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Usos del Arte Plumario en Mesoamérica

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Núm.

159

[Link]

pluma
La

y sus
usos
en Mesoamérica

El arte plumario: de la época prehispánica a la actualidad


• ESCUDOS, TOCADOS, MANTAS, TRAJES, CUADROS…
VOL. XXVII-NÚM.159 $ 85
Exhibir hasta noviembre/10/19

• QUETZALES, ÁGUILAS, GUACAMAYAS…


A 500 AÑOS: AÑO 1 ÁCATL, “1 CAÑA”(1519) DE VISITANTES A VISITANTES
RE­VIS­TA BI­MES­TRAL DOSIER
Septiembre-octubre de 2019

LA PLUMA Y SUS USOS


Vo­l. XXVII, núm. 159
Portada: Plumas de
guacamaya (Ara macao).
[Link] Colección Nacional de Aves,
Instituto de Biología, unam.
Foto: Oliver Santana / Raíces EN MESOAMÉRICA
SECRETARÍA DE CULTURA INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA EDITORIAL RAÍCES, S.A. DE C.V.
Secretaria Alejandra Frausto Guerrero Director General Diego Prieto Presidente Sergio Autrey Maza
18 DE LA PLUMA Y SUS USOS EN MESOAMÉRICA
Laura Filloy Nadal
Los pueblos de Mesoamérica colectaron millares de plumas de vivos colores
para engalanar recintos sagrados, imágenes, divisas, prendas y otros bienes de
ARQUEOLOGÍA MEXICANA EDITORIAL RAÍCES, S.A. DE C.V.
prestigio. Las plumas y los objetos que con ellas se producían circularon en gran-
Directora María Nieves Noriega de Autrey Directora General María Nieves Noriega de Autrey
Editor Enrique Vela Director General Adjunto Miguel Autrey Noriega des cantidades por medio del tributo, el comercio, el intercambio y los dones.
Jefe de Redacción Rogelio Vergara Ventas de publicidad Ana Lilia Ibarra, César Vázquez, Marco Tovar, Enri-
Jefe de Diseño Fernando Montes de Oca que Oviedo
Investigación iconográfica Aline Gallegos Méndez Circulación María Eugenia Jiménez, Jesús M. Govela 24 PLUMAS DE QUETZAL
Editor Web Daniel Díaz Representante legal Angelina Cué Stephen Houston y Sarah Newman
Archivo de imagen José Cabezas Herrera Información, ven­tas Tel. 5557-5004, Exts. 5120 y 2061, 01800-4724237, Las plumas largas e irridiscentes de la cola del quetzal eran muy preciadas y
Asistencia de diseño Jonatan Avila y sus­crip­cio­nes suscripciones@[Link]
Asistente editorial Ana Cecilia Espinoza Co­rres­pon­den­cia Edi­to­rial Raíces, Rodolfo Gao­na 86, Col. Lomas de prestigiosas; se usaron como objetos para comerciar, adornar tocados, atuen-
Sotelo, Del. Miguel Hidalgo, C. P. 11200, México, D.F., dos o instrumentos musicales y fueron ofrecidas como tributo real.
Tel. 5557-5004, Fax 5557-5078 y 5557-5004, Ext. 5163.
Comité Científico-Editorial Sergio Autrey Maza, Alfredo Barrera Rubio, Ann contacto@[Link]
Cyphers, María de la Luz Gutiérrez Martínez, Leonar- 28 BAJO EL SIGNO DEL SOL.
do López Luján, Eduardo Matos Moctezuma, María
Nieves Noriega, Xavier Noguez, Nelly M. Robles Gar- Plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica
cía, María Teresa Uriarte Castañeda, Gabriela Uru- Leonardo López Luján
ñuela Ladrón de Guevara © Arqueología Mexicana es una publicación bimestral editada y publicada por Editorial El águila real o Aquila chrysaetos ocupa un lugar de privilegio en el arte plu-
Raíces / Instituto Nacional de Antropología e Historia. Editora responsable: María Nieves mario de Tenochtitlan, y se trata sin duda de la creatura más venerada del
Noriega Blanco Vigil. Certificado de Licitud de Título núm. 7593, Certificado de Licitud de
Consejo de Asesores Ricardo Agurcia Fasquelle, Anthony Andrews, Bár- bestiario mexica.
Contenido núm. 5123, expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
bara Arroyo, Alfredo Barrera Rubio, Juan José Bata-
de la Secretaría de Gobernación. Registro postal núm. PP 09-0151, autorizado por Sepomex.
lla Rosado, Elizabeth Boone, Johanna Broda, Da-
vid Carballo, David Carrasco, Luis Jaime Castillo,
Registro núm. 2626 de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. Reserva de
uso de título núm. 1938-93. Issn 0188-8218. Preprensa e impresión: Impresora y Edito-
36 ADQUISICIÓN Y CIRCULACIÓN
Robert Cobean, Ma. José Con, Ximena Chávez Bal-
deras. Véronique Darras, Davide Domenici, William ra Infagon, S.A. de C.V., Alcaicería 8, Área Federal Central de Abastos, Ciudad de México, DE LAS PLUMAS DURANTE EL POSCLÁSICO.
tel. 5640-9265. Distribución en la Ciudad de México: Unión de Voceadores y Expendedores
L. Fash, Gary M. Feinman, Rebecca González Lauck,
del D.F., Despacho Guillermo Benítez Velasco, Av. Morelos 76, Col. Juárez, Ciudad de Mé-
Las plumas en el imperio mexica, de Ahuítzotl a Moctezuma
Nikolai Grube, Norman Hammond, Kenneth Hirth, Frances Berdan
Peter Jiménez, Sara Ladrón de Guevara, Miguel xico, C.P. 06200, tel. 5703-1001. Distribución en los estados y locales cerrados: INTERMEX,
León-Portilla, Alfredo López Austin, Luis Alberto Ló- S.A. de C.V., Lucio Blanco 435, Col. San Juan Tlihuaca, Azcapotzalco, Ciudad de México, Las plumas preciosas estuvieron a disposición de los gobernantes y otros per-
pez Wario, Diana Magaloni, Linda Manzanilla, Simon C.P. 02400, tel. 5230-9500. sonajes, en la Cuenca de México, durante los últimos años del imperio mexica,
Martin, Dominique Michelet, Katarzyna Mikulska, La pre­sen­ta­ción y dis­po­si­ción en con­jun­to y de cada pá­gi­na de Ar­queo­lo­gía Me­xi­cana
gracias al tributo, al comercio a larga distancia y al intercambio en los mercados.
Mary E. Miller, Luis Millones, Lorena Mirambell, Jo- son pro­piedad del edi­tor. Derechos Reservados © Editorial Raíces, S.A. de C.V. / Instituto
seph B. Mountjoy, Carlos Navarrete, Jesper Nielsen, Nacional de Antropología e Historia.
Guilhem Olivier, Ponciano Ortiz, Edith Ortiz Díaz, Je-
ffrey R. Parsons, Grégory Pereira, Hans Prem, Rosa Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa o indirecta, por cualquier medio
42 PLUMAS Y AVES EN LOS DOCUMENTOS PICTOGRÁFICOS
Reyna Robles, José Rubén Romero, Maricarmen Se- o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, Y EN LAS FUENTES ESCRITAS EN EL SIGLO XVI
rra Puche, Peter Schmidt, Ronald Spores, Ivan expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de Pascal Mongne
Šprajc, Barbara Stark, David S. Stuart, Saburo Sugi- los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición, se hará
yama, Javier Urcid, Elisa Villalpando, Marcus Winter El trabajo de la pluma fue una de las formas de arte más refinadas del mundo
acreedora a las sanciones correspondientes.
La reproducción, uso y aprovechamiento por cualquier medio de las imágenes pertene- mexica. Las fuentes existentes, fechadas para el siglo xvi, nos proporcionan
cientes al patrimonio cultural de la nación mexicana, contenidas en esta obra, está li- importante información cultural y técnica.
Consejo Científico Joaquín García-Bárcena, Alejandro Martínez Muriel, mitada conforme a la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos
Fundador Alba Guadalupe Mastache Flores, Enrique Nalda e Históricos, y la Ley Federal del Derecho de Autor; su reproducción debe ser aprobada
previamente por “El inah” y “La editorial”. No se devuelven originales. No se responde por 48 LAS AVES DE RICO PLUMAJE EN MESOAMÉRICA
materiales no solicitados. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. María de Lourdes Navarijo Ornelas
Coordinadora del dosier Laura Filloy Nadal
Hecho en México.
de este número En el mundo prehispánico las aves fueron utilizadas en actividades cotidianas
y religiosas, para hacer augurios y en asuntos de índole política. Además, las
plumas de las aves fueron materia prima para confeccionar distintas prendas
Arqueología Mexicana es una revista escrita por profesionales de la arqueología, la historia, la antropología, la lingüística y otras ciencias afines.
Todas las contribuciones son arbitradas por pares. y objetos.
ISSN 0188-8218

