LA DIETA PROTEINADA,
MÉTODO MOLINS
PROTOCOLO CIENTÍFICO PARA EL
TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD
Dr. Agusti Molins i Olmos
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LA DIETA PROTEINADA, MÉTODO MOLINS
PROTOCOLO CIENTÍFICO PARA EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD
INTRODUCCION
LA OBESIDAD EN LA ACTUALIDAD
Epide miología. 4
Definición. 5
Causas. 6
Conse cuencias. 6
Fracaso de las dietas. 7
LA DIETA PROTEINADA
Introducción. 8
Historia. 9
COMENZANDO LA DIETA
Las Vías Metabólicas. 10
La Lipólisis. 12
La Neoglucogénesis hepática. 12
La Cetogénesis hepática. 12
Los cuerpos cetónicos. 13
MECANISMOS DE AUTOREGULACIÓN: SEGURIDAD. 15
Beneficios de la Cetosis y de este contexto metabólico. 16
EL TRATAMIENTO
Indicaciones del tratamiento. 18
Contraindicaciones. 18
Absolutas. 18
Situaciones especiales. 19
Suplementación nutricional. 20
Prescripción. 21
PUESTA EN MARCHA
Etapa Preparatoria. 22
Etapa Activa. 24
Solución a los contratiempos. 26
Etapa de Transición y Educación Alimentaria. 27
Etapa de Mantenimiento a largo plazo. 28
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1-. LA DIETA PROTEINADA, MÉTODO MOLINS.
INTRODUCCION
El Método Molins está basado en la Dieta Proteinada, un método medicalizado de reducción
rápida de la sobrecarga ponderal, fundado en datos científicos rigurosos y cuya aplicación está
sujeta a un protocolo preciso.
La Dieta Proteinada consiste en la ingesta, durante el día, de proteínas de alto valor biológico,
pre-asimilables y de gran digestibilidad, acompañadas, en la comida y en la cena, de verduras de
bajo contenido glucémico. La dieta se suplementa según requerimientos con sales minerales y
vitaminas.
El Método Molins contempla cuatro etapas: preparatoria, activa, educación nutricional,
estabilización. En la etapa preparatoria se determina la situación personal de cada paciente, se
evalúa la idoneidad del tratamiento y se pauta de forma personalizada. La etapa activa es la
Dieta Proteinada, y por lo tanto la etapa de pérdida de peso. La etapa de educación nutricional
es imprescindible para la adquisición de los nuevos hábitos saludables de vida. La etapa de
estabilización garantiza el mantenimiento a largo plazo del nuevo peso. El éxito del Método
Molins debe entenderse como el seguimiento de las cuatro etapas, ineludiblemente.
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LA OBESIDAD EN LA ACTUALIDAD
EPIDEMIOLOGÍA:
Según la OMS, la obesidad y el sobrepeso han alcanzado cifras de epidemia a nivel mundial (1).
Por lo que respecta a la obesidad, su prevalencia se duplicó entre 1980 y 2008 en todas las
regiones del mundo, hasta el punto de que a día de hoy 500 millones de personas son
consideradas obesas (2), estimándose que para el 2015 serán 700 millones. De acuerdo con las
estimaciones de la OMS, el sobrepeso y la obesidad, dado que incrementan el riesgo de diabetes
tipo 2, patologías osteoarticulares, Hipertensión Arterial, enfermedades cardiovasculares y
algunos tipos cáncer, causan cada año la muerte de 2,8 millones de personas y provocan un
descenso de hasta 10 años en la esperanza de vida y representa una elevada carga económica
para el individuo y la sociedad. Las tasas más elevadas de obesidad, se localizan en el continente
americano, donde el 62% de los habitantes padece sobrepeso (2).
La epidemia de obesidad no se restringe a sociedades desarrolladas, de hecho, su aumento es
con frecuencia más rápido en los países en vías de desarrollo, quienes enfrentan un doble reto
junto con sus problemas de desnutrición (3)
La obesidad es la causa principal de mortalidad cardiovascular en el mundo y están asociados a
ella, con riesgos diversos, otros numerosos problemas de salud como los ya descritos. Un
ejemplo de ello lo constituye el estudio de Willet y cols. (4) quienes investigaron la relación entre
el IMC y la incidencia de varios padecimientos comunes causaos por un exceso de grasa corporal.
En las mujeres con IMC de 26 kg/m2, el riesgo de enfermedad coronaria fue aproximadamente
el doble que el de una mujer con IMC menor de 21 kg/m2. A decir de los autores, el riesgo
encontrado en hombres con IMC de 26 kg/m2 fue 1,5 veces mayor que el riesgo que se encontró
en hombres con un IMC menos de 21 kg/m2. Para la misma comparación, el riesgo de diabetes,
fue cuatro veces mas alto en los hombres en los hombres y ocho veces mas alto en las mujeres.
El riesgo de hipertensión y de colelitiasis fue de dos a tres veces igualmente alto tanto en
hombres como en mujeres co IMC de 26 kg/m2, comparados con el grupo mas delgado. Estos
riesgos aumentaron considerablemente con un IMC de 29 kg/m2 o mayor.
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DEFINICIÓN:
La obesidad y el sobrepeso implican un aumento de la grasa corporal sobre ciertos límites de
normalidad. En función del porcentaje graso se clasifica en:
Tabla 1
En la práctica clínica, sin embargo, se utilizan básicamente datos antropométricos para la
evaluación de la obesidad, recomendándose como indicador al Índice de Masa Corporal
(IMC=kg/m2). Se acepta como criterio de obesidad a un IMC ≥ 30 kg/m2, pero se utiliza también
para valoración del grado de obesidad y sobrepeso.
Los criterios de la OMS para dicha valoración se aprecian en la tabla 2.
Tabla 2
Debemos recordar además la importancia de la medición del perímetro de cintura abdominal
como indicador de riesgo asociado a la obesidad por su asociación con los factores de riesgo
cardiovascular (5).
