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Adolescencia y Soledad: Un Relato Oscuro

Hector Damian Blaseotto Instagram: dammoblasto

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1

Un Superheroe

" ...y lo reconoció al instante, era el sobre de papel madera que misteriosamente habían dejado hoy en su
pupitre..."

Comienzo

La nueva semana, no sería otra cosa que una nueva derrota, y eso era algo que él conocía bien, "¿porque no
tuvo valor de terminarlo todo el fin de semana?... Esa era una pregunta recursiva que lo sustraía por
momentos de la realidad, manteniendo su mirada perdida. Quizás hubiesen encontrado su cuerpo semanas
después todo putrefacto. Y… ¿quién querría entonces enterrarlo?, ¿cómo sería su velatorio?, ¿quién iría?.
Estar suspendido en ese limbo sin que nadie pudiera verlo, y contemplándolo todo en su velatorio, ¿qué
cosas se dirían de mi?, bah ¿qué gente diría... qué?, suspendido en un dolor eterno, agónico a cada momento,
en oscura soledad..vacio y dolor, "esa sería mi paz", pensó.

Camino al colegio, ni la música siquiera volaba su cabeza, sentía la derrota sobre él como un saco pesado
que lo aprisionaba y lo empujaba hacia el piso pesadamente, miró al cielo y vio que el clima se reflejaba en
el, eso lo alentó levemente, ya vendría esa lluvia tan profunda. Ya estaba llegando tarde, pero: "temprano,
tarde...ya era un concepto insignificante", porque si había algo que tenía era tiempo, quizás más de él que
deseaba. Sólo pensaba en la horrible y humillante semana que había pasado y que esta sería peor.
Pero la única esperanza sería que tal humillación lo obligue de una vez por todas a saltar al vacío de la
oscuridad infinita.
Sonó el timbre. al entrar al aula Lucia se acerco curiosamente para mirar por la ventana a través del patio,
haber si “el sombra”, como ella llamaba a Martín, había llegado, o simplemente se habría desvanecido en
medio de la profundidad de alguna noche. Pero no, ahí estaba, destilando opaca soledad.
Había tomado la decisión de dibujarlo, había en éste algo, tal vez en su oscuro semblante que logró
cautivarla, nunca había pensado en un chico todo el fin de semana. Quizás el hecho que amaba el negro
tanto como ella le producía una sensación de hermandad, y tuvo una extraña sensación de compañía que no
recordaba haberla experimentado antes.
Estaría él tan cansado de la vida como ella, ¿que habría hecho durante el fin de semana?, ¿se sentiría tan
torturantemente solo como ella. Comenzó entonces los delgados trazos de su nuevo modelo.

Al entrar a la escuela Catalina la preceptora lo recibió y como se acordó de él, directamente lo llevo al aula
de segundo año.

Catalina pensaba mientras guiaba al oscuro muchacho a través del patio _Bueno, ahora si que podemos
cerrar las puertas del arca de Noe, "zoológico completo", esta era la especie que nos faltaba hoy._

Ella decía eso porque la apariencia de Martin, era del tipo de chico que solo conoce un solo color; El negro,
lleno de tachas en las muñecas, pelo sobre los ojos, flaco, mirada perdida, silencio de casi ninguna palabra,
solo se comunico con ella por ademanes.
Al entrar al aula, él directamente encaro para el fondo como siempre, ese era el lugar de siempre. Se sentó
en la esquina izquierda, en el banco de al lado no había nadie, eso lo alivio levemente.

Los otros muchachos, no le prestaron mucha atención. El salón estaba ocupado parcialmente, en realidad
tendría tranquilidad, porque habían pocos compañeros.
2

El día era mas de lo mismo, tres profesores pasaron durante la jornada, en los recreos, nadie le hablo, nadie
se acerco a molestarlo, y pensó que quizás sí podría pasarla bien esta vez.

Para Lucia también la lluvia era como un espejo que consolaba su ser, sentía una empatía que la lograba por
momentos oculta del entorno, el año pasado había sido malo, a fin de año se peleo con una chica porque la
molestaban mucho y la echaron del anterior colegio.
Sola y callada desde el fondo del salón miraba como sus compañeros se divertían con cosas tontas, ella
pensaba como se podía vivir así, que sentido había en la vida. Ella lo único que conocía bien era la soledad,
el silencio y sus dibujos en lápiz.
Vivía con su abuela una vieja que nunca la quiso y que siempre que podía la ignoraba, y la verdad que ya era
mutuo.

