijo nació dentro de la convivencia,
en la cual se acreditó que los convivientes mantienen una relación de más de 17 años.
Asimismo, del documento de identidad de la recurrente y su conviviente aparece el
estado civil de cada uno de ellos es soltero, lo que acredita que se trata de personas
libres de impedimento matrimonial, y, además, no se advierte que estén afectados por
algún otro impedimento que establece la ley.
Por esas consideraciones se declaró fundada la demanda de declaración judicial de
unión de hecho interpuesta por Rosa Amelia Varona Rabanal contra Carlos Enrique
Crisanto Hidalgo.
APELACION DE AUTO QUE DECLARO INFUNDADO LA NULIDAD INTERPUESTA POR ROSA
AMELIA VARONA RABANAL
Según auto que declaró infundado la nulidad interpuesta por la recurrente porque no
tenía legitimidad para intervenir, debo indicar que el juzgado mixto emitió la sentencia
sobre declaración de unión de hecho declarándola fundada, la misma que quedó
consentida y ejecutoriada. En consecuencia, declaró la existencia de una unión de
hecho entre la recurrente y Carlos Enrique Crisanto Hidalgo.
En consecuencia, queda claro que, cumplidos los requisitos del concubinato, se
entiende configurada la sociedad de bienes, por lo que los bienes se presumen
comunes.
Que, la propiedad de los cónyuges respecto de los bienes sociales no es actual, sino
virtual y solo se concretiza, fenecida que sea la sociedad conyugal, previa liquidación;
en consecuencia, no es posible asignar porcentaje alguno de propiedad, respecto de
los bienes sociales, a cada cónyuge pues éste se asignará sólo cuando hayan quedado
establecidas las gananciales.
Que, así como es imprescindible proteger a la familia y el matrimonio, no puede dejar
de pensarse en la protección de los acreedores que no pueden ver satisfecho su
derecho de crédito, al no contar con sus deudores con patrimonio individual suficiente
para responder por sus obligaciones, lo cual ha traído como consecuencia múltiples
pedidos de embargos sobre pretendidos derechos y acciones el cónyuge deudor
respecto de bienes de la sociedad conyugal que conforma.
POR LO TANTO, SOLICITO SE CONCEDA LA PRESENTE APELACION Y SE DECLARE LA
NULIDAD DE TODO LO ACTUADO.
AUTO DE SEGUNDA INSTANCIA
En el caso de autos, la nulidad deducida va dirigida a cuestionar la falta de
emplazamiento de la señora Rosa Amelia Varona Rabanal al considerar que los
actuados en el proceso de litigio pueden afectar su calidad de conviviente y, por ende,
los derechos que le corresponden sobre el bien hipotecado.
Se expidió sentencia por el juzgado mixto de tambogrande; de tal manera que, si bien
el ejecutado Carlos Enrique Crisanto Hidalgo al momento de adquirir la propiedad y
posteriormente ejecutarla lo hizo como soltero, también es cierto que la declaración
de su estado civil como soltero no reflejó la realidad, pues a esa fecha ya contaba con
mas de 2 años de convivencia con dola Rosa Amelia Varona Rabanal conforme fue
expedido por sentencia del juzgado antes mencionado.
Por esas consideraciones se revocó el auto que resolvió declarar infundada la nulidad
deducida por doña Rosa Amelia Varona Rabanal.
Se declaró fundada la nulidad deducida por la recurrente y, como consecuencia deberá
notificársele con el mandato de pago con todas las formalidades de ley.
CONTRADICCION PRESENTADA POR ROSA AMELIA VARONA RABANAL
Que, la recurrente mantiene un estado de convivencia libre de impedimento
matrimonial con el codemandado Carlos Enrique Crisanto Hidalgo mediante sentencia
que pasó a cosa juzgada que declaró fundada la demanda de declaración judicial de
unión de hecho interpuesta por la recurrente contra Carlos Enrique Crisanto Hidalgo.
Entonces, la recurrente no participó en dicha operación financiera (contrato de
préstamo), siendo conviviente de Carlos Enrique Crisanto Hidalgo y por lo tanto
copropietaria de la parcela otorgada como garantía hipotecaria; asimismo jamás
recibió absolutamente nada de dicha transacción comercial y lo que es peor, nunca fue
emplazada debidamente para ejercer su legítimo derecho de defensa, dejándola en
absoluto estado de indefensión; razón por la cual formuló contradicción al mandato de
ejecución.
AUTO FINAL
En el caso de autos la litisconsorte sustenta la contradicción al mandato de ejecución
por la inexigibilidad de la obligación, en que ha mantenido un estado de convivencia
con el ejecutado Carlos Enrique Crisanto Hidalgo, el cual ha sido declarado por el
juzgado mixto de tambogrande mediante sentencia y como consecuencia, el
reconocimiento de una sociedad de gananciales. Sin embargo, el demandado hipotecó
la propiedad como soltero lo cual no refleja la realidad, correspondiendo el predio un
bien social, por tal razón, no podía ser hipotecado a título personal, y por lo cual el
pagaré suscrito por el conviviente es nulo de puro derecho.
El presente caso es un proceso de ejecución de garantías cuyo título de ejecución lo
constituye la escritura pública de préstamo con primera y preferencial hipoteca en la
cual participó Carlos Enrique Crisanto Hidalgo en calidad de cliente.