Unidad Verificadora 001 por la Entidad Mexicana de Acreditación, AC


Circulación auditada bajo la Norma Mexicana NMX-R-057-SCFI-2012.
Medios Impresos.
Promedio de circulación mixta certificada por Moctezuma & Asociados,
Registro No. 47, periodo: 2013.
RE­VIS­TA BI­MES­TRAL DOSIER
Septiembre-octubre de 2019

LA PLUMA Y SUS USOS


Vo­l. XXVII, núm. 159
Portada: Plumas de
guacamaya (Ara macao).
[Link] Colección Nacional de Aves,
Instituto de Biología, unam.
Foto: Oliver Santana / Raíces EN MESOAMÉRICA
SECRETARÍA DE CULTURA INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA EDITORIAL RAÍCES, S.A. DE C.V.
Secretaria Alejandra Frausto Guerrero Director General Diego Prieto Presidente Sergio Autrey Maza
18 DE LA PLUMA Y SUS USOS EN MESOAMÉRICA
Laura Filloy Nadal
Los pueblos de Mesoamérica colectaron millares de plumas de vivos colores
para engalanar recintos sagrados, imágenes, divisas, prendas y otros bienes de
ARQUEOLOGÍA MEXICANA EDITORIAL RAÍCES, S.A. DE C.V.
prestigio. Las plumas y los objetos que con ellas se producían circularon en gran-
Directora María Nieves Noriega de Autrey Directora General María Nieves Noriega de Autrey
Editor Enrique Vela Director General Adjunto Miguel Autrey Noriega des cantidades por medio del tributo, el comercio, el intercambio y los dones.
Jefe de Redacción Rogelio Vergara Ventas de publicidad Ana Lilia Ibarra, César Vázquez, Marco Tovar, Enri-
Jefe de Diseño Fernando Montes de Oca que Oviedo
Investigación iconográfica Aline Gallegos Méndez Circulación María Eugenia Jiménez, Jesús M. Govela 24 PLUMAS DE QUETZAL
Editor Web Daniel Díaz Representante legal Angelina Cué Stephen Houston y Sarah Newman
Archivo de imagen José Cabezas Herrera Información, ven­tas Tel. 5557-5004, Exts. 5120 y 2061, 01800-4724237, Las plumas largas e irridiscentes de la cola del quetzal eran muy preciadas y
Asistencia de diseño Jonatan Avila y sus­crip­cio­nes suscripciones@[Link]
Asistente editorial Ana Cecilia Espinoza Co­rres­pon­den­cia Edi­to­rial Raíces, Rodolfo Gao­na 86, Col. Lomas de prestigiosas; se usaron como objetos para comerciar, adornar tocados, atuen-
Sotelo, Del. Miguel Hidalgo, C. P. 11200, México, D.F., dos o instrumentos musicales y fueron ofrecidas como tributo real.
Tel. 5557-5004, Fax 5557-5078 y 5557-5004, Ext. 5163.
Comité Científico-Editorial Sergio Autrey Maza, Alfredo Barrera Rubio, Ann contacto@[Link]
Cyphers, María de la Luz Gutiérrez Martínez, Leonar- 28 BAJO EL SIGNO DEL SOL.
do López Luján, Eduardo Matos Moctezuma, María
Nieves Noriega, Xavier Noguez, Nelly M. Robles Gar- Plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica
cía, María Teresa Uriarte Castañeda, Gabriela Uru- Leonardo López Luján
ñuela Ladrón de Guevara © Arqueología Mexicana es una publicación bimestral editada y publicada por Editorial El águila real o Aquila chrysaetos ocupa un lugar de privilegio en el arte plu-
Raíces / Instituto Nacional de Antropología e Historia. Editora responsable: María Nieves mario de Tenochtitlan, y se trata sin duda de la creatura más venerada del
Noriega Blanco Vigil. Certificado de Licitud de Título núm. 7593, Certificado de Licitud de
Consejo de Asesores Ricardo Agurcia Fasquelle, Anthony Andrews, Bár- bestiario mexica.
Contenido núm. 5123, expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
bara Arroyo, Alfredo Barrera Rubio, Juan José Bata-
de la Secretaría de Gobernación. Registro postal núm. PP 09-0151, autorizado por Sepomex.
lla Rosado, Elizabeth Boone, Johanna Broda, Da-
vid Carballo, David Carrasco, Luis Jaime Castillo,
Registro núm. 2626 de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. Reserva de
uso de título núm. 1938-93. Issn 0188-8218. Preprensa e impresión: Impresora y Edito-
36 ADQUISICIÓN Y CIRCULACIÓN
Robert Cobean, Ma. José Con, Ximena Chávez Bal-
deras. Véronique Darras, Davide Domenici, William ra Infagon, S.A. de C.V., Alcaicería 8, Área Federal Central de Abastos, Ciudad de México, DE LAS PLUMAS DURANTE EL POSCLÁSICO.
tel. 5640-9265. Distribución en la Ciudad de México: Unión de Voceadores y Expendedores
L. Fash, Gary M. Feinman, Rebecca González Lauck,
del D.F., Despacho Guillermo Benítez Velasco, Av. Morelos 76, Col. Juárez, Ciudad de Mé-
Las plumas en el imperio mexica, de Ahuítzotl a Moctezuma
Nikolai Grube, Norman Hammond, Kenneth Hirth, Frances Berdan
Peter Jiménez, Sara Ladrón de Guevara, Miguel xico, C.P. 06200, tel. 5703-1001. Distribución en los estados y locales cerrados: INTERMEX,
León-Portilla, Alfredo López Austin, Luis Alberto Ló- S.A. de C.V., Lucio Blanco 435, Col. San Juan Tlihuaca, Azcapotzalco, Ciudad de México, Las plumas preciosas estuvieron a disposición de los gobernantes y otros per-
pez Wario, Diana Magaloni, Linda Manzanilla, Simon C.P. 02400, tel. 5230-9500. sonajes, en la Cuenca de México, durante los últimos años del imperio mexica,
Martin, Dominique Michelet, Katarzyna Mikulska, La pre­sen­ta­ción y dis­po­si­ción en con­jun­to y de cada pá­gi­na de Ar­queo­lo­gía Me­xi­cana
gracias al tributo, al comercio a larga distancia y al intercambio en los mercados.
Mary E. Miller, Luis Millones, Lorena Mirambell, Jo- son pro­piedad del edi­tor. Derechos Reservados © Editorial Raíces, S.A. de C.V. / Instituto
seph B. Mountjoy, Carlos Navarrete, Jesper Nielsen, Nacional de Antropología e Historia.
Guilhem Olivier, Ponciano Ortiz, Edith Ortiz Díaz, Je-
ffrey R. Parsons, Grégory Pereira, Hans Prem, Rosa Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa o indirecta, por cualquier medio
42 PLUMAS Y AVES EN LOS DOCUMENTOS PICTOGRÁFICOS
Reyna Robles, José Rubén Romero, Maricarmen Se- o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, Y EN LAS FUENTES ESCRITAS EN EL SIGLO XVI
rra Puche, Peter Schmidt, Ronald Spores, Ivan expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de Pascal Mongne
Šprajc, Barbara Stark, David S. Stuart, Saburo Sugi- los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición, se hará
yama, Javier Urcid, Elisa Villalpando, Marcus Winter El trabajo de la pluma fue una de las formas de arte más refinadas del mundo
acreedora a las sanciones correspondientes.
La reproducción, uso y aprovechamiento por cualquier medio de las imágenes pertene- mexica. Las fuentes existentes, fechadas para el siglo xvi, nos proporcionan
cientes al patrimonio cultural de la nación mexicana, contenidas en esta obra, está li- importante información cultural y técnica.
Consejo Científico Joaquín García-Bárcena, Alejandro Martínez Muriel, mitada conforme a la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos
Fundador Alba Guadalupe Mastache Flores, Enrique Nalda e Históricos, y la Ley Federal del Derecho de Autor; su reproducción debe ser aprobada
previamente por “El inah” y “La editorial”. No se devuelven originales. No se responde por 48 LAS AVES DE RICO PLUMAJE EN MESOAMÉRICA
materiales no solicitados. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. María de Lourdes Navarijo Ornelas
Coordinadora del dosier Laura Filloy Nadal
Hecho en México.
de este número En el mundo prehispánico las aves fueron utilizadas en actividades cotidianas
y religiosas, para hacer augurios y en asuntos de índole política. Además, las
plumas de las aves fueron materia prima para confeccionar distintas prendas
Arqueología Mexicana es una revista escrita por profesionales de la arqueología, la historia, la antropología, la lingüística y otras ciencias afines.
Todas las contribuciones son arbitradas por pares. y objetos.
ISSN 0188-8218