Estaba todo tan tranquilo. Sentada en el último banco sin compañía, solo dibujaba, eso mataba su tiempo, le
gustaba dibujar sobre la muerte y calaveras, quizás en un futuro seria tatuadora. “¿Pero porque jamás nadie
me pregunto eso?”, ese pensamiento de vez en cuando la entristecía.

Lo que llamo su atención durante el resto del día, fue ese chico, flaco, todo de negro, que tenía semblante de
sombra. Ya lo notaba anteriormente en los recreos, lo que la intrigaba verdaderamente era que él solo miraba
al piso, durante todo el recreo, y en el transcurso del día era siempre así, ni si quiera lo vio encaminarse
hacia el baño. Su mirada fija en el suelo hasta que tocaba el timbre, y debía volver a la insoportable tarea de
mirar al frente, y a su asqueroso alrededor, lleno de imbéciles.

Al regreso, Martin sentía que todo sería como siempre, ya que nunca cambiaba nada.

Paso directo a su habitación, con cuidado de no despertar a su mama, que estaba desplomada sobre la mesa
totalmente borracha.

Listo, pensó en voz alta, auriculares en las orejas y a imaginar de que manera sería bueno dejar este mundo.

Sería así también la semana para Lucia, solo lo observaba, y en los recreos él sólo miraba el piso y sus
compañeros no le hablaban, ni lo saludaban. Nada. No existía, entonces se le cruzo por la mente una idea
muy alentadora, que podría ser sólo su imaginación y que ese chico en realidad no existía... Eso la motivo, y
pensaba definitivamente que no deseaba averiguar la realidad. Disfrutaría observando a ese raquitico ente.

_ Carlos, ¿no vas a comer?_ Golpeó la puerta el padre insistentemente y un poco fastidiado.
Carlos del otro lado de la puerta, le respondió desde la cama_ capaz después bajo_
Padre_ a ver, abrí la puerta, dejame por lo menos verte la cara_
Carlos_ para que, es la misma de siempre, parecida a la tuya…_y añadió irónicamente_ anda al baño y
mírate en el espejo_
Padre_ Carlos abrirme ya_
Carlos refunfuñando se levanta torpemente de la cama y de muy mala gana le abre la puerta
Padre_ ha, al fin, hace una semana que no te veo la cara_
Carlos_ viste que era yo, a parte el que no está nunca sos vos_ Dice mientras se tira en la cama

El padre toma aliento intentando calmarse_ Vos sabes porque no estoy... a...parte, no fuiste a la iglesia el
sábado ni el domingo, la gente me pregunta por vos y yo no sé qué decirle, ¿qué les digo?_

Carlos lo miro durante un segundo en donde la escena quedo congelada, luego le dijo enojado
_Pe... pero que le importa a los demás mi vida, a parte si me queres preguntar algo pregúntamelo de frente,
no te andes escudando en las demás personas_
3

Padre_ mira, no me gusta cómo me estás hablando, a demás los demás son la iglesia de la cual VOS
formabas parte hasta no sé cuando…_
Carlos_ a ver... que vos seas pastor no me hace a mi pastor también, así que no me vengas a cargar ninguna
responsabilidad a mi_
Padre_ pero vos sos mi hijo_
Carlos_ pero no tome ninguna responsabilidad ni ante Dios, ni ante nadie…_lo mira frente a frente y
continua burlonamente_ naaa, lo que te pasa a vos es que te preocupa dar mal testimonio en la iglesia,
porque como padre no existís..._ y cantando burlonamente agrega_ y tenes miedo que lo descubran_
Padre_ vos no sabes lo que decís_
Carlos_ jaja, piedra libre pastor fariseo_
Padre_ que me estás diciendo, porque me agredís_
Carlos_ porque me presionas_
Padre_ yo te tengo que marcar el camino, ESO TENGO QUE HACER_
Carlos_ naaa, no me molestes y deja que yo haga el mío_ dijo dándose vuelta en la cama y dándole la
espalda _
Padre_ ¿eso queres?_
Carlos_ ya te lo dije_
Padre_ ja mira como esta tu pieza, mira como estas vos, acá hay un olor a droga terrible, así queres buscar tu
camino, jugando todo el día con ese aparato_
Carlos_ si, veo que sos un padre comprensivo_
Padre_ ¿como padre comprensivo?, estas muy equivocado y no me vuelvas a llamar hipócrita_
Carlos_ ha, me olvidaba que sos un ministro ordenado del Dios viviente_
Padre_ pero que te paso hijo, ¿desde cuándo que estas tan enojado conmigo?_
Carlos_ estoy cansado que la casa sea una sucursal de la iglesia_
Padre_ mirame... es lo que soy_

Carlos se levanta de un salto de la cama y se pone frente a frente a su padre...

