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Discapacidad Intelectual y Síndrome de Down

DISCAPACIDAD
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UNIVERSIDAD VERACRUZANA

REGION VERACRUZ

FACULTAD DE PSICOLOGIA

Experiencia educativa:

Educación inclusiva (Problemas de aprendizaje)

TRABAJO FINAL

Discapacidad intelectual

Síndrome de Down

Docente:

Mtra. Cenet Valerio Aguilar

Alumna:

Kare

S19009761

Veracruz, Ver. Mayo-2022


Introducción:

En los últimos años se ha estado conociendo cada vez más el termino de


Discapacidad intelectual, algo visto en algún momento como algo denigrante, algo
de burla, sin embargo, gracias a investigaciones y la ciencia se está dando más a
conocer la normalidad de esta y a tratar de sensibilizar a las personas conforme al
tema.

La discapacidad intelectual es conocida como la adquisición lenta e incompleta de


las habilidades cognitivas durante el desarrollo humano, que implica que la
persona pueda tener dificultades para comprender, aprender y recordar cosas
nuevas, que se manifiestan durante el desarrollo, y que contribuyen al nivel de
inteligencia general, por ejemplo, habilidades cognitivas, motoras, sociales y de
lenguaje (Organización Mundial de la Salud, 1992).

El síndrome de Down es la alteración cromosómica más frecuente y la causa


principal de discapacidad intelectual en todo el mundo. En la mayoría de los casos
su causa es una copia extra del cromosoma 21. Abarca un conjunto complejo de
patologías que involucran prácticamente todos los órganos y sistemas. Las
alteraciones más prevalentes y distintivas son la dificultad para el aprendizaje,
dismorfias craneofaciales, hipotiroidismo, cardiopatías congénitas, alteraciones
gastrointestinales y leucemias. Se estima que es la causa de 1 de cada 150
abortos del primer trimestre y de 8% de las anomalías congénitas en Europa

Etiología:

La etiología de la DI es heterogénea. Como consecuencia del progreso en el


cuidado prenatal, lesiones, infecciones y toxinas son causas menos frecuentes.
Por el contrario, los factores genéticos se han vuelto predominantes. En el 40% de
los casos no es posible identificar una causa específica, especialmente en la DI
leve. Las influencias ambientales (p.e., desnutrición, la deprivación emocional y
social, como en orfanatos mal gestionados) pueden también causar o empeorar la
DI. Conocer la etiología de la DI mejora la posibilidad de tratamiento o prevención
en unos casos, y permite predecir dificultades específicas en otros. Se han
identificado muchos factores causales o asociados a la DI. Estos factores, que
influyen en el desarrollo y el funcionamiento del cerebro del niño en el período
prenatal, perinatal o postnatal, pueden ser divididos en tres grupos: orgánicos,
genéticos y socioculturales. La trisomía del par 21 y el cromosoma X.

¿Qué es el síndrome de Down?

El Síndrome de Down es la causa más frecuente de retraso mental; se trata de


una alteración cromosómica, caracterizada por un exceso de material genético.
Con el término síndrome se quiere destacar que las personas afectadas presentan
un conjunto de síntomas diversos: cognitivos (bajo nivel intelectual), fisonómicos
(ojos almendrados, nariz pequeña con una gran depresión en el tabique nasal,
forma anormal de las orejas, etc.) y médicos (por ejemplo, cardiopatías), entre
otros. El Síndrome de Down fue descrito por primera vez en 1866 por el Dr. John
Langdon Down, que es a quien se debe su nombre, aunque hasta 1959 no se
conoció su causa. En ese año, el doctor Jerome Lejuene descubrió que las
personas con Síndrome de Down tenían material genético extra, la mayoría de las
veces un cromosoma 21 de más, de ahí que también se denomine trisomía del par
21. El exceso de material genético origina un desequilibrio en distintos sistemas
biológicos; como cada cromosoma está implicado en el desarrollo de varios
órganos, la alteración de uno de ellos afectará a varias funciones. Esto explica la
diversidad de síntomas y características de las personas con Síndrome de Down.
Así, el retraso mental se explica porque afecta al desarrollo del sistema nervioso,
de manera especial, del cerebro.

Actualmente, el Síndrome de Down no tiene cura. Sin embargo, si, desde los
primeros momentos de vida, estos niños/as reciben una atención adecuada, que
abarque todos los aspectos relacionados con el desarrollo de las capacidades de
cada uno/a de ellos/as (aspectos cognitivos, psicomotrices, afectivos, educativos,
sociales...), se lograrán grandes mejoras en su bienestar, calidad de vida y en sus
posibilidades de desenvolverse en la vida con autonomía. Esto es así porque el
desarrollo cerebral no depende únicamente de factores genéticos, sino que
también influyen los estímulos ambientales.
¿Cuál es la causa del Síndrome de Down?