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Promedio de circulación mixta certificada por Moctezuma & Asociados,
Registro No. 47, periodo: 2013.
54 CHIMALLI. ESCUDOS MEXICAS EMPLUMADOS
María Olvido Moreno, Renée Riedler, Melanie Ruth Korn, Laura Filloy Nadal
Sólo se conservan seis objetos plumarios de origen mesoamericano, de los
cuales cuatro son chimallis. Se confeccionaron con millares de plumas de
aves, oro, pieles de felino y venado, pelos de conejo, grana cochinilla, cañas,
adhesivos, agave y algodón.

59 EL CUEXYO CHIMALLI DEL


CASTILLO DE CHAPULTEPEC
Laura Filloy Nadal, María Olvido Moreno Guzmán

62 EL PENACHO DE MOCTEZUMA
María Olvido Moreno Guzmán, Melanie Ruth Korn

67 LA RECEPCIÓN DEL ARTE PLUMARIO


MESOAMERICANO EN ITALIA
DURANTE EL SIGLO XVI
Davide Domenici

70 LA MISA DE SAN GREGORIO OBRA MESTIZA


Pascal Mongne

72 EL TLAHMACHTE:NTLI. UN TEJIDO EMPLUMADO


Hector Meneses Lozano y Alejandro de Ávila Blomberg

75 LA MANTA EMPLUMADA
de la momia de la Cueva de la Ventana. Chihuahua
Josefina Mansilla Lory, María Ritter Miravete

9 Noticias
A 500 AÑOS
13 Año 1 ácatl, “1 caña”(1519). 78 Casa Real
UN ENCUENTRO DE DOS EPISTEMES DON DIEGO DE
Patrick Johansson SAN FRANCISCO
TEHUETZQUITITZIN
En 1519, dos mundos se enfrentaron y más allá de la beligerancia, dos epistemes, María Castañeda de la Paz
dos maneras de pensar, de sentir y de ser entraron en contacto.
80 Lo que guardan los antiguos libros
ARQUEOLOGÍA PRESAGIOS DE CONQUISTA
EN ANALES Y CRÓNICAS
85 El impacto de los sismos de 2017
EUROPEAS
en las zonas arqueológicas mexicanas Manuel A. Hermann Lejarazu
Pedro Francisco Sánchez Nava
Frente a los graves daños ocasionados por los sismos de septiembre de 2017 a los 82 Anecdotario arqueológico
bienes muebles e inmuebles, históricos y arqueológicos de México, la Secretaría DE VISITANTES A VISITANTES
de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia encabezaron una Eduardo Matos Moctezuma
eficaz cruzada.
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Leonardo López Luján

Bajo el signo del Sol El águila real o Aquila chrysaetos ocupa un lugar de privilegio en el arte plumario de
Tenochtitlan. Esta alta valoración no sólo se explica por su majestuosidad, su relativa

PLUMAS, PIELES E escasez, las enormes dificultades que implicaba su captura y la excepcional belleza de
su plumaje, sino también porque se trata de la creatura más venerada del bestiario

INSIGNIAS DE ÁGUILA
mexica.

EN EL MUNDO MEXICA ÁGUILA O SOL Igualmente convertido en águila, Huitzilopochtli marca


el fin de la travesía con su milagrosa aparición en la fecha
La figura de esta rapaz aparece por doquier en las narra- 2 casa, equivalente a nuestro año 1325: en una “peña, y
ciones míticas y en la iconografía, manifestando una y ençima de ella un gran tunal… y al pie dél un hormigue-
Un águila real hembra y un macho de la ofrenda 125 del otra vez el papel protagónico que jugó en el imaginario de ro, y… ençima del tunal un águila comiendo y despedaçan-
Templo Mayor. Sus esqueletos muestran evidencias de los mexicas. Por ejemplo, en los textos y las imágenes re- do una culebra” (Alvarado Tezozómoc, Crónica mexica-
que ambas permanecieron en cautiverio y, justo antes lacionados con la migración de este pueblo, el dios patro- na, 2001, p. 54.).
de su muerte, fueron alimentadas con codornices. no Huitzilopochtli se transforma en águila para incitar a Así, esta rapaz celeste, solar y guerrera, al conjugarse
FOTO: MIRSA ISLAS, CORTESÍA PROYECTO TEMPLO MAYOR
sus protegidos a marcharse de Aztlan, guiarlos en su lar- con el nopal que alude a la casa de Tláloc, da origen a la
go recorrido hacia la tierra prometida y proveerlos de las doble denominación de la futura ciudad insular: Mexico-
armas que caracterizarían su nueva forma de existencia. Tenochtitlan, es decir, el lugar de Mexi (otro de los apela-

Huitzilopochtli convertido en
águila dándole a su pueblo los
instrumentos para su nueva vida.
Códice Boturini, p. 4.
FOTO: BIBLIOTECA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA
E HISTORIA, INAH

28 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 29
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Leonardo López Luján

Bajo el signo del Sol El águila real o Aquila chrysaetos ocupa un lugar de privilegio en el arte plumario de
Tenochtitlan. Esta alta valoración no sólo se explica por su majestuosidad, su relativa

PLUMAS, PIELES E escasez, las enormes dificultades que implicaba su captura y la excepcional belleza de
su plumaje, sino también porque se trata de la creatura más venerada del bestiario

INSIGNIAS DE ÁGUILA
mexica.