5
Tabla 3
CAUSAS:
Si bien es una patología multifactorial, las principales causas del aumento del sobrepeso y la
obesidad en la población son los cambios en la alimentación y los nuevos hábitos y estilo de vida
de la denominada sociedad de consumo (6). Esto implica, por un lado, que las dietas
tradicionales han sido reemplazadas por otras con mayor contenido energético, y por otro, la
inactividad física o sedentarismo, reconocido como un factor determinante, cada vez más
importante, de la salud.
CONSECUENCIAS:
Las principales repercusiones del sobrepeso y la obesidad son múltiples y abarcan diferentes
órganos y sistemas:
• Cardiovasculares: Cardiopatía isquémica, hipertensión arterial, enfermedad
cerebrovascular.
• Cardiorrespiratorias: Insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia ventilatoria,
síndrome de apnea obstructiva del sueño.
• Metabólicas. Resistencia a la Insulina y Diabetes Mellitus tipo 2, Dislipemias,
Hiperuricemia.
• Digestivas: Esteatosis hepática, colelitiasis, hernia de hiato y reflujo gastroesofágico.
• En la mujer: disfunción menstrual, ovario poliquístico, aumento de riesgo perinatal,
incontinencia urinaria.
• Otras alteraciones: patologías articulares, insuficiencia venosa periférica, enfermedad
tromboembólica, alteraciones cutáneas (estrías, acantosis nigricans, hirsutismo,
foliculitis, intertrigo), alteraciones sicológicas, cáncer (hombre: Colorrectal y próstata,
mujer: vesícula y vías biliares, mama y endometrio en postmenopausia).
La Diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares son las alteraciones más estrechamente
vinculadas a la obesidad y el sobrepeso, y si sumamos que predispone a la hipertensión arterial,
la dislipemia, etc., entendemos que son las responsables de 1 de cada 3 muertes de los países
industrializados (7). Cabe recordar aquí el estudio “Framingham”, que concluyó que en 3 de cada
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4 hombres hipertensos existe una relación directa entre ésta y la obesidad, y que por cada 10
kilos de aumento de peso, la TA aumenta 23 mmHg, y por el contrario si se baja peso se reduce
la tensión arterial (8).
Más allá de esta relación directa que demostró el estudio Framingham, es relevante el hecho de
que la mayoría de estas alteraciones mejoran en mayor o menor medida con la reducción de
peso, especialmente si se acompaña de actividad física.
EL FRACASO DE LAS DIETAS TRADICIONALES
La situación es grave, apremiante y urgente. Las dietas habituales se han mostrado
marcadamente ineficaces para controlar la situación, ya que lejos de reducirse, como hemos
visto, todos los indicadores de obesidad van en aumento. Este fracaso obedece a:
• Lentitud: en obtener resultados tangibles, tanto estéticos como metabólicos, llevando a
la desmotivación en la adherencia al tratamiento, siendo más fácil entonces sucumbir a
las tentaciones.
• Hambre. Casi siempre, todas las dietas hipocalóricas clásicas suelen cursar con apetito,
o con la sensación de “vacío epigástrico”.
• Trastornan el comportamiento psico-social durante un tiempo demasiado largo.
• Suelen cursar con astenia física: por la reducción calórica y la pérdida de masa muscular.
• NO EDUCAN: con lo que el efecto rebote está asegurado.
Por contrapartida, la Dieta Proteinada, y el Método Molins son la mejor manera de prescribir al
paciente un protocolo médico de pérdida de peso. Es una técnica científica de adelgazamiento,
desarrollada por médicos, para médicos y puesta a disposición de los pacientes.
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2-. LA DIETA PROTEINADA
BASES BIOQUIMICAS
INTRODUCCIÓN
La Dieta Proteinada, bajo el Método MOLINS, es un protocolo médico de actuación para el
tratamiento del sobrepeso, la obesidad y sus patologías acompañantes. Al contrario que la
mayor parte de las dietas de adelgazamiento, la Dieta Proteinada se caracteriza por preservar la
masa muscular, permitiendo una pérdida de peso a expensas del tejido adiposo, sin sensación
de hambre ni de cansancio.
El tratamiento sigue los preceptos del Profesor Blackburn de la Escuela de Medicina de la
Universidad de Harvard. De sus trabajos se creó el “Protein Sparing Modified Fast” que consigue
la pérdida de peso a través de una dieta muy baja en calorías que asegura un balance calórico
negativo, pero manteniendo un balance nitrogenado en equilibrio que nos permita proteger la
masa noble del organismo y asegurar su buen funcionamiento.
Este método consiste en someter al paciente a un semi-ayuno, aportando proteínas de alto valor
biológico y con alto índice de digestibilidad junto a un grupo de verduras elegidas en función de
su contenido glicémico. Esto permite una pérdida de peso rápida en detrimento casi exclusivo
de las grasas adipocitarias. Se desencadena el catabolismo de los triglicéridos llevando a la
formación de cuerpos cetónicos (cetosis controlada) y la aparición de una neoglucogénesis
equilibrada y compensatoria. Además, el paciente recibe un aporte de vitaminas y minerales que
cubran cualquier posible carencia, que producen los síntomas típicos de las dietas habituales.
En resumen, y como veremos, cada una las características de la Dieta Proteinada, es fruto es
más de 100 estudios científicos detrás, que en los últimos 30 años han ido puliendo el protocolo
del Dr. Blackburn a fin de conseguir un método estricto, seguro y exitoso que tenemos hoy,
puesto a disposición del médico para el beneficio de sus pacientes. En este manual, Laboratorios
Molins, ha contado con la información, consejo y amplia experiencia de los doctores Sergio Pose
Acuña y Agustí Molins Olmos (Autor del libro “La Dieta Proteinada”) que ejercen en Barcelona,
España y con más de 12.000 pacientes tratados con Dieta Proteinada según el protocolo que
aquí se explica.
