FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS
LICENCIATURA EN DERECHO
Asignatura:
Derecho Internacional Privado.
Tema
Informe IV
DIP
Facilitador
Angela María Balbuena
Participante
MAT. 202100353 Luis Reyes
1 de octubre, 2024
Santo Domingo, República Dominicana
Capítulo VI
OBLIGACIONES Y BIENES
OBLIGACIONES CONTRACTUALES
Caracterización general
El contrato es una herramienta jurídica crucial para las transacciones internacionales, que se
adapta a los cambios tecnológicos y empresariales. El Derecho contractual varía de un Estado a
otro, y las técnicas de Derecho internacional privado gestionan esta diversidad. Aunque los
recientes esfuerzos de armonización, como los Principios de UNIDROIT sobre los contratos
comerciales internacionales, han producido instrumentos importantes, las técnicas de Derecho
internacional privado siguen siendo esenciales, con limitaciones, especialmente en los contratos
de consumo. El Derecho internacional privado dominicano separa el fórum y el ius, y las
elecciones de las partes no determinan necesariamente la ley aplicable.
2. Competencia judicial internacional
A) Foros generales y foros de ejecución
El artículo analiza los mecanismos de la jurisdicción internacional en las obligaciones
contractuales, destacando la importancia de las cláusulas de jurisdicción y los acuerdos de
elección de foro. La Ley de Relaciones Internacionales Privadas (LDIPr) de la República
Dominicana esboza un foro especial para la jurisdicción internacional en materia de obligaciones
contractuales, con especial atención a la proximidad razonable y al principio de tutela judicial
efectiva. El artículo también explora foros específicos para contratos relacionados con el
funcionamiento de una sucursal, agencia o establecimiento comercial, contratos de consumo,
contratos de seguros y contratos de trabajo. En los casos en que las empresas operan a través de
sucursales, se puede litigar ante los tribunales dominicanos si la sucursal está ubicada dentro de la
República Dominicana, proporcionando un foro para que el demandante elija entre demandar a la
empresa en su estado de domicilio o en el lugar donde se encuentra la sucursal.
C) Contratos celebrados por consumidores
La LDIPr establece foros de protección al consumidor y una norma que determina la ley aplicable
en contratos de consumidores, brindando protección y seguridad jurídica en transacciones
externas. Se define como consumidor a quien contrata para uso personal, excluyendo a aquellos
que adquieren productos o servicios para integrarlos en un proceso de producción. La Ley
General de Protección de los Derechos del Consumidor o Usuario, núm. 358-05, amplía esta
definición a personas naturales o jurídicas que consumen productos y servicios para fines
personales o familiares.
D) Contrato de seguro
La configuración del contrato de seguro es una preocupación clave en el Derecho de los
contratos, debido a su complejidad en los seguros de vida y otros tipos. La Ley núm. 146-02 de la
República Dominicana define el contrato de seguro como un acuerdo en el que el asegurador, a
cambio de una prima, se compromete a indemnizar al asegurado o a un tercero en caso de un
siniestro o evento especificado en la póliza. Además, los tribunales dominicanos son competentes
en asuntos relacionados con seguros cuando involucran al asegurado o tomador.
E) Contrato de trabajo
El Código de Trabajo, promulgado por la Ley núm. 1692 el 29 de mayo de 1992, define el
contrato de trabajo como un acuerdo en el que una persona se compromete a prestar servicios a
otra a cambio de una retribución, bajo su dependencia. Además, se establecen mecanismos de
protección para el trabajador, considerado la parte más débil en la relación laboral. El artículo 16
aclara que los empleadores pueden ser demandados en tribunales dominicanos si el trabajo se
realiza habitualmente en el país, o si el establecimiento que empleó al trabajador está ubicado en
la República Dominicana, siguiendo el enfoque del Reglamento B.