Carlos_ pero yo no, yo no papa, VOS ME PRESIONAS y me presionas, porque, yo no SOY como vos,
dejame en paz, a mama le hiciste lo mismo_
Padre_ estas equivocado con tu madre, ella servía en la iglesia como debía ser_
Carlos_ ¿y entonces porque dios...?_
Padre_ ¿eso te tiene mal?_
Carlos_ lo que siento no se arregla con teología_
Y se quedaron mirándose.
Carlos rompe el silencio_ mejor, mejor andate a la iglesia y dejame a mi vivir mi vida_
Padre_ estás equivocado..._
Carlos_ no papa, Dios se equivoco conmigo, el se equivoco, pero es omnisciente, claro que lo sabe_
Padre_ no le hables así de él_
Carlos_ bah, de ahí aprendes vos_
Entonces el padre le pega un cachetazo.
Carlos lo mira desafiante y le dice entre dientes_ no te la devuelvo por respeto, pero salí de mi pieza...
ESCRITO ESTA no muevan a ira a vuestros hijos _
Padre_ TAMBIEN ESCRITO ESTA; honra a tu padre y a tu madre_
Carlos_ por eso… andate_

El padre lo mira y se da media vuelta y se va, cierra la puerta de su habitación y Carlos le grita:
_ voy a ir la escuela cuando se me dé la gana_ abre la puerta y continua _ anda tranquilo a la convención de
Poncio Pilatos este fin de semana, no te preocupes por mi_ Y cierra la puerta.

Carlos había faltado a clase, toda la semana, era una especie de huelga, ya no quería que su casa sea una
sucursal de la iglesia, no solo tenía que aguantar a su padre hablando de Dios en su casa, sino que también
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estaba obligado a ir a la iglesia y escucharlo allí también, porque era el pastor. Era difícil hablar con toda esa
porquería de moralina de la biblia en el medio de su padre y él. Estaba solo lo que se debía hacer, marcado
con resaltador en su vida, porque la gente eso esperaba de nosotros, ser ejemplo y no ser piedra de tropiezo.
Luego de una fuerte discusión, Carlos logro lo que quería, el pastor se enojo tanto, pero tanto con él, y con
su forma de vestir, que le dijo que hiciera lo que quisiera, al mejor estilo Poncio Pilatos, de ahí en adelante,
Carlos solo se referiría a éste como "Poncio".
Pero se sentía aliviado, la primera batalla ganada a la encarnación de Dios en la tierra. Tenía licencia para
hacer su voluntad sin sentir culpa. No lo podía creer, lo festejo como nunca había festejado.

Entonces el fin de lo paso mirando películas de terror, y fumando marihuana, ese era su Home Teatre 3D
personal. La conseguía haciendo entregas durante la semana, de paquetitos bien cerrados, al final de la
semana le pagaban con uno de esos, todo para él, por eso pasaba todo el fin de semana en su habitación.

El lunes siguiente, llegó victorioso, ese medio día se levanto fue a la cocina y lo invadió una sensación de
paz, tomo su café y salió para el colegio.

Cuando entro al salón de clases, algunos chicos lo saludaron, lo conocían del año pasado. El se sentó del
otro lado del salón contrario a Martín, hablando un rato con uno, otro rato con otro, no percibió la llegada de
Martin, en realidad nadie la percibió.

Suena el timbre, la dura jornada no se hace esperar.


De repente entra la preceptora, todos se callan, no por respeto porque en realidad, no le guardaban ninguna
sensación de empatía a Catalina, pero sabían que si venía ella en lugar del esperado profesor, significaba una
cosa y solo una:

“HORA LIBRE!!!”