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HISTORIA
Es en 1973 cuando Blackburn, tras 3 años de investigaciones, escribe el protocolo de su técnica
con motivo de la defensa de su tesis para obtener el grado de Ph. D. en Bioquímica de la
Nutrición. Dicha técnica conoce la luz bajo nombre de PSMF (Protein Sparing Modified Fast), que
podríamos traducir como “Ayuno Proteinado”. De entrada, Blackburn demuestra que una
privación calórica con ausencia completa de hidratos de carbono podía neutralizar el efecto
anabólico de la insulina sobre el metabolismo de los lípidos. De este modo, manteniendo baja la
tasa de insulina, se desencadena el catabolismo de los triglicéridos. Como resultado final, por
un lado, la tasa de glucosa se mantiene en niveles fisiológicos y por el otro, los productos finales
del catabolismo graso, en especial los cuerpos cetónicos, abastecen al organismo de la energía
necesaria. Como segundo aporte fundamental, Blackburn establece cual es la cantidad exacta
de proteínas a administrar a fin de evitar la pérdida de masa magra durante el curso del ayuno,
estableciéndola entre 1,2 gramos de proteína por kilogramos de peso ideal en la mujer y 1,5
gramos en el hombre.
Estudios posteriores no solo demostraron que este aporte exógeno de proteínas compensaba la
movilización de proteínas endógenas, sino que, además, no existe sobrecarga renal de proteínas
con independencia del tiempo de duración del tratamiento. Se mantenía entonces, un balance
nitrogenado estable y en equilibrio. Este hecho no es menor, pues como veremos más adelante,
no estamos hablando de un tratamiento hiperproteico, sino que se aportan las cantidades de
proteínas exactas que se necesitan de acuerdo a las necesidades del organismo en este contexto
metabólico.
Desde la tesis inicial a hoy, el protocolo ha sufrido cambios, pues estudios posteriores han
ajustado por ejemplo las cantidades de vitaminas y minerales a suplementar, así como la
calidad de las proteínas a administrar. Todo esto ha repercutido en el perfeccionamiento del
protocolo a fin de evitar, por ejemplo, los efectos secundarios típicos de cualquier otra dieta.
Lo que si no ha variado es que después de 50 años de utilización del tratamiento, y 45 millones
de pacientes tratados con dietas de muy bajo contenido calórico, las ventajas fundamentales
e iniciales del protocolo se mantienen igual de vigentes a pesar de, como decíamos, haber
ganado en seguridad y experiencia con el método.
➢ Control absoluto del hambre: Como veremos, esta característica es intrínseca al
contexto metabólico en el que nos encontramos.
➢ Pérdida rápida de peso: 7 a 10 kg/mes en promedio.
➢ Con completa protección de la masa noble del organismo.
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COMENZANDO LA DIETA
En la Dieta Proteinada Método Molins el paciente toma proteínas en cantidad de 1,2 g/Kg de
peso ideal/día en mujeres y 1,5 g/Kg ideal/día en hombres, ya que los trabajos del Dr. Blackburn
demostraron que con esta cantidad de proteínas se mantenía el balance nitrogenado en
equilibrio, minimizando la movilización de proteínas endógenas. Además, se reduce la ingesta
de hidratos de carbono a: no más de 30g de glúcidos/día en mujeres, y no más de 50g/día en
hombres y las de grasas se limitan a 10 g de aceite de oliva al día.
Una vez comenzado el tratamiento, en las primeras 12 hs el cuerpo consume las reservas se
glucosa y en las siguientes 24-36 hs hace lo propio con las de glucógeno. Acabadas las reservas
glucídicas comienza la movilización de las reservas lipídicas y su correspondiente hidrólisis con
la consiguiente formación de glicerol y ácidos grasos libres, de los cuales un 40% se utiliza de
manera directa sobre todo a nivel muscular y el 60% restante ingresa en Beta-oxidación con la
consiguiente formación de Acetil Co Enzima A y Ácido Acetil-acético. Dicho Acetil Co Enzima A
ingresa al ciclo de Krebs con la consiguiente formación del ATP necesario, mientras que a partir
del Ácido Acetil-acético se generan la acetona y el ácido Beta-Hidroxibutírico.
La eficacia de la Dieta Proteinada se basa en la puesta en marcha de dos mecanismos
bioquímicos:
-. La inhibición de la lipogénesis: Una absorción excesiva de hidratos de carbono, sobrepasa la
capacidad de almacenamiento en forma de glucógeno hepático que transforma dicho exceso en
triglicéridos que serán almacenados en los adipocitos. La lipogénesis entonces, conduce a un
crecimiento del tejido adiposo y en consecuencia a la sobrecarga ponderal y se suele acompañar
además de: Hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia e hiperinsulinismo (la insulina refuerza la
lipogénesis e inhibe la lipólisis).
-. La activación de la lipólisis induciendo a la neoglucogénesis hepática y la Cetogénesis hepática
responsable del estado de cetosis.
La manera en la que la DP permite la activación de estas dos vías metabólicas facilita el consumo
de tejido adiposo, inhibiendo su renovación, y la protección de la masa muscular.
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Cuadro 1
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Al suprimir los aportes glucídicos, el descenso de la glucemia y la respuesta insulínica, implica
una activación de las hormonas antagonistas y la puesta en marcha de tres mecanismos de
adaptación:
A) La Lipólisis
Las grasas son almacenadas en los adipocitos, en forma de triglicéridos: 1 molécula de
glicerol (precursor de la glucosa) asociada a 3 moléculas de ácidos grasos. En el caso de
la supresión de aporte glucídico y lipídico, el organismo recurre a sus reservas de grasa
con el fin de obtener energía. En el trascurso de la lipólisis, son las catecolaminas
(adrenalina y noradrenalina), liberadas en situación de alarma, quienes movilizan el
stock de energía química (lipólisis, glucogenólisis) para abastecer combustible (ácidos
grasos y glucosa) a todos los músculos en actividad.