EN EL MUNDO MEXICA ÁGUILA O SOL Igualmente convertido en águila, Huitzilopochtli marca


el fin de la travesía con su milagrosa aparición en la fecha
La figura de esta rapaz aparece por doquier en las narra- 2 casa, equivalente a nuestro año 1325: en una “peña, y
ciones míticas y en la iconografía, manifestando una y ençima de ella un gran tunal… y al pie dél un hormigue-
Un águila real hembra y un macho de la ofrenda 125 del otra vez el papel protagónico que jugó en el imaginario de ro, y… ençima del tunal un águila comiendo y despedaçan-
Templo Mayor. Sus esqueletos muestran evidencias de los mexicas. Por ejemplo, en los textos y las imágenes re- do una culebra” (Alvarado Tezozómoc, Crónica mexica-
que ambas permanecieron en cautiverio y, justo antes lacionados con la migración de este pueblo, el dios patro- na, 2001, p. 54.).
de su muerte, fueron alimentadas con codornices. no Huitzilopochtli se transforma en águila para incitar a Así, esta rapaz celeste, solar y guerrera, al conjugarse
FOTO: MIRSA ISLAS, CORTESÍA PROYECTO TEMPLO MAYOR
sus protegidos a marcharse de Aztlan, guiarlos en su lar- con el nopal que alude a la casa de Tláloc, da origen a la
go recorrido hacia la tierra prometida y proveerlos de las doble denominación de la futura ciudad insular: Mexico-
armas que caracterizarían su nueva forma de existencia. Tenochtitlan, es decir, el lugar de Mexi (otro de los apela-

Huitzilopochtli convertido en
águila dándole a su pueblo los
instrumentos para su nueva vida.
Códice Boturini, p. 4.
FOTO: BIBLIOTECA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA
E HISTORIA, INAH

28 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 29
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

El águila como emblema de la fundación de Mexico- INSIGNIAS TERRENALES Y DIVINAS


Tenochtitlan. Codice Mendoza, lám. 1.
REPROGRAFÍA: CARLOS BLANCO / RAÍCES
Por un simple procedimiento de sinécdoque, el carácter
simbólico del ave más grande del antiguo territorio me-
soamericano fue confinado a sus plumas. Éstas se con-
Si nos remontamos aún más en el tiempo mítico, en- virtieron así en los referentes por excelencia de lo solar,
contraremos de nuevo al águila real, ahora en el relato de lo celeste, lo ígneo y lo guerrero. Su presencia en forma
la creación del Quinto Sol en Teotihuacan. De acuerdo de insignias calificó a las numerosas divinidades que las
con una conocida versión indígena, la rapaz demuestra portaban y a sus personificadores. Uno de los casos más
su excepcional coraje al arrojarse al fuego antes que el ja- conocidos es el cuauhpilolli (“colgajo de águila”), distin-
guar. El águila emula en esta forma los pasos del humil- tivo que se colocaba horizontalmente sobre la cabeza y
de Nanahuatzin, quien con lujo de valor se había lanza- que se componía de un par de plumas alargadas. Era pro-
do primero al fogón, convirtiéndose en el Sol y pio del dios de la cacería Mixcóatl, de los 400 guerreros
ganándole así la partida a un presuntuoso Tecuciztécatl mimixcóah en que éste se desdoblaba y de los militares
que no tuvo más remedio que transformarse en la Luna. que heroicamente habían perecido en el campo de bata-
Esta conexión simbólica entre el ave más grande del an- lla. Otro ejemplo es el cuauhtzontli (“cabellera de águila”),
tiguo territorio mesoamericano y el astro más luminoso tocado formado con múltiples plumas enhiestas y que
del firmamento queda patente en una definición que con- también enfatizaba la belicosidad de divinidades como
signa fray Bernardino de Sahagún: “El Sol: el águila que el solar Tonátiuh y la telúrica Cihuacóatl. Por su parte, las
remonta el vuelo, el príncipe de turquesa, el dios” (Flo- temibles tzitzimime, que descendían periódicamente del
rentine Codex, 1950-1982, vol. 7, p. 1). Ya de manera más cielo para atacar a la gente, lucían un citlalicue (“falda de
específica, el Sol del amanecer es llamado en el mismo Diosa Cihuacóatl con insignias de pluma de águila. estrellas”), es decir, la divisa dorsal confeccionada con
Códice Magliabecchi, f. 45r. piel de jaguar, plumas de águila juvenil, tiras trenzadas
documento Cuauhtlehuánitl o “águila que se eleva” y, el DIGITALIZACIÓN: RAÍCES
del atardecer, Cuauhtémoc o “águila que desciende”. La de cuero y caracoles del género Oliva. Mencionemos asi-
metáfora también se expresa en la materia, por ejemplo, mismo el cuauhpachiuhqui chimalli (“rodela con conglo-
en el cuauhxicalli (“jícara del águila”) en forma de rapaz merado de águila”), el escudo ornado de mosaico de plu-
que fue descubierto por la arqueóloga Elsa Hernández mas con que se defendía la ya mencionada Cihuacóatl, su
tivos del dios patrono de los mexicas) y del tenochtli (“no- Pons bajo la Casa del Marqués del Apartado, en el centro advocación Ilamatecuhtli y Chantico, deidad del fuego
pal de la piedra”). La unión complementaria de ambas histórico de la Ciudad de México. Como es bien sabido, hogareño.
figuras se corresponde asimismo con los nombres de los estos recipientes de piedra contenían los corazones de Sin embargo, la expresión superlativa de las insignias
dos principales fundadores de la capital mexica: Cuauh- los sacrificados que servían para alimentar al Sol y per- elaboradas con plumas de águila real fue el uniforme que
tlequetzqui y Ténoch. El del primero reitera el carácter petuar en esta forma su curso cotidiano. representaba a esta rapaz de cuerpo completo. Era vesti-
solar de Huitzilopochtli- do por algunos de los valerosos militares mexicas llama-
Mexi, pues significa “el que dos cuauhtli océlotl o “águila, jaguar”. De acuerdo con fray
eleva el fuego del águila”; Diego Durán (Historia…, 1984, v. 1, p. 113):
en contraste, el del se- Cuauhxicalli de andesita que representa a un águila real,
encontrado en la Casa del Marqués del Aparta- …eran caballeros que profesaban la milicia, que volando,
gundo evoca al dios
do. Sala 1, Museo del Templo Mayor.
pluvial y su dominio FOTO: JORGE PÉREZ DE LARA / RAÍCES
como águilas en armas y valentía y en ánimo invencible,
acuático. Trece años por excelencia les llamaban águilas o tigres.
después, en 1437, y como Era la gente más querida y estimada de los reyes que
resultado de la secesión de había y los que más privilegios y exenciones alcanzaban.
los mexicas, el águila se Eran a quien los reyes hacían larguísimas mercedes, y a
erigirá en emblema de los quien componían con armas y divisas muy galanas y
tenochcas y el jaguar –crea- vistosas, y ningún consejo de guerra se tomaba que no
tura telúrica, nocturna y fuese con ellos y no con otros ningunos, y lo que ellos or-
también guerrera— en el de los Guerrero águila. Códice Florentino, lib. II, f. 20v. denaban y mandaban en aquel caso no lo osaban contra-
tlatelolcas. DIGITALIZACIÓN: RAÍCES decir los reyes, confirmándolo luego.

