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Evasión Tributaria en Venezuela: Análisis y Retos

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CAPÍTULO I

EL PROBLEMA

1. Planteamiento del problema

Partiendo de que toda sociedad se constituye con el objetivo de lograr

un fin común, se establecen las normas, las cuales han de regir su

funcionamiento conjuntamente con los organismos necesarios para la

realización de este fin colectivo. La Constitución de la República Bolivariana

de Venezuela (2000), constituye la norma macro para los venezolanos. En su

artículo 133 establece el deber que tiene toda persona de contribuir con los

gastos públicos mediante el pago de impuestos, tasas y contribuciones

establecidas por la ley; es decir, se crean las bases para el cumplimiento de

la obligación tributaria.

De allí, que el conjunto de obligaciones recíprocas existentes entre

Estado y ciudadanos, según Torres (1999), son la consecuencia lógica de la

aplicación del principio de convivencia en una comunidad jurídicamente

organizada; en la cual corresponde a los ciudadanos brindar su concurrencia,

expresado está en el pago de los tributos en sus distintas manifestaciones

para la satisfacción de las necesidades tanto educativas, laborales, de salud,

de vivienda, entre otras.

Así, realizando una retrospección, se tiene que en el análisis de la

historia tributaria en los distintos países, donde se encuentra que los tributos

4
5

suponen la necesidad de conocer las reacciones por ellos provocadas en la

ciudadanía; es decir, en los contribuyentes. Indica al respecto Méndez

(2007), que la institución del tributo ha evolucionado durante siglos y a pesar

de la progresiva infraestructura y administración aparejada a su creación,

aún no se deslastra de las connotaciones negativas que los individuos se

han formado de ella en distintas épocas.

Para hacer efectiva la obligación de contribuir a cubrir el gasto público,

el Estado recurre a los tributos (impuestos, tasas y contribuciones); según el

artículo 133 de la Constitución Nacional (2000), por otra parte, se tiene el

artículo 316 de la misma Carta Magna (2000), en comento, expresando que

el sistema tributario procurará la justa distribución de las cargas públicas

según la capacidad económica del contribuyente, atendiendo al principio de

progresividad; se entiende entonces que el sistema tributario tiene el

compromiso de establecer la obligación de contribuir en atención a la

capacidad económica de los sujetos pasivos.

En otras palabras, los tributos no pueden ser calculados sobre una base

proporcional, sino que éstos deben atender el principio de progresividad,

siendo considerados como un mecanismo que debe respetarse para que el

Estado pueda cumplir con la obligación de proteger la economía nacional,

logrando de esta manera, tanto un adecuado nivel de vida para el ciudadano,

como el coadyuvar al crecimiento de la economía venezolana. Continuando,

con el análisis del artículo 316 de la Carta Magna (2000), se busca asimismo,

la protección de la economía nacional y la elevación de la calidad de vida de


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la población, sustentándose en un sistema eficiente para la recaudación de

los tributos.

Según expone Zavala (2012), hoy en día los sistemas tributarios se han

perfeccionado, logrando de esta manera consolidar un sistema integrado, en

el que las normas jurídicas regulen tanto su actividad, como su

funcionamiento; sin embargo, de la mano de este desarrollo, el cual busca la

obtención de recursos para la satisfacción del gasto público, surgiendo de

esta manera un problema perturbador: la evasión tributaria o también

denominada como evasión fiscal.

Siguiendo un breve recuento histórico, se tiene que el primer Código

Orgánico Tributario (1983), establecía normas aisladas sobre

contravenciones y faltas sancionadas con penas administrativas en las

distintas leyes especiales creadoras de tributos. Con la entrada en vigencia

de ese primer Código, se unificó el régimen represivo del ilícito tributario,

reservando a sus disposiciones tanto la tipificación, como la penalización de

las violaciones a las normas impositivas, estableciendo la aplicación

supletoria de los principios de derecho penal, para lo cual se hace referencia

a su ámbito de aplicación por vía principal a todas las infracciones tributarias

con excepción de las relativas a la materia aduanera.