B) La Neoglucogénesis hepática:
En ausencia de aporte glucídico exterior, la síntesis de glucosa (neoglucogénesis
hepática) se efectúa a partir de aminoácidos llamados glucoformadores aportados por
las proteínas de la ingesta (fuente exógena) o bien por proteólisis muscular (fuente
endógena). Bajo el efecto de la Dieta Proteinada, la neoglucogénesis no se realiza a
expensas de las proteínas endógenas y es casi exclusivo el uso de las proteínas exógenas.
La Dieta Proteinada mantiene así el balance nitrogenado en equilibrio y evita la pérdida
de masa muscular. La neoglucogénesis proteica es obtenida por el ciclo glucosa-alanina
El piruvato muscular se trasforma en alanina, gracias a los aminoácidos ramificados
(valina, leucina, isoleucina) glucoformadores.
C) La Cetogénesis hepática:
Bajo el efecto de la Dieta, y a partir de las 48 horas, una gran parte de los triglicéridos
adipocitarios migrará por vía sanguínea hacia el hígado. Aquí se hidrolizarán en ácidos
grasos libres y glicerol. El 40% de estos ácidos grasos libres, serán usados como fuente
de energía a nivel muscular, y el 60% van a sufrir una beta-oxidación para ser
transformados en Acetil – Coenzima A. 2 Moléculas de Acetil Coenzima A se
condensarán para formar el ácido Acetil-acético que se transformará en acetona y en
ácido beta-Hidroxibutírico. El ácido Acetil-acético, la acetona y el beta-Hidroxibutírico
forman los CUERPOS CETONICOS y son pues los responsables de la situación bioquímica
a la que llamamos CETOSIS.
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Figura 1
El papel que juegan los cuerpos cetónicos es muy importante:
1-. Los cuerpos cetónicos, facilitando la utilización de los ácidos grasos libres por los
músculos, permiten un ahorro proteico y glucídico. Ellos abastecen el 30 % de la energía
total al organismo. En efecto, ellos van a sufrir, a diferentes niveles del organismo, una
oxidación permitiendo reformar de Acetil-Coenzima A que entrará en el Ciclo de Krebs
(Fig.2): formación de CO2, H2O y energía bajo la forma de Adenosin trifosfato (ATP). La
oxidación de los cuerpos cetónicos se efectúa de forma óptima ya que, la concentración
de glucosa e insulina es mínima.
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Figura 2
La glucosa está siempre presente, obtenida por una doble vía: fabricada por
neoglucogénesis desde los aminoácidos, y por aporte directo de las verduras permitidas
en esta fase de la Dieta. Su tasa normal sin variación mayor, estabiliza la insulinemia.
Además, las tasas bajas de insulina evitan sus efectos indeseables de inhibición de la
lipólisis.
2-. Los cuerpos cetónicos poseen una acción anorexígena natural: se postula que es el
ácido beta-hidroxibutírico quien activa el centro de la saciedad a nivel hipotalámico, por
lo que la Dieta Proteinada provoca la desaparición de la sensación de hambre en 48-72
horas.
3-. Los cuerpos cetónicos abastecen el 80% de la energía del sistema nervioso. Su acción
euforizante sería debida a la afinidad particular del cerebro por los cuerpos cetónicos,
afinidad mayor que la que tiene éste por la glucosa.
El ácido beta Hidroxibutírico tendría un efecto similar a su isómero, el gama-hidroxibutirato, una
sustancia con efectos demostrados sobre el apetito y la euforia. (9)
CETOSIS NO ES CETOACIDOSOS (10, 11, 12)
El hablar de cetosis significa que estamos obteniendo cuerpos cetónicos de manera continuada
y en una determinada cantidad (entre 3-5 mmol/dl aprox.). De este hecho viene la confusión,
incluso de colegas, que confunden cetosis con una cetoacidosis (una acidosis metabólica que se
suele ver como complicación en determinadas patologías como la diabetes tipo 1, y que nada
tiene que ver con la cetosis, salvo por la presencia de cuerpos cetónicos).
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Tabla 3
Cetosis y diferentes situaciones metabólicas. (13)
MECANISMOS DE AUTOREGULACIÓN: SEGURIDAD (cuadro 2)
La elevación de cuerpos cetónicos, en un paciente sin patologías que impidan realizar el
tratamiento, lleva consigo la estimulación de la formación de glucosa a nivel hepático, renal y
colon. Dicha gluconeogénesis aumenta la glicemia por lo que el páncreas responde generando
insulina que limita la degradación de ácidos grasos al inhibir la función de la lipasa. De esta
manera, la elevación de cuerpos cetónicos se ve compensada por la respuesta pancreática por
lo que no existen riesgos de cetoacidosis (salvo en casos de insuficiencia hepática y DM tipo 1,
como veremos en las contraindicaciones).
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BENEFICIOS DE LA CETOSIS Y DE ESTE CONTEXTO METABÓLICO.
• Los cuerpos cetónicos ejercen un efecto anorexígeno natural. El hambre desaparece en
48 hs como resultado de la interacción de los cuerpos cetónicos a nivel hipotalámico.
• El efecto psicoestimulante de los cuerpos cetónicos provoca una sensación de vitalidad
y bienestar a partir de los primeros días, a diferencia de las dietas hipocalóricas
habituales que suelen cursar con astenia física y psíquica.
• Pérdida de peso rápida, de 7 a 10 kg/mes en promedio, producto de la lipólisis
comentada y que junto a lo anterior ayuda a los pacientes a mantener una alta
motivación durante todo el proceso. Estos hechos, además del rápido cambio en la
imagen corporal, facilitan el apego al tratamiento, disminuyendo las transgresiones y
las deserciones, tan típicas de otras dietas.
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• La protección de la masa muscular que ofrece el sistema, consecuencia de los aportes
nutricionales de proteínas de alto valor biológico, evita la proteólisis muscular y permite
resultados estéticos mucho mejores de los esperables en otros tratamientos. Esto
implica, además, la posibilidad de obtener un peso magro mayor que en éstos al final
del mismo, lo que se traduce en un metabolismo basal mayor, clave para el
mantenimiento.
• Es un método muy seguro, pero a la vez muy fácil de seguir para el paciente, y lo claro
del protocolo también facilita la tarea de control por parte del médico.
