Inevitablemente el ser humano, a medida que pasa el tiempo, va dejando su
huella en el planeta que habita. Una huella que, en muchas ocasiones, afecta
de forma muy negativa al territorio. Esta huella negativa se ha
incrementado progresivamente con la expansión de los procesos
industriales. De hecho, la contaminación industrial es, hoy en día, una de las
mayores causas del deterioro del medio ambiente.
El sector industrial ocupa un lugar importante en la economía, pero también
lo ocupa como el sector que mayor cantidad de residuos genera.
En este material nos adentraremos un poco más sobre los residuos
industriales, profundizando más sobre las actividades generadoras de
residuos tóxicos y peligrosos, los contaminantes de origen industrial:
contaminantes atmosféricos. Origen, efectos, control y otros temas más…
Son aquellos que resultan de los procesos de fabricación, transformación,
utilización, consumo, limpieza o mantenimiento generados por la actividad
industrial.
Se pueden generar residuos peligrosos en la
extracción y en el enriquecimiento de recursos
naturales para transformarlos en materias primas,
en la transformación de materias primas en
productos, en el proceso de consumo de los
productos; así como, en el tratamiento de los
residuos de postconsumo.
Entre los residuos tóxicos se encuentran residuos
que contienen mercurio, elementos radiactivos, etc.
Los procesos y actividades industriales generan emisiones de
sustancias peligrosas, como el óxido de nitrógeno, el
amoníaco, el mercurio y el dióxido de carbono. Estas
sustancias contaminan el agua, el aire y el suelo y causan daños a
la salud humana, al medio ambiente y a la naturaleza.
La liberación de contaminantes en el medio ambiente puede dar
lugar a enfermedades como el asma, la bronquitis, el cáncer o la
insuficiencia cardíaca. Se considera que las emisiones ocasionan
miles de muertes prematuras cada año.
La contaminación a pequeña escala siempre ha estado entre los seres vivos.
Hay estudios que hacen evidente que ya se percibía en la Prehistoria
niveles altos de contaminación por las fogatas que se hacían. También se
produjo contaminación por metales a manos de las civilizaciones antiguas
como la china, la griega y la romana. Aun así, esta contaminación no ponía
en riesgo el equilibrio del planeta por ser muy reducida y localizada.
Los primeros registros de contaminación que sí suponen un problema para
el medio ambiente y el funcionamiento de los ecosistemas, se dan poco
después de empezar la Primera Revolución Industrial. Estos registros no
han parado de crecer hasta nuestros días debido al aumento de fábricas,
quema de combustibles fósiles, aumento de residuos por sobrepoblación,
vertidos químicos, etc.
Como es bien sabido, los desechos tóxicos son
responsables de ocasionar múltiples daños a la salud y a la
contaminación del medio ambiente (agua, aire, suelo, flora
y fauna)
Al producirse estos desechos y no ser controlados a
tiempo, estos son capaces de alterar:
- Las propiedades físicas y químicas del suelo
- Emanar gases contaminantes que luego son respirados
por los animales y seres humanos
- Contaminar el agua por el arrastre de desechos que
finalmente se depositan en lagos y océanos, entre otras
consecuencias negativas.
Entre las medidas más comunes de control ambiental en la industria
se encuentran:
• Reducción de emisiones: medidas para reducir la emisión de
gases y sustancias contaminantes de la atmósfera mediante la
implementación de sistemas de monitorización o bien gracias al
empleo de tecnologías limpias, y por supuesto mediante el
seguimiento de regulaciones y normativas ambientales.
• Gestión de residuos: se trata de la gestión adecuada de los
residuos generados durante la producción. Incluye la clasificación,
almacenamiento y tratamiento de residuos peligrosos y no
peligrosos.
• Tratamiento de aguas residuales: las industrias pueden tratar
las aguas residuales generadas en sus procesos para reducir la
cantidad de contaminantes antes de liberarlas en ríos, lagos u
océanos.
• Ahorro de recursos naturales: implementación de
prácticas de eficiencia energética y reutilización del agua
para reducir el consumo de recursos naturales como el
agua y la energía.
• Prevención de la contaminación: con medidas para
prevenir la contaminación antes de que ocurra,
incluyendo formación y capacitación de empleados,
medidas de seguridad y adopción de tecnologías más
limpias y eficientes.
• Auditorías y monitorización: las empresas pueden
realizar auditorías ambientales periódicas para identificar
áreas de mejora y monitorizar su impacto ambiental a lo
largo del tiempo.
La causa principal de la Contaminación Atmosférica están relacionadas
con la quema de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas. La
combustión de estas materias primas se produce principalmente en
los procesos o en el funcionamiento de los sectores industriales y del
transporte por carretera.
La contaminación del agua es la alteración física y química de la
estructura del agua y sus componentes, cambiando sus propiedades y
causando daños a los seres vivos que de ella dependen para sobrevivir.
Según sea el origen de dicha contaminación natural o artificial
(antropogénico o por acción de las personas), podemos distinguir:
Dos tipos de contaminación del agua: contaminación orgánica y
contaminación química artificial, respectivamente.
Contaminación orgánica del agua de origen natural
• Eutrofización.