30 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 31
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

El águila como emblema de la fundación de Mexico- INSIGNIAS TERRENALES Y DIVINAS


Tenochtitlan. Codice Mendoza, lám. 1.
REPROGRAFÍA: CARLOS BLANCO / RAÍCES
Por un simple procedimiento de sinécdoque, el carácter
simbólico del ave más grande del antiguo territorio me-
soamericano fue confinado a sus plumas. Éstas se con-
Si nos remontamos aún más en el tiempo mítico, en- virtieron así en los referentes por excelencia de lo solar,
contraremos de nuevo al águila real, ahora en el relato de lo celeste, lo ígneo y lo guerrero. Su presencia en forma
la creación del Quinto Sol en Teotihuacan. De acuerdo de insignias calificó a las numerosas divinidades que las
con una conocida versión indígena, la rapaz demuestra portaban y a sus personificadores. Uno de los casos más
su excepcional coraje al arrojarse al fuego antes que el ja- conocidos es el cuauhpilolli (“colgajo de águila”), distin-
guar. El águila emula en esta forma los pasos del humil- tivo que se colocaba horizontalmente sobre la cabeza y
de Nanahuatzin, quien con lujo de valor se había lanza- que se componía de un par de plumas alargadas. Era pro-
do primero al fogón, convirtiéndose en el Sol y pio del dios de la cacería Mixcóatl, de los 400 guerreros
ganándole así la partida a un presuntuoso Tecuciztécatl mimixcóah en que éste se desdoblaba y de los militares
que no tuvo más remedio que transformarse en la Luna. que heroicamente habían perecido en el campo de bata-
Esta conexión simbólica entre el ave más grande del an- lla. Otro ejemplo es el cuauhtzontli (“cabellera de águila”),
tiguo territorio mesoamericano y el astro más luminoso tocado formado con múltiples plumas enhiestas y que
del firmamento queda patente en una definición que con- también enfatizaba la belicosidad de divinidades como
signa fray Bernardino de Sahagún: “El Sol: el águila que el solar Tonátiuh y la telúrica Cihuacóatl. Por su parte, las
remonta el vuelo, el príncipe de turquesa, el dios” (Flo- temibles tzitzimime, que descendían periódicamente del
rentine Codex, 1950-1982, vol. 7, p. 1). Ya de manera más cielo para atacar a la gente, lucían un citlalicue (“falda de
específica, el Sol del amanecer es llamado en el mismo Diosa Cihuacóatl con insignias de pluma de águila. estrellas”), es decir, la divisa dorsal confeccionada con
Códice Magliabecchi, f. 45r. piel de jaguar, plumas de águila juvenil, tiras trenzadas
documento Cuauhtlehuánitl o “águila que se eleva” y, el DIGITALIZACIÓN: RAÍCES
del atardecer, Cuauhtémoc o “águila que desciende”. La de cuero y caracoles del género Oliva. Mencionemos asi-
metáfora también se expresa en la materia, por ejemplo, mismo el cuauhpachiuhqui chimalli (“rodela con conglo-
en el cuauhxicalli (“jícara del águila”) en forma de rapaz merado de águila”), el escudo ornado de mosaico de plu-
que fue descubierto por la arqueóloga Elsa Hernández mas con que se defendía la ya mencionada Cihuacóatl, su
tivos del dios patrono de los mexicas) y del tenochtli (“no- Pons bajo la Casa del Marqués del Apartado, en el centro advocación Ilamatecuhtli y Chantico, deidad del fuego
pal de la piedra”). La unión complementaria de ambas histórico de la Ciudad de México. Como es bien sabido, hogareño.
figuras se corresponde asimismo con los nombres de los estos recipientes de piedra contenían los corazones de Sin embargo, la expresión superlativa de las insignias
dos principales fundadores de la capital mexica: Cuauh- los sacrificados que servían para alimentar al Sol y per- elaboradas con plumas de águila real fue el uniforme que
tlequetzqui y Ténoch. El del primero reitera el carácter petuar en esta forma su curso cotidiano. representaba a esta rapaz de cuerpo completo. Era vesti-
solar de Huitzilopochtli- do por algunos de los valerosos militares mexicas llama-
Mexi, pues significa “el que dos cuauhtli océlotl o “águila, jaguar”. De acuerdo con fray
eleva el fuego del águila”; Diego Durán (Historia…, 1984, v. 1, p. 113):
en contraste, el del se- Cuauhxicalli de andesita que representa a un águila real,
encontrado en la Casa del Marqués del Aparta- …eran caballeros que profesaban la milicia, que volando,
gundo evoca al dios
do. Sala 1, Museo del Templo Mayor.
pluvial y su dominio FOTO: JORGE PÉREZ DE LARA / RAÍCES
como águilas en armas y valentía y en ánimo invencible,
acuático. Trece años por excelencia les llamaban águilas o tigres.
después, en 1437, y como Era la gente más querida y estimada de los reyes que
resultado de la secesión de había y los que más privilegios y exenciones alcanzaban.
los mexicas, el águila se Eran a quien los reyes hacían larguísimas mercedes, y a
erigirá en emblema de los quien componían con armas y divisas muy galanas y
tenochcas y el jaguar –crea- vistosas, y ningún consejo de guerra se tomaba que no
tura telúrica, nocturna y fuese con ellos y no con otros ningunos, y lo que ellos or-
también guerrera— en el de los Guerrero águila. Códice Florentino, lib. II, f. 20v. denaban y mandaban en aquel caso no lo osaban contra-
tlatelolcas. DIGITALIZACIÓN: RAÍCES decir los reyes, confirmándolo luego.