3. Determinación del Derecho aplicable al contrato
A) Ámbito de la autonomía de la voluntad
La autonomía privada se manifiesta principalmente a través de la libertad contractual, que
permite a las partes decidir si celebrar un contrato, con quién y su contenido. Además, existe la
libertad de forma, que elimina la obligación de formalizar el contrato por escrito. Al elegir la ley
aplicable, se sugiere ignorar la función restrictiva de dicha elección, ya que se presume que las
partes no optarían por una ley que anule sus acuerdos. Sin embargo, al seleccionar el marco legal,
las partes pueden buscar establecer límites a sus pactos, lo que podría justificar la aplicación de
normas imperativas.
B) Autonomía material y autonomía conflictual
El texto aborda la tensión entre la autonomía de la voluntad en las obligaciones contractuales y el
interés público que puede limitar esta autonomía en el comercio internacional. Se menciona la
"autonomía material" de los contratantes, que les permite establecer los términos de un contrato,
aunque en el Derecho dominicano está sujeta a límites legales. Asimismo, se introduce el
concepto de "autonomía conflictual", que se refiere a la capacidad de las partes para elegir la ley
aplicable a su contrato, dentro de los límites establecidos por la ley correspondiente.
C) Incorporación por referencia de leyes estatales específicas
El texto aborda la distinción entre la referencia a leyes estatales específicas mediante
"incorporaciones por referencia" y la elección de ley aplicable. A menudo, las partes de un
contrato se refieren a una ley estatal sin que esto implique una cláusula de elección de ley. En
lugar de simplemente elegir la ley de un Estado, las partes pueden optar por incorporar el
contenido de una ley estatal específica como parte de su acuerdo. La validez de esta
incorporación se evaluará según la ley que rija el contrato, independientemente de si se ha
elegido o no.
E) Parámetros del tribunal para determinar la ley aplicable
El artículo 60 de la LDIPr establece un régimen general para determinar la ley aplicable a los
contratos, utilizando una cláusula de excepción que permite reenviar al orden jurídico con
vínculos más estrechos al caso concreto, sin especificar dichos vínculos, que deben ser evaluados
por el juez. Este considerará tanto elementos objetivos como subjetivos del contrato, así como
principios generales del derecho de los negocios internacionales. Además, si una parte del
contrato es separable y tiene una conexión más fuerte con otro Estado, se podrá aplicar
excepcionalmente la ley de ese otro Estado a esa parte.
F) Ley aplicable a determinadas modalidades contractuales que incluyen una parte débil
a) Justificación
El equilibrio entre las partes en un contrato se ve afectado cuando una de ellas es más débil, lo
que limita la autonomía de la voluntad en la contratación. Esto busca prevenir la opresión del
empresario o profesional hacia la parte más vulnerable. En este contexto, las normas modernas de
Derecho internacional privado tienden a incorporar valores materiales para proteger a estas partes
débiles, como los trabajadores o consumidores, estableciendo un sistema de protección a través
de normas orientadas a sus necesidades.
b) Contrato de trabajo
La normativa laboral dominicana se centra en la protección del trabajador, considerando su
vulnerabilidad. Según el artículo 62 de la Ley de Derecho Internacional Privado (LDIPr), los
contratos de trabajo se rigen por la ley del país donde se realiza la prestación laboral, o por la ley
del país con vínculos más estrechos si no se puede determinar lo anterior. Además, cualquier
elección de la ley aplicable por las partes debe respetar los estándares de protección laboral
establecidos por la ley correspondiente, limitando así la posibilidad de elegir un marco legal que
perjudique al trabajador.
c) Contratos celebrados por consumidores
La Ley General de Protección de los Derechos del Consumidor o Usuario, núm. 358-05, tiene
como objetivo establecer un régimen que defienda los derechos de los consumidores y usuarios,
asegurando equidad y seguridad jurídica en las relaciones con proveedores, tanto en el ámbito
público como privado, y para todos los consumidores, nacionales o extranjeros. La interpretación
de la ley se realizará siempre en beneficio del consumidor. Además, la Ley de Derecho
Internacional Privado (LDIPr) aborda la determinación de la ley aplicable desde dos enfoques:
extracontractual, relacionada con daños por productos, y contractual.
d) Contratos de seguro
Las cláusulas abusivas son comunes en los contratos de seguro, lo que ha llevado a su regulación
y prohibición para proteger a la parte más débil, a pesar de la autonomía de la voluntad de las
partes. Para defender al asegurado, la ley y los jueces recurren a principios de buena fe y equidad
para equilibrar las desigualdades en el contrato. A nivel internacional, los Principios sobre los
Contratos Comerciales Internacionales de UNIDROIT permiten a los jueces ajustar o anular
cláusulas abusivas, siempre que se base en criterios de buena fe, lealtad negocial y justicia
contractual.