BENEFICIOS AÑADIDOS:
• Rápida mejoría de todas las patologías acompañantes a la obesidad. De esta manera, es
posible muchas veces reducir o retirar medicación para la HTA, DM 2, dislipemias,
artrosis, etc.
• Rápida disminución de los ronquidos y apneas nocturnas.
• Rápida mejoría de la autoestima del paciente.
• Educación alimentaria intrínseca y como parte del tratamiento, que evita el efecto
rebote, tan común en otros tratamientos de pérdida de peso.
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3-. EL TRATAMIENTO
INDICACIONES
• Cualquier paciente entre 16 y 65 años que no presente contraindicaciones absolutas
para el mismo.
• Indicada inicialmente para grandes obesos, los beneficios sobre las patologías del
síndrome metabólico hacen extensiva su indicación a pesar de sobrecargas ponderales
más leves
• Pacientes refractarios a otras dietas: Hashimoto, pacientes inmovilizados, ovario
poliquístico, etc.
• Preoperatorios
• Pacientes de Medicina Estética: excelente mejoría de la celulitis, calidad de la piel y
menor flacidez que en otras dietas.
• Especialmente indicada en Síndrome Metabólico y /o en pacientes con sobrepeso y
ciertas patologías acompañantes: HTA, DM 2, artrosis, asma, dislipemias,
hiperuricemia, SAOS, esteatosis hepática, etc.
• De todas estas situaciones, hacemos mención especial a la Resistencia a la Insulina y
DM tipo 2, ya sea tratada solo con ADO o ya insulino-requiriente, como los pacientes
más beneficiados de la dieta.
CONTRAINDICACIONES
Absolutas:
• Diabetes Mellitus tipo 1: como hemos aclarado, necesitamos la presencia de cierta
cantidad de insulina en la vía metabólica en la que nos encontraremos, por lo tanto,
por lo tanto, ante el riesgo de una cetoacidosis metabólica, queda contraindicada en
esta situación.
• Insuficiencia hepática: La intervención hepática degradando el 60% de los ácidos
grasos libres, sería incompatible con este estado.
• Insuficiencia renal severa: El tratamiento requiere un correcto control del medio
interno, así como la eliminación de cuerpos cetónicos, que en su mayoría son de
excreción renal.
• Edad menor a 16 años.
• Cáncer: no curado.
• Embarazo y lactancia: situaciones fisiológicas que requieren demandas nutricionales
específicas.
• Hemopatías: Anemia, Talasemia, etc. Porfiria hepática.
• Corticoterapia sistémica.
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Situaciones especiales:
• Mayores de 65 años: El criterio debe ser biológico más que cronológico. El médico
debe valorar cada paciente en particular.
• Trastornos de la conducta alimentaria: bulimia, anorexia, vigorexia y ortorexia.
• Diuréticos perdedores de potasio (tiacidas, furosemida y colchicina): deben ser
retirados o cambiados antes del inicio del tratamiento.
• Enfermedades cardio o cerebrovasculares recientes: Angor inestable o IAM en los
últimos 6 meses, Stroke en los últimos 6 meses, arritmia no controlada o Insuficiencia
Cardiaca descompensada.
• Situaciones que imposibilitarían el apego al tratamiento: alcoholismo, toxicomanías,
trastornos psiquiátricos graves (esquizofrenia, bipolaridad, etc.)
• Trastornos hidroelectrolíticos: Deberán ser corregidos previo al inicio de la Dieta.
• Enfermedades agudas en curso: Procesos infecciosos, etc. deberemos esperar a
resolver el proceso agudo antes de iniciar la Dieta.
• Litiasis renal o vesicular.
• Gota
• Pacientes descoagulados con Sintrom.
CONCEPTOS IMPORTANTES:
➢ -La DP es normoproteica para los requerimientos en Cetosis.
➢ -No provoca sobrecarga renal de proteínas
➢ -No provoca esteatosis hepática, bien al contrario, es tratamiento de la
misma. No confundir -DP con Dieta Atkins o Dukan.
➢ -La Cetosis no es Cetoacidosis. Es un estado fisiológico y auto regulado en el
contexto de la DP. (13)
SUPLEMENTACIÓN NUTRICIONAL
La aportación de suplementos nutricionales es una necesidad y debería ser obligado en cualquier
régimen hipocalórico. Lógicamente dependiendo del tratamiento, las necesidades de aportación
exógena de micronutrientes son diferentes. En el caso de la DP, como VLCD específica que es,
existen numerosísimos estudios que avalan y cuantifican las necesidades de esta
complementación para cada mineral.
Si bien los preparados proteicos cuentan con buena cantidad de micronutrientes,
oligoelementos, vitaminas y minerales, la aportación bajo forma de comprimidos es
indispensable porque:
• ciertos nutrientes pueden oxidarse o degradarse durante la cocción de los mismos.
• el sabor de los preparados puede verse alterado al añadir algún compuesto en gran
cantidad.
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• algunas combinaciones son incompatibles entre sí.
• no se puede incorporar de manera estándar en todos los preparados pues los pacientes
pueden tener necesidades diferentes en función de ciertas patologías, la edad o
asociación con ciertos fármacos, etc.
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Formulaciones:
• Complejo multi-vitamínico: Especialmente pensado para complementarse con las
cantidades de vitaminas ya incorporados a los preparados proteicos. Se verá que es
necesario complementar por encima de la CDR en la mayoría de los casos en fase
activa, pues se requiere una mayor necesidad de elementos antioxidantes y cofactores
vitamínicos en esta etapa. También las cantidades de Zinc o Hierro, están pensadas en
la prevención de efectos adversos, ya comentados.
• Potasio: Cloruro de Potasio. El potasio es el principal catión intracelular. No solo
existiría carencia del mismo en esta fase por falta de aporte en los alimentos que
componen la fase activa, sino que tenemos una excreción aumentada de sodio y
potasio vía renal que debemos compensar. Su prescripción es obligatoria y en la
posología recomendada.
