Regimen Patrimonial del Matrimonio
miércoles,Ê16ÊdeÊagostoÊdeÊ2023 08:32Êa.Êm.
Regimen patrimonial del matrimonio
Disposiciones generales
Convenciones matrimoniales
• Objeto:
Antes de la celebración del matrimonio los futuros cónyuges pueden hacer convenciones que tengan únicamente los
objetos siguientes:
• designación y avalúo de los bienes que cada uno lleva al matrimonio
• enunciación de las deudas
• donaciones que se hagan entre ellos
• opción que hagan por alguno de los regímenes patrimoniales previstos en el CCC.
• Forma:
- Las convenciones matrimoniales deben ser hechas por escritura pública antes de la celebración del matrimonio.
- Pueden ser modificadas antes del matrimonio, mediante un acto otorgado también por escritura pública.
- Para que la opción de la elección del régimen patrimonial produzca efectos respecto de terceros, debe anotarse
marginalmente en el acta de matrimonio.
• Efectos: A partir de la celebración del matrimonio y en tanto el matrimonio no sea anulado.
• Modificacion del régimen:
- Después de la celebración del matrimonio, el régimen patrimonial puede modificarse por convención de los cónyuges.
- Esta convención puede ser otorgada después de un año de aplicación del régimen patrimonial, convencional o legal,
mediante escritura pública.
- Para que produzca efectos respecto de terceros, debe anotarse marginalmente en el acta de matrimonio.
Cargas de los cónyuges
Deber de contribución
• Los cónyuges deben contribuir a su propio sostenimiento, el del hogar y el de los hijos comunes, en proporción a sus recursos.
• Esta obligación se extiende a las necesidades de los hijos menores de edad, con capacidad restringida, o con discapacidad de
uno de los cónyuges que conviven con ellos.
Efectos del incumplimiento
- El cónyuge que no da cumplimiento a esta obligación puede - ser demandado judicialmente por el otro para que lo haga
- Se considera que el trabajo en el hogar es computable como contribución a las cargas.
Actos que requieren asentimiento
• Ninguno de los cónyuges puede, sin el asentimiento del otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar, ni de los
muebles indispensables de ésta, ni transportarlos fuera de ella.
El que no ha dado su asentimiento puede demandar la nulidad del acto o la restitución de los muebles dentro del plazo de
caducidad de seis meses de haberlo conocido, pero no más allá de seis meses de la extinción del régimen matrimonial.
Autorización judicial
- Uno de los cónyuges puede ser autorizado judicialmente a otorgar un acto que requiera el asentimiento del otro, si éste está
ausente, es persona incapaz, está transitoriamente impedido de expresar su voluntad, o si su negativa no está justificada por el
interés de la familia.
- El acto otorgado con autorización judicial es oponible al cónyuge sin cuyo asentimiento se lo otorgó, pero de él no deriva
ninguna obligación personal a su cargo.
Mandato entre los cónyuges
• Uno de los cónyuges puede dar poder al otro para representarlo en el ejercicio de las facultades que el régimen matrimonial le
atribuye, pero no para darse a sí mismo el asentimiento
• La facultad de revocar el poder no puede ser objeto de limitaciones.
• Excepto convención en contrario, el apoderado no está obligado a rendir cuentas de los frutos y rentas percibidos.
Ausencia o impedimento
• Si uno de los cónyuges está ausente o impedido transitoriamente de expresar su voluntad, el otro puede ser judicialmente
autorizado para representarlo, sea de modo general o para ciertos actos en particular, en el ejercicio de las facultades
resultantes del régimen matrimonial, en la extensión fijada por el juez.
• A falta de mandato expreso o de autorización judicial, a los actos otorgados por uno en representación del otro se les aplican
las normas del mandato tácito o de la gestión de negocios, según sea el caso.
Responsabilidad solidaria
• Los cónyuges responden solidariamente por las obligaciones contraídas por uno de ellos para solventar las necesidades
ordinarias del hogar o el sostenimiento y la educación de los hijos
• Fuera de esos casos, y excepto disposición en contrario del régimen matrimonial, ninguno de los cónyuges responde por
las obligaciones del otro.