G) Ámbito de aplicación de la ley del contrato
El régimen de la ley aplicable a los contratos en el Derecho internacional privado dominicano
establece distinciones entre la capacidad para contratar, la forma y el fondo del contrato. La
capacidad para contratar se rige por el artículo 32 de la LDIPr, que se enfoca en el derecho
aplicable a esta cuestión, considerando la excepción de interés nacional del artículo 67. Este
enfoque sigue la tendencia de otros sistemas, como el francés, que consideran la capacidad como
un asunto del estatuto personal. Por otro lado, la forma del contrato está regulada de manera
autónoma en el artículo 68 de la LDIPr, con el objetivo de favorecer la validez de los negocios
jurídicos.
H) Disposiciones imperativas
Las soluciones a los problemas del Derecho aplicable a las obligaciones contractuales se
encuentran en una tensión entre la autonomía de la voluntad y el interés público, que requiere
cierta intervención en el comercio internacional. Aunque la libertad de pactos es fundamental en
el Derecho privado, los intercambios internacionales están sujetos a numerosas reglas limitativas
que responden a intereses estatales e internacionales. Además, el Derecho internacional
económico impone limitaciones específicas en el ámbito contractual, y cada Estado debe priorizar
el interés público sobre la autonomía de los particulares.
4. Soluciones de carácter material
Al margen de la solución «conflictual que se contiene en los arts. 58 a 68 LDIPr, debe tenerse en
cuenta la incidencia de otros tratados y textos internacionales de alcance material, así como otros
instrumentos derivados de la autorregulación.
A) Convención de Viena de 1980 sobre compraventa internacional de mercancías
La Convención de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de
mercancías, firmada en Viena en 1980, es de gran relevancia debido a su amplio número de
Estados parte y su aplicación en la República Dominicana. Este tratado internacional aborda la
complejidad de las transacciones comerciales internacionales, que se ven afectadas por diversas
legislaciones. La compraventa es fundamental en el comercio, ya que implica la entrega de
productos a cambio de un precio, y está interconectada con otros contratos como transporte y
garantía, lo que resalta la importancia de este marco legal en el comercio internacional.
B) Principios sobre contratos comerciales internacionales
a) Principios UNIDROIT
Los Principios UNIDROIT sobre contratos comerciales internacionales, en sus versiones de
1994, 2004 y 2010, se basan en prácticas comerciales y en soluciones de diversos sistemas
legales. Ofrecen respuestas innovadoras y sincréticas, actuando como un punto de encuentro
entre la lex mercatoria, que ha sido inconsistente y limitada al ámbito arbitral, y la codificación
tradicional. Elaborados por el Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado en
Roma, estos principios proporcionan una regulación nacional del régimen material de los
contratos internacionales, abarcando la dinámica contractual general. Están disponibles en
versión oficial en francés y en otros idiomas.
Tipo, usos y reglas comerciales
Las partes pueden redactar contratos originales, pero la contratación internacional requiere
considerar aspectos complejos que solo expertos en el sector pueden abordar. Aunque los
contratantes pueden incluir elementos específicos, los contratos tipo, utilizados en varios países,
son comunes y responden a las necesidades de operadores jurídicos con negocios limitados. Este
tipo de contratos se originó en el sector de productos básicos, introducidos por la London
Commercial Trade Association en el siglo XIX, y se han vuelto una práctica habitual.
