La comedia (del latín comedia, y este del griego antiguo κωμῳδία, kōmōidía)1 es el
género dramático opuesto a la tragedia2 y, por lo tanto, está relacionado casi
siempre con historias con final feliz. Esa lectura epicúrea, placentera y
optimista,3 tuvo su origen en los primitivos cultos de la fertilidad en honor del
dios Dionisos y se desarrolló como género derivado del griego ditirambo, asociado a
los dramas satíricos y al mismo.45
En la Antigua Grecia adquirió su máximo esplendor con Aristófanes (periodo antiguo)
y pasó a la cultura romana de la mano de Menandro (periodo medio), en el siglo IV.6
7 Durante el medievo adquiere un tono más ligero y elemental, llegando a ser
burlesco en muchos subgéneros y convirtiéndose en espectáculo muy popular ya que en
su caso es muy especial y como en el caso de la «Commedia dell'Arte»,8 Como género
dramático global definió el conjunto del teatro clásico español, con las
coordenadas del conjunto de la obra dramática de Lope de Vega.9a Está clasificada,
junto con la tragicomedia,b como una de las formas clásicas del drama griego, y uno
de los tres géneros dramáticos llamados realistas.10
A partir del siglo XX se convirtió en uno de los géneros básicos del Séptimo
Arte,11 y en el lenguaje ha alumbrado expresiones más amplias como hacer comedia o,
referido a la dramaturgia, autor de comedia.2 La comedia es según Aristóteles:
imitación de hombres inferiores, pero no en toda la extensión del vicio, sino en lo
que tienen de risible, pues lo risible es un defecto y una fealdad no especial, ya
que da risa que no causa dolor ni ruina.
Aristóteles. Poética, 1449a.6
De Grecia a Roma
Se considera al autor griego Aristófanes (444-385 a. C.) como uno de los primeros
comediógrafos, quizá el más puro, en razón de las once obras desarrolladas a partir
de la tradición del drama satírico y con una estructura definida en la que alternan
el diálogo y el canto.12 Pero el auténtico transformador del rito griego en un
modelo claro de lo que será luego el teatro fue Menandro (342-291 a. C.) que
suprime prácticamente la presencia del Coro y traslada los valores dramáticos al
interior del texto dándole así mayor participación al público, que será a partir de
entonces un espectador vivo.13
Siglos después, en el teatro romano, la comedia genera dos grupos diferentes, según
su asunto:6
La «fabula palliata, crepidata» o comedia romana de asunto griego;
y la «fabula togata, tabernaria», de asunto romano.
El gran heredero de Menandro fue Plauto, autor de unas ciento treinta comedias, de
las que se conservan veintiuna.14 Plauto, formado como clown-mimo, incorporó el
gesto y la acción al contenido del texto, multiplicando su efectividad cómica y
dramática.14
Fénix de las Comedias
Con el Renacimiento la comedia se mimetizó,15 ello supuso que se bautizaran con su
nombre productos de la literatura dramática que poco o nada se acercaban a su
esencia "cómica" y "lúdica". Buenos ejemplos de ello fueron la Comedia de Calisto y
Melibea,16 la Divina Comedia y una parte importante de la producción dramática del
Siglo de Oro (dentro y fuera de España), incluyendo el teatro isabelino, que
también recibió el apelativo de «comedy» de forma genérica, aunque se tratase de
dramas.17
En la corte española,c la cúspide de la comedia entre el siglo XVI y el siglo XVII,
queda encarnada por Lope de Vega, autor —según Juan Pérez de Montalbán— de unas
1800 piezas, y de un tratado que el propio Fénix de los Ingenios construyó sobre el
Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609). A partir de su obra y de una
aportación posterior de Calderón, se catalogarían por eruditos contemporáneos y
posteriores hasta ocho tipos de comedias. Así por ejemplo,18 Narciso Díaz de
Escobar recoge la clasificación del crítico Alberto Lista en la que figuran
comedias: de costumbres, de intriga y amor (o capa y espada), pastoriles, heroicas
(o históricas), mitológicas, de Santos e ideales (o filosóficas).d
En el prólogo a las Comedias de Lope, Miguel de Cervantes lo presenta así:19
...entró luego el monstruo de la Naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la
monarquía cómica; avasalló y puso debajo de su jurisdicción a todos los farsantes;
llenó el mundo de comedias propias, felices y bien razonadas, y tantas, que pasan
de diez mil pliegos lo que tiene escritos...