Cosas Muebles no registrables
• Los actos de administración y disposición a título oneroso de cosas muebles no registrables cuya tenencia ejerce
individualmente uno de los cónyuges, celebrados por éste con terceros de buena fe, son válidos, excepto que se trate de los
muebles indispensables del hogar o de los objetos destinados al uso personal del otro cónyuge o al ejercicio de su trabajo o
profesión.
• En tales casos, el otro cónyuge puede demandar la nulidad dentro del plazo de caducidad de seis meses de haber conocido el
acto y no más allá de seis meses de la extinción del régimen matrimonial.
Régimen de comunidad
Disposiciones generales
Carácter supletorio
• A falta de opción hecha en la convención matrimonial, los cónyuges quedan sometidos desde la celebración del matrimonio al
régimen de comunidad de ganancias
- No puede estipularse que la comunidad comience antes o después, excepto el caso de cambio de régimen matrimo
Bienes de los cónyuges
Bienes propios
• los bienes de los cuales los cónyuges tienen la propiedad, otro derecho real o la posesión al tiempo de la iniciación de
la comunidad
• los adquiridos durante la comunidad por herencia, legado o donación, aunque sea conjuntamente por ambos, y excepto
la recompensa debida a la comunidad por los cargos soportados por ésta.
• Los recibidos conjuntamente por herencia, legado o donación se reputan propios por mitades, excepto que el testador o el
donante hayan designado partes determinadas.
• Donaciones remuneratorias: No son propios los bienes recibidos por donaciones remuneratorias, excepto que los servicios que
dieron lugar a ellas hubieran sido prestados antes de la iniciación de la comunidad.
• los adquiridos por permuta con otro bien propio, mediante la inversión de dinero propio, o la reinversión del producto de la
venta de bienes propios, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si hay un saldo soportado por ésta.
• si el saldo es superior al valor del aporte propio, el nuevo bien es ganancial, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge
propietario
• los productos de los bienes propios, con excepción de los de las canteras y minas
• los créditos o indemnizaciones que subrogan en el patrimonio de uno de los cónyuges a otro bien propio
• las crías de los ganados propios que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa.
• si se ha mejorado la calidad del ganado originario, las crías son gananciales y la comunidad debe al cónyuge propietario
recompensa por el valor del ganado propio aportado
• los adquiridos durante la comunidad, aunque sea a título oneroso, si el derecho de incorporarlos al patrimonio ya existía al
tiempo de su iniciación.
• los adquiridos en virtud de un acto anterior a la comunidad viciado de nulidad relativa, confirmado durante ella.
• los originariamente propios que vuelven al patrimonio del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o revocación de un acto
jurídico
• los incorporados por accesión a las cosas propias, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad por el valor de las
mejoras o adquisiciones hechas con dinero de ella
• las partes indivisas adquiridas por cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de un bien al
comenzar la comunidad, o que la adquirió durante ésta en calidad de propia, así como los valores nuevos y otros acrecimientos
de los valores mobiliarios propios, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad en caso de haberse invertido bienes de
ésta para la adquisición.
La plena propiedad de bienes cuya nuda propiedad se adquirió antes del comienzo de la comunidad, si el usufructo se extingue
durante ella, así como la de los bienes gravados con otros derechos reales que se extinguen durante la comunidad, sin perjuicio
del derecho a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean bienes gananciales
las ropas y los objetos de uso personal de uno de los cónyuges, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si son de
gran valor y se adquirieron con bienes de ésta; y los necesarios para el ejercicio de su trabajo o profesión, sin perjuicio de la
recompensa debida a la comunidad si fueron adquiridos con bienes gananciales.
• las indemnizaciones por consecuencias no patrimoniales y por daño físico causado a la persona del cónyuge, excepto la del
lucro cesante correspondiente a ingresos que habrían sido gananciales
• el derecho a jubilación o pensión, y el derecho a alimentos, sin perjuicio del carácter ganancial de las cuotas devengadas
durante la comunidad y, en general, todos los derechos inherentes a la persona.
• la propiedad intelectual, artística o industrial, si la obra intelectual ha sido publicada o interpretada por primera vez, la obra
artística ha sido concluida, o el invento, la marca o el diseño industrial han sido patentados o registrados antes del comienzo de
la comunidad.