A lo cual todos responderían con alaridos de júbilo. Bueno casi todos, Martín estaba sumido en un oscuro
silencio.
Ya al final de la hora, Hugo Pelussy, al que llamaban Pelusa, ya no sabía a quién molestar, a él le gustaba
para matar el tiempo humillando a “los salames de la clase” como él los llamaba. Pero había también con
quienes él sabía que no debía meterse.

Y ya estaba aburrido de humillar siempre a los mismos. Pero hubo algo que le devolvió la emoción a su día,
bueno alguien, un nuevo juguete, un verdadero raro, este sí que era raro de verdad y sería muy entretenido,
porque aparte se sentía todo un justiciero, este raro se lo merecía, por ser...tan...raro.
Entonces tiró una birome a los pies de Martín.
Y esgrimió en voz alta_ Che raro, alcanzame la birome_
Martin sintió que su día había cambiado de un momento a otro, pero se asusto y no pudo moverse, solo
siguió mirando al piso.

_He, asexuado, alcanzame la birome, dale, a ver si me levanto y te vas descalzo a tu casa, jajaja._
Entonces Martin hizo un ademan rápido, levanto la birome y estirándose, dejo reposar la birome sobre el
pupitre de el Pelusa.

Luego de comentar con sus compañeros y agotar palabras sobre Martin, se fueron al recreo.
La última hora continuó con papelitos que le tirarían los secuaces de Pelusa, con textos variados. Ninguno
agradable. El correo no deseado por Martin, continuaría toda la semana.

Sonó el timbre…
Uhf por fin el fin de semana, para hacer prácticamente nada, Martin pasaría su fin de semana escuchando
música con auriculares tirado en el piso de sus habitación, y por la noche saldría a caminar solo sin sentido y
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alcoholizado por ahí. La madrugada lo encontraría dormido en algún lugar de la calle. _Que domingo
amargo y frío, en qué momento tendré el valor de terminar con todo de una vez._
El lunes siguiente, Martin lo sintió como una nueva derrota, tendría que enfrentar nuevamente la semana… y
vivo!!.-

_Jaja y que te dice Carlos_


_y a ver_ tocándose el mentón y mirando hacia arriba como buscando recuerdos, continuo vacilante_ por
ejemplo, que yo debo a prender a respetarlo y honrarlo como dice la biblia, y si no aprendo eso, tampoco
voy a aprender a amar a Dios y cuando éste, Dios me dé una mujer que me ame de verdad yo no la voy a
saber valorar como dice la biblia_
_ah..., para.. ¿y cómo dice? _
_dice que la mujer es como vaso frágil, y yo no voy a saber darme como Cristo se dio a la iglesia_
_¿Y como que se dio Cristo?_
_Uy… todo les tengo que explicar_ dijo irritándose de repente _se sacrifico en la cruz, para vencer al diablo,
para ser el puente entre nosotros y Dios, desde ese momento fundió en él, humanidad, una humanidad que
quizás no tenía y que ahora tiene, por eso una parte de Dios nos entiende tanto y su otra parte la perfecta, nos
perdona a través del amor._ el termino del monologo, dejo cierta sensación como si sus palabras quedaran
suspendidas en el aire por un momento, sus compañeros quedaron en silencio mirándolo con una sensación
extraña en común, como si desearan que siguiera hablando, se encontraban cautivos de sus palabras, Carlos
por el contrario, tuvo un instante para pensar y por su mente paso un recuerdo...

Un recuerdo, cuando a los 8 años su padre le predico el evangelio, estando solos en su pieza, luego de esa
pérdida que nunca entendió, y el entrego con angustia su corazón a Cristo. Porque la expresión boquiabierta
que él tendría parecía haberse reflejado en ellos._

_bueno ven con eso me martilla los huevos todos los días mi viejo_
_ Ah, si, mira vos debe ser insoportable, escuchar eso todo el tiempo_ dijeron de manera sutilmente irónica.
_Ehh, pero ustedes me están cargando, bah ni sueñen que.. _ y su voz se fue desvaneciendo mientras
irreverentemente giraba la cabeza para mirar el pizarrón que estaba delante de él. Como notaron que Carlos
se molesto, rápidamente sacaron otro tema y como amigos no quisieron decirle que en ese momento el oficio
del padre ya reposaba en el. Carlos quedo con una sensación de molestia e incomodidad durante todo el día,
pues se sintió su padre. Y resistía, la realidad de que su padre disolviera su vida queriendo cambiar un
mundo hostil que no desea ser cambiado.