Iconografía
el auténtico transformador del rito griego en un modelo claro de lo que será luego
el teatro fue Menandro (342-291 a. C.) que suprime prácticamente la presencia del
Coro y traslada los valores dramáticos al interior del texto dándole así mayor
participación al público, que será a partir de entonces un espectador vivo.
Siglos después, en el teatro romano, la comedia genera dos grupos diferentes, según
su asunto:
La «fabula palliata, crepidata» o comedia romana de asunto griego;
y la «fabula togata, tabernaria», de asunto romano.
El gran heredero de Menandro fue Plauto, autor de unas ciento treinta comedias, de
las que se conservan veintiuna. Plauto, formado como clown-mimo, incorporó el gesto
y la acción al contenido del texto, multiplicando su efectividad cómica y
dramática.
Talía en un mosaico bizantino en el salón de las musas del Palacio del Gran Maestro
de los Caballeros de Rodas.
Talía en un mosaico bizantino en el salón de las musas del Palacio del Gran Maestro
de los Caballeros de Rodas.
Talía pintada por Timoteo Viti hacia 1500. Galleria Corsini.
Talía pintada por Timoteo Viti hacia 1500. Galleria Corsini.
Talía, musa y maestra de comediantes, según dibujo de Hoogstraten (hacia 1675).
Universidad de Nimega (biblioteca).
Talía, musa y maestra de comediantes, según dibujo de Hoogstraten (hacia 1675).
Universidad de Nimega (biblioteca).
Talía, por Jean-Marc Nattier (1739). Museo de Bellas Artes de San Francisco.
Talía, por Jean-Marc Nattier (1739). Museo de Bellas Artes de San Francisco.
Características
Al igual que la Tragedia, la Comedia persigue provocar emoción en el espectador.
Pero mientras que en la primera —dicho con palabras de Ramón María del Valle Inclán
— el autor contempla a sus personajes como fuerzas superiores gobernadas por el
destino, en el espacio de la comedia "autor y personajes conviven, el primero como
titiritero y los segundos como marionetas", que incluso pudiendo llegar a
situaciones esperpénticas,6 se muestran como seres libres, dueños de su propio
destino y por tanto, capaces de conducir el hilo de la trama (a veces muy
enmarañado) hacia un desenlace feliz. Esa libertad esencial que impregna el género
hace de la comedia el paraíso de la versatilidad, la sorpresa, la genialidad, los
cambios de ritmo y el disparate.2
Marcados unos y sugeridos otros, desde su origen clásico se han mantenido unos
arquetipos asociados a la comedia. Así, sus personajes conductores o protagonistas
ya no son los héroes —y casi siempre víctimas— trágicos, sino tipos vulgares con
los que cualquiera de los espectadores puede identificarse. Si el personaje trágico
era esclavo de su ética y su dignidad, el personaje cómico se salva muchas veces
gracias al azar más que a sus habilidades. La moderna filmografía y los antihéroes
cómicos del siglo XXI ofrecen modelos infantiles tan contundentes como Charlot,
Cantinflas o los Hermanos Marx en el cine —o Mr. Bean y Los Simpson en televisión—,
personajes tan impresentables como el necio dios Dioniso en Las ranas de
Aristófanes o el «miles gloriosus» de Plauto en la comedia «palliata».20
Personaje, trama y moraleja
En la popular y variopinta galería de personajes cómicos es fácil encontrar con
frecuencia al mentiroso, el charlatán, el fanfarrón, el pícaro e incluso el
enamoradoa la vez crédulo, inconsciente y amoral. Como complemento natural, las
tramas más habituales están bien servidas de ingredientes como el engaño, el robo,
la burla y la estafa.
En su origen, la comedia solía exagerar los vicios y defectos humanos, con una
intención moralizante y educativa, y para ello ponía en ridículo esos vicios o
malas costumbres con el fin de corregirlos mediante la risa o como método
preventivo para evitar que los adquiriera el espectador. El tratamiento dramático
de esos vicios, por lo general contrarios al bienestar social de la comunidad en la
que vive el protagonista (y asociado a la época y al lugar), le lleva a transgredir
esa sociedad. En el esquema de la comedia tradicional su castigo será el ridículo.