Posteriormente, en las dos (2) subsiguientes reformas al Código

Orgánico Tributario, promulgadas en 1992 y 1994 (Gaceta Oficial

Extraordinaria № 4.466 de fecha 11 de septiembre de 1992 / Gaceta Oficial

Extraordinaria № 4.727 de fecha 27 de mayo de 1994), el título relativo a las


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infracciones y sanciones fue modificado parcialmente para concordar los

tipos penales a los supuestos de infracción de los tributos indirectos creados

en el proceso de reforma tributaria, para establecer penas más gravosas

para algunos tipos de infracción. Como última reforma, se encuentra la

realizada en fecha de 18 de noviembre del año 2014, la cual fue publicada en

Gaceta Oficial No. 6.152, derogando el Código Orgánico Tributario del 2001.

Con la finalidad de asegurar el cumplimiento de las obligaciones

tributarias, en Venezuela se creó, mediante Decreto Presidencial Número

310 de fecha 10 de agosto de 1994, el Servicio Nacional Integrado de

Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), como un ente con

autonomía financiera y funcional, sin personalidad jurídica, según lo expone

el artículo primero de dicho decreto.

Por su lado, este instituto fue creado en atención a las previsiones

respectivas del COT de 1994, el cual ha continuado su trayectoria legal

basada en las reformas de 2001 y la más reciente de fecha 2014; de allí, que

este ente público, ha venido cumpliendo con diversas finalidades, una de

ellas es la de disminuir los altos índices de evasión por parte de los

contribuyentes, afectando ésta de forma directa la recaudación tributaria en

el país; lo cual hoy en día sigue siendo un problema que combate la

administración tributaria en beneficio de la sociedad.

Sin embargo, la creación del Servicio Nacional Integrado de

Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), pareciera no haber sido

suficiente, para que el ciudadano común acepte plenamente la carga


8

tributaria que por ley se le asigna; se percibe resistencia en los últimos años,

existiendo la problemática de evasión por parte de algunos contribuyentes;

toda vez que éste busca diversos mecanismos para privar a la Hacienda

Pública Nacional de los ingresos que por este concepto le corresponden.

Por tanto, la configuración de las evasiones tributarias o de lo que se

conoce como ilícito tributario, se convierte en la significación de la

culpabilidad como presupuesto de la responsabilidad, a lo cual Villegas

(2006, p. 17), expresa que “la esencia controversial de la infracción tributaria

es la que científicamente justifica la prevalencia del elemento objetivo sobre

el subjetivo, lo cual no puede ser cambiado sin alterar tal esencia”, es decir,

que la culpabilidad está implícita en los ilícitos tributarios.

Sobre este punto de vista, es de hacer notar que si las evasiones o

infracciones tributarias, se presentan como culposas, o sea, aquellas donde

la infracción sea punible, la sola materialidad fáctica de las conductas

contrarias a la obligación impuesta por la ley, hace que la infracción se

configure y se presuma que el autor actuó con la subjetividad mínima

requerida; es decir, con culpa por impericia o inobservancia de normas.

Interesa en tal caso investigar si la conducta fue en realidad meramente

negligente o si el cumplimiento fue deliberado, movido por determinados

propósitos.

En referencia a lo expuesto sobre la evasión fiscal, reseña Celis (2005),

que ésta es entendida como todo acto destinado a incumplir ilícitamente con

las obligaciones tributarias en perjuicio del fisco y por ende del Estado
9

Venezolano. De la misma manera, destaca el autor que la evasión tributaria

se caracteriza por la presencia de diversos elementos distintivos, no sólo se

trata de evitar el pago total de la prestación tributaria, sino también de

disminuir el monto correspondiente.

Este comportamiento conduce a cometer Ilícitos tributarios, siendo

éstos definidos por Celis (2005), como las acciones u omisiones establecidas

en el Código Orgánico Tributario (2001), y que conllevan al quebrantamiento

de una norma. Estas pueden ser dolosas o culposas; la Administración

Tributaria goza de facultad para aplicar medidas sancionatorias de carácter

administrativo.

Ahora bien, es de mencionar que recientemente se suscitó que en

fecha 18 de noviembre de 2014 fue publicado en la Gaceta Oficial

Extraordinaria N° 6.152 el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del

Código Orgánico Tributario (COT), dictado por el Presidente de la República

a través del Decreto-Ley Nº 1.434, donde se indica en el artículo 81 que:

“constituye ilícito tributario toda acción u omisión violatoria de las normas

tributarias”.