En el recreo Pelusa y sus secuaces llevaban a cabo un pequeño plan que los dejó pensantes el resto de la
hora anterior.
Esperaron a que salieran todos al recreo, menos el que siempre se quedaba, Martín, ellos habían traído una
tijera.
Los 3 complotados rodearon a Martín el cual se encontraba sentado mirando el piso y tímidamente levanto
la vista.
_Hola raro, te vamos a normalizar, vas a quedar como una aceituna, sin pelo, jajaj._

En ese instante Martín se paralizo, una sensación de frío le recorrió todo el cuerpo. No pudo pensar, estaba
aterrorizado. Otra vez la humillación en su vida se hacía sentir.
Pelusa con un brazo lo agarro del cuello, y en la otra mano tenía la temible tijera, y los otros dos lo agarraron
de los brazos.

Ya inmóvil, no podía ni hablar, respiraba con dificultad, pensó que se desmayaría en ese mismo instante.
Entonces pelusa corto su flequillo.
Martín vio su flequillo caer y se sintió humillado y desnudo. Comenzó a llorar.
Pelusa_ no llores anormal que todavía falta, espera, así lloras todo de una vez_
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De repente Carlos se olvido la plata en la campera, tenía hambre, como siempre, entonces entro al aula.

Al ver al joven siendo atacado, no atinó a pensar en nada. Solamente corrió hacia ellos, tomo la mano de
Pelusa donde esgrimía la tijera, y con la otra mano lo tomo del pelo, rodillazo en la cara llave paralizadora
de brazo en la espalda, tijera en el piso, y luego Pelusa de cara al piso, llave a uno de los cómplices y golpe
contra la pared, al otro una patada en la cabeza que lo dejaría varios minutos fuera de la realidad.

Luego al levantar la cabeza vio a Martín acurrucado en la esquina del aula tapándose la cabeza con los
brazos, lleno de vergüenza.
Y en ese instante, el corazón de Carlos se rompió, sintió como dentro de él nacía una angustia muy grande
con sensación de vació fuerte.

Entonces se acerco a Martín, saco de su bolsillo un gorro y se lo alcanzo suavemente con la mano y le dijo_
Va a ser mejor que te pongas esto_

Martín sin mirarlo tomo como pudo el gorro y se lo puso en la cabeza.

_vas a ver qué va a estar todo bien, vení sentate conmigo y mis amigos_

Lo levanto tomándolo del codo cuidadosamente y lo guió hasta el pupitre.


Miro por su espalda a los golpeados que se estaban levantando y les dijo. _Espero que nunca, jamás intenten
volver a lastimar a mi amigo._

Pelusa intentando con dificultad levantarse dijo, muy jocosamente _solamente nos estábamos divirtiendo,
total el pelo le va a crecer de nuevo _

Eso enojo a Carlos que dándose vuelta le dijo muy severamente, el pelo crece de nuevo pero la humillación
va aquedar en él.. por eso, mañana los 3, dijo señalándolos en círculo , le van a pedir perdón delante de
todos.
_ uf no es para tanto_ agregó el increpado.

Y mientras se sentaba en su pupitre tras el largo sonido del timbre les dijo_ los voy a estar vigilando_
Al llegar los compañeros aledaños de Carlos, nada dijeron, Carlos estaba de muy mal humor y eso era muy
notorio. Solamente se presentaron ante Martín, amablemente, pues habían visto todo desde el patio.
Lucia no podía parar de dibujar en historieta todo acerca la forma en que había visto como “el sombra”
había sido rescatado, de la humillación por aquel joven rudo.
El despertar del día siguiente, sorprendió a Martín con cierta sensación extraña, tenía esa sensación
agradable, en él, parecía provenir de una palabra que había escuchado decir: “Paz”. Pero esta paz, ¿se iría
al entrar en el colegio?, ¿continuaría hasta la noche?. Camino al colegio, pensaba que debía agradecer a
Carlos, por defenderlo de sus agresores, pero ¿como lo haría?, ya que él no se animaba a pararse frente a
alguien y empezar una conversación.
Las reflexiones de Carlos lo mantenían inmerso en sí mismo mientras comía sentado en la cocina de su casa:
“La pregunta es ¿porque lo hice?, que me impulsó a defender a alguien que prácticamente no lo conozco, a
parte nunca me importo si estaba o no. Nunca me importo él, si bien lo había visto, pero era como algo más
que estaba ahí, y de repente sentí tan cercana la angustia de su dolor, su humillación.”