• Sodio: Cloruro de Sodio. Como hemos dicho, la DP es baja en sodio y además
debemos compensar la hiponatremia producida por la excreción renal de cuerpos
cetónicos. Además de la posología indicada, el paciente puede salar las verduras con
normalidad, no recomendamos aumentar la salación de los alimentos a expensas de
reducir la administración en comprimidos, pues no queremos un acostumbramiento
del paciente a ese hábito.
• Calcio: Carbonato de Calcio. La DP en fase activa prácticamente no aporta Calcio, y si
bien las pérdidas urinarias son menores que las del sodio y potasio, también existen.
Valorar especialmente las necesidades en mujeres postmenopáusicas y ajustar tal
como se explica en el curso de formación.
• Magnesio: Carbonato de Magnesio. Además de cubrir las CDR, su importancia
fundamental es como aliado en solventar eventuales problemas de estreñimiento
y debilidad muscular, aumentando su dosis.
Prescripción:
Tabla 4 Prescripción de los suplementos
SODIO POTASIO MAGNESIO CALCIO VITAMINAS
FASE 1 2-0-2-0-2 1-0-2-0-2 1-0-0-0-0 0-1-0-1-0 1-0-0-0-0
FASE 2 2-0-2-0-2 1-0-2-0-2 1-0-0-0-0 0-1-0-1-0 1-0-0-0-0
FASE 3 2-0-1-0-0 0-0-1-0-2 1-0-0-0-0 0-1-0-1-0 1-0-0-0-0
FASE 4 1-0-0-0-0 0-0-0-0-1 1-0-0-0-0 0-1-0-0-0 1-0-0-0-0
FASE 5 0 0 1-0-0-0-0 0 1-0-0-0-0
MANTENIMIENTO 0 0 1/un mes 1/según edad 1/un mes
y sexo
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PUESTA EN MARCHA DEL METODO MOLINS
Comprende cuatro etapas:
1- La etapa Preparatoria
2- La etapa Activa
3- La etapa de Transición y Educación Alimentaria
4- La etapa de Mantenimiento y control a largo plazo
1- ETAPA PREPARATORIA
a) La información al paciente acerca de aspectos claves del tratamiento
b) La Historia Clínica
c) Los exámenes de laboratorio.
d) Cálculo del peso ideal, y duración aproximada del tratamiento.
La información dada al paciente antes de iniciar el tratamiento es un aspecto clave en el éxito
del mismo. En esta primera visita informativa debemos ser capaces de transmitir los siguientes
conceptos:
• Estamos frente a un TRATAMIENTO MÉDICO, y como tal debe seguirse. Durante todo
el tratamiento, pero sobre todo en la Fase Activa del mismo, no se dan recomendaciones
dietéticas, sino indicaciones médicas que obedecen a un protocolo estricto de
actuación.
• La toma de la suplementación mineral es fundamental para que no acontezcan
contratiempos. Se deberá ajustar según evolución del paciente.
• No se deben de omitir ingestas bajo ningún concepto.
• Mentalizar al paciente acerca de la importancia de no sucumbir a las tentaciones, así
como la importancia de llegar al final del proceso.
• Este, es un tratamiento que le permitirá ganar en salud, en bienestar y en autoestima;
que es rápido, seguro y eficaz ya que si se sigue de manera estricta le permitirá controlar
su peso al final del mismo y evitar el “efecto rebote”.
La Historia Clínica debe orientarse a:
• Descartar la presencia de contraindicaciones de la dieta.
• Detallar las patologías acompañantes a la obesidad (HTA, DM 2, etc.), su evolución y
tratamiento al momento actual.
• Historia personal con el sobrepeso y la obesidad (dietas previas, etc.).
• Actividad física y hábitos dietéticos.
Obligatoriamente, todo paciente, antes del inicio del tratamiento, debe contar con
una analítica completa en la que figuren los siguientes parámetros:
• -Hemograma completo
• -VSG
• -Glicemia y HbA1c
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• -Función renal: azoemia y creatininemia
• -Enzimograma hepático: GOT, GPT, GGT
• -Perfil lipídico: Colesterol total, TG, VLDL, LDL, HDL
• -Ácido úrico
• -Ionograma
• -Perfil tiroideo: TSH, T3, T4 (valorable)
• -ECG en mayores de 40 años (valorable).
Finalmente, en esta fase Preparatoria, el profesional médico determinará los objetivos a
alcanzar en cuanto a pérdida de peso y establecerá la necesidad de nutrientes y complementos
a fin de ajustar el protocolo, si fuese necesario, a las necesidades de cada paciente.
El cálculo del peso ideal del paciente debe determinarlo, de forma subjetiva, el médico. La
fórmula del Dr. Molins nos facilita un resultado muy cercano al peso saludable de cada paciente
en función de su edad, sexo, altura y constitución.
FÓRMULA de cálculo de peso s/ Dr. Molins
En el caso de la mujer:
A la altura en cm se le resta 100
A dicho resultado se le resta el 10% y se obtiene el peso ideal a los 20 años.
Al resultado se le suma 1 kg por cada década que supera a los 20 años.
Al resultado se les suman o restan 2 kg en función de su constitución.
En el caso del hombre:
Se realiza la misma operativa evitando restar el 10% del segundo paso.
Ejemplo para mujer de 40 años y de 160cm de altura:
160 – 100 = 60
60 – 6 (10% de 60) = 54 = peso ideal a los 20 años.
54 + 2 (2 décadas que supera a los 20 años) = 56 peso ideal del caso en cuestión
Se establece un rango de 4 kilos en función de su constitución → 54-58 es el peso a alcanzar
con la Dieta Proteinada.
La duración del tratamiento completo dependerá del peso a perder y otros factores. Por norma
general, debe perderse el 80-90% del peso total a perder en la etapa activa (fases 1 y 2) y las
fases de educación nutricional (fases 3, 4, y 5) duraran, como mínimo, la misma cantidad de
tiempo. Finalmente, la etapa de mantenimiento (fase 5) debe tener un control de unos dos años
aproximados para “resetear” la memoria ponderal y consolidar nuevos hábitos.