II. OBLIGACIONES EXTRACONTRACTUALES
1. El estatuto delictual
A) Alcance de la noción
Las obligaciones no contractuales o extracontractuales se definen negativamente como aquellas
que surgen de fuentes distintas al contrato, como la ley, los cuasicontratos y los actos ilícitos, sin
importar su clasificación civil o penal. Este concepto es amplio y abarca diversas áreas del
derecho, incluyendo la responsabilidad del fabricante, daños al medio ambiente, enriquecimiento
sin causa, gestión de negocios ajenos y culpa in contrayendo.
B) Sectores excluidos
El texto aborda la exclusión de ciertas obligaciones del ámbito general del Derecho Internacional
Privado (DIPr), señalando que estas tienen respuestas específicas en otros sectores del DIPr. Se
mencionan las obligaciones legales derivadas de relaciones jurídicas preexistentes, como las de
alimentos entre familiares, la administración de bienes por parte de los padres y la contribución a
gastos comunes por copropietarios. Cada una de estas obligaciones se rige por leyes específicas
relacionadas con su contexto particular.
2. Competencia judicial internacional
El artículo 16, ap. 2º, establece dos foros especiales para determinar la competencia de los
tribunales dominicanos en casos de obligaciones extracontractuales. Estos foros son aplicables
cuando el daño ocurre en territorio dominicano o cuando tanto el autor del daño como la víctima
residen en la República Dominicana. Además, los tribunales dominicanos competentes en materia
penal también pueden abordar la responsabilidad civil por daños derivados de delitos. Uno de
estos foros es el "forum delicti commissi", que permite ubicar el lugar del hecho dañoso como
base para la competencia, aunque presenta desafíos en la determinación del foro adecuado.
3. Derecho aplicable
A) Ámbito de la autonomía de la voluntad
Las obligaciones extracontractuales se han regulado tradicionalmente por la lex loci delicti
commissi, es decir, el lugar donde ocurre el ilícito, lo que establece un punto de conexión basado
en la previsibilidad tanto del autor del daño como de la víctima. Sin embargo, esta solución,
aunque común en diversos sistemas legales, presenta dificultades prácticas debido a la
variabilidad de sus elementos entre países, lo que genera inseguridad jurídica. Además, la rigidez
de esta conexión es evidente, especialmente en asuntos patrimoniales, y el locus damni puede ser
accidental. También surgen complicaciones en la aplicación de la regla cuando la responsabilidad
proviene de otros factores.
B) Ámbito de la lex loci delicti commissi
El párrafo 1 del artículo 69 establece que, en ausencia de elección de ley, se aplicará la
legislación del país donde ocurrió el daño, sin importar el lugar del hecho que lo causó ni los
países involucrados en las consecuencias. Esta conexión es única y abarca todos los aspectos del
daño extracontractual. Sin embargo, en el modelo de la LDIPr dominicana, esta regla solo se
aplica si no se trata de los casos específicos mencionados en los artículos 71 a 75 (como
responsabilidad por productos o daños al medio ambiente) y si las partes no han elegido una ley
aplicable. Esta norma es de carácter residual y es común en el Derecho aplicable a daños.
C) Ámbito de la residencia habitual común en la República Dominicana
El párrafo II del artículo 69 establece que la ley dominicana se aplicará cuando tanto el autor del
daño como la víctima residan en la República Dominicana al momento del daño. Esta norma no
es un conflicto especial, ya que, si las partes residen en un tercer Estado, se mantiene la ley
elegida o la ley del lugar del daño. La norma se interpreta como una excepción que favorece la
aplicación de la ley dominicana, independientemente del lugar donde se manifieste el daño,
aunque queda la duda sobre si esto excluye la posibilidad de que las partes elijan otra ley. La
preferencia por la residencia habitual común se justifica por su relación con las expectativas
legítimas de las partes.