Así, por ejemplo, en el caso del Tartufo, Molière usa la hipocresía del personaje,
prototipo del mojigato que finge vivir valores que en verdad no tiene y que solo
persigue su bienestar a costa del daño que produce a los demás.10
El desenlace es feliz para el desgraciado, sorprendente y rocambolesco. Los
obstáculos que el protagonista tendrá que sortear a lo largo de la trama, azarosa
pero optimista, serán finalmente superados por su esfuerzo unas veces y por
casualidad otras. Los buenos ganarán y los malos serán castigados y puestos en
ridículo.213
Poética y estructura
Semiólogos, críticos y teóricos de la dramaturgia han dejado numerosa y en
ocasiones densa documentación analítica en torno a la comedia.22 La síntesis que
reúne el teórico francés Patrice Pavis en su diccionario teatral Dramaturgia,
estética, semiología (1996), propone que la fabulación en la que se desarrolla la
comedia pasa sucesivamente por las fases de «equilibrio, desequilibrio, nuevo
equilibrio». La define —a la comedia— como 'perspectiva contradictoria del mundo'
expresada siguiendo esquemas pedagógicos, y valiéndose de recursos como el «quid
pro quo» o el malentendido. La versatilidad y flexibilidad de la comedia, su
vocación natural de 'autoparodia' la convierten en herramienta y prototipo del
llamado teatro en el teatro.23
Tipos
Diversos manuales y diccionarios especializados enumeran y definen distintos tipos
de 'comedia', entre los que puede destacarse:242526
Comedia antigua,27 tiene su origen en el siglo V a. C., y nació como sátira
política, en ocasiones violenta y otras veces grotesca, e incluso obscena. Sus
principales autores: Aristófanes, Cratés y Cratinos.23
Comedia de bandoleros,3 genuino producto del teatro español desarrollado desde
fines del siglo XVI y con ejemplos clásicos como El condenado por desconfiado de
Tirso de Molina o El esclavo del demonio de Antonio Mira de Amescua.28
Comedia burlesca o de "disparates",27 muchas veces en torno a las bufas aventuras
de un personaje extravagante.23
Comedia de capa y espada asociada a la Comedia de enredo28 y opuesta a la comedia
de carácter. De entre los numerosos ejemplos de este género pueden mencionarse El
acero de Madrid de Lope o El mercader de Venecia de sir William.29
Comedia de episodios o de folla,29 un conjunto de pasos o escenas cortas en torno a
un tema o conflicto común. En las follas clásicas estos breves cuadros cómicos
solían mezclarse con otros musicales.30
Comedia de figurón, de "caracteres" o de "carácter"31, con personajes cuya
psicología, minuciosamente dibujada, suplanta en ocasiones la necesidad de intriga
o acción. Es afín a la variedad inglesa llamada «comedy of humours», en la que se
considera a Ben Jonson y a Shakespeare sus principales maestros.32
Comedia griega, evaluación de origen griego en función de los contenidos del drama
con una diferenciación entre "comedia alta" y "baja";21 a su vez la historia de la
comedia clásica en Grecia Antigua se suele dividir en tres periodos de estudio: la
antigua, la media y la nueva.33
Comedia de género asociada a las llamadas de costumbres, "de carácter" y "de
intriga",30 tuvo especial desarrollo durante el siglo XIX, a partir de intentos
moralizantes o de crítica social.
Comedia de magia,31 como sugiere su nombre, está protagonizada por todo tipo de
personajes mágicos, además de demonios, criaturas mitológicas y profusión de
efectos y maquinaria de tramoya.29 También se la ha nombrado comedia de aparato.3
Comedia mitológica,34 como su nombre indica con tramas protagonizadas por dioses
paganos.35
Comedia negra,35 cercana a la tragicomedia, con una trama pesimista y oscura que se
resuelve en un final feliz casi siempre forzado, literario o irónico.36 Son
ejemplares las piezas negras de Jean Anouilh.e
Comedia nueva,37 comprende la tercera etapa de la comedia clásica griega (siglos IV
y II a. C.)35
Comedia palatina,38 subclasificación amplia y poco definida, evaluable a partir de
ejemplos como El perro del hortelano, de Lope, o El vergonzoso en palacio de Tirso.
Comedia de privanza,39 también "drama de privanza" o "comedia de válidos", es una
variante específica dentro del género de comedias palatinas.