• El derecho moral sobre la obra intelectual es siempre personal del autor.
Bienes Gananciales
a) los creados, adquiridos por título oneroso o comenzados a poseer durante la comunidad por uno u otro de los cónyuges, o
por ambos en conjunto
b) los adquiridos durante la comunidad por hechos de azar, como lotería, juego, apuestas, o hallazgo de tesoro.
c) los frutos naturales, industriales o civiles de los bienes propios y gananciales, devengados durante la comunidad
d) los frutos civiles de la profesión, trabajo, comercio o industria de uno u otro cónyuge, devengados durante la comunidad
e) lo devengado durante la comunidad como consecuencia del derecho de usufructo de carácter propio
f) los bienes adquiridos después de la extinción de la comunidad por permuta con otro bien ganancial, mediante la inversión de
dinero ganancial, o la reinversión del producto de la venta de bienes gananciales, sin perjuicio de la recompensa debida al
cónyuge si hay un saldo soportado por su patrimonio propio.
- Sin embargo, si el saldo es superior al valor del aporte ganancial, el nuevo bien es propio, sin perjuicio de la recompensa debida
a la comunidad
g) los créditos o indemnizaciones que subrogan a otro bien ganancial
h) los productos de los bienes gananciales, y los de las canteras y minas propias, extraídos durante la comunidad
i) las crías de los ganados gananciales que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa y las crías de
los ganados propios que excedan el plantel original.
j) los adquiridos después de la extinción de la comunidad, si el derecho de incorporarlos al patrimonio había sido adquirido a
título oneroso durante ella.
k) los adquiridos por título oneroso durante la comunidad en virtud de un acto viciado de nulidad relativa, confirmado después
de la disolución de aquélla
l) los originariamente gananciales que vuelven al patrimonio ganancial del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o
revocación de un acto jurídico
m) los incorporados por accesión a las cosas gananciales, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge por el valor de las
mejoras o adquisiciones hechas con sus bienes propios
n) las partes indivisas adquiridas por cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de carácter
ganancial de un bien al extinguirse la comunidad, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge en caso de haberse
invertido bienes propios de éste para la adquisición
ñ) la plena propiedad de bienes cuya nuda propiedad se adquirió a título oneroso durante la comunidad, si el usufructo se
consolida después de su extinción, así como la de los bienes gravados con derechos reales que se extinguen después de
aquélla, sin perjuicio del derecho a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean bienes
propios.
• No son gananciales las indemnizaciones percibidas por la muerte del otro cónyuge, incluso las provenientes de un contrato de
seguro, sin perjuicio, en este caso, de la recompensa debida a la comunidad por las primas pagadas con dinero de ésta.
Prueba del cáracter propio o ganancial
• Se presume, excepto prueba en contrario, que son gananciales todos los bienes existentes al momento de la extinción de la
comunidad.
Para que sea oponible a terceros el carácter propio de los bienes registrables adquiridos durante la comunidad por inversión o
reinversión de bienes propios, es necesario que en el acto de adquisición se haga constar esa circunstancia, determinándose su
origen, con la conformidad del otro cónyuge. En caso de no podérsela obtener, o de negarla éste, el adquirente puede requerir
una declaración judicial del carácter propio del bien, de la que se debe tomar nota marginal en el instrumento del cual resulta el
título de adquisición. El adquirente también puede pedir esa declaración judicial en caso de haberse omitido la constancia en el
acto de adquisición.
DEUDAS DE LOS CÓNYUGES
Responsabilidad
• Cada uno de los cónyuges responde frente a sus acreedores con todos sus bienes propios y los gananciales por él adquiridos.
• Por los gastos de conservación y reparación de los bienes gananciales responde también el cónyuge que no contrajo la deuda,
pero sólo con sus bienes gananciales.
• Recompensa
• El cónyuge cuya deuda personal fue solventada con fondos gananciales, debe recompensa a la comunidad; y ésta debe
recompensa al cónyuge que solventó con fondos propios deudas de la comunidad.
Gestión de los bienes en la comunidad
Bienes propios
• Cada uno de los cónyuges tiene la libre administración y disposición de sus bienes propios.