El Síndrome de Down se debe a un exceso de material genético; la mayoría de las


veces se debe a la presencia de un cromosoma extra del par 21, como descubrió
Lejuene en 1959. El exceso de un cromosoma o de material del mismo estimula la
creación de multitud de metabolitos que impiden el desarrollo de tejidos y órganos
tras la concepción. Tales alteraciones son la causa de los síntomas que configuran
el Síndrome de [Link] este diagnosticado antes y después del parto.

¿Cuáles son sus características?

No hay personas con Síndrome de Down iguales, tienen sus propias


personalidades, sentimientos y capacidades, y suelen mostrase diferentes
características de este síndrome, estas son las categorías:

1. Inteligencia.

El Síndrome de Down ha ido asociado, tradicionalmente, a un nivel intelectual muy


bajo, con retraso mental profundo o grave. Existía la creencia de que el desarrollo
intelectual quedaría congelado y no iría más allá que el que alcanzan los niños y
niñas de 5 a 8 años. Se decía que eran personas “entrenables”, con capacidad
para alcanzar niveles elementales de autonomía personal (aseo, vestido, comida),
pero que no merecía la pena darles una educación académica. Sin embargo, casi
todas las personas afectadas presentan un retraso mental de leve a moderado.
Una minoría tiene un retraso mental profundo y el resto tiene una capacidad
intelectual límite. Las personas con Síndrome de Down logran mejores resultados
en las tareas que implican la inteligencia concreta que en las que hay que utilizar
la inteligencia abstracta; por ello, las diferencias con otras de su edad empiezan a
ser notables durante la adolescencia, que es cuando se pasa a la etapa de
pensamiento formal abstracto. Asimismo, en los tests que miden la inteligencia,
obtienen mejores puntuaciones en las pruebas manipulativas (por ejemplo, la
construcción de rompecabezas) que en las de carácter verbal (por ejemplo, la
asociación de palabras y su significado). En cualquier caso, el nivel intelectual que
pueden alcanzar varía de unas personas y otras, dependiendo, en gran medida,
de los programas de estimulación de atención temprana y educativos a los que
han acudido desde la primera infancia. Las mejoras que se han apreciado en los
últimos 25 años, con incrementos en el Cociente Intelectual superiores a 20
puntos, se deben, en gran parte a las mejoras en atención temprana y en los
programas educativos de los últimos tiempos.

2. Memoria.

Los problemas de memoria del Síndrome de Down se refieren, tanto a la


capacidad para guardar la información (memoria a corto plazo), como para
almacenarla y recuperarla (memoria a largo plazo). En ocasiones, pueden realizar
tareas que no pueden explicar o describir, hecho que apunta a problemas en la
memoria explícita o declarativa. Su memoria visual es mayor que la auditiva. En
este último caso, son capaces de retener entre 3 y 4 dígitos tras ser escuchados.
La falta de un entrenamiento adecuado puede dificultar el desarrollo de estrategias
para orientarse en el tiempo y en el espacio. Sin embargo, tienen bien
desarrollada la memoria operativa y procedimental, lo que les permite llevar a
cabo tareas secuenciales, es decir que siguen un orden; hasta que no terminan
una, no empiezan la siguiente.

3. Percepción.

Los bebés y niños/as con Síndrome de Down procesan mejor la información visual
que la auditiva; perciben mejor lo que ven que lo que oyen. Su umbral de
respuesta general es más elevado que el del resto de la población, incluido el
umbral para el dolor. Por lo que necesitan estímulos de mayor intensidad y
duración para que puedan reaccionar ante ellos. Así, en ocasiones, las faltas de
respuesta ante las interpelaciones de otra persona se deben a que no se ha
percibido la petición, más que a una distracción.

4. Atención.

Las alteraciones de determinados mecanismos cerebrales explican las dificultades


a la hora de mantener la atención durante mucho tiempo en la misma tarea u
objeto. Las personas con Síndrome de Down se distraen con facilidad ante los
estímulos diversos y novedosos. Parecen más sensibles a las influencias externas
que predominan sobre la actividad interna, reflexiva y ejecutora. La capacidad de
los mecanismos de auto inhibición es menor.

Aspectos cognitivos que se ven más afectados con el Síndrome de Down.