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Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Guerrero águila tallado en el tambor teca que se localiza justo al norte del Templo Mayor. Am- esculturas de la Casa de las Águilas con los cuauhtli océ-
vertical de Malinalco. Museo de Antro- bas miden 171 cm de altura por 120 cm de ancho máxi- lotl, también pudieran figurar a sus entidades anímicas
pología e Historia del estado de México. mo. Figuran a personajes juveniles que dejan ver su rostro, convertidas en aves como consecuencia de una muerte
FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO / RAÍCES
las manos, la parte baja de las piernas y los empeines de en la guerra. Recordemos aquí que, según la cosmovisión
los pies. Llevan un yelmo de grandes proporciones que re- mexica, el alma de quienes perecían en contienda viaja-
meda de manera esquemática la cabeza de un ave rapaz ba ochenta días hasta llegar al Tonátiuh Ilhuícac, lugar
con grandes arcadas, ojos ovalados y pico de dimensio- donde servían al Sol durante cuatro años; su misión prin-
nes exageradas. Este último se encuentra totalmente cipal era conducir al astro hasta el cenit. Otra posibilidad
abierto, mostrando una mandíbula superior robusta y es que las esculturas sean imágenes de Huitzilopochtli en
ganchuda, y una mandíbula inferior plana. El traje cubre su calidad de divinidad solar. Bajo esta lógica, sus atribu-
completamente el torso, la cadera y los muslos de los per- tos aviares y su singular posición corporal representarían
sonajes e imita sintéticamente el cuerpo de una rapaz. al astro justo en el momento de emprender el vuelo, es de-
Las alas, parcialmente desplegadas, poseen en sus extre- cir, como metáfora del amanecer.
mos proyecciones en forma de ganchos que figuran plu-
mas remeras primarias (ahauitztli). Suman un total de PLUMAS Y PIELES
diez en cada ala y tienen contornos demasiado redondea-
dos en comparación con las plumas reales de las águilas. Aunque el águila real no es una especie endémica de la
Además de las remeras, los artistas representaron las de- Cuenca de México, todo parece indicar que Tenochtitlan
más plumas de las alas, las plumas pectorales (cuauhxí- ostentó el monopolio de la confección de los uniformes
lotl) y las de las patas por medio de lengüetas planas de de los cuauhtli-océlotl. Es significativo que los trajes de
estuco con extremos redondeados. Un poco más guerrero águila no se encuentren entre los muy va-
abajo de las rodillas de los personajes, el traje ad- riados uniformes –incluidos los de guerrero ja-
quiere la forma de dos enormes patas empluma- guar– exigidos como tributo por los mexicas a
das. Éstas son anchas y espesas; tienen adelan- sus provincias. En realidad, la capital del impe-
te tres dedos de diferente tamaño y, rio sólo importaba águilas vivas y lo hacía tan-
atrás, el hallux o primer dedo aviar. to por vía comercial como tributa-
El traje se complementa con un ria, en este último caso desde las
par de sandalias recubiertas con provincias norteñas de Xilotépec
Tenían al sol por patrón, cuyo templo honraban y servían Por fortuna, aparte de estas preciadas descripciones una fina capa de estuco; cuentan y Oxitipan. Es paradójico que Xi-
con todo el cuidado y reverencia del mundo, y así los nom- textuales, contamos con imágenes inobjetables de los con taloneras y están anudadas lotépec entregara al mismo
bro “caballeros del sol”. cuauhtli océlotl. Se encuentran en varios documentos co- al tobillo con largos listones. tiempo uniformes militares,
loniales del siglo xvi. En los códices Azcatitlan, Florenti- Los trajes recién descritos pero que ninguno de ellos fue-
Como lo indica explícitamente este pasaje, los guerreros no, Tlatelolco y el Lienzo de Tlaxcala, estos militares mexi- imitan las características ana- ra en forma de ave rapaz.
águila y jaguar estaban fuertemente vinculados al Sol y a cas aparecen en escenas de un gran dinamismo, tanto tómicas de las aves de la fami- Un hecho tal podría expli-
su destino. Le rendían culto durante la fiesta de nahui bélicas como religiosas. Invariablemente, portan yelmos lia Accipitridae. De hecho, lo carse como consecuencia del
ollin. Además, participaban activamente en el sacrificio y trajes que imitan la anatomía del águila real y del jaguar, más probable es que los escultores control de la producción por par-
gladiatorio de la veintena de tlacaxipehualiztli, rito que además de que suelen estar bien armados. hayan utilizado como modelo a un te de los amantecas o plumajeros mexicas, quie-
reescenificaba la creación del Quinto Sol en Teotihuacan De manera intrigante, no son muy comunes las repre- águila real. En efecto, muchos de los rasgos pro- nes siempre habrían tenido a su disposición las
y la guerra primordial ordenada por Tonátiuh contra los sentaciones equivalentes en el arte escultórico mexica. pios de esta especie están presentes: ojos ova- plumas de las águilas que se hallaban en cauti-
400 mimixcóah. En el plano social, la corporación de los De hecho, fuera del célebre hombre-águila tallado en el les, arcadas superciliares prominentes, cuello verio en el llamado Totocalli o “Casa de las
águilas y los jaguares estaba constituida exclusivamente tambor de Malinalco y de la espectacular cabeza texco- masivo y bien diferenciado del cuerpo, pico Aves”. A decir de Sahagún (Historia general…,
por miembros de la nobleza. Así lo corrobora el propio cana de basalto exhibida en la Sala Mexica del Museo Na- poderoso con mandíbula superior ganchu-
Durán (Historia…, 1984, vol. 1, p. 105), quien dice explíci- cional de Antropología, se conocen unas cuantas imáge- da e inferior plana, gran envergadura de las
tamente: “todos los que profesaban y entraban a esta com- nes. Entre todas, las más espectaculares son las dos alas, plumaje liso, tarsos emplumados, y patas
Personaje vestido como águila, encontrado en la Casa
pañía eran gente ilustre y de valor; todos hijos de caballe- esculturas de cerámica descubiertas por el arqueólogo anisodáctilas bien armadas y espesas. de las Águilas de Tenochtitlan. Sala 4, Museo del Tem-
ros y señores, sin admitir gente de baja suerte, por más Francisco Hinojosa en los años ochenta en el interior de Vale aclarar que, si bien es cierto que algu- plo Mayor.
valiente que fuese”. la llamada Casa de las Águilas, edificio religioso neotol- nos autores no han dudado en identificar las FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO / RAÍCES

32 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 33
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Guerrero águila tallado en el tambor teca que se localiza justo al norte del Templo Mayor. Am- esculturas de la Casa de las Águilas con los cuauhtli océ-
vertical de Malinalco. Museo de Antro- bas miden 171 cm de altura por 120 cm de ancho máxi- lotl, también pudieran figurar a sus entidades anímicas
pología e Historia del estado de México. mo. Figuran a personajes juveniles que dejan ver su rostro, convertidas en aves como consecuencia de una muerte
FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO / RAÍCES
las manos, la parte baja de las piernas y los empeines de en la guerra. Recordemos aquí que, según la cosmovisión
los pies. Llevan un yelmo de grandes proporciones que re- mexica, el alma de quienes perecían en contienda viaja-
meda de manera esquemática la cabeza de un ave rapaz ba ochenta días hasta llegar al Tonátiuh Ilhuícac, lugar
con grandes arcadas, ojos ovalados y pico de dimensio- donde servían al Sol durante cuatro años; su misión prin-
nes exageradas. Este último se encuentra totalmente cipal era conducir al astro hasta el cenit. Otra posibilidad
abierto, mostrando una mandíbula superior robusta y es que las esculturas sean imágenes de Huitzilopochtli en
ganchuda, y una mandíbula inferior plana. El traje cubre su calidad de divinidad solar. Bajo esta lógica, sus atribu-
completamente el torso, la cadera y los muslos de los per- tos aviares y su singular posición corporal representarían
sonajes e imita sintéticamente el cuerpo de una rapaz. al astro justo en el momento de emprender el vuelo, es de-
Las alas, parcialmente desplegadas, poseen en sus extre- cir, como metáfora del amanecer.
mos proyecciones en forma de ganchos que figuran plu-
mas remeras primarias (ahauitztli). Suman un total de PLUMAS Y PIELES
diez en cada ala y tienen contornos demasiado redondea-
dos en comparación con las plumas reales de las águilas. Aunque el águila real no es una especie endémica de la
Además de las remeras, los artistas representaron las de- Cuenca de México, todo parece indicar que Tenochtitlan
más plumas de las alas, las plumas pectorales (cuauhxí- ostentó el monopolio de la confección de los uniformes
lotl) y las de las patas por medio de lengüetas planas de de los cuauhtli-océlotl. Es significativo que los trajes de
estuco con extremos redondeados. Un poco más guerrero águila no se encuentren entre los muy va-
abajo de las rodillas de los personajes, el traje ad- riados uniformes –incluidos los de guerrero ja-
quiere la forma de dos enormes patas empluma- guar– exigidos como tributo por los mexicas a
das. Éstas son anchas y espesas; tienen adelan- sus provincias. En realidad, la capital del impe-
te tres dedos de diferente tamaño y, rio sólo importaba águilas vivas y lo hacía tan-
atrás, el hallux o primer dedo aviar. to por vía comercial como tributa-
El traje se complementa con un ria, en este último caso desde las
par de sandalias recubiertas con provincias norteñas de Xilotépec
Tenían al sol por patrón, cuyo templo honraban y servían Por fortuna, aparte de estas preciadas descripciones una fina capa de estuco; cuentan y Oxitipan. Es paradójico que Xi-
con todo el cuidado y reverencia del mundo, y así los nom- textuales, contamos con imágenes inobjetables de los con taloneras y están anudadas lotépec entregara al mismo
bro “caballeros del sol”. cuauhtli océlotl. Se encuentran en varios documentos co- al tobillo con largos listones. tiempo uniformes militares,
loniales del siglo xvi. En los códices Azcatitlan, Florenti- Los trajes recién descritos pero que ninguno de ellos fue-
Como lo indica explícitamente este pasaje, los guerreros no, Tlatelolco y el Lienzo de Tlaxcala, estos militares mexi- imitan las características ana- ra en forma de ave rapaz.
águila y jaguar estaban fuertemente vinculados al Sol y a cas aparecen en escenas de un gran dinamismo, tanto tómicas de las aves de la fami- Un hecho tal podría expli-
su destino. Le rendían culto durante la fiesta de nahui bélicas como religiosas. Invariablemente, portan yelmos lia Accipitridae. De hecho, lo carse como consecuencia del
ollin. Además, participaban activamente en el sacrificio y trajes que imitan la anatomía del águila real y del jaguar, más probable es que los escultores control de la producción por par-
gladiatorio de la veintena de tlacaxipehualiztli, rito que además de que suelen estar bien armados. hayan utilizado como modelo a un te de los amantecas o plumajeros mexicas, quie-
reescenificaba la creación del Quinto Sol en Teotihuacan De manera intrigante, no son muy comunes las repre- águila real. En efecto, muchos de los rasgos pro- nes siempre habrían tenido a su disposición las
y la guerra primordial ordenada por Tonátiuh contra los sentaciones equivalentes en el arte escultórico mexica. pios de esta especie están presentes: ojos ova- plumas de las águilas que se hallaban en cauti-
400 mimixcóah. En el plano social, la corporación de los De hecho, fuera del célebre hombre-águila tallado en el les, arcadas superciliares prominentes, cuello verio en el llamado Totocalli o “Casa de las
águilas y los jaguares estaba constituida exclusivamente tambor de Malinalco y de la espectacular cabeza texco- masivo y bien diferenciado del cuerpo, pico Aves”. A decir de Sahagún (Historia general…,
por miembros de la nobleza. Así lo corrobora el propio cana de basalto exhibida en la Sala Mexica del Museo Na- poderoso con mandíbula superior ganchu-
Durán (Historia…, 1984, vol. 1, p. 105), quien dice explíci- cional de Antropología, se conocen unas cuantas imáge- da e inferior plana, gran envergadura de las
tamente: “todos los que profesaban y entraban a esta com- nes. Entre todas, las más espectaculares son las dos alas, plumaje liso, tarsos emplumados, y patas
Personaje vestido como águila, encontrado en la Casa
pañía eran gente ilustre y de valor; todos hijos de caballe- esculturas de cerámica descubiertas por el arqueólogo anisodáctilas bien armadas y espesas. de las Águilas de Tenochtitlan. Sala 4, Museo del Tem-
ros y señores, sin admitir gente de baja suerte, por más Francisco Hinojosa en los años ochenta en el interior de Vale aclarar que, si bien es cierto que algu- plo Mayor.
valiente que fuese”. la llamada Casa de las Águilas, edificio religioso neotol- nos autores no han dudado en identificar las FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO / RAÍCES

