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Libertad Sindical y Jurisprudencia Argentina

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1) "ATE" (2008)

Hechos / Derechos en Juego: La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales hizo lugar a la impugnación
formulada por la Unión del Personal Civil de las Fuerzas Armadas (PECIFA), y declaró la invalidez de la
convocatoria a elecciones de delegados del personal efectuada por la Asociación de Trabajadores del Estado
(ATE). Ante dicha decisión, ATE interpuso diferentes recursos administrativos y judiciales tendientes a revocar
esa determinación. Esto hasta llegar por intermedio del recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia
de la Nación.

Fundamentalmente la cuestión debatida versaba en torno al reconocimiento exclusivo otorgado a las


asociaciones con personería gremial, para convocar a elecciones de delegados, y los requisitos que debían
reunir los candidatos para poder asumir dicho cargo (conforme lo normado en el art. 41 de la Ley 23.551). De
tal manera, en esta controversia llegada a conocimiento de la Corte en el año 2008, se analizaron los diferentes
derechos que asistían a las asociaciones sindicales simplemente inscriptas, en contra punto de aquellos
derechos reconocidos a los gremios más representativos de cada área.

Argumentos principales: El Máximo Tribunal Nacional procedió a realizar un análisis de la normativa


internacional en juego, en coordinación con el art. 14 bis de la Carta Magna, poniendo el foco especialmente
en la forma de garantizar de la mejor manera posible la libertad sindical. Así señaló que, conforme la normativa
internacional en juego (con especial consideración del Convenio Nº 87 de la OIT), y con sustento en el art. 14
bis de la Constitución Nacional, se puede apreciar que el art. 41 inc. a de la Ley 23.551 viola el derecho a la
libertad de asociación sindical amparado por esa normativa supralegal. Esto en razón de que el art. 41
mencionado impone la obligación de que los "delegados del personal" y los integrantes de "las comisiones
internas y organismos similares" previstos en el art. 40, deben estar afiliados a la asociación sindical con
personería gremial.

Por ello, la Corte sostuvo que esa carga (o restricción para ejercer dichas tareas en el marco del derecho
colectivo), implica en sí mismo una limitación injustificada a esta libertad sindical. Esto en virtud de que, por
un lado, afecta la libertad individual de los trabajadores, al obligarlos a afiliarse a este tipo de asociaciones
sindicales. Pero, además, por otra parte, también limita la libertad de los sindicatos simplemente inscriptos, ya
que les impide desplegar sus actividades conforme la finalidad para las que fueron creados, situación que
implica restringir la libertad sindical en su aspecto colectivo (es decir en relación al ejercicio de los derechos
reconocidos a estas agrupaciones de trabajadores).

De tal manera refirió que el derecho interno se encuentra en contradicción con las normas internacionales
citadas, ya que no puede privar a estas asociaciones simplemente inscriptas de los medios esenciales para
defender los intereses profesionales de sus miembros. Encuadró así la cuestión debatida dentro de estos
instrumentos internacionales, recalcando que deben reconocérsele a todos los sindicatos correctamente
constituidos la posibilidad de convocar a elecciones para elegir representantes dentro del ámbito. Esto en forma
independiente de que el ente sindical no sea el más representativo de esa actividad (conf. Convenio Nº 87 de la
OIT).

2) "Rossi" (2009)

Hechos / Derechos en juego: En esta decisión jurisdiccional del año 2009, la accionante solicitaba en su
carácter de presidente de una entidad sindical de primer grado simplemente inscripta, y de miembro de una
federación con personería gremial, que se dejara sin efecto la sanción disciplinaria de suspensión y el cambio
de lugar de tareas decidido por su empleadora, (la Armada Argentina). En consecuencia, el tema debatido en
este precedente versaba sobre el alcance que debía otorgársele al art. 52 de la Ley 23.551, ya que este precepto
legal ampara a aquellos representantes gremiales del art. 48, es decir únicamente a los trabajadores de
agrupaciones con personería gremial.

Argumentos Principales: Al ingresar en el análisis de esta disposición, la Corte comenzó estableciendo dos
premisas básicas sobre este tema que extrae de su precedente del año 2008 "Asociación Trabajadores del
Estado c/ Ministerio de Trabajo". La primera de ellas relacionada con la organización sindical libre y
democrática, que tiene su fundamento no solo en la Carta Magna, sino en diferentes tratados internacionales y
en el Convenio Nº 87 de la OIT. A partir de esta consideración, destacó que en dicho antecedente
jurisprudencial se decretó la inconstitucionalidad del mencionado art. 41 de la Ley de Asociaciones Sindicales.
Esto en razón de que se reconocían en forma exclusiva ciertos derechos a sindicatos por el solo hecho de ser lo
más representativos en el área, situación que significaba poner en una condición inferior a aquellas
agrupaciones gremiales que se encontraban simplemente inscriptas en el mismo ámbito de actuación.