 Retraso mental moderado o leve


 Lentitud para procesar (percibir y comprender) y codificar (clasificar) la
información, interpretarla, elaborarla y responder a las demandas de la
tarea.
 Dificultades en los procesos de conceptualización (formar conceptos),
abstracción (extraer las características esenciales de un concepto),
generalización y transferencia del aprendizaje de unos contextos a otros. Si
han aprendido una conducta en la escuela, les cuesta aplicar este
aprendizaje en casa.
 Problemas en la memoria a corto y largo plazo.
 Les cuesta más que a otras personas planificar las estrategias, los pasos
que hay que dar, para resolver problemas y atender a diferentes variables y
aspectos al mismo tiempo.
 Desorientación espacial y temporal. Les cuesta comprender dónde están y
conceptos como el día, la hora, etc.
 Problemas para realizar operaciones de cálculo, en especial, si se trata de
cálculo mental.
 Se toman la información de forma literal. Les cuesta comprender las
expresiones de doble sentido, tan frecuentes en las relaciones cotidianas,
como los chistes, la ironía, etc. a las que responden con seriedad, como si
no tuviesen sentido del humor.

Características de personalidad:
 Escasa iniciativa y baja tendencia a la exploración. Por ello, se les debe
animar, incluso, empujar para que participen en actividades normalizadas.
 Poca capacidad para controlar e inhibir sus emociones, que se manifiesta
en una excesiva efusión de sentimientos.
 Tendencia a la persistencia de la conducta y resistencia al cambio. Les
cuesta cambiar de tarea o iniciar actividades nuevas, por lo que pueden
parecer tercos y obstinados.
 Baja capacidad de respuesta y de reacción frente al ambiente. Responden
con menor intensidad a lo que ocurre a su alrededor, lo que puede parecer
desinterés ante lo nuevo, apatía y pasividad.
 Dificultades para interpretar y analizar los acontecimientos externos.
 Constancia, tenacidad, responsabilidad y puntualidad. Son muy cuidadosos
y perfeccionistas con el trabajo.

Rasgos físicos característicos:

La persona que padecen este síndrome son normalmente conocidos por los
rasgos específicos físicos, como lo son:

 Nariz pequeña y plana.


 Ojos achinados, almendrados, con fisuras oblicuas palpebrales. Las
aperturas de los ojos se inclinan hacia arriba.
 Oreja displasia. Desarrollo anormal de las orejas.
 Bajo desarrollo óseo del tercio medio del rostro.
 Maxilares y boca reducidos, con mala oclusión dental, lo que les puede
obligar a respirar por la boca. Los problemas en la respiración afectan al
desarrollo de las mejillas y limita la capacidad pulmonar.
 Pliegue profundo en el centro de la palma de la mano.
 Falange central displástico. Un solo surco de flexión en el quinto dedo, en
lugar de dos.
 Pliegues epicentrales. Pliegues de piel extras en la parte exterior del ojo.
 Pelvis displástica. Desarrollo anormal de la pelvis (visible a través de rayos
X).
 Problemas de desarrollo corporal. Menor estatura media que la población
general, con cierta tendencia a la obesidad

NO EXISTE RELACION EN EL GRADO DE MANIFESTACIONES DE RASGOS


FACIALES Y EL NIVEL COGNITIVO QUE TIENEN

Síntomas Psicomotrices

 Hipotonía de los músculos. Tienen reducido tono muscular debido a la


perdida de ligamentos. Lo que se traduce en flacidez y torpeza de
movimientos.
 Ausencia del reflejo de Moro en recién nacido. Un bebé sin Síndrome de
Down, si se le suelta, o se le expone a un ruido fuerte, extiende brazos,
piernas y manos, arquea la espalda, echa la cabeza hacia atrás.
 Hiperflexibilidad. Habilidad excesiva de flexionar las extremidades.
 La torpeza y lentitud de movimientos puede deberse tanto a problemas de
la psicomotricidad gruesa (movimientos de brazos y piernas), como de la
psicomotricidad fina (coordinación ojo-mano).

Problemas sensoriales:

 Pérdida de la capacidad auditiva. Según estudios recientes, entre el


66% y el 89% de los niños/as con Síndrome de Down sufren una
pérdida auditiva superior a los 15 o 20 decibelios en, al menos, un oído.
 Problemas de visión. Aproximadamente un 3% tienen problemas de
cataratas.

Problemas de lenguaje y comunicación

A las personas con Síndrome de Down les resulta más difícil dar respuestas
verbales que motoras, por lo que les cuesta explicar lo que están haciendo o lo
que van a hacer.