D) Reglas específicas para supuestos especiales de daños
La responsabilidad por productos defectuosos se enmarca en la protección del consumidor y
presenta un enfoque particular en las normas de Derecho aplicable. Se busca equilibrar el interés
del consumidor con la previsibilidad para el fabricante. Para lograr soluciones que consideren las
expectativas tanto de la víctima como del productor, se establecen puntos de conexión sucesivos,
vinculando la ley aplicable al lugar de comercialización del producto y atendiendo las
expectativas de la víctima. En este contexto, el lugar donde se manifiesta el daño puede ser
relevante.
b) Ley aplicable a una obligación derivada de competencia desleal
El artículo 10 de la Ley General de Defensa de la Competencia (núm. 42-08) define como
desleales e ilícitos los actos comerciales que van en contra de la buena fe y la ética, buscando
desviar ilegítimamente la demanda de los consumidores. Se consideran competencia desleal
acciones que influyen en la demanda (como el fraude), obstaculizan la oferta de competidores
(como el boicot) o explotan la reputación de otros (como la confusión de marcas). Estos actos
tienen implicaciones transnacionales relacionadas con el "estatuto delictual".
c) Ley aplicable a una obligación derivada de restricción de competencia
El preámbulo de la Ley General de Defensa de la Competencia, núm. 42-08, establece que la
regulación del proceso competitivo en los mercados busca lograr eficiencia económica y
garantizar el bienestar de los consumidores. Esta ley se aplica a todos los agentes económicos,
tanto personas físicas como jurídicas, nacionales o extranjeras, y abarca actividades económicas
en el territorio nacional, así como acuerdos y conductas que, aunque se originen fuera del país,
afecten la competencia en el mismo. También se refiere a actos y disposiciones que restrinjan la
competencia. La inclusión de la responsabilidad por actos que contravengan esta ley es un tema
delicado.
d) Ley aplicable por daño medioambiental
La necesidad de una norma específica sobre medio ambiente surge de su creciente relevancia
internacional. El daño medioambiental se define como una alteración negativa de recursos
naturales, como agua, suelo o aire, que afecta su función o la biodiversidad. Para prevenir
soluciones menos estrictas en casos de contaminación transfronteriza, el artículo 74 permite al
reclamante elegir la ley que mejor se adapte a sus intereses. El legislador dominicano adopta la
"teoría de la ubicuidad", similar a la de sistemas como el alemán o suizo, que es especialmente
adecuada para abordar daños medioambientales.
e) Ley aplicable a la violación de los derechos de propiedad intelectual
El artículo 75 de la Ley de Derecho Internacional Privado (LDIPr) establece que la ley aplicable
a las obligaciones extracontractuales derivadas de infracciones a derechos de propiedad
intelectual es la del país donde dicho derecho está protegido, reafirmando así el principio de
territorialidad. Esto significa que cada Estado decide la protección que otorga a la propiedad
intelectual según sus leyes y convenios ratificados. La República Dominicana es parte de
importantes convenios internacionales, como el Convenio de París y el Convenio de Berna,
ambos enmendados en 1979.
E) Ámbito de la ley aplicable
La ley aplicable a la obligación extracontractual comprende una serie de extremos que enumera
el art. 70:
1) El fundamento y el alcance de la responsabilidad, incluida la determinación de las personas
que puedan considerarse responsables por sus propios actos;
2) Las causas de exoneración, así como toda limitación y reparto de la responsabilidad;
3) La existencia, la naturaleza y la evaluación de los daños o la indemnización solicitada;
4) Las medidas que puede adoptar un tribunal dominicano para garantizar la prevención, el cese y
la reparación del daño;
5) La transmisibilidad, incluida por herencia, del derecho a reclamar por daños o a solicitar
indemnización;
6) Las personas que tienen derecho a la reparación del daño sufrido personalmente;
7) La responsabilidad por actos de terceros;
8) El modo de extinción de las obligaciones, así como las normas de prescripción y caducidad,
incluidas las relativas al inicio, interrupción y suspensión de los plazos de prescripción y
caducidad.
Esta norma determina el conjunto de materias regidas por la ley rectora de las obligaciones
extracontractuales en virtud de las reglas de conflicto establecidas en la sección sexta del capítulo
1, del título III LDIPr. La enumeración resulta de gran importancia para la delimitación del
alcance de las normas de conflicto de esta sección con otras normas sobre ley aplicable
contenidas en la LDIPr en materias próximas. Por ejemplo, la enumeración es importante para
delimitar el alcance de la regla del art. 76 sobre infracción de los derechos de propiedad
intelectual con respecto a la norma sobre derechos de propiedad intelectual establecida en el art.