De allí, que en el nuevo COT (2014), se permite que leyes especiales

tributarias tipifiquen nuevos ilícitos y sanciones. Así que la reforma incluye

nuevos ilícitos formales relativos al incumplimiento del deber de obtener la

respectiva autorización por parte de la Administración Tributaria para ejercer

la industria, comercio e importación de especies gravadas según el articulo

99 de este Código.
10

Cabe destacar que varios de los ilícitos formales, además de ser

sancionados con multas pecuniarias, acarrean la clausura del

establecimiento. De la misma manera, se establecen distintos lapsos para la

clausura del establecimiento. En algunos casos la clausura se extenderá

hasta tanto el sujeto pasivo cumpla con los respectivos deberes formales y

en otros la clausura será aplicable hasta que el infractor le notifique a la

Administración Tributaria la regularización de la situación. En ciertos

supuestos la sanción de clausura es extensible a todos los establecimientos

o sucursales del contribuyente. También se incorpora el concepto de

clausura de un área del establecimiento para determinados supuestos.

De allí, que pareciera entonces, que los contribuyentes buscan

disminuir legal o ilícitamente el monto del tributo a pagar, originando esto de

forma directa un daño al desarrollo económico del país. En ese sentido,

dentro de los ilícitos establecidos en materia tributaria se encuentran los

ilícitos penales, donde se destaca la defraudación, la cual es sancionada con

pena privativa de libertad. Para que de esta ocurra deben darse ciertos

indicios, siendo éstos mencionados en el artículo 120 del COT (2014), como

todas aquellas conductas antijurídicas desarrolladas en el ámbito tributario o

toda omisión violatoria de normas tributarias.

Según Giorgetti citado por: Azuaje (1967), la defraudación es una

especie de estafa o fraude común, la cual la comete quien, con artificios o

medios capaces de engañar o sorprender la buena fe de otro, induciéndole

en error, procure para sí o para otro un provecho injusto con perjuicio ajeno.
11

Así, la defraudación, es una forma de la evasión fiscal, pero con el añadido

del fraude o engaño como modus operandi. En efecto, el infractor es,

siempre, un evasor de impuestos. En cambio, el engaño es el elemento

distintivo y exclusivo de esta infracción.

Es por ello, que la defraudación tributaria se encuentra consagrada en

el artículo 119 del Código Orgánico Tributario (2014); según este incurre en

defraudación tributaria el que mediante simulación, ocultación, o cualquier

otra maniobra fraudulenta, produzca una disminución del tributo a pagar a la

Administración Tributaria.

Dicha disposición legal, fue marcada como una pauta en la historia

venezolana sobre la defraudación desde la promulgación del COT del 2001,

dado que esta normativa no tiene precedente alguno, por lo menos no en

cuanto al establecimiento de penas restrictivas de libertad. En tal sentido, el

delito de defraudación tributaria como ya se mencionó, aparece como un

ilícito con una sanción restrictiva de la libertad, es decir, en este caso es

parte del Derecho penal tributario.

Cabe destacar que el Estado Venezolano, a pesar de los esfuerzos

realizados en las distintas épocas por la lucha contra la evasión fiscal, logró

sentar un precedente en el juicio penal por el delito de Defraudación

Tributaria, previsto y sancionado en los artículos 116 y 117 del antiguo

Código Orgánico Tributario del 2001, el cual fue seguido por la Fiscalía

Trigésima Quinta con competencia Plena y Nacional del Ministerio Público a

través de la abogada Erika Paredes, por ante el Tribunal Segundo de Juicio


12

del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, con sede Maracaibo, en contra

del ciudadano Jorge Luis Negrón, representado por los abogados privados

Fernando León y Pedro García, causa N° 2M-054-05.

En dicha causa se dictó sentencia bajo el Nº 013-07, de fecha diecisiete

(17) de mayo de 2007, donde se condena al acusado a cumplir la pena de

tres (03) años y nueve (09) meses de prisión, lo cual se ha traducido

tradicionalmente en la asunción de actitudes compulsivas que se concretan

en la modificación agresiva de las leyes tributarias, sin una educación en la

cultura de impuestos y tributos al Estado.

Ahora bien, en fecha 19 de septiembre del 2007, se encuentra otra raíz

sobre el análisis, donde el Tribunal Segundo en funciones de juicio del

Circuito judicial penal del Estado Zulia, a través de decisión Nº 013-07, emitió

sentencia que decidió la primera causa en materia de Defraudación

Tributaria, en donde por primera vez se condenó a un ciudadano por la

comisión de este delito, tal decisión es toda una primicia en la historia

jurisprudencial de Venezuela, dado que nunca se había realizado un juicio

por este concepto.

