¿Qué es una emoción?
Cuando revisamos la comprensión filosófica de las emociones en la Antigüedad
podemos ver que en el Mundo Antiguo las pasiones humanas, del griego pathos, son
estados corporales que se producen sin la intervención de la voluntad.
Estímulos internos como imágenes mentales imagino el final del día sin llegar a todo,
pensamientos e interpretaciones, lugares que nos generan angustia como un hospital,
una reunión de trabajo, una conferencia en la que tenemos que hablar en público.
En definitiva, las emociones siguen siendo la respuesta a estímulos internos y externos
que producen las situaciones a las que nos enfrentamos y que van a permitirnos
adaptarnos a ellas con el menor coste o perjuicio.
¿Para qué sirven las emociones?
Todas las emociones son brújulas, nos sirven para orientarnos en nuestro viaje de
descubrimiento del mundo. Las emociones nos ofrecen información que contribuye a
ayudarnos a tomar decisiones en nuestra vida.
Las emociones básicas
La Alegría
Aparece cuando algo es gratificante o positivo para nosotros. Desde una persona que
nos gusta, un lugar o una situación que nos hace sentir bien. Se corresponde con la
expresión facial de la sonrisa y nos impulsa a la cercanía hacia ese
objeto/situación/persona.
El Miedo
Se da ante situaciones de carácter amenazante. Cuando tenemos miedo percibimos
una amenaza real o imaginada. De esta emoción surgen los estados de ansiedad,
inseguridad o incertidumbre.
La Tristeza
Es una emoción que aparece ante la percepción de una pérdida de cualquier tipo
muertes, separaciones, pérdidas de trabajo, pérdida de nuestra residencia habitual. De
esta emoción pueden surgir emociones secundarias como la soledad, la culpa o la
decepción.
La Rabia
Aparece cuando se está realizando una injusticia pérdida de algo que sentimos como
nuestro o sentimos una amenaza a nuestra integridad o una provocación. Se relaciona
con otras emociones secundarias como la frustración. Es una emoción que se dispara
muy rápido, tenemos muy poco tiempo para anticiparnos a esta emoción y evitar la
reacción o impulso inmediato responder con violencia verbal o física.
Las emociones complejas
La vergüenza
Aparece cuando nos sentimos vulnerables y con una sensación de malestar, al percibir
que no somos aceptados por los demás o que hay una parte de nosotros o nosotras
que no queremos mostrar y que queda expuesta al juicio de los demás.
La culpa
Se relaciona con nuestro código ético o moral. Aparece cuando hemos hecho algo que
va en contra de nuestros principios o anticipamos que hemos podido dañar o
perjudicar a otra persona. Sentimos un gran malestar y creemos merecer algún tipo de
castigo que repare lo que hemos hecho.
El orgullo
Sentimos orgullo cuando hemos hecho algo tan bien que supera nuestras expectativas
o valoramos nuestra manera de comportarnos de forma muy satisfactoria. El orgullo,
en su justa medida es conveniente, porque nos hace tener un buen nivel de
autoestima, pero en exceso nos puede aislar y podemos recibir rechazo de los demás.
El placer
Es una emoción muy intensa que se da cuando hemos satisfecho nuestras necesidades
básicas comer, beber, relaciones sexuales, pero también lo experimentamos cuando
hacemos actividades que nos gustan tiene que ver con la satisfacción vital.
Los celos
Los celos pueden tener una función motivacional, estimularnos a alcanzar algo que
otra persona tiene y que consideramos que también está a nuestro alcance. Pero no
siempre tienen esta función de acicate o estímulo, muchas veces, son una emoción
autodestructiva y muy perjudicial para el entorno de la persona que los siente.
¿Cómo manejar las emociones?
Saber qué son las emociones, comprender sus funciones y los mecanismos que hay
tras ellas, incluso mejorar el vocabulario emocional para saber expresar y compartir lo
que sentimos, tiene un objetivo fundamental, esencial para lograr el bienestar que
todos deseamos: manejar nuestras emociones, autorregularlas.
En ocasiones podemos sentir ansiedad o tristeza y no somos capaces de precisar por
qué estas emociones son tan intensas y nos acompañan durante tanto tiempo. Aquí es
donde la comprensión de la emoción y la posterior regulación o gestión emocional van
a ser decisivas.