Al llegar a la escuela Carlos, encontró a Martín sentado mirando el piso, con una gorra puesta y con la gorra

prestada en la mano para devolvérsela, luego de saludar a Lucas y Mario, saludo muy atentamente a Martín.

Carlos: _¿Como estas hoy?


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Martín: _Mejor… Toma la gorra, me fue muy útil_ respiro profunda y amargamente, para continuar con

voz apagada y mirando al piso: _ yo quería darte...

Carlos: _necesito pedirte un favor en el recreo_ dijo interrumpiendo a Martín.

Martín contesto extrañado: _ Bueno_

Lucas: _che, encontramos encima del pupitre, un sobre con tu nombre_

Carlos: _ que extraño_ dijo tomándolo y girándolo de lado a lado_ ¿Qué será?

Entra la profesora de matemáticas.

Prof. De matemáticas:_ Buenas tardes alumnos…………

Entonces Carlos guardo el sobre en su mochila.

Al llegar el recreo Martín estaba algo ansioso por el pedido de Carlos.


Entonces Carlos puso en medio de ellos un álbum de fotos. Martín lo miró extrañado.
Pero Carlos no lo correspondió, porque sus ojos permanecían fijos en la tapa de aquel misterioso álbum.
Martín pareció comprender claramente el favor que su nuevo amigo le había pedido y procedió a abrir el
álbum y recorrerlo muy lentamente.
Carlos volvía a ver aquellas imágenes y su mente comenzaba a recordar.
Cada tanto acariciaba una foto, de las que Martín iba pasando lentamente. Sus ojos cargados de lágrimas se
esforzaban por retener, tanta emoción, y apenas le dejaban ver borrosamente su pasado feliz junto a su
madre.
Al llegar la última foto Carlos se levanto repentinamente y dijo con voz temblorosa:_ Por favor guardalo en
mi mochila_ y se encamino al baño, a través del patio como un ente lejano.
Luego del timbre los sorprendería la preceptora irrumpiendo en el salón de clases, anunciando hora libre.
Entonces Carlos aprovecho para terminar lo que había comenzado el día anterior.
Se levanto y se puso frente a sus compañeros con actitud desafiante y dijo severamente.

_Ayer pasó algo que no me gustó NI UN POCO, algunos lo vieron, tres que se creen los grosos del curso,
atacaron a un amigo mío_ hizo un silencio para recorrer todas las caras silenciosas y continuo_ Atacaron a
Martín, y lo humillaron_
Prosiguió con ademanes enérgicos con su mano derecha_ ahora espero que sean lo suficientemente hombres
para pedir perdón y reconocer que lo que hicieron de chistoso no tuvo nada_

Y reposo su mirada desafiante sobre Pelusa, y el silencio se hizo oír profundamente, algunos miraban el
pupitre, otros a Carlos y otros a Pelusa.
De repente se paro Pelusa con movimientos rezagados, se acerco al frente mientras, las miradas de ellos se
fijaban fuertemente.
Una vez al frente al lado de Carlos desafió decididamente _Bueno.. ¿Qué pasa? _ dijo algo fastidiado,
recorriendo todas las caras.

_ Demostrame que sos hombre_ dijo Carlos


_ Ah!!, esto es cualquiera, mírenlo_ Dijo señalando a Martín con la mano, ante la tímida mirada del
señalado. Y prosiguió_ no me pueden culpar por divertirme con este raro_

_Epa!!, ok, seguí, te quiero escuchar bien_ Dijo desafiante Carlos, mientras iba perdiendo la calma
rápidamente.
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_¿Porque tenemos que aguantar bobos así?, por raros COMO EL_ entono fuertemente haciendo inca pie _ la
escuela tiene la fama que tiene_

_¿Eso pensás?_ Pregunto Carlos, mordiendo letra por letra, mientras iba preparando sus puños, cerrarlos
lentamente.

_Si, exacto, eso pienso_

Carlos intentando dialogar, respiro para calmarse_ ¿Entonces? ¿Tiras la primera piedra?_ carraspeo y se
llevo la mano a la boca, luego prosiguió mirándolo asombrado _ ¿te crees NORMAL para hablar así?_

Pelusa miro algunas caras con expresión de no entender nada.