Por otro lado, como segunda premisa, destacó que la protección de la libertad sindical que debe garantizar todo
Estado, determina la necesidad de adoptar acciones que tiendan no solo a evitar una injerencia del poder
público, sino que además guarden relación con medidas que tiendan a impedir acciones u omisiones de
particulares en el mismo sentido (es decir limitativa de esta libertad sindical). De esta forma, el máximo
tribunal nacional remarcó la necesidad de promover un accionar negativo (de no interferencia), como uno
positivo, ambos con el objeto de preservar y proteger la libertad sindical.

A partir de estos fundamentos, concluyó que no se puede limitar únicamente a los representantes gremiales de
las asociaciones más representativas, la protección del art. 52 de la Ley 23.551. Señaló que de validarse esta
solución se violaría la garantía constitucional de libertad sindical del art. 14 bis de la Constitución Nacional,
que no realiza distinción alguna en este sentido. Agregó que una decisión de tal envergadura no solo atenta
contra la libertad social de las asociaciones simplemente inscriptas, ya que le reconoce una menor protección
que a los sindicatos más representativos; sino que además restringe la libertad sindical individual, ya que de
alguna manera estaría obligando a los trabajadores a afiliarse a esa organización más representativa, por sobre
aquellas simplemente inscriptas que se desarrollen en el mismo rubro o actividad.

En relación a este tema, detalló ciertas observaciones vertidas por la OIT, respecto de la organización y libertad
sindical en la legislación argentina. Destacó de esta forma que con esta distinción y tutela preferencial de los
representantes de asociaciones con personería gremial por sobre aquellos sindicatos simplemente inscriptos, se
genera una incompatibilidad entre la Ley 23.551 y el Convenio 87 de la OIT.

En definitiva, en virtud de todos estos argumentos, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, llegó a la
conclusión de que corresponde decretar la inconstitucionalidad del art. 52 de la Ley 23.551. Esto bajo el
entendimiento de que el legislador se ha excedido en la reglamentación de esta libertad sindical, estableciendo
un privilegio de una asociación sindical por encima de otra (la más representativa por sobre la simplemente
inscripta), cuando la norma constitucional no establece distinción alguna.

Orellano (2016)

Hechos / Derechos en juego: En este precedente del año 2016 la CSJN analizó por un lado la titularidad de los
trabajadores en lo que respecta a la posibilidad de decretar una medida de acción directa (huelga). Pero,
además, en relación con esta temática, centró su enfoque en que dicha facultad de los trabajadores se encuentra
en pugna con el ejercicio de otros derechos que también cuentan con protección constitucional, tales como la
libertad de comerciar, de ejercer toda industria lícita, del trabajador, o con la libertad de transitar terceros, de la
protección de la salud, a que se asegure la calidad y eficiencia de los servicios públicos, etc.

Argumentos Principales: En vistas de esta posible contradicción entre distintos derechos constitucionales, la
Corte determinó que la huelga, como medida de acción directa que puede repercutir en otros derechos, debe
cumplir ciertos presupuestos para poder ser considerada como una medida decidida dentro de un marco de
legalidad. Por estas razones entendió que debe analizarse esta vía de hecho (que evidencia por lo general un
reclamo), a los fines de determinar las consecuencias que ella puede provocar. En tal sentido distinguió entre la
decisión colectiva adoptada por el conjunto de los trabajadores (declaración de la huelga), y el derecho
subjetivo de cada dependiente a realizarla. De esta manera señaló que la proclamación de la huelga se
constituye como una condición previa para que surja el derecho del particular a abstenerse de prestar su trabajo
en favor del empleador o a retacearlo.

En consecuencia, luego de fundar constitucionalmente este derecho de huelga en el art. 14 bis de la Carta
Magna, el máximo tribunal nacional indicó que son los "gremios" las entidades colectivas (grupo de
trabajadores) quienes titularizan esta facultad de decretar esta medida de fuerza. Ahora bien, dentro de estas
agrupaciones de trabajadores, aclaró que conforme surge de las previsiones constitucionales, la posibilidad de
ejercer estos derechos sindicales se otorga solo a aquellos gremios que cumplan con el requisito mínimo de
encontrarse por lo menos inscriptos en los registros especiales creados a tales fines.