32 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 33
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Águila viva tributada por la provincia de Xilotépec. Ofrenda 120 del Templo Mayor donde se
Códice Mendoza, f. 31r. observan dos esqueletos de águila real.
REPROGRAFÍA: OLIVER SANTANA / RAÍCES FOTO: LEONARDO LÓPEZ LUJÁN, CORTESÍA PROYECTO TEMPLO MAYOR, INAH

de la producción era tal que se hacía necesaria una verda- subsistir en libertad, por lo que es muy probable que los
dera legión de servidores para la manutención de esta sala: mexicas la hubieran capturado, curado y alimentado du-
rante el periodo previo a su muerte.
Había para tener cargo de estas aves trescientos hombres, También son de gran interés los abundantes ejempla-
que en ninguna otra cosa entendían. Había otros hom- res arqueológicos que evidencian una preparación taxi-
bres que solamente entendían en curar las aves que ado- dérmica. En las ofrendas U y X había dos individuos que
lecían... y en cada una de estas casas había un ave de ra- conservaban únicamente elementos esqueléticos del crá-
piña; comenzando de cernícalo hasta águila, todas neo, las alas, las patas y la cola, faltándoles todos los hue-
cuantas se hallan en España, y muchas más raleas que sos de la porción central del cuerpo. Además, recupera-
allá no se han visto... Y a todas estas aves daban todos los mos dos fragmentos proximales del cañón de las plumas
días de comer gallinas, y no otro mantenimiento (Cortés, en la Ofrenda U, así como el pigostilo y una vértebra cau-
Cartas de relación, 1994, p. 67). dal en la Ofrenda X, restos que demuestran que los ofe-
rentes sepultaron la piel completa con todo y su cubierta
Existen suficientes indicios arqueológicos para proponer de plumas. Se detectaron igualmente numerosas huellas
que varias de las águilas reales exhumadas de diez ofren- de corte en los extremos proximales de los huesos de las
das del Templo Mayor y tres de la Casa de las Águilas pu- alas y de las patas, e incisiones en el cráneo para extraer
dieran provenir del Totocalli. Por ejemplo, un esqueleto la masa encefálica. A este respecto, conviene reproducir
de la ofrenda U que fue analizado por el biólogo Óscar J. aquí un pasaje de la Segunda carta de relación de Hernán
Polaco no sólo tenía una talla inferior a la propia de su Cortés (1994, p. 63), donde el conquistador cita la oferta
edad, sino que presentaba un enorme absceso en la pata de este tipo de pieles en el mercado de Tlatelolco: “Hay
derecha, ocasionado por un traumatismo o una enferme- calle de caza, donde venden todos los linajes de aves que
dad. Este absceso difícilmente hubiera permitido al ave hay en la tierra, así como gallinas, perdices, codornices,
lavancos, dorales, zarcetas, tórtolas, palomas, pajaritos
2000, p. 762), ésta era una sala que formaba parte del com-
en cañuela, papagayos, búharos, águilas, falcones, gavila-
plejo palaciego de Motecuhzoma II. Pero no se trataba
nes y cernícalos, y de algunas aves destas de rapiña ven-
simplemente del lugar donde las águilas estaban enjaula-
den los cueros con su pluma y cabezas y pico y uñas”.
das, sino que allí laboraban los plumajeros al servicio del
De igual manera, las fuentes del siglo xvi señalan que Gobernantes sentados sobre una piel de águila.
tlatoani:
las pieles de ave eran tributadas a Tenochtitlan. Según el Códice Florentino, lib. IV, f. 71v.
DIGITALIZACIÓN: RAÍCES
Códice Mendoza, Soconusco mandaba 160 pieles de xiu-
Otra sala se llamaba totocalli, donde estaban unos ma-
htótotl. Y Alvarado Tezozómoc agrega que Ahuilizapan,
yordomos que guardaban todo género de aves, como águi-
Cuetlaxtla, Tepeaca y Zempoala entregaban pieles de tlau- Para leer más…
las y otros paxarotes, que se llaman Tlauhquéchol y za-
hquéchol, xiuhtótotl, tzinizcan y zacuan. En ocasiones, el Álvarez, Ticul, y Aurelio Ocaña, “Restos óseos de vertebrados terrestres
cuan y papagayos y alome y coxoliti. Y también en este de las ofrendas del Templo Mayor, ciudad de México”, en Óscar J. Po-
tlatoani regalaba estas pieles a sus guerreros valerosos,
lugar se juntaban todos los oficiales, como plateros y he- laco (coord.), La fauna en el Templo Mayor, inah, México, 1991,
quienes las utilizaban “para poner terror y espanto en los pp. 105-147.
rreros y oficiales de plumajes y pintores y lapidarios que
enemigos” (Crónica Mexicana, pp. 158, 162, 169-170, 242). Bonifaz Nuño, Rubén, “El Recinto de los Caballeros Águila”, Artes de
labran chalchihuites y entalladores. México, núm. 9, 1990, pp. 26-35.
Las pieles servían igualmente como ofrenda funeraria al
Garza, Mercedes de la, “El águila real, símbolo del pueblo mexica”, Cara-
cadáver del soberano o para confeccionar bellos tronos; velle, vols. 76-77, 2001, pp. 105-118.
En el Totocalli, los amantecas obtenían las plumas sin ne-
uno de ellos era el ocelopétlatl, cuappétlatl, formado por un Gilonne, Michel, La civilisation aztèque et l’aigle royal. Ethnologie et or-
cesidad de matar a los animales, tal y como lo subraya el nithologie, L’Harmattan, París, 1997.
asiento de piel de águila y un respaldo de piel de jaguar.
soldado Bernal Díaz del Castillo (Historia verdadera de la López Luján, Leonardo, La Casa de las Águilas, 2 vols., Harvard Univer-
conquista de la Nueva España, 1982, pp. 186-188): “y de to- sity/inah/fce, 2006, México.
Leonardo López Luján. Doctor en arqueología por la Université Quezada Ramírez, Osiris, Norma Valentín y Amaranta Argüelles, “Taxi-
das estas aves pelábanles las plumas en tiempos que para Totocalli, Mapa de Cortés de 1524. dermia y cautiverio de águilas en Tenochtitlan”, Arqueología Mexica-
de Paris Nanterre y director del Proyecto Templo Mayor, inah.
ello era convenible, y tornaban a pelechar...” La magnitud REPROGRAFÍA: AGUSTÍN UZÁRRAGA / RAÍCES na, núm. 104, 2010, pp. 18-23.