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2- ETAPA ACTIVA
Consiste en una Dieta Proteinada, con el paciente en estado de Cetosis estable controlada. A
diferencia de una dieta hipocalórica clásica, donde se reducen todos los macronutrientes de
manera global, en la Dieta Proteinada Método Molins, se reducen los glúcidos y lípidos de la
ingesta, pero se mantiene el aporte de proteínas de acuerdo a las necesidades diarias del
paciente y de la Cetosis y a expensas de proteínas de alto valor biológico purificadas a partir de
las proteínas de la leche, de la soja y del huevo básicamente, y que se administran en forma de
preparados de 15 gramos de proteína por dosis, con los que se preparan batidos, sopas, cremas,
tortillas, etc.
Para entender mejor lo que la Dieta Proteinada implica, apreciar el siguiente gráfico
comparativo, donde vemos la ingesta de los diferentes macronutrientes y calorías en función
del porcentaje de la cantidad diaria ingerida, en comparación con una dieta equilibrada normal:
Gráfico 1 Macronutrientes en función de % CDR
200
150
Lípidos
100 Carbohidratos
50 Proteínas
0 Calorías
Dieta equilibrada Dieta hipocalórica Dieta Dieta Proteinada
clásica Hiperproteica
Dentro del Método Molins, la etapa Activa comprende las Fases 1 y 2.
En la Fase 1, además de los preparados antedichos, el paciente dispone de un listado de
verduras autorizadas, a consumir preferentemente en el almuerzo y cena, y que son
importantes para asegurar el aporte de fibra, vitaminas y minerales, además de cierto tenor
glucídico fundamental para un correcto funcionamiento de la cetosis como ya se ha explicado.
En la Fase 2, se incorporan alimentos ricos en proteínas animales (ternera, caballo, buey, pollo,
pavo, conejo, pescados, 2 huevos, etc.). Primero a cambio del preparado del almuerzo
(preferiblemente) y luego a cambio también del de la cena.
En esta etapa Activa del Método Molins, el paciente debe conseguir entre un 85 y 90% de la
pérdida de peso fijada como objetivo. Rápidamente se consiguen algunos de los principales
objetivos del tratamiento. Por un lado, el paciente se va acostumbrando a las 5 ingestas diarias,
pero por otro, la rápida pérdida de peso contribuye a la normalización de parámetros vinculados
a patologías asociadas a la obesidad, como son: la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia
e hipertrigliceridemia o la hiperglucemia y resistencia a la insulina asociadas a la diabetes tipo 2.
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Importante: Esta etapa de la Dieta Proteinada es la más restrictiva en cuanto
a la cantidad y calidad de los alimentos que se consumen. Las necesidades
vitamínicas y minerales de esta etapa, están muy bien medidas y apoyadas por
diferentes estudios científicos, lo que garantiza la ausencia de problemas si se
prescriben correctamente. Sodio, Potasio, Calcio, Magnesio y Vitaminas en las
dosis establecidas y explicadas en el curso de formación y resumidas al final
del presente manual, son de obligatoria prescripción.
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SOLUCIÓN A LOS CONTRATIEMPOS:
El 95% de los eventuales efectos adversos se solucionan con una correcta
administración de los suplementos. (14)
1- Sensación de hambre: Esperable en las primeras 48 hs de tratamiento. El paciente aun no está
en Cetosis. De todos modos, es un apetito totalmente controlable. La aparición de este síntoma
en cualquier otro momento de la DP implica casi con seguridad que se ha producido alguna
transgresión. El médico debe confirmar la cetosis. La manera mas sencilla es mediante la
realización de tiras reactivas en orina.
2- Astenia o debilidad muscular: Contrariamente a lo que cabría esperar en otros tratamientos,
no debe presentarse este síntoma. De hacerlo también debe hacer sospechar de una eventual
salida de Cetosis. Queda claro que hablamos de una sensación de bienestar físico para lo que
son tareas habituales en un día a día de un paciente tipo. Quedan excluidas las situaciones de
ejercicio físico intenso, que no recomendamos en esta fase. En caso de confirmar una cetosis
adecuada, la astenia podría deberse a uno de los siguientes motivos:
• -hipotensión arterial (se valora en cada visita)
• -ingesta deficiente de sodio, calcio o potasio. Valorar realizando ionograma de control
3- Alteraciones del tránsito intestinal: Quizás pueda ser el efecto no deseado más frecuente.
En primer lugar, hay que valorarlo correctamente. Un descenso en el ritmo deposicional
es esperable, pues se produce menos bolo fecal lógicamente, pero frente a un aumento de
la consistencia de las heces, que puede incomodar al paciente se debe de valorar:
• -si la ingesta hídrica es correcta
• -si la ingesta de las verduras y aceite es correcta
• -Aumentar a 2 comp/día la suplementación de Magnesio.
4- Calambres nocturnos: Generalmente en las pantorrillas. Deben orientar a déficit de Potasio,
aumentar su prescripción a 2-2-2. En dietas de larga duración valorar una posible hipocalcemia
y suplementar si se precisa.
5-Trastornos menstruales: Este signo no tiene más frecuencia que en otras dietas, pero alguna
alteración en la fecha esperada de regla o en la duración de la misma, pueden ocurrir y no tienen
ninguna importancia desde el punto de vista médico y tampoco afectan a la dieta. Es
conveniente explicar esta situación para tranquilizar a la paciente.
6-Halitosis: Si bien la enorme mayoría de los cuerpos cetónicos se excretan por orina, siempre
una pequeña cantidad se elimina por la respiración. Su presencia es un signo de cetosis clínica
confirmada por parte del médico y se debe sugerir aumentar la cantidad de líquido ingerido al
día. Puede mitigarse, si fuese muy molesta, con espray bucales específicos, NUNCA con chiclés
o caramelos “diet” o “sin azúcar”.
