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Eventos del Apocalipsis y el destino eterno

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LECCIÓN 13

A DONDE IRÉ DESPUES


DE QUE MUERA
¿Crees tú que hay vida después de esta vida? ¿Por qué?

INTRODUCCIÓN
Leamos Lucas 16.22-28. Cuando una persona muere, su cuerpo va al sepulcro y entra
en descomposición; pero su alma no muere, sino que es separada del cuerpo y llevada
a un estado que la Biblia compara con el sueño. Allí permanece en espera de la
resurrección o futura reunión del alma con un cuerpo nuevo, un cuerpo espiritual
inmortal con el que Dios revestirá a cada ser humano que ha vivido en la Tierra.

EL HADES Y EL PARAÍSO
Las almas no van todas al mismo lugar después de esta vida. Mientras que el alma
del impío —el que muere sin Dios— espera en un lugar de inquietud, el alma del justo
descansa en paz. La habitación temporal para las almas de todos los muertos antes de
la resurrección de Cristo era el Seol — palabra hebrea que significa “recinto de los
muertos” y que se corresponde con la palabra Hades del Nuevo Testamento. No
obstante, en ese lugar había una frontera o separación entre las almas desobedientes
y las justas. Por eso, mientras el mendigo reposaba en el “seno de Abraham”, el hombre
rico estaba “en tormento” V. 23.

Salmos 16.10 y Hechos 2.27 dicen: “Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni


permitirás que tu santo vea corrupción.” David confió en la promesa de resurrección de
nuestro Señor Jesucristo y su consecuente victoria sobre la muerte; y ésta se cumplió
cuando Cristo resucitó al tercer día —antes de descomponerse su cuerpo. Gracias a
ello, Jesús derrotó al Hades y a la muerte, y uno de los resultados de Su victoria fue
que rescató de aquel lugar a las almas justas (Efesios 4.8- 10).

De allí en adelante, cuando un cristiano muere, su alma no va al Hades junto con las
almas desobedientes, sino que pasa a descansar directamente en Dios. Hay muchas
Escrituras que enseñan esto, pero aquí sólo citaremos dos: “Confiamos, y más
quisiéramos estar ausentes del cuerpo,y presentes al Señor.” 2ª Corintios 5.8. “Deseo
partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor.” Filipenses 1.23 NVI.

“ES QUE AÚN ME FALTA MUCHO PARA MORIR”


Tal vez pienses que tienes muchos años por delante. Pero,
¿quién sabe eso a ciencia cierta? Hoy estamos, mañana… no sabemos.

Ahora, más allá de los años de vida que Dios nos ha otorgado a cada uno, en la Biblia
se nos habla de un gran evento, próximo a ocurrir, llamado “Levantamiento de la
Iglesia”; también “Rapto” o “Arrebatamiento”. Este es un asunto de la mayor
importancia para nosotros, pues de acuerdo con las Escrituras, servirá para que nuestro
Señor Jesucristo nos lleve al Cielo a vivir con Él.

En el momento que el Rapto ocurra, los muertos en Cristo serán resucitados y los
creyentes que vivamos seremos transformados; y todos recibiremos cuerpos glorificados,
perfectos e inmortales (1ª Corintios 15.51-54; Filipenses 3.20-21 y 1ª Tesalonicenses
4.13-18). Aquí se nos dice algo precioso: encontraremos al Señor en el Cielo y
continuaremos viviendo con Él por la eternidad.

La Iglesia vive esperando “la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa


de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.” Tito 2.13. Pero la Biblia también dice que
en el instante en que el levantamiento de la Iglesia ocurra, una época de
incomparable tribulación o sufrimiento llegará al mundo. Leamos Mateo 24.21. Y
estudia en tu casa los capítulos 6 al 19 de Apocalipsis. Allí se nos enseña que el Señor
Jesús traerá juicio sobre la Tierra, a causa del pecado y la maldad que durante siglos
han reinado sobre ella.

En ese tiempo, cuando nosotros ya no estemos aquí, Satanás gobernará el mundo


por medio de un hombre que Apocalipsis llama Anticristo, y un sistema descripto
como La Bestia. Habrá también un líder espiritual llamado Falso Profeta, que junto con
el Anticristo controlará al mundo, política, económica y religiosamente. Estas maniobras
satánicas traerán muchas guerras, hambres y muerte.

En determinado momento de este período, el Anticristo pretenderá ser Dios y


profanará el templo judío en Jerusalén, el cual para ese tiempo se hallará reconstruido.
Los que se opongan a este sistema impío serán perseguidos y martirizados; aunque
algunos tendrán protección divina. En el apogeo de este gobierno satánico, Dios
derramará Su juicio sobre la humanidad por medio de varias grandes plagas (Apocalipsis
capítulos 6 al 18).

PROMESAS FIRMES
Muchos creen que la Iglesia será levantada antes de la Gran Tribulación. Otros en
cambio piensan que la Iglesia pasará por una parte de la misma, o por toda. Lo que sí
podemos asegurar es que la Iglesia será protegida de la ira de Dios: “Por cuanto has
guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba
que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”
Apocalipsis 3.10.

Después de estos y otros importantes eventos que Apocalipsis describe, nuestro


Señor Jesucristo volverá físicamente a la Tierra con Sus santos, descendiendo sobre el
Monte de los Olivos (Zacarías 12.4; Hechos 1.9-12; Apocalipsis 19). Los judíos
finalmente reconocerán a Jesús como su Mesías y el Señor destruirá a la bestia y sus
ejércitos.

La promesa firme de Cristo para nosotros su Iglesia, de llevarnos a vivir por


siempre con Él a un Cielo nuevo, a una ciudad magnífica llamada La Nueva
Jerusalén. (2) La afirmación de Jesús de que echará al “Lago de Fuego” o Infierno
todo aquel cuyo nombre no se halló inscripto en el Libro de la Vida. Infierno
significa “separación eterna deDios”.

CONCLUSIÓN
Las señales previas a la segunda venida de Cristo que la Biblia menciona, se están
cumpliendo hoy en día, con toda exactitud. Estudia en casa Mateo 24; Lucas 21 y 2ª
Timoteo
Nadie sabe el día o la hora en que esto sucederá, pero estamos seguros de que
sucederá muy pronto.

Tú y yo debemos estar preparados para ello, en todo momento, “conociendo el


tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de
nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca
el día.

Hermano, amigo, ¿sabes tú a dónde irás después de esta vida, ¿cuál será tu destino
final? Debes decidir cuanto antes si irás a enfrentar el juicio de Dios y su consecuente
castigo infernal, o si serás levantado con la Iglesia para recibir el galardón de la vida
eterna.

¿Cuál es tu decisión? ¿Quieres ser salvo(a)? En la próxima lección te enseñaremos los


pasos que debes dar para ello.

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