De esta forma, negó la posibilidad de ejercer estos derechos a los simples grupos informales de trabajadores
que no cumplen con ningún presupuesto sustancial que les permita obtener dicha inscripción gremial. En
consecuencia, luego de analizar las expresiones vertidas por diferentes convencionales constituyentes del año
1957, determinó que el derecho de huelga fue otorgado solo a aquellas asociaciones sindicales que cumplan
como mínimo con dicha inscripción ("trabajadores organizados"), negándosela a los trabajadores considerados
en forma individual. Es decir que resalta el carácter netamente colectivo del derecho de huelga: sin declaración
formal de esta medida de acción directa por una organización sindical (con personería gremial o simplemente
inscripta), no puede el trabajador considerado en forma individual (aislada) ejercer este tipo de medida.

Así destacó que, en consideración de que este derecho de huelga resulta ser un derecho inherente a la libertad
de sindicación (conforme previsiones del Convenio 87 de la OIT), solo puede ser ejercido por asociaciones
gremiales debidamente inscriptas. En este punto, la CSJN remarcó que conforme las consideraciones vertidas
en los precedentes "Asociación de Trabajadores del Estado" y "Rossi", no puede limitarse el ejercicio de este
derecho únicamente a los sindicatos más representativos. Por el contrario, de acuerdo a lo argumentado en esas
causas, este derecho sindical resulta extensible a aquellas organizaciones gremiales que se encuentran
simplemente inscriptas. Así desestimó la exclusividad otorgada a las asociaciones con personería gremial en el
ejercicio de los derechos reconocidos en el art. 31 de la Ley 23.551, afirmando aún más una línea que venía
sosteniendo desde el primer fallo "ATE".

Fundó esta última conclusión en la imposibilidad de discriminar a los sindicatos en virtud de su mayor o menor
representatividad. Sin perjuicio de esto, puso una especie de límite a la posibilidad de ejercer esta medida
colectiva de acción directa (huelga). Así aclaró que el reconocimiento de esta facultad a las asociaciones
sindicales simplemente inscriptas (que cumplen con este requisito mínimo), no implica extender este derecho
colectivo de huelga a grupos informales de trabajadores. Basó esta conclusión en el hecho de que la
Constitución Nacional reconoce este derecho a huelga a grupos organizados de trabajadores (es decir que como
mínimo deben encontrarse simplemente inscriptos). De esta forma rechazó el fundamento vertido por la
Cámara (en la instancia previa) para reconocerle este derecho de huelga a estas asociaciones no inscriptas o
informales.

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La Corte Suprema de Justicia desestimó la exclusividad de la personería gremial sobre los derechos sindicales argumentando que tal exclusividad generaba discriminación desfavorable hacia las asociaciones simplemente inscriptas. El tribunal concluyó que estos sindicatos también deben tener derecho a convocar elecciones y ejercer otros derechos reconocidos, sin ser minorados en su capacidad de representar a sus miembros. Además, el fallo hizo hincapié en que la práctica discriminatoria violaba convenciones internacionales, como el Convenio Nº 87 de la OIT, que Argentina está obligada a respetar .

Desde el caso 'ATE', la CSJN ha adoptado una postura más inclusiva y expansiva respecto a la libertad sindical. En 'ATE', cuestionó a fondo el monopolio de facto que las organizaciones con personería gremial tenían sobre derechos fundamentales como la elección de delegados. En 'Rossi', la Corte reafirmó este rechazo a las limitaciones impuestas por la Ley 23.551, expandiendo los derechos de protección laboral también a sindicatos simplemente inscriptos. Finalmente, en 'Orellano', sostuvo el carácter netamente colectivo del derecho de huelga, extendiéndolo a los sindicatos simplemente inscriptos y confirmando su enfoque sobre la equidad y no exclusividad en derechos sindicales, consolidando una línea jurisprudencial que enfatiza el respeto a standar internacionales de libertad sindical .