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7- Caída de cabello: Es poco frecuente. Casi nunca tiene que ver con la DP, sino más bien con
cambios estacionales o situaciones vitales estresantes. De todas maneras, ante su presencia
siempre valorar ingesta adecuada de proteínas y suplementos vitamínicos. Valorar metabo lismo
del hierro completo en la siguiente analítica. Si todo lo anterior es correcto, suplementar con
Zinc. Si ocurre suele ser debido al olvido de la suplementación vitamínica o a pacientes que
evitan tomar los suplementos de proteínas prescritos.
8-. Hipotensión ortostática: Debida a la disminución del volumen intravascular que puede
aparecer en cualquier dieta de pérdida de peso. Se tranquilizará al paciente y se incrementará
la prescripción de suplementos de sodio.
9-. Sensación de Frío: Cuando se presenta está relacionado con el bajo metabolismo,
hipotensión y pérdida del panículo adiposo.
10-. Cefaleas: Pueden aparecer en algunos pacientes en las 24-48 primeras horas fruto del
cambio de metabolismo de glucocéntrico a lipocéntrico. Se permiten analgésicos como el
Ibuprofeno.
3- ETAPA DE TRANSICIÓN Y EDUCACIÓN ALIMENTARIA
LA ETAPA MÁS IMPORTANTE DEL TRATAMIENTO. Por un lado, el paciente debe asumir una
nueva imagen corporal, a su vez debe de aprender a comer con una nueva actitud frente a los
alimentos, y finalmente debe respetar estrictamente esta etapa, igual que lo ha hecho hasta
ahora. Esto último es muy importante pues en esta etapa quitamos al paciente del estado de
cetosis, y si bien le pueden quedar algunos kilos para llegar al objetivo, prácticamente ya ha
alcanzado su meta, por lo que hay una tendencia natural a “bajar la guardia” y sucumbir a las
tentaciones.
Esta es una etapa de vuelta al equilibrio, donde paulatinamente se van reincorporando
alimentos y quitando el resto de los preparados proteicos. Esto hay que hacerlo con orden y de
manera gradual a fin de que el cuerpo se habitúe a gestionar los nuevos aportes.
El objetivo de esta etapa es doble: Por un lado, la pérdida de los kilos que aún restan para llegar
al objetivo, pero por otro y más importante, la Educación del paciente a medida que los
alimentos se reincorporan en cuanto a la correcta forma de ingerirlos a fin de ir adquiriendo
hábitos adecuados que ayuden a posteriori al mantenimiento del peso perdido. Bajo
el Método Molins, las fases de esta etapa (3, 4 y 5), implican la incorporación gradual y paulatina
del desayuno, frutas, verduras con mayor índice glucémico, así como alimentos ricos en hidratos
de carbono (pasta, arroz, patata, etc.) y grasas (aceite, quesos, pescado azul), etc.
Con la incorporación del desayuno, el paciente sale de cetosis, por lo que estos últimos kilos que
faltan para llegar al objetivo, se perderán de manera más lenta, pues el objetivo de esta fase es
otro: La correcta adquisición de hábitos alimentarios adecuados. Al final de esta etapa están
presentes todos los alimentos que conforman una dieta equilibrada y el paciente ha entendido
la correcta manera de ingerirlos, a la vez que comprueba que, consumiéndolos de esta manera
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y previo cálculo de las necesidades energéticas por parte del médico, no está recuperando peso.
Se hace imprescindible explicar al paciente que debe de cumplir con esta etapa de manera tan
estricta como ha cumplido la primera. Como se explica en el curso de formación, esta etapa que
nos gusta denominar como de “Reeducación pancreática” es fundamental para la estabilización
metabólica correcta del peso perdido. Se debe de seguir de manera exacta por más que el
paciente ya no se encuentre en cetosis.
La actividad física es otro factor importante de cara a mantener el peso. Las indicaciones en este
aspecto deben ser individualizables a cada paciente. Se debe insistir en adquirir conductas que
impliquen un aumento del gasto energético, si es posible hacer ejercicio mejor, pero si no, hay
que motivar en la toma de hábitos que sean fácilmente adaptables al día a día del paciente (bajar
por las escaleras, bajar una parada antes del autobús, etc.).
A medida que avanza el tratamiento, es necesario ir retirando la suplementación de minerales
y vitaminas, pues ya los van aportando los diferentes alimentos reincorporados. Un aumento de
peso en esta fase nunca es debido a un adelgazamiento demasiado rápido, sino a una
realimentación prematura y mal hecha. Como recomendación general, la duración aproximada
de la etapa 3 debe ser lo suficientemente larga para consolidar los nuevos hábitos alimentarios.
4- ETAPA DE MANTENIMIENTO A LARGO PLAZO
Como decíamos al principio de este manual, la epidemiología de la obesidad y sobrepeso a nivel
mundial nos hablan de un problema social. Por lo tanto, se hacen obligatorios los controles
posteriores al tratamiento, a 2 años vista, a fin de corregir malos hábitos que se pudieran
readquirir (sugerimos cada 2 o 3 meses el primer año), antes de que los mismos se traduzcan en
un incremento de peso.
El compromiso del Método no solo se basa en conseguir la pérdida de peso mediante un control
estricto y exhaustivo del paciente en la primera etapa, sino en la Educación alimentaria y
estabilización del peso obtenido a largo plazo. Para conseguirlo, es un médico específicamente
formado el único autorizado para prescribir el tratamiento, lo que asegura que el paciente esté
en todo momento controlado y sin riesgos.
A diferencia de la mayoría de los tratamientos no farmacológicos de la obesidad, basados en
dietas que no se sustentan en ninguna base científica, el Método Molins está sobradamente
argumentado a nivel científico en los últimos 40 años, y ha demostrado su eficacia y seguridad
en el tratamiento de la Obesidad, el sobrepeso y sus patologías acompañantes, no solo debido
a la dieta en la cual se basa, la Dieta Proteinada, sino debido a su abordaje integral de lo que
debe ser el tratamiento de la obesidad a largo plazo.
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