De cara a esta tendencia, y aun cuando jurisprudencia reciente ha

rescatado el postulado según el cual es el dolo el elemento esencial que

permitiría establecer la culpabilidad del agente, donde se ha verificado el tipo

delictivo de la defraudación; es necesario advertir que conductas frecuentes,

como omisión de ingresos, inconsistencias o incumplimientos en la emisión o

recepción de facturas, contradicciones entre las declaraciones fiscales y los


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libros del contribuyente u omisión de declaraciones de inversiones

mantenidas en jurisdicciones de baja imposición fiscal, aparejan un riesgo de

objeción fiscal, según lo previsto en el artículo 117 del Código Orgánico

Tributario (2001), el cual fue reformado recientemente.

Con apoyo en el Código Orgánico Tributario (1994 - 2014), la

jurisprudencia ha venido dando aplicación a presunciones de culpabilidad

para tipificar la defraudación, a pesar de que los supuestos de hecho que se

toman como base de las presunciones configuran otras infracciones

sancionables separadamente, y sobre todo que, de acuerdo con el COT

(2014), dichos supuestos sólo podrían ser considerados como indicios de

culpabilidad.

Sería muy peligroso para la garantía de la libertad personal que los

indicios de defraudación pudieran tener el valor de presunciones legales,

pues hoy en día, bajo la vigencia del Código Orgánico Tributario (2014), se

trata de tipificar el delito de defraudación con pena privativa de libertad, en

cuyo artículo 119 del COT (2014), se sanciona con prisión, conjuntamente

con una multa tipificada en el artículo 112, aumentando dicha multa en un

200% de lo ya estipulado.

Ahora bien, se debe indicar a lo mencionado, que todo este complicado

proceso, ha dificultado la lucha contra la evasión tributaria, la cual en la

actualidad sigue siendo un tema central en las agendas políticas de las

naciones del mundo y especialmente en los países latinoamericanos. En este

sentido, el elevado impacto en la estabilidad económica, en las estrategias


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de desarrollo y sobre la gobernabilidad en general, es producto de esta

evasión en análisis.

Así, tanto en Venezuela, como en la mayoría de las naciones de

América Latina, se sufre de la llamada falta de conciencia tributaria, la cual

está referida a la escasa voluntad de cooperación de los individuos para con

el Estado. De allí, que es necesario, profundizar en esta problemática,

dejándose de percibir al evasor como un individuo inteligente, así como

también, habilidoso; y por el contrario, el contribuyente en sí en responsable,

considerado por algunos doctrinarios como Fraga (2006), como un individuo

tanto débil, como cobarde.

En ese contexto, se tiene lo señalado por Wefee (2002), el cual

describe que una de las herramientas para lograr este cambio de conciencia

social es el análisis y estudio de los riesgos que conllevan esa acción

evasora de los sujetos, en este caso, los contribuyentes.

No obstante, esto no implica que esta actitud del contribuyente frente a

su responsabilidad no conlleve consecuencia lesivas y perjudiciales para el

mismo, ya que es el COT (2014), a través de las normas penales en el

contenidas, el encargado de sancionar, económica o personalmente a los

contribuyentes que actúen en su detrimento.

En este sentido, la legislación venezolana contempla las hipótesis

enmarcadas dentro de los tipos penales que se constituyen en ilícitos

tributarios, tal como es el caso de la defraudación tributaria, indicando

además la correspondiente sanción para la comisión de tal ilícito. En el caso


15

de la defraudación esta sanción tiene especial atención, ya que corresponde

a un delito penal sancionado con penas restrictivas de la libertad de aquel

que la comete, así como las demás sanciones que podrían concurrir por

disminuir los ingresos tributarios del Estado.

Esto es, sin duda alguna, un aspecto muy influyente al momento de

intentar defraudar al fisco, pues debe estar consciente el contribuyente, que

la detección oportuna por parte de la Administración Tributaria, no solamente

conllevaría a una sanción pecuniaria; como otros de los ilícitos tributarios,

que ponga en riesgo la estabilidad económica y funcional de su organización,

sino que además enfrenta la posibilidad de responder personalmente por el

daño causado a través de una sanción privativa de libertad.