La Corte Suprema de Justicia de la Nación concluyó que ciertas disposiciones de la Ley 23.551, como los artículos 41 y 52, eran incompatibles con el Convenio Nº 87 de la OIT. La ley argentina otorgaba privilegios a sindicatos con personería gremial sobre los simplemente inscriptos, socavando la libertad sindical garantizada por el convenio internacional que promueve la no discriminación entre sindicatos. Según la Corte, esta exclusividad en la normativa nacional se traducía en una violación de las obligaciones internacionales de Argentina de asegurar y proteger la igualdad de todos los gremios en sus derechos fundamentales .

La Corte Suprema de Justicia de la Nación consideró el artículo 52 de la Ley 23.551 inconstitucional porque discriminaba a las asociaciones sindicales simplemente inscriptas al brindar protección legal exclusiva a los sindicatos más representativos. Según la Corte, esta disposición violaba la libertad sindical garantizada por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que no distingue entre organizaciones sindicales con diferentes grados de representatividad. Además, esta práctica creaba una desigualdad y obligaba indirectamente a los trabajadores a afiliarse a organizaciones más representativas, limitando así tanto la libertad sindical colectiva como la individual .

La protección de la libertad sindical en Argentina está vinculada a la garantía del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que asegura la libre organización y actuación de los gremios. Este derecho es esencial para mantener un equilibrio de poder entre trabajadores y empleadores. En el fallo 'Rossi', la CSJN destacó que tal libertad debe ser protegida tanto contra la interferencia estatal como la de entidades privadas. Al mismo tiempo, se balancea con otros derechos constitucionales como la libertad de comercio y el interés público, generando un marco complejo en el que el derecho a la huelga y la organización gremial deben ser regulados por principios de no discriminación y equidad .

El fallo 'Orellano' de 2016 por la Corte Suprema de Justicia de la Nación resaltó que el derecho a la huelga, fundamentado en el art. 14 bis de la Constitución Nacional, es de naturaleza colectiva y sólo puede ser ejercido por sindicatos debidamente inscriptos. El tribunal aclaró que, sin una declaración formal de huelga por parte de una organización sindical, este derecho no puede ser ejercido individualmente. Aunque extendió este derecho a sindicatos simplemente inscriptos, rechazó su validez para grupos informales de trabajadores. Esto refleja un balance entre proteger el derecho de huelga sindical mientras se asegura orden y formalidad en su ejercicio .

La Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró que otorgar el derecho de huelga solo a organizaciones sindicales inscritas protege la estructuración formal del ejercicio de este derecho, evitando que grupos informales lo ejerzan sin regulación adecuada. Esto aseguraría que solo organizaciones con formalidad y responsabilidad ante el Estado y la sociedad puedan realizar este tipo de acción directa colectiva. Sin embargo, este enfoque enfatiza el reconocimiento de sindicatos simplemente inscriptos, reiterando que el derecho de huelga es inherentemente colectivo y vinculante solo desde una estructura formalmente reconocida .

El fallo 'Rossi' se relaciona directamente con el derecho internacional laboral, específicamente el Convenio Nº 87 de la OIT, que Argentina ha ratificado. La Corte Suprema reafirmó que la normativa interna no debe privilegiar indebidamente a sindicatos con personería gremial por encima de aquellos simplemente inscriptos. Esta postura está en consonancia con el principio de no discriminación del Convenio Nº 87, que defiende la libertad de asociación y la igualdad en el ejercicio de los derechos sindicales. La Corte utilizó este marco internacional como base para adjudicar inconstitucionalidades a normas internas que restrinjan injustificadamente los derechos de estas organizaciones menos representativas .

La declaración de la CSJN afirmando que los sindicatos simplemente inscriptos tienen capacidad para convocar elecciones tiene una gran implicancia legal al nivelar el campo de la representación sindical. Este fallo implica una mayor democratización en el ámbito sindical al liberar a estos sindicatos de las restricciones impuestas por la preferencia legal hacia aquellos con personería gremial. Representa un ajuste hacia una interpretación más acorde con estándares internacionales de libertad sindical, favoreciendo la pluralidad y el fortalecimiento de derechos laborales fundamentales .

El artículo 41 de la Ley 23.551 afecta negativamente la libertad sindical en Argentina al imponer que los representantes como delegados del personal estén afiliados a asociaciones sindicales con personería gremial. La Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó que esto viola el derecho a la libertad de asociación sindical protegido por normativas supralegales como el Convenio Nº 87 de la OIT. Esta restricción limita injustificadamente tanto la libertad individual de los trabajadores, al forzarlos a afiliarse, como la libertad colectiva de los sindicatos simplemente inscriptos, ya que se les impide desplegar plenamente sus actividades .

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