79, perteneciente a la sección séptima sobre bienes.
Una norma de este tipo es bien conocida en los instrumentos más avanzados en materia de
obligaciones no contractuales. Como precedentes, pueden citarse el art. 8 del Convenio sobre la
ley aplicable en materia de accidentes de circulación por carretera, de 4 de mayo de 1971, y el art.
8 del Convenio sobre la ley aplicable a la responsabilidad por productos, de 2 octubre de 1973,
elaborados en el marco de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado. Otro
precedente de norma similar se encuentra en el art. 15 del Reglamento Roma II sobre la ley
aplicable a las obligaciones extracontractuales, que unifica esta materia en el seno de la Unión
Europea. Se ha optado por incluir una relación amplia que favorece el valor didáctico de la norma
y su significado como referencia para el aplicador.
Entre las cuestiones que forma el núcleo de las materias reguladas por la ley aplicable a las
obligaciones contractuales, se encuentran las que tienen que ver con la determinación de si existe
o no responsabilidad, en qué medida, e imputable a qué personas. Ello explica que la norma haga
referencia expresa al fundamento y alcance de la responsabilidad, así como a la determinación de
los responsables -por sus propios actos o por actos de terceros- y a las posibles exenciones o
limitaciones de responsabilidad. La expresión «fundamento» del ap. 1° hace referencia a los
elementos intrínsecos de la responsabilidad», como, por ejemplo, la naturaleza (objetiva o por
culpa) de la responsabilidad y el alcance de la responsabilidad». Dicho apartado contempla las
limitaciones a la misma, incluido el límite máximo, así como la contribución de cada uno de los
coautores a la reparación del daño. Por su parte, las causas de exoneración, así como toda
limitación y reparto de la responsabilidad del ap. 2º se refieren a los elementos extrínsecos de la
responsabilidad».
Otro conjunto de materias incluidas son las relativas a las consecuencias que derivan de la
existencia de responsabilidad, como las me- didas para garantizar el cese y la reparación del
daño, en particular las concernientes a los daños o indemnizaciones, que incluyen a las personas
que tienen derecho a ser reparadas, lo que puede resultar de- terminante de la legitimación para el
ejercicio de acciones y la transmisibilidad de tales derechos.
Al prever, por último, el modo de extinción de las obligaciones, así como las normas de
prescripción y caducidad, incluidas las relativas al inicio, interrupción y suspensión de los plazos
de prescripción y caducidad, deja claro que estas cuestiones deben ser calificadas como
cuestiones de fondo y no procesales, de modo que vienen determinadas por la ley aplicable a las
obligaciones extracontractuales y no necesariamente por la ley del foro en tanto que ley aplicable
al proceso.
Quedan fuera del ámbito de aplicación de la ley rectora de la obligación extracontractual las
cuestiones procesales y probatorias, salvo por lo que se refiere a las disposiciones que contengan
presunciones legales o repartan la carga de la prueba, merced a su calificación sustantiva.
También se aplica la lex causae a las medidas que puede adoptar un tribunal para garantizar la
prevención, el cese y la reparación del daño, si bien dentro de los límites conferidos al tribunal
por su Derecho procesal.
III. DERECHOS REALES
1. Caracterización general
Los derechos reales se adquieren principalmente de forma derivativa, siendo el contrato su
principal título de adquisición y transmisión, cuya validez es fundamental. Sin embargo, las
normas de Derecho internacional privado no regulan el título de adquisición, sino que se centran
en el modo de adquisición, transmisión y extinción de estos derechos, así como en la
determinación de su contenido de manera individual. Por otro lado, el régimen de los bienes que
integran un patrimonio depende de las normas que rigen dicho patrimonio, como en sucesiones o
regímenes económicos matrimoniales.