Bienes gananciales
• La administración y disposición de los bienes gananciales corresponde al cónyuge que los ha adquirido
• Sin embargo, es necesario el asentimiento del otro para enajenar o gravar:
• los bienes registrables
• b) las acciones nominativas no endosables y las no cartulares
• c) las participaciones en sociedades
• d) los establecimientos comerciales, industriales o agropecuarios.
Bienes adquiridos conjuntamente
• La administración y disposición de los bienes adquiridos conjuntamente por los cónyuges corresponde en conjunto a ambos,
cualquiera que sea la importancia de la parte correspondiente a cada uno.
• A las cosas se aplican las normas del condominio
• Si alguno de los cónyuges solicita la división de un condominio, el juez de la causa puede negarla si afecta el interés familiar.
Extinción de la comunidad
La comunidad se extingue por:
• a) la muerte comprobada o presunta de uno de los cónyuges
• b) la anulación del matrimonio
• c) el divorcio
• d) la separación judicial de bienes
• e) la modificación del régimen matrimonial convenido.
Separación judicial de bienes
La separación judicial de bienes puede ser solicitada por uno de los cónyuges:
• a) si la mala administración del otro le acarrea el peligro de perder su eventual derecho sobre los bienes gananciales
• b) si se declara el concurso preventivo o la quiebra del otro cónyuge
• c) si los cónyuges están separados de hecho sin voluntad de unirse
• d) si por incapacidad o excusa de uno de los cónyuges, se designa curador del otro a un tercero.
Momento de la extincion
• La anulación del matrimonio, el divorcio o la separación de bienes producen la extinción de la comunidad con efecto
retroactivo al día de la notificación de la demanda o de la petición conjunta de los cónyuges
• Si la separación de hecho sin voluntad de unirse precedió a la anulación del matrimonio o al divorcio, la sentencia tiene efectos
retroactivos al día de esa separación.
• El juez puede modificar la extensión del efecto retroactivo fundándose en la existencia de fraude o abuso del derecho.
• En todos los casos, quedan a salvo los derechos de los terceros de buena fe que no sean adquirentes a título gratuito.
Liquidación de la comunidad
Recompensas
• Extinguida la comunidad, se procede a su liquidación.
Se establece la cuenta de las recompensas que la comunidad debe a cada cónyuge y la que cada uno debe a la comunidad
Carhas de la comunidad
• el sostenimiento del hogar, de los hijos comunes y de los que cada uno tenga, y los alimentos que cada uno está obligado a dar
• las donaciones de bienes gananciales hechas a los hijos comunes, y aun la de bienes propios si están destinados a su
establecimiento o colocación
- los gastos de conservación y reparación de los bienes propios y gananciales.
Obligaciones de los cónyuges
• las contraídas antes del comienzo de la comunidad;
• las que gravan las herencias, legados o donaciones recibidos por uno de los cónyuges
• las contraídas para adquirir o mejorar bienes propios;
• las resultantes de garantías personales o reales dadas por uno de los cónyuges a un tercero, sin que de ellas derive beneficio
para el patrimonio ganancial
• las derivadas de la responsabilidad extracontractual y de sanciones legales.
Casos de recompensas
• La comunidad debe recompensa al cónyuge si se ha beneficiado en detrimento del patrimonio propio, y el cónyuge a la
comunidad si se ha beneficiado en detrimento del haber de la comunidad.
• Si durante la comunidad uno de los cónyuges ha enajenado bienes propios a título oneroso sin reinvertir su precio se presume,
excepto prueba en contrario, que lo percibido ha beneficiado a la comunidad
Régimen de separación de bienes
Gestión de los bienes
• En el régimen de separación de bienes, cada uno de los cónyuges conserva la libre administración y disposición de sus bienes
personales
• Cada uno de ellos responde por las deudas por él contraídas.
Cese del régimen
• Cesa la separación de bienes por la disolución del matrimonio y por la modificación del régimen convenido entre los cónyuges.
Quiere q sepamos las diferencias entre bienes peronales y gananciiales. deudas de los conyuges no entra pero
RECOMPENSA SI. Gestion de los bienes en la comunidad no entra
NO TOMA: deuda de los conyuges
derecho de responsabilidad
gestion de los bienes de la comunidad
Si toma:
Recompensa
liquidascion de la comunida: solo recompensa.