Comedia pastoral o pastoril,36 dedicada a la idílica vida del campo y con ejemplos
prototípicos en Lope de Vega (La amorosa o La selva sin amor). Parte de la comedia
pastoral italiana que tuvo su cumbre en la Aminta de Torquato Tasso.35
Comedia romana (también tabernaria, "togada" o «fabulae togatae»),35 o comedias
latinas de argumento romano. Le dieron el relevo a las comedias de capa griega
(«palliata»), y aunque en su comienzo ridiculizaban el lenguaje popular o de
taberna, incluyendo en los argumentos humildes personajes del pueblo, acabaron
criticando la vida de la élite (triunfadores y los magistrados).40
Comedia de salón, o comedia neoclásica, muy apoyada en la intelectualidad del texto
y muy poca acción.35 Sus mejores ejemplos: La comedia nueva o el café de Leandro
Fernández de Moratín.
Comedia de santos o retablo,35 heredera de la estética y los objetivos de los autos
y misterios medievales, gira en torno a las leyendas milagreras de los componentes
del santoral católico.3925
Comedia sentimental, un producto de la Ilustración derivado de la «comédie
larmoyante»;41 por lo general un intento moralista a partir de la crítica
‘sentimentaloide’ de vicios sociales o personales.35
Comedia de situación o "de situaciones",35 partiendo de La comedia de las
equivocaciones de Shakespeare, como uno de sus modelos más antiguos, presenta una
vertiginosa sucesión de golpes de teatro, malentendidos y sorpresas, encadenados
sin excesivo rigor dramático.42
Comedia satírica, en el teatro clásico muy asociada a la obra de Molière y obras
como Tartufo, El avaro o El enfermo imaginario,36 ridiculiza de forma descarnada
los vicios o defectos de un determinado individuo o una institución.3
Otras variantes y denominaciones
También se han catalogado: la comedia-ballet; la comedia 'de cuerpo' (de Luis Vélez
de Guevara); la comedia heroica (con grandes ejemplos como El mejor alcalde, el
rey; la comedia ypolita, la comedia seraphyna y la comedia thebayda (variantes
tragicómicas asociadas a La Celestina).
Otras denominaciones que no responden al contenido del drama o su estilo sino a
circunstancias externas al género, son por ejemplo la comedia de limosna (por
representaciones que se hacían con fines benéficos) o la comedia de cortinas propia
de los antiguos corrales de comedias, cuando la compañía representante era
singularmente pobre y su escenografía eran cortinas mal pintadas. Antonio Machado
acuñó el término comedia cúbica, referido al espacio del teatro a la italiana; el
poeta y dramaturgo proponía la ruptura con ese espacio y la evolución hacia una
"comedia no euclidiana de ‘n’ dimensiones.343
La comedia musical
Emparentada en ocasiones con el musical y el vodevil, la comedia musical (en
ocasiones llamada comedia de bulevar),3 constituye, por su desarrollo y evolución
un subgénero con múltiples variantes a su vez, aunque en esencia desciende del
modelo original griego. Se considera un género hijo de la opereta,35 que se
desarrolló en Estados Unidos y Europa a lo largo del siglo XX. En España dio lugar
a la popular comedia musical española en síntesis con la Revista.44
La comedia lírica
Denominación académica de la variante musical conocida como género chico, endémico
de España y desarrollado durante el siglo XIX y parte del XX.45
En el cine
Artículo principal: Comedia cinematográfica
Los Tres Chiflados grupo cómico estadounidense caracterizado por su humor absurdo y
la comedia física.
Tipología
Slapstick, comedia muda fundada sobre todo en el dinamismo físico de persecuciones,
peleas, golpes y sorpresas.
Comedia romántica o de enredo amoroso: Historias de Filadelfia (1941) de George
Cukor, El secreto de vivir (1936) de Frank Capra.
la comedia del oro burlesca: La quimera del oro (1925) de Charles Chaplin.
Comedia negra, en la línea del humor negro y con un variado espectro, desde
prototipos como Arsénico por compasión (1944) hasta American Beauty (1999).
Comedia sofisticada, cuando aborda la psicología de los personajes: Todo lo que
quiso saber sobre el sexo y no se atrevió a preguntar (1972) de Woody Allen.
Parodias, imitaciones burlescas de situaciones o películas anteriores: la primitiva
Casino Royale (1967), con Woody Allen y Peter Sellers casi encubiertos, o The Naked
Gun (1988) de Zucker.
