IMPACTO ECONOMICO
El subsidio de los combustibles comenzó el 2004 y en el 2019 llego a 2,727
millones de bolivianos, representa el 14% del déficit fiscal del 2019 y el 1%
aproximadamente del PIB.
Esta medida aparentemente ineficiente desde un punto de vista económico, invita
de manera urgencia profundizar sobre el tema.
El tema a tratar investiga aspectos relacionados con la clasificación de los
subsidios a los combustibles, precios regionales por litro de gasolina/diésel, la
evolución del subsidio 1995-2019, factores que originaron el subsidio, contexto
internacional, una propuesta de política y tender una agenda futura a seguir.
El documento es desarrollado en base a la exposición de la investigación realizada
por un profesional destacado enriquecido con el aporte y discusión de los
economistas participantes que convierte esta activad en un insumo de política
pública en temas económicos.
La subvención a los combustibles que tenemos en el país desde el 2004 ha
creado fuertes distorsiones e inequidades que ha afectado negativamente a
nuestra economía.
Esta subvención fue capturada desproporcionalmente por el segmento más
pudiente de la población, retardó la implementación de tecnologías más amigables
con el medio ambiente y afectó la estabilidad financiera del país.
Aunque la coyuntura política no es la óptima, los precios internacionales si lo son,
por lo que se debería buscar una nivelación de precios para que se mantengan de
acuerdo con los precios prevalecientes en los países vecinos — el precio de la
gasolina debería haber subido un 70 por ciento, hasta los S6,40 bolivianos por
litro, según los precios de Marzo del 2020.
Cuando el precio del petróleo se recupere, posiblemente para el 2021, tendremos
que decidir si mantenemos la subvención a los combustibles o no. De hacerlo,
podremos partir de un precio subvencionado que estará cercano al del mercado,
pero si el precio internacional retorna a su nivel pre-Covid 19, entonces tendremos
que introducir medidas que protejan las condiciones económicas de la población
mientras se los nivela, de forma rápida, justa, y efectiva.
Las transferencias monetarias directas a la población son la solución, ya que
destraban la típica oposición popular que tienen estos reajustes en los precios de
los combustibles. De no alinear nuestros precios con los de los mercados del
alrededor, estaremos comprometiendo nuestro futuro económico porque
seguiríamos utilizando ineficientemente los escasos recursos públicos que
tenemos.
Surge en primera instancia dos grandes interrogantes: ¿cómo eliminar la
subvención de los carburantes?, ¿es viable en el corto plazo eliminar la
subvención de los carburantes?, dadas las condiciones económicas son
interrogantes difíciles de responder por el momento.
"¿Cómo eliminar la subvención de los carburantes?. ¿Es viable en el corto plazo
eliminar la subvención?,"
Hay varias formas de intentar una respuesta, los economistas de Bolivia están
más inclinados en ajustar el precio paulatinamente, el problema que se tiene al
respecto es que en el momento en que el Gobierno comience a subir el precio, por
ejemplo que se determine subir el precio en un 10% al año de manera gradual, los
individuos se podrían anticipar a la respuesta a través del ajuste de sus
expectativas, cuyo efecto es la subida de precios, afectando el equilibrio general
produciendo una medida sobredimensionada, generando un problema
especialmente para los consumidores cuyo ingreso se mantiene constante.
Por otro lado, la mayoría de los Economistas y especialistas del área en sugieren
profundización del cambio de la matriz energética, haciendo más uso del gas para
generar otro tipo de combustibles para energía.
En un caso hipotético de verse eliminado completamente la subvención, todavía
estaríamos sujetos a una distorsión de precios. El Gobierno a través de su rol
tiene la tarea difícil de definir los productos a ser subvencionados con el objetivo
de compensar los probables beneficios que otorgan el subsidio; sin embargo, no
cuenta con la información adecuada sobre el comportamiento del mercado, los
participantes del mercado tienen la información porque tienen el dato sobre los
precios de mano de obra, insumos, etc. y el comportamiento del mercado,
estamos con un problema de información asimétrica. En este sentido, es
interesante dejar que el mercado determine el precio de un producto.