Y uno de los que estaba sentado pregunto, intrigado, y esforzándose para que todos lo escucharan _ ¿Qué
significa eso de la piedra? _
Carlos_ es algo de... eso no importa.. _
_eso dicen los católicos_ contesto un de atrás
A lo que otro pregunto, encogido de hombros_ ¿y qué tiene que ver? _

Entonces Pelusa desafiante, pregunto levantando la barbilla_ ¿Y cómo es? _

Carlos miro a todos algo molesto de tener que explicar algo que se esforzaba por olvidar, pero abrió su boca
y dijo:
_Ha...lo quieren oír... bueno ahí va:_
_ habían encontrado una mujer en el preciso momento en que estaba engañando a su marido, y los
sacerdotes la llevaron ante Jesucristo, para tentarle a que la juzgue._

Él notó que todos lo miraban muy interesados, por lo que continúo:

_ Resulta, que en aquel tiempo el castigo para ese pecado o delito de Ley, según ellos, era tirarle piedras
hasta que muera. Y entonces Jesús primero los intento ignorar, pero luego algo molesto, por la dureza de
sus corazones y porque sabía porque lo hacían, les dijo:_ El primero de ustedes que esté libre de pecados sea
el que arroje la primera piedra_

El ese momento mientras pronunciaba pausadamente, casi deteniéndose, la palabra “piedra”, recordó el
claro sueño recursivo que hacía varios meses tenia cada tanto; Estaba él, en el sueño, viéndose a sí mismo
con una túnica blanca y frente a sus compañeros diciendo precisamente esas últimas frases.

Entonces al darse cuenta de esto, simplemente trago saliva, entonces sonrió alegremente y aclaro_ La
mentira también era penada en aquel tiempo, porque a demás le temían profundamente a Dios, se que
USTEDES NO_ enfatizo la negativa silaba _pero a ver si se animan a ser honestos y a no engañarse a sí
mismos_

y con seguridad afirmo_ les desafío a eso _

En ese instante todos quedaron sumidos en un profundo e introspectivo silencio.


Algunos miraban el piso, otros miraban a Carlos y otros miraban a Pelusa.

Carlos no podía creer lo que había sucedido y principalmente todo lo que había dicho.
La sorpresa fue que Pelusa con cierto aire melancólico interrumpió el silencio suavemente diciendo:
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_ Sí, la verdad que si en mi estuviera todo bien, no estaría en esta escuela de raros y reincidentes_ y con
cierto temblor en la voz continuo _Acá hay de todo, desde drogones hasta gays_
Entonces se acerco a Martín, con sus ojos cristalizados y le extendió la mano diciéndole _ Te pido perdón
por lo que te hice_
Martín lo miró fijamente a los ojos y tomando su mano le dijo decididamente _ Te perdono _

El respondió casi sin mover los labios, como si solo saliera desde sus adentros_ Gracias _

Carlos camino a su casa sólo tenía un pensamiento en su mente, decididamente le preguntaría a él, le
preguntaría decididamente... si eso haría.
Martín sentía paz, estaba en el colectivo mirando sin mirar por la ventana, pensando en el extraño relato que
Carlos contó, se sintió esa mujer por un instante, ¿sería así?, que Dios no condena a los que están perdidos,
olvidados, a los que siempre se equivocan, un Dios así, sí se podría amar.. pero a él le habían contado que
Dios era distinto, un dios vengativo, altivo y totalmente rígido, capaz de producir el peor daño con tal de que
se haga lo que él quiere.
Entonces, como será el verdadero Dios?. También sentía extrañamente que había perdonado a Pelusa. Que
extrañas sensaciones estaban compartiendo su mente. Es que nunca se había sentido protegido, ni entendido.