El problema del lenguaje más frecuente entre las personas con Síndrome de
Down es la falta de fluidez verbal. Nadie tiene un lenguaje perfectamente fluido.
Todos hemos dudado alguna vez con las palabras, hablado a trompicones,
haciendo paradas, o volviendo una y otra vez sobre lo que ya se ha dicho. Estos
problemas son corrientes tanto en la infancia, como en la edad adulta, aunque es
más frecuente entre los niños/as. Los problemas de fluidez verbal más habituales
entre las personas con Síndrome de Down son:

 Repetir toda o parte de una palabra mientras se piensa lo que sigue en


la frase.
 Largas pausas en mitad de una frase hasta encontrar la palabra
siguiente (es una…………. pelota)
 Pausas en lugares inusuales de la frase, seguida de dos o tres palabras
que se suceden con rapidez, haciendo difícil la comprensión por parte
del oyente.
 Enfatizar palabras o partes de una palabra cuando no hay por qué
resaltarlas.
 Hablar a trompicones hasta encontrar la sílaba o palabra adecuada
(ah… er… um…).
 Dificultades para comprender lo que le están diciendo.
 Tartamudeos.

Por tener una lengua grande, que parece que no le cabe en la boca, además de
dificultades en la respiración, tienen problemas para articular palabras.

Retraso del desarrollo

El desarrollo de los niños/as con Síndrome de Down es más lento que el de los
demás. Alcanzan más tardíamente la capacidad para darse la vuelta, sentarse o
para responder a los estímulos externos. El retraso de desarrollo podría estar
relacionado con la hipotonía.

Habilidades sociales

La imagen del Síndrome de Down va asociada a ciertos estereotipos, como la


creencia de que se trata de personas muy “cariñosas”, pero lo cierto es que pocas
veces se relacionan socialmente de manera espontánea. Durante la infancia, son
altamente dependientes de las personas adultas, no sólo de su familia, sino
también de otras personas de su entorno, como los profesores del colegio.

Propuesta de inclusión:

Las personas con síndrome de Down pueden estar incluidas en su familia, ayudar
en las tareas del hogar, cocinar, tener sus responsabilidades y tomar decisiones
por sí mismas. En la escuela, pueden estudiar en aulas comunes junto con chicos
sin discapacidad con docentes de apoyo a la inclusión. Pueden aprender, ayudar y
recibir ayuda de sus compañeros. En el trabajo, pueden capacitarse y
desarrollarse en sus áreas de interés en el mercado laboral abierto y competitivo.
En el ámbito social, pueden formar pareja, tener amigos, salir y divertirse. Pueden
vivir solos y viajar de forma autónoma. En la sociedad, pueden hacer su aporte
como cualquier otra persona.

Enfocándose en el ámbito escolar, son personas que al padecer este síndrome


algunos cuentan con mayor o menor porcentaje de problemáticas. Pueden mostrar
asincrónica con su nivel de madurez general y sus adquisidores, diferencias con
respecto a los procesos cognitivos tales como memoria, atención y percepción.

En el proceso de educación es sugerencia que los docentes o los cuidadores sean


personas capacitadas, pacientes y que conozcan las situaciones, además del
apoyo de los padres.

Es importante hablar abiertamente de la discapacidad para que los niños despejen


sus dudas y aprendan a interiorizar los temas de inclusión desde temprana edad.
Recordar que el docente es un referente para sus estudiantes y que ellos
observarán e imitarán sus conductas.

Estrategias de apoyo educativo

 Incluir elementos llamativos que apoyen al contenido (imágenes, gráficos,


etc.)
 Texto simple y que permita una lectura sencilla
 Explicaciones y consignas claras y directas
 Supervisión y feedback para el niño
 Establecer claves visuales y de comunicación entre el estudiante y el
profesor

Contenido del material educativo para la inclusión educativa en el síndrome de


Down

 Trabajar los contenidos seleccionados de acuerdo a la adaptación


 Acortar y destacar el contenido más relevante
 Incluir un resumen o un apartado de ideas centrales que sintetice el texto
 Añadir actividades de refuerzo
 Procurar que el aprendizaje sea significativo
 Usar el mismo material que el resto de estudiantes, pero con dichas
adaptaciones

Suelen ser muy buenos para imitar, y esto puede ser de beneficio para el
desarrollo de habilidades sociales y de comunicación y el aprendizaje por
imitación/observación. Puede resultar bastante útil anticipar los contenidos y
trabajar de manera individual temas que se le compliquen, pero nunca dejando de
lado la interacción con compañeros. Es importante promover la participación del
estudiante en las distintas actividades educativas y lúdicas que se realizan en el
colegio, estimulando y desarrollando sus habilidades sociales.

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