Si bien es cierto, la recurrente invoca la causal de inexigibilidad de la ejecución, el
sustento de la misma no corresponde a la invocada, limitándose a señalar que con el
ejecutado ha mantenido una relación convivencial, la misma que ha sido declarado
judicialmente mediante sentencia.
La litisconsorte alega que el bien materia de ejecución corresponde a la sociedad de
gananciales, y que el bien materia de ejecución no sólo es de propiedad del ejecutado.
Sin embargo, el bien inmueble materia de hipoteca solo aparece inscrito a nombre de
Carlos Enrique Crisanto Hidalgo, de estado civil soltero.
En este sentido, la obligación contenida en el título de ejecución, resulta cierta,
expresa y exigible, deviniendo la contradicción deducida por la litisconsorte en
infundada, en consecuencia, se deberá ordenar el remate del bien inmueble dado en
garantía.
POR ESAS CONSIDERACIONES SE DECLARO INFUNDADA LA CONTRADICCION
FORMULADA POR LA LITISCONSORTE NECESARIO ROSA AMELIA VARONA RABANAL.
APELACION CONTRA AUTO FINAL
El a quo se refiere en la parte de fundamentos de la decisión, que la litisconsorte
sustenta la contradicción al mandato de ejecución por la inexigibilidad de la obligación,
en que ha mantenido un estado de convivencia con el ejecutado Carlos Enrique
Crisanto Hidalgo y como consecuencia, una sociedad de gananciales, pero el ejecutado
hipotecó la propiedad como soltero lo cual no refleja la realidad, correspondiendo el
predio un bien social, por tal razón no pudo ser hipotecado a título personal y, por
ende, el pagaré es nulo de puro derecho.
El a quo dejó de lado lo dispuesto en el pleno jurisdiccional civil de 1997 el cual refiere
que los bienes sociales no constituyen copropiedad de los cónyuges, sino un
patrimonio autónomo.
Quedó establecido el derecho de la accionante en este proceso, respecto al
reconocimiento del estado de concubinato, al que habrá de aplicarse las reglas de la
sociedad de gananciales.
Por lo tanto, solicitó revocar el auto final y declarar fundada la contradicción
formulada.
AUTO DE VISTA
En relación a la inexigibilidad de la obligación contenida en el título que ha formulado
la recurrente, su propósito es atacar al acto contenido en el documento, por
considerar que la obligación no es cierta, expresa y exigible. Pero estos requisitos si se
han observado en el caso analizado, razón por la cual se dictó el mandato de ejecución
que al no haber sido desvirtuados en la contradicción se ha desestimado, inclusive la
formulada por el coejecutado Carlos Enrique Crisanto Hidalgo, quien no la cuestionó
en ningún momento.
La recurrente solo se limitó a invocar la causal antes invocada, a fin de evitar que sea
rechazada; sin embargo, se sustenta que el bien es social y que su conviviente no
podía hipotecarlo unilateralmente sin su consentimiento, aspectos que el aquí si los
evaluó.
Por esas consideraciones se declaró infundada la contradicción formulada por la
litisconsorte necesaria Rosa Amelia Varona Rabanal.
CASACION
La sentencia de vista transgredió el artículo 5 de la Constitución y los artículos 310,
318 y 326 del Código Civil.
La sentencia de vista no tomó en consideración que la recurrente mantiene un
estado de convivencia libre de impedimento matrimonial con el ejecutado Carlos
Enrique Crisanto Hidalgo, en razón que el juzgado mixto de tambogrande declaró
fundada la demanda de declaración judicial de unión de hecho.
La recurrente no participó en dicha operación financiera siendo conviviente de
Carlos Enrique Crisanto Hidalgo y por lo tanto copropietaria de la parcela otorgada
como garantía hipotecaria; asimismo jamás recibió nada de dicha transacción
comercial y lo que es más nunca fue emplazada debidamente para ejercer su
derecho de defensa.
La sentencia agrava su legítimo derecho de defensa y al debido proceso, así como
a su derecho patrimonial a la propiedad.
Por lo tanto, solicitó revocar la sentencia de segunda instancia y declarar nula la
misma.
DECISON DE CASACION
Se observa que el Colegiado Superior sustentó su decisión considerando lo alegado por
la casante si fue materia de análisis por parte del juzgado de origen, pero que aquellos
fundamentos no incidirían en la causal de inexigibilidad de la obligación.
Por consiguiente, cabe indicar que lo relacionado con la inexigibilidad de la obligación
en la que se sustenta la recurrente, la sala de mérito ha cumplido con emitir su
decisión en base a los aludidos argumentos, tal como se desprende de la descripción
de los agravios del apelante, para luego responder las alegaciones del recurso de
apelación; por lo que se puede concluir que el Colegiado Superior expuso las razones
por las que consideró que la resolución apelada debía ser confirmada.
Por tanto, no se observa que la Sala Superior haya vulnerado lo contenido en los
artículos 310, 318 y 326 del CC, pues lo mencionado por la casante no inciden en las
causales de inexigibilidad de la obligación.
POR ESAS CONSIDERACIONES SE DECLARO INFUNDADO EL RECURSO DE CASACION.