Llegó Carlos de muy mal humor a su casa. Cerró enérgicamente, la puerta, rápidamente se encamino a su
habitación, cerró de un portazo, tiro la mochila sobre una silla, cayó de rodillas, y temerariamente grito con
ademanes en sus brazos:

_ ¿COMO ES?..._ quedo mirando al techo un rato inmóvil, respiro profundo y continuo_ ¿Ahora también
jugas conmigo?. Tengo que aplaudir tu sentido del humor_ y aplaudió enérgicamente, luego se paro inquieto
y prosiguió:

_ Ah, te lo tengo que agradecer eso esperas, sí, te conozco bien, me arrancaste a mi MADRE, era un chico
como esperabas que entienda, de repente no está, no está, no está!!!_ decía, elevando la voz una y otra vez_
¿dónde está?, ¿dónde está?_ se tapo la cara con las manos y mientras repetía la pregunta en voz baja, se
volvió a desplomar de rodillas y se reclino hacia adelante haciendo fuerza para no llorar, entonces lo
sobresalto el ruido que hizo la mochila al caer de repente al piso, y de adentro de ella salió disparado un
sobre de papel madera, quedando delante de él, y lo reconoció al instante, era el sobre de papel madera que
misteriosamente habían dejado hoy en su pupitre.

Con asombro y casi tartamudeando, dijo señalando la mochila _ esa mochila estaba cerrada, estaba cerrada_

Con temor alzo el sobre y lo abrió, encontró dentro de él dos hojas con una historieta, muy bien dibujada,
que mostraba momento a momento, cuando un hombre vestido con un traje de superhéroe similar, les
pegaba a cada uno de los agresores de Martín. Comprendió que ese era él y que el escenario era el mismo
que el del lugar de los hechos.
Entonces quedó paralizado, mirando lentamente cada cuadro, al final de la historieta, un texto decía:

“Gracias, nosotros los perdidos y humillados necesitamos un superhéroe como vos”

Fue ahí cuando Carlos soltó, los papeles prolijamente diseñados, y sintió como si estallara su cabeza, una
presión increíble e inexplicable inundó todo su cuerpo, y entonces sucedió... su corazón se partió en mil
pedazos, y cayendo al piso de boca, comenzó a llorar amarga y profundamente. Sus quejidos se oían hasta
fuera de la habitación, pero no había nadie ahí para escucharlos.
Lo sorprendió la mañana del día siguiente desplomado en el piso. El pastor “Poncio” estaba en un seminario,
y no volvería en varios días. A penas tuvo fuerzas para llegar a la cama arrastrándose, la angustia era muy
profunda y amarga, tanto que decidió, volver a desplomarse en el piso pero esta vez boca arriba, nuevamente
esa angustia emanaba de él como un caudal descontrolado buscando mar abierto.
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La jornada escolar pasó muy lentamente, por sobre el ánimo de Martín, porque él espero ansiosa mente que
en algún momento llegara Carlos, porque esa pregunta estrujaba una y otra vez, algo dentro de su pecho.
Al finalizar el día escolar, pidió la dirección de Carlos a la preceptora, argumentando que le debía unos
libros, y que al día siguiente se debía, entregar un trabajo práctico.

Con la dirección en su poder, preso de la ansiedad, camino casi 20 cuadras, en estado de obnubilación, y esa
pregunta recorrería su mente una y otra vez, durante el largo trayecto.
Al llegar a la dirección ansiosa mente buscada, se paro frente a ella y simplemente quedo ahí, por varios
minutos, luego despertó como de un sueño profundo y toco el timbre.

Carlos sintió varias veces el timbre, entonces de un momento a otro, como instantáneamente recupero
repentinamente la fuerza y el ánimo. Se paro sin dificultad, y sin retener ningún pensamiento se encamino a
responder al enérgico llamado.
Al abrir la puerta su asombro se hizo notar, estaba parado frente a él Martín, quien con decisión le dijo._
Conocí desde que tengo memoria, a un Dios duro, temerario, entendido en castigos, y con odio en mi
corazón, lo padecí..._ tomo saliva y continuo_ pero vos me mostraste otro Dios,_ y le suplico _ por favor
necesito conocer a tu Dios_

Carlos suspiro profundamente y reflexivo le dijo:

_ Ese Dios, te ama mucho, y así como tiene un propósito con mi vida, también, antes que estuvieses en el
vientre de tu madre, él pensó en crear alguien como vos. Entonces te formó en su vientre._

Lagrimas cayeron lado a lado de la cara de Martín. Y ahí estaba inmóvil, sintiendo una y otra vez los golpes
en su puerta...
Entonces él abrió, al que tiene la voz como el estruendo de muchas aguas y como su voz es como un gran
trueno; y escucho de fondo a los arpistas tocando sus arpas... y entonces él señor Jesucristo ceno con él.

Luego Carlos lo abrazo por un largo rato.

FIN

"
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él
conmigo."
Apocalipsis 3:20

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