2. Competencia judicial internacional
A) Bienes inmuebles
El Derecho internacional privado dominicano establece que los derechos reales y arrendamientos
de inmuebles en territorio dominicano tienen competencia exclusiva, la cual es inderogable y no
permite sumisión a otros tribunales. Esta competencia se fundamenta en un interés público
relacionado con la soberanía territorial del Estado, que se extiende a los bienes inmuebles. Así, el
lugar donde se ubica el inmueble se convierte en el criterio principal para determinar la
competencia, en lugar del domicilio del demandado.
B) Bienes muebles
La competencia judicial internacional para acciones sobre bienes muebles no se limita a un foro
exclusivo. Además del foro general del domicilio del demandado, los tribunales dominicanos son
competentes para resolver estas acciones si los bienes se encuentran en territorio dominicano al
momento de la demanda, según el artículo 16.6°. Este foro especial es beneficioso, ya que
permite actuar en casos donde el domicilio del demandado no coincide con la ubicación del bien
mueble, ofreciendo una opción adicional para la resolución de conflictos.
3. Determinación del Derecho aplicable
A) Ámbito de la regla lex rei sitae
El artículo 76 de la LDIPr establece que la ley aplicable a los derechos reales sobre bienes
corporales, tanto muebles como inmuebles, es la del lugar donde se encuentran dichos bienes.
Esta conexión se justifica históricamente para los inmuebles, ya que la propiedad está vinculada
al territorio del Estado. En el caso de los bienes muebles, se basa en criterios de eficiencia
económica, ya que el lugar del bien determina el mercado afectado y proporciona una ley
previsible para las partes involucradas, además de reducir costos de información sobre el estado
jurídico del bien.
B) Conflicto móvil
La lex rei sitae puede presentar problemas de precisión en ciertos casos, como en inmuebles
fronterizos, bienes en el espacio ultraterrestre o fondos marinos, y bienes a bordo de buques o
aeronaves. Estos escenarios requieren una aplicación compleja de las leyes de los países
involucrados y la consideración de ficciones territoriales del Derecho internacional público. El
conflicto móvil es el principal desafío, especialmente en el ámbito de los derechos reales sobre
bienes inmuebles, aunque su ocurrencia es poco frecuente.
C) Reglas especiales
a) Bienes en tránsito
El artículo 77 establece que los derechos reales sobre bienes en tránsito se rigen por la ley del
lugar de destino. Esta norma no busca organizar el mercado, sino regular la constitución y
transmisión de derechos reales en el momento en que los bienes están en transporte,
independientemente de si están temporalmente detenidos. Sin embargo, aplicar la ley del lugar de
situación física puede resultar arbitrario e impredecible para las partes involucradas, quienes a
menudo no pueden identificar el lugar exacto del bien. Por ello, muchos sistemas legales optan
por otras soluciones.
b) Medios de transporte
El art. 78 tiene presente la existencia de los bienes supermuebles» o medios de transporte, cuya
razón de ser implica su constante movimiento. Por su finalidad, la ley del lugar de situación física
deviene una conexión ficticia, que traiciona su propio objetivo de garantizar la seguridad del
tráfico. La ley más previsible, tanto para las partes como para los terceros, es, indudablemente, la
ley del país de abanderamiento, matrícula o registro, ya se trate de buques, aeronaves,
ferrocarriles o medios de transporte por carretera.
4. Bienes incorporales
A) Competencia judicial internacional
Los derechos reales pueden recaer asimismo sobre bienes intangibles o incorporales (derechos,
créditos, participaciones sociales, etc.). En el ámbito de la competencia judicial internacional,
existen reglas específicas de singular alcance sobre los derechos de explotación exclusiva
(propiedad industrial e intelectual), que consisten en derechos de naturaleza intangible que han
sido asociados generalmente al ámbito de los derechos reales, pero que presentan singularidad
propia. En efecto, la inclusión en un capítulo relativo al Derecho de bienes del régimen de la
propiedad industrial e intelectual obedece a una caracterización muy clásica y superada del
derecho de la propiedad. Tanto la propiedad intelectual como especialmente la industrial
configuran, en la actualidad, sectores específicos del Derecho económico, llámese civil o
mercantil, que regulan los derechos de explotación económica de las ideas e invenciones, como
un elemento clave del modelo de mercado muy vinculado al Derecho de la competencia, hecho
que explica la misma presencia de ciertos principios fundamentales en el ámbito internacional,
como el de territorialidad (P. Jiménez Blanco). Desde el punto de vista internacional, su estudio
específico se ubica con más normalidad dentro del Derecho de los negocios internacionales. Por
esta razón, nos limitaremos a un simple bosquejo de las soluciones legales sobre competencia
judicial internacional y ley aplicable.
