Discurso de Maximilien Robespierre ante la Convención Nacional (ficticio, basado en
fuentes reales)
"Ciudadanos, ¿qué es lo que queremos lograr con esta Revolución? ¿No es acaso la
fundación de una república de virtud, donde la igualdad y la justicia sean los pilares de
nuestra sociedad? El enemigo está dentro y fuera. Las fuerzas monárquicas conspiran
contra nosotros, y si no actuamos con firmeza, la libertad conquistada con sangre será
destruida. El Terror no es más que la justicia rápida y severa. Es el arma de los que aman la
patria contra los tiranos que buscan su ruina. No podemos permitir que los traidores y los
contrarrevolucionarios se escondan detrás de palabras vacías de clemencia. Nosotros, los
defensores del pueblo, debemos ser inflexibles en la tarea de limpiar la nación de los
enemigos de la libertad. La guillotina, que algunos temen, es el único recurso que nos
queda para asegurar la victoria de los principios republicanos sobre la corrupción y la
traición. Solo a través del Terror podemos llegar a la virtud."
Discurso de Georges Danton, líder revolucionario (ficticio, basado en fuentes reales)
"¡Ciudadanos, no podemos ser esclavos del miedo! La Revolución fue hecha por el pueblo y
para el pueblo, y hoy es el pueblo el que está siendo devorado por su propio hijo. El Terror,
que nació como una respuesta a los traidores, se ha convertido en un monstruo que engulle
sin distinguir culpables de inocentes. Si continuamos este curso, ahogaremos la libertad en
un río de sangre. No debemos temer a la justicia, sino a la injusticia disfrazada de virtud. La
Revolución necesita la paz, no el constante filo de la guillotina. No dejemos que el miedo y
la sed de poder nos deshumanicen. Recordemos que somos hermanos en la lucha por la
igualdad, y que la clemencia no es una debilidad, sino una virtud republicana."
Testimonio de un ciudadano anónimo, acusado y condenado durante el Terror (ficticio,
basado en fuentes reales)
"Fui acusado de conspirar contra la Revolución, aunque jamás participé en ninguna
revuelta. Mi único crimen fue haber expresado dudas sobre las ejecuciones que se
multiplicaban en París. En el tribunal, no me dejaron defenderme. La acusación era
suficiente para condenar. Los jueces no miraban a los ojos de los acusados, como si ya
estuviéramos muertos antes de que pronunciara la sentencia. En mi vecindario, más de una
docena de personas han sido llevadas a la guillotina en las últimas semanas. Niños, mujeres,
hombres, todos culpables solo de haberse cruzado con un enemigo personal o de haber
sido señalados por algún vecino celoso. El Terror ha convertido a los ciudadanos en
enemigos entre sí."
Carta de un familiar de una víctima del Terror (ficticia, basada en fuentes reales)
"Mi hermano fue arrestado la semana pasada. Fue uno de los primeros en unirse a la
Revolución, pero su fervor no lo salvó de la guillotina. Lo acusaron de ser un
contrarrevolucionario, aunque su único error fue no aprobar algunas de las medidas
radicales de la Convención. No tuvimos tiempo de despedirnos. Me pregunto cómo esta
Revolución, que comenzó con la promesa de libertad, ha terminado con tantos de nosotros
viviendo con miedo, no de los enemigos de Francia, sino de nuestros propios
conciudadanos. Los que ayer eran nuestros amigos, hoy son jueces, y los jueces no tienen
piedad."
Discurso de Camille Desmoulins, periodista y crítico del Terror (ficticio, basado en fuentes
reales)
"¿Cómo hemos llegado a este punto, donde los principios de libertad y fraternidad han sido
reemplazados por la tiranía de la sospecha? ¿Cuántos inocentes deben caer antes de que
entendamos que el Terror es un veneno que está destruyendo la Revolución desde
adentro? No luchamos para cambiar un yugo por otro. Este es el momento de detener esta
locura, de recuperar la razón. Si el Terror continúa, será la propia Revolución la que
perecerá. Llamo a mis compatriotas a abandonar la guillotina y a recordar que la verdadera
fortaleza de una república está en la razón, no en el miedo."