Ahora bien, se debe añadir a lo explicado hasta los momentos, que el

Código Orgánico Tributario (2001), regulaba quince (15) supuestos que

constituían, según la letra expresa de su artículo 117, presunciones sobre la

intención de defraudar; en ese sentido, para aliviar esta difícil labor el Código

Orgánico Tributario (2014), establece en su artículo 120, catorce (14)

supuestos a los cuales califica como indicios de defraudación; por lo que se

detecta que la defraudación tributaria, es calificable como uno de los delitos

tributarios más graves, requiriendo este la intención dañosa del agente, la

cual en ningún caso puede presumirse sino por el contrario, ha de ser

plenamente probada dicha actuación evasoria.

Así se consigue que se incluyeran algunos indicios de defraudación y

otros fueron modificados o eliminados. Entre los nuevos indicios de


16

defraudación tributaria están el ejercicio de actividades industriales o

comerciales sin la obtención de la autorización correspondiente o la remoción

del dispositivo de seguridad de máquinas fiscales sin autorización, así como

cualquier otra modificación capaz de alterar el normal funcionamiento de la

máquina fiscal.

No obstante, aún queda camino por recorrer, pues actualmente puede

decirse que en Venezuela opera la falsa premisa consistente en la idea de

que incrementando los castigos legales se solucionarán los problemas

fiscales, dándose una mayor represión en materia tributaria, la cual es

asumida como política de Estado. No obstante el ilícito tributario, donde

específicamente, el delito de defraudación debe ser tratado con toda

prudencia, estando éste dentro de los estrictos marcos institucionales por sus

implicaciones políticas y económicas, ya que el abuso de esta figura, lejos de

incrementar la recaudación, puede generar tanto el chantaje, como la

corrupción administrativa.

Es por ello que las nuevas tendencias doctrinarias apuntan hacia la

eficacia de los mecanismos tanto de determinación, como de recaudación, al

lado de la prevención punitiva, asimismo, se encuentra la certeza del castigo

más que a su severidad como nuevas fórmulas para combatir la evasión. Se

trata de minimizar la impunidad, y es ahí donde cobra importancia la acción

aplicada a la defraudación tributaria, pues el ejercicio de ésta depende de

una serie de procedimientos de carácter administrativo que deben ser

desarrollados por la Administración Tributaria, los cuales crearán las


17

condiciones necesarias o condiciones de procedibilidad para que el Estado, a

través del Ministerio Público, pueda dar inicio a la investigación.

Bajo la línea argumental que se viene analizando, se puede indicar que

la defraudación tributaria supone, en muchos casos, elaboradas maniobras,

complejos artificios, negocios simulados, inescrutables estructuras legales,

entre otras cosas. Por tanto, reconstruir el trayecto recorrido por el infractor

para sustraerse de la ley y precisar que su conducta es deliberada, resulta

sin duda una tarea de considerables dimensiones.

En ese sentido, la vigencia de la defraudación tributaria como ilícito, a

través del tiempo, ha venido por su recurrencia viene a lesionar el patrimonio

del Estado, en su derecho a percibir el tributo, el no incremento ilegitimo del

patrimonio en perjuicio del inmaterial derecho de crédito que se genera por el

nacimiento de la obligación tributaria. Así, el delito se considera materializado

en la evasión del pago de tributos, cantidades retenidas o que se hubieran

debido retener o ingresos a cuenta de retribuciones en especie, obteniendo

indebidamente devoluciones o disfrutando de beneficios fiscales.

En base a los señalamientos expuestos, se resume que el propósito

general de la presente investigación está dirigida al análisis de los indicios de

defraudación tributaria contemplados en el Código Orgánico Tributario

vigente, tomando en consideración las conductas señaladas en el artículo

120 del renombrado COT (2014), sobre los indicios de defraudación tributaria

relativos a la inscripción, la declaración, al deber de facturación así como de

los libros contables y a actividades sometidas a autorización.


18

1.1. Formulación del problema

Con base en el planteamiento anterior, se tiene que una vez que ha

sido planteado el problema que orienta el propósito del presente estudio, se

formula la siguiente interrogante: ¿Cómo pueden analizarse los indicios de

defraudación tributaria en Venezuela?

2. Objetivos de la investigación

2.1. Objetivo general

Analizar los indicios de defraudación tributaria en Venezuela.