Innegablemente implementar un ajuste de precios en la gasolina podría llevar a la
inflación, un incremento desmedido de los precios de mercado, sin embargo,
debemos tomar en cuenta que hoy el precio de petróleo está en $us.18 el barril,
esto quiere decir que si se deja que el precio de la gasolina refleje las fuerzas del
mercado, el precio de la gasolina debería estar en Bs. 2,50/litro, entonces e shock
sería mínimo en este momento en este momento, cuya señal puede tener un
efecto importante en el consumidor
"Implementar un ajuste de precios en la gasolina podría llevar aun proceso
inflacionario"
La subvención del gas tiene un impacto significativo en las finanzas públicas
bolivianas, ya que el gobierno absorbe parte del costo de producción y distribución
del gas.
REFORMAS PROPUESTAS
En la actualidad la Normas Jurídicas en Bolivia se encuentra estructurado de la
siguiente manera:
1) La Constitución.
2) Las leyes y los tratados internacionales.
3) Los decretos supremos.
4) Las normas departamentales, regionales y municipales.
5) Normas de carácter administrativo.
Estas normas jurídicas tratan de dar soluciones a varios sectores en nuestro país,
uno de los problemas más relevantes en la actualidad para la economía en Bolivia
es la subvención de la gasolina.
Según datos presentados por el Ministerio de Economía y Finanzas Publicas, el
recurso destinado para la subvención a los hidrocarburos fue de Bs. 12.477
millones para el diésel y gasolina, este monto suma $us 1.700 millones para el
Estado.
El estado para contratacar esta problemática a subvención de gasolina propone
“leyes y decretos supremos”, entre ellos destacan el decreto supremo N° 29732 de
08 de octubre de 2008, el decreto supremo N° 0286 de 9 de septiembre de 2009 y
la circular N° 14/2017 de diciembre de 2017.
En un comentario de estos decretos supremos y el circular pode destacar lo
siguiente:
Decreto Supremo N° 29732 (8 de octubre de 2008)
Establece mecanismos para la recuperación de la subvención a través de Notas
de Crédito Fiscal (NOCRES) por la importación de hidrocarburos.
Decreto Supremo N° 0286 (9 de septiembre de 2009)
Autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a emitir NOCRES a favor
de YPFB por concepto de subvención a la importación de Gasolina Especial.
Circular N° 14/2017 (14 de diciembre de 2017)
Establece las normas y procedimientos para la emisión, endoso y negociación de
las NOCRES por concepto de subvención a la importación de hidrocarburos.
En Bolivia, la subvención a la gasolina es un tema cada día mas complejo que
tiene un impacto significativo en el sector del transporte y la economía Bolivia. Uno
de los aspectos más controversiales es la relación entre esta subvención y los
autos "chutos", que son vehículos indocumentados que ingresan al país de forma
ilegal.
¿Qué son los autos "chutos"?
Los autos "chutos" son vehículos que no han pasado por los trámites aduaneros
correspondientes y, por lo tanto, no tienen placas bolivianas. Su ingreso al país es
ilegal y se estima que representan alrededor del 20% del parque automotor
boliviano.
La subvención a la gasolina beneficia a todos los consumidores “transportistas –
amas de casa”, incluyendo a los propietarios de autos "chutos". Esto significa que
estos vehículos pueden acceder a combustible a un precio realmente bajo, lo que
incentiva su uso y dificulta el control del contrabando.
El Estado boliviano deja de percibir millones de dólares en impuestos por la
importación ilegal de vehículos, por otro lado, la subvención a la gasolina incentiva
el contrabando de autos “chutos”, como también incentiva el contrabando de la
gasolina debido a que sus precios son relativamente bajo comparados con los
otros países.
El Estado boliviano para dar solución a este problema debería regularizar los
autos "chutos", esto permitiría que los vehículos paguen impuestos y obtengan
placas bolivianas, lo que reduciría la competencia desleal y aumentaría los
ingresos del Estado, por otro lado, tendría que fortalecer los controles aduaneros
debido a que esta medida es fundamental para combatir el contrabando de autos
"chutos" y con el tiempo ir reduciendo el monto destinado para la subvención de
gasolina para poder tener precios competitivos con los demás países.
La subvención a la gasolina en Bolivia tiene un impacto negativo en el problema
de los autos "chutos". Es necesario abordar este problema de forma integral,
mediante la implementación de medidas que eliminen el incentivo al contrabando,
regularicen estos vehículos y fortalezcan los controles aduaneros.