34 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 35
Dosier De la pluma y sus usos en Mesoamérica

Águila viva tributada por la provincia de Xilotépec. Ofrenda 120 del Templo Mayor donde se
Códice Mendoza, f. 31r. observan dos esqueletos de águila real.
REPROGRAFÍA: OLIVER SANTANA / RAÍCES FOTO: LEONARDO LÓPEZ LUJÁN, CORTESÍA PROYECTO TEMPLO MAYOR, INAH

de la producción era tal que se hacía necesaria una verda- subsistir en libertad, por lo que es muy probable que los
dera legión de servidores para la manutención de esta sala: mexicas la hubieran capturado, curado y alimentado du-
rante el periodo previo a su muerte.
Había para tener cargo de estas aves trescientos hombres, También son de gran interés los abundantes ejempla-
que en ninguna otra cosa entendían. Había otros hom- res arqueológicos que evidencian una preparación taxi-
bres que solamente entendían en curar las aves que ado- dérmica. En las ofrendas U y X había dos individuos que
lecían... y en cada una de estas casas había un ave de ra- conservaban únicamente elementos esqueléticos del crá-
piña; comenzando de cernícalo hasta águila, todas neo, las alas, las patas y la cola, faltándoles todos los hue-
cuantas se hallan en España, y muchas más raleas que sos de la porción central del cuerpo. Además, recupera-
allá no se han visto... Y a todas estas aves daban todos los mos dos fragmentos proximales del cañón de las plumas
días de comer gallinas, y no otro mantenimiento (Cortés, en la Ofrenda U, así como el pigostilo y una vértebra cau-
Cartas de relación, 1994, p. 67). dal en la Ofrenda X, restos que demuestran que los ofe-
rentes sepultaron la piel completa con todo y su cubierta
Existen suficientes indicios arqueológicos para proponer de plumas. Se detectaron igualmente numerosas huellas
que varias de las águilas reales exhumadas de diez ofren- de corte en los extremos proximales de los huesos de las
das del Templo Mayor y tres de la Casa de las Águilas pu- alas y de las patas, e incisiones en el cráneo para extraer
dieran provenir del Totocalli. Por ejemplo, un esqueleto la masa encefálica. A este respecto, conviene reproducir
de la ofrenda U que fue analizado por el biólogo Óscar J. aquí un pasaje de la Segunda carta de relación de Hernán
Polaco no sólo tenía una talla inferior a la propia de su Cortés (1994, p. 63), donde el conquistador cita la oferta
edad, sino que presentaba un enorme absceso en la pata de este tipo de pieles en el mercado de Tlatelolco: “Hay
derecha, ocasionado por un traumatismo o una enferme- calle de caza, donde venden todos los linajes de aves que
dad. Este absceso difícilmente hubiera permitido al ave hay en la tierra, así como gallinas, perdices, codornices,
lavancos, dorales, zarcetas, tórtolas, palomas, pajaritos
2000, p. 762), ésta era una sala que formaba parte del com-
en cañuela, papagayos, búharos, águilas, falcones, gavila-
plejo palaciego de Motecuhzoma II. Pero no se trataba
nes y cernícalos, y de algunas aves destas de rapiña ven-
simplemente del lugar donde las águilas estaban enjaula-
den los cueros con su pluma y cabezas y pico y uñas”.
das, sino que allí laboraban los plumajeros al servicio del
De igual manera, las fuentes del siglo xvi señalan que Gobernantes sentados sobre una piel de águila.
tlatoani:
las pieles de ave eran tributadas a Tenochtitlan. Según el Códice Florentino, lib. IV, f. 71v.
DIGITALIZACIÓN: RAÍCES
Códice Mendoza, Soconusco mandaba 160 pieles de xiu-
Otra sala se llamaba totocalli, donde estaban unos ma-
htótotl. Y Alvarado Tezozómoc agrega que Ahuilizapan,
yordomos que guardaban todo género de aves, como águi-
Cuetlaxtla, Tepeaca y Zempoala entregaban pieles de tlau- Para leer más…
las y otros paxarotes, que se llaman Tlauhquéchol y za-
hquéchol, xiuhtótotl, tzinizcan y zacuan. En ocasiones, el Álvarez, Ticul, y Aurelio Ocaña, “Restos óseos de vertebrados terrestres
cuan y papagayos y alome y coxoliti. Y también en este de las ofrendas del Templo Mayor, ciudad de México”, en Óscar J. Po-
tlatoani regalaba estas pieles a sus guerreros valerosos,
lugar se juntaban todos los oficiales, como plateros y he- laco (coord.), La fauna en el Templo Mayor, inah, México, 1991,
quienes las utilizaban “para poner terror y espanto en los pp. 105-147.
rreros y oficiales de plumajes y pintores y lapidarios que
enemigos” (Crónica Mexicana, pp. 158, 162, 169-170, 242). Bonifaz Nuño, Rubén, “El Recinto de los Caballeros Águila”, Artes de
labran chalchihuites y entalladores. México, núm. 9, 1990, pp. 26-35.
Las pieles servían igualmente como ofrenda funeraria al
Garza, Mercedes de la, “El águila real, símbolo del pueblo mexica”, Cara-
cadáver del soberano o para confeccionar bellos tronos; velle, vols. 76-77, 2001, pp. 105-118.
En el Totocalli, los amantecas obtenían las plumas sin ne-
uno de ellos era el ocelopétlatl, cuappétlatl, formado por un Gilonne, Michel, La civilisation aztèque et l’aigle royal. Ethnologie et or-
cesidad de matar a los animales, tal y como lo subraya el nithologie, L’Harmattan, París, 1997.
asiento de piel de águila y un respaldo de piel de jaguar.
soldado Bernal Díaz del Castillo (Historia verdadera de la López Luján, Leonardo, La Casa de las Águilas, 2 vols., Harvard Univer-
conquista de la Nueva España, 1982, pp. 186-188): “y de to- sity/inah/fce, 2006, México.
Leonardo López Luján. Doctor en arqueología por la Université Quezada Ramírez, Osiris, Norma Valentín y Amaranta Argüelles, “Taxi-
das estas aves pelábanles las plumas en tiempos que para Totocalli, Mapa de Cortés de 1524. dermia y cautiverio de águilas en Tenochtitlan”, Arqueología Mexica-
de Paris Nanterre y director del Proyecto Templo Mayor, inah.
ello era convenible, y tornaban a pelechar...” La magnitud REPROGRAFÍA: AGUSTÍN UZÁRRAGA / RAÍCES na, núm. 104, 2010, pp. 18-23.

34 / Arqueología Mexicana Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en el mundo mexica / 35
López Luján, Leonardo
2019 Bajo el signo del Sol: plumas, pieles e insignias de águila en
el mundo mexica. Arqueología Mexicana 27(159):28-35.

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