Comedia animada (cartoon): desde clásicos como los personajes creados por Tex
Avery, o rescatados del mundo del cómic (La máscara, de 1994), hasta hallazgos como
Shrek (2001) o creaciones de Pixar como Los Increíbles (2004), ya dentro de las
nuevas tecnologías de animación digital.
En la televisión y la historieta
En el medio televisivo, las variantes más frecuentes son la comedia de situación
(sit-com), la "comedia en vivo" (stand-up comedy) y la telecomedia en general y en
especial en el conjunto de las teleseries.
La "comedia de situación", de origen americano, es el producto más popular en el
formato de telecomedia. Se diseñó como subgénero en la década de 1950, con el auge
y difusión de la televisión como electrodoméstico tras la Segunda Guerra Mundial, y
se suelen considerar como modelos dos producciones norteamericanas de la CBS: I
love you, Lucy (1951-1960) y The Honeymooners (1955-1956). El sit-com es de breve
duración con episodios que no superan los 30 minutos, lo que la hizo el producto
televisivo más adecuado para la sobremesa («access prime time»).46
En el medio gráfico o de las publicaciones gráficas queda representada por la
historieta cómica, y dentro de los géneros historietísticos más antiguos y
populares.47 Entre los ejemplos internacionales más conocidos que la definen pueden
citarse Astérix el Galo, Mortadelo y Filemón, Aquiles Talón o las tiras cómicas de
Mafalda.
Véase también
Comedia
Humor
Notas
Ruiz Ramón explica el confusionismo creado por el uso global de "comedia"
identificado como "drama" (pieza teatral), más allá de la pieza cómica que en la
actualidad se asocia al término 'comedia' en el mundo del espectáculo, y llegando a
provocar caprichos léxicos redundantes como "comedia dramática" o "comedia
trágica".
Relata el historiador Francisco Ruiz Ramón que un contemporáneo de Lope, el
dramaturgo valenciano Ricardo del Turia, en su Apologético de las comedias
españolas publicado en Valencia en 1616, advertía de que «...ninguna comedia de
cuantas se representan en España lo es, sino tragicomedia». (Ruiz Ramón citando a
Sánchez Escribano y Porqueras Mayo).
Conocida es la afición de Felipe IV de España por el teatro y su mundo, al punto
de disponer de una compañía privada de dramaturgos y actores, en cuyo elenco
figuraban Agustín Moreto, Calderón de la Barca o Luis Vélez de Guevara. Cuenta
Deleito (pág. 151) que habiendo ideado el propio rey una comedia cuyo argumento era
la creación del mundo, interpretaron los principales papeles los propios
comediógrafos, siendo Vélez —ya septuagenario— el que dio vida al Padre Eterno, y
un entonces joven Calderón haciendo el papel de Adán. Y habiendo ocurrido que, en
el trato real de los autores-cómicos, el travieso Calderón le había robado unas
peras al viejo Vélez, hallándose luego ya en escena de la comedia cruzaron este
diálogo:
ADAN: —Padre Eterno de la luz,
¿por qué en mi mal perseveras?
tambien las comedias sirven para la reflexion de la vida PADRE ETERNO: Porque os
comisteis las peras,
y juro a Dios y a esta cruz
que os he de echar a galeras.
En el listado se incluyen las tragedias, que como se explicó ya habían quedado
mimetizada en el género de la comedia y que antes y después del Siglo de Oro, hasta
hoy, figuran el en género del drama.
La comedia negra ha tenido un personal e importante desarrollo dentro del cine.
Referencias
«comedia» Diccionario de la lengua española, Avance de la vigésima tercera
edición. Consultado el 7 de enero de 2014.
Pavis, 1996, p. 72.
Gómez García, 1998, p. 188.
Dieterich, 2007, p. 98.
Oliva y Monrreal, 2002, pp. 34 y 59.
González Vázquez, 2014, p. 90.
Oliva y Monrreal, 2002, p. 51.
Salvat, 1983, pp. 41-45.
Ruiz Ramón, 1986, pp. 127-128.
Huerta y otros, 2005, pp. 170-171.
. «Cine cómico». [Link]. Consultado el 13 de noviembre de 2015.
Martínez Marzoa, Felipe Martínez Marzoa (2007). El saber de la comedia.
Oliva y Monrreal, 2002, p. 52.