2.2. Objetivos específicos

Examinar los supuestos para que exista la defraudación tributaria según

la legislación venezolana.

Examinar los indicios de defraudación tributaria, relativos a la

inscripción ante la administración tributaria y la declaración fiscal

establecidos en el Código Orgánico Tributario (2014).

Describir los indicios de defraudación tributaria referidos a la facturación

y los libros contables previstos en el Código Orgánico Tributario (2014).

Identificar los indicios de defraudación tributaria relativos a las

actividades sometidas a autorización señaladas en el Código Orgánico

Tributario (2014).

Describir el régimen sancionatorio establecido en la normativa

venezolana en caso de defraudación tributaria.


19

3. Justificación de la investigación

La presente investigación buscó analizar los indicios de defraudación

tributaria en Venezuela, por cuanto dicho delito lesiona de manera directa el

patrimonio del Estado, el derecho de éste de percibir el tributo, así como

también, el no incremento ilegítimo de su patrimonio en perjuicio del

inmaterial derecho de crédito que se genera por el nacimiento de la

obligación tributaria.

Por lo que el análisis de la reforma de fecha 18 de noviembre de 2014

fue publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.152 el Decreto con

Rango, Valor y Fuerza de Ley del Código Orgánico Tributario (COT), dictado

por el Presidente de la República a través del Decreto-Ley Nº 1.434, se

denota la inclusión de algunos indicios de defraudación y otros fueron

modificados o eliminados. Por esta razón la presente investigación se

justifica desde varias perspectivas, a saber:

Desde el punto de vista teórico, fue relevante, pues representó una

necesidad dentro del medio jurídico venezolano el estudio global del delito de

defraudación tributaria, a la luz de la doctrina, legislación y jurisprudencia

elaborada en los últimos años, y más aun tomando en cuenta la última

reformada de fecha de noviembre del 2014; donde se han encontrado

divergencias, nuevos cuestionamientos doctrinales, colocando en claro la

necesidad de estudiar las reformas legislativas tendientes a minimizar los


20

problemas de interpretación existentes en el área de estudio de los indicios

de defraudación tributaria en Venezuela.

Desde el punto de vista práctico, la presente investigación, sirvió de

apoyo a contribuyentes o responsables de la obligación tributaria, para

detectar actuaciones que conlleven a cometer la defraudación tributaria ante

la República, y de esta forma establecer mecanismos de control que les

permitan mejorar los procesos tributarios para así evitar que, en futuras

fiscalizaciones hechas por el Servicio Nacional Integrado de Administración

Aduanera y Tributaria (SENIAT) puedan verificarse los indicios de

defraudación establecidos en el artículo 120 del Código Orgánico Tributario

(2014).

Desde el aspecto metodológico, la presente investigación aportó un

estudio válido que puede servir de apoyo a futuros investigadores o

especialistas en el área de estudio debido a que ofrece resultados confiables

basados en técnicas e instrumentos metodológicos internacionalmente

reconocidos, los cuales ayudaron a cumplir los propósitos de la misma, y dar

sus respectivos aportes en la problemática abordada.

Finalmente, desde el punto de vista social fue relevante el análisis de

los indicios de defraudación tributaria en Venezuela, por cuanto esta

investigación creó un precedente comparativo del COT 2001, con la reciente

reforma de fecha de noviembre del 2014, siendo este análisis de gran ayuda

para la sociedad en general, y más aun a aquellos contadores públicos y

abogados que ejercen la materia fiscal en Venezuela.


21

4. Delimitación de la investigación

El presente trabajo de investigación se encontró enmarcado en la línea

matricial de Derecho Tributario, específicamente, dentro de la línea potencial

relativa al Derecho Penal Tributario, refiriéndose concretamente a los indicios

de defraudación tributaria, estuvo sustentado en las siguientes normas

jurídicas: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999),

Código Orgánico Tributario (2014), Código Penal (2005), y jurisprudencias en

materia de defraudación. Asimismo, se analizaron teorías de autores como:

Borges (2006), Crer (2011), Fraga (2006), Villegas (2002), Weffe (2002),

entre otros.

El período para la realización del estudio, estuvo comprendido entre los

meses de junio de 2012 hasta junio de 2015, realizándose en el municipio

Maracaibo del Estado Zulia; sus resultados son aplicables en todo el territorio

de la República Bolivariana de Venezuela, por tratarse de una temática

incluida en leyes nacionales.

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