Desde el punto de vista de la competencia judicial internacional, un factor determinante viene
dado por la importancia de la inscripción registral de los derechos de propiedad industrial e
intelectual, que en muchos casos presenta un carácter no solo probatorio, sino constitutivo,
configurándose como una condición de nacimiento y explotación de los propios derechos. No
obstante, existen derechos de propiedad industrial o intelectual que no son susceptibles de
registro (know how, trade secrets), si bien, en tales casos, la protección suele servirse de
mecanismos contractuales o extracontractuales.
La trascendencia de la inscripción registral en el régimen de los derechos sobre bienes
incorporales pone de relieve la importancia de los foros exclusivos relativos a las acciones que
tengan por objeto la validez de dichas inscripciones (marcas, patentes, derechos de autor, etc.). El
carácter público de los instrumentos registrales, amén de la eficacia estrictamente territorial de las
inscripciones, justifica la presencia de un foro exclusivo de alcance general, como los previstos
en el art. 11.6° LDIPr, que atribuye competencia exclusiva en materia de «Inscripciones o de
validez de patente y otros derechos sometidos a depósito o registro cuando se hubiere solicitado o
efectuado en la República dominicana el depósito o registro».
El foro exclusivo se limita, sin embargo, al régimen de la validez de las inscripciones o derechos
sometidos a registro. No se extiende a cuestiones sustantivas referidas a la titularidad de los
derechos, las acciones de reclamación por daños, o la cesión o transmisión de tales derechos.
Determinación del Derecho aplicable
B El art. 79 contempla una regla específica acerca de la titularidad y régimen de los derechos
sobre bienes «incorporales», sobre la base de la aplicación de la ley del lugar de utilización». La
regla está pensada, esencialmente, para el régimen de los derechos de propiedad industrial e
intelectual, cuyo régimen de Derecho aplicable, como derechos de explotación territorial, se rige
por la ley del país en que se invoca la protección de tales derechos, en razón, precisamente, de su
protección registral (lex loci protectionis). Evidentemente, la regla no es apta para determinar la
ley aplicable a los derechos reales sobre derechos de crédito, cuya «situación en el sentido del art.
76 deberá precisarse a través del desarrollo jurisprudencial de la Ley.
La protección abarca el régimen de los aspectos reales referidos a la titularidad del derecho de
explotación, y el contenido y alcance del derecho. La responsabilidad por daños derivados de su
usurpación se regirá, sin embargo, por el art. 75. Distinta es la cuestión del régimen contractual
de cesión de tales derechos o su utilización, que queda sujeto a las normas sobre Derecho
aplicable a los contratos en su dimensión estrictamente obligacional.
La territorialidad de las soluciones de Derecho aplicable entraña el riesgo de una desprotección
internacional (eficacia meramente estatal) de los derechos de propiedad industrial e intelectual.
De ahí el alcance de la cooperación internacional, iniciada a finales del siglo XIX con la creación
del Derecho Unionista, que ha dado lugar a un importante número de textos convencionales que
tratan de garantizar, de un lado, la eficacia extraterritorial de estos derechos y, de otro, su
extensión tanto a titulares nacionales como extranjeros. La inclusión en el Acuerdo de Marrakech
de 15 de abril de 1994, que constituye la Organización Mundial del Comercio, de un Anexo que
incorpora el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad industrial e intelectual
relacionados con el comercio (Acuerdo TRIP's) es un dato concluyente de dicha necesidad.