Oliva y Monrreal, 2002, p. 64.
Ruiz Ramón, 1967, pp. 127 y ss..
Ruiz Ramón, 1967, p. 373.
Oliva y Torres, 2002, p. 160.
Díaz de Escobar, 1924, p. 155.
Aub, 1966, p. 273.
González Vázquez, 2014, p. 181.
Pavis, 1996, p. 73.
(2007). Historia de la teoría de la comedia. Perspectivas (Arco Libros). ISBN
9788476356906. Consultado el 19 de noviembre de 2015.
Pavis, 1996, p. 74.
Huerta y otros, 2005, pp. 171-178.
Pavis, 1996, pp. 73-78.
Gómez García, 1998, pp. 188-190.
Huerta y otros, 2005, p. 171.
Huerta y otros, 2005, p. 172.
Pavis, 1996, p. 75.
Gómez García, 1998, p. 189.
Huerta y otros, 2005, p. 173.
Pavis, 1996, pp. 74 y 75.
Gómez García, 1998, pp. 189 y 190.
Huerta y otros, 2005, p. 176.
Gómez García, 1998, p. 190.
Pavis, 1996, p. 78.
Huerta y otros, 2005, p. 177.
Huerta y otros, 2005, p. 177 y 178.
Huerta y otros, 2005, p. 174.
González Vázquez, 2014.
Huerta y otros, 2005, p. 178.
Pavis, 1996, p. 77.
Ruiz Ramón, 1971.
Juan José Montijano Ruiz, ed. (2010). «Historia del teatro frívolo español, 1864-
2010». Consultado el 21 de noviembre de 2015.
Bersteeg, Margot (2000). De fusiladores y morcilleros: El discurso cómico del
género chico (1870-1910). Rodopi Bv Editions. ISBN 90-420-0540-8.
Carrasco Campos, Ángel (2010). «Teleseries: géneros y formatos». MHCJ n.º1; 2010.
Art.n.º9. Universidad Rey Juan Carlos. ISSN 1989-8681. Consultado el 21 de
noviembre de 2015.
(10/2010). «El cómic en España». Ministerio de Cultura. Consultado el 21 de
noviembre de 2015.
Bibliografía
Amorós, Andrés; Díez Borque, José María (1999). Historia de los espectáculos en
España. Castalia. ISBN 84-7039-825-3. Consultado el 13 de noviembre de 2015.
Arellano, Ignacio (1995). Historia del teatro español del siglo XVII. Madrid:
Cátedra. ISBN 843761368X.
Aub, Max (1966). Manual de historia de la literatura española. Madrid, Akal Editor.
ISBN 847339030-X.
Deleito y Piñuela, José (1988). También se divierte el pueblo. Alianza Editorial.
ISBN 8420603511.
Díaz de Escovar, Narciso (1924). Historia del teatro español vol. I. Francisco
Lasso y José Bernat. Barcelona: Montaner y Simón.
Dieterich, Genoveva (2007). Diccionario del teatro. Madrid, Alianza Editorial. ISBN
9788420661735.
Gómez García, Manuel (1998). Diccionario Akal de Teatro. Ediciones Akal. ISBN
9788446008279. Consultado el 13 de noviembre de 2015.
González Vázquez, Carmen (2014). Diccionario del teatro latino. Madrid: Akal. p.
90. ISBN 9788446029250.
Huerta, Javier; Peral, Emilio; Urzaiz, Héctor (2005). Espasa-Calpe, ed. Teatro
español de la A a la Z. Madrid. ISBN 9788467019698. (requiere registro).
Oliva, César; Torres Monreal, Francisco (2002). Historia básica del arte escénico.
Cátedra, Madrid. ISBN 843760916X.
Pavis, Patrice (1996). Diccionario de teatro. Barcelona, Paidós Ibérica. ISBN
8449306361.
Ruiz Ramón, Francisco (1986). Historia del Teatro Español (desde sus orígenes hasta
1900) (1.ª edición, Alianza 1967 edición). Madrid: Cátedra. ISBN 8437601908.
Ruiz Ramón, Francisco (1998). Historia del Teatro Español: siglo XX (1.ª edición,
Alianza 1971 edición). Madrid: Cátedra. ISBN 8437601908.
Salvat, Ricard (1983). El teatro como texto, como espectáculo. Barcelona,
Montesinos. ISBN 8485859561.