Contaminación química del agua de origen artificial
• Vertidos tóxicos que provienen de actividades industriales.
• Uso de pesticidas y fertilizantes tóxicos en la agricultura y la
ganadería industrial.
• Contaminantes emergentes, es decir que han aparecido
recientemente, y naturaleza en ecosistemas acuáticos.
• Vertidos de aguas residuales, industriales y domésticas.
Algunos ejemplos de tipos de contaminación del agua según
el contaminante que la perjudica o el origen de este son:
• Derrame de petróleo o mareas negras.
• Aguas fecales.
• Aguas de limpiezas.
• Aguas residuales industriales.
• Aguas residuales agrícolas.
• Aguas residuales ganaderas.
Por tanto, la contaminación del agua se puede producir por
nutrientes, microrganismos, químicos e incluso por temperatura,
entre otros.
La tipología de los vertidos industriales es muy variada
según el tipo de industria, ya que diferentes industrias
provocan diferentes tipos de residuos
Según el tipo de industrias los vertidos más
importantes que provocan son:
Sector industrial Sustancias contaminantes principales
Construcción Sólidos en suspensión, metales, pH.
Minería Sólidos en suspensión, metales pesados, materia orgánica, pH, cianuros.
Textil y piel Cromo, taninos, tensoactivos, sulfuros, colorantes, grasas, disolventes orgánicos,
ácidos acético y fórmico, sólidos en suspensión.
Automoción Aceites lubricantes, pinturas y aguas residuales.
Navales Petróleo, productos químicos, disolventes y pigmentos
Siderurgia Cascarillas, aceites, metales disueltos, emulsiones, sosas y ácidos.
Química inorgánica Hg, P, fluoruros, cianuros, amoniaco, nitritos, ácido sulfhídrico, F, Mn, Mo, Pb, Ag,
Se, Zn, etc. y los compuestos de todos ellos.
Fertilizantes Nitratos y fosfatos.
Pasta y papel Sólidos en suspensión y otros que afectan al balance de oxígeno.
Plaguicidas Organohalogenados, organofosforados, compuestos cancerígenos, biosidas, etc.
Fibras químicas Aceites minerales y otros que afectan al balance de oxígeno.
Pinturas, barnices y Compuestos organoestámicos, compuestos de Zn, Cr, Se, Mo, Ti, Sn, Ba, Co, etc.
tintas
Los vertidos generados por el sector
agroalimentario se caracterizan en general por
una elevada carga orgánica biodegradable,
un contenido moderado en sólidos en
suspensión y la escasa o nula presencia de
contaminantes tóxicos y/o peligrosos. La
cantidad de materia orgánica que aportan los
distintos sectores es extremadamente variada,
estando además condicionada en cada sector
por la materia prima y el proceso productivo
que se aplique.
Como su nombre lo indica, son desechos constituidos
por materiales sólidos. Generalmente corresponden a
todo el excedente que ha quedado tras el proceso de
fabricación y embalaje. Los ejemplos más comunes de
este tipo de desechos son cartón, plástico, espuma,
metal o papel
Hay distintos tipos de clasificación respecto a los residuos industriales, cuya
clasificación depende del riesgo que conllevan para la salud pública y el medio
ambiente.
[Link] peligrosos: Son los que presentan efectos adversos al medio
ambiente y un riesgo potencial a la salud pública.
Se consideran dañinos porque perjudican la salud humana y provocan efectos
negativos en el medio ambiente, debido a que son altamente corrosivos,
inflamables y tóxicos.
[Link] no peligrosos: Estos residuos no tienen ningún riesgo para la salud
ni contaminan el medio ambiente. Estos desechos pueden presentarse en estado
sólido o semisólido, como por ejemplo cartones, madera, chatarra, colchones,
vegetales y desechos alimenticios no infectados, entre otros.
[Link] inertes: Son aquellos que no experimenten transformaciones
físicas, químicas o biológicas significativas; es decir, que no son solubles ni
combustibles ni reaccionan física o químicamente. Tampoco dan lugar a
contaminación de aguas ni suelos, ni pueden perjudicar la salud.
La quema indiscriminada de residuos.
No por tratarse de una práctica habitual significa que sea recomendable
debido al riesgo de incendios y a la emisión de gases tóxicos a la
atmósfera.
El abandono de restos en el campo.
Entorpece las labores agrícolas y ganaderas. Asimismo, favorece la
propagación de plagas y la aparición de enfermedades. Asimismo, es foc
un poderoso foco de atracción de roedores e insectos.
El vertido de residuos.
Esta habitual pero nociva práctica, en especial de productos fitosanitarios,
provoca la contaminación de la tierra, del agua y los acuíferos.
El abandono de residuos metálicos.
Acción altamente contaminante y susceptible de provocar accidentes.
Como se observa en el material los residuos constituyen uno de
los mayores problemas de todas las sociedades industriales
modernas y su gravedad no deja de aumentar debido a la
evolución de su generación creciente.
La gestión de Residuos es clave para la protección ambiental.
Siguiendo la premisa que el mejor residuo es aquel que no se
genera, debemos evitar la generación de residuos,
disminuyendo su grado de peligrosidad y minimizando el
impacto que estos ocasionan en el medio ambiente.